Karyn Twaronite | RED/ACCIÓN
Harvard Business Review | 2 de abril de 2019

El sorprendente poder del sentido de pertenencia

Los humanos tenemos la necesidad innata de pertenecer , incluso en nuestros trabajos. Cuando las personas sienten pertenencia en el trabajo, son más productivas, se sienten más motivadas y están más comprometidas. De este modo, tienen 3.5 veces más probabilidades de contribuir con su pleno potencial, de acuerdo con nuestra investigación en el Center for Talent Innovation.

Para entender mejor el impacto emocional de la pertenencia -y su opuesto, el sentirse excluido- lanzamos el EY Belonging Barometer, una encuesta basada en 1000 adultos norteamericanos con empleo. En nuestro estudio, encontramos que más del 40% de los encuestados se están sintiendo física y emocionalmente aislados en el lugar de trabajo. También encontramos que el 39% siente una mayor pertenencia cuando sus colegas los contactan, tanto personal como profesionalmente. La tendencia se mantiene tanto para hombres como para mujeres de distintas edades.

Al acercarse a sus empleados en un nivel personal, las compañías y los líderes pueden hacer que la gente se sienta valorada y conectada. He aquí algunos consejos para encontrar la forma correcta de conectar con los colegas:

Aproveche las pequeñas oportunidades para conectar. Trate de establecer con sus colegas conexiones que demuestre que usted los valora, los entiende y se interesa por ellos. Esté presente y sea curioso. Aproveche pequeñas oportunidades cotidianas para conectar con autenticidad. Un simple “¿Cómo te va? ¿Cómo puedo apoyarte?” podría ser importante casi cualquier entorno.

Deje los prejuicios atrás.  Escuche las perspectivas de la otra persona, no siempre hay que debatir o persuadir. Si alguien cuenta algo que usted no comprende o con lo que no coincide, escuche el punto de vista de la otra persona o pídale que le cuente un poco más. Usted podría sorprenderse con la respuesta.

Conecte con buena predisposición. Comience cualquier conversación con sus colegas bajo la creencia de que quienes hablan o escuchan tienen buenas intenciones, especialmente al tratar temas difíciles. Algunas veces pudieran chocar en estos temas, pero suponer una intención positiva lo ayudará a pausar, hacer preguntas para clarificar y conectar de forma más significativa. Algunas veces, estas pausas hacen una gran diferencia.

Muéstrese accesible. Busque retroalimentarse de sus colegas, especialmente aquellos que estén en puestos distintos al suyo. Demuestre que confía en ellos. Al reconocer sus opiniones y hablar abiertamente sobre los desafíos que usted enfrenta, humaniza las relaciones que tienen con sus pares y subordinados directos.

Sea coherente y consistente. Demuestre que es transparente y que tiene una actitud inclusiva, incluso bajo presión o en conversaciones difíciles. Ofrezca una conversación a los miembros del equipo cuando suceda un evento difícil.

El camino hacia la inclusión requiere el compromiso de los líderes. De esta forma más personas se sentirán atraídas por su empresa. Adoptar políticas inclusivas brinda enormes beneficios: empleados comprometidos, retención de clientes y hasta mejores resultados financieros.

Karyn Twaronite es oficial de diversidad e inclusión global en EY.

©HBR, distribuido por The New York Times Licensing Group