Andrea Meza | RED/ACCIÓN

La naturaleza no puede esperar

Los países deben comprometerse a conservar al menos el 30% de la tierra y los océanos del planeta para 2030 a fin de evitar una pérdida catastrófica de la naturaleza y detener el cambio climático. Las inversiones globales necesarias para lograr este objetivo deben provenir de una combinación de mejores finanzas públicas y privadas.