El rol de los movimientos medioambientales en redefinir y promover la sustentabilidad

Ya existe un atlas que se encarga de llevar un inventario de los conflictos sociales vinculados a temas de medio ambiente y pone el foco en las diez batallas por justicia medioambiental más importantes del mundo. Es una realidad que cada vez son más las comunidades que se niegan a permitir la destrucción y contaminación de sus tierras, aguas y aire y demanda ser consideradas.

Por Julie Snorek

14 de junio de 2018

El activismo en justicia ambiental es a esta era lo que el movimiento de trabajadores fue para la era industrial: uno de los movimientos sociales más influyentes. Con todo, a pesar de su avance sostenido desde los años 1970, las protestas por justicia ambiental parecen perderse en la montaña de información sobre temas vinculados al medio ambiente más generales.

Por el contrario, los conflictos laborales, incluídos las huelgas y los cierres patronales, conllevan tanta gravedad que la Organización Internacional del Trabajo los sigue de cerca de forma sistemática. Como cada vez son más las comunidades que se niegan a permitir la destrucción y contaminación de sus propiedades, agua, tierra y aire, éstas, a su vez, merecen ser consideradas.

El Atlas de Justicia Ambiental (EJAtlas por su sigla en inglés), un inventario de los conflictos sociales vinculados a temas de medio ambiente, llena ese bache. Es financiado por dos proyectos de investigación europeos sucesivos, gracias al esfuerzo colectivo de activistas y científicos. Se encarga de registrar los éxitos y fracasos del movimiento mundial para la justicia ambiental.

El proyecto es dirigido y coordinado por Leah Temper, Daniela Del Bene y Joan Martínez-Alier en el Instituto de Tecnología y Ciencia Ambiental de la Universidad Autónoma de Barcelona. Ya recopiló y categorizó alrededor de 2.500 conflictos de distribución ecológica. Estos se centran en quién gana y quién pierde en los procesos de desarrollo, con el argumento de que estos movimientos juegan un papel fundamental en la redefinición y promoción de la sustentabilidad.

En honor al Día Mundial del Medio Ambiente, el 5 de junio pasado, se muestran a continuación algunos de los puntos críticos de los hallazgos más relevantes que enfrenta el mundo hoy. Están listados según los casos más catalogados del EJAtlas, pero no son indicativos de su importancia global.

Los diez conflictos ambientales más significativos: Toma de tierras - más de 600 conflictos

La floreciente producción de aceite de palma está detrás de la creciente toma de tierras para plantaciones, algo que amenaza a las comunidades. El aceite de palma está presente hoy en la mitad de los productos envasados que se venden en el supermercado. Estas plantaciones reemplazan a las cosechas de alimentos, privan a los agricultores de sus tierras, aumentan el trabajo esclavo y causan destrucción ambiental -como deforestación, contaminación del agua, suelos no fértiles e incendios. Redes de activistas populares lograron suspensiones temporarias de una mayor expansión de lo que llaman desiertos verdes en Honduras, Colombia, México, Indonesia y Myanmar.

Conflictos con la energía renovable: 31 conflictos con el viento - 326 con la infraestructura del agua

Los recursos renovables son necesarios en un mundo post carbón, pero las mega represas como la de Narmada en India y los mega proyectos eólicos como los de México, Kenia e India están desatando conflictos.

Las emisiones de metano y los sobrecostos están detrás del retorcido discurso de sustentabilidad que pretende justificar una nueva ola de represas, en especial en el Himalaya, la cuenca del Amazonas, los Balcanes y Africa. En respuesta a todo esto, algunas comunidades rurales están creando modelos cooperativos de energía eólica, como alternativa a los esquemas empresarios. Estos, a su vez, redefinen la producción global y los patrones de consumo. Las comunidades ponen también al descubierto la injusticia de proyectos de represas a gran escala y redefinen sus propias transformaciones en materia de energía.

Mega minería – 270 conflictos

Nuevas tecnologías, productos químicos altamente contaminantes y cantidades de agua masivas son los factores que acompañan la expansión de la mega minería en Latinoamérica y Africa Occidental. Ejemplos de todo esto se ven con la bauxita o el hierro en Guinea y con el oro en Burkina Faso, Senegal y Ghana. La resistencia en Latinoamérica y Africa es fuerte. Muchas veces se ve un fuerte liderazgo y alta participación de parte de las mujeres en todo esto. Las comunidades afectadas están desarrollando ya nuevas iniciativas locales que son más sustentables.

La extracción no convencional de de combustibles – 178 conflictos

La industria de los combustibles fósiles, enfrentada a decrecientes stocks, depende de medios y lugares de extracción no convencionales. Estos se extienden a perforaciones en arenas bituminosas, al fracking, la perforación en el Ártico y a fuentes de petróleo en aguas profundas. Todo esto ha causado la contaminación de suministros de agua fresca, la devastación de sistemas marinos, la actividad sísmica y el calentamiento global.

Y llevó a la aparición del movimiento Blockadia de acción directa. Blockadia conecta las distintas luchas de modo de poner de relieve las amenazas locales y mundiales causadas por la extracción de gas, carbón y petróleo. Las acciones de oposición masiva dieron como resultado una moratoria en las perforaciones off-shore, juicios por la constante exploración petrolífera, prohibiciones al fracking, el retiro de gasoductos y la interrupción de operaciones con gas y petróleo.

El negocio de la basura – 126 conflictos

Alianzas entre organizaciones populares están protegiendo la salud y sustento de quienes viven cerca de basurales haciéndole frente a una industria de la basura multimillonaria. GAIA, la Global Alliance for Incinerator Alternatives (o Alianza Global para Alternativas de Incineración), une a las comunidades que resisten a quienes quieren incinerar. La Basel Action Network (Red de Acción Basel) intenta detener que el flujo de residuos peligrosos como la basura electrónica (e-waste) sea despachado desde naciones de elevado consumo al hemisferio Sur. En tanto que la Global Alliance of Waste Pickers (Alianza Global de Recolectores de Basura) defiende al sector informal de reciclado en más de 28 países. En Nueva Delhi, residentes de clase media y recicladores informales se unieron para oponerse a la privatización de la administración de residuos y la resultante introducción de la incineración.

Las mafias de la arena – 82 conflictos

La minería ilegal de la arena tiene un valor económico diez veces mayor que todos los crímenes de la flora y fauna. Las causas del aumento en la demanda de arena se atribuyen a una serie de factores. Van desde una floreciente industria de la construcción a la expansión de tierras y la explotación de ilmenita o circonia en las playas.

La India es un semillero especial de conflictos por explotación de arena, desde búsqueda de arena en playas, en el Sur, a persecución de arena en lechos de los ríos (en la zona del Himalaya). Cientos de personas han sido asesinadas por distintas ramas de la mafia de la arena, incluídos activistas y periodistas de investigación.

La lucha por los océanos y los peces – 77 conflictos

La industrialización de la pesca desde los años 1950 está causando extinciones y el colapso del stock. Hay comunidades pesqueras pequeñas que reclaman sus derechos al acceso y control sobre bienes comunes acuáticos. El foro Mundial de Pescadores, el Foro Mundial de Recolectores de Peces y el grupo Trabajadores de la Pesca apuntan a detener las injusticias de la pesca. Algunos ejemplos son los criaderos de peces intensivos en Turquía o en Chile, grandes proyectos portuarios en India y las industrias contaminantes de Ecuador.

China se está sublevando – 76 conflictos

A pesar de las restricciones de gobierno, China se ve arrasada por las protestas a gran escala contra el producto petroquímico paraxileno, utilizado para fabricar plásticos y poliéster. Las protestas registradas en Xiamen, en 2007, lograron frenar la construcción de una planta. Otras se diseminaron a Dalian, Chengdu, Shanghai y otros sitios. Junto a las protestas contra los incineradores, los temas relacionados con el agua y las plantas de energía que utilizan carbón, por ejemplo, ha surgido un nuevo tipo de movilización masiva apolítica.

Pesadillas nucleares – 57 conflictos

La energía nuclear es criticada por los riesgos puestos al descubierto por los accidentes en Three Mile Island (1979), Chernobyl (1986) y Fukushima (2011). Especialmente polémicos fueron los reactores reproductores rápidos, más peligrosos, en Creys-Malville, Francia, en donde un activista perdió la vida. También se registraron riesgos serios en Kalkar (Alemania), y Monju (Japón). Todos ellos fueron detenidos si bien continúan las luchas en otros sitios, como Kalpakkam, en India. Los accidentes y los movimientos populares lograron desacelerar la industria nuclear, llevando incluso a eliminaciones graduales en muchos países.

Popularidad de los insecticidas – 23 conflictos

A pesar del impacto de los insecticidas sobre el medio ambiente y la salud humana, capaces de causar cáncer y matar a los pájaros, su uso en la agricultura está aumentando -en especial, en los países en vías de desarrollo. Lamentablemente, por lo general, la gente exige justicia por los peligros para la salud sólo cuando el impacto de estas toxinas es algo irreversible ya.

En la Argentina se cuestiona el uso de glifosato en el cultivo de soja. En Asia, Latinoamérica y África, se combate el uso de un nematicida para matar los gusanos que amenazan las plantaciones de bananas. Todas éstas siguen siendo arduas batallas.

El movimiento de justicia ambiental

Los casos y base de datos aportados por el EJAtlas apoyan la legitimidad y ofrecen pruebas que permiten apoyar al movimiento de justicia ambiental.

El EJAtlas muestra que en todo el mundo gente organizada en grupos y redes lucha por el tipo de mundo que desean crear, y, al hacerlo, promueven la sustentabilidad. Los conflictos ambientales no son perturbaciones en gobiernos exentos de problemas, capaces de ser reparadas con tecnología y soluciones de mercado. La gente está expresando quejas, aspiraciones y demandas políticas. No debiera ser reprimida. Debiera conducirnos a un mundo mejor para todos.

El proyecto de investigación EnvJustice estudia y colabora con el movimiento de justicia ambiental global. El equipo EnvJustice está integrado por Sofía Avila, Daniela del Bene, Federico Demaría, Irmak Ertor, Juan Liu, Joan Martínez-Alier, Sara Mingorria, Grettel Navas, Camila Rolando Mazzuca, Brototi Roy, Arnim Scheidel, Julie Snorek (Instituto de Tecnología y Ciencias del Medio Ambiente, Universidad Autónoma de Barcelona) y Nick Meynen (Oficina Europea de Medio Ambiente).

Julie Snorek es investigadora post doctoral, Environmental Justice Atlas, Universidad Autónoma de Barcelona

© The Conversation
(Traducción: Silvia S. Simonetti)

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