James Kossuth | RED/ACCIÓN
Harvard Business Review | 22 de marzo de 2019

Cuál es el impacto de la automatización según el tipo de trabajo

¿Qué tanto amenaza la automatización a los trabajadores? Un nuevo estudio, realizado por uno de nosotros (James Bessen) junto con Maarten Goos, Anna Salomons y Wiljan van den Berge, brinda la primera evidencia cuantitativa a gran escala de cómo la automatización afecta a los trabajadores de manera individual. Se usaron datos gubernamentales de 36.000 empresas en los Países Bajos, en el periodo del 2000 al 2016, cubriendo aproximadamente a cinco millones de trabajadores por cada año.

El estudio ilustra una imagen de la automatización, que no respalda las opiniones más alarmistas. El 9% de los trabajadores de la muestra están empleados en firmas que realizan grandes inversiones en automatización cada año. Sin embargo, relativamente pocos trabajadores resultan afectados negativamente. Solo un 2% de los trabajadores de planta en empresas, que se están automatizando, se van ese año como resultado de la automatización; después de cinco años, un 8.5% se habrá ido (No podemos diferenciar entre quienes deciden irse y quienes son despedidos).

Aquellos que se van sufren significativos costos económicos, principalmente debido a las consecuencias del desempleo. Esto afecta tanto sus prospectos económicos como su bienestar en general. Además, aunque los programas de asistencia, como el seguro de desempleo, suelen plantearse como la forma de atender estos costos, nuestros datos confirman que los mismos no se acercan ni siquiera al ingreso que pierden los trabajadores.

Esta carga cae con mayor frecuencia en trabajadores altamente educados y con altos salarios. Al contrario de lo que supone el sentido común, ellos son quienes tienden a salir con mayor frecuencia de las compañías como resultado de la automatización, aunque también parecen encontrar nuevos trabajos con más rapidez. Por lo tanto, los efectos son más severos para trabajadores con salarios más bajos.

En la muestra se observa que cada año solo un 0,7% de todos los trabajadores en promedio dejan sus empresas a causa de la automatización. En contraste, en los Países Bajos, cada año entre un 3,5% y un 7,2% pierden su trabajo en recortes masivos (En los Estados Unidos, la tasa comparable es de 4,4%).

El verdadero impacto de la automatización es en el ingreso y en el tiempo que la persona se pasa desempleada. Después de un pico, los trabajadores de planta pierden aproximadamente 3.800 euros en salarios durante un periodo promedio de 5 años (aproximadamente el 9% del ingreso de un año). Las contrataciones más recientes también experimentan un impacto negativo, pero de solo un 3% del ingreso anual. Solo un 12% de esas pérdidas son compensadas por el pago de desempleo, apoyos sociales o de discapacidad, lo que es comparable al monto que los trabajadores reciben después de un despido masivo. 

Por lo tanto, se puede concluir que el peso de la automatización sobre los trabajadores es menor al creado por los despidos masivos y cierres de plantas, que se originan a partir de situaciones como la reducción en la demanda o la quiebra. Aun así, la carga que experimentan los trabajadores afectados es substancial, y los actuales programas de seguridad social no les están brindando mucha seguridad económica. Asimismo, por supuesto, el impacto de la automatización podría empeorar en el futuro. Posteriores investigaciones mostrarán lo que le sucede al empleo neto tras la automatización, y a los trabajadores contratados después de esta.

James Bessen es director ejecutivo de la Technology and Policy Research Initiative en la Boston University School of Law. James Kossuth es el director asociado de la iniciativa.

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