Desafíos urgentes para contener enfermedades, frenar epidemias y evitar una crisis sanitaria en la Argentina | RED/ACCIÓN

Desafíos urgentes para contener enfermedades, frenar epidemias y evitar una crisis sanitaria en la Argentina

Crédito: FOPEA

La salud es un derecho humano. Pero en Argentina hay serios problemas para acceder a ella. Muestra de eso es que el país ocupa el puesto 54 en el índice Bloomberg de países saludables, sobre un total de 168. El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) investigó el tema y en un informe titulado “Al gran pueblo Argentino, ¡Salud!” expone lo que debe hacer el Estado para que vivamos más y mejor, y llama a superar la fragmentación de un sistema de salud para ricos y otro para pobres.

En esta nota te contamos cuáles son los seis objetivos más urgentes para frenar epidemias como la obesidad y el cáncer; enfermedades prevenibles como el VIH; y patologías asociadas a una vacunación insuficiente o a la falta de agua potable.

El informe afirma que Argentina está "lejos" de ser un país saludable

  • El 40% de los chicos tienen sobrepeso u obesidad. Así, Argentina es el país con más niños obesos de América Latina.
  • 1.800 mujeres mueren cada año por cáncer cervicouterino, una enfermedad prevenible.
  • El 75% de las muertes son causadas por enfermedades crónicas no transmisibles y muchas de ellas se pueden prevenir: algunos tipos de cáncer, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
  • 6.500 personas se enteran cada año que son portadores de VIH. Es el país de América Latina con más cantidad de nuevos casos por año.
  • El 17% de los habitantes no tiene acceso a agua potable o segura.
  • La mitad de la población no posee cloacas.
  • 1 de cada 3 personas presenta un problema de salud mental a partir de los 20 años.
  • El 8,5% del PBI se invierte en servicios de atención a la salud. Es uno de los niveles más altos de América Latina, pero los indicadores anteriores muestran ineficiencias en esa inversión.
  • El 41% de la población del conurbano bonaerense se atiende en hospitales públicos, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el 41% tiene prepaga o plan privado. Es decir, hay un sistema desigual.
  • El 4% de la población, o sea más de 1 millón y medio de personas, padece Chagas, una enfermedad que se desarrolla en la pobreza.

Objetivos indispensables para garantizar salud

1. Prevención para frenar enfermedades epidémicas que provocan el 75% de las muertes. 

Son obesidad, cáncer, diabetes, y patologías respiratorias y cardiovasculares.

"El Estado debería asegurarnos una buena alimentación para evitar la epidemia de obesidad que existe. Pero hoy nos encontramos que los alimentos seguros y nutritivos son caros. Y los alimentos no nutritivos son baratos e hipercalóricos. Hace 30 años, la tasa de obesidad infantil en la Argentina era del 1%. Y hoy es del 10%. Esos pacientes obesos van a padecer muchas enfermedades a futuro, lo que hará encarecer enormemente el sistema de salud", señala Marcelo Melo, director del Hospital de Clínicas "José de San Martín" de la Ciudad de Buenos Aires.

Según la 4º Encuesta Nacional sobre Factores de Riesgo realizada en el 2018, 6 de cada 10 personas tienen exceso de peso (en una proporción de 36,2% de personas con sobrepeso y 25,4% con obesidad). Los datos confirman el avance de la epidemia: la obesidad alcanza a un cuarto de la población y aumentó 11 puntos porcentuales desde 2005.

Las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT): la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la enfermedad renal son de larga duración y su evolución suele ser lenta. Representan una verdadera epidemia que va en aumento debido al envejecimiento de la población y los modos de vida actuales que acentúan el sedentarismo y la mala alimentación.

Por el impacto que tienen en la salud pública, por las muertes prematuras que provocan y porque en gran medida son prevenibles, las políticas sanitarias recomendadas por la Organización Mundial de la Salud y que sigue el Estado argentino tienen a las ECNT en la mira.

El cambio de hábitos hacia una vida saludable se impone como medida urgente y necesaria para detener la epidemia que representan estas enfermedades. En esa línea, las tecnologías nos mantienen más tiempo sentados (frente a diversas pantallas y a todas las edades). Es un ejemplo de que son necesarias acciones urgentes porque, de seguir así, las ECNT serán una amenaza mayor para los argentinos.

2. Infraestructura para llevar agua potable al 17% de la población y cloacas a la mitad de los argentinos

La Organización Mundial de la Salud considera que el acceso a agua potable es el factor número 1 en la prevención de enfermedades evitables. "El acceso al agua es fundamental para tener una buena salud. Si uno, por ejemplo, tiene que atacar todas las enfermedades infecciosas, no necesita plata para comprar muchos antibióticos. Tiene que destinar recursos para que la gente tenga acceso al agua potable y para que esté correctamente vacunada contra distintas enfermedades”, explica Marcelo Melo.

"Si uno recorre el país y ve el acceso al agua potable que tienen las diferentes regiones, podés observar quién se preocupó o no porque los argentinos tengan una buena salud pública. Eso se puede medir. Esa decisión pasa por el Ministerio de Planificación, no el de Salud. Así, puede convertirse en el ministerio más importante para cambiar todas las estadísticas negras que hoy tenemos de cara al futuro", subraya Melo.

El director del Hospital de Clínicas destaca: "Agua potable y vacunación cambian la salud de un país. En muchos países del mundo hay enfermedades erradicadas. O nunca tuvieron, por ejemplo, tuberculosis o enfermedades infecciosas. Y si vos observás por qué sucedió eso, te das cuenta de que no es porque tiene grandes hospitales o los mejores médicos del planeta. Es porque tienen un buen acceso al agua potable, están vacunados y se promueve la buena alimentación".

Mientras que para Nicolás Wertheimer, médico y fundador del proyecto Agua segura, “los que no tienen acceso a agua segura hacen perforaciones y toman agua de napas. En los asentamientos informales urbanos sacan agua del mismo lugar donde tiran los efluentes y toman agua totalmente contaminada. Eso genera muchas enfermedades, que luego se ven en el hospital. En zonas más dispersas de la Argentina, donde hay otras fuentes de agua, como vertientes, juntan agua de lluvia o toman de los arroyos y los ríos, es agua que muchas veces está turbia o que se pudre en los recipientes donde la acumulan. El agua no segura es la segunda causa de muerte de niños en América Latina. Necesitamos parar esta situación con el simple hecho de lavarse las manos”.

3. La vacunación previene el 30% de las muertes de niños menores de 5 años

En diciembre del 2018, se sancionó la nueva Ley de Vacunas. Establece la gratuidad en el acceso a los servicios de vacunación "con equidad social para todas las etapas de la vida"; la obligatoriedad de aplicarse las vacunas para todos los habitantes; y la prevalencia de la salud pública por sobre el interés particular, entre otros principios.

Así, nuestro calendario nacional de vacunación cuenta con 18 vacunas para todas las poblaciones, que deben aplicarse desde los primeros días de vida hasta la adultez, y dos más exclusivas para las personas que viven en zonas de riesgo (fiebre amarilla y fiebre hemorrágica argentina). El Estado nacional las otorga en forma gratuita en centros de salud y hospitales públicos.

El informe de FOPEA también profundiza en la amenaza que representa para la sociedad la decisión de algunos padres de no vacunar a sus hijos y las faltantes de vacunas denunciadas. Y advierte que "dos hechos recientes han levantado las alertas respecto a la vacunación en la Argentina, por un lado, la aparición de casos de sarampión y, por el otro, las denuncias de faltantes de vacunas".

"La población tiene que poder acceder a las vacunas. Se debe instalar el concepto de vacuna como derecho y responsabilidad, con un rol rector del Estado en cuanto a la disponibilidad y acceso", explica Carla Vizzotti, presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología.

4. Educación sexual para disminuir las tasas de contagio de VIH y embarazo adolescente

Las tasas estables de contagio de VIH y la tasa de embarazos adolescentes señalan la necesidad de reforzar la educación sexual de la población, ya sea dentro del sistema escolar -a través de la Ley de Educación Sexual Integral- y fuera de él.

La Argentina es el país de América Latina con mayor cantidad de nuevos casos de VIH por año. Cada 365 días, 6.500 personas reciben la noticia de que son portadoras del virus. Y de ellas, el 30% llega al diagnóstico de manera tardía, según cifras del Boletín Integrado de Vigilancia Epidemiológica.

El 98% de las personas que contrajo VIH en el 2017 se infectó mediante relaciones sexuales sin protección de un preservativo, según informó la Secretaría de Salud de la Nación. Y 2 de cada 10 diagnósticos se dieron en menores de 25 años.

Leandro Cahn, director ejecutivo de la Fundación Huésped, afirma que la Argentina tiene una "epidemia estable de VIH y hace falta prevención primaria y secundaria".

"Nadie debería infectarse de VIH por no poder comprar preservativo", remarca Cahn. Es que “el preservativo es el único método que, usado correctamente en todas las relaciones sexuales (anales, vaginales, orales), previene las infecciones como VIH, sífilis y gonorrea".

Otro de los grandes problemas que tiene nuestro país y que en gran medida se podría prevenir mediante una estrategia integral es el embarazo adolescente.

La tasa de natalidad promedio en la Argentina bajó de manera constante en los últimos 20 años (de 20,5 cada mil habitantes en 1995 a 17,3 en 2015, según el Banco Mundial). Sin embargo, en mujeres menores de 19 años se mantuvo en 14% (casi 100 mil casos por año) en los últimos 15 años.

Cuanto más jóvenes son las mujeres, más riesgoso es el embarazo para ellas y mayor es también la mortalidad infantil. Un dato central en el análisis es que a medida que desciende la edad de las mujeres que cursan un embarazo más probabilidades hay de que haya sido resultado de una violación. Por eso, los embarazos en la adolescencia temprana (10 a 14 años) demandan con urgencia un abordaje exclusivo.

5. Campañas masivas de difusión y promoción de la salud

Con las campañas "se debe alcanzar a toda la población. Para eso, se requieren grandes inversiones para contemplar amplias y duraderas campañas que lleguen a más cantidad de gente. La mayoría del gasto en salud va destinada a la atención de los enfermos, por lo que queda poco dinero para la promoción y prevención", explica Jorge Lemus, ministro de Salud de Maurico Macri hasta noviembre de 2017.

"El problema de la promoción y protección es el escaso presupuesto que siempre tiene. En economía, los bienes de salud se llaman meritorios. Cuánto más me puedan dar, mejor. Nunca alcanzan", dice Lemus y sostiene que los recursos deben ir a la educación, con la escuela como puerta para la formación de personas que saben cómo cuidar su salud.

"¿En qué debería invertir más Argentina? En la educación escolar, que es cuando se forman los hábitos humanos. Allí se juega la alimentación y las adicciones, por ejemplo. Esa educación tiene una trascendencia mayor, ya que el niño lleva ese hábito a la casa o a su comunidad. Hay que intervenir los programas educativos de salud. La educación para la salud es un punto clave", dice el exministro de Salud.

"Debemos promover un círculo virtuoso de la salud, con un paciente educado, el médico que lo revisa y le estimula los controles, el diagnóstico precoz, la curación de la enfermedad y el bajo costo que todo esto conlleva. En la otra vereda, tenemos el círculo vicioso, con personas no educadas en sus hábitos de vida, el médico que no hace buenos controles, la enfermedad avanzada y el paciente finalmente muere después de que el sistema de salud público o privado tenga que gastar mucha plata", enfatiza Melo.

"El pase de un círculo al otro es una cuestión de educación. Y la misma hay que hacerla mediante medios masivos de difusión, campañas agresivas donde se apunte a varias patologías", concluye el ex funcionario.

Pero, para poner en contexto: en la Argentina solo se realizó una campaña en los últimos seis años contra el dengue-zika-chikungunya.

6. Acortar la distancia entre las provincias ricas y las pobres.

Si bien el sistema de salud es universal y los argentinos y extranjeros residentes pueden acceder en forma gratuita a los servicios ofrecidos por el sector público, persisten brechas importantes y asignaturas pendientes, especialmente en lo relativo a su calidad y a la disponibilidad de atención sanitaria de acuerdo a la región donde se habite. Así es como en la Ciudad de Buenos Aires hay 10,2 médicos y 7,3 camas por cada 1.000 habitantes, frente a 1,2 y 1,1 respectivamente, en la provincia de Misiones.

Las fuentes consultadas para la investigación coinciden por mayoría en un diagnóstico: hay una salud para ricos y una salud para pobres.

En ese sentido, el actual secretario de Gobierno de Salud de la Nación, Adolfo Rubinstein, profundiza en las distancias entre los índices de salud de las provincias: "En cáncer colorrectal, hay diferencias de hasta 5 veces en tiempo de diagnóstico entre provincias ricas y pobres. Y en cáncer de mama, también”.

La versión original de esta investigación está disponible en este link. El trabajo fue realizado por Víctor Ingrassia para el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), con el apoyo de la Embajada de los Estados Unidos.

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