Los desafíos que presenta la cuarta revolución industrial para los trabajadores

Conversamos con el economista Carl Frey, referente mundial en las investigaciones sobre el futuro del trabajo. Si bien advierte que algunos trabajos desaparecerán, asegura que las tareas que requieran de interacción entre personas tardarán más en desaparecer.

Por Joaquín Sánchez Mariño

10 de septiembre de 2018

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“Existen dos tipos de tecnologías: las que nos reemplazan en nuestras tareas y ponen muchísima presión en el mercado de trabajo; y las  que aumentan la productividad y ofrecen nuevas oportunidades laborales”. El que habla es Carl Frey. Está frente a cincuenta personas que escuchan atentos su diagnóstico. A su lado, Eduardo Levy Yeyati asiente ante cada argumento.

Lo que sucede es parte de la conferencia que brindó en el Centro Cultural de la Ciencia como parte del ciclo “Ideas”, una serie de eventos organizados por la Secretaría de Cultura de la Nación que propone abordar desde la cultura las distintas temáticas que se tratarán en el G20.

¿Quién es Frey? Básicamente, uno de los pioneros mundiales en las investigaciones sobre el futuro del trabajo. Mitad sueco, mitad alemán, es miembro principal del Programa de Empleo, Equidad y Crecimiento en el Instituto para el Nuevo Pensamiento Económico en Oxford y del Departamento de Historia Económica en la Universidad de Lund. Sus investigaciones se centran en la transición de las naciones industriales a las economías digitales y los desafíos posteriores para el crecimiento económico, los mercados laborales y el desarrollo urbano.

“Pensemos en un caso extremo como el telescopio”, dirá en la conferencia. Y después: “no es que reemplazaba trabajadores sino que les permitía ver cosas inalcanzables. Esto era muy distinto a los robots que se implementan en una fábrica y dejan afuera a los operarios”.

Según él, la cuarta revolución industrial llegará de la mano de la inteligencia artificial. Y advierte cuáles son los empleos que están más en peligro, cuáles los que menos. Que un robot manipule una copa de vidrio, por caso, dice que será algo difícil de lograr. Que un software componga una pieza musical, difícil. Que un bot reemplace a un trabajador de atención al cliente, no aun. Estos y otros diagnóstico se pueden escuchar en su charla aquí abajo.

 

En conversación con RED/ACCIÓN, dirá que es difícil saber si la robotización nos dará más o menos tiempo libre. Según él, a lo largo de los años la historia demostró que a los hombres nos importa más crecer en bienes o riqueza antes que en tiempo libre.

¿En qué áreas los trabajadores tendrán ventaja por sobre la tecnología?
En áreas de interacciones sociales complejas. Vemos en los chatbots (un robot que chatea, básicamente) que hubo grandes avances. Como dije en la conferencia, hubo casos en los que un chatbot convenció al 30% de sus interlocutores de que era una persona, pero se decía que era un niño adolescente que hablaba inglés como una segunda lengua.

¿Las interacciones más complejas tardarán más en ser reemplazadas por bots?
En un futuro cercano es inconcebible pensar que una computadora va a reemplazar a un ser humano. Y lo mismo va para la creatividad. Dicen que las computadoras se están volviendo creativas, pero en realidad tiene más que ver con la originalidad que con la creatividad. Hacer combinaciones originales es posible, pero que cobre sentido es otra cosa.

¿Se adaptan mejor los países más desarrollados a los cambios?
En los 60 hubo un debate parecido al que hay ahora, y si ves cómo algunos países se adaptaron y otros no, es claro que los que tienen más recursos la tienen más fácil. La comunicación tiene mucho que ver también, cómo los países preparan a la gente para el cambio que se viene, explicando entre otras cosas cómo se van a implementar esos cambios, a qué tiempo y qué implicancias tendrá. Eso ayuda a que se vea como un cambio positivo y que no genere pánico.

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¿Hay alguna clave para que le gente no se sienta reemplazada sino aliviada por la llegada de la robotización?
Es difícil decir cómo debería sentirse la gente. Depende de cada uno y de qué opciones tengan.

¿Pero si bien alguno de estos cambios pueden traer relevamiento de tareas (y hacer que desaparezcan ciertos trabajos hechos por el hombre), el avance tecnológico no traerá también más tiempo libre para el ser humano?
En los últimos 100 años los salarios subieron un 800% pero lo que gastamos en ocio solo 10-15%. Eso demuestra una decisión personal, que no usamos mucho de lo que ganamos para el ocio. Pero también demuestra que valoramos tener más ingresos y trabajar para lograr esos ingresos.

¿Seguirán siendo importantes los títulos universitarios?
Es difícil decirlo. Hoy por hoy los empleadores están yendo más por la gente con mayor formación, de universidades reconocidas y demás. Eso por un lado. Por el otro, creo también que las universidades tendrán que cambiar el modo en que enseñan en pos de seguir siendo relevantes en el futuro. En particular, yendo hacia un modelo de enseñanza más modular, donde aprender es variable según lo que quieras hacer o lo que ya sepas. Por ejemplo, sistemas en donde los primeros tres años seguís un programa y los siguientes tres depende de vos. Hay personas a las que les lleva más tiempo que a otras llegar a los mismos resultados y hay que dejar que así sea.

¿Hay alguna diferencia entre inteligencia artificial y pensamiento artificial? Podemos hacer que la máquina aprenda, ¿pero podemos hacer que piense?
Es interesante, y la verdad que no lo sé. En ese aspecto debo decir que soy solo un humilde economista.

Carl Frey junto a Eduardo Levy Yeyati, luego de la charla. Fotos: Secretaría de Cultura de la Nación.
Carl Frey junto a Eduardo Levy Yeyati, luego de la charla. Fotos: Secretaría de Cultura de la Nación.

¿Por qué la gente aún viene a escuchar una charla? Podrían verla en YouTube y sin embargo están acá.
La gente afortunadamente aún valora la interacción humana. Mucha gente aún va a la caja del banco a hacer sus operaciones en lugar de ir al cajero. Eso muestra que es importante para nosotros interactuar con otros.

El lugar donde nacemos todavía determina nuestro prospecto de futuro. ¿Esto en el futuro cree que se profundizará o se revertirá?
Claramente en qué barrio o en qué ciudad naciste va a tener un impacto respecto de tus chances en la vida. Eso está fuera de discusión, lo que no significa que no tengas ninguna chance de prosperar si naciste en un lugar complicado. A futuro no sé qué sucederá, pero si miramos las últimas décadas, el lugar en el que naciste se ha vuelto más relevante, no menos.

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