Mario Calabresi | RED/ACCIÓN

Como una góndola fuera del agua

Venecia es hermosa. Venecia está terriblemente vacía. Venecia es para los venecianos otra vez. Durante dos meses las góndolas han estado paradas sin que nadie esté haciendo cola para subirse. Hasta hace unos meses la ciudad de los canales sufría por la carga de cien mil personas que llegaban todos los días. Ahora agoniza ver que ese número se ha vuelto a cero.