Cómo superar la escasez de agua naturalmente | RED/ACCIÓN

Cómo superar la escasez de agua naturalmente

Un suministro seguro, seguro y suficiente de agua dulce produciría beneficios de gran alcance, desde un crecimiento económico más rápido hasta un menor riesgo de conflictos violentos. Pero lograr estos objetivos requiere una inversión significativa y sostenida, en particular en la protección de los humedales, para satisfacer la creciente demanda.

Para buscar agua, usan carros, bicicletas, caballos y hasta burros. | Foto: Paula Juárez

El consumo de agua dulce por parte de la humanidad ha superado durante mucho tiempo la tasa de reposición. Ahora, los investigadores advierten que este recurso natural esencial se está agotando. Si queremos revertir esta tendencia, la inversión en soluciones naturales es la mejor esperanza que tenemos.

Menos del 1% de toda el agua en la Tierra es agua dulce accesible o utilizable. La mayor parte se encuentra en humedales tierra adentro, como por ejemplo en los ríos, lagos, marismas, turberas y acuíferos subterráneos. Estos humedales son los recolectores, limpiadores y guardianes del agua de la naturaleza. Al capturar, purificar, almacenar y liberar el agua de lluvia y de las inundaciones antes de liberarla cuando se la necesite, hacen posible que se lleve a cabo el ciclo global del agua que garantiza un suministro constante.

En todo el mundo, la plena integración de los humedales en la planificación y gestión del agua en todos los sectores económicos aportaría beneficios de largo alcance. Un suministro suficiente de agua podría estimular el crecimiento económico, reducir los conflictos y aliviar el estrés medioambiental. Pero eso requiere una inversión significativa y sostenida para satisfacer la creciente demanda.

El consumo de agua dulce se ha sextuplicado en los últimos 100 años, y la demanda sigue aumentando, con la agricultura, la industria y la energía dando cuenta del 90% del total. Se necesitará al menos un 55% más de agua hasta el año 2050 para satisfacer la demanda creada por el crecimiento económico, la urbanización y una población mundial de casi diez mil millones de personas.

En la actualidad, ya hay bastante menos agua por persona que hace tan sólo dos décadas. Como resultado, más de tres mil millones de personas se enfrentan a una grave escasez de agua, que a menudo impulsa conflictos violentos. Hasta el año 2050, más de la mitad de los habitantes del mundo tendrá que lidiar con inseguridad en materia de recursos hídricos; en las regiones secas, el cambio climático agravará dicha escasez.

El cambio climático es sólo una de las amenazas. La contaminación también está exacerbando la crisis del agua. El agua potable insalubre es una realidad potencialmente fatal para las personas de todo el mundo. Prácticamente todas las fuentes de agua dulce están contaminadas en cierta medida; ni siquiera las cumbres nevadas del Monte Everest se han salvado.

Entonces, ¿por qué no estamos salvando y protegiendo los humedales? Su versatilidad es especialmente relevante si se tiene en cuenta que la crisis del agua se encuentra entre los cinco principales riesgos globales incluidos en el informe sobre riesgos del Foro Económico Mundial en términos de impacto. La capacidad de captación de agua en la superficie y en el subsuelo que tienen los humedales (contrarrestando sequías, inundaciones y el impacto del deshielo de los glaciares) es especialmente importante. Y, sin embargo, a pesar de que proporcionan la mayor parte de nuestra agua dulce, casi el 90% de los humedales han desaparecido desde la Revolución Industrial, y la pérdida se está acelerando junto con la globalización. Muchos de los humedales que quedan están en peligro crítico.

Los humedales son particularmente vulnerables porque con frecuencia se consideran tierras baldías a ser convertidas para su uso en agricultura y desarrollo urbano, o áreas plagadas de enfermedades que deben ser recuperadas. Esta tendencia pone de relieve la falta de comprensión del papel crítico de los humedales que sustenta la crisis hídrica mundial. Para garantizar suministros de agua seguros, seguros y adecuados, debemos centrarnos en la conexión entre la dependencia humana del agua y lo que hacemos con los humedales.

Sí, existen otras opciones para aumentar nuestro suministro de agua, pero ninguna es ideal. La desalinización del agua de mar crea más problemas de los que resuelve. La siembra de nubes plantea interrogantes preocupantes. Y la construcción masiva de plantas de captación de agua requiere una inversión considerable y a menudo perturba las economías locales y las formas de vida. Además, a diferencia de lo que ocurre con los humedales, estas opciones no pueden proporcionar simultáneamente alimentos, medicinas, e ingresos para una de cada siete personas, un hogar para innumerables especies o mitigar el cambio climático.

Dado que la mitad del PIB mundial depende de los servicios de los ecosistemas, salvar los humedales debería ser una prioridad máxima a la hora de concebir una recuperación verde de la crisis del COVID-19. La revitalización de antiguos humedales en la India por parte de Chennai para impedir otro “día cero” (como el de 2019, cuando se acabó el agua de esta ciudad) ofrece un modelo para otros.

Es importante destacar que debemos repensar y reformar integralmente la agricultura, que de lejos la mayor consumidora de agua, para obtener más “producto cosechado por cada gota de agua”. Se deben descartar rápidamente incentivos para una producción intensiva que no tenga en cuenta los humedales, la contaminación del agua y la biodiversidad.

La nueva iniciativa de Environmental Land Management es un ejemplo de un programa que recompensa a los agricultores que se centran en la administración de los recursos hídricos y la conservación de los humedales como pilares de su gestión de la tierra. Deben aplicarse esquemas similares a escala mundial.

La industria también debe dar un paso adelante en su calidad de socio igualitario en materia de conservación y uso eficiente. La protección de los ecosistemas y un entorno empresarial atractivo alguna vez podrían haber parecido incompatibles. Hoy en día, la supervivencia de las empresas depende de un entorno natural saludable.

Reconociendo esto, Danone y otras empresas se han comprometido con la administración del agua y la protección de las cuencas hidrográficas, mientras que muchas empresas están participando a nivel mundial en fundaciones para el agua con múltiples socios con el propósito de utilizar la gestión sostenible de humedales para satisfacer las necesidades derivadas de una rápida urbanización. Gracias a este tipo de fundaciones para el agua, el río Tana de Nairobi en apenas tres años genera al día 27 millones de litros de agua adicionales.

Países con estrés hídrico, como por ejemplo Sudáfrica, ya no necesitan ser persuadidos. Más de la mitad de la población del país y dos tercios de la economía cuentan con el apoyo de un pequeño grupo de humedales. Los responsables de la formulación de políticas saben que la protección de los humedales y su integración en la gestión del agua son fundamentales para garantizar la seguridad de los suministros de los que depende el desarrollo económico.

Los humedales se constituyen en las mejores soluciones que tiene el planeta para solucionar el problema existencial del suministro de agua dulce. Podemos tener suficiente agua aquí en la Tierra sin necesidad de buscarla más allá de la Tierra. Todo lo que debemos hacer es proteger las soluciones naturales que ya tenemos y utilizarlas con sabiduría.

Martha Rojas Urrego es secretaria general de Ramsar Convention on Wetlands.

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