Cuál será el escenario climático de América Latina en 2021 | RED/ACCIÓN

Cuál será el escenario climático de América Latina en 2021

Enrique Maurtua Konstantinidis, asesor sobre cambio climático de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), analiza las expectativas de la región.

América Latina es una de las regiones más ricas en biodiversidad, con mayor interés de públicos y privados para explotar sus recursos naturales, la más riesgosa para los defensores ambientales y una de las que más sufre los efectos del cambio climático.

Por todo conversé con Enrique Maurtua Konstantinidis, asesor senior sobre cambio climático de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), para analizar las expectativas climáticas rumbo a este 2021.

—¿Qué deberíamos esperar de América Latina en materia climática durante este nuevo año? 
Este año América Latina tiene que empezar a ponerle contenido a todo lo que han sido sus promesas climáticas. Cuando uno mira las nuevas actualizaciones de las NDCs o las nuevas NDCs que se presentaron en la cumbre de diciembre, muchas son mensajes políticos, números, objetivos generales. Pero eso debe estar acompañado de señales reales, es decir, debe ser respaldado al interior de los países. Esto es muy importante para poder darle mayor contenido y respaldo a los anuncios. En algunos casos, los anuncios fueron alentadores. La pregunta que la mayoría de las personas que trabajamos en estos temas en cada uno de estos países sigue siendo cómo se alcanzan esos objetivos. Sería muy necesario que durante el 2021 los países le den respaldo a esos anuncios.

—¿Cuáles son los desafíos que se presentan para ello? 
El desafío principal va a seguir siendo la pandemia que estamos viviendo. En algunos casos porque va a seguir siendo utilizado de excusa para la no acción climática "porque hay otras prioridades, hay otras urgencias". Pero, como todos sabemos, la acción climática no es algo que pueda quedar para más adelante. La crisis climática va a ser más grave que el impacto que ha tenido la pandemia. Por lo que esta no se puede utilizar de excusa, es más, ambas tienen que estar alineadas, no son excluyentes. La "desesperación" que genuinamente le puede agarrar a cualquier gobernante, que ve que los puntos de PBI caen abruptamente por los impactos económicos de la pandemia, puede llevarlos a querer resolver la situación con soluciones de corto plazo, contrarias a la acción climática. Pero la gente les está pidiendo acción ante el cambio climático.

—¿Es posible una mayor integración de la región en materia climática? 
Lo veo como un desafío muy grande porque vivimos en una región que tiene mucha diversidad política e ideológica. Esto tiene su parte negativa: hay miradas muy distintas sobre el tipo de desarrollo económico que se elige y el tipo de mirada frente a la integración regional e internacional. Hay países más alineados con una postura de izquierda, otros que son más de derecha, y esas diferencias se notan. Por ello estará más difícil la añorada unión latinoamericana. Dicho esto, el punto en común siempre estará en la adaptación al cambio climático por su vulnerabilidad y el acceso a los medios de implementación (como financiamiento). Estos puntos sí unen a la región. Suelo decir que Latinoamérica es como "la clase media del mundo" y, justamente ante una ausencia de recursos, la región queda para después en cuanto a accesos a recursos financieros, tecnología y conocimiento. ¿Por qué? Porque hay otros países que son más pobres, más vulnerables, que presentan más desafíos. Es una realidad que se ve en los números, pero no es la excusa suficiente para que se libre de responsabilidad a los países desarrollados para que hagan ese aporte. En esto, Latinoamérica tiene una visión común de lo que necesita y debería recibir. Es un punto en común de posiciones, más que de integración.

Este contenido fue publicado originalmente en la newsletter Planeta. Podés suscribirte en este link.

Podés leer este contenido gracias a cientos de lectores que con su apoyo mensual sostienen nuestro periodismo humano ✊. Bancá un periodismo abierto, participativo y constructivo: sumate como miembro co-responsable.