Castores, ardillas y ranas, tres de las especies exóticas que arrasan economías regionales

Hay 722 animales y vegetales que no son nativos pero fueron introducidos al país. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable experimenta cómo controlar, reducir o erradicar a ocho de esas "invasoras". Solo 13 de ellas causaron una pérdida similar al aporte económico de toda la actividad pesquera. Además, amenazan especies locales.

Por Javier Drovetto

13 de julio de 2018

rana-toro-1

En la Argentina hay miles de animales y vegetales que no son nativos del país pero que por algún motivo lo habitan. En muchos casos ignoramos que existen o no sabemos que pueden causar daños irreversibles para el ambiente y pérdidas millonarias para el país.

Lo que se sabe con precisión es que 722 de esas especies exóticas son “invasoras”. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable tipifica así a las que se reproducen muy rápido y son voraces en la ocupación de territorio. Esa combinación hace que sean una amenaza para animales y vegetales locales, que dispersen nuevos virus y hongos, que cambien paisajes autóctonos, y que amenacen con quebrar economías regionales.

Por eso es determinante, desde el punto de vista del equilibrio ambiental y productivo, que el país tenga un programa nacional que busque controlar las distintas amenazas.

Una muestra: sólo 13 especies exóticas provocaron en 2015 un costo equivalente al 0,5% del PBI de ese año: 2.543 millones de dólares en pérdidas de producción y gastos para controlar su propagación e investigar el fenómeno. Esa cifra es similar al aporte de toda la actividad pesquera y semejante al presupuesto del Ministerio de Ciencia y Tecnología de ese año.

A esa estimación llegó el Gobierno al estudiar el impacto de cuatro plantas (malezas, tamarisco, pasto cubano y ligustro), tres mamíferos (jabalí, castor y rata), tres moluscos, un ave (paloma), el mosquito aedes aegypti y un alga.

“Las especies exóticas invasoras son la segunda causa de pérdida de biodiversidad, detrás del cambio de uso del suelo. Además producen daños económicos, turísticos y culturales”, afirma Inés Kasulín, coordinadora de la Estrategia Nacional sobre Especies Exóticas Invasoras, una estrategia que está en construcción y cuenta con asistencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)

Ejemplos para las consecuencias que enumera Kasulín abundan. El estornino pinto fue traído de Europa como mascota y ahora acecha al hornero porque ocupa sus nidos. Al jabalí europeo lo trajeron para armar cotos de caza y hoy es el problema más serio que tiene Carmen de Patagones: 30 mil individuos pisotean y levantan la siembra en 1,3 millones de hectáreas.

En Puerto Madryn deben rastrillar las playas para evitar que los turistas se encuentren con la arena cubierta de algas originarias de Japón que llegaron por accidente en el agua de lastre de un barco.

Las consecuencias culturales también son evidentes. En Villa Pehuenia, Neuquén, tres especies de pinos de América del Norte desplazan a la araucaria. Algunos caminos entre cerros nevados de ese territorio mapuche se ven como postales canadienses.

Hay especies exóticas que llegaron al país de manera premeditada, como mascotas, plantas decorativas o para instaurar producciones. Otras viajaron por accidente en barcos, en el chasis de un auto o en contenedores. Varias de las que inquietan al país están entre las 100 especies invasoras más dañinas del mundo.

Los especialistas plantean que es un problema histórico que se agravó por el aumento del desplazamiento del hombre.

“Estamos homogeneizando la biota del planeta, haciendo que especies limitadas a un continente ahora estén en otros. Eso provoca empobrecimiento biológico: un pequeño conjunto de organismos tienen éxito y se establecen en los sitios donde son introducidas y reemplazan a otras que estaban limitadas a ese lugar”, advierte el biólogo Sergio Zalba, investigador del CONICET y de la Universidad Nacional del Sur.

La Estrategia Nacional sobre Especies Exóticas Invasoras empezó a armarse en 2015 y dispone de 22 millones de dólares. Un cuarto de ese presupuesto es aportado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial. El resto lo aporta Nación y las provincias.

Los lineamientos de la estrategia saldrán de ocho planes piloto con los que buscan contener, reducir o erradicar ocho especies exóticas de distinta familia, invasora de ambientes diversos y que causan daños muy dispares. "Esas experiencias servirán para definir, a partir de junio de 2019, la estrategia que tendremos para todas las exóticas invasoras y para actualizar el marco normativo", adelantó Kasulín.

Los ocho planes experimentales son los siguientes:

Caracol gigante africano

Caracol gigante africano (Achatina fulica)recolectado en balde en casas de Puerto Iguazu Barrio Riberas del Parana

Origen: Este de África.
Distribución: Llegó a Misiones en 2010 y se expandió a Corrientes.
Impacto: Desplaza a otros moluscos y se alimenta de 200 tipos de cultivos. Es portador de un parásito que puede producir meningoencefalitis.

Brasil lo trajo para producir carne y carnada de pesca. Investigan dos causas de la propagación en el país: una campaña de poda que llevó caracoles adheridos a las ramas de un lugar a otro y la posibilidad de que los autos, con caracoles pegados en sus llantas, los dispersen.

El plan que se impulsa para esta especie es de erradicación. Abarca sólo Misiones. Identifican dónde están y prueban métodos para controlar la población. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) trabaja con las comunidades para difundir la mejor forma de matarlos.

Tamarisco

Removiendo Tamarisco(Tamarix) con motosierra y aplicando herbicida para evitar que rebrote en Reserva Humedal Llancanello Mendoza

Origen: África, Asia y Europa.
Distribución: Fueron introducidos en el siglo XVIII y están en San Juan, Mendoza, Córdoba, La Pampa, Buenos Aires y Rio Negro.
Impacto: El viento dispersa las semillas de estos arbustos, que se reproducen rápidamente. Agotan el agua freática, salinizan el suelo y favorecen los incendios.

Los tamariscos fueron traídos para decorar jardines. Además de reproducirse muy rápido, reducen los depósitos subterráneos de agua y acumulan sal en el suelo. Así se inhibe la vegetación nativa y afecta especies que dependen de ambientes húmedos. Por hectárea, el tamarisco consume 3.000 m3 de agua más que las plantas nativas.

El plan piloto plantea la remoción de raíz del tamarisco en la reserva Laguna de Llancanelo, en Mendoza, un área crítica para la conservación de aves de humedal. Además, reintroducen vegetación nativa, como cortaderas, totoras y vidrieras.

Rana toro

rana toro 2

Origen: Sur de Estados Unidos.
Distribución: Fue introducida en 1980 y hay en Salta, San Juan, Mendoza, Misiones, Buenos Aires y Córdoba.
Impacto: Es un predador de larvas y adultos de anfibios, peces, invertebrados y hasta pequeños mamíferos y pichones de aves.

La rana toro fue introducida en el país para producir carne, pero no resultó rentable y algunos emprendimientos soltaron animales. Dispersa un hongo responsable de la disminución de las poblaciones de anfibios y es una de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo.

El plan piloto se desarrolla en Córdoba y se plantea experimentar formas de evitar que la rana toro llegue a otros humedales. Además estudian métodos de control. Y se redactó un marco regulatorio que ordena y regula la cría de animales exóticos para evitar problemas similares.

Castor

Daños causados por castores en Tierra del Fuego. CARLA NOVAK

Origen: América del Norte.
Distribución: En 1946 fue introducido en Tierra del Fuego y ya habita el 95 % de sus ríos.
Impacto: Destruyeron 30 mil hectáreas de bosques, casi como dos veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires, para construir diques.

Fueron traídos con la idea de crear una industria peletera. Pero la armada liberó 20 castores. Sin un predador natural, ahora son 100 mil. Acabaron con bosques de lenga, guindo y ñire y colonizaron cursos de agua de la isla. Las inundaciones que provocan dañan caminos y puentes. Los impactos están estimados en $47 millones al año.

El plan piloto implementó siete áreas en las que se proponen cazar con trampas humanitarias (el castor muere en cuatro segundos) a todos los ejemplares para luego restaurar los ambientes afectados. El trabajo se desarrolla en coordinación con Chile, hacia donde se expandió la población.

Ligustro

Ligustro Piloto Ligustro Foto S Zalba Foto Sergio Zalba (3)

Origen: China.
Distribución: Fue introducido a principio del siglo XX con fines ornamentales. Hoy está en las yungas de Jujuy, sierras de Córdoba y talares de Buenos Aires.
Impacto: Produce un fruto carnoso que las aves diseminan y hacen que la especie avance rápidamente. Así desplaza bosques nativos y atrae aves exóticas. Se pierden recursos naturales que aprovechan las comunidades.

El ligustro es un árbol de tamaño mediano que invade bosques nativos del centro y norte del país, incluyendo los bosques húmedos de montaña en el NOA. Desplaza a especies nativas que forman parte de los recursos de uso tradicional de pueblos originarios, como el Ocloya.

El plan piloto involucrará de manera activa a esa comunidad en Jujuy. Buscan controlar la especie invasora y recuperar la biodiversidad del bosque, que es el sustento económico de ese pueblo originario: hacen uso de distintas maderas, frutos, tinturas y carne de animales que habitan la zona.

Ardilla de vientre rojo

Ardilla vientre rojo, INTA 25 de mayo

Origen: Sudeste de Asia.
Distribución: Las trajeron como mascotas en 1970. Habita en Luján, General Rodríguez, Pilar, Escobar, San Miguel, 25 de Mayo, Capitán Sarmiento, Salto, Arrecifes y Daireaux, en Buenos Aires. Hay colonias en Santa Fe y Córdoba.
Impacto: Se come plantaciones de cítricos, nueces, duraznos, higos y kiwis. Muerde mangueras de riego, cableado de teléfono, televisión e Internet. Podría competir por el alimento con dos ardillas nativas.

En 1970 eran 10 ardillas y estaban encerradas en un jaulón de una estancia de Flandria. Por compasión, los dueños del campo soltaron cinco. Esas ardillas conformaron una población de 100.000 ejemplares. El principal temor es que lleguen al Delta, desde donde podrían avanzar por el Literal hacia la selva misionera y luego a las yungas del Norte. En esos ambientes podrían desplazar a dos ardillas autóctonas.

El plan piloto se desarrolla en Luján y 25 de Mayo Trabajan en una estrategia para difundir los daños que ocasionan. Buscan desarmar la idea que pueden ser conservadas como mascotas y llevadas de un lugar a otro. Creen que así se produjeron los focos en La Cumbrecita y Cañada de Gómez.

Alga didymo

Alga Didymo(‎Didymosphenia geminata) en arroyo del Bolsón Rio Negro

Origen: Hemisferio Norte.
Distribución: Se la identificó en 2010 y ya se la encuentra en Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Impacto: Cubre el lecho de ríos y arroyos. Eso afecta las tomas de agua para consumo humano; le quita oxígeno y nutrientes al agua; y perturba la pesca, el buceo y la navegación turística.

Es un alga unicelular introducida en la Patagonia donde sus floraciones masivas cubren ríos y arroyos. En Nueva Zelanda sufren esta plaga y estimaron que su presencia produce pérdidas de 14 millones de dólares al año porque no permite explotar turísticamente algunos ríos.

No se conocen métodos de erradicación, por lo que el plan piloto está orientado a generar información que sirva para evitar la propagación. Se creó un registro de recursos hídricos no afectados y un protocolo de limpieza de las embarcaciones que pretenden navegar esos ríos.

Invasiones biológicas en áreas costeras

Buzo recolectando Ostras Japonesas (Crassostrea gigas) en pilote de puerto en Puerto Madryn

Origen: Muchas son asiáticas.
Distribución: Cerca de 100 especies exóticas, entre algas, moluscos y microorganismos habitan zonas costeras de Buenos Aires, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Impacto: Obstruyen cañerías, contaminan el agua, tapan filtros y cambian la composición de la fauna autóctona.

Los puertos funcionan como sitios de intercambio de especies principalmente por el comercio internacional marítimo. Muchas exóticas llegaron accidentalmente en el agua de lastre o en los cargamentos. Las más emblemáticas son el alga undaria, que inunda las playas de Puerto Madryn y el mejillón dorado, que afecta tomas de agua.

El plan piloto se desarrolla en los puertos de Quequén y Bahía Blanca (Buenos Aires), San Antonio Este (Río Negro) y Puerto Madryn (Chubut). Se proponen crear un sistema de alerta temprana ante la aparición de nuevas especies. Además se elaboró un protocolo de descarga del agua de lastre antes de las 200 millas de la jurisdicción marítima argentina.

Fotos: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable y FAO.

El periodismo no sólo sirve para contar el mundo,
también sirve para cambiarlo.

Sumate a nuestro periodismo con propósito, y recibí todos los meses tu ejemplar de MONO, la revista desplegable de periodismo porque sí.

GPS

Todos los días, las historias del día, curadas por los editores de RedAcción

Recibí gratis todas las mañanas y
tardes nuestro resumen editorial