Victoria de Andrés Fernández | RED/ACCIÓN

Bésame (cuando la COVID-19 lo permita)

Más de uno está desesperado con la COVID-19 no por el riesgo de contagio, ni por el confinamiento, ni tan siquiera por el desastre económico. Lo que nos impacienta a los más románticos es no poder disponer a voluntad de uno de los regalos más grandes concomitante a la evolución.