Joseph Grenny | RED/ACCIÓN
Harvard Business Review | 27 de febrero de 2019

Cuatro conversaciones que todo padre abrumado debería tener

Los padres trabajadores algunas veces luchan con el sentimiento de que o decepcionan a su familia o no están cumpliendo sus metas de carrera. Tener una conversación abierta y honesta es uno de los primeros pasos para hallar una solución.
Si usted es un padre que busca establecer un balance más saludable hay cuatro tipos de conversaciones que recomendamos tener:

UNA CONVERSACIÓN CON USTED MISMO: La primera conversación que necesita tener es consigo mismo. Necesita clarificar quién es y qué quiere antes de que pueda negociar confiadamente sus límites. Si no realiza esta conversación inicial, la emoción puede anular la razón, y es fácil quedar atrapado en un juego imposible de ganar, buscando agradarle a alguien más en lugar de elegir lo que es correcto para usted.

UNA CONVERSACIÓN CON SU JEFE Y COLEGAS: Siéntese con su jefe y compañeros de equipo, y déjeles saber de su pasión para la carrera y sus metas relacionadas con el trabajo, y comparta sin sentir vergüenza el cómo sus compromisos familiares se relacionan con dichas prioridades. Por ejemplo, podría decir, “quiero dirigir grandes proyectos. Estoy en mi mejor forma cuando estoy haciendo cosas importantes. Estoy dispuesto a acelerar durante cortos periodos de tiempo, pero estos sprints tendrán que ser ocasionales. También pretendo ser una presencia consistente en las vidas de mis hijos.” Es posible que sus compañeros de equipo no respalden la vida que usted se ha comprometido a crear para sí mismo, pero recuerde — incluso si la conversación no sale bien, usted no ha fallado. Saber la posición de todas las personas le brindará la información que necesita para tomar la mejor elección sobre cómo avanzar en su carrera.

UNA CONVERSACIÓN CON SU PAREJA O ESPOSA: Hable honestamente con su pareja acerca de sus metas comunes respecto a los hijos. Si, por ejemplo, ambos concuerdan en que es esencial que al menos uno de los padres esté presente en los eventos importantes de la vida de su hijo, encuentren formas de hacer equipo para esos compromisos. Usted quizá quiera hablar con su jefe acerca de sus metas para el equilibrio entre vida y trabajo, pero si su pareja no está dispuesta a hacer lo propio, será desafiante cumplir las metas que definieron y los dos podrían caer en resentimiento mutuo.

UNA CONVERSACIÓN CON SUS HIJOS: Cuando sus hijos tengan la edad suficiente para entender, hable sinceramente con ellos acerca de las presiones que usted siente y de lo que verdaderamente quiere. Sin embargo, tenga cuidado de evitar el rol de víctima. Culpar a su organización por su falta de flexibilidad o por el estrés en casa no resuelve problemas; crea resentimientos injustos y fasos. Lo que menos quiere es enseñarles a sus hijos a despreciar la idea del trabajo. En lugar de ello, reconozca todos los compromisos que ha asumido voluntariamente tanto en la oficina como en el hogar. Ayude a sus hijos a entender que el tiempo que usted pasa afuera es algo que también contribuye a una vida más feliz en casa para toda la familia. Explique lo mucho que quiere ponerlos en primer lugar, y que cuando no puede hacerlo también es difícil para usted.
Estas cuatro conversaciones son desafiantes y podrían no siempre resultar como las planeó. Tenerlas tampoco garantiza que su carrera no se verá afectada, especialmente si es una mujer. Sin embargo, si nunca tiene la conversación, fallará antes de intentarlo.

Joseph Grenny es cofundador de VitalSmarts. Brittney Maxfield es co autora de este artículo, y directora de marketing de contenido en VitalSmarts.

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