De Rosario, con amor | RED/ACCIÓN

De Rosario, con amor

Crónica canallas
Santiago Llach
Blatt & ríos

Selección y prólogo por Klaus Gallo, doctor en Historia Moderna e historiador.

Uno (mi comentario)

Crónicas canallas, de Santiago Llach, entra en una categoría literaria que ya es casi un género en sí mismo: los relatos en primera persona de hinchas de fútbol. Este género alcanzó su punto máximo con el magnífico Fiebre en las gradas, de Nick Hornby, donde éste volcaba toda su pasión por el club Arsenal. Como aquel libro mítico, Llach cuenta sus aventuras y desventuras siguiendo a su equipo del alma, Rosario Central, que intercala con cuestiones puntuales referidas al juego, vivencias personales y familiares, anécdotas y reflexiones de toda índole, envueltas en un lenguaje elegante y pleno de ironía. (...)

(sigue mi comentario)

A diferencia del autor inglés, Llach se centra en un período concreto: el año que siguió la campaña de su equipo en el Nacional B, cuando los "canallas" lograron el ascenso deseado. De los numerosos viajes a distintos estadios de la capital federal, el conurbano y varias provincias del interior del país, así como a la casa propia, el "gigante de arroyito" en Rosario, surge un relato pormenorizado de aquella campaña, que traza al mismo tiempo una suerte de anatomía del hincha argentino. Crónicas canallas es una lectura ineludible y plenamente disfrutable sobre la obsesión más difundida del mundo.

Dos (la selección)

El trabajo del zaguero de la B tampoco es fácil: mantiene a su familia cabeceando pelotas altas. Vive de eso: un laburante de cuello azul que tiene un turno de dos horas por semana. El más riguroso de los pateadores de penales de rugby envidiaría la cara de concentración que ponen Pepinno y Valentini cada vez que el arquero rival volea. Lo del cuello azul es literal, en este caso.

Tres

Algo que no registran las crónicas del fervor turistico: en el fin de semana largo, Mar del Plata fue copada por Central. Uno de los números más exitosos de la Peralta Ramos eran tres ancianas con vestidos tristemente sexies interpretando temas de cumbia. Religión y reviente a cargo de unas Cindy Laupers del subdesarrollo, para la familia canalla (mucho bebé, mucho niño, muchas más mujeres que lo habitual en este adelanto de los torneos de verano).

Cuatro

Por supuesto que yo tengo gran parte de la responsabilidad en todo esto. Prometí, en mi relato de la ida al Bajo Flores, que ayer lunes 18 de marzo habría un Llach en el Gigante. Ese Llach no estuvo, y ese Llach era yo. Y escribo esto por el mismo motivo por el que tenía que haber un Llach en el Gigante: porque las cábalas nos confirman que el Universo está ordenado según la arbitrariedad de nuestra pasión de hinchas. No es en broma, esta religión. Pude ser católico, ateo, progresista, facho, cheto, intelectual, palermitano, chabón, vago o workaholic. Pero soy, fui y seré de Central, y de nadie más. Mi familia es una patrulla perdida de esta utopía insistente.

Cinco

Cuando volvimos, pasamos por la plaza central de Junín y:posamos para una foto en la escuela Catalina Larralt de Estrugarnou, bautizada con el nombre de una tatarabuela nuestra, donde hizo la primaria Eva Duarte.

Seis

Jugábamos contra el último, Chicago, que con 27 goles (uno solo menos que Central) había hecho 18 puntos (26 menos que Central). Esta estadística pinta al óleo al equipo Russo: una defensa que fue aprendiendo a ser sólida a pesar de sus efervescentes limitaciones, un mediocampo con niegas reminiscencias barcelonescas y una delantera muy por abajo de la línea de pobreza.

Siete

Todas las probabilidades empiezan a jugar a favor del ascenso. Pero esto es Central, esto es Argentina, esto es la vida. No faltan tampoco las señales ominosas: pónganse todos de pie, se los pido, que, como para ponerle intriga a este final (faltan como 100 páginas todavía para que este libro termine), Jesús Méndez, el líder futbolístico del equipo, salió lesionado.


En SIETE PÁRRAFOS, grandes lectores eligen un libro de no ficción, seleccionan seis párrafos, y escriben un breve comentario que encabeza la selección. Todos los martes podés recibir la newsletter, editada por Flor Ure, con los libros de la semana y novedades del mundo editorial.

Recibí SIE7E PÁRRAFOS

Sobre libros y escritores. Todos los martes, por Flor Ure.

Ver todas las newsletters

Nuestros miembros son una pieza fundamental para hacer un periodismo abierto, participativo y constructivo. Mirá cómo podés participar y qué beneficios recibís.

QUIERO SER MIEMBRO

Sociedad

Ilustración: Pablo Domrose

¡Felicitaciones, te hiciste señorita!

¿Por qué se celebra a las niñas o adolescentes cuando tienen su primera menstruación? ¿Qué es lo que se festeja en realidad? ¿que crecieron? ¿que podrán gestar? Estos interrogantes aparecen al desnaturalizar una costumbre que también tiene sus raíces en un rol y un mandato: la maternidad.

Sociedad

Foto: Pablo Toranzo, informe de Torturas en las Cárceles (CELS)

Torturas en la cárcel: si se denuncian, ¿por qué casi no hay condenas?

Cada dos días, un juez recibe una denuncia por tortura en una prisión federal: golpizas, patadas y asfixias. En la última década la Procuración Penitenciaria de la Nación inició 1561 causas, pero sólo en cinco logró que se condenara a los responsables.