Jorgelina Hiba | RED/ACCIÓN

Por qué hay tan poca agua en el río Paraná y cómo eso afecta a las ciudades y a la economía

La deforestación y el uso intensivo del suelo han provocado que el gran afluente registre su caudal más bajo en medio siglo. Esto no solo pone en riesgo la biodiversidad, sino que ya afecta a distintas poblaciones. Niveles tan bajos dificultan la provisión del agua dulce y potable. El menor caudal también complica transitar la principal vía comercial navegable del país: se estima que ya generó costos extra para, agroexportadores por 250 millones de dólares. Y, por la erosión de los márgenes, hubo derrumbes y desbarrancamientos.