Maya Salam | RED/ACCIÓN
Vida Cotidiana | 8 de abril de 2019

Ilustración: Franziska Barczyk / The New York Times

Mujeres, dejen de voluntariarse para las tareas domésticas de oficina

Soy una persona entusiasta, ferviente y hambrienta, muerta de hambre, para aprender todo lo que pueda en el trabajo y en la vida. Seguramente esta disposición me impulsaría en mi carrera, ¿verdad? No tan rápido, según una nueva investigación publicada en Harvard Business Review. El estudio descubrió que ofrecerse como voluntario para lo que se denominan “tareas no promocionables” en la oficina puede llevar a su carrera marcha atrás.

El informe mostró las personas que dicen que sí a las tareas ingratas, como la planificación de las fiestas de fin de año o el reemplazo de colegas ausentes, son 48 por ciento más propensas a ser mujeres.

Las profesoras de economía que lo escribieron, Linda Babcock, Maria P. Recalde y Lise Vesterlund, también encontraron que a las mujeres se les pedía que asumieran esas tareas con mayor frecuencia y que las mujeres tenían más probabilidades de decir que sí que los hombres.

Los investigadores llaman a estas tareas “trabajo doméstico de oficina”: trabajo que no genera ingresos y que conlleva un bajo riesgo y una baja recompensa, pero puede requerir un compromiso de tiempo considerable.

Interesantemente, el estudio mostró que los hombres tenían más probabilidades de ser voluntarios para tales tareas dentro de un grupo de hombres que uno mixto. En los grupos mixtos, las mujeres también recibieron un 44 por ciento más de solicitudes de trabajo voluntario que los hombres, incluso cuando la jefa era una mujer.

“Tanto los gerentes masculinos como los femeninos tenían más probabilidades de pedirle a una mujer que se ofreciera como voluntaria que un hombre”, notaron las investigadoras. “Aparentemente, esta es una decisión acertada: las mujeres también tienen más probabilidades de decir que sí”.

Los hombres aceptaron solicitudes el 51 por ciento de las veces; las mujeres, el 76 por ciento de las veces.

Jessica Bennett, editora de género de The New York Times y mi nueva jefa, escribió sobre esto en su libro, “Club de Lucha Feminista”.

“Lo sabemos, decir que no puede ser difícil”, dice. “Pero aquí hay una cosa que no lo es: no ofrecerse en primer lugar”.

© 2019 The New York Times