Preguntas y respuestas sobre las vacunas del COVID-19 en Argentina | RED/ACCIÓN

Preguntas y respuestas sobre las vacunas del COVID-19 en Argentina

COVID-19 EN ARGENTINA

Las respuestas a tus preguntas sobre las vacunas

El mundo científico desarrolló en tiempo récord una serie de vacunas para frenar el avance del nuevo coronavirus. Los países arrancan la campaña de vacunación más grande de la historia. Y la sociedad se hace muchísimas preguntas. Con la ayuda de la comunidad de RED/ACCIÓN, armamos una guía con todo lo que tenés que saber.

Última actualización: 15 de enero de 2021

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En Argentina:
  • La vacuna que se fabrica en la Argentina: esta semana el laboratorio local mAbxience enviará el primer lote de la sustancia activa de la vacuna de Oxford/AstraZeneca a México para que el laboratorio Liomont termine con el proceso productivo: empaquetado, etiquetado y distribución por América Latina. Este primer lote equivale a entre 6 o 7 millones de dosis. Página 12.
  • Ya se aplicaron 2 de cada 3 vacunas que recibió la Argentina. Lo confirmó la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, al informar que esta mañana ya se habían aplicado 200.759 de las 300.000 dosis de la Sputnik-V. En esta etapa, la vacuna la recibe el personal de salud de entre 18 y 59 años que presta servicios en unidades de terapia intensiva y en laboratorios que manipulan el virus. Ministerio de Salud de la Nación.
En el mundo:
  • Brasil aprobó dos vacunas de emergencia y el miércoles comienza a vacunar. La agencia reguladora brasileña Anvisa aprobó las Oxford/AstraZeneca y la Coronavac. El miércoles inicia la vacunación masiva. Brasil es el tercer país con más contagios del mundo, con 8.400.000, y el segundo con más muertes: 210.000. CNN en Español.
  • La aplicación de la primera dosis de la vacuna de Pfizer para prevenir el COVID-19 consiguió que los contagios en Israel bajaran un 50% tras 14 días de campaña de vacunación. Infobae.
Las primeras vacunas aprobadas de emergencia en el país son la vacuna rusa Sputnik V, la de AstraZeneca y la Universidad de Oxford, y la de Pfizer/BioNTech.   La campaña de vacunación en todo el país comenzó el 29/12 con 300 mil dosis de tipo 1 de Sputnik V para aplicar en profesionales del sector salud. Para completar la inmunización este grupo se espera la llegada de otras 300 mil dosis de tipo 2. Todo en el marco de un acuerdo con el Fondo Soberano de la Federación Rusa, por el cual la Argentina dispondrá de dosis para vacunar a 10 millones de personas, antes de marzo de 2021.

Además, el Gobierno firmó contratos con otras instituciones que le permitirán acceder a más vacunas. Las tratativas más próximas son con Sinopharm de China, para acceder a 1 millón de dosis durante la segunda quincena de enero. El acuerdo no está cerrado y podría ampliarse hasta 30 millones de dosis, aunque esta vacuna aún no está aprobada ni por ANMAT, ni por el Ministerio de Salud. Con AstraZeneca y la Universidad de Oxford, cuya vacuna sí fue aprobada por ANMAT, el Gobierno acordó adquirir 22 millones de dosis durante el primer semestre de 2021. También hay convenios con COVAX, que es una organización creada por la Organización de las Naciones Unidas para distribuir vacunas en los países que requieran asistencia.

Las vacunas que ya cuentan con aprobación para Uso de Emergencia (EUA) en Estados Unidos son las de Pfizer/BioNTech y Moderna. En Rusia se aprobó la Sputnik V del Instituto Gamelaya; en Reino Unido vieron luz verde las de Pfizer/BioNtech, Oxford y AstraZeneca y recientemente la de Moderna; mientras que Emiratos Árabes Unidos aprobó la vacuna china de Sinopharm.

Fuentes: Ministerio de Salud de la Nación, ANMAT, Sputnik Vaccine, FDA (en inglés), France24, BBC y El Cronista
La vacuna de Oxford y AstraZeneca ya está siendo producida parcialmente en Argentina: el laboratorio mAbxience, del Grupo Insud, está a cargo de fabricar el principio activo para un mínimo de 150 millones de dosis en sus instalaciones de Garín, Provincia de Buenos Aires. Esa fórmula luego es enviada a México, donde se la fracciona y envasa. Los lotes serán distribuidos en gran parte de América Latina, incluida la Argentina.

Además, hay tratativas para que la vacuna Sputnik V se produzca en Argentina.

Fuentes: Ministerio de Salud de la Nación, Hugo Sigman (fundador del Grupo Insud), TELAM y TELAM 2
El inicio de la vacunación será en los grandes aglomerados urbanos y en el personal de salud y continuará con los siguientes grupos de acuerdo al orden de prioridad definido en el Plan Estratégico para la vacunación contra la COVID-19 en Argentina, publicado el 23 de diciembre.

El orden, entonces, es el siguiente:
  1. Grandes aglomerados urbanos y personal de salud (763.000 trabajadores).
  2. Adultos de 60 años y más y personas mayores residentes en geriátricos (7.124.382 adultos mayores).
  3. Adultos de 60 a 69 años.
  4. Fuerzas Armadas (77.861 militares) y de seguridad (312.202 efectivos).
  5. Adultos de 18 a 59 años de grupos de riesgo con enfermedades de base (7.107.657 personas).
  6. Personal docente y no docente (1.057.136).
Así, integrarían estas etapas 16.073.238 argentinos y argentinas.

Un relevamiento del Ministerio de Salud arrojó que un 66% del personal de salud se daría la vacuna voluntariamente. Es decir que la primera partida de 300.000 dosis de tipo 1 de Sputnik V no alcanzaría para cubrir ese primer grupo prioritario, al que habría que suministrarle luego otras 300.000 dosis de tipo 2. De todas formas, se espera que lleguen hasta 25 millones de dosis de Sputnik V de tipos 1 y 2 antes de marzo de 2021, así como 22 millones de dosis tipo 1 y 2 de la Vacuna de Oxford/AstraZeneca, ya aprobada por la MRHA (Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios) de Reino Unido.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación
A fines de noviembre se creó un Comité de Vacunación para que diseñe la logística de la distribución de la vacuna. Lo integran jefatura de Gabinete y los ministerios de Salud, Interior, Seguridad y Defensa. Las provincias participan activamente de los operativos y las Fuerzas Armadas pusieron a disposición sus recursos.

Fuente: Ministerio de Defensa de la Nación, Ministerio de Salud de la Nación, Clarín
En general, todas las vacunas -no solo las de la COVID-19- suelen producir dolor en el lugar del pinchazo entre 24 y 48 horas después de la inyección. Hay otros efectos secundarios, pero por lo general no son graves. Los síntomas más comunes son dolor de cabeza, fatiga, fiebre, escalofríos, vómitos, diarrea y dolor muscular.

Para la vacuna de Pfizer, aprobada de emergencia por ANMAT, el único efecto adicional al dolor en la zona del pinchazo es que un 3,8% de los pacientes presentaron fatiga y un 2% dolor de cabeza. En Reino Unido dos personas tuvieron cuadros de reacciones alérgicas graves, pero ya tenían antecedentes alérgicos de ese tipo por lo cual llevaban adrenalina y se la pusieron en cuanto lo notaron. Por este motivo, las autoridades de Reino Unido han pedido a las personas con alergias graves a medicamentos, otras vacunas y alimentos que no se pongan esta vacuna.

Fuentes: FDA, Hipertextual, AS
Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y enfermedades infecciosas de Estados Unidos, dijo a principios de diciembre que la inmunidad completa al virus se desarrolla entre una semana a 10 días después de que las personas obtienen la segunda dosis de una vacuna.

La Sputnik V, que es la que primero se aplicará en la Argentina, logra una eficacia del 91,4% a los 7 días de la segunda dosis y 28 días después de la primera, y alcanzaría el 95% de eficacia luego de 42 días.

Fuente: Sputnik Vaccine y TELAM
Las vacunas utilizan diferentes tecnologías y la inmunidad que otorgan puede variar, por ejemplo entre uno y cinco años. Por el momento es una incógnita. Lo importante es alcanzar la inmunidad mientras se hace un seguimiento de las personas vacunadas durante varios meses para saber cuánto dura la protección, tanto haciendo pruebas de sangre para ver si están presentes los anticuerpos, como verificando si las protegen contra la enfermedad. Es relevante considerar que si el virus muta, la inmunidad provista por la vacuna puede no ser efectiva.

Fuente: Karina Pasquevich, doctora en Inmunología de la UBA e investigadora del CONICET en el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM.

Pregunta enviada por Oliverio Leguizamón, Maca Barreiro y Nahuel.
Los expertos desconocen qué porcentaje de personas debería vacunarse para lograr inmunidad masiva o "de rebaño" contra el COVID-19, aunque arriesgan que debe rondar el 70%. La inmunidad masiva o "de rebaño" es un término que se usa para describir el momento en que una cantidad suficiente de personas están protegidas, ya sea por una infección previa o a través de la vacunación, por lo que es poco probable que un virus o una bacteria pueda propagarse y causar una enfermedad. Como resultado, todos los integrantes de la comunidad están protegidos incluso si algunas personas no tienen ningún tipo de protección. El porcentaje de personas que necesita tener protección para poder lograr la inmunidad masiva o "de rebaño" varía según la enfermedad.

El fin de la pandemia llegará más rápidamente si las vacunas, además de evitar cuadros graves de la enfermedad, evitan la propagación, lo cual es todavía una incógnita. Además, puede suceder que en algunas regiones como Europa o América del Norte vacunen a toda su población y las hospitalizaciones por COVID19 tiendan a cero, mientras que en otras regiones las vacunas tarden en llegar y aumenten las muertes. En este escenario hipotético, ya no estaríamos hablando de una pandemia porque no es una situación que se extiende en todo el mundo.

Fuente: Organización Mundial de la Salud y Centros para el control y la prevención de enfermedades (CDC)
Las vacunas que superan todas las fases de desarrollo pueden tener diferentes efectos adversos, pero ninguno de gravedad. En todos los casos son menores en relación al beneficio que supone aplicarla.

Respecto a eventos adversos de aparición tardía, es decir, aquellos que podrían aparecer un tiempo después de que la vacuna comenzó a aplicarse en forma masiva, son raros. Y si aparecen, suelen afectar a un número realmente muy bajo de la población vacunada.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación y Clarín
Sí, podemos confiar. La tendencia es a que la tecnología avance cada vez más rápido, pero además, las características pandémicas del coronavirus permitieron salvar dos barreras que suelen enlentecer los desarrollos de vacunas: la falta de financiamiento y la falta de un contexto de alta circulación del virus en las poblaciones en las que se quiere ensayar la vacuna en desarrollo

En este mismo sentido, no se salteó ninguna etapa, sino que en contexto de pandemia, el paradigma de investigación se modificó para que las etapas o fases pudieran realizarse de manera superpuestas y en menos tiempo, cumpliendo con todas los pasos para evaluar la seguridad y la eficacia de la vacuna en desarrollo.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación y BBC Pregunta enviada por Virginia (@vir.les)
Las vacunas que reciben la aprobación de emergencia de organismos reguladores ya fueron probadas en miles de personas y demostraron ser lo suficientemente seguras y eficaces para ser aplicadas en poblaciones más grandes. Sin embargo, no están aprobadas definitivamente y puede que sean retiradas del mercado. La respuesta a si conviene estar entre las primeras personas en vacunarse debe considerar los riesgos de no vacunarse e infectarse con el virus SARS-Cov-2, especialmente los grupos de riesgo. Además, las vacunas llegarán a la Argentina con una demora respecto de los países productores, por lo cual la población argentina no será la primera en recibirla.

Fuente: Karina Pasquevich, doctora en Inmunología de la UBA e investigadora del CONICET en el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM.
Las vacunas están reguladas por organismos nacionales. La FDA de Estados Unidos y la EMA de la Unión Europea son los más conocidos. En Argentina está la ANMAT. La autorización de uso de emergencia implica que es legal comenzar a aplicar la vacuna, con seguimiento de los pacientes, recopilación y análisis de los datos sobre su seguridad y eficacia. Es un paso previo a la habilitación definitiva, que no está garantizada.

Fuente: FDA
No hay evidencia de que haber tenido COVID-19 genere inmunidad y existen casos documentados de reinfección, por lo cual se recomienda aplicar la vacuna también a pacientes recuperados.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación e Infobae

Pregunta enviada por Marian Molina.
Sí. El barbijo habrá que seguir usándolo durante meses y quizás años, aún después de haber recibido la vacuna y que haya dado efecto. Esto es así porque no está comprobado que las vacunas corten la circulación del virus, sino que dan certeza sobre su capacidad para evitar cuadros graves de la enfermedad. 

El barbijo es uno de los dispositivos más efectivos para evitar los contagios, junto con la ventilación de los ambientes, el lavado de manos y el distanciamiento social. Todas esas precauciones continuarán siendo obligatorias, para toda la población argentina.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación y CDC
Cada dosis despierta la respuesta inmunológica del organismo, por lo cual al aplicar más de una dosis la protección es mayor. Al ser vacunas no replicativas (más seguras), se suele requerir una segunda inmunización para que den una respuesta robusta, de mayor afinidad y duración. Además, los ensayos de eficacia se hicieron con dos dosis.

Fuente: Karina Pasquevich, doctora en Inmunología de la UBA e investigadora del CONICET en el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM.
La recomendación es que sí. Los ensayos están hechos para dosis de la misma vacuna. No está probado que se puedan dar diferentes plataformas ni marcas. Oxford y AstraZeneca y el Instituto Gamelaya de Rusia iniciarán ensayos para responder con evidencia si es efectivo combinar dosis de vacunas diferentes.

Fuente: CDC y Cronista
Se pueden diferenciar por los requerimientos logísticos para su distribución y aplicación, el tipo de tecnología que utilizan, el costo, los países de origen, si son un desarrollo privado, mixto o estatal, y la amplitud de los ensayos de fase 3, entre otras dimensiones.

La vacuna inglesa de Oxford y AztraZeneca utiliza un vector viral, tiene una efectividad del 95% y se puede almacenar en refrigeradores estándar. La vacuna estadounidense de Moderna utiliza ARN, tiene una efectividad del 95 por ciento y puede conservarse a una temperatura de -20°C. La vacuna estadounidense y alemana de Pfizer-BioNTech también utiliza ARN, tiene una efectividad del 95 por ciento y requiere almacenarse a -70°C, lo que supone un desafío logístico sobre todo para países poco desarrollados. Finalmente, la vacuna rusa Sputnik V utiliza vectores virales, tiene una efectividad del 92% y se puede almacenar en refrigeradores estándar.

Fuente: UNSAM

Pregunta enviada por Agustina López Pérez y Nahuel.
Por el momento, el Gobierno nacional anunció que será de aplicación voluntaria y gratuita. Se está muy lejos de pensar en un calendario anual de vacunación.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación

Pregunta enviada por Gise Barrueto.
Las vacunas se podrá aplicar en menores de 16 luego de que se comprueben su seguridad y eficacia en esas poblaciones. Moderna, Pfizer y Janssen ya están probando sus vacunas en grupos de personas a partir de los 12 años. 

Los ensayos en estas poblaciones se postergaron por varias razones. Entre ellas se destacan que la franja de edad más segura para probar vacunas es entre los 18 y los 50 años; que probar la vacuna en menores despierta mayores reparos éticos, ya que son los padres quienes deben otorgar autorizar; y que los menores de 16 fueron hasta el momento el grupo menos afectado por la enfermedad.

Fuente: Karin Bok, doctora en Bioquímica y asesora senior en el desarrollo de vacunas de la NIH de Estados Unidos y Clarín
Aún no se conocen los resultados de ensayos en personas embarazadas de ninguna vacuna contra COVID-19, incluida la Sputnik V, por lo cual las autoridades regulatorias no recomiendan de rutina su aplicación para este grupo, pero hay excepciones. 

En Reino Unido, por ejemplo, se ofrecen las vacunas Pfizer-BioNTech u Oxford/AstraZeneca a personas embarazadas solo cuando tienen un riesgo elevado de infección con COVID-19 u otras condiciones que elevan el riesgo de tener complicaciones graves en caso de infectarse. En esas circunstancias, los médicos deben discutir los riesgos y beneficios de la vacunación con la persona gestante, a quien se le debe informar sobre ausencia de datos de seguridad de la vacuna en personas embarazadas.

En la Argentina, por el momento se puede vacunar solo el personal de salud. El Plan de Vacunación local no excluye explícitamente a las personas embarazadas, pero la recomendación general es aguardar la publicación de resultados que demuestren la seguridad y eficacia de la Spuntik V en el grupo de interés.

Fuente: El Cronista, Mundo Sputniknews y Precision Vaccinations (en inglés)

Pregunta enviada por Sabrina  
Podés aplicarte la vacuna rusa Sputnik V si tenés más de 18 años, aunque hayas tenido alergias previas. En el caso de la vacuna de Pfizer/BioNTech, es más complejo. La MHRA (Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios) de Reino Unido recomendó a las personas con historial grave de alergias que no se apliquen esta vacuna. La FDA de Estados Unidos indicó que las personas con antecedentes alérgicos deben informar a su proveedor sobre esta condición. De todas formas, explicó que no deben recibirla sólo en caso de haber manifestado una alergia severa a algún ingrediente de la vacuna o tras recibir una dosis de la misma (son dos).

Fuentes: FDA, Gobierno del Reino Unido (en inglés) y Spuntik Vaccine
Para poder comprarla tiene que haber stock en el país y estar a la venta. La Spuntik V, por ejemplo, está en el país pero es gratuita y no se puede comprar. En cambio, el acceso a la de Pfizer requiere una receta médica, pero por el momento no hay stock en el país. Si alguna empresa privada accediera a un stock suficiente y lo pusiera a la venta, bastaría con tener una receta y el dinero necesario para poder comprarla y aplicarla.

Fuente: Disposición 9210/20 de ANMAT

Pregunta enviada por Agustina López Pérez y Francisco.
El gobierno nacional, la OMS, las sociedades científicas, las universidades y muchos otras instituciones públicas y privadas harán campañas de concientización. Desde RED/ACCIÓN, armamos cuatro consejos para conversar con personas que no están a favor de las vacunas. Compartir esos contenidos y desmentir las desinformaciones es una buena estrategia.

Además, las ciencias sociales han generado evidencia de que el comportamiento de algunos grupos y personas afectan al comportamiento de sus pares. Por lo cual no hay nada mejor que predicar con el ejemplo: vacunante en cuanto te sea posible y contalo a esas personas a las que cuales querés transmitir la importancia de que nos vacunemos.

Fuente: OMS, Daniel Feierstein, doctor en Ciencias Sociales e investigador del CONICET

Pregunta enviada por Valen.
No hay evidencia de que la cepa que despertó la alarma en Europa disminuya la efectividad de las vacunas que se están aplicando. Son alrededor de 20 mutaciones que pueden afectar la gravedad de los cuadros y la transmisibilidad entre personas, entre otras dimensiones. 

Moderna y Pfizer comenzaron ensayos de laboratorio para comprobar si sus vacunas protegen contra la nueva cepa. Los primeros resultados de Pfizer indican que las vacunas siguen siendo efectivas contra las primeras 16 mutaciones. Sin embargo, todavía resta conocer el resultado de las otras mutaciones y del conjunto en otras vacunas. Es importante considerar que el virus continuará mutando y que si bien las vacunas pueden conservar su elevada efectividad en el presente, podrían no hacerlo en el mediano plazo, por lo cual es muy importante seguir con las sugerencias de la OMS para evitar la propagación del virus: uso de barbijo, ventilación de ambientes, distancia social, lavado frecuente de manos, etc.

Fuente: BBC, La Nación

Pregunta enviada por Nahuel.
Rusia publicó datos científicos sobre las dos primeras fases del ensayo de la vacuna Sputnik V el 4 de septiembre en la revista científica The Lancet. Fue la primera vacuna contra el COVID-19 en ser registrada en el mundo, después de dos fases de ensayos.

Las pruebas de fase 3 de Sputnik V ya ofrecieron tres cortes preliminares con resultados. Fueron presentados ante autoridades del Ministerio de Salud Ruso y del Argentino y evaluaron satisfactoriamente. Estos resultados no son públicos, pero fueron presentados también ante la ANMAT, el prestigioso organismo regulador de Argentina, que recomendó su aprobación de emergencia. Los resultados de los ensayos de fase 3 serán publicados en la revista The Lancet en las próximas semanas, de acuerdo a lo informado por Kirill Dmitriev, director del Fondo de Inversión Directo de Rusia.

Mientras tanto, a principios de diciembre comenzó la vacunación masiva en la capital de Rusia, Moscú, y el martes 29 en Argentina, en el personal de salud localizado en los principales aglomerados urbanos de todo el país.

Fuente: Spuntik V vaccine y France 24

Pregunta enviada por Brian.
Todas las vacunas para prevenir el COVID-19 aprobadas de emergencia hasta el momento utilizan dos dosis espaciadas entre 3-4 semanas para alcanzar una eficacia de alrededor del 90%. La vacuna Spuntik V tiene la particularidad de cada una de sus dosis utiliza un componente diferente, lo que complejiza su protocolo de aplicación.

Hasta el momento no hay datos públicos sobre la eficacia del primer componente sin el segundo. En cambio, estudios realizados hasta 12 días luego de la primera dosis de Pfizer/BioNTech indican que su eficacia sigue siendo superior al 85%. En el caso de la vacuna de Oxford/AstraZeneca se vio que una sola dosis reduce el riesgo de hospitalización en enfermos de COVID-19.

Dado el gran aumento de casos de COVID-19 y la urgencia por vacunar a la mayor cantidad de gente posible en un rango acotado de tiempo, en algunos países como el Reino Unido se decidió retrasar la administración de la segunda dosis para que más personas reciban al menos una inyección y estén protegidas antes contra el virus.

Es relevante considerar que retrasar la aplicación de la segunda dosis en cualquiera de estas vacunas podría impactar en la duración de la inmunidad. Lo que hace la segunda dosis es potenciar la respuesta generada por la primera. Se sabe por las inmunizaciones contra otras enfermedades infecciosas que las primeras dosis tienden a producir una memoria inmunológica que se mantiene bien en individuos sanos, por lo que la segunda dosis sigue siendo efectiva incluso si se administra tarde. Sin embargo, para confirmarlo en el caso de estas vacunas para prevenir el COVID-19 son necesarios ensayos que muestren que un régimen de dos dosis con retraso sigue teniendo una eficacia aceptable.

Fuente: Lorena Coria, doctora en Biología e investigadora del CONICET en el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM.
La respuesta a esta pregunta tiene tres enfoques: uno ético, otro científico y otro sanitario. Desde el punto de vista científico no deben vacunarse, para que el análisis de la seguridad y de la eficacia de las vacunas puedan abarcar el largo plazo con un grupo de control de referencia. Desde el punto de vista ético, como escasean dosis a escala global, hay argumentos en contra de priorizar a personas por fuera de los grupos prioritarios definidos por Comites de ética. Finalmente, desde el punto de vista sanitario, quienes recibieron placebo deben recibir alguna vacuna aprobada de emergencia para estar protegidos contra la infección con SARS-CoV-2.

Fuente: Infobae

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Equipo: Alejandro Zamponi (contenido), Luli Coraggio (producción), Belén Quellet (participación), Inés Casserly (distribución), Denise Belluzo (diseño), Dina Pérez (desarrollo), Javier Drovetto (edición general) y Maxi De Rito (producto)

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