Joaquín Sánchez Mariño | RED/ACCIÓN
Sociedad | 14 de diciembre

Cómo es el Airbnb que te permite conocer los pueblos originarios desde adentro

Dicen los atacameños que toda ayuda significa reciprocidad. Lo explica René Calpanchay al otro lado del teléfono. La señal viene y se va entre San Salvador de Jujuy, donde está él, y Buenos Aires, donde estamos nosotros.

René Calpanchay tiene 56 años y es oriundo de Susques, un pueblo a 100 kilómetros de Purmamarca. De origen atacameño, dice que pasó la vida militando por los derechos de las comunidades indígenas, pero que a pesar de las conquistas no se conforma. “Todavía hay gente que sufre en las comunidades”, dice.

Sin embargo, hace un año sucedió algo diferente. Junto a su compañero Jorge Gronda se pusieron a conversar con Pablo Saubidet, un empresario de Buenos Aires: hablaban de las distintas experiencias que los pueblos locales podían ofrecer a los turistas, era una buena oportunidad para que compartir y difundir la cultura indígena dejara de ser solo militancia y pudiera generar otro tipo de impacto.

Conocé las experiencias

“Y ahí Pablo nos propuso pensar una plataforma en el que las ganancias se dividieran 60/40”, dice Calpanchay. “Era una locura -agrega-. Siempre que íbamos a hablar con empresas turísticas nos decían que pensaramos una experiencia para ofrecer y nos proponían darnos el 3% del precio que pagara el turista. Y de pronto Pablo nos decía 60/40… No lo podíamos creer”, cuenta.

Jairo, uno de los emprendedores, junto a René Calpanchay

Además del alivio económico, la propuesta desafiaba el precepto común de habitantes originales que tienen que dejar su pueblo porque no encuentran posibilidades laborales que les permitan sobrevivir, y perseguía el objetivo doble de que la cultura originaria no solo se quedara, sino que además transmitiera de primera mano sus valores y cosmovisión a los visitantes. “Hoy hay viajeros de todo el mundo que quieren tener acceso a esto, a nuestra cultura, a nuestro valores. Conocernos más allá de los manuales, tener una experiencia real”, dice Calpanchay.

No tardaron mucho en ponerse en marcha. Se juntó un directorio de 8 socios y se creó Pueblos Originales. Cuatro serían representantes de los pueblos indígenas, cuatro “del mundo occidental”, tal como lo define René.

Funcionan hace un año. Básicamente, es como la página de Booking pero orientada a experiencias diseñadas por habitantes de las comunidades locales, que ponen el acento en transmitir su cultura, sus conocimientos y cosmovisión. Este año además fueron ganadores en la categoría Arte y Cultura del concurso Samsung Innova, que premia a las mejores ideas de innovación con impacto en la sociedad.

Foto: Lele Rey y Velen DK

Como la prioridad de la iniciativa no es el lucro, los precios están muy por debajo de los circuitos de turismo ortodoxo. El objetivo fundamental es generar un intercambio con los turistas, un diálogo en el que las partes puedan integrarse y se produzca una relación genuina y responsable de la tierra y el ambiente, que es la principal preocupación de los pueblos originarios.

Graciana Mandrini, del área institucional, define: “Somos un proyecto de desarrollo sociocultural que busca incorporar a las comunidades originarias del norte a la industria turística. Muchos miembros de estas comunidades tuvieron que migrar a las grandes ciudades, entonces iban perdiendo su vínculo con sus orígenes, y lo que buscamos es intentar que puedan quedarse en su propia tierra, con su propia cultura, y que no se pierda”.

La experiencia del viajero al participar de este tipo de intercambios es muy distinta: la puesta en valor del territorio ya no está enfocada desde la mirada occidental, urbana, sino que el valor se construye a partir de la cosmovisión de quienes llevan un legado de años en una tierra que luego fue conquistada política y culturalmente. Así, los usuario pueden tomar clases de canto tradicional, aprender a cocinar, hacer una cabalgata a Tilcara, entre otras.

Hasta el momento, trabajan con 15 emprendedores de la zona de Purmamarca. La idea es ir agregando opciones de experiencias y sumando emprendedores. Cada uno de ellos a su vez es de algún modo un socio. Una vez que el turista elige la experiencia que quiere realizar, la reserva vía web, hace el pago, e inmediatamente después el dinero (el 60% del precio) se deposita en la tarjeta del emprendedor que ofrecerá el servicio.

En ese aspecto, funciona como Airbnb. Es más, la misma plataforma de hospedaje es uno de sus socios estratégicos: algunas de las ofertas de Pueblos Originales están incorporadas también en la sección experiencias de la App norteamericana.

“Originalmente, en los proyectos se buscan tres impactos: económico (generar recursos), social (tiene que ver con la prosperidad colectiva), y ambiental (el cuidado de la madre tierra, la Pachamama). Pero en este caso buscamos también un cuarto impacto: el cultural. ¿Qué es eso? El entrelazamiento de personas de distintas culturas para lograr producir aquello que falta. Nosotros tenemos el conocimiento para dar las experiencias, pero ahora lo podemos combinar con quien tiene el conocimiento tecnológico para llegar más lejos. Entonces complementamos eso y nuestros valores”, explica Calpanchay.

Foto: Lele Rey y Velen DK

Además de intentar revertir los daños pasados y prevenir los futuros, buscan crear un nuevo modelo de empresa. “Nuestro lema es: Carancho en su rancho, y siempre gana gana: que cada uno de la empresa haga lo que sabe hacer, pero pensando en el bien de todos”, dice.

En el primer año, según estimaciones de la empresa, se facturaron 1 millón de pesos, y esperan quintuplicar este número el año próximo. Además, acaban de cerrar una ronda de inversiones con la cual van a incorporar transportes para tener mejor movilidad.

“Todas las estructuras en las que trabajé en los últimos 30 años fracasaron. Pasaron muchísimos dólares, pero no cambiaron la realidad de las comunidades”, dijo en una entrevista otro de los fundadores, Jorge Gronda. Comparte la idea de René, de que sin impacto real en la comunidad no hay éxito posible.

Los ocho integrantes del “board” son cuatro indígenas: Calpanchay (de origen atacameño), Clemente Flores y Celestina Ávalos (de origen coya), y Balbín Aguaysol (Diaguita Calchaqui); y los cuatro occidentales: Jorge Gronda (médico jujeño), Diego Noriega (santiagueño, fundador de Alamaula), Pablo Simón Casarino (boliviano, empresario), Pablo Saubidet (empresario, Presidente de iPlan).

Marisel da clases de tejidos típicos. Foto: Lele Rey y Velen DK

¿Cómo conviven los dos universos? Según René, con humildad. “Hemos tratado de ocultar el yo, y hacer aflorar el co. Si trabajamos por el yo nos sale el egoísmo, el competir. Si entendemos que no podemos hacer nada solos, sale el co, que es la complementariedad”.

Y después dice, con la sabiduría de los hombres que ven más allá, un par de frases más. “Hay una frase que dice: donde no hay humanos, trata de serlo. Creo que los humanos naturalmente somos buenos, pero hemos desarrollado con el intelecto la posibilidad de hacernos mal entre nosotros. Crecer es individual. La prosperidad es colectiva, siempre. Eso sería el éxito para nosotros”.

Cultura | 13 de diciembre

35 historias para entender 35 años de democracia

Se inauguró una muestra de arte en homenaje a los 35 años de democracia en nuestro país. A través de videos y testimonios, intenta provocar una reflexión en torno a los “resultados” de la democracia. 

Fue realizada por la ensayista Alejandra Katz, el cineasta Alejo Moguillansky y el músico Martín Bauer, y es parte del programa cultural de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF). Quienes la visiten conocerán 35 historias de vida diferentes que tienen un solo punto en común: no haber conocido la dictadura militar.

Se trata de una videoinstalación de 35 monitores en donde se pueden ver momentos importantes de la vida de cada uno de los 35 elegidos, todos nacidos en 1983. Es decir, 35 personas que vivieron la totalidad de sus vidas en democracia.

Así, podemos seguir el derrotero de un cura, una mujer de campo, un transexual, una actriz, un músico… personas de todo el país que nos invitan a reflexionar sobre nuestra propia identidad. ¿Es posible contar el todo por la parte? El ejercicio de sinécdoque de Katz invita a preguntárselo.

“35 x 35 quiere ser, así, a la vez un fresco y una obra coral, una puesta en escena de la multitud y de la individualidad democrática. Multitud porque es un colectivo, pero individualidad por la captura de historias, situaciones, posiciones particulares”, escribió Katz sobre la muestra.

La instalación puede verse de martes a domingo, de 12 a 20 horas, en el Centro de Arte Contemporáneo de MUNTREF, sede Hotel de Inmigrantes, en Av. Antártida Argentina 1335(entre la Dirección Nacional de Migraciones y Buquebus). La entrada es por Apostadero Naval, Dársena Norte. Entrada libre y gratuita.

REDACCION | 7 de diciembre

El futuro de las organizaciones: cómo vamos a trabajar en 2030

Cerca de 50 personas se reunieron el miércoles 5 de diciembre en la Fundación Telefónica. El evento fue organizado por RED/ACCIÓN, como parte de una serie de encuentros en los que invitamos a nuestra comunidad a reflexionar sobre distintos temas.

Los invitados a exponer en esta ocasión fueron Lorenzo Preve (de IAE), Fernando Zerboni (de UdeSa) y Andrés Hatum (de la Universidad Di Tella). Moderados por Sonia Jalfin, discutieron sobre los desafíos de las empresas del futuro. Según ellos, los talentos ya no pertenecerán a una sola organización, los líderes deberán ser más colaborativos, y los organigramas perderán sentido paulatinamente.

Además de discutir la idea del management moderno (“las empresas cambiaron mucho, el management muy poco”, dijeron), propusieron “volar en pedazos” los viejos conceptos de liderazgo, jerarquías y planeamiento.

De izq, a der. Lorenzo Preve, Fernando Zerboni y Sonia Jalfin

Estas fueron algunas de las ideas más interesantes y provocadoras de los oradores:

Fernando Zerboni

  • Empresas muy grandes de la Argentina, estilo unicornio, hoy no hacen presupuesto. Hacen planeamiento flexible. Eso es parte del pensamiento complejo.
  • La autonomía de la gente hoy requiere que haya otro tipo de líderes.
  • Es muy complicado pensar campañas de marketing para el siguiente año. ¿Cómo planificás? Tenés que tener en cuenta qué red social va a ser la más relevante por ejemplo, pero eso no lo sabés, entonces no podés definirlo desde antes. Es muy complejo.

Lorenzo Preve

  • Las empresas cambiaron muchísimo, pero el management cambió poco.
  • Deberíamos romper en pedazos el organigrama.
  • Hay que replantear el planeamiento. Cualquier valor futuro no es un número, es una distribución de probabilidades. Siempre piden que tiremos un número, pero un número es un momento en esa distribución. Así que el planeamiento es otras de las cosas que habría que romper en pedazos.
  • Las nuevas generaciones tienen una capacidad innata de resolver problemas, mientras que nuestra generación tenía una capacidad innata de obedecer. Creo que los chicos que están entrando hoy al mercado laboral tienen la capacidad de resolver problemas. La inteligencia artificial puede llegar a resolverlos también, pero siempre te va a necesitar a vos ahí.
  • Yo creo que las fronteras no existen más. Hoy alguien te hace un trabajo desde Finlandia, comprás un libro en Amazon y pagás impuestos en otro país, lo mismo con Uber… Entonces, el tema fronterizo regulatorio se va a resquebrajar cada vez más y vas a poder contratar especialistas de todo el mundo por el tiempo que quieras.

Andrés Hatum

  • Veo una dicotomía en los espacios de trabajo. Algunos hablan de un escenario donde cada uno labura aislado en su casa, y a su vez están creciendo los espacios de co-working. Así que no sabemos.
  • Veo que las teorías de management no sirven más. Es Caca Management. Seguir enseñando Porter realmente es una falta de respeto.
  • Si tuviera que pensar en el liderazgo del futuro, imagino jefes mucho más colaborativos, insertados en el centro de la pirámide. Y los anti líderes necesariamente van a caer.

Si querés ver el video completo, hacé click acá

Cultura | 6 de diciembre

Cuatro reflexiones sobre el estado de la mujer en el mundo de la cultura

Esta semana se presentó en la sede del Fondo Nacional de las Artes un informe sobre el estado de las mujeres en el mundo de la cultura. Lo realizó el Sinca, una especie de INDEC de la cultura dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación.

Los resultados arrojan datos interesantísimos sobre la inserción laboral de la mujer, la brecha salarial, el acceso a cargos jerárquicos y los hábitos de consumo. Una buena: en el mundo cultural la brecha entre sueldos de mujeres y hombres se achicó. Uno malo: de la gente que no va a eventos culturales por imposibilidad, la gran mayoría son mujeres con compromisos en el hogar.

El estudio se llama “Mujeres en la cultura: notas para el análisis del acceso y la participación cultural en el consumo y el mercado de trabajo”. Es el segundo que se realiza. El primero fue en el 2013. Si bien todavía no cruzaron los datos para saber los cambios que se realizaron, Mariana Cuns, del Sinca, adelanta que es el próximo paso. Las referencias que utilizan para su análisis son las categorías culturales de la UNESCO.

Algunas de las conclusiones principales del informe son:

1. Las mujeres leen más que los hombres

Ya se sabe, o se intuye, pero en el estudio queda claro. El el 60% de los lectores de la Argentina son mujeres. Y en las bibliotecas populares, 7 de cada 10 personas que participan son también mujeres. Además, el informe indica que las mujeres van más al teatro (62% contra 38%), van más al cine (56% contra 44%), y leen más revistas (67% contra 33%).

En cuanto al consumo diario en radio, los hombres escuchan más programas deportivos (88% contra 12%), y las mujeres escuchan más programas de actualidad tipo magazine (70% contra el 30% de hombres).

2. Las organizaciones culturales comunitarias no son necesariamente más igualitarias

Fuente: Sinca

Centros culturales, cines comunitarios, compañías de teatro comunitarias. Uno creería que al ser instituciones sin fines de lucro en muchos casos u organizaciones surgidas de abajo hacia arriba (desde el seno de la comunidad, digamos), sus cargos jerárquicos estarían distribuidos equitativamente. Sin embargo, no es así. La cantidad de participantes sí es igualitaria (52% hombres, 48% mujeres), pero los puestos altos no. De los dirigentes o gestores, el 75% son hombres y solo el 25% mujeres.

3. La no asistencia a recitales en el caso de las mujeres está relacionada al cuidado de los hijos

De la gente que no asistió a recitales por tener que cuidar a hijos chicos, solo el 19% son varones y el 81% son mujeres. Los varones dejan de ir en cambio por motivos laborales (89% contra 11% de mujeres que no van por esta razón). Es decir, a la hora de quedarse afuera de eventos culturales, las mujeres siguen estando más limitadas por su condición de madre, cosa que no les pasa a los hombres por su condición de padre.

4. El nivel de ingreso promedio en el campo cultural es mayor al de los campos no culturales

Citamos el informe, que lo explica a la perfección: “En las ocupaciones culturales el escenario es algo diferente ya que, aunque la brecha de ingresos se inclina a favor de los varones, el porcentaje desciende al 9%. En el resto de las ocupaciones, la brecha reproduce el patrón de desigualdad de alrededor del 23% (a favor de ellos)”.

Fuente: Sinca

Así mismo, también se desprende del informe que los rangos jerárquicos están más equiparados en los campos culturales que en los no culturales.

El lugar del Estado

En el evento estuvo el Secretario de Cultura, Pablo Avelluto. Dijo: “No puede ser que tener hijos dificulte el acceso a los campos culturales”, “no puede ser que las carreras profesionales se vean dificultades por la condición de género”, y “ya empezamos a incorporar medidas para equiparar la cuestión de género”. Esas medidas se vieron en algunos de los paneles de discusión en el Festival de Cine de Mar del Plata y en los cambios en el concurso de los Salones Nacionales.

Lidia Britoy Pablo Avelluto. Foto: Secretaría de Cultura.

Lidia Brito (Directora de la Oficina Regional de Ciencias de la Unesco para América Latina y el Caribe en Montevideo), también estuvo en la presentación. “Es un sector que se piensa que no tiene discriminación de género, hasta que se hace un análisis”, dijo.

Cultura | 4 de diciembre

Por qué la Feria de Guadalajara es más importante que la de Buenos Aires (y por qué no lo es)

Ayer lunes terminó la Feria del Libro de Guadalajara. Podrían resumirse sus éxitos a través de números. Las cifras son, parece, el tamaño de todas las cosas. Pero la Fil -así la llaman- es más que la cantidad de gente que la visita o cuántos libros se venden.

Es cierto que es la Feria del libro más importante de habla hispana. Pensando en la industria editorial, el ranking mundial sería Frankfurt, Guadalajara, Buenos Aires, por la cantidad de acuerdos que se cierran y la llegada de agentes literarios del mundo, entre otros factores. Sin embargo, para el público la feria argentina sigue siendo la más relevante.

Aunque no lo digan todo, hagamos un pantallazo de los número de Guadalajara. La feria dura apenas 8 días. En tiempo es casi un tercio de la de Buenos Aires, que dura tres semanas (los editores suelen quejarse del larguísimo aliento que se necesita en esos 21 días de trabajo intenso).

En cantidad de público, por la Fil suelen pasar cerca de 800 mil personas. Por la de Buenos Aires, poco más de un millón. En la feria de México hay presencia de dos mil editoriales (entre ellas, además de las mejicanas, las hay de al menos 47 países). Además, asisten más de 20 mil profesionales del libro y casi 350 agentes literarios.

Estos números sí representan dónde está puesto el foco de la Fil: en la industria. De sábado a miércoles la feria abre al público recién a las 17 horas. Antes de eso lo único que suceden son actividades entre profesionales del libro: agentes literarios conociendo escritores o catálogos editoriales; distribuidores reunidos con libreros; editoriales conociendo autores, editores de todo el mundo intercambiando tarjetas, ideas de co-edición, traducciones… Es decir, la venta de libros al público no es lo central. La gestión de posibles negocios, sí.

Foto: Ulises Ruiz / AFP

Ahí se explica un poco por qué todos los grandes y medianos editores de latinoamérica quieren estar. Un contrato con un agente europeo puede redundar en una traducción en Alemania o distribución en España, por ejemplo.

De nuestro país, por caso, este año viajaron Nora Galia de Letras del Sur, Leonora Djament de Eterna Cadencia, Guido Indij de Interzona y Factotum, Marcos Almada en representación de La Coop, y Constanza Brunet por Marea… Entre otros.

Fue una buena feria para la comitiva argentina: el espacio institucional de nuestro país (que no incluía libros de ninguna de las editoriales antes mencionadas), ganó el premio al Mejor Stand en la categoría Platino, correspondiente a los stands de más de 217 m2. Además, Claudia Piñeiro presentó su libro y participó de la entrega del premio Sor Juana Inés de la Cruz. También viajaron Luisa Valenzuela, Andrés Neuman, Fernando Bogado, Diego Erlan y Verónica Boix. Se cerraron acuerdos de edición, traducción y distribución. Los resultados por supuesto se verán en el tiempo, pero la intención en cada feria es que los textos escritores argentinos empiecen a circular por el mundo.

El centro del mundo

Nicole Witt es una de las agentes literarias más importantes del mundo. A ella se le debe en gran medida la entrada de autores argentinos al mercado europeo. Es alemana pero viaja a todas las ferias importantes. Consultada por Red/Acción, dice: “Creo que un elemento importante para la atracción de una feria, desde el punto de vista de los profesionales, son las actividades como solía ser la Semana de Editores, que infelizmente este año no tuvo lugar en Buenos Aires por primera vez en mucho tiempo, mientras que en Guadalajara el Fellowship Program sigue funcionando muy bien y en Bogotá se está profesionalizando. Espero que esto no marque ninguna tendencia para la Argentina”.

Y agrega: “La sensación en el Centro de Derechos de Guadalajara es que fácilmente te encuentras con representantes importantes del mundo del libro en lengua española de muchos países y a nivel internacional, entre otros motivos porque los fellows, que representan editoriales muy interesantes tienen mesas allá. También hay actividades como el Reconocimiento al Mérito Editorial o premios como el Sor Juana Inés de la Cruz que son muy buenos puentes entre América Latina y Europa. Pienso que la cercanía de Guadalajara al mercado estadounidense y al mercado editorial de aquel país en lengua española también hayan favorecido que Guadalajara se haya posicionado en primer lugar entre las gandes ferias del libro en lengua española. El peso poblacional de México también debe jugar un papel, otros mercados editoriales como el argentino, el español y el colombiano son mucho menores”.

La ubicación geográfica de México es en efecto una de sus grandes ventajas, mucho más accesible para casi todo el mundo que Buenos Aires. Esos son los primero motivos que salen a la luz cuando uno trata de entender por qué Guadalajara es tan importante para el mundo del libro.

¿Eso significa que Buenos Aires no? Para nada. La lógica en este aspecto no es excluyente, ya además suceden en lugares opuestos del calendario.

En la Feria argentina por otro lado las jornadas profesionales vienen creciendo cada año. En la próxima edición habrá cuatro días dedicados a los negocios. Suelen pasar por las distintas actividades cerca de 12 mil profesionales del libro.

Sobre la feria de Buenos Aires, dice Witt: “Para nuestra agencia también es muy importante y hasta imprescindible, es el momento cuando veo a todos los editores argentinos y a nuestros autores argentinos, que son muchos. Conozco a la mayoría de los editores y me gusta visitarlos en sus sedes y en sus stands”.

Una de las opciones más atractivas que ofrece la feria de Buenos Aires para los libreros es la ayuda en logística. Cada librero que llega a la Feria tiene derecho a 200 kilos de libros para envíos sin cargo. Los extranjeros, 50 kilos. De este modo, en el 2018 se despacharon 23 mil kilos de libros a toda la Argentina (1600 cajas), mientras que al exterior fueron cerca de 7 mil kilos. La idea de que la Feria es puramente de público es un equívoco con el que cargan injustamente. Pero que en la Fil se respira un aire diferente, no hay dudas. Será el tequila o la lejanía de nuestro tango interior, pero el centro mismo del mercado editorial parece bullir de los rincones de la Expo. No la literatura, que es otra cosa.

Foto: Ulises Ruiz / AFP

Primera hipótesis general: en Guadalajara brilla el libro, en Buenos Aires la literatura. Tal vez sea impreciso decirlo así, pero hay algo cierto en esa diferenciación. Hoy todo el sector nacional necesita que se rehabilite antes antes al libro que a la literatura. Ya habrá tiempo para vanguardias, por lo pronto compren libros, parecieran decir la editoriales y librerías.

Hipótesis número dos: tal vez la potencia de la cantidad de público y la programación infinita de los salones de La Rural se coman el resto de actividades. Nadie repara en cuántos derechos se vendieron cuando la atención está puesta en la cantidad de gente en la cola para escuchar a Paul Auster. (O peor, cuando están leyendo en los diarios sobre el escándalo de turno en la apertura). Digo, la prensa argentina está acostumbrada a poner el acento en la espectacularidad de la feria antes que en su trastienda.

De todas formas, desde ambas Ferias se descree de la idea de competencia. Se trabaja en conjunto para generar una especie de agenda o corredor editorial latinoamericano. En ese calendario la cosa comienza con la FILBO de Bogotá, Colombia, a mediados de abril; luego sigue la de Buenos Aires hasta mayo, y en noviembre cierra la de Guadalajara. En ese recorrido, Buenos Aires sigue siendo el evento cultural más importante de la región para el público, mientras que Guadalajara lo es para las editoriales.

Si bien es más probable encontrar los escritores internacionales en la de México (este año las estrellas fueron el portugués Antonio Lobo Antunes, la uruguaya Ida Vitale y el turco Orhan Pamuk), la actividad cultural que ofrece la Feria de Buenos Aires no se compara. Basta ver la capacidad de la sala mayor de la Fil (la sala Juan Rulfo, para 500 personas), y la de Buenos Aires (la Jorge Luis Borges, para más de mil).

Las jornadas de negocios en la Feria de Buenos Aires existen hace 35 años, mientras que la feria en sí llegará en el 2019 a su edición número 45. La de Guadalajara que acaba de terminar fue apenas la edición 32. Es decir, es 12 años más joven que la argentina (quién sabe, tal vez sea en la juventud donde radique su vigor).

Foto: Ulises Ruiz / AFP

Obviamente nada se entiende sin su contexto. Mientras la economía argentina está en contracción, la de México tiene mucha más estabilidad. A comienzos del 2018, el peso mexicano respecto del dólar estaba igual que el peso argentino. A fin de año, el mexicano mantuvo su valor y el argentino pasó a valer la mitad. Nada más simplista y efectivo como explicar nuestro destino con el factor dólar por delante.

Esto repercute en el precio de los libros, en el costo de edición, en la cantidad de títulos que se publican y cantidad de ejemplares que se imprimen. Por supuesto, México no es una panacea: este año más de la mitad de los mexicanos no abrieron un libro. Dentro del público que sí lee, se calcula que solo leen 3.8 libros por año (de los cuales al menos el 30% es de autoayuda). Los datos surgen de las últimas cifras del Módulo sobre Lectura del INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México).

En la Argentina -dentro del universo lector- el número de libros al año solía ser de 6, pero en el 2017 el informe del Sinca (una especie de Indec de la cultura), muestra que ese número bajó a 4. Más estremecedor es el dato de lectura per capita: el promedio anual de toda la población pasó de 3 hasta el 2013 a 1.5 en el 2017.

Además, claro, están los números del sector editorial, que indican que la industria cayó en el último año un 40%, además de otros golpes. Según un informe presentado por la Cámara Argentina del Libro y basado en el registro de ISBN, en el 2017 se publicaron 11 millones de ejemplares menos que en el 2016. Todavía no salió el informe de este año, pero todos en el sector anticipan que se mantendrá la tendencia en baja.

¿Cómo hacer en ese contexto para seguir teniendo la feria del libro más importante de la región? A lo Argentino: diciéndolo. Que lo demás es pura literatura.

Salud | 22 de noviembre

Foto: Alejandro Pagni / AFP

¡Alerta! El exceso de pasión por el Boca – River puede ser un peligro para tu salud

“La alienación a un ideal lleva a una pasión. Pasión viene de Phatos, que significa enfermedad. Y el fútbol es una pasión argentina”. Así es como el psicólogo Luis Salamone describe el fenómeno que despierta el superclásico más importante de la historia del fútbol argentino.

Fernando Ferraro, el cardiólogo de Boca, dice que lo que experimenta un hincha durante una situación de alta tensión como la Superfinal de la Libertadores es una “liberación de adrenalina, taquicardia, sensaciones de alegría y angustia, llanto y pesar, emoción inexplicable, lipotimias y un sin fin de sensaciones que finalizan con felicidad o tristeza”.

Con otras palabras, algunos fanáticos describen la misma secuencia y hasta temen no poder mantenerse sanos durante el partido. ¿Pero es realmente un partido de fútbol una situación por la cual temer? ¿Puede la salud quedar supeditada a un juego? Vaya un spoiler: claro que puede, así que mejor lea la nota y tome sus recaudos.

“La única vez que me desmayé en mi vida fue en un Boca River”, dice Juan Cruz, de 35 años, hincha de Boca y, en sus palabras, “enfermito del fútbol”. “Fue en un gol de Tevez en el 4 a 2 en el Monumental. Estaba en casa viéndolo con amigos y me levanté de un salto con el gol por un segundo perdí el conocimiento. Me agarraron mis amigos, sino me iba de espalda al piso”, cuenta.

Ángeles es más jóven. Tiene 25 años, es fanática de River, y dice haber terminado con palpitaciones tras el primer partido de la superfinal. “No podía bajar, quedé muy nerviosa. Estuve a punto de tomarme un clonazepan pero finalmente me incliné por la cerveza”, cuenta.

Son apenas dos testimonios livianos que podrían tomarse con humor. Sin embargo, no para todos es tan liviano a la salud el partido entre River y Boca que se jugará el próximo sábado 24 de noviembre en el Estadio Monumental.

En la ida, en la Bombonera se atendieron a 120 personas que se descompensaron en pleno partido. Aunque estos cuadros son normales, dada la importancia del partido hubo mayor cantidad de casos que los habituales. Ninguno fue de gravedad. Según informaron a RED/ACCIÓN, hubo sobre todo crisis de pánico y algunos traumatismos.

El departamento médico del club, dirigido por Doctor Guillermo Bortman, trabaja hace años para prevenir estas situaciones. En la final hubo 5 médicos, 1 enfermero, 30 socorristas distribuidos estratégicamente en el estadio, 5 ambulancias equipadas con médico y paramédico, y un móvil de alta complejidad llamado ACV, que cuenta con un tomógrafo móvil. El estadio además es cardioprotegido, es decir, tiene distribuidos 12 desfibriladores para utilizar en caso de necesidad.

Para los que lo vivieron desde sus casas, hubo una transmisión de radio (que volverá a realizarse), especialmente diseñada para cardíacos. Radio Colonia (AM550) en conjunto con la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) realizó un relato con menos excitación, retirando la carga de adrenalina que suelen tener hasta los laterales en mitad de cancha en los relatos típicos de radio. Además, un cardiólogo fue parte de la transmisión y dio consejos para vivir la situación en calma.

Pero bien, ¿realmente corre riesgo la salud de los hinchas por un resultado deportivo? ¿Es algo normal o acaso un rasgo de argentinidad del que sentirse, a la vez, orgulloso y avergonzado? Para el psicólogo Salamone es más bien una enfermedad nacional derivada de nuestra pasión por el fútbol.

Fernando Ferraro es médico cardiólogo y deportólogo. Es, además, el médico coordinador de eventos deportivos de Boca Juniors. Si hay alguien que sabe del tema, es exactamente él, que explicó a RED/ACCIÓN cómo se comporta el cuerpo en estas circunstancias.

“Ante cualquier situación de stress por venir, ya sea por ejemplo el nacimiento de un hijo, el fallecimiento de un familiar en situación terminal o una final de fútbol (para los futboleros hinchas de esos equipos), se produce en el organismo una liberación exagerada de ciertas sustancias u hormonas como la adrenalina, que producen un aumento inapropiado de las funciones cardiacas, como el aumento de la frecuencia cardiaca y la presión arterial. Si esas personas padecen hipertensión arterial o bien tienen antecedentes de enfermedad cardíaca (o también factores de riesgo cardiovascular sin conocer), pueden desencadenarse patologías agudas como infarto agudo de miocardio, ACV (accidente cerebrovascular), crisis hipertensivas o arritmias cardíacas graves. A su vez se pueden manifestar patologías más banales como hipotensión arterial (desmayos o lipotimias), o cuadros sintomáticos de ataque de pánico”, dice.

¿Como uno previene  esto? Él mismo lo explica: “Lo que se puede hacer es lo que hay que hacer: para aquellos que tienen antecedentes, cumplir con su tratamiento habitual. Estar bien hidratados y realizar previo ingesta liviana. No consumir alcohol y tóxicos. Si hubiese antecedentes de cuadros de ataque de pánico, consultar con su médico por si hay que medicarse previo al evento. Pero lo que no podemos medir es el hecho de emocionarnos. Si no, seriamos maquinas”.

Además, cuenta que si bien los jugadores están entrenados para atravesar estas situaciones, en un partido de estas características las emociones y la adrenalina son mayores a la norma. ¿Se puede preparar a alguien para lo que nunca sucedió? Ni este cronista ni los hinchas podrían responder a esa pregunta. Para muchos de hecho el mejor lugar para vivir la final es desde dentro del campo de juego: en el único lugar en el que efectivamente se puede hacer algo al respecto.

Pero si uno no está entre los 22 elegidos y no puede lanzarse al campo del Monumental, tal vez haya que buscar otra salida. Lo principal, las precauciones que propone el doctor Ferraro. Y después, acaso, una precaución filosófica: entregarse al destino como única manera de enfrentar un resultado, cualquiera sea.

Molestemos a Jorge Luis Borges una vez más y usemos un poema suyo como sentencia final para una súper final:

“Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonía?”

Cultura | 16 de noviembre

Noviembre electronico Foto Sandra Cartasso

50 actividades y 12 sedes para el festival de arte, ciencia y tecnología

Hasta el 18 de noviembre se realiza la séptima edición de Noviembre Electrónico, un festival que une disciplinas como ciencia y tecnología con el arte. Se realiza en 12 espacios de la ciudad de Buenos Aires y ofrece más de 50 actividades gratuitas.

En las seis ediciones anteriores participaron más de 90 mil personas, que disfrutaron de actividades inmersivas en las cuales la sensibilidad está al servicio de la sorpresa. Como cada años, hay talleres, shows de música electrónica y charlas de robótica, videojuegos,  performances y muestras de realidad virtual y aumentada.

El festival comenzó el 9 de noviembre y termina el 18. La programación completa puede consultarse acá. Hay actividades en el Planetario, el Centro Cultural Recoleta, el CCK, y muchos más que pueden verse en el mapa aquí abajo.

Las sedes del festival, localizadas en el mapa de la Ciudad de Buenos Aires

Si bien desde hoy quedan solo tres días de programación, hay mucho para hacer. En la UNSAM se puede ver (o escuchar, más bien), Sonidos del antropoceno. El proyecto, realizado en colaboración con la Universidad de Cambridge, “captura la transición hacia esta época en forma sonora y visual, tomando datos de cinco indicadores principales que configuran la huella antropogénica: deposición de plutonio, plástico en los océanos, fabricación de aluminio, asentamientos urbanos, y deposición de partículas de carbono en los núcleos de hielo”.

El sábado en el CCK se puede conocer Klang: “Exhibición inmersiva y sensorial dedicada a los inicios de la música electrónica y concreta en la Argentina”.

Buenos Aires: Se presentó en el Centro Cultural San Martín la nueva edición de Noviembre Electrónico. Foto Prensa

Otra actividad interesante es Biodesign – Desde la nano a la macro escala. Se hizo una invitamos a alumnos a experimentar con materiales y observar sus estructuras a nanoescala. “Se cultivaron bacterias, hongos, algas y modificaron su crecimiento natural con herramientas externas que guían la biocreación en un patrón natural”, describe la página del proyecto. Es en la Sala E del Cultural San Martín.

Lo mejor para no perderse nada es entrar acá y ver la programación día por día. La cantidad de actividad y la especificidad de cada una resulta casi imposible describirlas en pocas líneas. Como todo evento experimental, nada mejor que meter las manos (y la cabeza, y la nariz y los oídos), y ver lo que la realidad tiene para ofrecernos. 

Cultura | 15 de noviembre

En el día de la filosofía, cinco charlas para seguir pensando el sentido de la vida

Un día del 2005, sin que fuera el aniversario del nacimiento de nadie ni que se descubra la piedra angular de la humanidad, la UNESCO declaró que el tercer jueves de noviembre de cada año se celebraría el día de la filosofía.

Ese tercer jueves este año es hoy, jueves 15. Es decir que mientras usted atraviesa los peligros mundanos de la existencia sin siquiera pensar en ellos, el mundo está celebrando la actitud opuesta: la de preguntarse el por qué de las cosas.

Vamos a las bases de una primera clase de filosofía de cualquier escuela (véase también el primer capítulo de Merlí, la serie catalana): filosofía significa amor a la sabiduría. ¿Tótems del género? Sócrates, Platón, Aristoteles, Descartes, Nietzche, Schopenhauer… y la lista sigue.

Según la UNESCO, “la filosofía es una disciplina que estimula el pensamiento crítico e independiente y es capaz de trabajar en aras de un mejor entendimiento del mundo, promoviendo la paz y la tolerancia”. Por eso, explican, hay que celebrarla al menos una vez por año.

Las cosas que se pregunta la filosofía son infinitas. Por qué nos debería importar es materia de otro artículo. Pero si por casualidad usted es de los que ya salió de la caverna (ya se desenchufó de la matrix, se emancipó, se bajó de la combi… las metáforas son infinitas), puede aprovechar el evento Socratica IV – Buenos Aires, un ciclo de charlas en el CCK.

Termina el viernes 16 y habrá conferencias de importantes pensadores locales e internacionales. Algunos de los invitados extranjeros están Nicholas Smith, Louis-André Dorion, Aldo Brancacci, Fiorenza Bevilacqua, Gabriel Danzig, Livio Rossetti, François Renaud, Noreen Humble, Donald Morrison y Joseph Bjelde.

Entre los locales están Claudia Mársico, Néstor Cordero, Lucas Soares, Ivana Costa, Pilar Spangeberg y Marisa Divenosa.

Qué ir a escuchar es cosa de cada quien. La programación completa puede verse acá. Si es de los que los viernes sale más temprano del trabajo, puede acercarse al CCK antes de las 16 horas y ver estas cinco charlas, tomar nota y después, ya con el subte vacío, irse pensando en el sentido de la vida.

La propuesta sería:

A las 16:00 horas en la Sala Federal con Mariana Gardella de moderadora, se darán tres conferencias:

  • Odile Van der Vaeren hablará de “La refutación del oráculo: ¿la irreligiosidad de refutar o la religiosidad de obligarse a pensar?”.
  • Cristina de Souza Agostini: “El Sócrates que hace reír”.
  • David Lévystone: “¿Sócrates el sofista? Reflexiones platónicas sobre el método dialógico de Sócrates en los primeros diálogos de Platón”.

A las 18:00 horas, también en la Sala Federal, Claudia Mársico presentará dos charlas más.

  • Nicholas Smith y Joel Martínez en la conferencia “Sócrates y la tesis de la suficiencia”.
  • Melina Tamiolaki presentará “Defendiendo a Sócrates. La persona autoral de Jenofonte en los Memorabilia”.
Cultura | 12 de noviembre

Ilustración por Pablo Domrose

Anotaciones sobre el Trap: la música que está cambiando la industria e imponiendo palabras como skere

Surgida del fenómeno del rap, es la música que escuchan los jóvenes. Sus canciones tienen millones y millones de reproducciones en YouTube y Spotify. Aunque tienen todo para ser los dueños de la industria, sus máximos referentes rechazan a las disqueras y se auto gestionan.

¿Quiénes son Duki o Paulo Londra? ¿De qué hablan sus canciones? Su influencia es tal que algunas de sus palabras y frases favoritas como “skere” y “modo diablo” ya son parte del vocabulario joven. ¿Por qué un grupo de traperos está cambiando las reglas de la música y el lenguaje?

***

Hace años, cuando el negocio de la música dejó de depender de la venta de discos, el cielo comenzó a caer. Los artistas, en tiempos de streaming, podían venir de cualquier parte. Producir temas se volvió más barato. Producir discos, innecesario. Firmar con un sello, apenas una posibilidad, ya no más un sueño.

Y después, y durante, YouTube. La plataforma de videos fue el primer gemido de una industria nueva. Allí comenzaron a aparecer clips de artistas que, sin siquiera pasar por una página de diario, acumulaban millones de vistas. Es el caso de Paulo Londra o Duki, por mencionar a dos de los artistas argentinos más escuchados. ¿Números? El tema Nena Maldición, por ejemplo, acumula 460 millones de reproducciones. Y contando…

Las primeras anotaciones sobre el Trap podrían decir que es un género fusión proveniente del Hip Hop (más precisamente del rap). Podrían también mencionar que en Estados Unidos se le llama así por las Trap Houses (las cocinas de droga), universo temático de los traperos americanos. En la Argentina muchos de sus exponentes surgieron de las batallas de freestyle como las que se ven en la Batalla de los Gallos o las míticas y ya acabadas del Quinto Escalón.

De ahí surgió Duki por ejemplo. Ganó una fecha del Quinto (un concurso de batallas que se realizaba en el Parque Rivadavia), y se retiró a hacer canciones. Su primer tema, No vendo Trap, tuvo rápidamente 2 millones de reproducciones en YouTube. Era el año 2016 y eso, para los números de entonces, era un locura. Pero resultó muy poca cosa.

Luego, el mismo Duki sacó Loca, y las cosas empezaron a tomar otras dimensiones. Llenó el Gran Rex, llenó el Luna Park. En Spotify, el tema tiene 103 millones de reproducciones. En YouTube (en la versión oficial, junto a Khea y Cazzu, también traperos), otros 320 millones.

Loca, el hit de Khea y Duki

Para saber en qué número confiar es mejor mirar YouTube antes que Spotify por una cuestión de penetración. La plataforma de música llega en nuestro país a 4.8 millones de usuarios, de los cuales 2.4 son ad supporter (es decir, que no pagan), y 2.3 premium (es decir, que pagan). YouTube en cambio llega al 100% de la población con acceso a internet.

¿De qué habla Duki? De drogas, de mujeres, de la libertad. “Odio que los nenes escuchen mis letras”, dijo Duki a la revista Rolling Stone cuando, más temprano este año, fue la tapa. Sabe de su influencia, y quien no lo sepa es de puro distraído. Por caso, ¿escucharon por ahí decir “skere”? ¿Vieron fotos con el lema “modo diablo”? Bueno, el responsable de la llegada de skere a nuestro país es justamente Duki.

Lo sacó del clip de Lil Pump, ESSKEETIT, una canción de trap americana en la que el músico repite infinitamente ese título (una deformación del let’s get it -hagámoslo-). Luego pues, skere para esto o lo otro. Y los chicos atrás: skere. Y luego Tinelli en Bailando por un Sueño: skere. Y luego todos, paveando en las redes sociales con el skere de acá para allá.

Lo mismo el Modo Diablo: no solo es una expresión de Duki sino que así se llama la formación que armó con sus amigos, también traperos, también exitosos, Ysy A y Neo Pistea (este último, con la particularidad de que sí firmó con una disquera, Sony, mientras que Duki los rechazó y eligió seguir independiente).

Uno de los temas fundantes de esa formación es Quavo (54 millones en YouTube). En ella, Ysy A (que se llama Alejo), dice: “Loca viniste a comer, tomar desayuno y tocársela al rey. Tomarte el asunto de ser niñera, portera y chofer. No me cocines lo mismo que ayer, bañate tranquila, bañate Ok. Las toallas son tuyas, usalas y volvé…”.

Otro de sus grandes hits es She Don’t Give a Fo, en colaboración con Khea y con 190 millones de reproducciones. Éste es el video:

Toda una generación parece comprendida en ese videoclip. El modo de hablar, los emoticones, la instalación del whatsapp como forma epistolar, las capturas de pantalla de Spotify. Contra lo que alguien anticuado podría pensar, no se trata de la puesta en escena de cómo la tecnología se mete en nuestras vidas. Es, en cambio, la puesta en escena de una nueva cotidianidad. Y un impudor: primerísimos primeros planos de colas de mujeres. El objeto del deseo, ahí, sin culpa, sin conciencia de cosificación atravesada. Eso y la palabra “puta”, que Duki repite al parecer sin que signifique tanto.

-¿Y las mujeres no se ofenden con sus letras? -le pregunto a mi hermano, fanático de Duki (cada vez que se lo nombro, mira al cielo, señala, “está ahí”, dice, “es el uno”).
-Se ve que no -responde-. Lo van a ver tocar muchísimas mujeres -responde-.

Ahí radica la principal diferencia con el otro gran trapero de nuestro país: Paulo Londra. En sus temas, el cordobés habla de desamor, de infidelidades y temas varios de la condición humana o juvenil. Pero no usa insultos, no habla de drogas ni utiliza lenguaje explícito. Es, en sus valores, menos revolucionario que Duki. No así en los números: Nena Maldición tiene 460 millones de reproducciones en YouTube. Cuando te besé (con Becky G), 259 millones. Dímelo, 148 millones. Adán y Eva (un tema nuevo que sacó hace 1 semana), ya superó los 18 millones.

En Cuando te besé, Londra dice: “For ever alone, pero te vi a vos y el mundo cambió. Ya no pienso en nah’…”. En Loca, Khea y Duki dicen: “Es una loca. Me manda vídeo’ al Snap mientras se toca”. En Cero Cartel, Sony Beat empieza diciendo que hace trap con “letras en serio”, y después canta: “No quiero ser otro wachin que el exceso lo dejó tocando el arpa./ Pero, todo está podrido como pa’ dejar a los pibes más confundidos”. Las letras, en serio o en modo diablo, hablan mucho de esto del trap.

En el caso de Londra, intentan construir un universo: “Big Ligas”, dice cada dos estrofas. Es una especie de mantra a través del que se construye, la nomenclatura del lugar en el que se ve: el universo de las grandes ligas. Digamos que su mundo va de adentro para afuera.

En el caso de Duki es al revés: primero está su vida, su pasado de excesos y Xanax, sus noches de marihuana, cocaína, peleas con la madre; después, su universo poético. Tiene menos reproducciones que Londra, pero formó sin saberlo una guerrilla. ¿Y cuál es la causa? Veamos.

Duki tiene al menos 20 perfiles falsos. O más bien, perfiles que no son él. Uno de ellos, Dukioficial (que de oficial no tiene ni los tatuajes), cuenta 30 mil seguidores. @Duki.squad, 44 mil. @Dukissjk, una página abiertamente de fans, tiene 55 mil. @Frasesduki, casi 17 mil. @Duki_frases, 38 mil. Las frases, tomadas de los temas, tienen un nivel de profundidad digno de la plataforma.

Una de las cuentas tributo a Duki

Pero, ¿qué es la profundidad? ¿Qué aspecto tiene? Duki es el tipo de artistas que hoy está poniendo a pensar a los adolescentes. O que piensa a la par de ellos, en las mismas cosas, de los mismos modos, con las mismas palabras. ¿Solo es profundo lo que se presenta como tal? Puede que, entre tanto video por snap y sin que lo sepamos, se esté redifiniendo el ideal del pensamiento complejo.

El verdadero Duki (Mauro Ezequiel Lombardo, nacido en 1996) tiene solo una cuenta de instagram. Está verificada y es @dukissj. Tiene apenas 8 fotos (habrá borrado las viejas), y cuenta con casi dos millones y medio de seguidores.

La cuenta oficial de Paulo Londra (@paulolondra) tiene 4.3 millones de seguidores. Una de las cuentas con sus frases (@paulolondrafrases_), 14 mil. @Paulolondra1, un fake, 15 mil. “Que es un bombón, que es mi ilusión, que siempre fue la bella del salón”, un posteo al azar, tiene 1,102 likes.

Y una vez más, la pregunta es qué importa. Veamos por caso la destreza local. ¿Se trata de virtuosos del canto? No. Por caso, virtuosos del Auto-Tune, la herramienta con la que editan las voces al punto tal de que todas suenan iguales, traperas, sucias. ¿Dónde está el truco? ¿Dónde la hipnosis?

-¿Y Paulo Londra? ¿Qué tal?

Mi hermano mira al cielo, levanta un dedo, señala para arriba: “está ahí, es el 1”, dice. Le hago un chiste y le pregunto si sabe quién es Pappo, como para revivir aquella discusión mítica con DJ Deró en Sábado Bus, cuando le dijo que no hacía música y lo invitó a buscarse un “trabajo honesto”. “Obvio que sé quién es Papo”, me dice, “¡el rey del hardcore! Uno de los campeones de la Batalla de los Gallos”. Y me entero de que el mundo pasó de página y ya hay otro Papo bajo el sol.

Cultura | 9 de noviembre

Foto: Secretaría de Cultura de la Nación

Las acuarelas de Turner, una muestra feminista y la histórica confitería El Molino, lo mejor de La Noche de los Museos

Podríamos hablar de super sábado. Primero, porque a las 17 horas será el partido más importante de la historia del fútbol argentino: el Boca-River por la final de la Libertadores. Segundo, porque a la noche tocará Robbie Williams (confeso hincha de Boca) en el Personal Fest, junto con muchos otros artistas.

Y tercero porque a partir de las 20 horas habrá 280 museos o lugares históricos abiertos en la Ciudad de Buenos Aires. ¿El motivo? Será la edición número 15 de La Noche de los Museos. ¿Qué hacer entre tanta oferta? Acá te lo contamos.

Es la noche en que todos los museos de la ciudad abren sus puertas de manera gratuita y hasta las 3 de la madrugada. Desde las 20 habrá actividades en parques, plazas, patios gastronómicos, mercados. Con una mirada orientada al futuro, el lugar de la mujer en la sociedad y el cuidado del medio ambiente, la programación de toda la noche interpelará al público, que crece cada año.

Entre Museos Nacionales, Museos de la Ciudad y distintos museos privados, habrá infinidad de propuestas. “La Noche de los Museos es una de las jornadas culturales más importantes que tenemos los porteños”, dice en la carta de presentación Enrique Avogadro, Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. 

Bajate la programación

La ciudad propone cinco recorridos divididos por zonas. El primero incluye museos de los barrios de Puerto Madero, San Nicolás, Monserrat, San Telmo, Balvanera, San Cristóbal, Retiro, Recoleta, Parque de los Patricios. Es el recorrido que más actividades incluye, entre las que se destacan las visitas a las colecciones de los Museos de Arte Moderno y el de Arte Contemporáneo.

El “Área #1”, donde más museos e institutos hay. Las referencias se pueden leer en la programación disponible más arriba.

Como en cada ocasión, el Museo Nacional de Bellas Artes es uno de los que que más entusiasma. Quienes se acerquen podrán ver la exposición de la obra del inglés JMW Turner, que cuenta con 85 acuarelas de la Tate Collection curadas por David Blayney Brown.

Además, también en el Bellas Artes, está la exposición Venecia en clave verde, de Nicolás García Uriburu, un registro de cuando pintó las aguas de Venecia (de lo que se cumplen 50 años), y obras en relación a aquella intervención.

Mirá la programación del Bellas Artes y todos los Museos Nacionales

En La Usina también habrá actividades que prometen. La que más, la retrospectiva del trabajo de las Guerrilla Girls, un colectivo feminista anónimo que se formó en Estados Unidos en 1985 y que desde entonces no dejó de generar conciencia sobre la situación de género. La muestra se llama El arte del mal comportamiento y contiene pósters, libros y videos.

Además, se van a poder recorrer lugares emblemáticos como la confitería El Molino. Ubicada en la esquina de Callao y Rivadavia, el edificio fue construido en 1916 con un estilo Art Noveau. Es reconocida por su torre y su puesta en valor comenzó en el 2014, cuando el Estado expropió el edificio para hacerse cargo de las obras. En esta ocasión, abrirá sus puertas para los que quieran ver en qué estado está.

Otro lugares a recorrer pueden ser el Templo de los Masones, el Museo de Arte Decorativo, el Palacio de las Aguas o hasta el Museo de Argentinos Juniors, club que formó al más grande futbolista de todos los tiempos: Diego Armando Maradona. Por supuesto, el Museo queda en el mismo predio del estadio, que lleva el nombre del diez.

Por supuesto, el humor de la noche no va a depender solo de las colecciones. Según el sistema meteorológico, será una noche de lluvia intensa. Y habrá, además, otra sensación en el aire: eso que deje la Superfinal de la Copa Libertadores. 

Algo que no se nombra con la palabra azar rige estas cosas. Así lo hubiera definido Borges si no fuera porque Borges, claro, nunca hubiera elegido decir ni una sola palabra sobre esto. Pero Borges tenía sus manías.

Será, se lo mire por dónde se lo mire, una fecha que quedará en la historia. Una fecha que, quién sabe, un día tenga su propio museo.

Sociedad | 8 de noviembre

Dos ideas argentinas, finalistas del concurso que busca cambiar la historia

Se eligieron los 10 finalistas del programa de History Channel que busca encontrar las mejores ideas con impacto social. El reality (que cuenta con Juan Carr entre sus jurados), es recordado por ser el que premió el proyecto de Gino Tubaro, que se presentó con su impresora 3D para realizar prótesis a bajo costo.

Aquella fue la única vez en que un argentino resultó ganador. En esta, la quinta edición de “Una idea para cambiar la Historia”, dos proyectos presentados vienen de nuestro país. Son los de Facundo Noya y María Belén di Gregorio.

El primer premio se llevará 60 mil dólares, el segundo 40 y el tercero 20. Por supuesto, el dinero debe ser destinado a llevar a cabo el proyecto. La votación cierra el 27 de noviembre y se debe elegir entre 10 ideas que fueron seleccionadas de entre 7.900 proyectos. En el minuto a minuto de la votación (que se puede ver en la página), el proyecto de Noya va segundo.

Si querés entrar a conocer todos los proyectos y votar, lo podés hacer acá:

Votá acá

Los proyectos argentinos

Facundo Noya tiene 25 años y es de Feliciano, Entre Ríos. Estudió Ingeniería Bioquímica en Córdoba. Su proyecto nació en febrero de 2016. Mientras acompañaba a su padre en en el hospital de Concordia, vio que a una señora debían amputarle una pierna porque tenía una chinche clavada en el pie hacía cinco días y no se había dado cuenta y se le infectó. La señora tenía diabetes y la pérdida de sensibilidad en los pies es uno de los efectos de la enfermedad.

“Íbamos a hacer una media primero pero era muy compleja de lavar y cambiar porque necesitábamos poner electrónica dentro”, cuenta Facundo a Red/Acción. “Los médicos nos decían que era muy difícil tratar porque no llegan los antibióticos a esa zona porque se destruyen los vasos sanguíneos. Por lo que hay que evitar la lesión, entonces pensamos una plantilla que tuviera sensores que mida todo. Monitorea la temperatura, la presión y la humedad”, explica.

Su proyecto se llama Ebers. Ya tiene 20 plantillas realizadas que están probando en hospitales. Según el feedback que recibió de los médicos, funcionan muy bien y arrojan mucha información sobre los pacientes que la usan. “Le devolvimos el control del pie al paciente”, resume Facundo, que al cierre de esta nota estaba segundo en la votación con 8771 votos. Si querés votar por su proyecto, podés hacerlo acá. Solo tenés que entrar, registrarte con tu Facebook o Google y dar el voto.

El proyecto de María Belén di Gregorio se llama Creando Luz y recuerda a la primera historia que publicamos en Red/Acción. Se trata de una iniciativa de pelucas lúdicas para chicos en situación oncológica. De algún modo, trata de paliar el impacto negativo que tiene en los niños la caída del pelo a causa de la quimioterapia. Si querés votar por ella, podés hacerlo acá.

Los cuatro proyectos más votados por el público pasarán a la final, donde History Channel elegirá los ganadores, que se darán a conocer el 6 de diciembre.

Cultura | 5 de noviembre

Los desafíos del periodismo narrativo, según el Festival Basado en Hechos Reales

¿Es la escritura una categoría ética? ¿Dónde debemos pararnos los periodistas a la hora de hacer una entrevista? ¿Qué nos da derecho a contar ciertas historias? Durante tres días se discutieron algunas de esas preguntas que, aunque fundamentales para el periodismo, muchas veces nos olvidamos de hacer.

Fue en la segunda edición del Festival Basado en Hechos Reales, un encuentro dedicado a la no ficción. Sucedió durante el último jueves, viernes y sábado en el CCK. Hubo decenas de actividades entre talleres, charlas e intervenciones. Estuvieron presentes algunos de los mejores periodistas narrativos de nuestro país y el exterior. Y quedó una sensación en el aire: las mejores historias del mundo siguen estando en la realidad.

La Sala Argentina, en el CCK, minutos antes de la presentación de Casciari.

El Festival abrió el jueves a la mañana con un taller sobre podcasts, otro sobre periodismo de viajes y otro sobre la realidad como inspirador de la ficción. Pero el plato fuerte estuvo a la tarde, en la conferencia/cuento de Hernán Casciari. El escritor se se presentó en la Sala Argentina antes 500 personas y simplemente dejó a todos maravillados. O no a todos: en medio de la exposición dos personas se pararon levemente indignadas y se retiraron.

¿Por qué? Nadie lo supo porque era tal la atracción que generaba el relato de Casciari que nadie se levantó -o al menos yo no lo hice- para ir detrás de ellos a preguntarles su historia. La cuestión es que Casciari siguió hablando y nadie podía creer lo que contaba.

Resumen (con spoiler): se infartó en Uruguay hospedado en Airbnb, los dueños de la casa le salvaron la vida llevándolo al hospital, Casciari hizo una reseña emotiva y cómica que se hizo viral. Esa reseña llegó a las manos de Joe Gebbia, el creador de Airbnb, que sin la más mínima idea de quién es Casciari dio una charla TED en la que lee esa reseña. Este es el video de esa charla:

Después de esa charla entonces sí, comenzó la fiesta puramente periodística. En la cúpula del CCK se proyectó una emotiva entrevista con la periodista mejicana Elena Poniatowska, en la que reflexionó sobre el oficio. Luego, la cantante Cecilia Pahl y el periodista Diego Iglesias leyeron textos clásicos del periodismo, empezando por la misma Poniatowska y terminando con Rodolfo Walsh.

Los siguientes días todo se trató de las preguntas. Christina Lamb, biógrafa de Malala Yousafzai contó algunas otras historias emotivas que encontró en su carrera como corresponsal. Además de la historia de la activista pakistaní que ganó el Premio Nobel de la Paz, Lamb compartió varios testimonios más de un dramatismo impactante. Y entonces surgió uno de los principales dilemas: ¿quién nos da el derecho de contar esas historias?

Para Doménico Quirico, periodista italiano que fue prisionero del ISIS durante tres meses, la respuesta está en el compromiso del periodista. “¿Qué me da derecho? El hecho de estar ahí, en el mismo lugar que los protagonistas. Eso es lo que me habilita a escribir sus historias”, dijo, en un discurso encendido.

La inauguración del Festival en la Cúpula, el último piso del CCK.

Por su parte, el cubano Carlos Manuel Álvarez dio un taller en el que invitó a los periodistas a mirar primero para adentro. ¿Cómo justificamos con nosotros mismos las cosas que hacemos? ¿Cómo hacemos para diferenciar la mejor versión de una nota de la versión más complaciente? Fue un taller saludable en el que, por suerte, no hubo respuestas. Sí, en cambio, recomendaciones: leer Magnetizado de Carlos Busqued, leer a David Foster Wallace, leer la poesía de Joaquín Gianuzzi. Quedó claro parte el espíritu del Festival: no hay periodismo narrativo que no busque recursos en la literatura.

El sábado el Festival terminó con la entrevista abierta que le hizo María O’Donnell a Christina Lamb. Ahí también, más que soluciones, más que instrucciones para un oficio saludable y ganador, lo que hubo fueron más preguntas. ¿De qué otra cosa se trata, sino, esto del periodismo? Nadie gana, salvo en la siguiente nota.

Tecnología | 5 de noviembre

Ilustración por Pablo Domrose

Supervisores virtuales: cómo convertir cualquier minuto libre en una changa (y cuáles son los riesgos)

Una app permite a sus usuarios hacer mandados para empresas a cambio de dinero. Funciona de manera parecida a apps como Rappi pero no está pensada para ser un trabajo full time sino para convertir el tiempo libre en una entrada de dinero. A las empresas a su vez les sirve para tener gente que trabaje para ellos en amplios territorios sin necesidad de contratarla.

¿Cómo funciona? Necesito un celular con internet y una cuenta en Mercado Pago. Y algo más, claro: la voluntad para convertir cualquier acción frugal del día a día en una forma de trabajo. La empresa calcula que de acá a dos años estarán facturando 5 millones de dólares por año.

Abro el celular. Me registro. Pongo mis datos y después de algunos pasos estoy sentado en un bar recibiendo misiones. Eso: misiones como si fuera un juego.

La cosa sigue así: tomo una misión. Tengo que ir al kiosco de la esquina y pedir cigarrillos, escuchar la respuesta del vendedor y felicitarlo o reprocharlo según cómo me responda.

Eso, en el mundo pre economía colaborativa, se llamaba ser mistery shopper, o cliente de incógnito. Para muchos, significó por años el trabajo soñado. El imaginario indicaba: te pagan por ir a un hotel cinco estrellas y chequear que efectivamente te traten como los dioses.

Por supuesto, eso sigue existiendo, pero ahora fue bajado a tierra por una app chilena que desembarcó este año en la Argentina y que propone la versión uber del mistery shopper.

Quiero decir, RocketPin (tal es el nombre de la app), se inscribe entre las aplicaciones de la sharing economy que proponen el aprovechamiento del tiempo de manera tal que todo tiempo libre genere un ingreso. Así, uno maneja un Uber los fines de semana si necesita plata extra, otro alquila su casa unos días en Airbnb si se va de viaje, y otro recorre la ciudad en bicicleta haciendo deliverys. Buenos, ahora hay que sumar la posibilidad de hacer misiones para empresas que buscan emisarios en cada rincón del país.

Hay una diferencia, sin embargo: mientras las apps antes nombradas se establecieron como fuente principal de ingresos, Rocket Pin propone un objetivo más modesto: ser apenas un ingreso extra. Es decir, no es que uno vaya a un barrio tal a realizar una misión, sino que estando en determinado lugar uno de pronto puede dedicar diez minutos para completar una misión y ganar unos pesos.

Pero claro, por más simpáticas que se presenten las asignaciones, no dejan de tener sus requisitos. Para saberlos en carne propia, la usamos brevemente. La misión de los cigarrillos era fácil pero suponía una cualidad molesta: estar dispuesto a decirle al vendedor que hizo las cosas mal en el caso de que no responda como describía la misión que debía responder. Dicho en criollo, hay algo de buche. Dicho en términos empresariales: está la exigencia lógica e inmanente de cualquier trabajo.

La app en números

Según informa la propia empresa, se creó con una inversión inicial de 150.000 dólares y luego recibieron inversiones por medio millón de dólares por empresas como Wayra Chile, Wayra Argentina y el fondo argentino Alaya Capital Partners.

RocketPin le cobra a sus clientes, las empresas, de acuerdo al número de visitas que les solicitan. Es una ecuación sencilla: RocketPin calcula cuánto le tiene que pagar a quien realice la misión y le suma un 20% por el trabajo operativo. Las proyecciones de la empresa son vender este año $1 millón de dólares, en el 2019 llegar a los 3 millones de dólares y en el 2020 alcanzar los 5 millones.

La app está en Chile, Argentina y Uruguay y entre sus clientes están CCU, AB InBev, Unilever, Kimberly Clark y P&G, entre otras. Ninguna de ellas tiene un contrato a largo plazo sino que pagan por campañas.

Primeras misiones

Los primeros pasos para ser aceptado como un agente Rocket Pin es hacer misiones desde el teléfono que básicamente son encuestas. Hay que leer atentamente las instrucciones y después responder un multiple choice. Algo así como el examen teórico del registro de conducir. Precio por las primeras encuestas: cero pesos. Requieren muy poco tiempo y son el requisito para pasar a ligas menores.

Uno arranca con puntaje cero. Recién al llegar a los 1000 puntos puede empezar a tomar misiones pagas, que pueden ser ir a un lugar como cliente incógnito, sacar fotos de algo o responder encuestas.

Después de dos misiones teóricas -aunque fuera una pavada, se siente lindo aprobar un examen otra vez- aparece el mercado de tareas más interesante. La primera que tomo: ir a comprar cigarrillos a un kiosco.

Foto: RocketPin

Para realizar una misión como esa hay que estar dentro de una radio de 200 metros del local al que hay que ir. Hay que tener el GPS activado y un teléfono con internet. Ser mayor de 18 años y tener una cuenta de mercado pago. El premio por una misión sencilla son aproximadamente 30 pesos. Las más difíciles (para las que se requiere mayor puntaje), pueden llegar a pagar 200. Es el valor que se empieza a configurar alrededor de este tipo de changas digitales: un repartidor de Rappi suele ganar entre 40 y 60 pesos por entrega, dependiendo de la propina. Las ventajas, claro, son la flexibilidad. La desventaja, no hay a quién reclamar. Es la paradoja del mundo de las apps: en el paradigma de la economía colaborativa, todos juegan para sí mismos.

La mirada de la empresa

Sebastian Bernadette es Jefe de Revenue Management en CCU Argentina (Cervecerías Unidas). Son uno de los clientes principales de RocketPin. “Nosotros usamos la aplicación para auditar la ejecución de precios y promociones en los autoservicios tanto nuestros como de la categoría de bebidas en general”, cuenta.

Los principales beneficios según él son la agilidad y la posibilidad de hacer mediciones y auditorías específicas en distintas zonas y provincias de la Argentina. “La velocidad de implementación es algo diferencial que permite tener una respuesta rápida a un cambio en el mercado”, explica.

La utilidad para la empresa es clara. Ahora bien, ¿qué es lo que le ofrece al usuario de a pie? La respuesta también parece evidente: dinero. ¿Pero vale la pena utilizar cada minuto libre para ganar unos pesos? Por supuesto, no siempre se elige, y menos en tiempos de crisis. ¿Pero cuál es la naturaleza de un trámite? ¿Tiene alma una visita al supermercado? Me pregunto por el verdadero precio de convertir hasta el último resquicio de frugalidad en un método de supervivencia. Porque a veces, digo, no hay mejor paga que la gratuidad.

No obstante, otra vez, las crisis pulverizan el lujo de hacerse algunas preguntas. En Argentina ya hay 45.000 clientes incógnitos registrados en la app. Hay días en que hay 500 misiones para hacer disponibles, y otros en los que hay 5000. Es difícil estimar cuánto dinero se puede hacer por mes. O recargas de celular, el otro método de recompensa que ofrece RocketPin.

Pongamos que lo único que se necesita para ser parte de esta comunidad de supervisores virtuales es tiempo. Pongamos que el tiempo es oro. Quién no lo recuerde bien haría repasar el video en el que Pepe Mujica lo deja claro: “cuando compras algo, no lo compras con plata, lo compras con el tiempo de vida que tuviste que gastar para tener esa plata. Pero con esta diferencia: la única cosa que no se puede comprar es la vida. La vida se gasta, y es miserable gastar la vida para perder libertad”.

Nadie puede discutir que todo rebusque es válido en el país en que vivimos. En ese sentido, bienvenida sea la nueva salida laboral que plantea la aplicación. Un peligro debe ser mencionado, nomás: el riesgo de olvidarse que, como también dijo Pepe, “la felicidad está en ese cachito de tiempo que uno logra para gastarlo en aquellas cosas que a uno le gustan. Ahí eres libre”.

Cultura | 31 de octubre

Empieza el Festival Basado en Hechos Reales

Mañana jueves comienza la segunda edición del festival dedicado a la no ficción que reúne periodistas locales e internacionales. Podés participar de charlas y talleres de manera gratuita. Lo mejor de su programación, acá.

Mañana comienza la segunda edición del festival dedicado al periodismo narrativo, la crónica y la no ficción. Será el 1, 2 y 3 de noviembre en el CCK. Habrá invitados nacionales e internacionales que darán charlas y talleres. Todas las actividades son gratuitas, aunque los talleres son con inscripción previa.

¿Qué ver de entre tanto que ofrece el festival? Por supuesto, depende de los gustos de cada uno, pero acá ofrecemos una pequeña guía. Primera anotación que debe hacer: jueves a las 19 horas Hernán Casciari dará una charla sobre personajes secundarios. Quien lo conozca sabe que, cuanto menos, sus conferencias son siempre efectivas.

Por lo pronto, los invitados internacionales son un primer ítem destacado, ya que las oportunidades de escucharlos en persona son siempre valiosas. Son 10 los periodistas que llegan de distintas partes del mundo. La charla más concurrida seguramente sea la de Christina Lamb, conocida por su biografía de Malala Yousafzai, Yo soy Malala, llevada luego al cine. Se presenta el viernes a las 18.00 horas. Esa es, sin dudas, una de las mesas más interesantes, ya que estará junto al italiano Doménico Quirico y la mexicana Marcela Turati.

De entre los talleres, el del español Agus Morales (director de la revista 5W, dará su taller el sábado 10 am) o el del cubano Carlos Manuel Álvarez (viernes a las 10 am) prometen por su experiencia y por el contexto completamente diferente en el que ejercen el periodismo. Los dos a su vez participarán de charlas.

Para mañana, va una recomendación del mismo festival:

JUEVES 1, a la 17. @MassuhG,, @santiagollach y @LuisSagasti cuentan cómo se sumergieron en la investigación de documentos, archivos y datos sin ninguna intención de “informar”. Coordina la mesa, @Waldocebrero. pic.twitter.com/M3IqncTKJE

— BaHR (@FestivalBaHR) October 29, 2018

Y una más, sobre periodismo y género:

VIERNES 2 a las 18.30 en #BaHR@Miglesias71, Irupé Tentorio, @KarlitosMancini y @lucianapeker: periodistas que son también activistas y reflexionan sobre los desafíos de contar una revolución en marcha. Coordina la mesa: Matilde Sánchez pic.twitter.com/wX6Cx6vOvT

— BaHR (@FestivalBaHR) October 29, 2018

Actividades para agendar

Jueves 19:00 horas –  Sala Argentina

Hernán Casciari presenta Personajes secundarios

A veces nos creemos protagonistas de nuestra historia, pero los personajes secundarios son los héroes silenciosos.

Reserva de entradas en cck.gob.ar

Viernes 18:00 horas – Sala 102

PANEL: De la nota al libro

¿Cuándo se convierte un artículo en el germen de un libro? ¿De qué hilos se tira para formar una trama de largo aliento a partir de una nota urgente? ¿Cómo darse cuenta de que la historia pide más? Tres autores con prestigio internacional cuentan el tránsito del periódico a la biblioteca.

Participan: Christina Lamb, Domenico Quirico y Marcela Turati.

Coordina: Alejandro Rebossio

Viernes 19:30 horas – Sala 121

PANEL: ¿Editor, estás ahí?

Una buena pieza de periodismo narrativo no es solamente producto de un buen escritor, sino de alguien que trabaja codo a codo con él desde las sombras: el editor. Hoy asistimos a la disolución de esta figura emblemática del periodismo ¿Qué perdemos como escritores? ¿Qué, como lectores?

Participan: Sacha Batthyany, Agus Morales y Pablo Perantuono.

Coordina: Paula Pérez Alonso.

Sábado 17:30 horas – Sala 121

PANEL: El tamaño de mi mundo

La ilusión de la verdad, la mentira de la posverdad. ¿Qué pasó con nuestra capacidad de dudar? ¿Qué debemos exigir al leer una historia real? Especialistas dialogan sobre los desafíos de leer historias reales atrapados en la red.

Participan: Adriana Amado, Pablo Boczkowski y Sandino Núñez.

Coordina: Alejandro Seselovsky.

Sábado 18:00 horas – Sala 102

PANEL: Rastrear el origen

Escribir una no ficción personal implica el reto de indagar en uno o una misma, investigar el pasado, reelaborar el presente y pensar el futuro. Tres escritores nos cuentan los resultados del largo camino que emprendieron en la búsqueda de historias que los tienen como protagonistas.

Participan: Sacha Batthyany, Ana Wajszczuk y Fernando Noy.

Coordina: Astrid Pikielny

Sábado 18:30 horas – Sala 614

ENTREVISTA PÚBLICA: De mujeres, conflictos y escritura

María O’Donnell entrevista a la periodista británica Christina Lamb, premiada corresponsal en el extranjero para el Sunday Times de Londres, especialista en conflictos y autora, entre otros libros, de Yo soy Malala.

Dónde puedo informarme más. Haciendo click acá.

Descargate la programación completa

Actualidad | 31 de octubre

El día de la democracia, los jóvenes contaron qué significa para ellos

En nuestro país se festeja cada 30 de octubre en conmemoración del día en que fue electo Raúl Alfonsín en 1983, cuando volvió la democracia a nuestro país. Para celebrar los 35 años de aquel evento histórico, le preguntamos a jóvenes qué es para ellos poder votar y vivir en democracia.

En nuestro país, el Día de la Democracia se celebra cada 30 de octubre. No es una fecha menor: ese mismo día en 1983 resultaba electo Raúl Alfonsín, primer presidente democrático después de los siete años de la última dictadura militar.

A 35 años de aquella jornada histórica, la democracia en nuestro país ha ido evolucionando, enfrentándose a nuevos desafíos. Por nombrar uno de los cambios: desde las elecciones legislativas de 2013 la edad mínima para votar pasó de ser los 18 a los 16 años. Sin embargo, recién a los 18 toma carácter obligatorio.

Para saber cómo entienden la democracia los jóvenes (esos justamente nacidos en democracia), salimos a hacerles algunas preguntas que depararon respuestas de todo tipo. Mirá los videos.

¿Qué es la democracia?

¿Cuándo fue la primera vez que votaste?

Voto Obligatorio vs Voto Optativo

¿Tuviste suficiente información para tu primer voto?

¿Qué no te gusta de este sistema democrático?

¿Cómo te gustaría que fuera nuestra democracia?

Cultura | 30 de octubre

Cómo es la nueva ley de Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires

Se sancionó la Ley de Participación Cultural, que busca agilizar y mejorar las condiciones de la antigua ley que permite que las empresas deriven un porcentaje de sus impuestos a financiar proyectos culturales, pero ahora se introducen nuevas condiciones.

Qué pasó. Se aprobó en la Ciudad de Buenos Aires la Ley de Participación Cultural. Es una ley que viene a reemplazar la ley de mecenazgo, que ya funciona hace años en la Ciudad. Se implementará a partir de la próxima convocatoria, en marzo del 2019.

Por qué es importante. La nueva ley viene a agilizar un sistema que durante muchos años funcionó bien pero en el 2017 fue muy cuestionado por las largas demoras de respuesta. El sistema de Mecenazgo Cultural permite que empresas destinen un porcentaje de sus impuestos a financiar proyectos culturales aprobados por el programa.

La nueva ley propone un sistema más eficaz y transparente. En teoría, a partir de esta nueva legislación se potenciará el mecanismo. Por ejemplo, los tiempos totales desde la inscripción hasta el anuncio de los resultados pasarán de 1 año a 4 meses.

Qué pasará con los proyectos presentados este año. Según la página web del Gobierno de la Ciudad, en 2018 se presentaron 2234 proyectos, de los cuales ya fueron analizados 1118. En diciembre anunciarían los resultados. A partir del año próximo comienzan a regir las nuevas reglas.

Tres puntos importantes de la nueva Ley de Participación Cultura, según la Ciudad:

  • Se elimina la figura del benefactor. Sólo queda la del Patrocinador, permitiendo la posibilidad de asociar la marca del patrocinador al proyecto.
  • Se impulsa el financiamiento fiscal decreciente para favorecer alternancia. Los proyectos se presentan hoy reiteradamente y el apoyo del GCBA se mantiene inalterado. Con la nueva ley, empieza en 80%/20%, segundo año 70%/30% hasta llegar a 50%/50% al cabo de 4 años para proyectos generales.
  • Se priorizan los proyectos con impacto social en los cuales el financiamiento del GCBA es del 100%, independientemente de si ya se obtuvo financiamiento en años anteriores.

Si tenés un proyecto cultural o querés conocer más a fondo el nuevo régimen de mecenazgo:

Leé más acá

¿Cómo viene la ley de mecenazgo nacional? Desde que asumió el Gobierno de Macri desde el ex Ministerio de Cultura (en su momento con Enrique Avogadro en el equipo) intentaron promover una ley de mecenazgo a nivel nacional. En estos tres años de gestión no lograron que ninguno de los proyectos al respecto fuera tratado en el Congreso.

Cultura | 29 de octubre

Rodrigo Fresán: “Ser lector implica una disciplina tan rigurosa como la de ser escritor”

Malas maneras de conocer a un escritor: poner su nombre en Google, leer solapas o reseñas, hacer caso a carteles en la calle. Buenas maneras: de casualidad, eligiendo un completo desconocido para hacerse el anti sistema, leer un escritor recomendado de manera insistente por otro escritor que ya conocimos y nos gusta.

Si ponemos Rodrigo Fresán en Google aparecen algunas fotos, el dato de que nació el 18 de julio de 1963, y la siguiente leyenda: “Rodrigo Fresán es un escritor y periodista argentino”. Poco dice de sus libros. En lo personal lo conocí leyendo a Roberto Bolaño, que hablaba de él como el tipo vivo que más libros había leído en el mundo (incluso más que el mismo Bolaño).

Como soy el autor del manual de buenas prácticas para conocer a un escritor que improvisé tres párrafos arriba, me arrojé sobre el primer libro que encontré de Fresán con devoción. Se trata de Historia Argentina, un volumen de cuentos que publicó a principios de los ‘90. Fresán tenía por entonces 27 años y de la noche a la mañana se convirtió en la estrella literaria del país. El libro se hizo líder en ventas y todo cambió para siempre. ¿Era un libro fácil? No. ¿Se hablaba de vampiros o de algún crimen nórdico? No. Era −es− un libro rarísimo, entre hermenéutico y pop, ágil e indefinible. Va extracto de solapa: “Con su primer libro (que contiene, dice, el germen de todos los libros posteriores), Rodrigo Fresán causó conmoción y fue considerado el abanderado de la llamada ‘joven narrativa argentina'”.

Otro extracto, acaso más representativo: “Aparecidos, desaparecidos, desaparecedores profesionales y amateurs, Mickey Mouse, Eva Perón, golpes de Estado, estados depresivos, Estados Unidos, tiempo tormentoso, truenos y rayos”.

Como fuera, yo no lo leí por eso sino por las palabras de Bolaño. No fallé: la impresión que me causó fue tal que diez años después de aquel descubrimiento supe que venía al FILBA (Festival Internacional de Literatura) y quise entrevistarlo. Así lo hice.

En el medio, de aquel prodigio a hoy, Fresán escribió Vidas de santos, La velocidad de las cosas, Mantra, Jardines de Kensington y El fondo del cielo. Se fue a vivir a Barcelona (ahí conoció a Bolaño, justamente), y este año ganó los premios Roger Caillois a su trayectoria (en Francia), y el Best Translated Book Award a la mejor novela extranjera (en Estados Unidos), por las dos primeras partes de una trilogía de más de 2 mil páginas: La parte Inventada (2014), La parte soñada (2017) y resta salir La parte recordada (que se publica en octubre del 2019).

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-¿Cómo te llevás con los premios?
-Me llevo genial porque nunca me presenté a ninguno. Los premios que tuve son premios que me los dieron, no premios en los que uno elige concursar. Los premios apetitosos son generalmente a manuscritos inéditos compitiendo con otros manuscritos inéditos, y a mí me parece mucho más lícito y honesto que compitan libros que ya están editados. En los otros premios siempre hay deseos de una editorial de captarte, de llevarte a otro lado… No pienso en eso para nada.

-¿Cómo ves la situación cultural del país? La discusión literaria sobre todo.
-No tengo gran conciencia. No me preocupa. Me parece que la discusión literaria generalmente no es un tema de escritores. Es de gente que está alrededor del mundo de la literatura. Y tampoco me preocupa la realidad siquiera. En ese sentido yo soy muy nabokoviano: creo que la realidad está sobrevalorada y si escribo es justamente para no tener a la Argentina unida a cierta idea de lo que es la literatura. En mis libros la Argentina aparece siempre con una fórmula que es “mi inexistente país de origen”, que ya es una declaración de intenciones de por sí, ya desde el primer libro.

-¿Cuándo te fuiste a vivir a España?
-A principios del ‘99. Volví en el 2002 en plena crisis, cuando salió Mantra. Y después pasé 12 años sin volver. Cuando volví en el 2002 fue como volver en el apocalipsis. La siguiente vez fue como volver en el post apocalipsis supongo.

-Y ahora volviste en el apocalipsis otra vez.
-Sí, pero la Argentina tiene como un signo de catástrofe permanente también, ¿no? Te podés perder varios capítulos de la serie que igual vas a saber lo que pasó.

-Me pregunto cómo era la Argentina en la que vos te formaste como escritor y cómo es la Argentina en la que hoy se están formando los escritores jóvenes.
-En la de hoy no lo sé porque no tengo acceso al circuito. Hay una cosa que antes no había, que es la cantidad de editoriales independientes. Es algo que me parece bastante envidiable. Ahora hay una idea de editorial joven y de escritor joven, cosa que antes no. Cuando yo publiqué por primera vez no existía el concepto de escritor joven. Podían haber escritores jóvenes, sin dudas, estaban Alan (Pauls), y Daniel (Guebel) y Martín (Caparrós), que habían sido jóvenes unos años antes y seguían siendo considerados así, pero no había una conciencia de la juventud de ser escritor. Éramos gente con una determinada edad cronológica que escribíamos. Hoy es un concepto más marcado.

-¿Ves con buenos ojos que hoy se publique tanto?
-¿Se publica mucho?

-En términos de bibliodiversidad sí. Los números indican que se imprimen menos ejemplares pero se publican más títulos.
-Me parece bien. Estadísticamente cuanto más se publique más buenos libros pueden aparecer.

-Pero el lector que va a la librería más posibilidades de pifiarla tiene.
-Pero ser lector implica una disciplina tan rigurosa como la de ser escritor. Me parece que un lector tiene que trabajar un poco.

-En el mercado está esta idea de que no, de que un libro difícil es un demérito del escritor.
-¿Qué es un libro difícil?

-La Historia, de Caparrós por ejemplo. La broma infinita, de Foster Wallace. El Ulises de Joyce. Libros exigentes.
-A mi me parece más difícil leer un libro malo que leer un libro bueno. Qué sé yo, la idea de la dificultad es muy ambigua también. Es como cuando te dicen: es una persona muy simpática… Eso puede significar muchas cosas.

-Bueno, Crepúsculo por ejemplo es un libro que leen millones…
-Crepúsculo es uno de los peores libros que hay. Yo lo leí. Yo escribo sobre libros entonces cuando se produce un fenómeno literario tengo la obligación profesional de saber qué no me va a gustar. No me puede no gustar en abstracto, no haberlo leído. Yo lo leí.

-¿Y por qué creés que pega tanto una novela como Crepúsculo y nadie lee otros libros literariamente más ambiciosos?
-Bueno, es un misterio para mi que las mismas chicas que suspiraban con Crepúsculo no hayan caído en masa sobre Cumbres Borrascosas de Emily Brönté o el Gran Gatsby, de Fitzgerald. Historias de amor malditas en la literatura está lleno.

-O también está el caso Cincuenta Sombras de Grey.
-Son fenómenos masivos de histeria. También en el rock pasa lo mismo. Que Justin Bieber se convierta en un genio de la música y que venda más que Ray Davies de los Kings… bueno, podés vivirlo como “ah, qué injusto que es el mundo”, pero siempre ha sido así. Que la gente que quiere leer Crepúsculo lo lea, pero que sea consciente de lo que se pierde. Que sepa que hay otras cosas. Si comparás los vampiros de Anne Rice de Entrevista con el vampiro con Crepúsculo…el primero es una obra maestra de la literatura.

historia argentina

-Una de las cosas interesantes del FILBA fueron los talleres. Los que fueron dados por norteamericanos estaban más apuntados al método de trabajo, a la materia de la escritura en sí, y los latinoamericanos más a la idea de la literatura, a la discusión. ¿Notás esta diferencia?
-Es que Estados Unidos tiene una tradición de workshops y de enseñanza de cómo narrar que en otros países no hay. Acá hay muchos talleres literarios pero es a un nivel más lírico poético romántico. Estados Unidos en cambio es un lugar en el que existe una carrera de escritor en el sentido de que publicás primero acá, después allá, después en el New Yorker, después sale una crítica en el New York Times… Está todo más instrumentalizado, y eso tiene su parte buena y su parte mala.

-¿Cuál es la mala?
-Que surgen tantos escritores que son todos parecidos. Cuentan la misma historia. Hay cierta uniformidad.

-Hace unos años decías que después de la infancia el único descubrimiento que le queda al ser humano es el sexo.
-Yo lo que decía es que hasta los 12 años te pasan todas las cosas que te van a pasar, que después con variaciones se van a repetir. Y generalmente el descubrimiento del sexo es la última de esa serie de novedades. Y bueno… después está la muerte.

-¿Y la paternidad? ¿No es una novedad posterior a la infancia?
-Sí, tenés razón… Bueno, pero es consecuencia del sexo. Es una versión loaded del sexo.

-Hace poco en una entrevista Alan Pauls dijo que no soportaba el lenguaje inclusivo y se armó un gran revuelo en redes. ¿Qué opinás?
-No tengo opinión. Quiero decir: nunca pensé en el tema. Y me niego a pensar para dar una respuesta. Tengo 55 años. Hay un momento en que te das cuenta de que la vida es breve y empezás a pensar que además la capacidad de pensamiento y de las neuronas también es breve, y en cualquier momento podés desarrollar una enfermedad degenerativa.

-No querés ocupar tu cabeza con temas que no elegís.
-A mi me parece bien que el lenguaje inclusivo le preocupe a alguien que fue machista y se está dando cuenta y dice: bueno, de este modo estoy pagando mis culpas. Pero yo jamás fui machista. Y me acuerdo de muchas mujeres enojándose cuando uno decía poetisa en lugar de poeta. Pero realmente son cosas en las que no pienso.

-¿Cuando escuchás un discurso que empieza con “bienvenidos todes”, ¿qué pensás?
-Inmediatamente cuando surge este tipo de poética/polémica veo a los personajes femeninos en mis libros y veo que son muy sólidos e incluso heroicos en más de un sentido. Creo que nadie me podría acusar de no tener consideración por el insondable misterio de lo femenino, por llamarlo de algún modo.

-¿Cómo es tu método de escritura?
-No tengo método. Escribo todos los días porque tengo que mandar artículos y pagar las cuentas y tengo una fecha en la que entregar los libros. Entonces desarrollé una especie de disciplina. Trabajo en mi casa y está el ordenador prendido siempre. Lo que sí cambió es mi forma de escribir: antes tenía una idea de que venían todas las tramas bien formadas y ahora vienen como frases sueltas o como despachos telegráficos a los que yo tengo que encontrarle las partes faltantes. Es más divertido y es más difícil.

Rodrigo Fresán junto a Horacio Castellanos Moya y José María Brindisi en el Filba.
Rodrigo Fresán junto a Horacio Castellanos Moya y José María Brindisi en el Filba.

-¿A qué creés que debería dedicar su día a día un escritor?
-Tiene que escribir un poco para revalidar el título, para poder decir soy escritor antes de irse a dormir digamos, ¿no? Llevo 20 años con una mujer muy enamorado de ella, me la paso genial con mi hijo, me gusta ver alguna serie de televisión, me gusta ver películas, escuchar música… y aún así estoy siempre trabajando. Quiero decir: si te dedicás a escribir seriamente y ya tenés una cantidad de libros detrás sos escritor las 24 horas del día los 7 días de la semana. Hay una parte de tu cerebro que está como una app funcionando todo el tiempo, y después tenés el resto de tu vida.

-¿Es un buen oficio? ¿Le dirías a tu hijo: “dedicate a esto”?
-Ni sí ni no. Me parece que cada vez es más difícil y además estamos viviendo un momento de fin de ciclo. Hay mucho pirateo, hay una cantidad de cosas que antes no existían. No creo que vaya a ser escritor de todos modos.

-¿Esta idea de estar las 24 horas siendo escritor no te arruina un poco la vida?
-Hay una anécdota que yo siempre la cito. En una entrevista que le hicieron no hace mucho a Ringo Star le preguntaron cómo es ser un beatle. Y Ringo se lo quedó mirando al periodista y le preguntó: ¿cómo es no ser un beatle? Dice que nunca tuvo conciencia de otra cosa. ¿Cómo es ser panadero? ¿Cómo es no ser escritor? Si existiera un botón que si yo lo apretara dejaría de ser escritor durante cuatro meses, yo lo apretaría. Funcionaría como una especie de desintoxicación para no pensar todo en términos literarios. Dejar de pensar: “esto me sirve”… Porque hay un momento en que todo te sirve. Buena parte del trabajo del escritor no pasa por que se te ocurran cosas sino por saber cuáles son las que te sirven.

-Saber cuáles son las buenas…
-Las que te sirven. Porque hay veces que las buenas no te sirven tampoco. Hay que saber tirar gente por la borda.

-¿Cuál es tu visión política del país?
-En este momento podés decir: “hizo un gesto abriendo sus manos y sonrió con una mezcla de tristeza y sorna“… No sé la verdad. Yo escribí un libro que se llamó Historia Argentina. ¿Viste cuando piden caridad y algunos dicen “yo ya dí”?… Bueno, ¡yo ya dí!

-El famoso granito de arena.
-No sé, no es una preocupación mía la Argentina. Y nunca fui un escritor comprometido con la realidad que sienta que mis libros puedan llegar a iluminar algún costado de lo que es la Argentina. Desde un punto de vista es fascinante y a veces es extenuante. Está esta cosa de siempre volver a empezar, el ritornelo. Por eso digo que el cuento es el género rey en el país, porque no hay largas distancias nunca. Y del mismo modo hay varios Maradona, hay varios Perón… No hay un largo aliento novelístico sino un breve gemido cuentístico constante.

-¿Llevás un diario?
-No. He llevado diarios muy puntuales por encargo. Escribí un diario breve sobre no poder leer Rayuela, cosa que sigo sin poder hacer. Sobre una mudanza de mi biblioteca en Barcelona.

-¿Qué estás leyendo?
-Estoy releyendo mucho a Nabokov. En este momento estoy leyendo el último libro de cuentos de Deborah Eisenberg, que es una escritora norteamericana que me gusta mucho. Estoy leyendo a Suetonio también.

-¿Leés contemporáneos?
-Sí, en esta visita me compré varios libros. Empecé a leer La Comemadre de Roque Larraquy, me entusiasma bastante. Me gustó mucho el libro de Maga Etchebarne, Los mejores días. Me gustó mucho el libro de Juan Ignacio Boido, El último joven, que salió hace unos años ya por Seix Barral.

-Por último, ¿qué opinás de las últimas publicaciones de los libros póstumos de Roberto Bolaño? ¿Los leíste? Hablo de Sepulcros de Vaqueros y El espíritu de la Ciencia Ficción por ejemplo.
-Sí, los sigo leyendo todos. Soy de los que piensan qué bueno que hay algo más para leer de Bolaño, porque es un escritor de un calibre tal que siempre hay algo que te va a gustar aunque no te parezca lo mejor. Entre las cosas que se publicaron póstumas hubo algunas que me encantaron y me he sentido muy afortunado de haber podido leerlas.

-No estás en contra de que la familia publique todo lo que encuentra en sus cajones.
-No. Además Roberto estuvo muy enfermo diez años y todo el tiempo sabía que tenía una especie de espada de Damocles encima. Quiero decir: tuvo mucho tiempo y oportunidades para destruir todo lo que no le interesaba que se publicase. Si lo conservaba en cajones por algo sería. Y además es beneficio para su familia, para sus hijos… Quiero decir, con este tipo de cosas póstumas es muy sencillo: si no estás de acuerdo no lo leas. Pero no prohíbas que exista eso para gente que sí lo leería.

Sociedad | 25 de octubre

Comienza la segunda temporada de la serie Si, sólo si, que integra actores con y sin discapacidad

Comienza la nueva temporada de Si, sólo si, la serie de ficción de la TV Pública protagonizada por actores con y sin discapacidades. Es una comedia en la que se integra actores y actrices de reconocida trayectoria con otros desconocidos, algunos de los cuales tiene diferentes discapacidades. La segunda temporada cuenta la vida en una panadería que tiene que enfrentar infinitos problemas cuando justo enfrente abre otra panadería que pretende fundirlos.

Cuándo y dónde se ve. Los domingos a las 19.30 en la TV Pública. La serie también está disponible en la plataforma Cont.ar, del Sistema Federal de Medios Públicos, solo tenés que crearte un usuario gratuito. De ese modo, podés ver todos los episodios de la primera temporada y los que se vayan estrenando de la segunda, haciendo click acá.

Quiénes actúan. Uno de los principales aciertos de la serie es la integración entre figuras conocidas y desconocidas. Entre los nombres de mayor trayectoria están Roberto Carnaghi, Betiana Blum, Fabián Vena, Mirta Wons, Soledad Silveyra, Mario Pasik, Paula Kohan y Celeste Cid.

Si querés conocer más, podés entrar la página del programa o ver este video con testimonios de sus protagonistas

Tecnología | 24 de octubre

Qué es “¡Háblalo!”, la app argentina que le da voz a quienes no la tienen

Está presente en 45 países y la usan más de 40 mil personas con problemas auditivos o dificultades para expresarse verbalmente. La aplicación registra lo que quieren decir los usuarios y le pone voz.  Es gratis, funciona sin conexión y la creó un joven argentino de 19 años, campeón internacional de robótica.

¿Qué es? ¡Háblalo! es una aplicación que les facilita la comunicación a las personas con problemas auditivos o con dificultades para comunicarse verbalmente. Lo que hace es traducir a voz lo que el usuario quiere decir, y luego traducir a texto lo que el interlocutor responde hablando. De esta forma permite desenvolverse en la vida cotidiana a personas con diferentes dificultades de interlocución.

¿Quiénes la pueden usar? Está pensada para que sea una app no solo inclusiva sino también accesible. Es decir, no solo es fácil de usar sino que también es gratis y no necesita de internet para funcionar, ya que en muchos casos los usuarios están en zonas vulnerables y no tienen acceso a una red. Además, para que sea más accesible aún, funciona hasta en teléfonos con seis años de antigüedad.

¿Cómo funciona? Básicamente es un puente entre el usuario y el mundo exterior. La app se baja al teléfono y su uso es intuitivo. Utiliza el mismo traductor de Google para interpretar la voz y pasarla a texto. Para más detalles pueden visitar su web. Respecto al funcionamiento, este video lo explica fácilmente.

¿Quién la inventó? Su creador se llama Mateo Salvatto, un chico de 19 años nacido en Buenos Aires, especialista en programación y campeón internacional de robótica en el 2016 (en el campeonato Robotraffic, organizada por la universidad israelí Technion). No es un proyecto aislado: Mateo creó Asteroid Technologies, una empresa dedicada en su mayor medida a ¡Háblalo! pero con distintos proyectos en carpeta.

¿En qué países está? Según su creador, está presente en 45 países (cada uno en su idioma), y tiene más de 40 mil usuarios. Está en los cinco continentes, pero todavía no logró entrar a China, donde hay muchas restricciones. De todas formas, Mateo expuso su app en una convención en el gigante asiático.

Mapa de los países en los que está presente la app.

Mapa de los países en los que está presente la app.
Cultura | 24 de octubre

Agustín Truccone a la izquierda, Cristian Balestro a la derecha.

Son de Córdoba, tienen una combi, y quieren llevar el cine a todo el país

El proyecto se llama La Combi y fue creado por Cristian Balestro y Agustín Truccone. Ya realizaron más de 40 proyecciones en Córdoba y se preparan para llevar el proyecto al resto de las provincias. Quieren pasar un año en la ruta proyectando cine en distintos pueblos que no tienen sala.

Algo del orden del destino fue el primer paso. Los cordobeses Cristian Balestro y Agustín Truccone estaban de vacaciones en Cachi, Salta. Era una tarde tranquila, el comienzo de una noche silenciosa. Agarraron el equipo de cine con el que viajaban y proyectaron una película en el paredón de una capilla. Eso solo fue el primer paso: estar en Cachi y querer ver una película.

Lo que siguió les indicó el camino. “Se acercaron unos niños y tímidamente nos preguntaron si podían quedarse a verla, y los invitamos con total confianza”, cuenta Cristian. Vieron juntos la película, o más que la película, una serie de cortos animados. Al día siguiente los chicos volvieron a pasar por ahí, ya no de casualidad sino para preguntarles qué iban a pasar ese día.

¿Y qué iban a pasar ese día? No lo sabían porque no lo habían pensado. Sin embargo, los citaron a una hora como si estuviera todo previsto. Esa misma noche aparecerían no solo los chicos sino también sus padres, sus abuelos, vecinos… Una pequeña comunidad que con empanadas, pan y mates improvisaron una especie de picnic alrededor de la camioneta. Pasaron Esperando la Carroza y, con la troupe de Mamá Cora haciendo reír al pueblo, entendieron lo que tenían que hacer: “nos dimos cuenta de que debíamos hacer todo lo posible para llevar el cine a aquellas localidades que no cuentan con sala o a espacios no convencionales”.

Entonces surgió el proyecto La Combi. ¿Protagonistas? Cristian Balestro, Agustín Truccone y ella: una combi hippie Volkswagen modelo ‘86, tal como la definen sus dueños.

Agustín Truccone a la izquierda, Cristian Balestro a la derecha.
Agustín Truccone a la izquierda, Cristian Balestro a la derecha.

“Todo comenzó con las ganas de viajar y de hacer un aporte para estar un poco mejor como sociedad. La idea de viajar en una Combi siempre estuvo presente, y ante todo la idea de conocer nuestro país. Primero pensamos en llevar la propuesta de biblioteca móvil pero luego de la experiencia en Cachi supimos cuál era nuestro objetivo para un proyecto social”, explica Cristian, que en esta primera etapa del proyecto ya recorrió escuelas, hogares de ancianos y centro culturales de distintas poblaciones de Córdoba. Muchas de esas experiencias las cuentan en su web.

Estuvieron en El Diquecito, Río Ceballos, La quebrada, Unquillo, Villa Allende, Coronel Baigorria, Alcira Gigena, Río cuarto, Alpa corral, Achiras y La Carolina el Potosí. Aunque recién están en la prueba piloto, ya realizaron más de 40 proyecciones en tres meses, a las que asistieron más de 1300 personas.

“Cada presentación, cada proyección tiene su anécdota. Viajar en una Combi trae consigo innumerables historias. En los hogares de ancianos luego de la película ahora pasamos también clip musicales de la época de nuestros abuelos, y siempre hay quienes salen a bailar, inclusive en sillas de ruedas. Y como muestra de agradecimiento uno se va del lugar con besos y abrazos de casi la mayoría de los abuelos”, cuentra Cristian, que igual que Agustín renunció a su trabajo para dedicarse a este proyecto.

Su plan es salir de Córdoba y recorrer todo el país, armando un plan de ruta de acuerdo a los pedidos que reciban de los distintos poblados. Para esto, lo único que piden es difusión para poder llegar a más lugares posibles, y apoyo para achicar al mínimo los gastos, dado que se autofinancian. “Solo requerimos abastecimiento de energía eléctrica para los equipos y tal vez alguna colaboración para alivianar nuestros gastos”, explica Cristian. Si querés ayudarlos podés hacerlo acá o ponerte en contacto con ellos.

Contactalos

La solución del Estado

El INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) tiene un proyecto parecido que cumplió este año dos décadas de vida. Se trata del programa Cine Móvil, que lleva películas a lugares recónditos del país. El sistema es parecido: una camioneta, un chofer y un proyectorista viajan con el equipamiento (pantalla, proyector, parlantes), a distintos pueblos.

Para que sea realmente federal, el INCAA entregó dos camionetas con equipamiento completo a cada provincia, y es justamente la provincia quien decide el calendario de proyecciones.

Al día de hoy hay 24 camionetas en funcionamiento en todo el país. En cada función proyectan películas y documentales nacionales. Los chicos de La Combi se pusieron en contacto con el INCAA, que les envió cincuenta películas en DVD. Como el espacio de carga es limitado, tuvieron que digitalizar las películas para poder tenerlas y proyectarlas.

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El catálogo de La Combi  tiene 400 títulos entre películas y documentales. Qué proyectar en cada función se elige en conjunto con la institución donde va a suceder la proyección. “Hemos presentado películas en centros de atención terapéutica donde niños con multidiscapacidades pudieron disfrutarlas. En una pequeña población serrana al sur de Córdoba llegamos para los festejos de los 80 años de la fundación y estuvo todo el pueblo con sus reposeras. Muchos chicos nos han dicho, luego de ser la primera vez que veían una película proyectada, que querían estudiar cine. Nos preguntan cómo deben hacer y si es factible. Es todo muy gratificante”, cuenta Cristian desde Unquillo. Entonces, al tiempo que agradece la difusión, le hacemos una última pregunta:

-¿Qué le pasa a la gente que asiste a sus proyecciones?
-Cuando armamos los equipos, las caras de asombros de los niños al ver que de un aparato sale una imagen es indescriptible. En los hogares de ancianos nos suelen decir que la última vez que fueron al cine fue hace más de 15 años. Y ahí siempre comienzan relatos de anécdotas y chistes y uno queda sensibilizado. Esto nos hizo entender que además de un arte, el cine es una herramienta de transformación social en toda su amplitud.

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Sociedad | 18 de octubre

La historia de los atletas del primer equipo olímpico de refugiados

Compitieron en Río 2016 y llegaron a Buenos Aires para contar su experiencia en los Juegos Olímpicos de la Juventud y ayudar a visibilizar la problemática de los refugiados en el mundo.

Cuando comenzaron los Juegos Olímpicos de la Juventud le preguntamos a nuestra comunidad qué temas querían que cubriéramos. Propusimos algunos ejes particulares que nos parecían destacables.

Uno de los temas que despertó mayor interés fue el equipo de atletas refugiados que compitió en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y llegó a nuestro país para seguir representando su causa. Muchas personas nos dijeron en redes sociales que querían saber algunas de sus historias, y en el día del cierre de los juegos, te las contamos.

Son diez deportistas de cuatro países: Sudán del Sur (uno de los países de dónde más gente está huyendo), República Democrática del Congo, Etiopía y Siria. Los eligió el Comité Olímpico Internacional junto con la ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) de entre una preselección de 50 deportistas.

En un mundo que cuenta más de 25 millones de refugiados en el mundo (de los cuales más de la mitad son chicos y chicas y dos tercios llevan al menos cinco años viviendo en esta condición), su mensaje es fundamental. Además, si contamos los refugiados internos, es decir, los que viven en campos de refugiados dentro de sus países, el número asciende a 68,5 millones.

La muestra sobre los atletas refugiados en el predio de Tecnópolis, una de las sedes de los J.J.O.O. de la Juventud.
La muestra sobre los atletas refugiados en el predio de Tecnópolis, una de las sedes de los J.J.O.O. de la Juventud.

Popole Misenga, 26 años, República Democrática del Congo

“Estoy muy contento de que los refugiados de todos los campos del mundo puedan ver a un par suyo peleando en una competencia tan grande. Es un orgullo representarlos”, dijo Popole Misenga apenas terminó su participación como judoca en los Juegos Olímpico de Río. Perdió en octavos de final, pero llevó el mensaje a lo más alto.

Tenía nueve años cuando se fue de Kisangani, zona de la República Democrática del Congo que estaba en conflicto. Fue rescatado ocho días después, ya sin su familia, y trasladado a la capital del país, Kinshasa. Allí descubrió no una vocación, sino una disciplina: “Un niño necesita una familia que le diga lo que debe hacer, pero yo no la tenía. El judo me ayudó a tener serenidad, disciplina y compromiso. Este deporte me lo ha dado todo”, dijo.

Aunque amaba el judo, su profesor lo castigaba cada vez que perdía. Lo encerraba en una caja o lo dejaba sin comida. Finalmente, luego de una competencia en Brasil en la que participó completamente privado de alimento, decidió cambiar de vida y pidió asilo ahí mismo para no volver a su país. Obtuvo el estatuto de refugiado y comenzó a entrenar con Flavio Canto, un ex deportista olímpico ganador de bronce.

¿Su mensaje? “Quiero demostrar que los refugiados pueden hacer cosas importantes”.

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Yiech Pur Biel, 23 años, Sudán del Sur

El atletismo, para Yiech Pur Biel, significó la salvación. Nació en un país en conflicto y todo juego de equipo, como todo lo que significara depender de otros, era un lastre. En el 2005 tuvo que dejar Sudán del Sur y refugiarse en Kenia. Llegó solo. Tenía apenas 10 años y su país, el más joven de África, recién estaba conformándose entre conflictos. Logró la independencia recién en el 2011. Casi desde entonces está sumido en una guerra civil. Sufre, además, una situación de hambruna. Tiene 12 millones de habitantes y una dependencia absoluta de la ayuda de la comunidad internacional.

En ese panorama, era lógico que Yiech no pensara en un juego en equipo. La supervivencia, para él, fue siempre una aventura solitaria.

“En el campamento de refugiados no hay medios ni instalaciones, ni siquiera teníamos zapatos. No hay gimnasio. Hasta el tiempo está en nuestra contra, desde muy temprano en la mañana y hasta la tarde es muy caliente y soleado”, recuerda sobre su tiempo en el campo de refugiados de Kenia.

Su vida cambió cuando lo eligieron para ser parte del primer Equipo Olímpico de Atletas Refugiados. Le dieron medios de entrenamiento adecuados y se preparó para la alta competencia.

“Lo hago por mi país, porque nosotros, la gente joven, somos los que podemos cambiarlo”, dijo en su momento. “Y lo hago por mis padres, porque necesito cambiarles la vida”. Vino al país como bandera, para que su historia inspire a los jóvenes y siga visibilizando el conflicto de los refugiados en el mundo. Compitió en los Juegos Olímpicos de Río de 2016, en la categoría 800 metros llanos. Aunque quedó último, la historia dicta que fue el primero.

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Rami Anis, 27 años, Siria

Empezó a entrenar natación en Alepo. Para muchos, el nombre de la ciudad es apenas la imagen de una polvareda y noticias de constantes bombardeos. Fue un enclave fundamental en la lucha contra el ISIS, en Siria. Pasó de ser la ciudad más poblada del país a convertirse en un conjunto de escombros en recuperación. Para Rami Anis sin embargo sigue siendo el lugar en el que aprendió a nadar.

Cuando comenzaron los bombardeos, lo mandaron a Turquía a vivir con su hermano mayor. Pensó que iría por unos meses y volvería. En cambio, se quedó años. En la valija tenía apenas dos camperas, dos camisetas y dos pantalones. Siguió practicando natación, pero como era extranjero, nunca pudo competir. “Es como si alguien estudiara, estudiara y estudiara, pero luego no pudiera presentarse al examen”, dice en una entrevista con la ACNUR.

Se mudó a Gante, Bélgica, y empezó a entrenar 9 veces a la semana con la ex nadadora olímpica Carine Verbauwen. “La natación es mi vida”, dice. Compitió en Río por los 100 metros libres (terminó en el puesto 56), y por los 100 metros estilo mariposa (terminó número 40). Retrató su paso por Buenos Aires en su cuenta de Instagram, donde posó junto a su compatriota y compañera de equipo Yusra Mardini. Lo hizo, por supuesto, delante de una pileta.

Ver esta publicación en Instagram

Enjoying the youth olympic games with my teammate @mardiniysra #buenosaires2018 #youtholympics

Una publicación compartida por Rami (@rami_anis) el 6 de Oct de 2018 a las 12:13 PDT

Yusra Mardini, 20 años, Siria

Llegó a Grecia nadando. Partió en una embarcación junto a 20 personas desde Damasco, capital de Siria, pero cuando se acercaban a la costa griega la balsa comenzó a llenarse de agua. Junto a su hermana se arrojaron al agua y empezaron empujarla nadando. Gracias a ella, llegaron a salvo a la isla griega de Lesbos.

Luego de marchar por varios países y pedir asilo, llegó a Alemania en septiembre de 2015. Comenzó a entrenarse en Berlín, como si su vida no fuera ya suficiente entrenamiento. Habrá nadadores más rápidos sin dudas, los hubo en los juegos olímpicos de Río, donde Yusra terminó entre los últimos puestos. ¿Pero comprenderá alguien mejor que ella lo que verdaderamente significa nadar?

“Quiero representar a todos los refugiados porque quiero demostrar a todo el mundo que, tras el dolor, tras la tormenta, llega la calma”, dice. “Quiero servirles de inspiración”.

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Todas las historias de los deportistas que completan el equipo olímpico de refugiados son increíbles. Vale mencionar sus nombres: Yolande Mabika (República Democrática del Congo), Paulo Amotun Lokoro (Sudán del Sur), Rose Nathike Lokonyen (Sudán del Sur), Yonas Kinde (Etiopía), Anjelina Nadai Lohalith (Sudán del Sur) y James Nyang Chiengjiek (Sudán del Sur).

La vida de cada uno de ellos se trata de cómo en un mundo equivocado florece la resiliencia. El presidente del Comité Olímpico Internacional, el alemán Thomas Bach, dijo que este equipo no debería existir, porque no deberían existir los refugiados. Sin embargo, acaba de ser anunciado que en Tokio 2020 habrá una nueva formación de atletas que huyeron de sus países.

¿No debería existir? Los historias acá contadas demuestran lo contrario. Bien por el mundo, cuando pone en primera plana eso que lo incomoda. Bien por el mundo cuando empieza a imaginar soluciones sin bandera.

Cultura | 16 de octubre

Basado en Hechos Reales: se presentó la programación de la gran fiesta del periodismo

La segunda edición del festival dedicado al periodismo narrativo, la crónica y la no ficción se realizará el 1, 2 y 3 de noviembre en el CCK. Habrá invitados nacionales e internacionales que darán charlas y talleres. La biógrafa de Malala Yousafzai será una de las estrellas.

Qué pasó. Se presentó la segunda edición del Festival Basado en Hechos Reales, que reúne en 3 días a lo mejor del periodismo narrativo y la no ficción. Será el 1, 2 y 3 de noviembre en el CCK, con entrada gratuita y una amplia agenda de actividades. Habrá invitados nacionales y grandes figuras del periodismo mundial.

Entre charlas, talleres, muestras de fotos y proyección de documentales, habrá más de 35 actividades que se pueden ver en la programación completa.

Por qué es importante. Organizado de manera autogestiva por periodistas y gestores culturales, es el primer festival argentino dedicado a uno de los géneros que, en términos de mercado editorial, más está creciendo en nuestro país y en el mundo. El año pasado asistieron a la primera edición más de dos mil personas, entre periodistas y público general.

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Quienes vienen. Habrá 10 invitados internacionales. La británica Christina Lamb, conocida por su biografía de Malala Yousafzai, Yo soy Malala, que fue luego llevada al cine. El italiano Doménico Quirico, periodista especialista en Medio Oriente (estuvo secuestrado por grupos terroristas en Siria durante cinco meses). La peruana Nelly Luna Amancio (fundadora de Ojo Público y parte de la investigación de los Panamá Papers).

También vendrá el español Agus Morales (director de la revista 5W, donde se publicó el texto ganador del último Premio Gabo) y los periodistas Camila Segura (Clombia), Carlos Manuel Álvarez (Cuba), Marcela Turati (México) y Sacha Batthyany (Suiza).

Los participantes de nuestro país. En total en el festival participan más de 50 periodistas. Algunos de ellos son Hernán Casciari, Betina González, Ana Wajszczuk, Julián Gorodischer, María O’Donnell, Carolina Reymúndez, Alejandro Wall, Paula Varsavsky, Sonia Budassi, Alejandro Seselovsky, Horacio Convertini, Pablo Plotkin y Luciana Peker. Además, en representación de nuestro medio, dará una charla Lucía Wei He, una de las periodistas de Red/Acción.

Qué otras actividades habrá. Habrá una librería especializada en No Ficción (muchos de los libros de los autores internacionales y nacionales se podrán conseguir allí); y una muestra de fotos organizada por el colectivo de fotógrafos Nano Festival. Además, se proyectarán documentales curados por Sergio Wolf.

Todas las mañanas habrá talleres gratuitos sobre técnicas narrativas para podcasts, periodismo de viajes, periodismo deportivo, técnicas de autogestión para medios y mucho más. Quienes estén interesados en los talleres deben inscribirse previamente en basadoenhechosreales.com.ar/talleres

Quiénes lo organizan. Es un festival autogestionado por periodistas y gestores culturales. Entre ellos están Cecilia González, Silvina Heguy, Luciana Mantero, Victoria Rodríguez Lacrouts, Víctor Malumián y Ana Prieto.

Los organizadores del #BaRH 😊😊@vmalumian, Victoria Rodríguez Lacrouts, @lumantero, @anaprieto, @ceciazul y @SilvinaHeguy pic.twitter.com/f9cDrZfjIH

— BaHR (@FestivalBaHR) 16 de octubre de 2018

Dónde puedo informarme más. Haciendo click acá.

Cultura | 12 de octubre

Guía para que los fanáticos de la literatura no se pierdan nada del FILBA

Comenzó el Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires. Qué autores nacionales e internacionales hay para conocer, qué charlas serán imperdibles y dónde hay que estar para no perderse nada (¡y menos la fiesta!). Mapa para aprovechar uno de los fines de semana más literarios del año.

1. Lo que ya sucedió

La crónica comienza con Anne Carson parada en un escenario. Botas texanas, sobretodo negro, camisa blanca y corbata roja. Pelo entrecano. Anteojos tan a lo Anne Carson. En el centro del escenario, la escultura de un busto griego. Y ella, poeta canadiense, 68 años, recurrente candidata al Nobel de literatura, lee fragmentos de obra propia y obra de la poetisa griega Safo.

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Es, a todas luces, uno de esos eventos invendibles a una multitud en octubre del 2018. Pero es, también, uno de esos actos que pondrían a llorar a cualquier multitud. Y no son pocos, de todas formas, quienes la miran. Son -somos- cerca de trescientas personas.

Es tan solo una de las imágenes que se recogen de lo que ya pasó en la edición número 10 del FILBA (Festival Internacional de Literatura). ¿Por qué la recogemos? ¿Por qué vale la pena rescatarla? Por una militancia sencilla que se puede definir diciendo porque sí.

El festival comenzó el miércoles con una inauguración a puro manifiesto de la mano de Catherine Millet, siguió la entrega simbólica del Premio Nobel de Literatura a Jorge Luis Borges y después sí, comenzó la gran programación, la cual es absolutamente gratuita. ¿Qué de todo lo resta por suceder no hay que perderse? Siga por acá abajo:

2. ¡Lo que sucede hoy! 

Esta es una foto de la programación completa con las actividades que más me llaman la atención marcadas. Por supuesto, es caprichoso (y está en el piso de mi casa, por si alguien se lo pregunta). Sin interferencias, también pueden chequearse todas los eventos en este link.

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No dan los tiempos para ver todo lo que vamos a recomendar. Si hubiera leído esta nota hoy viernes bien temprano le hubiera recomendado asistir al taller de poesía de Raúl Zurita, a las 11 hs en el Centro Cultural de la Ciencia, pero esta nota no salió tan temprano (¡su autor estaba en el taller de poesía de Zurita!).

El próximo imperdible es a las 18.30 en el auditorio del mismo lugar (Godoy Cruz 2270). La poeta Anne Carson dialogará sobre el amor con el escritor David Leavitt. Será una charla moderada por Eugenia Zicavo.

Un ratito antes en otra sala en el mismo lugar el mejicano Fabio Morábito conversará con Samanta Schweblin y Carolina Sanín sobre los vínculos. A las 18 hs en la Sala 1. Pero si permite una opinión: múdese al auditorio 18.30.

Después, a las 20hs en el CCK, llegará probablemente uno de los eventos más convocantes del Festival: Julieta Venegas dará una especie de recital de poesía junto al poeta porteño Mariano Blatt. Las entradas figuran agotadas pero… Uno nunca sabe.

Pedro Rey, Damián Tabarovsky y Valérie Mréjen leyeron un intercambio epistolar.
Pedro Rey, Damián Tabarovsky y Valérie Mréjen leyeron un intercambio epistolar.

3. Lo que sigue el fin de semana.

El sábado las actividades se mudan al Malba (Av. Figueroa Alcorta 3415) y comienzan a las 11 de la mañana. Fernando Savater dará una charla en el auditorio sobre la filosofía como género literario, mientras que David Leavitt dará una clase abierta en la biblioteca del museo. Repito, por si algún distraído no repara en los énfasis menores: “mientras que David Leavitt dará una clase abierta en la biblioteca del museo”. Es uno de los escritores norteamericanos más interesantes de su generación (la nacida en los sesenta) y aunque tiene cupos limitados, quienes logren presenciarla deben saberse afortunados.

Las actividades siguen todo el sábado. Estará nuevamente Anne Carson, Raúl Zurita conversando con Martín Kohan y Eugenia Almeida; el salvadoreño Horacio Castellanos Moya en diálogo con Rodrigo Fresán y Valérie Mréjen.

A las 18.30 en el auditorio sucederá una entrevista llamada La redención del infierno. Más allá de la grandilocuencia, si hay algún fanático de la literatura de excesos, vale la pena. Es una charla de Pablo Plotkin con nada menos que Irvine Welsh (el autor escocés de Trainspotting, entre otros). Hablarán sobre cómo es escribir personajes crudos como por ejemplo aquel que encarnó Ewan Mcregor en la película basada en su novela.

De ahí, si el espíritu de Welsh lo contagia, puede seguir a la fiesta del Filba donde el mismo escritor será el DJ. Será en Niceto a partir de las 00 hs.

En Buenos Aires la fiesta termina el domingo (sigue en Montevideo y Santiago de Chile). Prudentes, y dados que la fiesta de Welsh promete, las actividades empiezan a las 16 horas con una charla entre Simonetta Agnello Hornby, Horacio Castellanos Moya y Fikry El Azzouzi.

Llos libros de los autores que están de visita en el FILBA, en venta en las sedes.
Los libros de los autores que están de visita en el FILBA, en venta en las sedes.


A las 18 horas en la Biblioteca del Malba, Carlos Busqued conversará con Maria Sonia Cristoff y Ah Yi, moderados por Silvina Friera. Dado la fobia de Busqued a aparecer en lugares públicos, es una buena oportunidad para escuchar al autor de Magnetizado y Bajo este sol tremendo.

Además, tanto sábado como domingo habrá música en la plaza junto al Malba y se venderán los libros de los autores que pasaron por el festival. Al fin y al cabo, todo se trata de una excusa para terminar leyendo autores nuevos. Nada de malo en eso. ¡Que vivan las excusas!

Cultura | 11 de octubre

Catherine Millet en el FILBA: “Desde hace más de un siglo, las mujeres se empeñan en hacer surgir la parte oculta de la historia”

El Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires arrancó con este fuerte discurso inaugural de la escritora francesa sobre el feminismo, el #MeToo y el lugar de las mujeres en el arte y la literatura. Acá, el discurso completo y el video de la apertura.

La escritora y curadora de arte francesa fue la encargada del discurso inaugural del FILBA. En los diez años de historia del Festival, es la tercera mujer en dar el discurso de apertura. Antes, ya lo hicieron Sylvia Molloy y María Moreno. Millet habló sobre el lugar de la mujer en el arte y en la historia, hizo una crítica al movimiento #MeToo y explicó su visión del feminismo. Acá, la transcripción del discurso, con sus fragmentos más polémicos resaltados.

“Todos los que saben algo de psicoanálisis, que han leído al Dr. Freud y quizá también al Dr. Lacan (¡y me parece que son muchos en la Argentina!), o quienes tan solo han oído hablar de ellos, habrán entendido a qué alude mi título. La famosa aseveración de Jacques Lacan “La mujer no existe” significa, por supuesto, que se oponía a la idea de una esencia de la femineidad: las mujeres existen cada una en su singularidad y son irreductibles unas a otras. Esta idea se opone a la del “eterno femenino” promovida por el Romanticismo, así como a la búsqueda de la mujer ideal a la que se dedicaban algunos de sus contemporáneos surrealistas. Pensemos en el mito de la musa en André Breton, por ejemplo.

Lacan propone esta idea a comienzos de los años ’70, en pleno período de efervescencia de los movimientos feministas.

Hace poco, vimos surgir un nuevo feminismo. Y, paradójicamente, este neofeminismo hace renacer un vocabulario viejo: en él aparece mucho,  por ejemplo, la “sororidad”. La sororidad significa la unión necesaria de mujeres entre sí, una solidaridad que se apoyaría en una misma condición. En enero pasado, algunas amigas y yo escribimos una solicitada con el título “Las mujeres liberan otra palabra”, para criticar los excesos del movimiento #Metoo. Cuando se publicó en el diario Le Monde, acompañada por cientos de firmas, entre las que estaba la de la actriz Catherine Deneuve, se nos acusó de haber traicionado esa sororidad. Además, me enteré más tarde de que nuestro texto había suscitado encendidos debates en el seno de la redacción del diario y que algunas jóvenes periodistas en particular se habían opuesto a que fuera publicado. Aunque el movimiento #Metoo tenía como lema “la palabra de las mujeres por fin liberada”, algunas, paradójicamente, quisieron prohibirnos la palabra a nosotras, es decir, censurarnos…

El concepto de sororidad es, en mi opinión, muy problemático. Más allá de que yo pueda experimentar tanta solidaridad y compasión por un hombre que sufre como por una mujer, esa palabra está demasiado ligada al vocabulario religioso para que pueda apropiármela.

En la Edad Media, esta palabra se usaba para las comunidades religiosas femeninas. Además,  decimos siempre “hermana” cuando nos dirigimos a una monja (en francés, tenemos incluso la expresión “buena hermana”; pero no estoy segura de que todas las “hermanas” del neofeminismo sean siempre “buenas”…).

Catherine Millet en la apertura del Filba, en el Malba.

Hoy, en Europa, son sobre todo los musulmanes practicantes los que se dirigen unos a otros utilizando las palabras “hermano” y “hermana”, para marcar su pertenencia a una misma religión. Se trata, lamentablemente, de la expresión de un comunitarismo.

Por último, mi reserva también tiene que ver con que una gran parte de lo que la mujeres han conquistado en nuestras sociedades a partir de los movimientos feministas pioneros de fines del siglo XIX está relacionado con lo que algunas expresaron de modo absolutamente personal, singular, sin preocuparse por saber si reflejaban una imagen de la mujer que representaría a todas las mujeres. Desde luego que el derecho al voto se conquistó gracias a la militancia de aquellas a las que llamaron sufragistas y que desfilaron multitudinariamente por las calles. Pero otras libertades, que pertenecen a la esfera de lo íntimo, como la libertad sexual y la libertad de tener hijos o no, fueron reivindicadas por mujeres que se expresaron o actuaron en nombre propio: en 1971, en Francia, 343 mujeres, algunas famosas (Catherine Deneuve entre ellas), otras no tanto, tuvieron la valentía de declarar públicamente que habían abortado en forma clandestina, porque aún estaba prohibido por la ley (por lo tanto, se expusieron a procesos penales). Habían firmado una solicitada que hoy se conoce con el nombre de Manifiesto de las 343 zorras. La ley sobre la despenalización del aborto se sancionó cuatro años más tarde y esa ley le debe mucho a la lucha de una mujer, la entonces ministra de salud Simone Veil, que en esa ocasión tuvo que soportar los peores ataques y los peores insultos, incluso en el recinto de la Asamblea Nacional.

Voy más lejos: una parte muy importante de la producción de las mujeres en el terreno del arte y de la literatura revela, expone, describe, experiencias absolutamente singulares, sus propias vidas, su intimidad, y todo ello en forma directa. ¡Y qué le vamos a hacer si ahora me contradigo y hago una concesión a una suerte de “especificidad femenina” que exige, quizá, el momento de nuestra historia! Desde hace ya más de un siglo, las mujeres se empeñan en hacer surgir la parte oculta de esta historia. La cultura, en su gran mayoría (¡pero tampoco exclusivamente!) moldeada por obras producidas por los hombres, no representa a las mujeres más que a través de los ojos de esos hombres. (Aquí hay, sin embargo, que rendir homenaje a algunos –pienso en particular en James Joyce y D. H. Lawrence– que, con una agudeza extraordinaria, supieron transcribir los deseos y una sensibilidad de las mujeres). Sin embargo, son sobre todo mujeres, claro, las que se encargaron de decir o mostrar cómo era de verdad esa parte oculta, desde su punto de vista. La tarea es inmensa. Ellas no terminaron aún de sacar a la luz esa parte sustraída a la experiencia y a la memoria de la humanidad, ni terminaron de ponerse al día con el arte y la literatura.

En 1966, durante una conferencia, Simone de Beauvoir señalaba que la mayoría de los manuscritos que le enviaban para pedir su opinión o su ayuda eran autobiografías. Y precisaba: “Las mujeres cuentan sobre todo sus vidas”. ¡Lo menos que podemos decir es que nunca fue desmentida! En efecto, las mujeres narran sobre todo sus vidas. En Francia, sobre todo, donde lo que denominamos “autoficción” ha tenido un desarrollo importante. Hay que reconocerlo: frente al lugar común que querría que las mujeres tuvieran más pudor que los hombres, esas mujeres revelan aspectos extremadamente íntimos de sus vidas en libros, películas, fotos, pinturas… Y hablando de generalidades, lo hacen muy a menudo con gran atención al detalle, con un realismo que puede ser radical. Es una mujer, Marguerite Duras, la que escribió un libro titulado simplemente La vida material, libro en el que habla con mucha franqueza de su alcoholismo… Esta atención a lo real, a la cruda verdad, se explica quizá por la amplitud de la tarea: no había tiempo para pasar por los símbolos o las metáforas. Beauvoir misma produjo una obra autobiográfica inmensa, comenzando por sus Memorias, cuyo primer tomo apareció en 1958. Esas Memorias están escritas de una manera extremadamente escrupulosa; sin preocuparse por idealizar, la autora no filtra nada ni de su entorno ni de ella misma.

En simultáneo con los movimientos feministas, la literatura femenina tuvo el  impulso que conocemos en el pasaje del siglo XIX al XX. Poetas y novelistas se inscribieron en la historia literaria. Más allá de Simone de Beauvoir, muchas mujeres eligieron los géneros literarios de las memorias o del diario íntimo, de la autobiografía o, incluso, como ya señalé, de la autoficción, para confrontar a los lectores con una  realidad a la que, hasta entonces, habían sido poco expuestos. A veces se ha señalado que los amores sáficos fueron evocados más discretamente que la homosexualidad masculina (salvo quizá por Colette, que ofreció un panorama importante en Lo puro y lo impuro). Sin embargo, Violette Leduc, a la que Simone de Beauvoir apoyó mucho, nos ha dejado grandes libros sobre el amor lésbico y, en un género literario más experimental, hay que citar también a Monique Wittig. Se abordaron otras experiencias propias de las mujeres, más tabú todavía,  a veces más dolorosas, incluso dramáticas: la del incesto (Anaïs Nin, Christine Angot), la del aborto (Anaïs Nin, de nuevo), la de la prostitución narrada por fin por quienes la practican (Albertine Sarrazin, Griselidis Réal, Nelly Arcan, Virginie Despentes), la pérdida de un hijo (Camille Laurens, Laure Adler).

Y no limitaré mis ejemplos al dominio literario: ¿quién se atrevió a pintar un aborto espontáneo antes de Frida Kahlo? Respecto de Marlène Dumas, ella representó a mujeres masturbándose, a mujeres embarazadas desnudas…

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Por último, ¿no había un tema aun más reprimido que todos estos: el de la insatisfacción sexual de las mujeres? Lean textos eróticos, la mayoría escritos por hombres: ¡el héroe siempre tiene el poder de llevar a su compañera al séptimo cielo! O si eso no ocurre, es porque la mujer es frígida. En La ingenua libertina, Colette ofreció otro testimonio: a veces es largo y difícil para una mujer alcanzar el placer, encontrar a un hombre que sepa proporcionárselo…

Me gustaría ahora mostrarles una imagen. Se trata de un cuadro de Paula Rego, un tríptico titulado Aborto, de hecho.  Pertenece a una serie realizada por la artista en 1998. Paula Rego es una portuguesa que vive en Londres. Ese año, se organizó un referéndum en Portugal para saber si la interrupción voluntaria del embarazo debía ser autorizada o no. Una mayoría muy estrecha votó en contra. No les voy a describir a ustedes la inmensa decepción que causó esa ocasión fallida (la ley fue finalmente sancionada en 2007). La obra de Paula Rego nos hace comprender toda la soledad de la mujer obligada a abortar en forma clandestina. Pero quisiera, en especial, llamar la atención sobre la mirada de esta mujer. A pesar del dolor que se lee en los rasgos de su rostro, de la posición humillante en la que se encuentra, nos mira directo a los ojos, casi provocativa, desafiando a los que quisieron prohibirle lo que está por hacer. Víctima de la ley que no le permite abortar en condiciones sanitarias y morales correctas, esta mujer toma las riendas de su destino. Paula Rego ha producido varias obras, pinturas y dibujos sobre este tema. Todas las mujeres representadas son diferentes, muy individualizadas; se las muestra en posiciones más o menos dolorosas, pero cuando les vemos los ojos, aunque la expresión varíe un poco, todas tienen esa mirada directa. La artista ha dicho que se inspiró en su propia experiencia y en la de mujeres que ha conocido, y declaró asumir plenamente el naturalismo de sus obras. La lucha por el derecho al aborto es una lucha colectiva, pero a la elección de abortar cada una la vive -y diré incluso cada uno, porque, después de todo, hay hombres que sostienen a la mujer en esta circunstancia- de forma absolutamente singular.

Un hombre, el gran historiador Robert Hughes, ha destacado que Paula Rego fue la primera pintora de la historia en abordar este tema. Agregó que ella no tenía ninguna intención de mostrar a las mujeres obligadas al aborto clandestino “como criaturas patéticas o víctimas. Tuvieron que hacer una elección demasiado dura, pero libre desde un punto de vista existencial. Ningún sacerdote ni ningún político pudo imponerles lo que ellos querían”. El historiador puntualizaba: “No hay ninguna amargura, tampoco acusación o perdón en la forma en que nos miran, sino más bien triunfo”.

Hughes concluía que esas obras eran las obras políticas mejor logradas de las últimas décadas, porque “rechazando la ‘teoría’, insisten en el hecho de que, en toda argumentación moral, la experiencia siempre debe imponerse”. Y lo que llamamos experiencia es propio de cada individuo.

Regreso ahora a Simone de Beauvoir, otra figura ejemplar de mujer libre. Disculpas por expresarme así: tengo mucha simpatía por Simone de Beauvoir; menos por la militante de figura austera y de declaraciones a menudo categóricas, que por la mujer y por los escritos que la reflejan. Beauvoir es infinitamente más compleja que la figura a la que los movimientos feministas a veces la han reducido. Así, la publicación de la correspondencia con su amante Nelson Algren reveló a la enamorada, a la enamorada sumisa ante la incertidumbre de los sentimientos. En esa correspondencia vemos que fue una lectora del seductor más empedernido de toda la historia, Giacomo Casanova. ¡Ella recomienda su lectura! ¿Acaso no le escribe a Algren: “¿Conoces a Casanova? Un tipo que sabía hacer el amor -por lo menos así lo afirmaba-, pero no por ello menospreciaba a las mujeres”? Ahora bien, hay que tener en mente ―esto me parece importante― que el comienzo de la aventura con Nelson Algren es contemporáneo con la concepción de El segundo sexo. Dicho de otro modo, la que militaba para que se reconociera la igualdad de los hombres y las mujeres, la que rechazaba la dependencia legal y económica que la sociedad todavía imponía a las mujeres, aceptaba al mismo tiempo someterse a su deseo por un hombre. Tal era su libertad de mujer en relación a la de la militante. Y libre fue al final de su relación: cuando Algren la conmina a elegir entre Jean-Paul Sartre y él, a pesar de lo que le costó, ella privilegió su relación con Sartre.

Podría dar otros ejemplos de la manera desacomplejada en que concebía la sexualidad, como el ensayo que le dedica en 1959 a la  sex symbol por excelencia, Brigitte Bardot. ¿Qué elogia en Bardot? Justamente su libertad, su desprecio por las convenciones, el hecho de lograr “ser ella misma” en el seno del arte supremo del simulacro, el cine, y en el corazón del medio más artificial, el de la prensa del escándalo. (Destaco al pasar que una de las mejores películas de Bardot, realizada por Louis Malle,  Una vida privada, está directamente calcada de la vida de la estrella, de quien se puede decir que interpreta un papel autobiográfico). Beauvoir no se incomoda por los prejuicios “feministas” según los cuales Bardot reuniría en su imagen todos los clisés que los hombres esperarían de las mujeres. Bardot encarna dos mitos contradictorios inventados por los hombres, que fueron muy explotados en la literatura de comienzos del siglo xx: la mujer fatal y la mujer niña. Bardot se los apropia para jugar con los hombres. Bajo la apariencia de la presa, ella es una predadora (basta tratar de listar sus maridos y amantes…).

Foto: Catherine Gugelmann / AFP

Foto: Catherine Gugelmann / AFP

“La mujer no nace, se hace”. Luego de haberme apoyado en el pensamiento de Simone de Beauvoir, quiero ahora desviarme, o quizá desviarme de la interpretación más general. Desde luego, se comprende que la potencia del ostracismo social con que se chocaban las mujeres en Europa en los años que siguieron a la segunda Guerra Mundial, haya requerido de parte de la escritora esta fórmula provocadora. Sin embargo, no estoy segura de que ella hubiera seguido por completo a los y las que hoy, aplicando la teoría de género en su versión más extrema, llegan a negar las diferencias biológicas. Pero quisiera sobre todo comentar el “se hace”. Desde luego, la educación, la organización de la sociedad, las tradiciones y los atavismos que perduran, los lugares comunes vehiculizados por los medios, el habitus, influyen en una parte muy grande de nuestra formación, sobre todo, en la forma en la que cada uno de nosotros elabora su femineidad, o su masculinidad, o una identidad situada entre esos dos polos.

Pero, justamente, se trata de una elaboración, de una construcción de la personalidad. Si los órganos sexuales son un don de la naturaleza sobre el que no podemos intervenir mucho (la ciencia todavía no ha descubierto la posibilidad de hacer que un macho transexual tenga hijos), disponemos de libre arbitrio en la forma en que nos afirmamos en tanto mujeres, en tanto hombres. Heterosexual, homosexual, bisexual, transgénero, etc. Si el sexo que nos es dado por nacimiento es una fatalidad, lo que “se hace” a continuación, lo que hacemos en una negociación –si puedo decirlo– con los determinismos sociales y educativos, quizá en la lucha contra esos determinismos, es parte de nuestra responsabilidad. El “se hace” no implica una fatalidad, sino una responsabilidad. Por lo tanto, no hay “sororidad” que valga. Las mujeres del mundo occidental no comparten todas los mismos deseos ni la misma condición, lo que también es válido en el interior de un país.

Afirmo, por ejemplo, que no es exacto pretender que Francia, por hablar del país que conozco mejor, es en su conjunto una sociedad patriarcal. La situación de las mujeres es diferente según el medio al que pertenecen: urbano, rural, laico, religioso, musulmán, etc.… Sin embargo, en tanto una mujer haya elegido su condición tan libremente como sea posible, debe ser respetada. Está la que encuentra un equilibrio en su rol de madre y esposa, la que lo encuentra en el nomadismo sexual y el placer de la seducción, la que lo encuentra en la militancia política o feminista.

Así, no tengo ninguna razón para sentirme “hermana” de una actriz de cine que a esta altura, a instancias de Asia Argento, toma conciencia de que ha sido víctima de abuso sexual por parte del productor de cine Harvey Weinstein, ni de una periodista que acusa públicamente a un colega de haberle pellizcado el culo en el pasillo. Yo también, durante mi carrera, he estado frente a hombres de poder y a hombres groseros. Mi reacción no fue la misma que la de ellas. Tengo derecho a decirlo. Además, a las imprudentes que siguieron al productor de cine a su habitación de hotel, les reprocho que no hayan tenido en cuenta la suerte de vivir en un país en el que tienen garantizadas muchas otras libertades fundamentales, de las que está privada la mayor parte del resto de la humanidad.

De nuevo Beauvoir. La autora de lo que estamos de acuerdo en denominar un libro de culto del feminismo, no solo leía a Casanova, no solo se interesaba por Brigitte Bardot, sino que también escribió uno de los estudios más sutiles sobre el marqués de Sade. La obra y la vida del marqués le dieron la oportunidad de reflexionar sobre la imposibilidad “de conciliar a los individuos en el seno de [lo que ella denomina] su inmanencia”.

La Revolución Francesa lo soñó: todos los hombres debían ser iguales ante la Nación, mezclados en un mismo estado de hombre-ciudadano, disponiendo de los mismos derechos. El proyecto fracasó convirtiéndose en una de las empresas más asesinas de la historia de Francia: el Terror. Por más aristócrata que fuera, Sade simpatizó con ciertos ideales de la Revolución. Trató de unirse, pero fue excluido, ¡porque le reprocharon su “moderación”! En efecto, Sade condenaba la pena de muerte, la guillotina que los instigadores del Terror hacían funcionar sin parar. Él mismo escapó por poco, pero lo enviaron (¡una vez más!) a prisión. He aquí la enseñanza de Simone de Beauvoir: “Al individuo que no acepta renegar de su singularidad, la sociedad lo repudia. Pero si elegimos no reconocer en cada sujeto la trascendencia que lo une concretamente a sus semejantes, terminaremos por alienarlos a todos bajo nuevos ídolos […], sacrificaremos la libertad de cada uno en pro de los logros colectivos. La prisión, la guillotina, serán las consecuencias de esta renuncia. La fraternidad mentirosa se alcanza a través de los crímenes”.

Por suerte, no estamos allí. Haber “traicionado” a la sororidad que quería imponer el neofeminismo no nos ha llevado al cadalso a las autoras y firmantes de la solicitada en la que participé. Pero a falta de cortarnos la cabeza, a algunas les habría gustado cortarnos la lengua. Torrentes de insultos intentaron cristalizarnos en la imagen de mujeres altivas, indiferentes a las dificultades y desgracias de otras.

Entre los reproches que nos hicieron, estaba, obviamente, el de ser “privilegiadas” porque éramos intelectuales, escritoras, artistas. Pero así como acabo de tratar de explicárselo a ustedes, correspondía a nuestro rol de escritoras o artistas expresarnos a título personal, a partir de la experiencia que cada una de nosotras se ha forjado a lo largo de la vida, de mujer, de amante, para algunas de nosotras de madre… Y que, al expresarnos así, íbamos al encuentro de cada mujer –o de cada hombre– en particular, para que cada una, cada uno, confrontara sus propias convicciones con las nuestras.

¡Hay demasiados discursos políticos, estrategias de comunicación y mensajes publicitarios que se dirigen a nosotras como grupo, o incluso como masa! En cambio, el arte, la literatura, ofrecen la posibilidad del reencuentro con un ser singular en la soledad de su escritura con otro ser singular en la soledad de su lectura o de su contemplación. Cualesquiera sean las causas a las que adherimos o defendemos, no nos privemos de estos tête-a-tête.


* Traducción de Mónica Herrero

Cultura | 10 de octubre

Las escritoras contra el techo de cristal: las mujeres lideran la ventas de libros

De los 10 títulos de ficción más vendidos de la semana, los siete primeros son de autoras mujeres. Cinco de ellas además son argentinas. Qué libros son, cuánto valen y de qué tratan, en esta nota. Además, cuatro escritoras representarán al país en la Feria del Libro de Frankfurt.

¿Qué pasó? Cada semana la cadena de librerías Yenny El Ateneo publica su ranking con los diez libros más vendidos según la categoría. El dato no solo responde qué se está vendiendo, sino también qué está queriendo leer la gente (no siempre son la misma cosa). Y a juzgar por los resultados de la última semana, la gente está queriendo leer mujeres. Es que en la categoría Ficción, de los 10 libros más vendidos, 8 son de autoras mujeres (que ocupan los primeros siete puestos del ranking). Y no solo eso: las primeras 5 son argentinas.

La tendencia no acaba ahí. Este año la Cancillería invitó a cuatro escritoras nacionales a la Feria del Libro de Frankfurt para que participen de paneles, rondas de negocios con editoriales y demás actividades. Las elegidas fueron Carla Maliandi, Gabriela Cabezón Cámara, Vera Giaconi y Ariana Harwicz. Es la Feria editorial más importante del mundo y tiene una particularidad: está orientada 100% a la venta de derechos, traducciones y acuerdos internacionales. Allí podría comenzar una avanzada de nuestras escritoras hacia el mundo.

¿Quiénes lideran la lista de libros más vendidos? La primera en el ranking es Florencia Bonelli con Aquí hay dragones, la primera entrega de la saga de La Diana, una mujer que pelea en los noventa en la guerra de los Balcanes y entre medio se enamora. Para Bonelli, el podio no es un lugar extraño: solo en la Argentina ya lleva vendidos más de 3 millones de ejemplares. Dato no menor: su libro sale $799.

Top10

Segunda está Claudia Piñeiro con Quién no, donde reúne todos sus cuentos y textos breves. Ahora sí, y como dicen los chicos (?), “es todo lo que está bien”. Doble mérito, en una industria que solo ve unicornios en las novelas, Claudia logra ser de las más vendidas con un libro de relatos. Sale $499.

Puesto número 3 para la cordobesa Viviana Rivero con Zafiros en la piel. Otra vez el cuento vuelve a escena: 12 relatos alrededor del tema universal por excelencia, el amor. Quien guste, $439. El cuarto lugar es una buena noticia para los amantes de la literatura en general y de la nueva narrativa argentina en particular. El libro es Kentukis y la autora Samanta Schweblin. Es una novela atravesada por el costado más inquietante de la tecnología y sale $499.

Quinto puesto para Florencia Etcheves y su nuevo policial, Errantes ($450). Fue ella, además, una de las primeras en festejar la presencia de mujeres en el ranking semanal (lleva dentro, por supuesto, su costado periodístico). Lo hizo con este tuit:

Ranking Yenny. Las primeras 7 más vendidas de ficción somos mujeres. Qué felicidad. pic.twitter.com/6mGAcaqWJw

— 💚Florencia💚 (@fetcheves) 8 de octubre de 2018

¿Quiénes completan el ranking? Los siguientes puestos son para la española María Dueñas (Las hijas de capitán), la canadiense Margaret Atwood (con El cuento de la criada), el brasileño Paulo Coelho (Hippie), los suecos Hans Rosenfeldt y Michael Hjorth (Castigos Justificados), y la nicaraguense Giaconda Belli (con Las fiebres de la memoria).

La otra lista. Algo parecido hace Cúspide, que presenta una vez cada siete días los 100 libros más vendidos. La diferencia es que no los separa por categoría. Dado que la medición es distinta, los resultados lógicamente no son los mismos, pero no están tan lejos. Aquí una imagen con los 14 libros más vendidos de esta semana, 9 de ellos de autoras mujeres.

Libros14
Cultura | 9 de octubre

En tiempos del #MeToo la literatura empieza a repensar la masculinidad

El escritor chileno Rafael Gumucio visitó la Argentina para presentar El galán imperfecto, su última novela. En ella reflexiona sobre la sexualidad y explora la relación de los hombres con su cuerpo. Aunque se define como feminista, aclara: “tengo problemas con todos los movimientos que quieran mejorar al ser humano”.


Rafael Gumucio es un tipo generoso cuando da entrevistas. Al contrario de esos personajes que se esconden, astutos, en respuestas elusivas, Gumucio siempre da más de lo que uno espera. Es que para algunos escritores como él las entrevistas son una forma paralela de la literatura.

Nació en 1970 en Santiago de Chile en una familia política de izquierda. Tras la caída de Allende por el golpe de estado de Pinochet en 1973, se fue a vivir a Francia. Conoció, aunque sin darse cuenta, la vida en el exilio. Allí convivió con su abuela, Marta Rivas González, profesora de la Universidad de la Sorbona, que fue quien lo introdujo en el mundo de la literatura.

Luego volvió a Chile ya convertido en un muchacho ilustrado, tímido y sin amigos, y ahí comenzó su conversión a escritor. Halló lugar entre los intelectuales de The Clinic, una de la revistas literaria más interesantes de Chile, y con el tiempo terminó frecuentando a Nicanor Parra, el gran poeta -antipoeta- chileno.

Publicó, entre tanto, artículos, reseñas, prólogos, un libro sobre su abuela y varias novelas: Comedia Nupcial, La deuda, Milagro en Haití y ahora El galán imperfecto (Literatura Random House), para cuya presentación visitó Buenos Aires y charló con RED/ACCIÓN.

En esta novela Gumucio trata un tema tan sencillo como incómodo: la relación de un hombre con su pene. Es allí donde aparece ese primer diagnóstico: el médico le dice al paciente que su cuerpo rechaza a su miembro, que no es una cosa metafísica sino más bien médica, por lo cual debe someterlo a una pequeña intervención. Antonio, el personaje “escindido” (por decirlo de algún modo), comienza entonces un monólogo delirante.

Foto: Andrés Figueroa.
Foto: Andrés Figueroa.


-¿Qué es, en términos literarios o metafóricos, que un cuerpo rechace a su pene? ¿Qué es ese muro de Berlín que dice el personaje que hay entre ellos?
-Fue un diagnóstico que me dio a mi una vez un doctor. Y me pareció tan espectacular que dije: esto tengo que escribirlo. Era justamente lo que venía hablando con el psicólogo durante muchísimos años: que de repente la presencia del pene para el hombre es una sorpresa. Y mucho del horror y del humor de la cultura se basa en tratar de entender la llegada de este señor que todo lo cambia y todo lo pide, que a veces se transforma en un amigo o en un enemigo.

-No hay mucha exploración en la literatura sobre la relación del hombre con su pene desde una mirada honesta. Pareciera ser eso que muchas veces determina si somos o no hombres. O al menos nos han hecho creer esa farsa.
-Se supone que uno tiene control sobre él y que uno es dueño, que es un instrumento de poder. De exploración, de penetración… pero no es del todo así. Yo creo más bien que cuando uno penetra lo hace en cierto punto para perder ese pene, para no verlo. Claudio Bertone, un gran poeta chileno, dice que es una espada que está enterrada en nosotros. Que nos está atravesando. No sé… esta versión victoriosa del pene como instrumento de dominación seguro que existe, pero no me tocó a mí.

-¿Qué te tocó a vos?
-Yo pienso que el pene tiene algo esencial: estar antes de las cosas, antes de las personas, tenemos una especie de adelantado. Como esos conquistadores españoles que mandaban dos o tres soldados en avanzada. Sí, el pene es una avanzada ante la realidad.

-Arrancamos el día con un pene por delante…
-Exacto. Que te dice: hace frío, hace calor; la gente te quiere, no te quiere… Es una especie de espía. Y eso sí constituye una forma de aproximarse al mundo, pero es más bien una forma cuidadosa. Es una forma de fragilidad.

galan-imperfecto

-¿Es hora de tener una nueva literatura de la masculinidad, más madura?
-Sí, yo lo pensé así pero no me resultó porque la novela está llena de mujeres al final. Hay solo un hombre metido entre ellas. La gran base del personaje y una de sus magias es que no tiene amigos hombres. Y un hombre sin amigos no es un hombre.

-¿Por qué?
-Porque con amigos todo tiene una solución más simple. Yo creo que los hombres son como los lobos: solos no sirven para nada. Necesitan trabajar en manada, en grupos. Y a mí me pasó con el sexo. Yo viví la adolescencia muy solo y muchas cosas que eran muy simples no las comprendía porque me faltó alguien que me dijera. No me interesaban los demás chicos, me parecían todos unos imbéciles. No tenía amigos porque creía que no entendían nada.

-¿Hablabas más con mujeres?
-Tampoco entendía a las mujeres porque con ellas hablaba pero eran conversaciones entre individuos. De un individuo a otro individuo. Y el sexo no es así. Yo pensaba que era eso: el encuentro de dos individuos, de dos particularidades, de dos personas… pero no.

-¿Y qué es?
-Es una función tribal. El amor sí que es individual, pero el sexo no. El sexo es tribal, el sexo es política. Argentina o Chile decidiendo cuánta gente van a tener, cuánta población. Y ahí se mete todo el mundo, y legislan.

-¿Seguiste el debate que hubo en nuestro país al respecto del aborto?
-Sí, claro. Tiene que ver con eso. Es una pelea muy interesante de dar. Pero es cierto que el sexo no es una elección individual.

-Se suele decir que el sexo es algo más animal que tribal.
-Es que toda nuestra cultura está orientada a establecer fronteras, y eso significa población o no población. Cualquier debate que se instrumentalice en este asunto es falso. La iglesia católica no prohíbe el aborto por una razón moral, sino por una razón de números. Necesitan tener fieles para mantener su poder. ¿Por qué a otras religiones no les importa? Porque tienen fieles ricos. Pocos pero ricos. Y así es todo. Los debates son muy falsos. Le ponemos sentimiento, moral o ética cuando es otra cosa. Por eso el pueblo judío me parece muy sabio al establecer la circuncisión como rito de paso, como diciendo: tu cuerpo es tuyo pero tu pene no, tu pene es de nosotros. Es decir, de la tribu. Y cada vez que quieras usar tu pene vas a recordar que eres uno de nosotros. Los católicos en cambio hemos establecido una circuncisión mental.

-¿Vos estás circuncidado?
-Sí, pero no por judío.

-Por compromiso con tu obra.
-Es que el libro nació de esa experiencia más bien. El sexo es el lugar donde nosotros nos expandimos hacia el mundo, por eso es tan problemático y tan complejo.

-¿Cómo te llevás con el movimiento de mujeres? Hubo una fuerte polémica en Chile por una opinión tuya.
-Hubo un malentendido. Si tu lees mis novelas verás que no pueden ser más feministas. Mis libros en general son feministas porque me interesa, me importa, me convocan las mujeres. Quizás por eso tengo problemas. Bah… en realidad tengo problemas con cualquier movimiento que quiera mejorar a los seres humanos en general. Que quiera arreglarlos.

-¿Por qué?
-Porque creo que el ser humano es inmejorable. A mi me gusta cómo es, con todos sus defectos y sus problemas. Me parece que mejorar nuestros comportamientos, nuestras leyes, nuestras injusticias, está muy bien. ¿Pero un movimiento que quiera mejorar al ser humano todo…? La idea de la evolución me parece muy peligrosa. Y por supuesto lo primero que se cargan es el humor y la literatura, es lo primero que queda afuera.

-Hay ciertos temas para los que pareciera que está clausurado el humor.
-Es que el humor te va a recordar siempre que no eres tan bueno, o tan santo… El humor está siempre para ensuciar tu récord. Por eso digo que cualquier persona que se dedique al humor no puede estar a favor de nada revolucionario. Básicamente el Che Guevara fue el hombre más carente de humor de la historia de la humanidad. Si hubiera tenido sentido del humor estaría vivo. Castro tenía un poco más de humor… por eso gobernó.

-La tuya es una novela muy llena de humor, por otro lado.
-Siempre se ha esperado mucho que yo escribiera algo cómico. Y ésta, más allá de tener un lado serio y un lado patético, es absolutamente cómica.

-¿No es ése el rol social de los escritores, si es que hubiera uno? Hacer que la sociedad deje de escandalizarse con ciertos temas por medio de escandalizarla primero en la literatura.
-Es que yo creo que los libros no escandalizan a nadie porque ya nadie los lee. Mi novela es una novela muy escandalizadora pero tiene una característica: hay sexo pero no hay sexualidad. Hay un pene que no funciona nomás.

-¿Hablando del humor: por qué una biografía sobre Nicanor Parra?
-Él se acercó a un grupo de personas en el que yo estaba. Nunca entendí por qué hasta ahora: fue  justamente por el humor. Era esa visión desacralizadora. Él también creía que mejorar a los seres humanos era una barbaridad. Tuvo todo tipo de problemas con la izquierda por esa misma razón. Conocerlo fue conocer un pedazo de historia, un pedazo de país. Y pensé que después de todo era la mejor manera de explicarme en qué país vivía y con qué país me quedo, porque Nicanor es el Chile que yo más rescato.

El libro de Gumucio sobre Parra se publicó este año en Chile. Foto: UDP.
El libro de Gumucio sobre Parra se publicó este año en Chile. Foto: UDP.


-¿Representa en algo a Chile Nicanor?
-Sí, en todo. En un país que lleva 200 años, él vivió 104… Eso es ineludible. Y su hermana fue la cantora popular por excelencia, hoy estamos en una fiesta patria en Chile y todas las canciones son de la Violeta Parra…

-Sin embargo, para el mundo Chile todavía es más Neruda que Parra, ¿o no?
-No. Neruda es un poeta argentino.

-¿Por qué?
-Porque es grande, oceánico, gigantesco. Argentina habría merecido tener a Neruda. Lo tuvo a Borges, que es un poeta chileno. Fue una inversión. Pero yo creo que Chile a sido siempre mucho más Nicanor Parra que Neruda. Neruda es algo que nos queda grande. A mí me gusta mucho pero no tiene nada que ver con nuestra visión de las cosas.

-¿Cómo fue la relación con Nicanor?
-Iba una vez cada un par de meses a su casa. Todo mi entorno empezó a girar alrededor de Nicanor. Era un macho alfa que construyó un imperio. Además hay escritores que te ayudan a leer a otros escritores. Yo a la poesía la leo desde Parra.Y me di cuenta después de conocerlo de que es algo que hacía incluso desde antes.

-¿Cómo viviste su resurgimiento, quizás a partir de su longevidad?
-Cuando fueron sus cien años y el país se llenó de afiches y homenajes yo pensé: pucha, este viejo lo logró, consiguió que el país fuera Parriano. Y esa odisea cuento un poco en mi libro. Un verano fui a visitarlo muy seguido y quedé alucinado, porque sus shows de conocimiento y lucidez no eran esporádicos, eran todos los días. Era un tipo que vivía en su obra, y su obra no era su poesía, era esa lucidez, esa manera de generar tareas que te dejaban pensando todo el tiempo.

Sociedad | 4 de octubre

Juegos Olímpicos de la juventud: ¿qué te interesa saber sobre los chicos de la cueva de Tailanda y el equipo de refugiados?

Este sábado arranca la tercera edición de los juegos para atletas de entre 15 y 18 años, es decir, nacidos en el siglo XXI. Desde RED/ACCIÓN nos vamos a enfocar en tres temas en particular y queremos que nos cuentes qué preguntas tenés al respecto.

Serán del 6 de octubre al 18 en la Ciudad de Buenos Aires. La fiesta inaugural se realizará este sábado a las 20 en el Obelisco. Serán en total 241 eventos de 32 deportes diferentes, en los que competirán 4012 atletas que llegarán de todo el mundo (la Argentina aporta 141 deportistas). Los participantes deben tener entre 15 y 18 años (es decir: haber nacido entre el 2000 y el 2003). Será la tercera edición de los Juegos de la Juventud. La primera edición se hizo en Singapur (2010) y la segunda en Nankin (China, 2014).

Pero más allá de la cobertura deportiva, desde RED/ACCIÓN nos interesa profundizar en tres aspectos particulares:

  • La llegada del equipo de fútbol tailandés que quedó atrapado en una cueva en junio de este año.
  • La participación del equipo olímpico conformado por refugiados.
  • El futuro de las obras construidas y las inversiones hechas a raíz de los JJOO.

Aquí va un resumen, y al pie, y contanos qué más te interesa saber sobre estos puntos.

Pandi es la mascota oficial de los juegos.
Pandi es la mascota oficial de los juegos.

Los Jabalíes Salvajes

Así se llama el equipo de los 12 chicos tailandeses que, junto a su entrenador, quedaron atrapados en una cueva en junio de este año. Estuvieron 17 días sin ver la luz del sol, entre el 23 de junio y el 10 de julio. Tienen entre 11 y 16 años y serán parte de la ceremonia de apertura de los juegos y disputarán un partido de fútbol amistoso con otros atletas. Se alojarán en la Villa Olímpica.

¿Por qué vienen? “Demostraron enorme fortaleza y resiliencia, verdaderos valores olímpicos. Por eso les pedí que vinieran a los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires, para que compartan su experiencia con otros jóvenes atletas”, dijo Thomas Bach, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI).

Debuta el equipo de refugiados juvenil

Además de los 206 países que participan, este año se suma un equipo conformado por refugiados de todo el mundo. Será la primera vez que el Equipo Olímpico de Atletas Refugiados participe de los Juegos Olímpicos de la Juventud. La idea se estrenó en 2016, en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Lo propuso el Comité Olímpico Internacional: armar un cuadro de deportistas refugiados de todo el mundo que compitan en distintas disciplinas. Para Río se preseleccionaron 43 deportistas y el equipo finalmente estuvo conformado por diez atletas. No ganaron ninguna medalla, pero el premio de su presencia fue mucho mayor a cualquier podio.

¿Qué ocurrirá con las obras construidas?

Para lograr convertirse en sede de los Juegos, la ciudad de Buenos Aires compitió en la decisión final contra Medellín (Colombia) y Glasgow (Escocia). Para construir la villa Olímpica y distintas obras necesarias, se invirtieron más de 250 millones de dólares. Gran parte de inversión fue destinada a los departamentos de la Villa Olímpica, que tras los juegos serán adjudicados a los ciudadanos que hayan aplicado a un crédito para comprar uno de esos departamentos. Los juegos tendrán 29 escenarios, y en muchos de ellos se hicieron obras: Club Hurlingham, Tecnópolis, el paseo de la Costa en Vicente López, el Club Atlético San Isidro, el Club Náutico San Isidro, el Club Hípico Argentino, el Buenos Aires Lawn Tennis, el Cenard y los Bosques de Palermo.

Sustentabilidad | 26 de septiembre

Comenzó Sustainable Brands y las grandes empresas discuten cómo hacer negocios cuidando el planeta

Se realizó la primera jornada del evento que reúne marcas líderes de todo el mundo comprometidas con la sustentabilidad y el medio ambiente. Las empresas buscan redefinir la manera en que entienden los negocios y su relación con la comunidad.

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Buenos Aires es la cuarta ciudad del mundo en sumarse al evento siendo sede. Este año el lema es Rediseño, que forma parte de una trilogía de trabajo: en el 2017 se trabajó Redefinir, este año Rediseñar, y en el 2019 será Implementar.

Dentro de ese plan de trabajo, las charlas de esta edición a su vez se dividieron en tres tópicos:

  • Mindset (cambiar la forma en que tenemos programada la cabeza)
  • Innovación (proponer soluciones novedosas)
  • Impacto (poner el ojo en el impacto que produce lo que hacemos o podemos hacer)

Gabriela Korovsky abrió el evento en representación de la organización de Sustainable Brands Buenos Aires.

  • “Debemos poner el bien común en el centro de la escena”.
  • “Lo bueno es que la conciencia no tiene retorno: una vez que lo viste, lo viste”.

Luego tomó la posta la antropóloga Ximena Díaz Alarcón, que hizo de maestra de ceremonias de la mañana, presentando a cada uno de los speakers.

El primero fue Mark Lee, miembro del consejo de SB. Algunas de los datos y opiniones destacadas que aportó:

  • “Es el sector privado por sí solo el que se está preguntando cómo seguir adelante”
  • “Unilever, Patagonia y Interface son las compañías del mundo que más están integrando la sustentabilidad en sus estrategias de negocios. Unilever primero, con gran diferencia por sobre el resto”.
  • “Natura es la única empresa de latinoamérica que figura entre las diez empresas con mayor compromiso con la sustentabilidad. La empresa brasilera lidera la región”.
  • “Una de las cosas que aprendí es que no se puede ir solo, se requiere colaboración”

Invitó a los presentes a bajar su libro, en el que presenta una checklist que debiera hacer cada empresa para saber si está trabajando en la dirección de la sustentabilidad.

Erin Meezan, de Interface, presentó la visión del crador de su empresa. "¿Cuál es el negocio de que la tierra se acabe?", planteó.
Erin Meezan, de Interface, presentó la visión del crador de su empresa. “¿Cuál es el negocio de que la tierra se acabe?”, planteó.


Rediseñando el futuro de los negocios

En otra de las mesas se debatió sobre el camino que tomarán las empresas. Algunas conclusiones, de la mano del propio Mark Lee, Erin Mezzan (Interface), Camilla Haugsteen (Ouroboros), Nicole Miller (Biomimicry), y Pedro Tarak (Sistema B Internacional). Un dato no menor: casi todos en ese panel tenían botellas de agua de metal y no de plástico.

  • “Es importante conocer a la gente que hace los productos, ver qué vidas tienen para pensar hacer algo que genere impacto” – Nicole Miller.
  • “A veces hablamos de transparencia, estructuras y métodos, pero nos olvidamos de que trabajamos con personas. Nosotros lo primero que hacemos es darle permiso a nuestra gente: permiso para pensar distinto, para decir lo que piensa, para proponer cosas… Fue una política sumamente importante para llegar a nuestras metas de sustentabilidad” – Erin Meezan.
  • “Si uno pone metas altas, es más fácil que inspire a los demás que si pone metas medianas. Nuestro objetivo al asesorar a una empresa es 100% renovable y cero daño para el medioambiente”.

Simultáneamente, en otros escenarios se destacaron charlas entre emprendedores nacionales e internacionales. Entre los oradores más celebrados de la mañana estuvo Magda Choque Vilca, ingeniera agrónoma jujeña que habló sobre el valor de una papa nativa de su región.

También se presentó Javier Lioy, fundador de Gota y presidente de la ONG La Usina. En una charla inspiradora contó cómo logró generar un mercado laboral para personas con diferentes discapacidades.

La presentación de Karen Vizental, de Unilever.
La presentación de Karen Vizental, de Unilever.


Por la tarde se destacó, entre otros, el italiano Nicola Cerantola, creador de Ecologing. Dio una charla en perfecto español y dejó varios conceptos flotando en el aire. Algunos de los más interesantes:

  • “Me habían enseñado a hacer productos, pero nunca cuáles eran los efectos que generaban esos productos”
  • “Para 2030, las demandas de energía y alimentos subirán un 50%, y la de agua un 40%. Hay que prepararse en esa dirección”.
  • “El paradigma de la producción cambiará: se empezará a producir a medida y a demanda”
  • “Econyl es una propuesta de economía circular que propone hacer circular las cosas. Hoy hay gente que está pescando redes de pesca hundidas antes que peces porque es más rentable. En el modelo Econyl no se venden productos sino servicios, entonces vos podés devolver una red vieja y te dan una nueva”.
Sociedad | 25 de septiembre

Cayó del cielo por un escopetazo y un día volvió a volar: la historia del cóndor hembra Janpi Yaku

Fue encontrada en marzo de este año con una herida de bala en la cabeza. Después de seis meses de rehabilitación en Buenos Aires, fue llevada de regreso a su hábitat natural y liberada. La Fundación Bioandina, encargada del programa de conservación de cóndores, ya lleva 175 liberados desde 1991 hasta hoy. Viajamos a Jujuy en el mismo avión que Janpi Yaku para conocer, desde cerca, el espectáculo de la libertad.

El 9 de enero de 2017 cayó un cóndor del cielo cerca de Volcán, un pequeño pueblo jujeño. Lo encontraron los lugareños, que llamaron a las autoridades y en pocas horas lo llevaron a un centro de tratamiento para animales. Le salvaron la vida.

Un día después, la naturaleza cayó aún con más fuerza. “Parecía que se había roto el cielo” dirá luego Marcela Arjona, Diputada Provincial y habitante de Volcán. “Escuchamos un estruendo y de pronto empezó a subir el agua”, recuerda.

Salió por la única ventana de su casa que no tenía rejas, con su hijo en brazos, mientras el lodo le cubría la mitad del cuerpo. Horas antes, tras una tormenta como nunca se había visto en esa zona, había sonado una alarma en el pueblo anunciando la caída de un alud.

El 60% de Volcán quedó bajo el lodo. La gente escapaba por los techos y los buscaban en grúas. Cuatro personas no pudieron escapar. La historia del pueblo cambió para siempre.

Once meses después, en noviembre de 2017, el mismo cóndor que había caído un día antes fue llevado de vuelta a la zona y liberado. Todos lo recuerdan no solo como el día en que Wila volvió a desplegar sus alas, sino también como el día exacto en que renació Volcán. “Porque así como vino a advertirnos lo que pasaría un día antes del alud, ese cóndor también vino a demostrarnos que se puede volver a volar unos meses después”, dirá luego Noemí Martínez, una guía espiritual y maestra de ceremonias jujeña.

No fue la última vez que Volcán recibió un mensaje de ese estilo. Sin ir más lejos, el pasado 21 de septiembre volvió a escucharlo. Pero esa es otra historia que bien podría empezarse a contar en un avión, con este video:

La azafata anuncia: “queridos pasajeros, queremos contarles que en este vuelo estamos llevando a un cóndor”. Se hace un silencio. Continúa la azafata: “se llama Janpi Yaku, es una hembra adulta que fue rehabilitada tras recibir un disparo y será liberada mañana en su hábitat natural”. Algunos aplauden tímidamente, sin entender del todo lo que sucede.

Lo comprenderán después, cuando aterricemos en el aeropuerto de Jujuy y vean bajar del avión a una especie de jaula gigante en la que va un ejemplar de cóndor andino.

Nos recibe Luis Jacome, Presidente de la Fundación Bioandina y Director del Proyecto Conservación Cóndor Andino. Tiene el pelo largo y entrecano. Usa camisa marrón clarita, tirando al verde. Saluda con tranquilidad, con alegría. Silvia Fisher, de Aerolíneas Argentinas, le cuenta que fue un viaje más bien tranquilo, sin turbulencias para nosotros ni para el animal.

Luis agradece. Tiene, curiosamente, un poco de cara de cóndor. Pero más bien lo adivino, todavía no conocí a Janpi Yaku y aunque haya visto resúmenes de otras liberaciones, esta es una de esas cosas que son siempre diferentes a su representación en video.

Hasta el momento, Luis y la fundación llevan rescatados 286 cóndores y 175 liberados. “Algunos vuelven a la vida silvestre, otros se mueren por la gravedad de las heridas, y otros quedan en cautiverio porque las heridas no les permite ser liberados. Con ellos formamos programas reproductivos en cautiverio y criamos a los pichones para liberarlos luego. El 100% de los que criamos en cautiverio son para liberar”, explica Luis, que trabaja en conjunto con el Ecoparque de Buenos Aires, donde se recupera a los animales. Allí, ya criaron 65 pichones de cóndor, un récord a nivel mundial, y hay 14 adultos  en rehabilitación.

“Son muchas las instituciones que nos ayudan a que esto sea posible”, dice Luis. Y las menciona: Fundación Bioparc. Asociación Beauval Nature. Grand Parc du Puy du Fou. Parques Nacionales. Gendarmería Nacional y todas las Secretarías y Ministerios de Ambiente del país.

Después, con Janpi ya liberado, dirá: “una de las primeras cosas que aprendí de estas aves es que tienen plumas grandes, pequeñas, medianas… pero a la hora de volar las usa todas por igual”.

El cóndor hembra Janpi Yaku, recién llegada a Jujuy, descansa en la sala VIP del aeropuerto.
El cóndor hembra Janpi Yaku, recién llegada a Jujuy, descansa en la sala VIP del aeropuerto.


Peligro: hombres sueltos

En enero de este año fueron hallados muertos 34 cóndores en la provincia de Mendoza. La causa: envenenamiento. También encontraron muerto a un puma. La secuencia probable es que el puma haya caído tras comer un animal intencionalmente contaminado por veneno, y luego los cóndores, que son carroñeros, comieron al puma muerto y cayeron ellos también.

El año pasado en Jujuy murieron 19 por la misma razón: el carbofurano, un pesticida de libre circulación. Janpi tuvo mejor suerte: apenas tenía una herida de escopeta en la cabeza y todo el cuerpo intoxicado con plomo. Lo suyo fue producto de un cazador o alguien de la zona que estaría “protegiendo” a su rebaño, ignorando el hecho de que los cóndores no cazan animales vivos.

Lo encontró Facundo Mendoza. Iba a su trabajo a caballo cuando, a la vera del río de Terma de Reyes, vio al cóndor tendido. Tenía las alas abiertas. No podía caminar ni volar. Le sacó una foto y la mandó al grupo de su familia. Un tío se encargó de avisar a las autoridades. Facundo se quedó con el ave hasta que una hora y media después llegaron a buscarla.

Así fue encontrada Janpi Yaku, en Terma de Reyes, Jujuy.
Así fue encontrada Janpi Yaku, en Terma de Reyes, Jujuy.


“Yo pensé que se iba a morir, que no iban a poder curarlo. Pero cuando me enteré de que lo habían recuperado me alegré mucho”, dice. Para él, como para casi toda la gente de la zona, el cóndor es un ser tutelar. Liberarlo es mandar un mensaje a los ancestros, ponerse en contacto con “el mundo de arriba”. Pero para Noemí, la encargada de realizar la ceremonia de la suelta, liberarlo es liberarse uno: “Es una reciprocidad. No somos las personas las que estamos salvando al cóndor hembra, es ella que nos está salvando a nosotros”.

Noemí le pide a una amiga que la tape con el poncho. El viento, constante a los 3600 metros de altura a los que estamos, no le permite encender el fuego. Gira la piedra de su encendedor una, dos, tres… quince veces. La llama se inicia y se apaga. Noemí no se desalienta: cubre el otro flanco y continúa, hasta que el encendedor aguanta el fuego y prende una especie de briqueta. Enseguida se arma una pequeña humareda doméstica que Noemí utiliza para purificar la zona. Balancea su dispositivo purificador y el humo se reparte y vuela por la cuesta de Lipán.

Luego busca unas rosas y arroja pétalos desde el centro hasta la cornisa, como marcando un camino. Pienso: es raro. Pienso: tal vez sea el camino de rosas el punto de encuentro entre el romance de la cosmovisión urbana y el de la naturalista. Rosas para un cóndor como prefacio de su libertad.

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Luego viene el agua, recogida del mismo río en el que fue encontrada Janpi Yaku. La recogió un día antes el secretario de Biodiversidad de la provincia, Javier Gronda, que fue a Terma de Reyes con esa misión. Pienso, otra vez: raro. Pienso: un funcionario público haciendo los mandados para un ritual que excede por mucho la burocracia estatal. Pero es, como todo en este viaje, una rareza extraordinaria, una forma de la magia.

El agua está en una vasija de barro. Primero habla Luis, que pide silencio, que explica cómo sucederá todo: “Si todo va bien va a salir derechito a esa piedra” (lo cual luego sucede). Y dice que ésta es una ocasión para sanar nuestras aguas internas.

“Esta es una ocasión para sanar nuestras aguas internas” repito para mí, sesenta por ciento de agua que soy, como todos.

Y vuelvo a Luis: tiene los ojos despiertos, las manos entregadas, como si siempre ofreciera algo. ¿Qué nos viene a enseñar esta condorita?, dice. ¿Qué tenemos que aprender? Habla de nuestros corazones, habla del tipo que le disparó a Janpi -un solo tipo- y de cuántos somos ahora retirando ese disparo. Cuántos en el bien, cuán pocos en el mal. Nos pienso del lado de la fuerza y, aunque nada más lejano, esto también es Star Wars.

“Un solo tipo hizo ese disparo, y miren cuántos corazones somos viniendo a liberar a esta condorita”. Las manos abiertas, como si siempre ofreciera algo. Y entonces da lugar a Noemí, que seguía haciendo brotar el humo.

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Lo deja en el piso ahora y toma la vasija con agua. Con una rosa nos baña: hunde la flor en la vasija, la saca y nos salpica. Así por toda la ronda. Luego busca un vaso. Nos lo va pasando. La gente del lugar toma el vaso, arroja un poco de agua en la tierra, para la Pachamama, y recién después toma. Nunca ellos primero, nunca antes que la naturaleza.

El vaso llega a mí. Arrojo agua al piso. Tomo. Paso el vaso. Noemí dice: “Vamos a despertar con estas aguas. Que nos sane, así como cae en nuestros ojos, en nuestras manos y en nuestros corazones”.

Abrimos la ronda, dejamos que el canil donde fue transportado sea llevado al medio. Hacemos silencio. Apenas se escuchan los clicks de las cámaras. Ni los más chicos (muchos, por cierto), hablan. Abren el canil, esa especie de jaula. Una palabra ingrata para el acto de la libertad. Janpi probablemente no se detenga en esas cosas. Apenas se abre la reja, sale de un salto. Hace unos pasos siguiendo las rosas. No puedo dejar de pensar en que hace unos pasos siguiendo las rosas. Directo a la piedra. Ahí para. Y llega, entonces, la maravilla.

Janpi Yaku abre sus alas frente a nosotros. Muestra su virtud, no su poderío. Tres metros de alas, de una punta a la otra de sus plumas. Gira su cabeza, nos mira. No parece asombrado. No parece siquiera inquieto.

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Cambia el peso de una pierna a otra, como si estirara. La Cuesta de Lipán se abre frente a sus ojos como la imagen de su hogar. Hace cuánto que no vuelo, habrá de pensar. Los ruidos de las cámaras se acumulan y disuelven. El cóndor hembra más espectacular que he visto nunca -el único- se dispone de pronto a despedirse.

Cierra y abre sus alas otra vez. Aletea apenas, probando que esté todo en su lugar. Gira el cuerpo. Hacia un lado, hacia el otro. Creo que todos buscamos lo mismo, pienso. No sabemos muy bien qué es ni dónde está, pero es un cóndor y está ahí. Dilema resuelto.

No salta a volar de una, me explicarán luego, porque sabe que todavía no tiene la fuerza, entonces espera la corriente de aire cálido para lanzarse con ella y planear. Creo que todos buscamos lo mismo.

Pero no todos somos un cóndor. Janpi Yaku sí. Janpi Yaku encuentra la corriente de aire y mueve dos veces las alas y a la tercera se lanza en un clavado infinito hacia el vacío más absoluto de la provincia de Jujuy, y alguien echa un grito de festejo y suenan los cuernos y todos se acercan a la cornisa para despedirla y ella vuela por la Cuesta de Lipán vaya uno a saber hacia qué otra geografía.

¿Dónde dormirá esa noche? “Es posible que hoy mismo llegue a Bolivia”, dirá luego Luis. Es posible que se vaya para el lado de Potosí o que se quede por acá, dirá. En buenas condiciones, puede hacer 200 kilómetros en un día.

Y entonces, dónde estará. ¿Dónde estaríamos, si nos liberaran? Creo que todos buscamos lo mismo.

Sustentabilidad | 21 de septiembre

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¿En qué mundo queremos vivir? Lo discutirán las marcas líderes en el Sustainable Brands 2018, en Buenos Aires.

El martes 25 y miércoles 26 se llevará a cabo en el Centro Cultural de la Ciencia un evento al que acudirán marcas líderes de todo el mundo para debatir sobre cómo ser cada vez más sustentables. Oradores nacionales e internacionales darán conferencias y habrá workshops.

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¿Cómo será el mundo en el que vamos a vivir? ¿Cómo queremos que sea? No hay conciencia de futuro razonable que no se desprenda de esas dos preguntas. Será justamente lo que se discutirá durante los dos días del Sustainable Brands 2018, que tendrá lugar el 25 y 26 de septiembre en el Centro Cultural de la Ciencia.

Pero no es una pregunta por el futuro general o los deseos de cosas imposibles que cada uno pueda tener. De lo que se trata es de redefinir la relación de las marcas con el mundo actual y futuro. ¿Cuán sustentable puede ser una marca, en un mundo que no lo es? ¿Dónde habitarían, en todo caso?

Bajo la creencia de que mediante la estimulación de la innovación se puede cambiar la forma de hacer no solo negocios sino de construir un mundo mejor, las marcas líderes buscan cada vez más generar un impacto neto positivo en su entorno. ¿Cuáles son las mejores formas y los mayores desafíos? De eso se hablará en el evento, del que RED/ACCIÓN es Media Partner.

Pero, ¿qué es entonces Sustainable Brands? En palabras de la propia institución organizadora: “es la mayor comunidad de aprendizaje e inspiración internacional, que pone en el centro del debate la función de las marcas para la construcción de un futuro sustentable”.

Distribuidos en tres ejes temáticos: Redesigning Mindset, Redesigning Innovation y Redesigning Impact; llegarán a Buenos Aires oradores nacionales e internacionales de primer nivel. Además, cada tarde habrá diferentes workshops.

La primera en hablar, a las 9:15 hs del martes 25 será Ximena Díaz Alarcón, cofundadora de Trendsity, que oficiará de maestra de ceremonias invitando a los presentes a “rediseñar el mundo en el que vamos a vivir”.

La seguirá el estadounidense Mark Lee, director ejecutivo de SustainAbility, con su charla “A todo o nada: El futuro del liderazgo en los negocios”.

Luego Camilla Haugsten (con su charla: La transformación empresarial requiere un cambio de mentalidad), Soledad Izquierdo hablará de su experiencia en The Coca Cola Company (Nuestro camino hacia el futuro: Rediseñar el negocio), y la ingeniera agrónoma Magda Choque Vilca (Guardianes de la tierra).

A su vez, habrá conferencias simultáneas en los distintos espacios del Centro Cultural de la Ciencia. Quienes quieran leer un resumen detallado de cada charla pueden hacerlo acá, o directamente bajarse el programa completo en este link y utilizarlo como guía para no perderse ninguna conferencia.

¿Cuál es el rol de las marcas para seguir siendo competitivas en un escenario cambiante? “La sustentabilidad e inclusión en todas nuestras sociedades, en este Siglo XXI, se tornan imprescindibles. Y son las empresas y los emprendedores la llave para abrir las puertas de ese nuevo mundo. Poner en valor eso que hoy llamamos social, pero que no debe ser una antinomia con la palabra mercado pueden estar entretejidos -a través de la tecnología-”, adelanta por ejemplo Alejandro Sewrjugin, que se presentará el primer día a las 18:25 en el Auditorio, con una charla sobre la creación de valor.

El segundo día abrirá la jornada María Laura Tinelli, directora y cofundadora de Acrux, que hablará sobre lo que ella llama “el ecosistema del impacto”. Y cerrará el día Agustina Besada con una charla sobre el mal uso del plástico y su relación con el océano.

Qué respuestas saldrán de los dos días de debates, imposible saberlo todavía. Apenas se pueden anticipar las preguntas. No es poco: haya o no soluciones, las preguntas son la mejor manera de inventar lo que no sabemos.

Sociedad | 18 de septiembre

Combates medievales: la elección de los que prefieren vivir en otro tiempo

Se realizó en el Hipódromo de San Isidro una nueva fecha del torneo que reúne luchadores medievales de todo el mundo. Protegidos por armaduras con componentes históricos y equipados con espadas, los combatientes son parte de una comunidad que pretende vivir en la Edad Media.

Una bandera amarilla se entromete entre los escudos. De un lado, acorralado contra la reja, un caballero de armadura sencilla pelea por recuperar su posición. Tiene el brazo inmovilizado por lo que blande su espada moviendo apenas la muñeca. Su espada sigue una trayectoria semicircular y va a parar contra la cabeza -contra el casco- de su oponente. El estruendo que genera el choque de las dos latas impresiona al público, que se anima de pronto, vislumbrando apenas la recuperación del más débil.

De entre el público sale una voz: “como le abolló la cacerola”, dice. Sus amigos se ríen, con un pie dentro y uno fuera de ese universo.

Justo entonces es el renacer del caballero de la armadura sencilla: logra librar sus brazos, se agacha a tiempo para evitar el embate de la espada contraria y ahí, con la espalda de su oponente a merced mide la distancia y estrella un tremendo espadazo sobre su cuello -o sobre la cota de malla que cubre su cuello-.

Será suficiente. El caballero cae al piso, primero con una rodilla, después la otra, y antes de que lo rematen, lo ya dicho: una bandera amarilla se entromete entre los escudos.

-¿Duele? -le pregunto a un caballero transpirado que descansa sobre el piso tras una pelea.
-No sabés cuánto.

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Dónde sucede es la gran pregunta. Para quienes están ahí, de algún modo sucede en algún momento entre el siglo V y el XV, en plena época medieval. En rigor, sucedió en el Hipódromo de San Isidro último el fin de semana y fue una fecha del torneo internacional de Combate Medieval. Así como suena, así como lo ve: hay una liga oficial de combate medieval. Los participantes -en equipos- deben presentar armaduras que tengan algún componente histórico -no se aceptan, por caso, cacerolas-, y puede participar de la competencia.

Se disputa en dos días: en el primero, el sábado, son combates individuales. Primero espada y escudo, luego espada y rodela (que es como un escudo pequeño). Las espadas no pueden tener punta ni filo, y la batalla se define por puntos. Lo que más puntos da es desarmar a tu oponente. Después, los golpes en la cabeza. Después, en el resto del cuerpo. Impactos contra el escudo no cuentan.

El segundo día se combate entre equipos, cinco contra cinco. El ganador es el equipo que logra derribar a los cinco participantes del otro equipo. El primero que muerde el polvo, afuera. Funciona parecido al Fortnite pero en la vida real. Si te derriban, salís de la competencia.

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Cada equipo tiene un escudo propio como marca identificatoria. No un escudo protector, un escudo simbólico. “Los que flameaban en las banderas en las batallas antes de entrar a combate, para que supieran que familias estaban ahí y, si eran de tradición guerrera, temieran de antemano”, explica uno de los habitués del lugar. Está vestido con túnica bordó y riñonera de cuero. Tiene la barba hasta el medio del pecho. Parece, sin intención de caricaturizarlo, una suerte de Jesús.

-Y vos, ¿si tuvieras que hacer un escudo que pondrías? -le pregunta un adolescente a otro en medio del público.
-Pondría el signo pesos -le dice.

Es alentador, de pronto, ver que los adolescentes medievales no piensan en dólares. Es que el truco no parece ser una movida comercial. Mientras los jóvenes se emocionan con las batallas, los más chicos practican arco y flecha (con flechas con puntas de plástico), las chicas miran ropa medieval en la feria montada para la ocasión, y los más grandes -convertidos en sabios- fuman pipa o comen guisados medievales.

Hay música, también. “Esta es una canción de época escocesa en contra de la guerra”, dice el músico de turno, y todos escuchan sentados en el piso, con sus túnicas y sus barbas, como si fuera un campamento hippie en el campo de algún señor feudal copado.

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“Lo lindo es que, mientras jugamos a estar en otro tiempo, lo estamos”, dice un chileno que llegó exclusivamente para el torneo. Está instalado en una carpa a un rincón del predio, donde están varias carpas de los participantes. Vinieron equipos de Rusia (los pioneros y números 1 en este deporte), de Chile, de Argentina, y hasta se convocó a un árbitro polaco.

Los mundiales, nos explican, se realizan siempre en el predio de algún castillo europeo. Por regla general, no se puede andar por el campamento con el celular en la mano. Solo se puede utilizar la tecnología dentro de las carpas. Las reglas en la Argentina todavía son más laxas pero apuntan a eso que nos dice el chileno: ¿qué es habitar una época sino vivir con los mismos medios y recursos que en ella? ¿Qué es habitar una época, sino construirla?

-Yo haría un escudo con el casco de Iván -dice otro chico del mismo grupo, en referencia a Iván, uno de los peleadores argentinos más reconocidos.
-Yo lo haría con cara de una chica mejor- dice otro chico del mismo grupo.
-Con la cara de tu mamá lo harías vos -le responde un amigo, y se empujan, sin bronca, molestándose apenas.

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Mientras, del otro de los pinos, en el mismo predio gigante del Hipódromo de San Isidro, un grupo de caballos atraviesa una pista a toda velocidad. En las gradas, cuyos gritos no llegan hasta acá, hay poco pero apasionados apostadores. Todo alrededor del suelo, hechos un bollo, arrojados tras el estupor de la derrota, un montón de tickets de apuestas esperan a ser removidos. Recojo uno por curiosidad: $148 que alguien derivó a un sueño salvador. ¿El padre del adolescente aquel, pienso, que también pondría el signo pesos en su escudo? Es probable que no. Es probable que ni sepa que ahí, tras los pinos, la gente deposita su fe en otros héroes.

Es paradójico: según Wikipedia, si bien las carreras de caballo se remontan hasta antes del nacimiento de Cristo, cayeron en desgracia en la Edad Media, hasta casi desaparecer. La historia tiene sus trucos. ¿Qué es habitar una época, después de todo, sino olvidarse de que siempre habrá alguien habitando otra?

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“Lo lindo es que, mientras jugamos a estar en otro tiempo, lo estamos”, dice un chileno que llegó exclusivamente para el torneo. Está instalado en una carpa a un rincón del predio, donde están varias carpas de los participantes. Vinieron equipos de Rusia (los pioneros y números 1 en este deporte), de Chile, de Argentina, y hasta se convocó a un árbitro polaco.

Los mundiales, nos explican, se realizan siempre en el predio de algún castillo europeo. Por regla general, no se puede andar por el campamento con el celular en la mano. Solo se puede utilizar la tecnología dentro de las carpas. Las reglas en la Argentina todavía son más laxas pero apuntan a eso que nos dice el chileno: ¿qué es habitar una época sino vivir con los mismos medios y recursos que en ella? ¿Qué es habitar una época, sino construirla?

-Yo haría un escudo con el casco de Iván -dice otro chico del mismo grupo, en referencia a Iván, uno de los peleadores argentinos más reconocidos.
-Yo lo haría con cara de una chica mejor- dice otro chico del mismo grupo.
-Con la cara de tu mamá lo harías vos -le responde un amigo, y se empujan, sin bronca, molestándose apenas.

Fotografía: Rodrigo Mendoza

Cultura | 14 de septiembre

Cuatro ideas de Steven Pinker para convencernos de que el mundo está mejor que antes

El pensador canadiense, autor de “el mejor libro que he leído” según Bill Gates, estuvo en la Argentina invitado por el gobierno y dio una charla sobre por qué cree que es más lúcido ser optimista antes que pesimista en relación al estado del mundo.

Steven Pinker tiene una teoría polémica para exponer en un país en crisis. Las cosas van bien, dice. Las cosas van mejor y así seguirán yendo.

Es uno de los pensadores más importantes de norteamérica -nacido en Canadá, radicado en Estados Unidos-, autor de “el mejor libro que he leído nunca”, según Bill Gates, en referencia a Enlightenment Now. The case for Reason, Science, Humanism and Progress (En Defensa de la ilustración, Paidós), su último libro recientemente publicado en la Argentina.

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En su nuevo libro no cambia de eje: sigue sosteniendo su teoría del progreso y sonriéndole al mal tiempo como si fuera, en comparación con la historia, solo un soplo de viento.

Invitado por Argentina 2030 (un programa de Jefatura de Gabinete dirigido por Iván Petrella, que busca pensar políticas y analizar problemáticas a largo plazo), Pinker dio una charla abierta en el CCK y tuvo un encuentro privado con el presidente Macri y Marcos Peña. Además, 10 personas de distintas disciplinas tuvimos la oportunidad de reunirnos con él en Casa Rosada y plantearle algunas preguntas. En conclusión, acá van cuatro ideas con las cuales intentó convencernos de que el mundo está mejor que antes.

Steven Pinker junto a Iván Petrella, en la charla en el CCK.
Steven Pinker junto a Iván Petrella, en la charla en el CCK.


1. Todo tiempo pasado no fue mejor

“Tiroteos, desigualdad, polución, dictaduras, guerras o armas nucleares. Son algunas de las razones por las que el 2016 fue llamado el peor año de la historia. Hasta que el 2017 lo destronó. Los mismos que creen esto extrañan un mundo con menos polución, más seguro y menos desigual… Pero como señaló Franklin Adams: ‘nada es más responsable por los buenos viejos tiempos, que una mala memoria’”.

Así empieza su famosa charla TED, en la que plantea a través de 70 gráficos el porqué de su tesis. Según él, la idea de que en el pasado fuimos más felices es una construcción tergiversada no solo por nuestra mala memoria, sino por nuestro desconocimiento de los datos.

“Siempre tendremos una imagen mala si comparamos titulares catastróficos con imágenes idealizadas del pasado”, dice. Si bien sostiene su teoría libro tras libro con investigaciones, acá se puede ver un resumen de su pensamiento en 18 minutos.

2. Vemos los titulares, no los datos

¿Por qué a través de los años los datos muestran que la realidad mejoró, pero también muestran que la gente tiene cada vez más desánimo respecto de esa realidad?, le preguntó Daniel Molina en el encuentro privado de Casa Rosada.

–Hay algunos elementos de verdad en eso. La gente en general no mira los datos. Entonces, su ánimo no responde a los datos sino de los titulares. Hay una investigación reciente que arroja que mostrar gráficos hace que la gente cambie más de idea que una simple declaración verbal. Consideremos un ejemplo: hasta que no vi un gráfico mostrándome que desde 1946 hubo menos muertes por guerra, no lo creía. Lo mismo para la pobreza, para las horas de ocio…Entonces, el primer paso es empezar a mostrar esos gráficos.

Dicho esto, vayan algunos datos.

Razones para ser optimistas según Pinker

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Según él, aunque los datos muestran que el mundo está mejor, los medios muestran como si estuviera claramente peor. Además, explica Pinker, los medios cubren solo los lugares en los que pasan cosas malas, no aquellos en los que no pasa nada. “Nadie va a un lugar y dice: estamos acá, en un lugar que vive en paz hace cuarenta años”, argumenta. Entonces, el sistema de pesimismo se alimenta a sí mismo: generando notas negativas que después titulará de manera catastrófica.

3. Los intelectuales odian el progreso

“Mi teoría se explica con el progreso que ha alcanzado el mundo. Pero yo he descubierto que los intelectuales odian el progreso”, dirá el filósofo en su charla. Y agrega: “Ver que el progreso está sucediendo no es una cuestión de fe, es un hipótesis que debemos poner a prueba. Para ello debemos medir los siguientes tópicos: vida, salud, sustento, prosperidad, paz, libertad, seguridad, conocimiento, ocio y felicidad. Si vemos que han mejorado, eso es progreso”.

Pablo Marzocca, Valentín Muro, Iván Petrella y Steven Pinker en el Salón de los Científcos, en la Casa Rosada.


Pablo Marzocca, Valentín Muro, Iván Petrella y Steven Pinker en el Salón de los Científcos, en la Casa Rosada.

Valentín Muro, filósofo y periodista, fue uno de los jóvenes presentes en el encuentro. “Rescato una idea post revolución industrial, que es la idea de progreso vinculada al desarrollo de la ciencia y la tecnología. Y no es ingenuo, no es un tecno-optimista salido de Sillicon Valley sino que plantea: si el camino que nos trajo hasta acá estuvo basado en decisiones racionales basadas en la evidencia, tenemos que ver cómo seguimos adelante del mismo modo”. 

Y agrega: “El principal atractivo de sus ideas es que, en este contexto, son inesperadas. Estamos mucho más expuestos a una visión mucho más pesimista del estado del mundo que optimista. En ese sentido, es importante marcar que su optimismo no se basa en ver el vaso medio lleno sino de estar mucho más informados y saber que en muchos aspectos estamos mejor que en otros momentos en la historia”.

4. Tenemos una imagen distorsionada de la realidad

Pinker dixit. “Tenemos una imagen distorsionada de la realidad, la vemos más negativa de lo que es, y eso sirve a los populismos. Donald Trump en particular tuvo una campaña distópica: dijo que no se podía caminar en la calle sin ser asesinados, que los chicos no aprenden nada en el colegio, que el desempleo estaba fuera de control… pero los datos indican que eso es falso, que el crimen está bajando, la educación mejorando y el desempleo achicándose. Pero como el centro y la izquierda se pusieron de acuerdo con que la situación era catastrófica, nadie opuso argumentos a lo que decía Trump”.

En su charla en el CCK ajustó gran parte de sus investigaciones a la situación de la Argentina. Y dijo:

  • “Durante los primeros años de la humanidad, la expectativa de vida no superaba los 30 años. Ahora, el promedio es 70 y en algunos países mucho más. El desarrollo del progreso fue desparejo, eso sí. Pero en este país, por ejemplo, la expectativa de vida asciende a los 75 años, apenas por debajo de Europa occidental”.
  • “La tasa de homicidios en Argentina es otro ítem a remarcar. Aunque no lo crean es la menor en América Latina y está bastante cercana a la que se lleva a cabo en los grandes países del mundo”
  • “En Argentina, el crecimiento del PBI, a lo largo de su historia, es muy complicado. Ha tenidos crecimientos rápidos y después caídas y estancamientos. El declive en Argentina, sin embargo, es menor al que se registró en Europa occidental. Supera la tasa de crecimiento en el resto de América Latina”

Sobre ello profundizamos en la charla en Casa Rosada.

–Nuestro presidente anunció hace poco que a fin de año crecerá la pobreza. ¿Cómo se mantiene la teoría del progreso en un contexto en que los datos muestran que estamos y estaremos peor?

–No queremos una forma de optimismo que sea contraria a la realidad. La creencia de que las cosas siempre mejorarán es tan irracional como creer que siempre pueden empeorar. Lo que necesitamos es antes que nada una toma de conciencia de los hechos y mi optimismo no se basa en ver el vaso medio lleno, sino en que la mayoría de la gente no está enterada de los hechos. Y también en el hecho de que sabemos que hay problemas para resolver, y sabemos cómo resolverlos. El futuro depende sobre todo de lo que hagamos ahora, y eso es una forma de optimismo.

Para Paula Salerno, lingüista que también estuvo presente en la charla, las ideas de Pinker son valiosas por las discusiones que se pueden desprender de ellas. “Por ejemplo, me interesa la discusión acerca de la lectura de los datos ‘crudos’. En mi opinión, no existe algo así como una división entre datos a secas, por un lado, y discursos, por el otro. Los datos van de la mano de una interpretación, por eso me parece que es muy difícil postular que hay “una verdad” que está en los números. No podemos simplemente ser optimistas porque los datos lo dicen. De hecho, hay mucha gente que trabaja con estadísticas y que no comparte el optimismo de Pinker”, dice.

Además, Salerno propone una interpretación de sus ideas que bien puede servir como cierre de esta nota. “Podríamos darle un nuevo significado a los postulados de Pinker acerca de esta relación entre datos y optimismo: para mejorar como sociedad, debemos estar despiertos, es decir, interpretar los datos y no simplemente consumirlos, chequear la información, analizar desde qué perspectiva y con qué variables se tomaron esos datos, etc. Solo así, creo, podremos difundir una actitud crítica, y es esta actitud las que nos permitirá progresar como sociedad”.

Tecnología | 10 de septiembre

¿Estamos frente a la cuarta revolución industrial?

Conversamos con el economista Carl Frey, referente mundial en las investigaciones sobre el futuro del trabajo. Si bien advierte que algunos trabajos desaparecerán, asegura que las tareas que requieran de interacción entre personas tardarán más en desaparecer.

“Existen dos tipos de tecnologías: las que nos reemplazan en nuestras tareas y ponen muchísima presión en el mercado de trabajo; y las  que aumentan la productividad y ofrecen nuevas oportunidades laborales”. El que habla es Carl Frey. Está frente a cincuenta personas que escuchan atentos su diagnóstico. A su lado, Eduardo Levy Yeyati asiente ante cada argumento.

Lo que sucede es parte de la conferencia que brindó en el Centro Cultural de la Ciencia como parte del ciclo “Ideas”, una serie de eventos organizados por la Secretaría de Cultura de la Nación que propone abordar desde la cultura las distintas temáticas que se tratarán en el G20.

¿Quién es Frey? Básicamente, uno de los pioneros mundiales en las investigaciones sobre el futuro del trabajo. Mitad sueco, mitad alemán, es miembro principal del Programa de Empleo, Equidad y Crecimiento en el Instituto para el Nuevo Pensamiento Económico en Oxford y del Departamento de Historia Económica en la Universidad de Lund. Sus investigaciones se centran en la transición de las naciones industriales a las economías digitales y los desafíos posteriores para el crecimiento económico, los mercados laborales y el desarrollo urbano.

“Pensemos en un caso extremo como el telescopio”, dirá en la conferencia. Y después: “no es que reemplazaba trabajadores sino que les permitía ver cosas inalcanzables. Esto era muy distinto a los robots que se implementan en una fábrica y dejan afuera a los operarios”.

Según él, la cuarta revolución industrial llegará de la mano de la inteligencia artificial. Y advierte cuáles son los empleos que están más en peligro, cuáles los que menos. Que un robot manipule una copa de vidrio, por caso, dice que será algo difícil de lograr. Que un software componga una pieza musical, difícil. Que un bot reemplace a un trabajador de atención al cliente, no aun. Estos y otros diagnóstico se pueden escuchar en su charla aquí abajo.

En conversación con RED/ACCIÓN, dirá que es difícil saber si la robotización nos dará más o menos tiempo libre. Según él, a lo largo de los años la historia demostró que a los hombres nos importa más crecer en bienes o riqueza antes que en tiempo libre.

¿En qué áreas los trabajadores tendrán ventaja por sobre la tecnología?
En áreas de interacciones sociales complejas. Vemos en los chatbots (un robot que chatea, básicamente) que hubo grandes avances. Como dije en la conferencia, hubo casos en los que un chatbot convenció al 30% de sus interlocutores de que era una persona, pero se decía que era un niño adolescente que hablaba inglés como una segunda lengua.

¿Las interacciones más complejas tardarán más en ser reemplazadas por bots?
En un futuro cercano es inconcebible pensar que una computadora va a reemplazar a un ser humano. Y lo mismo va para la creatividad. Dicen que las computadoras se están volviendo creativas, pero en realidad tiene más que ver con la originalidad que con la creatividad. Hacer combinaciones originales es posible, pero que cobre sentido es otra cosa.

¿Se adaptan mejor los países más desarrollados a los cambios?
En los 60 hubo un debate parecido al que hay ahora, y si ves cómo algunos países se adaptaron y otros no, es claro que los que tienen más recursos la tienen más fácil. La comunicación tiene mucho que ver también, cómo los países preparan a la gente para el cambio que se viene, explicando entre otras cosas cómo se van a implementar esos cambios, a qué tiempo y qué implicancias tendrá. Eso ayuda a que se vea como un cambio positivo y que no genere pánico.

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¿Hay alguna clave para que le gente no se sienta reemplazada sino aliviada por la llegada de la robotización?
Es difícil decir cómo debería sentirse la gente. Depende de cada uno y de qué opciones tengan.

¿Pero si bien alguno de estos cambios pueden traer relevamiento de tareas (y hacer que desaparezcan ciertos trabajos hechos por el hombre), el avance tecnológico no traerá también más tiempo libre para el ser humano?
En los últimos 100 años los salarios subieron un 800% pero lo que gastamos en ocio solo 10-15%. Eso demuestra una decisión personal, que no usamos mucho de lo que ganamos para el ocio. Pero también demuestra que valoramos tener más ingresos y trabajar para lograr esos ingresos.

¿Seguirán siendo importantes los títulos universitarios?
Es difícil decirlo. Hoy por hoy los empleadores están yendo más por la gente con mayor formación, de universidades reconocidas y demás. Eso por un lado. Por el otro, creo también que las universidades tendrán que cambiar el modo en que enseñan en pos de seguir siendo relevantes en el futuro. En particular, yendo hacia un modelo de enseñanza más modular, donde aprender es variable según lo que quieras hacer o lo que ya sepas. Por ejemplo, sistemas en donde los primeros tres años seguís un programa y los siguientes tres depende de vos. Hay personas a las que les lleva más tiempo que a otras llegar a los mismos resultados y hay que dejar que así sea.

¿Hay alguna diferencia entre inteligencia artificial y pensamiento artificial? Podemos hacer que la máquina aprenda, ¿pero podemos hacer que piense?
Es interesante, y la verdad que no lo sé. En ese aspecto debo decir que soy solo un humilde economista.

Carl Frey junto a Eduardo Levy Yeyati, luego de la charla. Fotos: Secretaría de Cultura de la Nación.
Carl Frey junto a Eduardo Levy Yeyati, luego de la charla. Fotos: Secretaría de Cultura de la Nación.


¿Por qué la gente aún viene a escuchar una charla? Podrían verla en YouTube y sin embargo están acá.
La gente afortunadamente aún valora la interacción humana. Mucha gente aún va a la caja del banco a hacer sus operaciones en lugar de ir al cajero. Eso muestra que es importante para nosotros interactuar con otros.

El lugar donde nacemos todavía determina nuestro prospecto de futuro. ¿Esto en el futuro cree que se profundizará o se revertirá?
Claramente en qué barrio o en qué ciudad naciste va a tener un impacto respecto de tus chances en la vida. Eso está fuera de discusión, lo que no significa que no tengas ninguna chance de prosperar si naciste en un lugar complicado. A futuro no sé qué sucederá, pero si miramos las últimas décadas, el lugar en el que naciste se ha vuelto más relevante, no menos.

Salud | 6 de septiembre

Un rap por la donación de sangre

La última semana trascendió un dato alentador: luego de la sanción de la Ley Justina, agosto del 2018 fue el mes récord en cantidad de donaciones de órganos y trasplantes. Se registraron 88 donaciones y se realizaron 212 trasplantes.

Si fue o no por la implementación de la nueva Ley es difícil de demostrar, pero sin duda la ley y todas la cobertura mediática que generó trajo consigo una concientización importante del valor de la donación. En esa misma se inscribe lo que sucedió en una escuela de Villa Luro, donde los chicos de salita de 5 años del Sacratísimo Corazón de Jesús grabaron un rap sobre la importancia de donar sangre.

Esta es la canción. Fue compuesta por Mariano Custodio, profesor de música de los chicos. Las voces son de los dos chicos cuyas caras son las únicas que se ven, los mellizos Lucas y Matías.

Tal como cuenta la nota de Clarín en la que se cuenta la historia de este rap, un hospital con 60 camas de internación necesita por lo menos 10 donantes por día, mientras que un sanatorio de 500 camas necesitaría como mínimo 50 donantes diarios.

El rap es el himno final que sintetiza un proyecto mayor que hubo en la escuela para promover a la donación de sangre. La idea era que los chicos aprendieran su importancia y supieran cómo se genera la sangre, que es en parte lo que cuenta el rap. Más allá de la canción, el proyecto mayor se refleja en este video aquí debajo, donde los propios chicos de la escuela cuentan lo que saben sobre el tema.

Sociedad | 3 de septiembre

A la espera del año nuevo judío, se celebró el Rosh Hashaná Urbano

Cuando salga la primera estrella del domingo 9 de septiembre comenzará un nuevo año. Será el 5779, según el calendario judío. Y para celebrarlo, Limud organizó ayer un festival que celebra no solo el nuevo año sino la cultura judía en general. Se llama Rosh Hashaná Urbano y recibió a más de 50 mil personas en el barrio de Palermo, Ciudad de Buenos Aires.

Bajo el lema “Celebremos el nuevo año. Celebremos la diversidad”, hubo más de 40 puestos de comida judía (bagels, pastrón, guefilte fish, boios, knishes, falafel, budín de miel, entre otros), shows musicales típicos de la cultura del pueblo judío, talleres, charlas, y varias sesiones de baile.

Si bien la fecha del aniversario de la creación del mundo es recién la próxima semana, Limud organizó el festival un fin de semana antes a fin de promover la cultura judía más allá de los límites del propio culto. Es decir, todos estaban invitados a la celebración, y así se vio en el festival. Grandes, chicos, judíos ortodoxos o apenas practicantes, gois, todos recorriendo los distintos espacios de la fiesta montada sobre la Plaza Artigas, en la Avenida Libertador y Austria.

¿Qué es Limud?

La organización nació en 1980 en Inglaterra con el fin de promover la cultura judía mediante el estudio, el encuentro y el aprendizaje. Presente en 30 ciudades del mundo, está en la Argentina desde el 2007, es liderada por un grupo de personas voluntarias y se sostiene por donaciones de particulares y empresas.

“La organización promueve la participación horizontal, diversa y con posibilidad de intercambiar desde las distintas miradas, dentro del mismo judaísmo. Se ha transformado en un espacio para interactuar con la comunidad judía de una forma diferente”, cuenta la propia institución.

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¿Por qué se celebra año nuevo judío? ¿Por qué se inicia el año 5779? ¿Qué símbolos tiene la festividad? Las respuestas de Limud

Rosh Hashaná conmemora un nuevo año desde la creación del mundo, según el calendario judío. El año 5779 comienza con el primer día del mes de Tishrei, o al salir la primera estrella del domingo 9 de septiembre en el calendario gregoriano.

Algunos símbolos y tradiciones de la festividad son:

  • Comer manzana con miel. En la tradición judía la manzana con miel simboliza el deseo de que tengamos un año dulce.
  • Comer granada: es una fruta típica de Israel y sus semillas representan las múltiples buenas acciones posibles a realizar.
  • Tocar o escuchar tocar el Shofar, instrumento musical elaborado de un cuerno de carnero. El términos hebreo “shofar” comparte su raíz con el verbo “leshaper” que significa mejorar.
  • Comer jalá agulá, o el pan tradicional jalá horneado en forma redonda.  Nos recuerda el ciclo de comienzo de un nuevo año.
  • Enviar a los seres queridos cartisei brajá, tarjetas de salutación con buenos deseos para el año que comienza.

El comienzo del año nuevo da inicio a un período de diez días de introspección, balance y reflexión personal, que culminan en Iom Kipur, el día del perdón. Dicho período, denominado “Iamim Noraim” (en español, “días terribles”) simboliza el juicio por parte de Dios de las acciones de cada persona en el último año.

Sociedad | 30 de agosto

La importancia de no compartir imágenes de violencia infantil

Muchas veces creemos, al recibir un video o foto de un chico siendo víctima de violencia infantil, que si lo compartimos estamos haciendo un bien, difundiendo un contenido doloroso para generar conciencia. Sin embargo, aunque sin saberlo, estamos profundizando la herida de ese chico o chica.

Por eso, Unicef Argentina lanzó una campaña para que dejemos de compartir ese tipo de material. A través de un video, el organismo internacional explica los motivos por los cuales un niño es re-victimizado a través de estas prácticas. Este es uno de los tuits de la campaña, con el video explicativo.

Te llegan muchas cosas por #Whatsapp📱: fotos, videos de 😽😸, memes…y a veces también videos que muestran violencia contra niños, niñas y adolescentes, ¿no?

Te explicamos porque 🚫no hay que compartir estos videos 🚫 y qué podés hacer para ayudar a poner #FinALaViolencia pic.twitter.com/hIALc3Ra4J

— UNICEF ARGENTINA (@UNICEFargentina) 22 de agosto de 2018

El principal motivo por el que no hay que compartir estos materiales es porque una vez ya consumado el hecho de violencia, reproducirlo hace que la víctima pueda quedar asociada a esas imágenes. Eso se llama re-victimización. A su vez, estos videos violan el derecho a la privacidad y al cuidado de la imagen de los niños. Además, si otros niños ven el contenido puede impactar de manera negativa.

A su vez, este tipo de contenidos no suelen aportar información sobre los derechos de los niños, no dan información para hacer la denuncia ni ayudan a prevenir casos de violencia. En cambio, lo que sí se puede compartir es esta información. Podés retuitear el mensaje anterior o compartir el video aquí abajo.

Sociedad | 24 de agosto

Estas son las políticas públicas que los jóvenes del G20 le reclaman al mundo

A través del Y20, el grupo del G20 dedicado a la juventud, los delegados de todos los países miembros conformaron un informe de políticas públicas para presentar en la cumbre frente a los primeros mandatarios del mundo. El futuro del trabajo, la sustentabilidad y la igualdad de género fueron algunos de los ejes principales del encuentro realizado en Córdoba la última semana

“¿Si me interesa el futuro? Claro, es el lugar donde voy a pasar el resto de mi vida”, respondió alguna vez Woody Allen en una entrevista. Una respuesta sencilla, cómica, pero cargada de sentido. ¿Qué mundo construiremos para vivir en él? ¿Qué futuro?

Bajo esta consigna (articulada de manera formal, claro: “Sacudiendo el presente. Construyendo el futuro”), se reunieron en Córdoba 76 jóvenes la segunda semana de agosto, 46 de ellos de todo el mundo, delegados oficiales del Y20 (Youth 20, el capítulo del G20 que este año preside Argentina, dedicado a los jóvenes) que llegaron al país para debatir temas de juventud. Los otros 30, chicos y chicas destacadas de nuestro país. Pero antes, rebobinemos un poco.

Vaya un instructivo:

¿Qué es el G20?

  • El Grupo de los 20 (como también se lo conoce) es un foro internacional en el que se discuten políticas de cooperación para enfrentar los grandes desafíos globales y generar políticas públicas superadoras.
  • Compuesto por la Unión Europea y 19 de las economías más fuertes del mundo y otras emergentes: Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía.
  • Su cumbre este año se realiza en la Argentina, para la cual llegarán en noviembre algunos de los más altos mandatarios del mundo, entre ellos el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

¿Qué es un Grupo de Afinidad?

  • Son los grupos de trabajo que se ocupan de temáticas específicas para elaborar en conjunto con delegados de todos los países miembros un informe de recomendación de políticas que se presenta luego a los mandatarios en la cumbre final del G20.
  • Los Grupos de Afinidad son el S20 (Ciencia), L20 (Trabajo), C20 (Sociedad Civil), W20 (Mujeres, género), T20 (Pensamiento en relación a la gobernanza global), B20 (Negocios), y Y20 (Juventud).
  • Cada Grupo de Afinidad tiene su propia cumbre donde se reúnen los delegados y confeccionan el informe final. En agosto fue la cumbre del Y20 (la Y es de Youth, es decir, juventud). La organizaron los dos encargados del grupo en el país: AIESEC y EIDOS.
Foto: Universidad Siglo 21
Foto: Universidad Siglo 21


Ahora sí, sigamos.

Decíamos que se reunieron en Córdoba 76 jóvenes para debatir su visión sobre el futuro del mundo. Antes de comenzar la última jornada recibieron un mensaje del Jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña: “Ustedes no solo son el futuro del mundo, sino que también son el presente. Necesitamos una visión innovadora y comprometida de los problemas y los desafíos mundiales para poder pensar juntos las soluciones para tener un mundo mejor para todos”.

Fueron 5 días de trabajo en el campus de la Universidad Siglo 21 y se discutieron los temas alineados a las temáticas pre-establecidas como prioridad por el G20: el futuro del trabajo, educación, emprendedurismo, políticas públicas y sustentabilidad.

El informe final, que puede leerse acá, incluye sugerencias tan generales como específicas. Algunas de ellas:

  • Abandonar los subsidios ineficientes, promover la desinversión en combustibles fósiles y generar sistemas de incentivos económicos para lograr una transición a un 100% de energía renovable.
  • Establecer un marco legal universal que defina el emprendedorismo social junto con las herramientas de medición de impacto.
  • Implementación de políticas nacionales que brinden a los docentes seguridad laboral, estabilidad financiera, salarios más altos y la oportunidad de desarrollar aún más sus habilidades para garantizar una educación de calidad.
  • Fomentar la educación formal y no formal sobre emprendedorismo, prestando especial atención a las mujeres jóvenes.
  • Establecer un esquema progresivo para los gastos de las empresas dedicados a programas de capacitación para todos sus empleados, proporcional a su presupuesto.
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El lugar de los jóvenes

“Esta cumbre del Youth20 está haciendo historia. Estamos levantando la voz y mostrándole al mundo que es la hora: la juventud no solo tiene cosas que decir, sino que ya está haciendo cosas para cambiar el mundo. Ya no podemos darnos el lujo de ser tibios. Necesitamos unirnos y hacerle ver a nuestros gobiernos que es hora de cambiar y que para innovar es hora de incluirnos en la mesa de decisión. Si vamos a discutir el futuro del trabajo ya no podemos excluir a quienes serán los principales afectados por el”, dijo Agustín Batto Carol, fundador de EIDOS y emprendedor social.

En la cumbre también se dio a conocer el Social Innovation Warehouse (SIW), un banco internacional de proyectos de juventud, escalables y replicables, diseñados como insumos para gobiernos y organizaciones que deseen innovar en materia de políticas públicas con especial foco en los jóvenes. Es decir, allí se pueden compartir proyectos que luego serán potenciados por distintos agentes para que puede alcanzar su concreción o una mejor versión de ellos mismos. Como parte del encuentro, los delegados eligieron los primeros 20 proyectos que serán parte del banco.

La cultura en la juventud

En el marco del Y20, el Ministerio de Cultura de la Nación organizó una fecha de Ideas, un evento de charlas para pensar los temas que se tocan en cada cumbre. En el caso de Córdoba invitó a la inventora canadiense Ann Makosinski y al gestor cultural brasilero Evandro Fioti.

Fue la pata blanda de un evento más bien formal. A sus 15 años de edad, Makosinski creó una linterna que se enciende con el calor de la mano y luego inventó el eDrink: una taza que utiliza el exceso de calor de la bebida y la convierte en electricidad para cargar el celular. Su búsqueda está a tono con la preocupación por las energías renovables.

Junto a Fioti (co-fundador de la banda de rap Emicida), dieron una charla para los 70 jóvenes de la cumbre y el público general. En ella hablaron de la importancia de la creatividad para cambiar al mundo.

Thank you to Argentina’s Ministry of Culture for inviting @fiotioficial and me to speak at the opening of the @y20_summit as part of the #G20. Evandro and I got to discuss creativity, how we come up with ideas in our respective fields, and how science and art work together. I also got to speak to some classes of teenagers visiting @inet_etp , they were wonderful and I can’t wait to see what they invent in the future! It was an amazing experience and I hope to come back and spend more time in your beautiful country. Thank you SO much to @marinscarda and @carobaitman for being so patient and showing me around everywhere 🤗 @fiotioficial you are brilliant and I love the way you think!!! @minculturaar and photos taken by @frydlewskyfotos – – – – – – #Ideas2018 #argentina #publicspeaking

Una publicación compartida por Andini Makosinski (@annmakosinski) el 14 de Ago de 2018 a las 8:54 PDT

“Creo que muchas escuelas están enseñando las materias de forma tradicional, pero pienso que es hora de hacer nuevos laboratorios, con impresoras 3D y otras herramientas innovadoras. Es necesario incluir a la ciencia de otra manera”, dijo por ejemplo Makosinski.

Y Fioti, también se expresó sobre la educación: “Mi hermano fue un joven incomprendido dentro del ambiente familiar y escolar, pero era muy creativo, aprendía a través de los comics y las ilustraciones. Creo que repitió dos o tres veces. Hubo una profesora que comprendió que era un chico con una capacidad de aprendizaje diferente, que funcionaba a través de otros mecanismos y le empezó a dar comics. Más tarde, escribió una historieta y ganó un premio. Gracias a eso, fue la primera persona de mi familia que se tomó un avión. Es un verdadero desafío reformular la educación para que sea más sensible a las necesidades de cada persona”.

El evento del Ministerio también estará presente en las próximas cumbre de los grupos de afinidad. Entre otros invitados vendrán los escritores franceses Iván Jablonka y Catherine Millet, la editora de género del New York Times, Jessica Bennett; el doctor en Filosofía de la Educación Nicholas Burbules, y otros personajes. La programación completa se puede chequear acá.

¿Cómo sigue?

Habiendo sucedido ya las cumbres de Science20, Civil20 y Youth20, las próximas serán las de Labour20 (septiembre, en Mendoza), Think20 (septiembre, en Buenos Aires), Women20 (septiembre, en Buenos Aires) y Business20 (octubre, en Buenos Aires).

Cultura | 17 de agosto

Las 21 lecciones que habrá que leer para entender el nuevo mundo

Es el autor del momento y uno de los favoritos del presidente Macri. Sus libros anteriores vendieron más de 10 millones de ejemplares. Por qué el nuevo título de Yuval Noah Harari, 21 Lecciones para el Siglo XXI,  será uno de los más relevantes del año.

Por qué es importante. El autor israelí es uno de los escritores más leídos e influyentes de la actualidad. Sus dos libros anteriores: De animales a dioses y Homo Deus (Breve Historia del Mañana), forman un suerte de tratado sobre el ser humano con los ojos puestos en el pasado y en el futuro del hombre. El origen salvaje y el futuro controlado por la inteligencia artificial pendulan entre un libro y otro.

  • Con sus primeros dos libros vendió más de 10 millones de ejemplares en el mundo.
  • En 21 lecciones para el siglo XXI se analiza el resultado de ese péndulo: el mundo que hemos construido.

21 lecciones sobre qué. ¿Qué deberíamos saber para poder enfrentarnos a los inminentes cambios del siglo XXI? Así resumen desde la editorial las reflexiones que se presentan en el libro. Uno de esos desafíos es cómo mantener nuestra individualidad y nuestro sentido colectivo frente a una realidad en cambio permanente.

  • Más sobre el nuevo libro, según la editorial: “Harari examina algunas de las cuestiones más urgentes de nuestro presente y ofrece una reflexión sobre el sentido de la vida hoy en día”.
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Quién es Yuval Noah Harari. Es uno de los autores favoritos del presidente Mauricio Macri. Nació en 1976 en Israel. Es profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén. Especialista en  historia medieval y militar, realizó un doctorado en la Universidad de Oxford. Fue traducido a más de cuarenta y cinco idiomas.

Dónde y cuándo se conseguirá el libro. Publicado por Debate (uno de los sellos editoriales de Penguin Random House Mondadori), es uno de los lanzamientos más importantes para el mercado editorial.

  • Se podrá conseguir a partir de septiembre en todas las librerías del país.
  • Como se trata de un lanzamiento internacional, también se podrá conseguir en el resto del mundo.
  • La edición rústica tendrá 408 páginas y costará $ 649,00 + IVA
  • También podrá adquirirse para e-book por $ 368,99

Si querés escuchar un fragmento del libro, poné play acá.

Sociedad | 17 de agosto

En la cultura del ranking, esto es lo que valgo como persona

Uno de los episodios más populares de la serie Black Mirror (8.3 puntos en IMDb) retrata la vida de una chica cuya felicidad depende exclusivamente de su estatus en las redes sociales. Según su puntaje, el crédito al que accede, el barrio en el que puede vivir, el auto que le alquilan… Cada interacción puede costarle una calificación entre 1 y 5, y a la caza de ese 5 lo pierde todo.

El capítulo captura la sensación de época: vivimos siendo juzgados. Y lo peor: no solo nos parece bien, lo alimentamos. En una cultura del agrado donde lo importante es sonreír y tratar al otro como si fuera un cliente, todos nos convertimos en objeto de opinión. ¿Pero por qué? ¿Quién dijo que agradarle a todo el mundo nos asegura alguna satisfacción?

Antes el vínculo con los otros era un problema de la intimidad o de las relaciones humanas en general, ahora en cambio es parte del sistema porque impacta directamente en la economía de las personas. De pronto, alguien con un buen ranking social puede acceder a mejores condiciones crediticias o ser tenido en cuenta para mejores trabajos. Lo que opinen los demás de nosotros dejó de ser mera doxa para convertirse en variables cuasi objetivas de lo que somos.

Si en los sesenta Sartre advirtió que el infierno era la mirada de los otros, ¿por qué de pronto nos convencimos de que era el purgatorio? ¿Cuándo empezamos a pensar que nuestra felicidad (o nuestro destino) puede depender o de los likes o de los puntajes que nos dan los otros?

Pensando en esto, decidí representar lo que sucede en Black Mirror de manera analógica: confeccioné un sistema de puntos sobre mí mismo y durante algunos días se lo di a completar a cuanta persona me cruzara. Puse cinco categorías con cinco estrellas cada una, donde 1 sería el mínimo y 5 el máximo. Se lo entregué a todos los que pude, conocidos, desconocidos, gente del barrio con la que tengo intercambios de servicios, gente en el ascensor, alguna chica en un bar. En total, en 3 días, recabé 20 respuestas. Este era el cuestionario.

FormularioRanking

Aunque suene a experimento, lo que hicimos no es más que hipérbole de lo que vivimos diariamente. ¿O realmente pensás que ahora mismo no te están juzgando, mientras lees esta nota con la cara que sea que te dio Dios? ¿No estás acaso juzgándome a mí en este mismo instante?

Tal como cuenta esta nota, en China la aplicación WeChat (una suerte de Whatsapp, Facebook, Uber, Instagram, Home Banking todo en una) recoge datos de todas las acciones móviles y conforma con eso un puntaje. Desde el teléfono pagan servicios, compran cosas, hablan con amigos, ponen direcciones de restaurantes o piden taxis. Según todo eso, la aplicación determina el tipo de persona que sos. Si solés hablar con personas de puntaje alto, tu puntaje sube. Si te relacionás, digamos, con el hampa, tu puntaje baja. Si comés en restós de moda, sube; si lo hacés en el puestito de la esquina, baja. Durante un tiempo, si tenías una puntuación mayor a 750 podías saltarte el control de seguridad en el aeropuerto de Beijing. Con un estatus similar podrías incluso aplicar a una visa para visitar Luxemburgo, sea que alguna vez se te cruzó por la cabeza o no.

Por suerte, la manera de recabar datos en nuestro país está más cerca de mi técnica que de la de China (o al menos eso creo), por lo que estoy a salvo de que elaboren mi puntaje. ¿Qué tipo de persona sería según sus parámetros? Como poco en lugares de moda, pago las cuentas cuando ya no queda otra, mis amigos no están presos de casualidad. Y lo peor, no me parece extraño.

Amabilidad

En mi propio experimento tuve un buen puntaje. Amabilidad -territorio de mi luna en libra, ponele- es mi cuota destacada: 4.30. O trato bien a la gente o, a la luz de que estaba por pedirles que me evaluaran, los traté aún mejor ese día. Pensé bastante si éste no era un punto flaco de mi idea, pero después reflexioné: ¿no se trata de eso? ¿No estamos todos tratando de agradar más allá de la verdad de lo que somos, sea que lo vamos a contar después en una nota o no?

En la categoría Aspecto (y todo lo que ella contiene), tuve un honroso 4. Hubiera sido mejor si no fuera por el 2 que me puso un amigo del trabajo (que va cada quince días a las peluquería y que, lógicamente, tiene otros estándares de calidad).

Aspecto

Es la categoría vanidosa por excelencia: la chica del bar con la que hablé exclusivamente por esta causa me puso un 3 (y me remató con un 2 en interés). ¿Qué había en mí antes de esto? ¿Qué esperaba? ¿Es posible sacar un 5 en aspecto y un 5 en interés? Para mí, que me la paso juzgando en mi propio WeChat (IThink, suponte), esa convivencia era imposible.

De la boca para afuera, antes del ejercicio prefería sacarme un mal puntaje en aspecto que en interés, eso era lo moralmente deseable: ser un tipo que se preocupa por lo profundo. En la vida real: me golpearon más los bajos puntajes en apariencia. Ya sabía de qué alardeaba, ahora sé de qué carezco.

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Sin embargo, esa chica me juzgó por pedido mío. ¿Qué pasa cuando viene de suyo? Algo así pasaba con Lulu, una plataforma que llegó a tener un cuarto de las estudiantes mujeres universitarias de todo Estados Unidos. En ella las chicas compartían reviews (críticas, evaluaciones, descargos), sobre los chicos con los que habían salido. Así, si otra chica se interesaba por ese mismo chico podía leer la opinión de una antecesora. Los requisitos eran tener a ese chico en Facebook (luego agregaron una cláusula: los hombres tenían que aceptar ser juzgados). Y entonces sí: cualquier chica podía leer si era bueno en la cama, si era machista, si la había tratado con respeto o no, si su humor era más del estilo Ben Stiller o Jerry Seinfeld.

Para muchas de las chicas puede que haya servido. Cómo se habrán sentido los hombres juzgados, difícil saberlo ¿Cuán válido es que, a la luz de protegernos, enunciemos cada uno de los defectos o particularidades del otro?

En Globant, una empresa tecnológica argentina, desarrollaron una plataforma en la que sus empleados se reparten estrellas. Además de ganar premios a fin de año, le sirve a la propia compañía para saber quiénes son los líderes informales en cada grupo de trabajo. La diferencia es que solo permite la valoración positiva. A la salud de la empresa, tiene lógica, pero para la vida exterior, ¿la ausencia de crítica no promueve la hipocresía? ¿No hay situaciones en las que ser directo nos ahorraría bastantes problemas?

Mi puntaje en Uber como pasajero es de 4,54. Durante un tiempo tuve Airbnb y me encaminaba a ser un SuperHost (lo hubiera sido si no fuera que la casa no era mía y estaba subalquilando -ya pedí disculpas a la administración-). En CouchSurfing tuve siempre respuestas positivas, aunque no siempre muy elaboradas.

Comunicacion

En mi propio ranking en Comunicación y Conversación saqué un 4.20. Alguien (3.5 cocinando, en mi opinión) aclaró que me sacaba una estrella porque cuando hablo no modulo. El mozo del bar de la esquina de casa (4.2 memorizando pedidos), me puso un 5 (fue de hecho el único que me puso puntaje perfecto en todo, y fue antes de que dejara -después de ver sus respuestas- más del 20% de propina).

La categoría Energía (positiva o negativa), es mi gran deuda con la sociedad. Me quedó un promedio de 3.59. Es decir, no tengo ni demasiada buena energía ni demasiado mala, pero sería necio si no me diera cuenta de que cuando el puntaje baja en una estrella, en realidad significa que baja un poco más. Nadie en general se sintió demasiado cómodo en ser 100% sincero.

Energia

Una amiga (2 en amabilidad, 5 en todo lo demás) escribió: “casi siempre estás muy melancólico”. Otro, una persona de reconocida bondad (1 en no interrumpir), me puso 5 en todo salvo en energía. Otra (5 en energía) me puso que varía mucho depende con quién trate. Y lo más llamativo: aquellas personas con quienes solo lidié superficialmente (el muchacho de la lavandería, el mozo, la señora de la inmobiliaria -a quien siempre le pago con demora-), me pusieron un 5. Cuando el trato es breve, pongo lo mejor de mí. Cuando tengo que sostenerlo, flaqueo. Una primera conclusión: en el intercambio de servicios soy amable, tengo buena energía y es lindo conversar conmigo. Soy, digamos, confiable.

En el mundo de la sharing economy y el consumo colaborativo la confianza del otro es un requisito indispensable. Plataformas como Uber o Airbnb son ejemplo de esto: uno comparte algo propio con otro (pongamos, su departamento), y la única manera que tiene de hacerlo con tranquilidad es sabiendo que el otro no es un loco de remate. ¿Cómo lo sabe? Mirando su puntaje. Es un tipo de confianza basada no en la impresión, la experiencia o el puro instinto, sino en los ratings. Bajo este paradigma, no se juzgan personas sino “usuarios”.

FormularioDibujo

Sin embargo, ¿es un método tan infalible? En febrero del 2016 un chofer de Uber de Michigan, Estados Unidos, atropelló intencionalmente a 4 personas. Su puntaje era 4.73 sobre 5. Es decir, casi el chofer perfecto. Esta semana en nuestro país un chofer violó a chica en Villa Urquiza. Su puntaje, un misterio. Consulté por él a Uber pero no obtuve respuesta. La empresa no tiene ranking interno, son los pasajeros los supervisores (no pagos) de la compañía. Es decir, los usuarios pagamos, además de por el servicio, por trabajar para ellos. Si efectivamente ese chofer tenía un buen puntaje, ¿qué significaría?

Es el peligro de los rankings: no sabemos por qué creemos en ellos. ¿Quién es el tipo que puso un buen o un mal puntaje a tal o cual cosa? No sabemos. ¿Cómo nos aseguramos que quien puntúa no lo esté haciendo bajo criterios racistas, machistas o xenófobos? No sabemos.

Interes

Mi puntaje en la categoría interés es de 4.2. Conforme fui recibiendo respuestas me di cuenta de que era una de las que más me importaba. ¿Interés? ¿Qué era eso? Qué futuro puedo tener si no le intereso a nadie. ¿Por qué demonios la chica que me respondió desde España y es una especie de romance infinito (5 en conversación, 5 en inteligencia, 5 en todo plano de la condición humana) me puso un 4? ¿Puede alguien mantener una relación con vos durante años y no parecerle un 5 en interés? O un 4 y medio. ¿Qué monstruo se despertó con esta nota? Inventemos un parámetro: conforme te importe este punto, tu nivel de neurosis o de ego.

La chica que respondió desde España no lo sabe, pero de algún modo ese 4 me convirtió en su rehén. Es que la cultura de ranquear lleva a un nuevo sistema de poder. Uno nunca sabe en que puede deparar un rating bajo, no importa en la plataforma que sea, y termina sujeto a comportamientos antinaturales. ¿Por qué conversar con el chofer si estoy de mal humor? ¿Por qué es tan improbable decirle: “disculpame maestro, no quiero hablar”. Y si sucediera, ¿por qué podría reparar en un mal puntaje? Cuando el poder significa que todos tienen derecho a opinar sobre nosotros, el único deber moral es la indiferencia.

Es difícil sobrevivir a ciertos males. Hay dos caminos: o nos desvivimos para sacar el puntaje más alto posible (habida cuenta de lo que significa “desvivir”). O tratamos de identificar aquello que nos hace bien, y hacemos que dure, y le damos espacio (tal como diría Italo Calvino).

La verdad es que me importa saber qué puntaje le darías a esta nota. Pero voy a impostar un gesto, a ver si con el simple acto lo incorporo. Sería así: ¿te gustó? ¿no te gustó? Bueno, tu opinión me tiene sin cuidado.

Cultura | 10 de agosto

Sálvese quien pueda: qué están haciendo las editoriales independientes para sobrevivir

En lo que va del año la caída del mercado editorial es preocupante. Mientras el consumo se reduce, la producción bajó un 30%. La Feria de Editores, que reúne a más de 200 editoriales independientes, es una de las respuestas del sector para seguir subsistiendo.

Un dato: la industria del libro está jodida. Si una editorial mediana imprime mil ejemplares y en los primeros dos meses vende, digamos, 150 (con toda la furia)… los editores se juntan en una casa y abren un champagne. Los editores, por cierto, seguramente también sean los dueños.

Los número acompañan el pronóstico. Ya en el 2017 se publicaron 11 millones de ejemplares menos que en el 2016. Esto responde a que la primera respuesta de las editoriales a la crisis es hacer tiradas más pequeñas, cuando no directamente publicar menos. Este años según el sector la producción de libros cayó un 30%, y la venta también mantiene una curva descendente.

La situación es difícil. Y aun así, otro dato: hoy viernes 10 de agosto abrió la Feria de Editores en el Konex y apenas inaugurada ya había gente recorriéndola. La FED es algo así como la Feria del Libro en versión independiente. Reúne a más de 200 editoriales pequeñas o medianas (independientes, emergentes, como quieran llamarle), y su encanto principal es que convoca a un público lector. Del palo, que le dicen.

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Hablamos con algunas de las editoriales que participan para ver qué recursos encuentran para sobrevivir y cómo ven el mercado, porque la industria está complicada, pero no muerta, y en gran medida eso es gracias a ellos.

¡Viven!

Guido Indij nos recibe mirando hoteles de Frankfurt. En octubre asistirá a la Feria del libro de Frankfurt y tiene que reservar dónde dormir durante cuatro días, entonces googlea. Su oficina son cuatro paredes de libros, una computadora, dos escritorios y un colgador de fotos que se desprende de una lámpara de techo.

Estamos en su editorial en el barrio de Chacarita. En realidad, no es solo una editorial la que funciona ahí sino varios componentes de su universo: los sellos editoriales Factotum, Interzona y La Marca Editora; la editorial Marea (de su mujer, Constanza Brunet); y la distribuidora Asuntos Impresos. Todas piezas de un rompecabezas mediano en el que trabajan 14 personas y sobrevive (y crece), desde 1992, año en que Indij fundó La Marca Editora.

Dará su análisis y su receta. Su análisis es este: “Hay dos medidas de la industria: una de ellas es la del offset. Cuando imprimís en offset no tiene sentido hacer menos de 1500 ejemplares. Así me crié yo, que soy como de vieja escuela. Otros editores te dicen que hay buenas opciones para impresión digital, que se pueden hacer menos ejemplares. Pasa que para prorratear el costo de leer, negociar un contrato, tomar una decisión, diseñar el libro, pensar una tapa, corregir el libro, pagar una traducción eventualmente… todos esos costos no son iguales si vos los dividís en 100 o 200, que si los dividís en 2000. Por lo cual todos los editores tratamos de vender una buena cantidad. Y cuando el mercado se reduce, ¿cómo sobrevivís? Hoy nos va a todos mal. Estamos todos un 25 o 30% abajo. Y están así también las librerías. Y cambia la situación con el valor del dólar. Con un dólar a 30 te posiciona mejor para exportar, y el mercado local es la base”.

Su foto es esta:

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Y su receta, la siguiente:

“¿Cómo sobrevivís? Cuando sos muy chiquitito todo eso lo compensás con energía personal, con amor al proyecto, con mística por lo que estás haciendo. Hay muchos casos en los que el mismo editor es el que compone, corrije, diseña o (y/o) edita el libro. Ahora, si vos pretendés armar una empresa un poquito más grande, con posibilidades de perdurar en el tiempo, necesitás delegar alguna de esas funciones y profesionalizarte, y editar de a 200 ejemplares no te sirve. Entonces, si te pasás al formato de offset y empezás a publicar de a 1500 mínimo, te encontrás con otro limitante: el tamaño del mercado local. Es más, digamos Buenos Aires. Vender en el resto del país requiere un cierto esfuerzo: abrir cuentas en Rosario por ejemplo implica que vayas, que descubras cuáles son las librerías que pagan y las que no… no es solamente enviar libros. Lograr una distribución nacional requiere mucho trabajo. Pero nosotros tenemos un mercado mucho más grande que es la lengua. Entonces en ese sentido estar en las ferias internacionales es ampliar mercados”.

¿Si te va bien en esta Feria se mueve la aguja de tu año?
Yo vendo bien en la FED. Hay muchos que venden bien. Todos se van más o menos contentos. Pero aunque me vaya bien este fin de semana no voy a levantar suficiente guita para pagarme los cuatro noches de hotel en Frankfurt.

Estos son algunos de los libros que Indij preparó para llevar a la FED:

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Nora Galia, creadora y directora de Letras del Sur, coincide con la importancia de ampliar mercados que menciona Indij. Hace pocas semanas, cuenta, cerró una alianza con Neisa, una distribuidora mejicana, para coeditar sus libros con ellos allí. “De este modo tendremos distribución en las librerías mejicanas y podremos entrar en contacto con lectores que de otro modo no hubiéramos encontrado. Es la manera de empezar a jugar en el exterior”, dice.

“Cuanto más profesional es cada etapa de un libro, más pequeños son los riesgos. Hay que salir a la caza de lectores, y eso no tiene que ver solo con lo literario sino también con estrategias comerciales y de visibilidad. Los escritores tienen que acompañar al editor en acciones extra literarias que son hoy, más que importantes, necesarias. Antes en la industria editorial el brand business no se usaba. Ahora sí. Es el negocio de la marca, de armar una marca, que no sea solo la de la editorial sino también la de cada escritor. Y que la suma de ambas marcas ayude a empujar la venta”, explica Galia.

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Esta es Nora Galia junto a dos de sus hijos en su stand de Letras del Sur en la Feria de Editores 2018, en el Konex 

Foto de Joaquin Sanchez Mariño

Leonora Djament, Directora Editorial de Eterna Cadencia, coincide con el diagnóstico del sector. Su editorial publica entre 16 y 20 títulos al año. Son una editorial entre pequeña y mediana. “Estamos atravesando la crisis más fuerte desde el 2001. Las ventas en el sector cayeron por lo menos un 25% en los últimos 3 años. La inflación del 30% proyectada para este año sumado a la devaluación que hizo que el papel subiera muy por encima de la inflación hacen que la situación sea muy compleja. Por otro lado, han ido desapareciendo las pocas iniciativas por parte del Estado para sostener esta industria y para fomentar la lectura”, dice.

Una de las políticas de Estado que más extraña el sector es la compra de libros por parte del Ministerio de Educación. Durante la gestión de Cristina Kirchner se compraron 9 millones de libros para armar bibliotecas en las aulas.

La importancia de estar en las Ferias

“Hay experiencias de editoriales independientes que son rentables. Son las menos. Para eso se necesita que el editor concentre una cantidad de actividades que en otro momentos estarían disperas en distintas personas que cobrarían una remuneración por eso. Pero hoy, como le pasa a muchos sectores, se tienen que concentrar una cantidad de tareas muy diversas en una sola persona para que el negocio sea rentable”.

El que habla es Victor Malumian, director de Ediciones Godot y uno de los creadores de la FED. El circuito de ferias para cualquier editor es fundamental. El calendario general de las internacionales más importantes es Buenos Aires, Liber (Madrid, España), Frankfurt (Alemania) y Guadalajara (Méjico). Entre medio, se deben sumar la ferias de las provincias, la Infantil y desde hace uno años la Feria de Editores. Todo emprendedor de este mundo que se precie, participa de ellas.

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¿Cuánto invierte (y apuesta) una editorial al sacar un libro? Lo responde el mismo Malumian, que publica cerca de 13 libros por año. “Invertís en un texto o en una traducción, su corrección, la maqueta, la tapa, impresión, encuadernación, papel… Eso luego entra en un canal de librerías, va a tener su retorno recién a los 60 días y va a ser muy paulatino. Si imprimiste 1500 ejemplares, su primera venta en un caso bastante exitoso será de 100 o 150 libros vendidos”. (Mientras tanto, en el otro cuadrilátero, el último libro de Darío Sztajnszrajber, Filosofía en 11 Frases, editado por Planeta, lleva semanas como el libro más vendido del mercado a un ritmo de 1000 ejemplares por semana ‍).

Llevado a lo concreto, Indij dice sin vueltas: “si le preguntás a una editorial chica, que imprime 200 o 300 ejemplares, va a pensar en 20 mil pesos por título. En mi caso tengo que pensar más cerca de los setenta mil”.

Durante el viernes, sábado y domingo se esperan que pasen miles de personas (a la edición del 2017 fueron 7000 personas, pero el lugar quedó chico y se mudaron al Konex para seguir creciendo). Con un promedio de precios de 350 pesos por libro, los títulos de la FED son los que representan la gran bibliodiversidad de nuestro mundo editorial. Es lindo y alentador ver la cantidad de gente que, llena de efervescencia, se acerca al lugar. Gente que, además, se supone que compra los libros para leerlos.

Y aun así, dando vueltas en tu cabeza de editor osado, ese pequeño y loco dato: la industria del libro está jodida. Pero claro, no está muerto quien pelea.

Piu avanti, editores, no se den por vencidos. ¡Que muerdan y vociferen vengadoras, ya rodando en el polvo sus cabezas!

Cultura | 7 de agosto

Batalla de gallos: la competencia de rap que causa furor entre los jóvenes 

Las finales de la competencia nacional se jugaron el sábado en el Luna Park. Compitieron 16 raperos de todo el país y salió campeón Dozer. Esta rama del rap empezó como un fenómeno under y hoy genera un fanatismo que atraviesa a todas las clases sociales.

Si te divierte el rap y querés leer esta nota en clave freestyle, poné play a la base instrumental de abajo y seguí el ritmo de los versos. Si usted es más bien formal, acepte las disculpas por haber sido tuteado en las líneas anteriores, haga click aquí: se salteará el experimento y podrá leer la nota de manera tradicional .

Ritmo y poesía, de eso se trata esta rima/

si no fuera por el Bull no habría rap en la Argentina.

Aunque eso es impreciso, o es más bien una mentira/

la payada nacional no era pura brillantina.

Es el origen criollo, de lo que hoy es un gran business/

que te llena el Luna Park poniendo a pelear los pollos.

Pero no sean lacayos de lo que se diga acá/

la batalla no es de pollos, es de gallos en verdad.

Chicos de la gran ciudad, o también del interior/

la cartera de la dama o el bolsillo del señor.

Para ricos para pobres para el bondi o el avión/

para todos lo que encuentran poesía en el dolor.

Sin trompadas hay insultos, sin maldad hay impiedad/

pero suena la campana y regresa la amistad.

Es la Batalla de Gallos la meca del nuevo rap/

una mezcla de cultura yankee con la nacional.

Se jugó en la Capital el campeonato local/

salió campeón un tal Dozer que irá a la Internacional.

Corto acá con este rap pues yo no soy gladiador/

si me ponen en batalla soy seguro perdedor.

Vuelvo pues al periodismo, otra fascinante tierra

ya me lo indicó el refrán: serviré para otra guerra.

Ahora sí: Batalla de gallos, una crónica sin rima

Llamémosle pitufo entusiasta: es bajito, tiene el pelo pintado de azul, y salta de la butaca con cada acote. ¿Qué es un acote? Una respuesta. La cosa es así: un rapero ataca con su combo de rimas improvisadas y el contrincante, a su turno, le responde a algún agravio en particular con eso: un acote. Acá, un ejemplo mítico salido de El Quinto Escalón, uno de los ciclos de batallas de rap más famosos de nuestro país. El que hace el acote sería el que responde. Mire 

Volvamos a nuestro pitufo entusiasta. Con cada acote, decíamos, desespera. Está en el Luna Park un sábado a la noche, el último, por caso. Lo acompañaron sus hermanos mayores y un amigo. Cada vez que alguien tira un buen punchline (una línea de ataque simple, no de defensa), nuestro protagonista mueve la mano derecha al lado de su cara como si le quemaran los dedos. “Uhhhhhh”, grita.

El gesto no es solo suyo, casi todos los habitués comparten las maniobras de festejo. Cuando arranca una batalla, los MC (los raperos que suben al escenario), suelen pedir al público que levanten los brazos. La música marca el ritmo. Los MC (¿maestro de ceremonia? ¿microphone?, el origen es múltiple), lanzan sonidos que podrían traducirse acá como “yo’… yo’, yo’, yo’”, o como “yeh’… ye’, ye’, ye’, yeh’”. La gente levanta los brazos, comienza el ritual.

El ritual es, rebobinemos, la batalla. La batalla es, rebobinemos más, un desafío de freestyle. El freestyle es, sigamos, una forma del rap. El rap es, finalmente, la rama musical del hip hop. Diremos entonces que el hip hop es una cultura que puede ser expresada por medio del baile, el grafiti, el beatbox o el rap.

Entra pues a escena la Batalla de Gallos. Organizada por la marca de bebidas energéticas Red Bull a nivel mundial, es la versión mainstream dentro de una cultura que se llama a sí misma underground. Y es la responsable, entre otras cosas, de que hoy no sea solo un fenómeno de clase. Todo lo contrario: quienes siguen la Batalla de Gallos tanto en vivo como desde sus casas por streaming son de todas las clases sociales.

Y no solo se limitan a mirar: también practican el freestyle en sus escuelas. En los colegios más caros de zona norte y en cada escuela pública de Capital, del Conurbano bonaerense y de las demás provincias.

Si bien el rap surgió originalmente entre la clase marginal norteamericana (8 Mile, la película de Eminem, es una referencia ineludible), hoy ya no solo es un medio de expresión para los que menos tienen sino también para los que más.

Pero la poética de los competidores sí está ligada íntimamente con la carencia. Arriba del escenario casi todos hacen referencia permanente a sus orígenes, su experiencia en la calle o en las plazas, y sus valores. Haber sufrido (o saber vender haber sufrido) es un valor fundamental a la hora de presentarse a batallar. Por supuesto, ser “cheto” es un disvalor, tener plata una desventaja, y no viajar en transporte público una ofensa imperdonable.

Desde el público, no importe quién mire, todos adhieren a la misa. El salmo es uno y se festeja sin importar la historia de cada quien. Bien mirado, es una forma de contrapeso.

Solo algunos se mantienen completamente al margen de la masa. “¿Papá, te parece bien que sea yo la que te dice que esto es demasiado y que mejor nos vamos?”, dice una nena que tiene entre 6 y 8 años. Es pelirroja y hasta hace un rato miraba una de las batallas desde los hombros de su padre, que se muestra más entusiasmado que ella. “¡Dicen todas las palabras que nunca nos dejan decir a nosotras, mamá!”, reclama la hermana más chica, como indignada.

Son una de las tantas postales familiares que se ven en la Batalla de Gallos. El cuadro representa que el freestyle no es solo cosa de chicos sino también de grandes, adultos que llegaron tarde a una moda pero no quieren quedarse fuera.

El pitufo, que tendrá unos 12 años, se espanta menos con los insultos. En cambio, los festeja. Un nene de unos siete mira sin que se le escape una sola expresión. Lo mismo hace uno de los guardias del Luna Park.

No dice su nombre pero cuenta que trabaja de seguridad en eventos de todo tipo. Contra lo que uno esperaría, para él las Batallas de Gallos son de lo más tranquilas. “Son todos pibitos buenos”, dice, “hay mucho insulto pero son pura palabra. Todos respetan su lugar, tratan de no taparse entre ellos y si les doy una indicación por algo en particular piden perdón. Hay malas palabras pero no hay violencia”, concluye.

Algo parecido dice uno de los adolescentes que mira desde el codo izquierdo del Luna Park. “Los que no conocen dicen que es bullying porque en las batallas se apela mucho a los defectos del contrincante, pero termina y se dan un abrazo. Son solo insultos deportivos. Además es sanador: ¿una vez que cantan tus defectos delante de cientos o miles de personas qué mal te puede hacer que alguien te haga una burla en clase?”.

El pitufo no nos habla, pero parece adherir. Todo lo que hace, exagerado o no, es un rasgo de su alegría. La felicidad y el ridículo son dos chicos que se ponen de novios en el primario, se separan en la adolescencia y vuelven a encontrarse ya viudos de tantas otras cosas.

BatallaGallo

La Batalla de Gallos sigue hasta su final. En el último momento, Dozer se enfrentará con Stuart, que vino desde Rosario. No va a ser una final reñida. Sobre el último round, Dozer se consagrará campeón. Su próxima parada será representar al país en la Batalla de Gallos internacional, que este año es en Buenos Aires. Lo hará junto a Wos, algo así como el Pope del momento en el freestyle. “Con mis amigas llegamos a la conclusión de que Wos es el pibe que más va a coger en los próximos cinco años”, dice Julieta, una amiga que conoce del tema.

El mismo Wos, que fue jurado en la competencia porque ya estaba clasificado de antemano para la Internacional, dice a RED/ACCIÓN: “Estoy contento porque se volvió a llenar un Luna Park, y teniendo en cuenta la situación del país no es menor. Fue una nacional un poco loca porque hubo un recambio. Faltaron algunas figuras por distintos motivos pero entraron muchos pibes nuevos que lo hicieron muy bien”.

Con uno de esos pibes levantando el cinturón de campeón termina la noche. Ya volaron los insultos, ahora vuelan papelitos. El nombre Dozer entra en la historia reciente del freestyle. Los chicos de todos los barrios se van prolijos por las salidas del Luna. Algo de excitación ronda el ambiente. Mientras esperen el taxi, el colectivo o el uber, por la noche de Buenos Aires comenzarán a fluir los acotes. Y alguien dirá, diciendo quién sabe qué: ye… ye, ye ye, ye.

Ritmo y poesía, repasemos nuestros pasos/

si no fuera por el Bull no habría batalla de gallos.

Pero igual habría rap en las flores y en los tallos

desde el Parque Rivadavia hasta la Plaza de Mayo 

Cultura | 3 de agosto

El machismo en el arte: cómo los museos luchan contra la desigualdad de género

En los museos más importantes de nuestro país solo el 5% de las obras son de artistas mujeres. En el Bellas Artes, de las 13 mil piezas que tiene solo 420 son firmadas por mujeres. Sin embargo, los gestores culturales ya han tomado nota: en la última gestión artística del Malba, las obras expuestas de mujeres pasó del 17% al 46%. Un colectivo, Nosotras Proponemos, impulsa un manifiesto para corregir la inequidad.

Fue durante marzo de este año. Algo extraño sucedía en el Museo Nacional de Bellas Artes. Muchos se enteraron, otros no. Del 2 al 18 de ese mes, entre las seis y las seis y media de la tarde, las salas del primer piso del museo sufrían un apagón repentino. Pero no era total: apenas quedaban iluminadas unas pocas obras: en las instituciones artísticas nacionales las obras de mujeres no suelen superar el 5%.

No era casual. La acción fue desarrollada justamente por el Bellas Artes para visibilizar la desigualdad entre la cantidad de obras de mujeres y de hombres. Durante los apagones, solo quedaban iluminadas las obras de las primeras.

No fue una acción aislada sino una más dentro de una serie de propuestas desarrolladas por el colectivo Nosotras Proponemos, un conjunto de mujeres feministas que milita por la igualdad en el mundo del arte (o por la igualdad a secas, más bien).

No faltará, claro, quién diga: ¿acá también? La respuesta es fácil: sí, acá también. Un estudio compartido por Andrea Giunta (parte fundacional de Nosotras Proponemos) muestra por ejemplo la representatividad de la mujer en los premios Salones Nacionales.

Son los reconocimientos que otorga el estado a las artes visuales. No solo se galardona un artista por año sino que incorpora su obra al Estado. Un dato: de 1911 a 2016, en la categoría pintura se premió a 91 varones y 5 mujeres: Ana Weiss de Rossi (1939); Raquel Forner (1956); Marcia Schvartz (2013); Diana Dowek (2015) y Carolina Antoniadis (2016).

Gandores de los Salones Nacionales desde 1911 hasta 2016. Fuente: Nosotras Proponemos.
Gandores de los Salones Nacionales desde 1911 hasta 2016. Fuente: Nosotras Proponemos.


El Ministerio de Cultura de la Nación, a través de la Secretaría de Patrimonio conducida por Marcelo Panozzo, este año relanzó las bases de los Salones Naciones, incluyendo condiciones que aseguren la representación igualitaria de varones y mujeres en jurados, seleccionados y premiados.

Al respecto, el manifiesto de Nosotras Proponemos dice: “Promovamos, exijamos y respetemos la representación igualitaria en el mundo del arte (estratégicamente el 50% en lugar del actual 20%), tanto en las colecciones de los museos y otras instituciones culturales, como en las colecciones privadas, en las exposiciones colectivas, en los premios (paridad en la selección, la premiación y los jurados), en las ferias de arte, en las representaciones internacionales tales como las bienales, en las reproducciones de obras en libros y catálogos colectivos, en las tapas de las revistas, en los porcentajes de artistas en las galerías de arte”.

Según un relevamiento realizado por el Bellas Artes, de un total de 13 mil obras que tiene el museo, solo 420 son de mujeres. Sin embargo, no se puede considerar un número fiel ya que hay mucha obra anónima, otras con autorías no comprobadas y algunas del siglo XII al XVIII que pueden haber sido hechas por mujeres pero en épocas en las que ellas no firmaban y quedaban con autoría masculina, o incluso con el nombre del marido.

Para Mariana Marchesi (Directora Artística del Museo), más allá de la situación de evidente desigualdad, lo importante es lo que se puede hacer para cambiar la situación.

“Los discursos dominantes de la historia del arte fueron pensados casi exclusivamente desde una mirada masculina. Más allá de una cuestión de números, este escenario lleva a reflexionar sobre la manera en que se comprenden las imágenes y cómo se construyen las reglas en el mundo del arte, aun en el presente”, escribe en el texto de presentación de A la conquista de la luna, una exposición que reunió obras de gran formato de mujeres argentinas y se presentó a principio de año en el museo. En ella se invitaba a reflexionar sobre el lugar que ocupan las artistas en el campo del arte y la cultura.

“¿Cómo empezar? Mirar al interior de las instituciones y delinear políticas destinadas al cambio es un primer paso para trabajar por la igualdad, generando espacios y oportunidades inclusivas que permitan saldar las inequidades del pasado y del presente”, proponen Marchesi y Andrés Duprat, Director Ejecutivo del Bellas Artes.

La obra de Sarah Grilo, iluminada durante los apagones por el mes de la mujer en el Bellas Artes.
La obra de Sarah Grilo, iluminada durante los apagones por el mes de la mujer en el Bellas Artes.


El Malba (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires), es otra de las instituciones pioneras en esta materia. Durante la gestión de Agustín Pérez Rubio (saliente Director Artístico, aún no se nombró al nuevo), de un 17% de obras de mujeres exhibidas, se subió a un 46%.

Además, su gestión fue orientada a aportar a la igualdad de género no solo en la paridad de los/as artistas exhibidos en sala, sino también como política para las nuevas adquisiciones (compra de obras de artistas mujeres) y elección de exposiciones temporarias.

También se fortalecieron los programas educativos desde una mirada de género, y se armaron ciclos de cine para aportar a la discusión.

Ganadores de Salones Nacionales en categoría Dibujo. Fuente: Nosotras Proponemos.
Ganadores de Salones Nacionales en categoría Dibujo. Fuente: Nosotras Proponemos.


“En la última edición de arteBA, el 33% de los artistas eran mujeres y el 67% varones. En 2017, de los 10 premios a la trayectoria artística que otorgó el Fondo Nacional de las Artes solo se reconoció a una mujer”, son algunos de los datos que destaca Andrea Giunta en esta entrevista. Su militancia sobre el tema es reconocida en el mundo del arte.

Rodrigo Cañete conoce bien su trabajo. Reconocido crítico de arte y director Love Art Not People (uno de los medios más irreverentes de la actualidad), cree en el valor del debate pero dice que no es nuevo. “Pensar que el debate de género entra en el arte hoy no es verdad. De hecho el arte feminista define el arte posmodernista de los últimos cuarenta años. Estoy pensando en Judy Chicago, Eva Hesse, Louise Bourgeois… y que además definieron una oposición al modernismo masculino incorporando la narrativa de la vida personal de la mujer, la cuestión del cuerpo y demás”, dice.

“Es difícil no estar de acuerdo con el reclamo de género, sin embargo no sé si estoy de acuerdo con que tiene que haber igualdad de representación en términos de porcentaje entre hombres y mujeres. Eso iría contra la calidad. Lo que sí tendría que haber es igualdad en los boards de las instituciones, y creo que la hay”, dice Cañete.

Para él, el tema volvió a escena gracias al #MeToo. “Andrea Giunta busca la manera de meterse en esto para radicalizar un poco más el discurso. Mi crítica es que se olvida un poco de poner el tema en relación con el arte. El problema es transformar todo en un reclamo gremial, reclamo que además ya fue parte de una serie de performances y acciones que sucedieron en la década del sesenta. Todo esto que está ocurriendo hoy es algo que ya ocurrió dentro del arte”, concluye desde Londres, donde vive.

El 8 de marzo del 2019, cuando se celebre un nuevo Día de la Mujer, es probable que las luces de los museos vuelvan a apagarse. Pero ya nunca va a ser igual. La oscuridad, poco a poco, comienza su irrefrenable retirada.

Foto apertura: “Bocanada”, Graciela Sacco.

Sociedad | 30 de julio

Dormir entre cartones: qué sienten y cómo sobreviven las personas que viven en la calle

“Yo sé lo que es dormir en la calle. Estuve ahí banda de años: Constitución, Puerto Madero, Once, Caballito, Pasco, Alberti, Congreso, Castro Barros… Me venía caminando de Liniers hasta Once todos los días para hacer plata. Yo sé cómo es. Nadie te da un abrazo. Nadie te valora. Todos te discriminan por cómo estás vestido. ¿Entendés? Yo sé lo que es tomar frío y pasar hambre. Acostarte solo y levantarte solo. No hay vida así, pero se puede empezar todo de cero. Eso le dije, podés empezar todo de cero. La vida sigue y hay que darle para adelante varón, mirá el cielo. Mirá la luna. Por qué dejar esta vida, varón, si todavía tenemos para seguir adelante”.

Patricia Marín y su hijo, Bruno Ledesma.

El que habla es David. Cerca suyo, Bruno sonríe apretando los dientes. Pone las manos con los pulgares hacia arriba y mira fijo al celular. Le gusta que le hagan fotos. Cuando la cámara termina, se acerca y dice: “¡¿a ver?!”. Tiene 5 años y vive con Patricia, su mamá, en el mismo barrio en el que nació Maradona: Villa Fiorito. Es el primero en su familia que no vivió en la calle. Antes, Patricia pasó muchos años sin casa. No es un mal de pocos: según los datos oficiales del Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad, en Buenos Aires hay 1091 personas en situación de calle. Sin embargo, un censo alternativo presentado por el Ministerio Público de la Defensa indica que son 4.394.

Patricia es tímida. Suele estar en silencio mientras su hijo juega con desconocidos o sus sobrinas se le acercan a contarle cosas. No sé qué calla Patricia, la entrevista con ella se limita a estar sentados uno al lado del otro durante un rato sin decir nada. Está bien así.

Sus sobrinas en realidad son las hijas de su vecina, Mirta Franco. Mirta tiene 53 años y una voz finita. Las dos veces que la veo tiene la mitad de la cara cubierta por una bufanda blanca y negra como de cebra. La conocí un martes a las nueve de la noche en Rivadavia y Castro Barros, donde se junta cada martes la gente de Caminos Solidarios, liderada por Mariela Fumarola. Allí comparten una comida, reparten algo de ropa y conversan. Mirta va hasta ahí a recibir algo de lo que le falta. La segunda vez la veo en la Plaza de Mayo, en las cenas que se organizan en la galería de la Catedral de Buenos Aires. Entre medio, ella hará en su casa en Fiorito algo similar, ayudando a gente del barrio que tiene incluso menos que ella.

Nació en Chaco y sus padres la dieron en adopción, o más bien la abandonaron. “Hasta los cinco años fui criada por un hombre que me pegaba y me trataba mal. Pero entonces me dejó y me adoptó mi padre, el que yo considero mi padre. Con él, que es un hombre bueno, llegué a Buenos Aires”, recuerda Mirta.

Mientras habla la escucha David, uno de sus hijos y cuyo relato abre esta nota. Tiene 22 años y dice que es la primera vez que escucha la historia de la infancia de su madre. Sabía que era del chaco pero no que había sido adoptada o maltratada por un hombre. La escucha con sorpresa. Mirta me mira y dice que los chicos no saben nada de su pasado. Que no es algo que tenga escondido sino algo por lo que nunca le habían preguntado.

Vivió cerca de diez años en la calle, ocho de ellos con David y sus hermanos. Hoy conviven en una casa en Villa Fiorito. “Los inviernos eran lo más duro”, dice David. “Me acuerdo que yo iba siempre a un restaurante que tenía el motor del aire acondicionado afuera, en el piso, entonces me acostaba al lado para recibir el aire caliente que largaba. Cuando encontraba ese lugar libre dormía bien, pero cuando estaba ocupado era muy duro”, cuenta.

“Yo sé lo que es tomar frío, lo que es pasar hambre. Lo que es dormir en la calle, acostarte solo y levantarte solo. Ya sé que no hay vida así, pero podés empezar todo de cero”.

– David Franco –

DavidFranco1

David está vestido con una remera de manga larga. Tiene una gorra y lleva puesta una mochila. Tiene tatuajes en todo el cuerpo, algunos se asoman por el cuello de su chomba. Tiene una barba prolija y se ríe fácil. Usa mucho la palabra varón y la palabra amigo. Y sobre todo, cuando habla de la otra gente que vive en la calle, usa la palabra hermano.

“Hace poco iba viajando en el colectivo 31 y atrás se me sentó un hombre. Iba vestido así nomás, un hombre normal. Y me dice: ‘amigo, ¿no sabés dónde queda La Costera?’. Se lo dije. Lo veía triste. Entonces le pregunté por qué estaba desanimado. ‘Sabés lo que pasa amigo, se murió mi mujer’, me dijo. ‘¿Y sabés que? Lo perdí todo. Estoy en la ruina, duermo en la calle’, así me dijo. Y me contó que tenía HIV y pensaba que en cualquier momento se podía morir y nadie iba a saber. ‘Estoy solo’, me dice, ‘para mi la vida ya no es nada’. Y ahí le dije todo. Yo sé lo que es la calle, le dije”. Lo alentó, le dijo las palabras con las que empieza esta nota: palabras de un hombre que estuvo en la calle a otro que está hoy.

¿Qué te respondió?, le pregunto. “Nada. Le dije amigo vení, amigo dame un abrazo. ¿Y sabés qué? Lo abracé. Lo abracé y me dijo gracias por tus palabras. Gracias por no discriminarme. Me dio como una lástima, cuando me dio el abrazo me dieron ganas de llorar. Porque yo lo entendía. Para mi es como un hermano, porque los que vivimos en la calle somos hermanos entre nosotros. ¿Entendés? Somos hermanos”.

“Si no hay techo, que haya fe”

Rodolfo dice “ya conocemos el sufrir”. Dice “ya estamos golpeados por la vida”. Dice que ahora va a la iglesia en Lanús y está en el camino del señor. De su tiempo en la calle recuerda que con unos amigos se acostaban a dormir juntos para darse calor y que muchas veces amanecían bañados en pis. “Es que había uno que para darse calor siempre se meaba y nos empapaba a todos”, dice, y se ríe, y recuerda que al menos sentían un ratito de calor.

Rodolfo tiene 38 años, estuvo preso y vivió en la calle.
Rodolfo tiene 38 años, estuvo preso y vivió en la calle.


“Ahora ya tenemos hijos y no queremos que ellos pasen lo que vivimos nosotros. Queremos que tengan educación, que vayan al jardín, que vivan el día a día. A pesar de que el país no da abasto, enseñarles a ser dignos. Porque gracias a Dios todavía nos despertamos día a día. Si no hay techo, que haya fe”.

¿Cómo seguían el día después de eso?
¡Con olor a zorrino! Lo querés matar a tu amigo pero qué vas a hacer, estábamos todos en la misma condición.

Ramón Juárez también vivió en la calle muchos años. Trabajaba vendiendo golosinas en la zona del obelisco, Ingeniero Huergo y Puerto Madero. “Vendía mantecol, turrones, de todo”, recuerda. Hoy tiene 63 años y vive en Berazategui. Hace unos años entraron a robarle a la casa y lo golpearon. Durante días no salió de la casa. Como le sorprendía no verlo en los encuentros, Mariela Fumarola fue a buscarlo a la casa. Empezó a gritarle desde afuera hasta que Ramón contestó y abrió la puerta. Una especie de estrés post traumático lo había hecho recluirse, sin comer ni hablar con nadie. Hoy va cada viernes a cenar a la Catedral.

ramonjuarez

“En la calle hay mucha gente buena y mucha gente mala. Hay de todo. Es muy duro pero hay que creer que se puede salir. Yo creo mucho en Dios”.

– Ramón Juárez –

Entrevista con un hombre de la calle

“Es mi familia. Cuando uno duerme el otro cuida, y cuando uno cuida el otro duerme. Si uno escucha un ruido llama al que descansa. Y así. Comemos juntos, nos escabiamos juntos, nos drogamos juntos, vendemos juntos… Durante el día cada uno hace sus cosas y después nos encontramos”. Gastón habla así de Mariano, su hermano de la calle. Viven juntos en Paseo Colón y avenida San Juan, al lado de la escuela Isauro Arancibia.

Gastón es más de los gritos y comentarios al pasar. Se acerca, dice alguna cosa simpática y otra más bien intimidante y se va. Tiene ese tipo de humor que no se sabe cuándo se va convertir en enojo. Mariano en cambio es más calmo, le gusta charlar, contar sus cosas. “Hace una banda estoy en la calle, muchos años. Pero qué va a ser, es lo que toca”, dice.

¿Como es la vida en la calle?
Y… ahora mejor porque estoy superando un consumo muy grande. Estoy yendo a un centro en Barracas. Un comedor de rehabilitación, donde como, me baño, chamuyo con psicólogos sociales.

¿Qué estuviste consumiendo?
Paco. Pero hace más o menos dos semanas y media que no consumo.

¿Cómo llegaste a eso?
Por la calle. Tomaba merca, y la merca me llevó a la base y así.

¿Y por qué llegaste a la merca?
Y… a la merca llegás, amigo. Vas y comprás en la villa y ya fue.

¿Por qué creés que caíste en esa? ¿La joda? La noche?
Si, la joda. Compañeros, faso, escabio, escabio, escabio y ahí uno saca una bolsa y empezás a tomar. Y cuando se complica conseguir la merca, vas al paco porque es más barato.

¿Por qué tomabas paco? ¿Qué te da?
Te saca los problemas que tenés en la vida. Tomás y te saca los pensamientos malos. Todos tenemos problemas.

Gastón y Mariano viven juntos en la Avenida Paseo Colón.
Gastón y Mariano viven juntos en la Avenida Paseo Colón.


¿Tu preocupación principal es que estás en la calle?
No, la calle es lo normal. Ya te olvidás. Tengo lugares para ir a dormir además, porque me ofrecen, pero yo no quiero. Estoy mejor en la calle. Con mi compañero, Gastón.

¿No te da miedo?
No, al contrario. A la gente a veces le da miedo. Te miran con una cara… Lo que no me gusta es cuando subís a un colectivo y te miran con una cara malísima, esconden las cosas. Y digo yo: ¿por qué? Si somos carne y hueso. ¿Por la cara? ¿Por la vestimenta? Por qué no te acercás y me preguntás: eh, muchacho, por qué estás así, cómo llegaste… Hablen con la persona de la calle, no la discrimen. Te miran con una cara como que la vas a robar. Y no, no la vas a robar, estás sentado en un colectivo nomás. No somos chorros, los presidentes son chorros, ellos roban una fortuna. Nosotros robamos una papa o un pan y nos comemos años en cana.

¿Estuviste preso?
Mucho tiempo. Nueve años y cuatro meses. En Mercedes, en Olmos y en Sierra Chica. Por robo calificado e intento de homicidio.

¿Cómo saliste?
Bien. Estudié, trabajé, porque tengo una hija de 7 años: Morena Soledad.

¿La ves?
No, por problemas que tengo. La extraño mucho. Hoy estuve viendo un video que me mandaron de ella bailando en la escuela.

¿Te gustaría verla?
¿Cómo no? Más bien. Si la pudiera ver capaz cambio mi pensamiento. Rescatarme de vuelta como estaba antes…

Capaz conviene que sea al revés, ¿no? Rescatarte primero para verla.
Y yo prefiero verla primero, que me vea cómo estoy, charlar con ella. Ella cumple 8 este año, el 1 de noviembre, y yo el 3. Somos dos escorpianos, nos entendemos.

¿A tu madre y hermanos los ves? ¿Hablás por teléfono?
No. Hablé con mi vieja el otro día pero no hablo porque los teléfonos los tengo y los vendo, para qué te voy a mentir, los vendo. Pero ya voy a tener.

¿Si te dijera que viene un Dios y te dice que podés pedir lo que quieras, una sola cosa, pero lo que quieras, y te lo va a dar. ¿Qué le pedís?
Que me lleve.

¿Por qué?
Porque ya la viví, ya no quiero sufrir más. Y este país ya no da para más. Antes de que vengan y nos maten prefiero que me lleve Dios. Lo sueño a veces, y digo: por qué no me llevás, Barba.

¿Creés en Dios?
Sí, creo. Fui bautizado en el Espíritu Santo.

Si no te lleva por algo será entonces.
Por algo será. Hace dos años me clavaron una cuchillada acá atrás, en una pelea, me tuvieron que abrir acá la panza para sacarla. Estuve ocho meses internado. Me daban por muerto.

¿Qué pasó? ¿Algo en la calle?
Sí, en la calle. Son circunstancias que pasan. No quiero recordar las cosas pasadas. Esos recuerdos te revuelven la cabeza y llegás al consumo. Porque estás angustiado y te levantás medio loco y pum, te da ganas de consumir para que se te pase, para que se te vaya el peso viste… A veces me pongo a analizar mis problemas, todos mis problemas y estoy ahí y lloro.

FrioCero
Actualidad | 25 de julio

Qué significan los cambios en la política de defensa

El Presidente anunció un cambio en la labor de las Fuerzas Armadas. La nueva directiva abre la posibilidad a que participen en la lucha contra el narcotráfico o el crimen organizado, las dos hipótesis de conflicto que ve el gobierno como posibles. Quiénes se oponen y qué implicancias tiene la decisión.

Qué pasó. El presidente Mauricio Macri anunció una nueva política nacional de defensa. Allí se dice cuáles son los riesgos, las amenazas, los amigos, enemigos del país y los problemas de defensa.

  • Durante el kirchnerismo se hicieron dos presentaciones de políticas de defensa en las que dijo que estábamos en zona de paz (por lo cual, subyacía a ese análisis, el desarrollo de las FFAA no era prioridad).
  • En el nuevo plan se presentarán las situaciones que el gobierno entiende como nuevas amenazas: narcotráfico y crimen organizado.
  • No hay peligro de amenazas tradicionales ni hipótesis de guerras.

Cuál fue la polémica. Como parte de esa política de defensa, también anunció la eliminación del decreto 1691 y la modificación del decreto 727. Ambos dictados por la ex Ministra de Defensa Nilda Garré en 2006.

  • El 727 decía que fuerzas armadas solo podían ser utilizadas contra fuerzas militares estatales de otro país. Eso dejaba afuera todas las demás utilizaciones posibles.
  • A partir de ahora, si así lo determina el presidente, podrán actuar en situaciones de seguridad interior, por ejemplo, contra el narcotráfico.
  • En el decreto 1691 indicaba que las FFAA no podían observar el narcotráfico ni prepararse o entrenar para combatirlo. Desde la fuerza sostienen que es imposible servir de algo si no se les permite entrenarse al respecto. La eliminación de ese decreto lo hace posible.
  • No cambió la ley de defensa, que separa tajantemente la seguridad de la defensa.
  • Además, anunció que en un plazo de 3 etapas se va a recomponer la situación salarial, la situación personal de cada oficial y su carrera militar, y la situación del equipamiento.

Cuál es el valor simbólico del anuncio. Para quienes se oponen al gobierno y a la medida, el valor simbólico que le otorgan es que representa un regreso al pasado y la posibilidad de ver a Fuerzas Armadas en la calle. La interpretación que hicieron las fuerzas militares es que Macri tomó conciencia de que es Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas.

  • Lo hizo en un escenario rodeado de militares frente a una unidad del Ejército.
  • Habló al país y pidió respeto para los militares.

Quiénes influyeron. Las fuerzas militares, fundamentalmente el Jefe de Estado Mayor Conjunto, teniente general Bari del Valle Sosa, quien tiene una buena relación con Gustavo Lopetegui, quien está a cargo dentro de Jefatura de Gabinete de hacer seguimiento al Ministerio de Defensa.

Quiénes se oponen. El kirchnerismo sobre todo, a través de sus líderes políticos, y el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales), que se pronunció al respecto. Además, algunos sectores de las Fuerzas Armadas.

  • Los sectores que se oponen por fuera de la Fuerza, esgrimen que puede derivar en el regreso al pasado y la dictadura, y el caso Méjico (donde la acción del ejército contra el narcotráfico generó más muertes que resultados concretos).
  • En el frente interno hay resistencia en los altos mandos, de Coroneles hacia arriba. 
  • Los reparos tienen que ver con la protección legal de los militares si actúan en situaciones internas.

Fundamentos. El principal argumento legal de quienes defienden el anuncio es que la taxativa limitación que generaban los decretos de Garré no representaban el espíritu de la ley de defensa, que sí separa seguridad de defensa pero queda a criterio del Presidente en qué casos deben intervenir.

Qué cambiará. En lo inmediato lo único que cambiarán son los decretos, pero cómo impactará eso en la vida real es otro tema. Hacia dentro de la fuerza saben que al corto plazo no cambiará nada porque se necesitaría presupuesto y en el contexto actual esa plata no está.

  • A largo plazo puede cambiar la capacidad de las FFAA para influir positivamente en la lucha contra el narcotráfico.

Quién decidirá en qué temas debe involucrarse a las fuerzas armadas. El Presidente de la Nación, Comandante en Jefe de las FFAA.

Quién regulará/controlará sus directivas. El Congreso de la Nación.

Sociedad | 24 de julio

El peor de los mapas: quiénes murieron de frío en lo que va del año y dónde sucedió

Durante el 2017 hubo 5 muertes a causa del frío. Este año, con el invierno casi por la mitad, ese número no solo se duplicó sino que llegó a 13. Si bien no en todos los casos la causa de muerte fue confirmada, los informes de las autoridades que asistieron a cada caso informaron que ese era el motivo. El primer caso del año sucedió el 28 de mayo en Viedma y el último (al cierre de esta nota) el 23 de julio en Santa Fe.

Dónde sucedieron y quiénes eran esas personas lo contamos en esta nota, porque en todos los casos se trató de personas y no, justamente, de casos.

28 de mayo – Viedma (Río Negro)

Fue la primera muerte por frío en el año. Se trata de Valentín Fernández, quien amaneció sin vida acostado contra un rincón externo del Centro Municipal de Cultura. Murió de hipotermia, después de un largo tiempo viviendo en la indigencia. Leé más.

4 de junio – La Calera (Córdoba)

Sucedió en La Calera, a pocos kilómetros de la capital. Un hombre de entre 50 y 60 años fue encontrado sin vida en el interior de una obra en construcción. El responsable del lugar lo halló en el interior del lugar, cubierto por una frazada liviana y un pedazo de cartón. Leé más.

5 de junio – Tucumán

Juan Carlos Cantero, de 55 años, fue hallado sin vida entre las avenidas Independencia y Colón, en Tucumán. No había marcas de violencia ni heridas a la vista, por lo que todo apuntaba a que había muerto por hipotermia. La madrugada de ese día había sido particularmente fría. Los hijos de la víctima dijeron que su padre no sufría ningún tipo de enfermedad. Leé más.

5 de junio – San Salvador de Jujuy

Cerca de las cuatro de la tarde la policía recibió una denuncia y se acercó a la zona indicada. Allí encontró el cuerpo sin vida de Luis, un hombre de 59 años en situación de calle. “Era pollero, trabajaba todos los días. Su familia se fue a Guatemala y Brasil”, contó un conocido suyo, también en situación de calle. Leé más.

7 de junio – San Salvador de Jujuy

Su nombre era Luis Ríos Zamora. Vivía en situación de calle y tenía dos hijos en la provincia de Salta. “Se trataba de un viejo conocido, muy resistido a recibir ayuda, al punto de no recibirnos un plato de comida caliente”, contó Cintia Páez, directora provincial de Protección Integral de Personas Adultas Mayores. Leé más.

MapaArgentinaFrio

18 de junio – Rosario

José Chávez tenía 47 años. Según el parte oficial murió por un avanzado cuadro de hipotermia. Estaba cubierto por una frazada, recostado sobre el césped. Los investigadores presumen que vivía en la indigencia. Leé más.

21 de junio – Melchor Romero (La Plata)

“Todo indica que se murió por el frío, es un sin techo de la zona, pero debemos esperar el resultado de las pericias para confirmarlo”, dijeron las autoridades. El cuerpo del hombre, del que no se sabe la identidad, fue encontrado en la calle 520 y la 175, en la localidad de Melchor Romero, La Plata. Leé más.

2 de julio – Santa Lucía (San Juan)

Un llamado anónimo a la comisaría 5ta de Santa Lucía habría advertido el caso. La víctima tenía cerca de 40 años y era oriunda de Jujuy. Fue hallado en Hipólito Yrigoyen y Lateral de Circunvalación a la hora de la siesta. Según la Policía, el causante de la muerte fue el frío extremo. Leé más.

3 de julio – Constitución (CABA)

Walter García tenía 33 años y trabajaba de cartonero. Hace meses estaba en situación de calle. Murió frente a la sede central del programa Buenos Aires Presente, entre las 3 y las 4 de la tarde. Leé más.

22 de julio – Mar del Plata

Ana Paula falleció en la madrugada. Tenía 48 años y vivía en la calle. Fue encontrada en el descampado donde está ubicado el Circo la Audacia, a pasos del Museo MAR, en Mar del Plata. Según el resultado preliminar de la autopsia, el fallecimiento se produjo por hipotermia y excesivo consumo de alcohol. Su pareja, Mario, había llamado a emergencias y una ambulancia se había acercado a atenderla. Sin embargo, aunque la examinaron, dijeron que no era necesario internarla. Se fueron del lugar y murió a las dos horas. Leé más.

20 de julio – La Quiaca (Jujuy)

Teófilo Zotar era empleado de hospital “Dr. Jorge Uro” de la ciudad fronteriza de La Quiaca. Tenía 35 años y murió de frío en el pasillo del edificio donde vivía su ex novia. No logró entrar a la casa porque ella no estaba. Se quedó dormido y ya no despertó. Esa noche llegaron a hacer cerca de 10 grados bajo cero. Leé más.

23 de julio – Rosario

Un hombre de 49 años murió en la puerta del Refugio Sol de Noche, que recibe hombres en situación de calle. Tenía asma y según fuentes policiales pudo haber muerto por hipotermia. Sin embargo, el director del centro, Horacio Echenique, desmintió esa versión. “Dijo que le faltaba el aire y buscó salir afuera como cualquier persona que le pasa eso. Personal del Sies (Servicio Integrado de Emergencias Sanitarias) trabajó durante 45 minutos para que no falleciera, pero no hubo nada que hacer. No murió de frío. Había tomado el mate cocido que todos reciben apenas entran”, explicó. Leé más.

23 de julio – Villa Constitución (Santa Fe)

Tenía 33 años. Su nombre era Manuel Alvarado y vivía en el barrio Las Chapitas de Villa Constitución, Santa Fe. Apareció sin vida en un baldío, sin golpes ni heridas. Los efectivos llegaron al lugar alertados por un llamado de un vecino que vio el cuerpo tirado. Leé más.

¿Cómo ayudar?

Según un relevamiento que hizo la Red Solidaria, en el 2007 murieron 67 muertes por frío en 20 ciudades. Fue el año que se creó la campaña Frío Cero. Casi diez años después, en el 2016, hubo 11 muertes. Este año ya se cuentan 13.

La campaña consiste en visibilizar la problemática, avisar cada vez que se ve a una persona en situación de calle, hacer recorridos y entregar abrigos. Sin embargo, lo más importante es empezar por lo básico: si ve a alguien en situación de calle, avise a estos números:

FrioCero
Cultura | 23 de julio

La polémica en el arte: por qué los museos deben promoverla

Una foto de Brooke Shields desnuda a los 10 años generó controversia. El fin de semana sucedió lo mismo con una obra de teatro llamada Dios y la Iglesia pidió que fuera suspendida. ¿Cómo lidian los museos con la controversia y aseguran la libertad de los artistas? ¿Es siempre válida la provocación? Una vez más, la discusión sobre el arte y la libertad vuelve al centro de la escena.

Era el último año de siglo XX. En la sede central de la Alianza Francesa en Buenos Aires se inauguraba una muestra del fotógrafo Alberto Goldenstein. Nada extraño hasta entonces, si no fuera por la mancha.

“Provocó tanto revuelo que me pidieron que lo resolviera”, dice hoy la curadora de arte Sonia Becce, directora de la Alianza por ese entonces. 

Resolvieron poner un papel cubriendo la imagen y que quien quisiera verla más allá de la advertencia levantara el velo. Por supuesto, se corrió la bola y la muestra recibió más visitantes que nunca, público desesperado por acercarse a espiar la imagen prohibida. (Más adelante, sobre el final de la nota, usted también podrá hacer algo parecido).

La cuestión, más allá de la anécdota, es la siguiente: ¿qué significa que una imagen ofenda? No es una pregunta meramente hipotética. El último fin de semana se estrenó en el Festival de Rafaela, Santa Fe, la obra “Dios”, de Lisandro Rodríguez, y el obispo de la ciudad, Luis Fernández, se indignó: “es un agravio al espíritu religioso que no colabora con la pacificación anhelada de nuestra sociedad”, escribió. En la obra hay una figura del Papa Francisco que en un momento es abrazada por actores desnudos.

Algo parecido sucedió con la muestra de Richard Prince en el Malba. Luego de la inauguración corrieron mensajes en las redes pidiendo que fuera levantada a causa de una foto en particular. En ella está la actriz Brooke Shields a los 10 años posando desnuda. Aunque sea una nena, la imagen tiene un fuerte contenido erótico.

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No es una obra nueva sino que arrastra ya cuatro décadas de polémica. Fue realizada en 1975, con permiso de la madre de Shields, por el fotógrafo Garry Gross. Luego Richard Prince fotografió la fotografía y la hizo mundialmente famosa, al punto que llegó a subastarse por millones de dólares. Lo de Prince (que afrontó un juicio por el derecho de autor), no es nuevo: en su obra se repite el recurso de tomar imágenes de otros y resignificarlas, poniendo en tensión distintas prácticas de la cultura norteamericana -la sexualización de los cuerpos infantiles en este caso. Lo de Garry Gross fue con fines publicitarios (y también afrontó una demanda, pero ganó por tener el permiso firmado de la madre de Shields). Ninguno de esos juicios terminó con la polémica, que se revivió ahora en Buenos Aires.

¿Es realmente una obra que despierta preguntas o es una provocación sin sentido? La pregunta obviamente no es nueva al mundo del arte. Tampoco lo es para el museo, que pudiendo imaginar lo que provocaría decidió exhibirla igual.

“Hoy lo que generan las redes sociales es que se comparten infinitas imágenes sin contexto. Pero nuestra pregunta es cómo genera el museo ese contexto para que el mensaje se vuelva una discusión interesante y no sea solo una provocación”, dice Guadalupe Requena, Coordinadora de Comunicación del Malba.

“Es un debate que trasciende la foto de Prince. En muchos museos del mundo se han debatido imágenes del arte clásico del siglo XVII, XVIII y XIX con gente haciendo pedidos para que se bajen obras del renacimiento por tener ángeles erotizados… Durante un siglo eso no fue un tema y hoy sí lo es”, agrega Requena.

Por su parte, Sonia Becce dice que tenemos que atender al contexto de época. “Si en una pintura de hace doscientos años hay una mujer desnuda y hombres vestidos y lo bajamos por la mirada machista que representa me parece que nos lo perdemos, porque si uno expone eso está mostrando un modo de hacer las cosas que no queremos que suceda más y nos ayuda a tenerlo presente. Si en cambio edulcorás la historia o limás sus bordes te queda una relato lineal y anodino que no es real. Dentro de 400 años vamos a ser leídos con otros problemas y no me gustaría que dejen de lado obra por problemas que hoy no conocemos”.

En la misma línea opina Mariana Marchesi, Directora Artística del Museo Nacional de Bellas Artes, para quien ocultar determinadas cosas evita la existencia de algunos debates necesarios: “Se invisibilizarían temáticas que uno quiere discutir. Parte de la convivencia social tiene que ver con aceptar cosas con las que uno no acuerda”. A su vez, aclara que al menos en el Bellas Artes no se está bajando obra.

El arte como punta de lanza

“Hay un carácter anticipatorio del arte que tiene que ver con poner sobre la mesa temas tabú o cosas que no se explicitan. Hay un espíritu de provocación y de expandir los límites de la conversación”, dice Guadalupe Requena, y recuerda uno de los casos más emblemáticos de provocación y escándalo que sucedieron en la Argentina en el último tiempo: la muestra de León Ferrari en el Centro Cultural Recoleta.

Fue en el año 2004. En ella se exponía una imagen controversial de Cristo sobre un avión. La iglesia se indignó tanto que pidió que levantaran la obra. “Una blasfemia que avergüenza a nuestra ciudad”, definieron, e invitaron a la gente a unirse a una jornada de ayuno y oración. Finalmente no logró la cancelación, pero la muestra estuvo cerrada durante 30 días.


Pero qué objeto tienen, realmente, los intentos de censura. No solo son absurdos por atentar contra la libertad de expresión sino también, en el peor de los casos, por su falta de eficacia. En su momento la iglesia quiso evitar que la gente viera la obra de Ferrari, y casi 15 años después es una de las muestras más recordadas de Buenos Aires.

Leandro Erlich es uno de los artistas argentinos de mayor renombre hoy. Actualmente trabajando en Japón, entiende que aunque sea en vistas de una nueva conciencia sobre ciertos temas, bajar obra es una forma de censura. “El arte tiene dos capacidades. La de ser documento de su tiempo y la de ser reinterpretado según los nuevos paradigmas. En cualquier caso la censura siempre me parece un disparate. Es asumir que no existirá capacidad crítica”, dice a Red/Acción. Y aporta un nuevo ángulo a la discusión: el lado del artista.

¿Hasta qué punto está habilitado un artista a tener absoluta libertad para trabajar? ¿Hay temas en los que no deberían meterse? “Es un tema circunscrito a la ética y moral. Pienso que el arte es una vía de expresión. Y debe ser lo más libre posible. Los límites serán aquellos que cada artista lleve en sí. El punto relevante no es si hay temas de los cuales no se debería hablar o temas de los que sí. Lo esencial es que la obra sea buena y honesta. Eso ‘la habilitará’”, sostiene Erlich.

Hace poco sucedió otro escándalo con la torta con cuerpo de Cristo que comió el Ministro de Cultura de la Ciudad, Enrique Avogadro. El funcionario se entregó a la propuesta de los artistas y luego fue condenado en las redes sociales por una supuesta falta de respeto.

Sin embargo, mucha otra gente considera que allí, en la capacidad de indignar, radica la principal nobleza del arte. “Debemos rescatar siempre ese carácter subversivo que contiene el arte contemporáneo, su posibilidad de romper reglas, de mirar desde otro lado, de hacernos correr de nuestros hábitos y con frecuencia salir cambiados después de la experiencia”, escribe Andrés Duprat, director del Bellas Artes.

“El arte no está regulado por otros valores que los que propone, y a veces ni siquiera por ellos: nada le es menos ajeno que la moral, no es ni pretende ser meritorio, ni justo, ni adecuado. Acontece, pasa, es, y continúa siempre, finalmente, inexplicable”, sigue el texto que escribió y que comparte Duprat con Red/Acción para ser parte del debate.

“¿El arte tiene que ser siempre provocativo? No. Pero cuando lo es interpela de un modo formidable”, dice a su vez Elio Kapszuk, reconocido curador. “Puede herir susceptibilidades, sí, pero la susceptibilidad es un tema individual y privado. Que una obra pueda herir los sentimientos no la vuelve apta para la censura”, agrega.

¿Es válido entonces todo tipo de provocación en tanto represente una idea? “Es relativo”, dice Sonia Becce. “A veces hay que usar la simbolización y no el enfrentamiento directo. De todos modos, es como la discusión sobre el aborto: cada uno puede tener su punto de vista y el otro grupo se siente herido o atacado. León Ferrari sentía la necesidad de enfrentarse a la iglesia de ese modo, lo hacía de forma provocadora, pero tenía un sentido. Creo que con respeto se puede decir cualquier cosa. Es el mismo respeto que debe tener la gente a la hora de mirar. Trabajar desde la pluralidad todavía es una materia pendiente que tenemos: deberíamos aprender a convivir aunque haya cosas que nos caigan mal”.

¿Cómo lidia el museo con la controversia?

Actualmente está expuesta en el Blanton Museum of Art de Austin, Texas, una muestra con una pintura del Ku Klux Klan. En la obra de Vincent Valdez se ve a miembros del clan racista en el mundo de hoy. Hay una camioneta moderna a un lado y uno de los personajes tiene un iphone. Aquí pueden ver una foto de la pintura y una nota del New York Times al respecto.

Lo que propone el artista es discutir sobre el racismo aún presente en los Estados Unidos. No obstante, ¿lo resguarda eso de ser mal interpretado o de ofender? Cómo deben manejar los museos este tipo de expresiones. La Coalición Nacional Contra la Censura de Estados Unidos (NCAC), lanzó un documento en el que expone las mejores prácticas museológicas para manejar la controversia. Habla de asegurar la libertad de los artistas, adelantarse a las polémicas, comunicarse con la prensa y educar al público para que tenga un abordaje formado.

Sin embargo, ¿es productiva la vocación de “contener”? Regresa la pregunta de siempre. Si la intención del arte es despertar preguntas, por qué sería voluntad del museo acallarlas. ¿Para qué licuar el impacto de una bomba que uno mismo tira?

“Una de las constantes habituales a la hora de pararse frente a una obra de arte, como experiencia actual, la constituye la exigencia de decodificar un supuesto mensaje o contenido que la misma debería poseer. Ese ejercicio de traducción conlleva el riesgo de simplificar y banalizar las múltiples lecturas que una obra siempre exige. En ese sentido los modos profesionalizados de interpretación habitualmente empobrecen una obra al trasladarla a un plano didáctico y funcional con el objeto de facilitar y seducir la respuesta del espectador”, propone Andrés Duprat.

Guadalupe Requena sostiene esa puesta en duda del museo como traductor del arte. Según ella, los museos ya no son una voz indiscutible y el foco no está puesto en las colecciones sino en los visitantes. Lo mismo pasa en todos los campos del conocimiento: en tiempos de posverdad, la autoridad es solo una forma de mentira más. 

En ese sentido, tiene lógica que cada institución crezca cada vez más en libertad y vaya perdiendo miedos. Sin embargo, no es lo mismo una obra que se expone en un espacio público o en uno cerrado. “En el espacio público la gente se va a topar tal vez involuntariamente con una obra, entonces hay que ser más cuidadoso”, dice Elio Kapszuk. Y opina: “A un museo uno entra dispuesto a recorrer un espacio de arte. En ese contexto creo que no debiera haber ningún tipo de censura a la expresión”. 

La mancha

A veces el arte es una mancha de la que muchos quieren mantenerse a salvo. Un incordio al que no todos quieren exponerse. Esta línea funciona como velo. Si usted es de las personas que levantaría el papel aquel de la Alianza Frances para ver la foto: haga click aquí abajo y lea el párrafo prohibido de esta nota.

La obra de Goldenstein estiró el límite del fotoperiodismo en nuestro país. En la imagen de la polémica había un hombre desnudo tapándose sus partes con las manos y con una mancha de semen en la panza. Aunque escandalizó a muchos, todo el mundo se acercaba a la muestra para espiarla. “Yo no fui provocador, fui ingenuo”, dice hoy Alberto Goldenstein. “Quise representar una imagen poética y fue vista como una propuesta pornográfica. La perversión no era mía en todo caso sino de los que la miraban”, cuenta. Fue una mancha que, en este caso, todos quisieron ver. Si desea saber más, puede leer esta crónica de la época.

Sino, quédese a resguardo, en esta última línea. De algún modo, cada quién elige con qué frecuencia y forma poner en tensión su propio mundo.

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Salud | 17 de julio

Qué es el Registro de Electrodependientes y por qué puede salvar vidas

La última semana murió un chico electrodependiente a causa de un prolongado corte de luz. A pesar de que hay una ley que protege a las personas electrodependientes, muchos afectados lo ignoran. Según la Asociación, de un total de 3.800 personas, solo fueron incorporadas 90, y hay 2200 solicitudes pendientes aún sin resolver.

Qué pasó. Murió un niño de 5 años a causa de un corte de luz.

  • Se trata de Valentino Ladislao, quien era electrodependiente.
  • Las personas electrodependientes necesitan para sobrevivir la asistencia permanente de aparatos que consumen energía eléctrica.
  • Su casa se quedó sin luz y luego de 14 horas, murió.
  • Si bien la madre tenía una deuda con la compañía eléctrica de más de 60 mil pesos, desde Edesur dijeron que el corte no fue por eso sino que respondió a un corte programado.

Por qué no lo llevó al hospital. Trasladar a los chicos en esa situación suele ser delicado por su estado de vulnerabilidad y los virus intrahospitalarios que pueden contraer.

  • Por eso es importante que se asegure el suministro de energía las 24 horas.
  • Los equipos médicos suelen funcionar a batería unas horas, tiempo en el cual la empresa debiera disponer otra fuente de electricidad.

Se podía evitar. La compañía debió haberle llevado una fuente alternativa de energía, aun más tratándose de un corte programado.

  • Para lamentablemente Valentino (como más del 90% de los electrodependientes) no estado anotado en el registro.
  • Sin embargo, tanto su madre como otras miles de personas desconocían que existe una Ley que protege a las personas electrodependientes.

Qué dice la Ley. La Ley 27351 establece que todas las personas electrodependientes deben anotarse en un registro nacional a partir de lo cual no se les cobrará el consumo de energía.

  • El proyecto de Ley fue presentado por el diputado Carlos Castagneto (Frente para la Victoria).
  • Significó el primer proyecto en el gobierno de Macri en ser aprobado por unanimidad y sin cambios.
  • Lo mismo sucedió en senadores y a mediados de 2017 se sancionó. En el mismo año fue reglamentada por el Poder Ejecutivo.
  • Además de Castagneto, fueron clave algunos padres de personas electrodependientes, quienes luego crearon la Asociación Argentina de Electrodependientes.
  • Son ellos quienes más trabajan por la difusión de la ley y la confección del registro nacional.

Cómo funciona el registro. Se baja un formulario de la pagina web del Ministerio de Salud de la Nación, que debe ser llenado y avalado por un médico que certifique la electrodependencia.

  • Luego se remite el formulario al ministerio por correo postal con una factura de luz (a nombre del responsable del electrodependiente), y se espera el alta de parte del organismo.
  • Una vez que el Ministerio le da de alta, automáticamente también se da el alta como beneficiario en la empresa de energía.

Aún no funciona de manera ágil. Según la Asociación Argentina de Electrodependientes (AAdE), la inscripción en el registro es fácil de hacer pero demora demasiado en computarse.

  • Entre que se inicia el trámite y el Ministerio lo acepta, pasan entre seis y ocho meses.
  • El beneficio no es retroactivo al momento del inicio del registro.
  • La AAdE se reunió hace dos semanas con el Ministerio, que se comprometió a revisarlo para que sea más ágil y resolver en los próximo 60 días todas las solicitudes pendientes.
Paso a paso para inscribirse en el Registro de Electrodependientes. Fuente: Ministerio de Salud de la Nación.


Paso a paso para inscribirse en el Registro de Electrodependientes. Fuente: Ministerio de Salud de la Nación.

Cómo era la situación antes. Hasta la llegada de la ley el vínculo de los afectados era directamente con la empresa. No intervenía en nada el Estado.

  • Había un registro de electrodependientes que dependía exclusivamente de la distribuidora de energía, pero esto no suponía ningún beneficio más allá de un supuesto trato preferencial.
  • En el marco del aumento de tarifas se empezó a discutir cómo se apoyaba a los electrodependientes porque muchas familias podían afrontar el gasto.
  • Las personas electrodependientes necesitan tener conectados varios equipos, por lo cual su consumo es elevado.

La Ley no se aplica en todo el país. Si bien la mayoría de las provincias adhirieron, cuatro no lo hicieron y una quinta adhirió pero vetó su implementación.

  • Las provincias que no adhirieron son San Juan, La Rioja, Santiago del Estero y Entre Ríos.
  • Jujuy adhirió, pero luego el gobernador Morales vetó la ley porque, según él, la situación de los electrodependientes en su provincia ya estaba contemplada.

Cuántos electrodependientes hay en la Argentina. No existe esa información de manera oficial. Conforme se difunda la ley y se anote la gente en el registro, va a empezar a saberse con mayor precisión.

  • Se estima que entre Capital Federal y el Conurbano Sur hay alrededor de 4000 casos.
  • Según la AAdE, de un total de 4.000 personas, solo fueron incorporadas 90, y hay 2200 solicitudes pendientes aún sin resolver.
  • Algunos están a la espera de que les salga el trámite y otros directamente no están al tanto de la existencia de la Ley.

Qué falta. Llegar a todos los destinatarios. Que el Estado tome la causa y haga campañas para que los derechos lleguen a quienes les corresponden.

Cómo sigue el tema. El diputado Castagneto presentó un proyecto para incorporar al censo del 2020 la figura de los electrodependientes.

  • Si se hiciera, podría haber un número más atinado de cantidad de caso.
  • El ejemplo de Chile lo atestigua: importaron el proyecto de Ley de la Argentina, hicieron un censo antes de aplicarlo, y encontraron 19 mil personas electrodependientes.
¿Conocés a alguien electrodependiente? Avisale que se registre:

Salud | 16 de julio

Radiografía del chagas: qué deberíamos hacer para erradicarlo

En la Argentina se estima que hay más de un millón y medio de personas con chagas. Es decir, 3,5% de la población. Muchas de ellas, la mayoría, no lo sabe. Algunos incluso no lo sabrán nunca. El mal de chagas es un parásito que puede vivir en el cuerpo por más de treinta años sin manifestarse, hasta que empieza a generar problemas cardíacos o digestivos, además de otros deterioros.

Muchos pueden recordar las campañas masivas en las que se explicaba qué era el chagas, qué la vinchuca y qué el Trypanozoma cruzi (el parásito). Presente sobre todo en el norte del norte del país, la vinchuca es un insecto que se alimentan de sangre y transmite el parásito a través de la materia fecal que depositan en la piel de las personas al momento de alimentarse.

Con los años, el control vectorial (evitar el contagio vía vinchuca) fue avanzando, aunque todavía quedan provincias en el país en las que es causa de contagio.

Sin embargo, una de las principales causas de la expansión del chagas no es la vinchuca sino la transmisión de madre hijo: es el 40% de los casos. Si quisiéramos tener un país libre de chagas, es ahí donde hay que avanzar. ¿Lo estamos haciendo?

¿En qué coinciden el Estado y el sector privado?

Según la Ley 26.281, es de interés nacional “la prevención y control de todas las formas de transmisión de la enfermedad de Chagas, hasta su definitiva erradicación de todo el territorio nacional”. Hacia esa dirección caminan todos los actores.

Patricia Angeleri es la Directora Nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Nación. Si bien aclara que no hay una estadística oficial, coincide con todas las organizaciones que tratan el tema en el número estimado de chagásicos que hay en el país.

Según un informe de ACIJ (Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia), hay 1.505.235 personas con chagas en la Argentina (de los cuales al menos 250 mil son chicos menores de 14 años). En total en el mundo hay entre 6 y 7 millones de casos. Nuestro país es el que mayor cantidad de enfermos tiene: más del 20% de la población chagásica mundial.

La doctora Ana Pereiro (de la Fundación Mundo Sano) advierte que además somos exportadores, ya que muchos de los pacientes de alrededor del planeta contrajeron acá la enfermedad. Y agrega que, estimativamente hablando, de los 1300 chicos que nacen con chagas al año en la Argentina, solo se detecta y se trata al 30%.

Esta es hoy la principal urgencia: cortar con la transmisión vertical y tratar a los niños en el primer año de vida. Para esto, hay otro factor fundamental: la detección.

Existen 114 especies de vinchucas en América. Sólo estos nueve han sido encontradas en territorio nacional. Fuente: Ministerio de Salud de la Nación.
Existen 114 especies de vinchucas en América. Sólo estos nueve han sido encontradas en territorio nacional. Fuente: Ministerio de Salud de la Nación.


“Según los últimos estudios, 9 de cada 10 niños y niñas tratadas en forma temprana negativizan la serología para el chagas mientras que, sin tratamiento, cerca del 30 % desarrollará una patología cardíaca o digestiva”, dice el informe de ACIJ.

Por otro lado, para evitar que las madres sigan transmitiendo el parásito a los hijos, es fundamental tratarlas. Ana Pereiro destaca que en el caso de las mujeres en edad fértil, cuando hacen el tratamiento pueden eliminar el parásito de su cuerpo y asegurarse que sus hijos no nazcan con chagas.

“Surgieron informes que dicen que si a una mujer en edad fértil se le da el tratamiento, se puede evitar que sus hijos nazcan con chagas. Entonces es obligatorio tratarlas”, sostiene Pereiro.

¿Existe un medicamento?

Actualmente producido por el laboratorio ELEA, el medicamento se llama Abarax (Benznidazol) y está disponible. Es, además, el primer medicamento contra el chagas aprobado por la FDA de Estados Unidos (Administración de Alimentos y Medicamentos). El Ministerio de Salud de la Nación es el responsable de la compra y la distribución gratuita de estas pastillas para quien las necesite.

“Ya se repartió a todas las provincias. Estamos ajustando con los referentes provinciales la necesidad. El laboratorio incluso también nos ha ofrecido darnos medicamentos de manera gratuita. Es una ayuda que viene bien. Sin embargo, hay que trabajar mucho con los equipos de salud, sobre todo para ver bien la pertinencia del tratamiento”, subraya la doctora Angeleri.

“Venimos de una época en que el tratamiento para el chagas era con el mismo medicamento que ahora, con la diferencia de que se pensaba que no generaba nada. Ahora empieza a haber evidencia de que sí genera resultados”, dice.

¿Por qué hay médicos que siguen dudando del medicamento? Ana Pereiro explica: “hacemos medicina basada en evidencias, entonces puede pasar que haya profesionales que no hayan visto los trabajos que indican estos conocimientos nuevos. Ahora bien, un profesional que está especializado en la materia no puede ignorar estos avances. Y si los conoce y decide ignorarlos estamos frente a una irresponsabilidad grave”.

Un test de chagas en la provincia de Chaco. Foto: Telam
Un test de chagas en la provincia de Chaco. Foto: Telam


¿En qué no coinciden todos?

Qué porcentaje de los enfermos de chagas está bajo tratamiento es un misterio. Desde el laboratorio ELEA estiman que menos del 1% de los pacientes diagnosticados. Sin embargo, en el Ministerio de Salud no tienen un número (y sostienen que es difícil que el laboratorio tenga sustento para su estimativo), pero están trabajando en generar mayor información y capacitar cada vez a más instituciones médicas sobre el protocolo para detectar chagas. En muchos casos, los médicos no hacen ese análisis porque no lo consideran pertinente.

Para las organizaciones, los médicos consultados y el laboratorio, parte fundamental de la solución es capacitar a las instituciones médicas y a la población. En este sentido, creen que una campaña de comunicación masiva sería clave para comenzar a erradicar el chagas. Por su parte, si bien comparte el diagnóstico, el Ministerio no consideran que la campaña de comunicación sea el factor fundamental.

De todas formas, Angeleri aclara que están preparando la comunicación del Día Nacional de la Lucha Contra el Chagas (el 31 de agosto), y que dentro del plan general de comunicación el chagas es prioridad. Sin embargo, dice: “No tenemos planificado a corto plazo una campaña masiva de comunicación. No sé si eso cambiaría el termómetro. Me cambia trabajar con la población, con los equipos de salud y con las herramientas de información. Eso nos va a dar una base de sustentación más robusta para poder avanzar”.

“Lo que también estamos haciendo a nivel nacional es la vigilancia sistemática que da cuenta de los análisis que se hacen, para saber realmente a qué pacientes atendemos y les damos tratamiento. Estamos reorganizando el sistema de información respecto del chagas. A su vez trabajamos con los sistemas de salud para que los médicos se preocupen por el chagas”, agrega la Directora. Los boletines de vigilancia se pueden leer todas las semanas en la web del Ministerio de Salud.

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El chagas no es cosa de campo

Jaime Altcheh es el Jefe de Servicio de Parasitología del Hospital Gutiérrez. Allí llevan tratados a más de mil chicos con chagas, a los que se les ofrece diagnóstico y tratamiento de forma gratuita.

Miembro de la Sociedad Argentina de Pediatría e investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), dice que todo el que haya nacido en la zona norte del país debería hacerse el análisis de chagas, no importa dónde esté, ya que los procesos migratorios cambiaron el panorama.

“En Buenos Aires no hay vectores pero es donde está la mayor población de gente con chagas. No es solo un problema de ranchos. Uno de los principales problemas con los que lidiamos es que la gente cree que las zonas urbanas están exentas y hoy no es así para nada”, explica.

Los países que mejor luchan contra el chagas

Chile ha hecho un fuerte control del vector. Si bien no tienen la misma vinchuca que hay en la Argentina, han logrado controlarlo y ya casi no hay contagio por esa vía.

España es otro ejemplo. Naturalmente no tienen agente transmisor, pero sí han lidiado con el problema. “Es un país que no teniendo la enfermedad autóctona ha sido receptora de mucha población de zonas con chagas. Ellos van a la cabeza en términos de diagnóstico y tratamiento, y en cuanto a la investigación que están haciendo. Hay centro de investigación en Madrid, otro en Barcelona y otro en Valencia, y están muy avanzados. Se produce muy buena información. España ha hecho las cosas mejor que nosotros”, concluye la doctora Angeleri.

Sociedad | 11 de julio

Qué es la Ley Brisa y a quiénes va a proteger

El Congreso aprobó una Ley que busca paliar los daños que sufren los hijos de víctimas de femicidios o de casos de violencia familiar. Se les entregará una suma de ocho mil pesos hasta que cumplan la mayoría de edad.

Qué pasó. La semana pasada el Congreso de la Nación aprobó por unanimidad la Ley Brisa, que apunta a subsanar la situación de los hijos o hijas de víctimas de femicidios y casos de violencia intra familiar.

De qué trata la Ley Brisa. Una reparación mensual para niños y niñas cuyo padre o madre (o progenitor afín) haya sido procesados o condenados por el homicidio contra su otro padre o madre o progenitor afín.

  • Progenitor afín puede ser un cónyuge o alguien que vivía con el chico o la chica junto a la persona asesinada.
  • Se incluye esta figura para que la Ley no se aplique solo a padres y madres, dado que eso dejaría desprotegidas a muchas víctimas.

Cuál es el beneficio. Una suma de dinero mensual equivalente a una jubilación mínima, con los incrementos de movilidad. Hoy es de $8.096 y se ajusta por la inflación que indica el INDEC.

  • No es una indemnización, aclaran desde diputados. Es el derecho a cobrar una suma mensualmente, hasta que el chico o chica cumpla 21 años.
  • Hasta los 18 años, la suma la reciben los representantes legales que le sean asignados (que nunca puede ser el femicida). Entre los 18 y los 21 lo recibe directamente la chica o el chico.
  • El requisito para recibirla es que el tutor responsable acredite esa responsabilidad, y debe acreditar también que el progenitor fue condenado o procesado.

A quién afecta. A todos los argentinos o residentes permanentes o temporarios. La ausencia durante más de dos años del país genera el fin de la prestación.

Cuál fue el camino de la ley. El proyecto se inició en el Senado. Fue a diputados pero lo devolvieron al Senado porque tenía cuestiones de incompatibilidades (si cobraba una asignación universal, por ejemplo, no podían cobrar el beneficio).

  • Esto se corrigió, volvió a diputados y se aceptó por unanimidad (206 votos a favor).
  • Sin embargo, quedaron algunas cuestiones a definir. Por un acuerdo político para que la ley salga y no se demore más, decidieron dejar que fuera el Ejecutivo quien definiera las polémicas.
  • Los puntos principales a discutir -y que serán definidos en la reglamentación- tienen que ver con la retroactividad y con el término violencia intrafamiliar (que no es claro hasta qué casos abarca).

Quiénes la impulsaron. La Casa del Encuentro fue la ONG que impulsó el proyecto de ley desde el principio.

  • Fue tratado luego en dos comisiones: la de presupuesto y la de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia, presidida por la diputada jujeña Alejandra Martinez, de la UCR.
  • “Comprendía el reclamo desde el principio y tuve la oportunidad de hablar con muchas víctimas colaterales. Nos costó lograrlo porque había muchos cuestionamientos. Hicimos correcciones, buscamos consensos. Nos desilusionamos muchas veces y volvimos a intentar. Tuvo un trabajo tan intenso que es muy importante para mi en lo personal”, dice la diputada a RED/ACCIÓN.

Qué cambió respecto del proyecto original. En un principio se buscaba proteger a los afectados por casos exclusivamente de femicidios.

  • La ley se amplió a los hijos e hijas de víctimas de violencia intrafamiliar (por lo cual no se limita a crímenes de mujeres).
  • El cambio responde a que el Senado consideró que la ley debía ser más amplia.

Por qué se llama Ley Brisa. Lo explica Martínez: “Toma el nombre de Brisa porque el caso de ella  (NdR: Brisa Rodríguez) generó una conmoción general. Es una nena que se quedó sin su mamá, que fue asesinada a golpes por su pareja. Brisa se fue a vivir con la tía, que ya tenía sus hijos y tenía una situación económica complicada. No tenía los recursos para salir adelante. Y todo eso dejó en evidencia el drama que se vive, más allá de la víctima del femicidio”.

Quién la implementará. El Poder Ejecutivo determinará la autoridad de aplicación. La partida será contemplada en el presupuesto nacional y entregada por el organismo que el Ejecutivo disponga.

  • Así mismo el poder ejecutivo debe armar el decreto reglamentario.
  • Dentro de los primeros 30 días hábiles después de la publicación tiene que ser reglamentada, por lo cual entre fines de agosto y principios de septiembre ya debiera estar en condiciones de ser aplicada.

Cuándo se comienza a recibir la suma. Desde el procesamiento o acto equivalente. No hace falta que esté condenado, ya con el procesamiento comienza a correr el beneficio.

  • En caso de que el acusado luego sea absuelto, el Estado no tiene derecho a reclamar el dinero que ya pagó.
  • El motivo por el cual se empezaría a pagar desde la imputación y no solo después de la condena es porque si esperaran esos plazos los chicos pueden cumplir la mayoría de edad.

Leé el proyecto de Ley que envió el Senado a Diputados

Cuántos chicos habrá hoy en situación de recibir la suma. Por el momento, no hay estadísticas oficiales al respecto.

  • Según el último informe de la Casa del Encuentro (ONG que impulsó el Proyecto de Ley desde el principio), hay 2161 víctimas colaterales de femicidios menores de 21 años.
  • Todos ellos recibirían la prestación si efectivamente el Ejecutivo decide que sea retroactiva a crímenes previos a la ley.
  • Lo que desean los que impulsaron la ley es que los incluya, siempre y cuando sigan siendo menores de 21 años.

Leé el informe de la Casa del Encuentro

Cultura | 9 de julio

Imagen portada

¿Por qué nos debería importar la filosofía?

Ya se enseña en algunos jardines y escuelas primarias. En tiempos de Merlí, la serie suceso de Netflix, nos preguntamos para qué sirve la filosofía. Para distinguir lo falso de lo real, ser verdaderamente libres o darle sentido a la existencia son algunas de las razones que ensayan los cuatro filósofos con los que hablamos en esta nota.

Es que se dice que la filosofía se puso de moda. Que crecieron los inscriptos a la carrera y que hay una nueva vocación entre los jóvenes por problematizar. Se dice que en un mundo de inmediatez, la gente busca de pronto volcarse hacia la demora.

Ahora, según la información brindada por la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, el crecimiento al menos hasta el 2017 no fue tal. En el 2014 ingresaron 341 personas a la carrera de Filosofía. En el 2015, 311. En el 2016, 295. Y en el 2017, 293. Este año, con posibles ingresantes en mitad de año, todavía no está cerrado el número, pero no varía demasiado de esos valores.

Además, hubo 302 ingresantes al CBC de la carrera de Filosofía (contra 488 de Letras o 1242 de Ciencias de la Comunicación, por ejemplo). Hipólito Giménez Blanco es uno de esos estudiantes. Este año vendió su empresa y se inscribió en el CBC de Filosofía para empezar la carrera. “Trabajo en tecnología. En mi mundo, todo lo que hay que saber perece en pocos meses porque cambian las plataformas de manera continua. Ante esa frustración, la filosofía te da una salida: la consciencia de que uno mismo puede construir el conocimiento. Y la sensación, además, de estar en contacto con algo más trascendental”, dice.

En nuestro país, la filosofía siempre tuvo sus espacios bajo estructuras no formales. Durante muchos años el gurú fue Alejandro Dolina con su filosofía de entre bares, preguntándose los grandes enigmas de la humanidad como si fuera una cosa pedestre. ¿Es más importante el amor o la amistad? ¿Qué es, a fin de cuentas, la mentira? Llenaba auditorios (aún lo hace), y cientos de jóvenes iban en la trasnoche a escucharlo filosofar frente a un micrófono.

Hoy pareciera ser Darío Sztajnszrajber con su filosofía aplicada a las multitudes el líder del pensamiento abstracto nacional. Más académico que Dolina pero harto más amistoso que José Pablo Feinman, su programa Mentira la Verdad puso en el centro de la escena la filosofía con nombre propio. Lo mismo que con las matemáticas logró Adrián Paenza. Los dos, de algún modo, amplificados por el canal Encuentro, por el interés del Estado en popularizar estos temas.

Y después está, por supuesto, el nuevo renegado hit de la civilización: Merlí. El profesor catalán causa sensación con sus tres temporadas en Netflix. Dicen que fue él quien verdaderamente volvió a poner de moda la filosofía. Y claro, ahora todos quieren ser como Merlí.

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Obviamente está el valor innegable de poner la disciplina en boca de todos, lograr por ejemplo que cientos de personas vayan una vez por año a La Noche de la Filosofía. La gran cita del pensamiento se da en la Ciudad de Buenos Aires y este año acaba de suceder hace una semana en el Centro Cultural Kirchner (CCK). Allí se reunieron miles de personas con decenas de filósofos que dieron charlas. Es ahí, como Flautistas de Hamelin, que nuestra marcha hacia el abismo del pensamiento encuentra norte. (Sí, al final del pensamiento hay un abismo, vayan enterándose).

Pero más allá de eso, la verdadera pregunta que podríamos hacernos es otra: ¿por qué nos pone tan contentos que la filosofía esté de moda? ¿Con qué nos ilusiona? O más allá incluso, dicho en términos españoles para estar a tono con la serie: ¿de qué coños sirve la filosofía?

Una transformación impalpable

Gustavo Santiago es profesor de Filosofía en el CBC (Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires), y es capacitador en el área de Pensar con los chicos de Escuela de Maestros (un programa del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires que capacita a los docentes), donde enseña a maestros y chicos el valor de la filosofía. Durante un año o dos, según la escuela, se da en cursos de primaria. También en algunos jardines de infantes la materia Filosofía es asunto de los niños. En ambos niveles no se ven contenidos teóricos sino que trabajan para desarrollar el pensamiento propio.

“Cuando los chicos se ponen a pensar qué quieren escuchar los docentes reproducen contenidos vacíos. Contra eso peleamos, para que piensen por sí mismos. Y veo que produce un efecto en el grado. Me da la impresión de que a partir de tener filosofía son más críticos pero también escuchan más, y eso hace que sea una crítica inteligente, no caprichosa”, explica.

En el Centro Cultural de la Ciencia, uno de los talleres del grupo El Pensadero.
En el Centro Cultural de la Ciencia, uno de los talleres del grupo El Pensadero.


Más allá de sus muchos libros publicados y de su larga trayectoria como filósofo, su vida cambió radicalmente con la llegada de Merlí. Sucede, claro, por un motivo particular: físicamente hablando, es extraordinariamente parecido. Además, no usa teléfono celular, no da respuestas complacientes, y tiene como profesión hacer pensar a las personas.

“Yo no reniego de Merlí, de hecho me subí al fenómeno. Pero si alguien va a la facultad de filosofía por eso se va a romper la cabeza. Es una carrera estructurada desde el estudio y no desde el pensamiento. Yo la hice hace 20 años y sigue siendo igual”, sostiene Santiago.

¿Qué diferencia hay entre explicarle filosofía a un niño y a un adulto?
Lo lindo de las clases con los chicos es que recuperás la posibilidad de filosofar. Porque se preocupan en serio por las cosas. No hacen planteos hipotéticos como los filósofos profesionales, realmente les preocupa saber, por ejemplo, por qué a veces el tiempo dura más y a veces dura menos.

¿Sirve de algo la filosofía?
A mi la utilidad no me interesa, entonces no sé si sirve o no. Tomás Abraham (n. de R: Filósofo y escritor argentino) alguna vez dijo en una clase del CBC que la filosofía no es sirvienta, en el sentido de ser esclava de o servidora de. Algo así como que si la filosofía sirve para algo, deja de servir. Lo que me interesa a mí es: ¿qué cosas la filosofía me hizo ver distinto? Eso es interesante, te dediques a lo que te dediques. Ahora bien, la transformación que genera la filosofía es impalpable. Querer venderlo de otro modo me parece que es puro marketing.

Efecto Matrix: filosofía para saber dónde está lo real

Lo primero que dice Esteban Ierardo cuando llega al bar es algo referido al fútbol. Está perdiendo Brasil con Bélgica y le llama la atención. Filósofo y escritor, es autor de varios libros tanto de ficción como de filosofía (el último: Sociedad Pantalla, Black Mirror y la tecnodependencia), llega y se pone a hablar del mundial y de Mauro Zárate (que le dio la espalda a Vélez para llegar a Boca).

No es una charla menor. O al menos, no es una charla que nos pase desapercibida a ninguno de los dos.

En un momento se nos acerca el mozo y nos dice que se llama Matías y que está a nuestro servicio para lo que necesitemos. Su modo de decirlo es todo menos natural, no por eso tosco o molesto, pero hay algo inquietante en su manera de ponerse a servicio. Apenas se va, Esteban sonríe y me dice: ¿Qué acaba de suceder? ¿Qué viste?

No le respondo, para que siga su razonamiento. Y lo hace: “hay toda una estructura de preparación en la eficacia para la atención, que no tiene nada que ver con lo humano. ¿No?”. Nos reímos, apenas.

Lo que acaba de hacer es acaso traducir algo que vimos los dos pero yo no supe nombrar. Lo dirá después él: el filósofo se ocupa de ver qué hay de verdadero y qué de falso en las cosas con las que convivimos. En el gesto de Matías, por caso.

El filósofo Esteban Ierardo en una de sus charlas.
El filósofo Esteban Ierardo en una de sus charlas.


“A la filosofía la veo como una forma de construcción de la realidad cotidiana en la cual uno acepta participar de los juegos de la tribu pero sin nunca renunciar al derecho de detectar lo que son formas de falsificación y pérdida de lo real, y por tanto de engaño y manipulación”, dice después Ierardo, teorizando.

Y entonces volvemos al mundial y al precio de echar a Sampaoli. ¿Hay alguna manera de enfrentar filosóficamente estas problemáticas en apariencia banales que nos toman la vida?, le pregunto.

En su último libro, Ierardo analiza la realidad a partir de los capítulos de la serie Black Mirror.

“Yo creo que una actitud filosófica frente a esto es recordar dónde está lo real. Le damos una importancia desmedida a lo que se juega en un juego, justamente. Es decir, hacemos de un deporte una suerte de drama vinculado con el destino nacional. Y de pronto el sentido de nuestra vida colectiva como argentinos pende de un partido de fútbol. Eso es una construcción imaginaria que está fuera de la realidad, porque lo real es que es solo un juego”.

Pero un drama inventado que repercute de manera real, ¿es algo inventado finalmente?
Podemos pensar que hacer del fútbol un drama es un relato, una ficción. Y lo podés relacionar con la dinámica de la historia, que se construye a partir de creer en ficciones. A partir de esas ficciones se construyen efectos reales. Por ejemplo, la gente que creía en el dios cristiano iba a las cruzadas y mataba y moría en la vida real para ser fieles a algo que tal vez era una ficción. Eso que se inventa, que surge de la imaginación, cuando se lo vive como si fuera real efectivamente construye realidad.

Lo real, en ese caso, como consecuencia de nuestra manera de percibirlo.
Claro. Es una paradoja: la realidad se construye de la imaginación, y se hace real por el hecho de vivirla como tal. Mucha gente vive al fútbol como un drama y se angustia en la vida real.

La pasión es imaginaria, pero el dolor es real.
Exacto. Lo mismo con la filosofía: las teorías filosóficas son invenciones, como lo son pintar un cuadro o escribir un poema. Los que son platónicos por ejemplo creerán realmente que existe un mundo de las ideas, y que el amor real es el amor platónico… Entonces volvemos a lo mismo: siempre hay un plano ficcional.

Si la filosofía nos ayuda a identificar qué es real y qué no, ¿se puede pensar en ella como una manera de demorar lo más posible la pérdida de la libertad?
Por lo menos demorar la pérdida de la conciencia total de la pérdida de libertad. Decir que puede demorar la pérdida de la libertad como proceso fáctico y objetivo es demasiado pretencioso, pero sí se puede evitar que se extinga totalmente la conciencia lúcida y crítica de la pérdida de esa libertad.

Una duda a medida de cada quien

Florencia Sichel en su charla en La Noche de la Filosofía, en el CCK.
Florencia Sichel en su charla en La Noche de la Filosofía, en el CCK.


“Yo creo que la filosofía hace la vida más emocionante. No solo de manera positiva, también te da más angustia. Ser consciente de que te morís o de que no existe el amor romántico…  es emancipador y angustiante a la vez”. Ahora habla Florencia Sichel. Con solo 28 años, es profesora de filosofía en todos los niveles (primario, secundario y universitario), forma parte junto a Gustavo Santiago del programa Escuela de Maestros, y es Co-Coordinadora del grupo El Pensadero.

Además, claro, es filósofa. Como tal, se ofrece a la charla como si nos esperara algo emocionante por descubrir. Mientras hablamos, carga un iphone a su lado. La pregunta que inaugura la conversación es la que atraviesa esta nota: ¿sirve de algo la filosofía?

“La respuestas más amarillista es que no sirve para nada. El filósofo no construye puentes, no le aporta nada a la sociedad en términos de utilidad. Sin embargo, si nos corremos un poco de este mundo capitalista y utilitario, para mí sí es útil”, dice Sichel. “Creo que para que pasen cosas productivas o extraordinarias en la vida de uno, tiene que haber reflexión filosófica sobre la vida de uno. Aunque bueno… eso es ponerse un poco utilitarista después de todo”.

¿Cuál es la diferencia entre pensar las cosas filosóficamente, y pensarlas neuróticamente?
Hay un poema de Bertolt Brecht muy claro al respecto, Loa a la duda se llama. Dice que la duda por dudar no sirve. Tiene que ser una duda que te lleve a algún lado, no a la inacción. Brecht en ese poema dice algo así como que al oprimido le conviene tener una duda que le permita liberarse de su opresor, y al opresor una que le permita despertarse de su condición aristócrata. Es una duda a medida de quién la tenga.

El Mindfulness, tan de moda, propone meditar, ir hacia el silencio, dejar los pensamientos. La filosofía en cambio propone lo contrario, profundizar el pensamiento. Las dos se ofrecen como una salida a un mundo banal. ¿Cómo se distingue lo que es darse rosca de lo que es reflexionar?
No sé si siempre es fácil de hacer esa distinción. Hablas de la ansiedad. Está muy presente, en los chicos sobre todo, esta idea de la urgencia por resolver las cosas. Para mi lo que hay que saber, y si lo sabés baja la ansiedad, es que las cosas no importa tanto que se resuelvan. La filosofía no busca solucionar problemas, y volvemos al principio: por eso no sirve para nada. Pero correrse de la lógica capitalista también es correrse de la temporalidad en la que uno vive. Si vos pensás que en veinte minutos vas a resolver el problema de la muerte mejor no filosofes.

Un app para filosofar diez minutos por día no la ves posible…
A mí me haría ruido. Es como la frase de Instagram: está divina, pero eso no es filosofar. Si realmente querés problematizar algo es al pedo que te apures tanto. ¿Para qué querés saber con urgencia cómo funciona el tiempo?

Cómo estar en el mundo sin ser del mundo

“Dice el escritor estadounidense Henry David Thoreau: me fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente. Enfrentar solo los hechos esenciales de la vida… No fuera que cuando estuviera por morir descubriera que no había vivido’. Es la misma frase que en la película La sociedad de los poetas muertos Robin Williams le recita a los jóvenes cuando se juntan a leer y pensar. Y es la impronta principal que marca al protagonista del filme Into the wild para hacer su viaje”.

El que habla, como si estuviera en una más de sus clases, es José María Aguerre. Profesor de Filosofía desde los 22 años, hoy tiene 51 años y tuvo, entre clases, conferencias y charlas, cerca de 30 mil alumnos. Está respondiendo a la pregunta de si la vida es igual con filosofía o sin ella.

Aguerre en una de sus clases en el colegio secundario Santo Tomás de Aquino. Les muestra un video clip a los chicos y les propone debatir sobre lo que vieron.
Aguerre en una de sus clases en el colegio secundario Santo Tomás de Aquino. Les muestra un video clip a los chicos y les propone debatir sobre lo que vieron.


Sigue: “Thoreau, influido por ese silencio de los bosques, sale del mundo, se enfrenta a la vida, y salen esas reflexiones maravillosas que escribe en su Tratado de desobediencia civil.  Ahí plantea el derecho que tenemos a revelarnos contra las leyes injustas. Y propone un camino original para la época, año 1852: la no violencia y la evasión fiscal. Él dice que no va a pagar impuestos para sostener leyes injustas. Se refería a dos leyes: un impuesto que se estaba cobrando para hacer un ejército para invadir México, y la esclavitud (todavía faltaban años para la guerra de secesión). Lo metieron preso por eso, aunque un solo día. La cosa es que ese tratado al principio no influye demasiado. Años después sin embargo un joven estudiante de derecho en Sudáfrica lo lee y dice: lo voy a aplicar en mi país. Y lo hace. Ese joven era Mahatma Ghandi, y lo aplica en la India. Más adelante lo lee otro joven en Estados Unidos y decide aplicarlo también en su país. Ese joven se llamó Martin Luther King. Hoy Thoreau es reconocido como un prócer por la influencia en sus discípulos.

Yo di una charlita sobre él que se llamó Vivir a filosofía o el riesgo de partir sin haber vivido. Entonces digo, volviendo a esto de si es distinta la vida con o sin la filosofía en ella: una filosofía abstracta y alejada de la realidad y de la vida no es filosofía. Pero una vida sin sentido, sin reflexión, sin preocuparse por lo esencial tampoco es vida. La filosofía nos enseña cómo estar en el mundo sin ser del mundo. Sin que sea una evasión ni una justificación permanente del estatus quo. Nos ayuda, en última instancia, a ser libres verdaderamente”.

José María Aguerre después de dar una de sus clases. Para él, la filosofía nos ayuda a encontrar la felicidad.
José María Aguerre después de dar una de sus clases. Para él, la filosofía nos ayuda a encontrar la felicidad.


Para muchos de los adolescentes que pasan por las clases de Aguerre, estas son reveladoras. Lo mismo sucede en la UCA, donde da la materia de Filosofía. En sus palabras, intenta despertarlos. “Tengo alumnos que después de la materia me han dicho: ´muchas gracias profesor, dejo la universidad´. Y se han ido. Y está muy bien, porque significa que se han hecho preguntas”, cuenta.

“Lo que trato de hacerles ver es que en un mundo de manipulación, en un mundo de lo políticamente correcto y de pensamiento único, donde no podés disentir demasiado porque quedás fuera del sistema, es fundamental recuperar el filosofar como capacidad de pensar por uno mismo, capacidad de búsqueda, y también capacidad de encuentro. Encuentro de la verdad y encuentro con el otro. Y encuentro, también, de aquello por lo que estamos acá: la felicidad”, dice.

¿Es preferible una filosofía comprometida aunque inaccesible o una más bien superficial pero apta para todo público?
Una filosofía que se cierra sobre sí misma no tiene sentido. Como tampoco lo tiene una filosofía que se vende al sistema. Una filosofía que con la apariencia de encarnarse en las problemáticas cotidianas le dice al mundo lo que quiere oír. Es una filosofía que se vuelve comercial. Yo siempre le sintetizo a los chicos que el filósofo es alguien que si todos corren para un lado no tiene que correr para el otro necesariamente, pero antes de ir con todos debe pararse y ver qué hay del lado al que no va nadie. Mirar lo que hay detrás. Y después, a lo mejor, caminar a contracorriente. No para escaparse, sino para tratar de vencer un sistema que nos está agobiando. No es un camino fácil: Martin Luther King terminó muerto, Mahatma Ghandi también, Sócrates terminó tomando cicuta… Es un camino muchas veces solitario, pero vale la pena porque es verdadero.

Cultura | 3 de julio

Alberto Manguel junto a Elsa Barber, quien lo sucederá. Foto: Ministerio de Cultura.

Alberto Manguel: “Esta experiencia fue la más extraordinaria de mi vida”

Qué pasó. Renunció el Director de la Biblioteca Nacional, Alberto Manguel, luego de dos años de gestión. Si bien la decisión se conoció hoy, fue tomada hace varios meses. Aunque no lo parezca, era parte de la planificación.

“Mi decisión es exclusivamente médica”, dijo Manguel en la conferencia de prensa en la que anunció la noticia. Y agregó: “Esto no es una despedida sino un agradecimiento. Fue la experiencia más extraordinaria de mi vida”.

Aunque trascendieron supuestas diferencias con el Ministro de Cultura de la Nación, la partida de Manguel responde a que el escritor arrastra un delicado estado de salud y se atiende con un médico que vive en Estados Unidos, a donde viajaba periódicamente para verlo y estar con su familia, también radicada allá. La relación con Avelluto sigue siendo cercana y positiva.

¿Quién es Alberto Manguel?

Escritor, crítico literario, experto en bibliotecas y uno de los intelectuales argentinos más conectados con el mundo, es autor de La biblioteca de noche, Leer imágenes, Una historia de la lectura o Guía de lugares imaginarios

Recibió el Premio alemán de la Crítica, el Premio Médicis, el Roger Caillois, el Grinzaine Cavour de ensayo, y en 2004 fue nombrado  Oficial de la Orden de las Artes y las Letras de Francia.

Alberto Manguel junto a Pablo Avelluto, Ministro de Cultura de la Nación. Foto: Ministerio de Cultura.
Alberto Manguel junto a Pablo Avelluto, Ministro de Cultura de la Nación. Foto: Ministerio de Cultura.

¿Qué hizo Manguel mientras fue director?

Su llegada fue compleja: meses antes de asumir dio el discurso inaugural en la Feria del Libro y sufrió un escrache por los más de 200 despidos que habían habido en la Biblioteca. Si bien él no fue el encargado del recorte, fue el receptor del reclamo.

Lo que siguió en su gestión fueron puros logros. Comenzó en el cargo en julio de 2016. Los puntos más sobresalientes fueron:

  • La renovación de los talleres de escritura gratuitos: con muchísimos inscriptos y una nómina de profesores entre los que estuvieron Gabriela Cabezón Cámara, Luis Mey, Jorge Consiglio, Elsa Osorio, y muchos otros.
  • La primera muestra de manuscritos de Jorge Luis Borges: fue posible gracias al trabajo de Manguel, que convenció al dueño de la mayor colección de manuscritos de Borges de que los preste para una muestra. El mismo Manguel trajo en su valija esos manuscritos desde Estados Unidos.
  • La gran cantidad de donaciones para la biblioteca que consiguió. Gracias a ellas, por ejemplo, se logró que la histórica biblioteca de Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo sea ahora parte del acervo bibliográfico de la Biblioteca Nacional (más de 17 mil ejemplares).
  • Logró una donación de Microsoft de casi dos millones de dólares en software y servicios en la nube.
  • Visitaron la biblioteca, por ser amigas de Manguel, Margaret Atwood, Elizabeth Roudinesco y Patti Smith, entre otras.
  • Inició gestiones para hacer acuerdos de colaboración con bibliotecas de todo el mundo, entre las cuales están la British Library, la Biblioteca Nacional de Colombia, la New York Public Library, la National Library & Archives de Canadá, y la Biblioteca Universitaria de la Universidad de Cambridge (Inglaterra), entre otras.

¿Qué le faltó?

Él mismo reconoció que cumplir su misión era difícil dado el bajo presupuesto con que contaba. En una charla en la última Feria del Libro dijo: “en la Biblioteca Nacional no tenemos un mango ni para comprar café”.

Alberto Manguel junto a Elsa Barber, quien lo sucederá. Foto: Ministerio de Cultura.
Alberto Manguel junto a Elsa Barber, quien lo sucederá. Foto: Ministerio de Cultura.

¿Quién lo reemplazará?

Lo sucederá la misma persona que le preparó el terreno antes de que asumiera: Elsa Barber. Funcionaria de carrera, fue la subdirectora de la biblioteca durante toda la gestión de Manguel. 

Además de destacar que será la primera mujer en ser directora de la institución, el ministro Avelluto destacó: “me pone muy contento porque, en el caso de Elsa, también va a ser la primera vez que un bibliotecario graduado estará dirigiendo esta institución”.

Manguel agregó: “no hubiese podido ser director sin Elsa. La parte técnica es de ella, es la gran experta. Sin Elsa y sin el magnífico equipo que hay en la biblioteca, no hubiese podido”

Barber no solo deberá lidiar con las mismas limitaciones presupuestarias sino manejar los rumores de un nuevo ajuste de personal.

¿Qué significa?

Habrá una continuidad en la dirección cultural de la Biblioteca, pero la directora será una persona sin el peso político propio que sí tenía Manguel. Barber fue la persona que estuvo a cargo de la institución en el 2016, cuando sucedió la primera oleada de despidos.

Sociedad | 2 de julio

Los chicos en riesgo: ¿qué es el grooming y cómo evitarlo?

El ciberacoso es uno de los mayores peligros a los que están expuestos los menores de edad. Aunque no hay estadísticas de cantidad de casos en la Argentina, del 2016 a hoy las denuncias aumentaron en un 300%. ¿Qué podemos hacer los adultos para proteger a nuestros hijos?

La palabra puede sonar lejana, ajena incluso. Pero lo que nombra, en tiempos de hiperconexión, es uno de los mayores peligros a los que están expuestos los chicos hoy en día.

Se trata del grooming, dicho de otro modo, el ciberacoso en internet. Y si bien las víctimas pueden ser de cualquier edad, quienes están más expuestos son los menores.

Sucede así: un adulto con una identidad falsa se relaciona con un chico y lo engaña para pedirle fotos, videos o incluso encontrarse. Antes de eso, crea un vínculo, lo aísla y se gana su confianza.

Es un delito difícil de combatir porque sucede en silencio en internet, pero todos tenemos herramientas para prevenirlo. La principal y más importante es la comunicación y, en lo posible, que la computadora que utiliza el menor esté ubicada en un espacio común de la casa. Además, limitar los horarios del uso del celular para evitar que mantenga contacto con desconocidos en momentos en que nadie puede controlarlos.

Otras claves para prevenirlo

Sebastián Bortnik es experto en seguridad informática y una de las personas que más sabe sobre grooming en el país. Es el parte de Argentina Cibersegura, una organización que brinda charlas de concientización para crear un espacio digital seguro. Según él, algunas de las claves para proteger a los menores son:

  • No asumir que los chicos la tienen clara con la tecnología: según él, saber usar la herramienta no significa saber mantenerse seguro en ella. Hay que darles las claves para que no se expongan a situaciones de peligro.
  • La navegación segura tiene q ser un tema de conversación en cada casa y en cada escuela: la solución empieza por hablar del tema con los chicos y que se sientan seguros y sin culpa de hablar con los adultos.
  • Acercarse a la tecnología es acercarse a los chicos: por más que uno no sea experto en internet o no tenga interés en las nuevas redes sociales, aprender sobre ellas y saber usarlas es una manera de cuidar las prácticas de nuestros hijos.
  • Saber que internet es parte de sus vidas: no renegar de eso y tomar los recaudos necesarios.
  • Internet nos obliga a repensar la relación entre los adultos y los menores: es una de las claves a futuro, iniciar discusiones responsables al respecto.

Además de estos puntos, vale la pena escuchar la charla Ted completa de Sebastián Bortnik, aquí abajo.

Madres en línea

“La gente tiene mucho desconocimiento: cuando le regalás un celular a tu hijo crees que es un acto de amor, pero no sabés que hay un montón de riesgos. Es la puerta de entrada para que muchos desconocidos se metan en su vida”, dice Roxana Domínguez.

Además de ser perita informática, es la líder de Mama en Línea, una de las organizaciones que más lucharon por conseguir la Ley de Grooming, sancionada en el 2013. En ella se pena con prisión de seis meses a cuatro años “al que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma”.

Aunque fue un gran avance en la materia, para Roxana no es suficiente. “El sistema funciona lento porque es un delito que se mueve muy rápido, en un par de clics. A su vez, la justicia y la fuerza policial todavía no han logrado articular un trabajo conjunto al respecto. Yo lo que le exijo al Estado es que se ponga a la altura de la circunstancia de lo que estamos viviendo”, dice.

Una de las placas de la campaña de Mamá en Línea, con los teléfonos para contactarlos.
Una de las placas de la campaña de Mamá en Línea, con los teléfonos para contactarlos.

Hasta el 2009, Roxana era Técnica Dental y no tenía idea lo que era el grooming. Ese año su hija fue víctima de ciberacoso. Una mujer desde Méjico se hizo un perfil falso de hombre y “secuestró psicológicamente a su hija”. Cuando Roxana se dio cuenta de lo que estaba pasando, fue hasta el fondo del asunto. No sólo protegió a su hija sino que viajó a Méjico, encontró a la persona que abusó de su hija y la enfrentó cara a cara.

Desde entonces, se hizo especialista en el tema, hizo una tecnicatura en Seguridad Informática en la UCEMA y trabaja para que ningún otro chico sufra lo que sufrió su hija. “No sabemos cuántos casos hay en la Argentina porque en el país no hay ningún organismo que realice una estadística. En CABA el número de denuncias subió un 300% respecto del 2016. Pero no hay ni hubo nunca una campaña nacional para prevenirlo”, dice Roxana.

“Hace 10 años estamos trabajando contra el grooming. Y si bien avanzamos en mucho, sigue habiendo mucho desconocimiento. Algunos creen que controlar la actividad de tu hijo es meterte en su vida privada, ¿pero cómo lo cuidás sino? Jamás voy a demonizar Internet. Es una herramienta enorme, pero tiene riesgos. El grooming además es la antesala a otros delitos. Estamos hablando de un abuso consumado con un alto riesgo de que lo sucedan más delitos más graves”, agrega.

Además de Mamá en Línea y Argentina Cibersegura, otras organizaciones que trabajan contra el grooming son Chicos Punto Net y Grooming Argentina.

Novedades en la Ley

Uno de los casos más resonantes y tristes de grooming fue el de Micaela Ortega, una nena de 12 años asesinada por Jonathan Luna, quien confesó que la mató porque ella no accedió a tener sexo con él.

Fue condenado a prisión perpetua y significó la primera condena en la Argentina por un caso de grooming seguido de muerte. También hubo casos de justicia por mano propia: a principios de este año un hombre descubrió que alguien le estaba mandando mensajes a su hija de 11 años, se hizo pasar por ella, se encontró con el acosador y lo molió a golpes.

El marco legal en nuestro país está en movimiento en relación a este fenómeno. Además de la Ley de Grooming, este año se modificó el artículo 128 del Código Penal, incluyendo penas para la simple tenencia de pornografía infantil. Hasta entonces solo estaba penada la distribución, pero a partir de la modificación también se pena el consumo: se reprime con prisión de cuatro meses a un año al que tenga en su poder material pornográfico infantil.

Además, se prevé de tres a seis años de prisión al que produzca, financie, ofrezca, comercie, publique o divulgue toda representación de un menor de dieciocho años dedicado a actividades sexuales; al igual que el que organice espectáculos en vivo de representaciones sexuales explícitas en que participen menores. Las condenas para el que tenga en su poder representaciones pornográficas infantiles con fines de distribución o comercialización serán de seis meses a dos años, y de un mes a tres años al que facilite el acceso a espectáculos pornográficos o suministre material pornográfico a menores de catorce años.

Sociedad | 27 de junio

La llama de la hornalla puede provocar monóxido de carbono en lugares con mala ventilación. Lo mismo sucede con calefones y hornos.

Peligro, monóxido de carbono: qué es, cómo se produce y cómo evitar intoxicaciones

Según el Ministerio de Salud, cada año mueren 200 personas por intoxicación con monóxido de carbono. Se genera por una mala combustión de las llamas de hornallas, el horno y principalmente los calefones. Una ventana abierta al menos 5 cm, la más simple medida de prevención.

Año tras año escuchamos la misma advertencia en relación a las estufas y los calefones. Que se asegure que corra el aire, que tengan tiro balanceado, que se abran las ventanas. Y aunque se dice invierno tras invierno, el monóxido de carbono sigue cobrándose vidas.

Según el Ministerio de Salud de la Nación, en el 2017 hubo 200 víctimas fatales por esta causa y 976 personas intoxicadas.

Apenas a una semana de comenzado el invierno, la cifra de este año ya comenzó a crecer. Se confirmaron más de 60 casos de intoxicación y ya hubo más de 5 muertes, entre ellas las de la familia del senador Luis Naidenoff, la periodista Lucía Trotz, y el ex funcionario de Ministerio de Transporte, Miguel Bomchil.

“Cada 4 horas se intoxica alguien con monóxido en la Argentina. Sin embargo, cuando se dice que alguien falleció por un escape de gas monóxido de carbono es falso: nunca se trata de una filtración porque el monóxido de carbono se produce fuera de los caños”, explica Juan Carr, fundador de la Red Solidaria.

“Se provoca cuando se agota el oxígeno y hay una llama encendida. Cuando hay mala ventilación, la llama provoca una mala combustión y se genera el monóxido de carbono. Es importante insistir: nunca se trata de una fuga de gas y la mejor manera de prevenir intoxicaciones es siempre dejar abierta una ventana al menos 5 centímetros”, dice Carr, que hace años está al frente de la campaña Frío Cero, que trabaja por evitar las muertes por frío y por inhalación de monóxido.

La llama de la hornalla puede provocar monóxido de carbono en lugares con mala ventilación. Lo mismo sucede con calefones y hornos.
La llama de la hornalla puede provocar monóxido de carbono en lugares con mala ventilación. Lo mismo sucede con calefones y hornos.

Las fuentes más habituales por las que se genera el monóxido son las hornallas, el horno, los caños de escape de los automóviles, y principalmente los calefones, que suelen estar todo el día encendidos en modo piloto.

El gas metano en cambio sí se escapa de las cañerías, pero es un gas al que se le pone olor para que reconozcamos el escape. Es uno de los peligros principales del monóxido de carbono: como no tiene olor no es fácil de reconocer. Además de asegurarse la ventilación de la casa, otra alternativa para estar más seguros es colocar un detector de monóxido de carbono en el hogar. Otra opción es la que ofrece Metrogas, que es un detector de gas y monóxido de carbono.

Por supuesto, toda medida de seguridad suma. Pero Juan Carr insiste, mientras meditan si se compra o no el detector, siempre 5 centímetros de ventana abierta.

Tecnología | 19 de junio

A mí, el celular me ayudó a encontrar la paz (o casi)

Esta nota fue escrita después de 431 minutos de meditación guiada, a lo largo de 44 sesiones en 63 días, usando la aplicación Headspace. Antes de comenzar yo estaba recién separado, hacía una semana había cambiado de trabajo y mi padre se recuperaba de un infarto. Además estaban: la ansiedad de nuestra época, la insatisfacción de mi generación, y la angustia de quienes vivimos en grandes ciudades. Más menos, ese fue el cuadro de situación que me llevó a bajar la aplicación por consejo de un amigo. Y aunque esa realidad no cambió materialmente (salvo por el dólar, claro, que subió como diez mangos en este tiempo), después de 431 minutos la situación es bastante diferente. Algo aprendí, y voy a tratar de contarlo en esta nota.

Si querés leerla con música de meditación, poné play acá abajo. Sino, seguí en silencio (como si fuera tan fácil…).

¿Qué corno es Headspace?

Literalmente, Headspace es “espacio para tu cabeza”. Es el nombre de la aplicación de mindfulness más famosa del mundo. Tiene más de 20 millones de descargas en 190 países y más de 1 millón de suscriptores que pagan casi 100 dólares por año. Sus creadores son Andy Puddicombe y Rich Pierson. Lo que hace la aplicación es básicamente enseñarte a meditar, pero según sus defensores el resultado final podría resumirse así: ser un poco más feliz.

Andy es inglés y tiene 45 años. A los veintipico dos amigos suyos murieron en un accidente de auto, y luego perdió a una media hermana. Decidió dejar sus estudios y viajar al Tíbet para hacerse monje budista. Su voz es la que escuchamos quienes usamos Headspace. Habla un inglés pausado y respira entre palabras. Como los sabios, me figuro.

La primera vez que lo escuché quedé fascinado. Fue en este video introductorio, antes de comenzar la sesión número 1.

Prometía, en pocos minutos de meditación, un cambio radical. ¿Pero puede caber en un teléfono, realmente, la clave de la felicidad?

En un teléfono, digo, y no es menor la paradoja. De allí vienen los whatsapp, las notificaciones, las fotos, los memes, los correos, las llamadas. El teléfono como puente entre la ansiedad y nosotros. El teléfono como un camino hacia fuera, nunca hacia dentro.

Excepto, pareciera, después de cinco minutos en Headspace. A lo largo de los días, se empieza a sentir que esa voz es a uno a quien le habla, que no son grabaciones a disposición de cualquiera sino pequeñas conversaciones privadas.

Hace algunos años, una amiga me regaló Cuando Todo se Derrumba, de Pema Chödrön, otra monje budista. Lo leí e intenté llevar a cabo la práctica que propone –eso que ella llama lojong–, pero no tuve mayores resultados. Con el tiempo –pongamos, una semana–, me olvidé la técnica.

Headspace logra avanzar ahí donde el libro no. Principalmente, por ir en el teléfono, por interactuar, por acompañar al principiante. Sus lecciones no se presentan como un corpus teórico que hay que adoptar, o como una forma de la sabiduría a la que se llega después del desapego y el ascetismo. Es, en cambio, una forma urbana del detenimiento.

En el dia 24, por mencionar uno, Andy propone iniciar algunos ejercicios sin el uso de la app en situaciones cotidianas: en la fila del supermercado, mientras se espera el colectivo, lo que sea. No es necesario, aclara, hacer el ejercicio completo. Basta con respirar y tratar de registrar las sensaciones del cuerpo. Ni elongar, ni corregir la postura, ni tomarse 10 segundos antes de insultar al enemigo de turno. Solo entretenerse con uno mismo unos segundos antes de volver a mirar el celular en busca de un divertimento.

Después de casi veinte años en el Tíbet, Andy vivió un tiempo en Moscú, donde empezó a dar cursos de meditación guiada. Según él, que practica desde chico, la mejor edad para adoptar la costumbre de la meditación es a los 3 años. Por eso, la aplicación también incluye packs para niños.

La idea se le ocurrió mientras estaba en Moscú, pero se materializó recién después de varias conversaciones con Rich Pierson, amigo suyo y co-fundador, a quien acompañó y guió en un momento de dificultad.

Juntaron plata entre amigos y familiares e invirtieron 50 mil dólares. Crearon una app que consistía en 365 meditaciones guiadas por Andy, una para cada día del año. Fue lanzada oficialmente en el 2010.

Su expansión llegó algunos años después. Hoy la compañía está radicada en Santa Mónica, California, y están por abrir nuevas oficinas en San Francisco. Vale más de 250 millones de dólares y están planeando ampliar la cantidad de idiomas, ya que solo funciona en inglés.

Hoy no es más un secreto a voces, como lo fue en los primeros años. Hay siete aerolíneas en el mundo que ofrecen la plataforma en sus vuelos, y la compañía hizo un convenio con Spotify para que los usuarios de algunos países escandinavos (Dinamarca, Noruega, Finlandia y Suecia -de donde es Spotify-), pueden suscribirse a los dos servicios de manera conjunta por un precio especial.

Así y todo, Pierson no se conforma: dijo que su ambición es hacer que la aplicación sea la guía mundial indiscutida para llegar a una vida feliz. Pavada de objetivo.

Andy Puddicombe, creador de Headspace y quien guía las meditaciones de la aplicación.

Contra el sufrimiento

Cada vez que mi viejo sufre por amor (casi lo único por lo que sabe sufrir), recorre librerías y compra todo tipo de libros de autoayuda. En los momentos más agudos, suele llamar a los autores o las autoras de esos textos y toma sesiones de terapia con ellos. Sale a correr, va al gimnasio, aprende a respirar de manera consciente. Hace todo lo que considera que es trabajar por estar bien.

Yo algo heredé de eso, pero como intento ser un hombre de mi tiempo, en vez de leer autoayuda veo videos motivacionales en Youtube. Uno de los más conocidos es “Use protector solar”. En él, una voz en off, una voz cálida, una voz sabia, una voz que parece arroparte, llevarte una sopa y guiarte por los sueños más dulces, dice que el único consejo que te puede dar en esta vida es que uses protector solar. Pero antes dice, además, que no hay que desesperarse por saber quiénes somos, que mucha de la gente más interesante que conoció no sabía lo que quería hacer de su vida incluso hasta después de los cuarenta o los cincuenta, y que a lo largo de los años siempre vas a ver los precios irse para arriba.

En el mercado de la motivación hay infinitos ejemplos, mucho más después de la llegada de las charlas TED. Sin embargo, nada tan novedoso, nada tan efectivo como la sabiduría milenaria del budismo.

Estamos en una sociedad que todo lo resuelve por adición más que por supresión. La suma de elementos para alcanzar la felicidad (o un rato de serenidad apenas), puede ser infinita. Ahí comienza la ansiedad. Aplicación tras aplicación, red social tras red social. Pantalla tras pantalla. La sociedad, si te agarra flojito, te liquida.

Ahí es donde aparece Headspace. ¿Qué es, entonces? ¿La evolución de la auto ayuda? ¿O es más que eso? ¿La evolución de la religión, por caso, de la fe? ¿Del budismo tan solo? ¿Qué sería de Andy si decidiera de pronto ser un nuevo dios? Digo, ¿no es así que empiezan las religiones, con un profeta y varios seguidores? Con esta app edificando su iglesia, con este dolor de cada quién, con esta ruptura que nos inclina, derrotados, a creer. Por que yo, súbitamente, creo. Bautizado, apóstata y agnóstico, en algo finalmente creo. Pero me da pudor decirlo. Ahí va, otra consagración clerical: que sea con culpa, o que no sea.

Lo que aprendí

“Si estoy mal en el trabajo, me escapo 10 minutos y hago una sesión. Si tengo que tomar una decisión, hago una sesión antes. Si estoy pensando demasiado en algo y no llego a ningún resultado, hago una sesión”, me dijo Gonzalo Bourdieu cuando me habló de Headspace por primera vez. “La clave no es resolver esos problemas sino más bien dejar de girar en falso sobre ellos”, aclaró.

Para él la app se volvió fundamental en muy poco tiempo y decidió pagar. Sale 12 dólares por mes o 94 por año (cada cual puede hacer cálculo de cuánto es en pesos al momento de leer la nota, para evitar imprecisiones).

En mi caso, en mis primeras sesiones me quedaba dormido. Hay un video introductorio en el que te muestran la mejor posición para meditar, pero yo lo hacía acostado. Dormirme, en esos primeros días, era el mejor premio que podía recibir. Dormir como la pausa a todo. Pero como toda pausa era, a su vez, una postergación.

Conforme uno va a avanzando en las sesiones se da cuenta de que se trata exactamente de lo contrario, de estar más despierto, más consciente, sin que eso signifique estar alerta. Los que tendemos antes a la neurosis que a la calma solemos pensar en la felicidad como la ausencia de pendientes, ese momento en el que ya no tenemos nada urgente por resolver. Por supuesto, son momentos que duran segundos, minutos con suerte. La primera clave de la meditación es dejar de desear eso y simplemente notarlo.

Se pueden hacer sesiones de 3 minutos, de 5 o de 10. Ya una vez superada la muestra gratis, se liberan las opciones de 15 o de 20 minutos. Al principio uno se la pasa deseando escuchar lo que Andy tiene para decir. Se trata más de esa voz, de esas enseñanzas, que de la práctica en sí. Con las sesiones, va ganando peso el silencio, los momentos de recogimiento. Para mi, que soy un ansioso insoportable y no conozco ración del día en que no esté haciendo algo pensando en lo siguiente, un rato de silencio es mucho. Ahí cobran sentido las sesiones de 20 minutos, donde por momentos nada pasa pero el cuerpo, créase o no, queda vibrando.

El día 22 de mi práctica por ejemplo anoté el siguiente consejo de Andy: “el ejercicio no tiene por qué terminar con el fin de la sesión. Intentá llevar durante todo el día esa conciencia que logras en el ejercicio”. El día 23: “Es muy fácil olvidarse de estar en el presente”. El día 14: “la relación que alcances con vos mismo mediante la meditación afectará a tu relación con los otros, o incluso, con los que ya no te relacionas”.

Ahí está otra de las claves: Headspace como método de relacionamiento o de olvido. Tiene lógica: debemos ser muchos los que entramos en su universo para superar el dolor, para olvidar a alguien, para no tener que ir en el subte leyendo un libro con una flor en la tapa y una frase que deschave nuestra soledad, nuestra angustia o nuestra desesperación. Usar Headspace como carta de amor. Hacia otro, al principio, hacia uno, al final.

***

Esta nota fue escrita después de 431 minutos de meditación guiada, a lo largo de 44 sesiones en 63 días. Antes de comenzar yo estaba recién separado, hacía una semana había cambiado de trabajo y mi padre se recuperaba de un infarto. Y además estaban la ansiedad de nuestra época, la insatisfacción de mi generación, y la angustia de quienes vivimos en grandes ciudades. Pero la cosa es diferente ahora: pago 12 dólares por mes, medito cada vez que puedo, y aunque más no sea una sensación pasajera, de repente siento algo parecido a estar en calma. O casi. No pierdo las esperanzas, ahora yo también soy parte de una fe.

La música que acompaña a esta nota es de la Meditation Society of Australia.

Sociedad | 14 de junio

Qué hacer si tenés información de una persona que está perdida

Lo fundamental cuando se pierde una persona es hacer la denuncia al instante, sin esperar que pasen 24 o 48 horas. Dalina Degirmenci, de la Red Solidaria, aclara que eso es un mito: “nadie puede negarse a tomarte la denuncia”, dice.

Después, recomienda pedir el número de la fiscalía o juzgado interviniente e ir ahí a presionar, porque son los fiscales, no la policía, quienes se ocupan de la investigación.

Los pasos a seguir cuando hay una persona perdida.
Los pasos a seguir cuando hay una persona perdida.

Degirmenci también recomienda que si alguien pierde a una persona cercana, es recomendable estar acompañado en todo el proceso por alguien de confianza no tan involucrado con la persona desaparecida, para que pueda mantener la calma, ya que son situaciones de mucha desesperación.

Lo siguiente, además de iniciar la búsqueda entre los conocidos, redes, y medios de comunicación si se tiene acceso, es llamar al SAME y preguntar si registraron incidentes que involucren desconocidos. Y posteriormente contactar al COP (Centro de Orientación de Personas de la Policía Federal), que es la institución que hace el entrecruzamiento entre las denuncias por personas perdidas y los NN encontrados.

“Es un trabajo que debería hacerse de manera automática, sin necesidad de que un familiar esté interviniendo, pero la verdad es que resulta fundamental meter presión para que esa cosa se agilicen”, explica Degirmenci.

Si por el contrario usted tiene información sobre una persona perdida, los pasos a seguir depende de dónde se encuentre. Si se encuentra fuera de la Argentina, debe comunicarse con las autoridades locales o con INTERPOL.

Si en cambió está dentro del país, puede comunicarse con la Red Solidaria o usar la  información de contacto a continuación.

Si alguien tiene información de alguna persona desaparecida puede comunicarse con la Red Solidaria al *1000 o al 011 4450-8204, o comunicarse acá:


CONTACTATE

Sociedad | 14 de junio

El periodista español Pablo Romero en un programa de televisión, en España.

“‘Las tres muertes de mi padre’ denuncia la hipocresía con la que te encuentras cuando quieres saber la verdad”

Pablo tenía 17 años la última vez que vio a su padre. Fue en su casa, en Madrid. Entró a su habitación para pedirle prestada su tarjeta para el autobús y se despidió de él como cada día antes de ir a trabajar. Pablo apenas respondió al saludo: ese día tenía un examen de física y quería descansar sin que lo molesten. No sabía que un coche bomba terminaría con la vida de su padre pocas horas después, junto a otras seis personas, como resultado de un atentado de ETA, el grupo terrorista español que entonces pedía por la independencia del País Vasco y que este año anunció su disolución.

Esa fue la primera muerte de su padre, Juan Romero Álvarez, el 21 de junio de 1993. La segunda iba a suceder veinte años después, cuando prescribiera la causa del asesinato. La tercera, inmediatamente luego, cuando junto a esa prescripción desapareciera la posibilidad de justicia, de verdad, de esclarecimiento.

Esas otras dos muertes, sin embargo, fueron evitadas por el trabajo -monumental, riesgoso, obsesivo, insalubre, valiente, enfermizo… elija el adjetivo que quiera-, que realizó Pablo Romero durante cinco años. Todo cupo en ese tiempo en el que tuvo que “descender a las cloacas del poder”, juntarse con “asesinos y delincuentes”, estrechar las manos de gente corrupta y desalmada.

Lo primero fue lograr que reabrieran la causa y evitar que ésta prescribiera como lo hacían todas tras 20 años. Lo hizo aportando pruebas nuevas. “Lo segundo fue llegar a la verdad”, dice ahora a RED/ACCIÓN, desde el otro lado del Atlántico.

Esa verdad, construida tras cinco años de investigaciones y entrevistas (una, incluso, con uno de los tres responsables del asesinato), es la que Pablo Romero cuenta en su podcast “Las tres muertes de mi padre”.

Producido por Cuonda, la historia se puede escuchar en Spotify y, en la Argentina, a través de RED/ACCIÓN.

¿Cómo es investigar la muerte de un padre?

En mi caso, difícil, por el tipo de asesinato, por haberse tratado de un atentado. Invertí cinco años sorteando obstáculos. No me dejaban ver los archivos, no me abrían las puertas. El sistema se autoprotege. No quieren que averigües la verdad porque esa verdad supone cosas que incomodan.

¿Había una investigación en curso?

Cuando yo me puse a trabajar en el caso vi que nadie investigaba. Entonces me di cuenta de que aquellos que dicen estar al lado de las víctimas en la política hacen todo lo contrario a ayudar en la vida real. Para ellos es más importante tapar sus propios errores que investigar y cerrar las heridas de la gente.

¿Por qué te animás a publicarlo ahora?

Porque todas las pruebas que he reunido están en el sumario judicial. No sé si habrá juicio o no, pero yo ya sé quién mató a mi padre. Y ya sé por qué no se los detuvo en su momento y ya sé lo que pasó con ellos.

¿Cuáles son las tres muertes de tu padre a la que hacés referencia en el título del podcast?

La primera es la muerte física en manos del atentado. La segunda muerte es cuando el delito, el asesinato, prescribe. Ahora cambió, ahora si hay asesinatos de terrorismo, esos delitos no prescriben, pero el de mi padre sí porque el cambio de ley no es retroactivo. Sin embargo logré evitar que su asesinato prescribiera porque encontré una pista nueva e hice que re-abrieran la causa. La tercera muerte de mi padre es la desidia que hubiera venido luego de la prescripción. La desidia política, social y periodística.

La primera muerte de tu padre no pudiste evitarla, pero pareciera que las otras dos sí.

Yo logré evitar que el delito prescribiera, sí, pero en la mayoría de los casos no se logra, entonces suceden esas tres muertes. Por eso decidí llamar así a la historia, por más que mi caso fuera la excepción. Es una denuncia a la inmensa hipocresía con la que te encuentras cuando quieres saber la verdad. Hoy aún hay más de 350 casos de víctimas del terrorismo por ETA que no fueron resueltos.

¿Qué pasó en este atentado puntual?

Casi casi que mi padre murió a causa de una decisión política. Lo mató el terrorismo, pero en una época en que la dinámica entre terrorismo y el Estado era un tablero de ajedrez, había mucha política afectando a eso.

El periodista español Pablo Romero en un programa de televisión, en España.
El periodista español Pablo Romero en un programa de televisión, en España.

Dijiste que ya sabés quién mató a tu padre. ¿Nunca te dieron ganas de buscarlos y enfrentarlos?

Conocí a uno de los asesinos de hecho. Cuando comencé no sabía por dónde empezar, entonces fui a una cárcel en el País Vasco. Y sin saber quién era, estuve con él, con uno de los tres responsables de la muerte de mi padre. Hoy está en libertad. Sé dónde vive, pero no tengo interés de verlo.

¿No te dan ganas de volver a verlo, ahora que sabés?

Si fuera él que me llamara y me dijera te voy a contar la verdad, iría, claro. Pero si no, no. Cuando me enteré de que había sido uno de los responsables no me enojé. No me molestó que me hubiera mentido. Lo entendí, yo también hubiera mentido en su lugar, tiene derecho a negar lo que hizo.

¿Por qué estaba preso?

Pasó 19 años en la cárcel por delitos que cometió en el norte de España. Pero también perteneció al comando Madrid de ETA, que es el que realizó el atentado.

¿Es normal que los familiares de las víctimas se involucren en las investigaciones?

No. Es muy difícil que un afectado haga algo. Se van a cumplir 25 años y yo investigué los últimos 5, pero antes estuve 20 años sin hacer nada. La inmensa mayoría lo que quiere es olvidarse y seguir viviendo. Insisto: por eso hablo de las 3 muertes, porque la mayoría de las víctimas sí mueren esas 3 veces: en el atentado, en la prescripción de la causa, y en el hecho de que su caso nunca se resuelva y no se sepa lo que ha pasado.

¿Qué sentiste cuando ETA se disolvió?

Indiferencia. ETA no mata desde 2011, que anunció una tregua indefinida. En ese entonces no sentí nada tampoco, porque siempre hubo mucho escepticismo. Cuando anunció su disolución me pareció que ya estaba muerta, así que lo vi como una teatralización y un palanqueo.

¿A la sociedad en general le importó tu historia?

La sociedad es muy empática con los homenajes pero cuando hay que ponerse a trabajar y buscar la verdad ya no lo es tanto.

¿Y los familiares de las otras víctimas del mismo atentado? ¿Te apoyaron?

Cuando logré que se reabriera la causa estaban todos muy emocionados. Y querían que hiciéramos un grupo y trabajáramos juntos, pero yo creía que era mejor trabajar solo. Por el bien de la investigación, y por otro lado porque no tenía la energía para andar explicando lo que hacía. Hay cosas que no se pueden hacer en grupo porque hay que bajar a las cloacas del poder, ponerse a hablar con gente calculadora, gente que ha matado, que ha robado, que ha hecho cosas horrendas.

¿Cómo era la vida antes de saber? Antes de investigar incluso. ¿Era mejor?

Tener un asesinato sin resolver es como tener un cáncer. Y te lo tratas con quimio, que te destroza, que te quema la cabeza, pero no tienes otro remedio porque es la única manera de curarse.

¿Hay alguien que te haya dicho algo que te hiciera sentir que someterse a eso había estado bien?

Mi madre. Le leí la primera parte de la investigación en la que decía que mi padre había muerto porque por una decisión política le habían perdido el rastro a los terroristas y ella me dijo algo que me gustó mucho. Me da paz, me dijo. Me da paz.

Sociedad | 6 de junio

Foto: Télam

Cómo evitar que más personas en situación de calle mueran de frío

Por las bajas temperaturas en lo que va del año ya murieron al menos dos personas en nuestro país, una en Jujuy y otra en Río Negro. ¿Qué podemos hacer para que la lista no se agrande?

Martes 29 de mayo de 2018. En la ciudad de Viedma, Río Negro, amaneció sin vida Valentín Fernández. Lo encontraron acostado contra un rincón del Centro Municipal de Cultura, del lado de afuera, a la intemperie. Murió de hipotermia, después de un largo tiempo viviendo en la indigencia. Fue el primero del año.

Cinco de junio de 2018. La ciudad de San Salvador de Jujuy atraviesa un otoño helado. Cerca de las cuatro de la tarde la policía recibe una denuncia. Se acerca a la zona indicada y encuentra el cuerpo sin vida de Luis, un hombre de 59 años en situación de calle.

“Era pollero, trabajaba todos los días. Su familia se fue a Guatemala y Brasil”, cuenta un conocido suyo -que también vive en la calle- a un diario de Jujuy.

Si bien no se sabe con exactitud la cantidad de personas que viven en situación de calle en el país, según datos del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos) del último semestre de 2017 en nuestro país hay 2,1 millones de argentinos viviendo en la indigencia. Es decir, el 4,8% de la población. En la mayoría de las ciudades argentinas cuando la temperatura baja de 6 grados se puede producir muerte por hipotermia. O más bien, la hipotermia puede desencadenar muchas muertes, ya que es a las personas en situación de vulnerabilidad quienes menos capacidad de resistencia tienen.

Según los médicos consultados, suele suceder así: por el frío se contraen los vasos sanguíneos, se bombea menos sangre y se provoca un paro cardiorespiratorio. Y ya no se despiertan. De todas formas, aclaran que cada caso es particular y depende de su estado de salud previo.

¿Cómo ayudar?

La mayoría de las muertes en la calle suelen ocurrir entre las nueve y las diez de la noche, y entre las tres y las cuatro de la mañana. Según un relevamiento que hizo la Red Solidaria, en el 2007 ocurrieron por frío 67 muertes en 20 ciudades. Fue el año que se creó la campaña Frío Cero. Casi diez años después, en el 2016, hubo 11 muertes. Este año ya se cuentan 2.

La campaña consiste en visibilizar la problemática, avisar cada vez que se ve a una persona en situación de calle, hacer recorridos y entregar abrigos. Sin embargo, lo más importante es empezar por lo básico: si ve a alguien en situación de calle, avise a estos números:

FrioCero

Martín Giovio (voluntario de la Red Solidaria), propone ir un poco más allá. “Lo importante es hacer visibles a esas personas que si no las miramos son solo parte de un paisaje. Todos pueden salir de su casa con un abrigo de más, con una manta, y si ven a alguien en situación de calle entregársela”, dice.

Para él, no es el frío el que mata sino la indiferencia. “Generalmente cuando se ve a alguien en situación de calle lo primero que aparece es el el prejuicio y el miedo al desconocido. Se le suele tener miedo a esas personas, pero cuando conocés sus historia quizás es solo alguien que se quedó sin laburo y está lejos de la familia y nada más”.

“No hay que dejarse llevar por el miedo. Generalmente la reacción cuando uno se acerca es muy positiva. Tal vez pasaron miles de personas por delante suyo y nadie le dijo ni siquiera hola. Hay que romper el miedo a lo desconocido por el bien del otro”, dice.

Para colaborar con la Red Solidaria:


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Sociedad | 5 de junio

Por Ley, en la Argentina las mujeres aún no pueden hacer los mismos trabajos que los hombres

Servir alcohol, realizar tareas subterráneas y trabajar de noche son algunos de los oficios que las mujeres tienen prohibidos por ley. La normativa fue reglamentada en 1924 y sigue vigente. Leyes discriminatorias como ésta se intentarán discutir este año en el marco del G20.

Lo que entiende la sociedad, muestra la historia, en ocasiones tarda años en entenderlo en la ley. En la Argentina, por caso, hay aún leyes vigentes cuyo texto es tan absurdo como la idea misma de que una mujer debe tener peores condiciones de trabajo que un hombre.

El relevamiento del estado legislativo de nuestro país en relación a la igualdad de género surge del informe que el Banco Mundial publicó este año, en el que analiza el marco normativo de 189 países.  En esta nota pondremos el acento en la información específica en relación a nuestro país.

El resultado arroja muchos pendientes. Y no solo eso: la cantidad de leyes insólitas que aún hoy tienen vigencia es sorprendente. Por nombrar dos: ¿sabía usted que, según la ley, está prohibido para las mujeres trabajar en carga y descarga por medio de grúas? ¿O que no pueden emplearse para ningún tipo de trabajo subterráneo? Crease o no, así está la ley hoy.

Este es el cuadro con el puntaje general que alcanzó nuestro país en el informe del Banco Mundial. Son siete tópicos dentro de los cuales hay diferentes variables que suman puntos. 100 es el puntaje ideal de cada tópico. Cero el peor. Si quiere leer el desglose total, puede hacerlo acá.

Fuente: Banco Mundial
Fuente: Banco Mundial

Consultar el informe del Banco Mundial

Alcanzar la igualdad de condiciones entre hombres y mujeres: uno de los objetivos del G20

Son muchos los temas a discutir y elegir para elevar al G20 sobre equidad de género. Sin embargo, no todas las cuestiones acabarán plasmadas en el comunicado final. Aún así, el W20 (el Grupo de Afinidad que trabaja temáticas de género en el marco del G20) considera fundamental transmitir a todos los involucrados en este proceso qué cuestiones son vitales y urgentes para lograr empoderar a las mujeres de los miembros del G20. Y continuar con marcos legales discriminatorios no puede pasar desapercibido. Por eso, como parte de su trabajo, el W20 realizó un policy brief (resumen de recomendaciones de políticas públicas) junto con el Banco Mundial, para explicar el impacto de ciertas leyes sobre las mujeres, y proponer las correspondientes acciones.

Cristina López Mayher es parte del equipo del W20, liderado en la Argentina por Susana Balbo. Dice: “para nosotros es especialmente importante, dadas las temáticas de trabajo de este año y la información disponible en el informe del Banco Mundial, el impacto de las leyes y la regulación en la inclusión financiera y laboral de las mujeres. Las leyes son una herramienta fundamental de los gobiernos para crear un contexto facilitador para la equidad de género, y en concreto para la participación económica y financiera de las mujeres. Para ello, las leyes y regulaciones deben tener en cuenta la realidad concreta de la población a la que van dirigida, y los hombres y mujeres tienen realidades diferentes”.

¿Cuál es el aporte que se puede hacer desde su grupo de trabajo? O dicho de otro modo: ¿para qué sirve el W20 y en última instancia el G20?

“En este sentido, el W20 considera que las leyes que aún hoy limitan expresamente la participación económica y financiera de las mujeres deben revisarse, actualizarse o eliminarse. (…) Para que haya un impacto real, hay que establecer presupuestos adecuados para aplicar dichas leyes, se debe monitorear su aplicación para asegurarse que se cumplen y que las consecuencias sean las esperadas. Se debe trabajar sobre las normas sociales, sesgos inconscientes, y tradiciones que aún perpetúan desigualdades entre hombres y mujeres”, explica López Mayher.

“En ocasiones, la mejor manera de modificar el marco legal en favor de la igualdad no es hacer leyes nuevas sino dar de baja algunas viejas”, agrega, en relación a las insólitos artículos que siguen vigentes en nuestro país. Veamos en más detalle algunos de ellos.

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Las mayores desigualdades se encuentran en las leyes laborales

Si bien la Argentina no tiene legislación sobre abuso sexual en el sistema educativo y no hay penalidades criminales ni civiles ante casos de acoso sexual en el trabajo, la mayor desigualdad se encuentra en las leyes laborales.

La ley 11.317 fue publicada en el boletín oficial el 19 de noviembre de 1924. En su resumen de Infoleg se describe como: Régimen legal del trabajo de niños y mujeres. Prohibiciones. sanciones e infracciones”. Y luego se destaca una observación: Derogada por art. 7 de la ley 20744 – b.o. 27/09/1974, con excepción de los artículos 10, 11 y 19 a 24”.

Lo curioso es que son justo los artículos 10 y 11 los estrictamente discriminatorios. En ellos detalla que no se puede emplear a menores de 18 años ni a mujeres (las mujeres todas en pie de igualdad con los menores de edad…), en tareas tales como:

Ley género

La ley detalla muchas otras tareas en las que las mujeres no pueden participar. Como también destacamos en la nota general sobre el informe, el espíritu de la ley, dada su fecha de creación, probablemente sea el de proteger a las mujeres, pero la idea de protección cambió, mientras que la ley no.

Otra restricción impuesta sobre el empleo de las mujeres tiene que ver con el horario de trabajo. Según el artículo 6 de la misma ley, “no se podrá ocupar a mujeres ni a menores de 18 años en trabajo nocturno, entendiéndose por tal el comprendido entre la hora 20 hasta la 7 del día siguiente en invierno y las 6 en verano, salvo en los servicios de enfermeras y doméstico”.

Vale aclarar que, siguiendo los apéndices y nuevas leyes y decretos que modifican las anteriores, el decreto 2699(Reglamentación de la ley sobre trabajo de mujeres y niños -11.317-, de mayo de 1925), dice en su artículo primero: “Las prohibiciones indicadas serán total o parcialmente derogadas cuando se constate por pedido de los industriales y con intervención del Departamento Nacional de Higiene, que la introducción de nuevos métodos de fabricación, o la adopción de dispositivos de prevención, han hecho desaparecer su carácter actual de peligrosa o insalubre”.

Ahora bien, ¿qué peligro o insalubridad reviste trabajar en el expendio de bebidas alcohólicas? Es decir, ser bar tender. Digo: ¿cómo se puede demostrar que ya no es insalubre lo que nunca lo fue?

Por otro lado, la discusión central es ¿por qué la ley debiera considerar a las mujeres menos aptas o, en su defecto, más débiles que los hombres?

Foto apertura: Télam

Sociedad | 4 de junio

3 de cada 4 mujeres en el mundo viven en países con leyes que las discriminan

Según un informe del Banco Mundial, 104 países todavía tienen leyes que prohíben a las mujeres realizar ciertos trabajos y 21 no tienen ningún tipo de protección para casos de violencia de género. En tiempos de Ni Una Menos y el #MeToo, la ley en el mundo sigue promoviendo la desigualdad.

Un dato: en el mundo hay dos mil setecientas millones de mujeres que viven en países con legislación discriminatoria para ellas. Esto afecta a más de dos tercios de las mujeres del planeta.

El número se desprende del informe que el Banco Mundial publicó sobre el estado de la ley en relación al género, para el cual estudió la legislación de 189 países. Tomando como base 7 tópicos, realizaron una serie de indicadores para cada uno y atribuyeron un puntaje entre 0 y 100, en el que 100 es el mejor valor. Ningún país tuvo puntaje perfecto en todos los tópicos. Por supuesto, las economías de altos ingresos son las que tienen mejores valores en casi todos los indicadores, mientras que las economías de Medio Oriente y África del Norte tienden a tener los puntajes promedio más bajos.

En esta nota te contamos algunos de los datos más interesantes que surgen del informe.

Consultar el informe del Banco Mundial

4 de cada 10 países imponen restricciones sobre los derechos de propiedad de las mujeres

Cerca del 40% de las economías tienen al menos una restricción sobre los derechos de propiedad de las mujeres. Es decir, en esos países según la ley las mujeres no pueden acceder a la propiedad privada del mismo modo que los hombres, o no tienen los mismos derechos de herencia. ¿Un ejemplo? En Indonesia las mujeres no tienen el mismo derecho a heredar que los hombres, así como las hijas mujeres tampoco están en las mismas condiciones que sus hermanos varones.

21 países no tienen ningún tipo de legislación sobre violencia de género

En el tópico de protección de las mujeres contra la violencia, hay 21 países que tienen 0 puntos. Es decir, no tienen ningún tipo de legislación que proteja a las mujeres de la violencia. En Medio Oriente y el Norte de África, el 35% de las economías obtienen 0 puntos en este indicador, al igual que el 19% de las economías del África subsahariana. Entre otras, también se encuentra Haití, la única economía de América Latina con este puntaje. Puesto en concreto, significa que en Haití no hay ningún tipo de legislación contra la violencia doméstica, no hay agravantes para crímenes intra familiares, no existen órdenes de protección para casos de violencia doméstica, no existe la figura de la violación conyugal y no hay leyes contra el acoso sexual de ningún tipo. Veintiún países están en esas mismas condiciones.

Asia es la región donde las mujeres tienen menos oportunidades de acceso laboral

Si bien el promedio mundial para conseguir un trabajo siendo mujer es de 67 (recuerden que el ideal sería 100), las economías de Asia meridional tienen un puntaje promedio de 39, el más bajo en todas las regiones. Es decir, es la zona en la que menos oportunidades de conseguir un trabajo tienen las mujeres. En el caso de Argentina, el puntaje en este tópico es de 63, bastante cerca de la media, y un punto por encima de Estados Unidos. ¿Hay países ejemplares? No sorprende: Suecia y Noruega.

Mundialmente, el promedio de licencia paga por maternidad es de 98 días, y la de paternidad de 5 días

Un factor fundamental que impacta en el acceso laboral es el de las licencias por maternidad y paternidad. De cuánto tiempo son, quién las paga (el Estado o las empresas), cómo se distribuyen los días. Según esto, cambiará la predisposición de muchas empresas a contratar mujeres.
En Suecia el Estado paga el 100% de las licencias, que consta de 480 días de licencia parental (a dividir entre el hombre y la mujer a su criterio).

La ley argentina ordena licencia de 90 días pagos por el Estado para la mujer, y solo 2 para los hombres. En comparación con las mayores economías, no es un gran estado de situación, pero es sumamente mejor a Estados Unidos. Allí no hay ni un solo día pago obligatorio, ni por el Estado ni por las empresas, ni para mujeres ni para hombres. En cambio, tienen 84 días de licencia para repartirse entre padre y madre, sin goce de sueldo.

Fuente: Banco Mundial
Fuente: Banco Mundial

1 de cada 3 países restringen la independencia y la libertad de movimiento de las mujeres

En 37 países del mundo, las mujeres se encuentran con mayores requisitos legales para obtener un pasaporte que los hombres. En 31 países, la mayoría en el Medio Oriente y África, las mujeres no pueden elegir con total libertad dónde vivir. Asimismo, en 18 países las mujeres tienen que obtener un permiso para trabajar, y en 17 para salir de sus hogares.

Dueñas de empresas

En los países donde existen leyes sobre acoso sexual en el ámbito laboral, las mujeres tienen mayor probabilidad de ser dueñas de empresas. Tal como se ve en el gráfico, en aquellos países que sí tienen legislación, el 15% de las empresas son propiedad de mujeres. En los que no, solo el 10%.

Los países que mejoraron

No todas son noticias negativas. Muchos de los países más retrasados han realizado cambios importantes y positivos en su legislación. Aunque a simple vista algunos datos espantan por cómo eran las cosas, la situación mejora de a poco.

La República Democrática del Congo reformó su código de familia para permitir a las mujeres casadas firmar contratos, conseguir trabajos, abrir cuentas bancarias y registrar empresas de la misma manera en que lo hacen los hombres casados. También se eliminó la obligación de que una mujer casada obedezca a su esposo, y se permite que los cónyuges elijan juntos el hogar donde van a vivir. Además, eliminó restricciones a las mujeres para trabajar de noche en establecimientos industriales públicos o privados, y ahora exige la no discriminación basada en el género en diversos aspectos del empleo, incluidas las contrataciones y los ascensos. Por último, prohíbe la discriminación de género por parte de los acreedores en las transacciones financieras.

Irak es otro de los países más discriminatorios, pero también otro de los que más cambios está implementando. Promulgó una nueva ley que introdujo pasaportes electrónicos y el proceso de solicitud ahora es el mismo para hombres y mujeres (¡y ya no requiere que las mujeres lleven un tutor para sacarlo!). Por otro lado, criminalizó el acoso sexual en el trabajo y garantiza a las mujeres después de una licencia por maternidad volverán al mismo puesto de antes o a un puesto similar con el mismo salario. A su vez, aumentó la duración de la licencia de maternidad remunerada de 72 a 98 días; y el nuevo código laboral del país ahora prohíbe la discriminación basada en el género para las contrataciones y los despidos.

Mientras que el África subsahariana tuvo la mayoría de las reformas, Asia meridional tuvo el porcentaje más alto de economías reformadoras. La mitad de las economías en el sur de Asia tuvieron al menos una reforma seguida por África subsahariana (45%), Europa y Asia central (44%) y Asia oriental y el Pacífico (40%).

Lo bueno y lo malo de los países que están en el G20

Este año la cumbre del G20 se realiza en la Argentina. El Grupo de los 20 (como también se lo conoce) es un foro internacional en el que se discuten políticas de cooperación para enfrentar los grandes desafíos globales y generar políticas públicas superadoras.
Compuesto por la Unión Europea y 19 de las economías más fuertes del mundo y otras emergentes: Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía.

De esos 19 países, hay 9 que tienen legislación laboral discriminatorio para la mujer. Es decir, en esos países -la vanguardia del mundo- hay leyes vigentes que promueven la discriminación laboral por género. Dado que muchas de estas leyes no son actuales sino que fueron redactadas hace décadas, en muchos casos se trata de legislación creada no con espíritu discriminatorio sino para “proteger” a la mujer. Pero mientras que los tiempos y la concepción de “protección” cambió, el marco legal quedó desactualizado.

Algunos datos concretos que arroja el informe: 15 miembros prohíben la discriminación de género al emplear; 8 establecen la paridad de sueldo por género; en 7 países las mujeres se jubilan antes que los hombres (lo cual implica menos remuneración por menos años de aportes); en 12 países se jubilan a la misma edad con los mismos beneficios; 17 países establecen licencia maternal paga, 11 de los cuales aseguran la reincorporación en un puesto similar (en 6 de ellas se pagan las licencias pero no aseguran el mismo puesto);
14 países establecen licencia paga para los hombres (el que más días da es Francia, el que menos: Argentina, aunque no es el único).

Foto apertura: Télam.

Sociedad | 21 de mayo

Un ex combatiente de Malvinas, un kelper de 7 años y un helicóptero en llamas: la historia detrás de esta chapita

Enrique Riis fue piloto en la guerra de Malvinas. El 21 de mayo de 1982 perdió todas sus pertenencias tras un ataque aéreo. Volvió de las islas sin nada de lo que había llevado. Treinta y seis años después un kelper lo buscó por internet y le dijo que tenía algo suyo para devolverle.

Lo primero que hizo Enrique cuando le llegó el mensaje fue desconfiar. Hacía años que ya no tenía en la cabeza eso que le estaban mostrando y no creía posible que hubiera sobrevivido. Muchas veces habló de Malvinas, buscó las islas en su cabeza, procuró contar lo incontable. Pero nunca había sido Malvinas quien lo buscara a él, entonces no confiaba.

Sin embargo, un número clave lo hizo creer. “Solo nosotros sabíamos ese número, el de instituto. Yo me lo acordaba, no me lo había olvidado nunca: 740 756. Entonces supe que era verdad, que no había nadie tratando de engañarme”.

Lo que le había llegado era un mensaje de un amigo de la compañía de helicópteros en la que trabajó durante años diciendo que un tal Eddie Grimmer, un kelper de 35 años, lo estaba buscando para entregarle algo que había quedado en la isla y era suyo. Y adjuntaba una foto. Este era el mensaje exacto:

"Hola. Estoy tratando de contactar a Enrique Riis. Creo que es uno de sus pilotos. Mi hijo encontró ésto en las islas y me gustaría devolvérselo", dice el mensaje de Eddie.
“Hola. Estoy tratando de contactar a Enrique Riis. Creo que es uno de sus pilotos. Mi hijo encontró ésto en las islas y me gustaría devolvérselo”, dice el mensaje de Eddie.

La guerra, 36 años después

“El 23 de mayo amanecimos en Darwin. Teníamos que ir a llevar municiones a Puerto Howard. Puse en marcha mi helicóptero, un Augusta, y vi en la vertical, es decir, arriba, una estela de condensación de Harrier. La puta, dije, era peligroso que hubiera aviones de caza dando vueltas.

Despegamos igual y comenzamos a volar. Íbamos mi Augusta y dos Puma. Cruzamos un estrecho y comenzamos a hacer el famoso vuelo táctico, saltando las piedras, metiéndonos por las quebraditas, raspando la panza digamos.

De repente veo algo: dos Harrier haciendo patrulla. Le aviso a los Puma que aterricen porque nos habían visto y comienzo a hacer mi maniobra.

Desciendo, tren abajo, todo. Mientras salimos del helicóptero ya escuchaba la turbina del Harrier que venía en picada. Lo que los tipos tardaron en dar la vuelta y tirarnos fue lo que yo tardé en aterrizar, abrir la puerta y salir corriendo. Éramos dos nomás porque entre las municiones y el combustible el helicóptero estaba ya en el peso máximo de despegue. Por eso yo no llevaba el bolso con mis pertenencias conmigo, lo había dejado en un helicóptero Chinook, que era más grande.

Enrique a bordo de su helicóptero. En su carrera realizó más de 14 mil horas de vuelo.
Enrique a bordo de su helicóptero. En su carrera realizó más de 14 mil horas de vuelo.

Entonces pasa el Harrier y nos ametralla el helicóptero. Nosotros nos tiramos cuerpo a tierra y los dos aviones comenzaron a hacer como una danza: pasaba uno y ametrallaba, pasaba el otro y ametrallaba, volvía el primero, todo así. Y en una de esas tiran un misil. Se escucha un ruido tremendo, una explosión. Chau, perdí el Augusta pensé, pero todavía se escuchaba el rotor, como si le hubieran chingado.

Finalmente agotan la munición y se van. Volvemos al helicóptero a recuperar algunas cosas. Necesitábamos la campera de abrigo, y algo de munición o un misil. Alguna cosa para no irnos sin nada. Metimos todo en la bolsa cama y salimos caminando. Cuando nos vamos aparece otro pack de Harriers y le vuelven a tirar. Y ahí sí, lo dejaron destruido.

Empezamos a caminar. Tuvimos que cruzar dos arroyos. Ahí te tenés que poner en bolas, porque no podés mojar la ropa. ¿Entendés? Te desnudás totalmente, todo todo eh, ponés las cosas en la cabeza y caminás despacito por el agua tratando de no tropezarte. Cuando te empieza a subir a la cintura el agua de deshielo…uf. Chiflá finito y aguantá. No sabés lo que es…”.

Lo cuenta Enrique desde su casa en Martinez. Está separado, tiene dos hijos y se acaba de retirar de la empresa de helicópteros en la que trabajó durante años. Antes del ejército, lo suyo ya era el vuelo: fue campeón de aeromodelismo (aviones manejados por radio control). De hecho, el día que lo acuartelaron en Campo de Mayo para ir a Malvinas, el 5 de abril de 1982, estaba por irse a Villa General Belgrano, Córdoba, para participar de un campeonato nacional. En cambio, voló en su Augusta hasta el Buque Bahía Paraíso, pasó la noche navegando en Mar Argentino, y voló una vez más hasta llegar a las islas. Estuvo en Malvinas 49 días, pero el 23 de mayo fue la última vez que vio a su Augusta.

Después de una larga caminata tras el ataque de los Harrier encontraron a un soldado argentino parado en una loma. Con él estaba toda la compañía que viajaba en los Puma. Los helicópteros habían caído, pero los hombres no.

Sus cosas, aunque Enrique no lo sabía, habían corrido una suerte parecida dos días antes, el 21 de mayo de 1982, al costado del Monte Kent. Fue una situación similar: aparecieron los Harrier en una zona de reserva de las fuerzas argentinas y comenzaron a atacar. Los objetivos eran un helicóptero UH1H que había tomado vuelo, y un Puma y un Chinook que estaban en tierra.

Un misil dejó en llamas a ese Chinook, reduciéndolo a cenizas y pedazos de chapa. Escombros de los que Troy, que nació en el 2011, no tenía idea alguna de su historia cuando encontró la placa de Enrique.

El llamado de las islas

Nombre. Número de Instituto. Grupo sanguíneo. Todo la información que llevaban colgada en el cuello los soldados en Malvinas. Salvo que Enrique Riis no había llevado nunca puesta su chapa. “Me acuerdo que la cadena me pellizcaba los pelos del pecho y era muy molesto. Capaz por eso me la saqué, pero la verdad es que no me acuerdo”, dice.

Apenas recibió el mensaje de su amigo y se convenció de que efectivamente era su chapa, buscó a Eddie en Facebook y le mandó un mensaje. Al rato, Eddie lo llamó. Hablaron cerca de 20 minutos por videoconferencia. Le contó que fue su hijo Troy, de 7 años, quien encontró la chapa identificatoria en las cenizas de un Chinook en algún lugar desolado de la isla.

“Mi hijo había ido a visitar a su abuela y en el camino pasó por un lugar donde están los restos del helicóptero y vio la chapa clavada y la tomó. La trajo a casa, la limpiamos y leímos el nombre de Enrique. Entonces comencé a buscarlo en internet y di con una compañía en la que trabajaba. Me contacté con ellos y finalmente llegué a él”, cuenta Eddie ahora a RED/ACCION, vía Facebook también, desde su casa en Malvinas.

Troy, el hijo de Eddie, tiene 7 años y fue quien encontró la chapa identificatoria.
Troy, el hijo de Eddie, tiene 7 años y fue quien encontró la chapa identificatoria.

Acaso por delicadeza, cada vez que se refiere al lugar en el que vive dice “las islas” en lugar de Falklands. Cuenta que es habitual encontrar restos de la guerra tirados por ahí, pero que por respeto nadie toma nada. “Aunque en este caso era distinto”, explica.

Llegó a las islas en 1984, con apenas un año, acompañando a su padre que consiguió un trabajo como constructor de casas. Su mujer sí nació en las islas y vivió los días de la guerra. Tienen dos hijos y viven en una granja de 200 hectáreas. “Es un lugar fantástico para vivir. Lindo y tranquilo, casi no hay crímenes. Para los chicos es fantástico crecer aquí”, dice.

Su gesto con Enrique no terminó ahí. Se empezaron a mandar mails contándose sobre sus vidas. “Para mi, tanto los argentinos como los ingleses eran hombres haciendo su trabajo”, le dijo Eddie en alguna de sus conversaciones.

Además de invitarlo a quedarse en su casa si alguna vez va a las islas, le pidió su dirección en Buenos Aires y le dijo que le quería enviar la chapita. Y lo hizo. Por intermedio de un amigo argentino que trabaja en el cementerio de Darwin, se puso en contacto con otro argentino que estaba viajando a Buenos Aires y a solo 10 días de haber encontrado a Enrique, pudo devolverle lo que era suyo e hizo posible esta foto:

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Enrique es un tipo amable y frío. Acumula más de 14 mil horas de vuelo y casi todo parece verlo como un gaje del oficio. Le preguntamos si esto de algún modo es un cierre para él, un saldo de cuentas con la isla. “No”, dice. “Esto no se va a cerrar nunca. Uno habla, cuenta cosas, pero solo los que estuvieron ahí pueden realmente entender lo que es vivir algo así. Lo que se vivía en un solo día eran como lo que se vive en seis meses, o en más. Yo no creo que vaya a cerrar nunca esto. Pero es algo lindo lo que pasó. Es algo que era de uno y es lindo recuperarlo”.

Cultura | 18 de mayo

Milo Lockett desembarca en China

El artista argentino presentó su obra por primera vez en una galería de Beijing. Pintó un mural en un barrio de artistas, recibió propuestas para presentarse en Hong Kong y Shangai y dio una charla en la universidad.

“Es una experiencia muy especial y significativa, estoy seguro de que mi viaje a China y el contacto con todas las personas que he conocido me va a cambiar como individuo y modificará mi obra futura”, dice Milo Lockett desde China, donde esta semana presentó su obra por primera vez.

Su debut fue, de algún modo, como si jugara de local. Es que las obras del artistas plástico se expusieron por primera vez en Beijing en el Espacio Cultural Argentino, en la galería AIO Space del barrio de artistas 798.

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Junto a periodistas, autoridades de la embajada, artistas locales y referentes del sector cultural, el artista chaqueño presentó su muestra “Milo Lockett por primera vez en China”, que estará hasta el 3 de mayo.

La invitación a desembarcar en China llegó de la mano del Embajador Diego Ramiro Guelar, que además presentó al artista el vasto circuito cultural de Beijing y le propuso actividades de intercambio con el público chino. “Me sorprendí porque fui a dar una charla a la Universidad Internacional de Beijing y me tocó todo un grupo de estudiantes que hablaban español. Y todos mostraron mucho respeto y curiosidad respecto de la Argentina”, dice a RED/ACCIÓN.

Su intervención fue apenas un primer desembarco, sin propósito comercial. Sin embargo, no solo recibió propuestas de compra sino también invitaciones a exponer en Shangai y Hong Kong, sumado a una futura exposición en el Museo de Bellas Artes de Beijing.

Milo Lockett pintando el mural en una de las calles de Beijing.
Milo Lockett pintando el mural en una de las calles de Beijing.

Su agenda no terminó con la muestra y la visita a la universidad. Acostumbrado a que su obra intervenga en la realidad, visitó una escuela primaria y conversó los alumnos, intervino una vaca de acrílico tamaño real que se encuentra en la Embajada Argentina y recorrió todo el barrio de artistas.

“Era muy gracioso ver como paraban el tránsito por una foto. Se bajaban de los autos mientras pintábamos el mural y se hacían selfies con los personajes. Es muy interesante lo mucho que les gusta lo visual”, cuenta.

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Al inaugurar la exposición, el Consejero Cultural de la representación diplomática, Juan Manuel Cortelletti, leyó un mensaje del Embajador Guelar: “Es una alegría tener en China a un gran artista nacional, pero grande no solo por la calidad de su obra sino también por su volumen como personalidad pública, su vocación solidaria y su capacidad para inspirar a argentinos, latinoamericanos y, a partir de ahora, seguramente también a ciudadanos chinos”.

Por su parte, Milo dice que piensa volver pronto y que un día querría pintar en la China profunda, pero le llevará tiempo. “Es imposible procesar todo lo que vi en tan poco tiempo porque es abrumador. Todo es a una escala gigante, y todas las demandas son grandes. Me genera muchísimo entusiasmo volver”, concluye.

Cultura | 14 de mayo

Foto: Raúl Ferrari/Télam/cgl

¿Quién demonios gana con la Feria del Libro?

Las editoriales aseguran que no ganan plata. El público se queja de que hay demasiada gente y no se puede caminar. Y los escritores en que los pone nerviosos participar de sus eventos. Sin embargo, cada año participan más editoriales, va la misma cantidad de gente, y todos siguen invirtiendo para estar. ¿Por qué?

Los que vemos en los libros una forma de vida, un futuro, a menudo transitamos esa vida -ese futuro- con una angustia indecible. Vamos a librerías y nos da vergüenza conversar con los libreros. Asistimos a presentaciones de libros y tratamos de evitar la mirada del autor, que desde alguna silla rechinante busca las caras de los asistentes. Habitamos la frustración diaria de haber elegido un mundo impopular.

La Feria del Libro es, entonces, una excusa perfecta para ocupar el día, para salir de nuestras casas solitarias y caminar por las calles de un barrio propio.

Pero claro, no somos parámetro de nada. Apenas grillos alegres después de la vaguada. Los verdaderos protagonistas de la feria son ese montón de anónimos que hacen de ella un evento masivo. Y las editoriales, que aguantan jornadas eternas durante tres semanas infernales.

¿Por qué lo hacen? Obviamente, uno pensaría que para sacar rédito comercial y ganar dinero a montones. Sin embargo, no hay editor que diga que estar en la Feria es verdaderamente un buen negocio. ¿Qué ganan entonces? O peor aún: ¿quién gana?

A lo largo de toda la feria intentamos responder esta pregunta hablando con diferentes protagonistas del mundo editorial. Si usted es persona inquieta y no quiere leerlo todo, sáquese la culpa: haga click sobre cualquiera de las categorías enlistadas a continuación y vaya directo a las respuestas de quienes le interesan. Sino, hágase una idea completa y siga leyendo después del listado.

Juan Ignacio Boido – Director de Penguin Random House
Martín Gremmelspacher
– Presidente de la Fundación del Libro
Ignacio Iraola – Director de Planeta
Carlos Busqued – Escritor
Respuestas de la gente en Twitter
Cristian de Nápoli – Poeta y traductor y librero de Los Siete Logos
Marcos Almada – Editorial Alto Pogo y miembro de La Coop
Mariano Blatt – Poeta y editor de Blatt & Ríos

Foto. Gens
Foto. Gens

Bienvenido, usted ha entrado en la senda de la lectura cabal. Felicitese y continúe.

Una pregunta más flotó siempre detrás de las anteriores: ¿por qué volvemos a la Feria del Libro? ¿Por qué pareciera que vamos a seguir volviendo toda la vida, a pesar de los pasillos llenos, de los precios altos, y de los pabellones sin una gota de la luz del sol?

Veamos.

Una primera aproximación

Antes de empezar a escribir esta nota y hacer entrevistas, hicimos una pequeña encuesta en Twitter. La formulación fue sencilla: ¿van a la feria del libro? ¿Por qué o para qué van? ¿Salen contentos?

A continuación, las respuestas.

Obvio que si, cada año más contenta se sale de ahí adentro ❤️ Hay que ir para pasear entre los libros y ser feliz 🙌🏽

— Joja (@josesoffer) 9 de mayo de 2018

Dejé de ir hace años por el ruido insoportable, colas larguísimas, poca información de quienes atienden, descuentos escasos, espacios comunes llenos de papeles, precios carísimos en la cafetería, etc. Si deseo un libro, prefiero comprarlo en una librería.

— Erica Walter (@ericawalter) 9 de mayo de 2018

Por trabajo, por placer, por curiosidad, y como programa con amigos o con mis hijos.

— Ana Correa 🤷🏻‍♀️ (@anaecorrea) 9 de mayo de 2018

Carlos Busqued, o la Feria como el barrio de Once

Carlos Busqued acaba de publicar en Anagrama la novela Magnetizado, que recibió muchísimas y muy elogiosas críticas. Su novela no se presentó en la Feria pero él participó de una charla el 27 de abril junto a Diego Vecchio, María Gainza y Silvia Sesé.

Le hago preguntas más bien generales: si está a favor o en contra de la feria, a favor o en contra de ir a firmar ejemplares, a favor o en contra de las presentaciones y todo lo que conllevan estos 19 días de corrido (y corridas). “Sería como estar a favor o en contra de la lluvia: sucede independientemente de mi parecer”, dice. “De todas formas es una cosa que hay que hacer. Trae algunos beneficios circular supongo. Yo circulo poco en el ambiente, entonces me viene bien aunque no lo disfrute. Alguna utilidad tendrá…”.

El escritor Carlos Busqued Foto: Télam/cgi
El escritor Carlos Busqued Foto: Télam/cgi

¿No te gusta ese montón de gente circulando entre libros?
Me pone muy ansioso caminar cuando hay mucha gente. Es como atravesar el Once, donde todos se detienen a mirar vidrieras o comprar cosas, entonces uno se los choca o los tiene que esquivar. Me pone realmente nervioso, pero es más bien un problema mío.

¿Dar charlas?
Me pone nervioso dar charlas. Además como no tengo amigos del ambiente no va nadie y no me gusta. En general los escritores convocan a sus amigos y a mi eso no me gusta porque mis amigos no son de este palo.

¿Ir a firmar?
Es una vergüenza ir a firmar. La cara de la gente mientras espera que alguien le firme se parece a la de los perros atados afuera de los supermercados. Yo fui una sola vez a firmar libros y vino una sola persona. Me sorprendió, no me pareció mal pero me sorprendió que fuera alguien.

¿Un fanático?
No. Era una señora que había leído una crítica de Bajo este sol tremendo y lo había comprado para la hija de 12 años. Yo quería preguntarle si estaba segura, porque el libro es medio fuerte para una chica de esa edad. Pero igual se lo firmé, obviamente.

La voz de la Fundación

Martín Gremmelspacher, el presidente de la Fundación El Libro (que organiza la Feria), está de acuerdo con la teoría de que el público lo que más disfruta son las actividades, y suma la bibliodiversidad. “El gran atractivo que tiene la feria es el conjunto de actos y la diversidad de libros que tiene, que no se encuentra en las librerías. Este año por ejemplo se presentaron más de dos mil autores nacionales, más de cien extranjeros con dos premios Nobel entre ellos: Coetzee y Vargas Llosa. Vinieron a las jornadas profesionales más de 12 mil profesionales de 30 países a negociar derechos de autor de libros argentinos. Es sin dudas el evento cultural más importante de Latinoamérica”.

El Presidente de la Fundación El Libro, Martín Gremmelspacher. Foto: Osvaldo Fantón/jcp
El Presidente de la Fundación El Libro, Martín Gremmelspacher. Foto: Osvaldo Fantón/jcp

Habrá párrafos o notas para discutir si es o no el evento cultural más importante de Latinoamérica, otros dirán que es la Feria de Guadalajar, otros el Lollapalooza o la Copa Libertadores, lo mismo da. Que es relevante, no hay dudas. Que la Fundación es la primera ganadora del caso, tampoco. Gremmelspacher afirma que se duermen en los laureles y que cada año intentan aggiornarse. “Lo que buscamos es interpretar lo que le pasa en la sociedad y en la cultura. Este año hubo un stand de diversidad sexual y cultural por ejemplo. Con un curador elegimos la mayor cantidad de libros que traten esta temática y armamos eventos también. Después, como es el año del mundial armamos una charla en la que el escritor mejicano Juan Villoro habló con Eduardo Sacheri sobre fútbol y cultura. Y le damos cada vez más lugar a los jóvenes, que desde Harry Potter consumen muchas sagas y son un público enorme. Lo que hacemos es interpretar la realidad para ofrecer una feria actualizada”. En su tesis, volvemos a la Feria porque se renueva, porque no es la misma de siempre. Volvemos, digamos que dice, porque cambia con nosotros.

Los voz de los grandes: Penguin Random House y Planeta

Juan Ignacio Boido, Director de Penguin Random House (la editorial que tiene, junto a Planeta, mayor cantidad de metraje), dice: “la Feria tiene un peso simbólico enorme para el mundo editorial, es un lugar y un ritual muy ligado a la tradición libresca de la ciudad, como su cantidad y calidad de librerías, y que trasciende en el mundo: son muchos los autores de otros países que, para presentar su libro, piden venir a la Feria. Además de la cobertura de prensa que el libro tiene esas semanas, que es notable”.

¿Qué se gana y qué se pierde con estar en la Feria?
Se gana la posibilidad de que las editoriales, los editores y sobre todo los autores estén en contacto directo con los lectores, al menos con esa parte de los lectores que van habitualmente a la Feria, y eso incluye docentes y bibliotecarios de todo el país. Por otro lado, lo que se pierde es básicamente tiempo de sueño: es una Feria larga, quizá de las más largas del mundo, y con muchísimos eventos. Lo cual no está mal, pero demanda tiempo.

Muchas editoriales dicen que el año pasado fue el peor en 10 años. ¿Fue así?
Fue el año en el que más se sintió la caída en la compra. Creo que responde a la caída del consumo en general, y el libro no está ajeno a eso.

¿Qué se espera para este año? ¿Compensa la feria alguna de los problemas que hay hoy en la industria editorial?
El 2017 no fue un año fácil porque no llegó el repunte marcado en el consumo que se anunciaba, pero desde fin de año pasado registramos una estabilidad y una leve mejoría que miramos con expectativa. Pensando en eso, sumado a un plan editorial que consideramos muy potente, confiamos en que va a ser un año mejor. Además, si haciendo libros en la Argentina no somos optimistas, no podríamos hacerlos. Pero esperar que la Feria, un evento de actores privados, que dura 20 días, compense la realidad de un país, sea cual fuere, o la fuerza de las políticas públicas, es pedir demasiado.

¿Hace algo el estado para ayudar a la industria editorial?
Podríamos hablar de los costos, de las caídas en las ventas, de las compras del Estado, pero creo que el punto fundamental de la Argentina en relación al libro es un plan de fomento de la lectura abordado a largo plazo y a nivel nacional. Un plan que revalorice el saber y el libro, el placer de la lectura y también su utilidad.

Foto: Raúl Ferrari/Télam/cgl
Foto: Raúl Ferrari/Télam/cgl


Para Ignacio Iraola la pregunta de quién gana con la Feria del Libro es fácil de responder: “Primero que todo gana la Fundación El Libro, que es quien organiza la Feria. Después gana La Rural, que alquila el predio. Y gana la gente, por la cantidad de libros que pueden encontrar y por la visita de grandes autores a los que pueden ir a escuchar. Las editoriales, desde lo económico, si salen empatadas festejan. Es un laburo enorme: hay que alquilar el espacio, construir el stand, contratar personal con los respectivos aportes, armar las presentaciones (Planeta hizo más de 50 este año), pagar los pasajes de los escritores invitados, las estadías, todo… Y la venta no llega a cubrir todo eso, así que insisto: si se sale empatados salimos a festejar”.

¿Tiene algo a favor? ¿No se puede pensar en no estar presentes?
La visibilidad que tienen los libros en los medios. Es la única vez en el año que los medios le dan cobertura a los libros y a los escritores. Y siendo Planeta la editorial más importantes no puede no estar en la feria más importante del rubro. Pero no es rentable: los números no dan.

¿Quién va a la Feria del libro?
La gente que va a la feria no es un público de librerías, es un público que va a la feria a comprar libros para regalar y que después compra libros en navidad, pero no es gente que consume de manera regular. Y no hay una política de parte de la fundación para fidelizar a estos clientes.

¿Es la feria más importante de Latinoamérica?
La feria más importante es Guadalajara, en Méjico. Primero porque tiene más desarrollada la pata de negocios, y porque tiene más visibilidad. Es distinta porque no se hace en una capital del país y se moviliza mucha gente para eso. Genera mucha inquietud y se hacen muchos negocios. Viaja más gente del mundo respecto de la nuestra.

La voz de los editores independientes

A priori, uno creería que los motivos de las grandes casas editoriales y los de las pequeñas son completamente distintos, pero a pesar de la escala varios editores terminan diciendo lo mismo. Para Marcos Almada, editor de Alto Pogo y miembro de La Coop, un frente editorial que reúne en su stand, junto a Frente Editorial Latinoamericano, a 39 editoriales, la ganancia principal no es en términos económicos sino de valor simbólico. “Al ser sellos editoriales chicos formamos parte de un conglomerado y tenemos un stand compartido el gasto que le insume a cada sello es menor, aunque sea caro el stand. Es cierto que no hay verdaderas ganancias, pero cuando uno llega con una o dos novedades fuertes puede salir empatado”, dice.

El último título de su editorial es Construcción de la mentira, la primera novela de Gonzalo Heredia, que fue de los libros más vendidos del stand. Lo acompañan en el podio La sinceridad de un golpe, de Paula Brecciaroli (editorial Santos Locos), Amiga, de Malena Saito (Santos Locos), Los mejores dias, de Magalí Etchebarne (Tenemos las Máquinas), y Este pálido mundo mío, de Martín Sancia (Evaristo). Dato no menor, los dos libros de Santos Locos son ejemplares de poesía.

“Hacemos un trabajo fuerte de instalación de autores, hicimos brindis todos los días con escritores que firmaron libros, hicieron comunicación, tuvieron notas. Entonces para nosotros es mucha ganancia más allá de los número porque permite que mucha gente vea el stand, conozca tu catálogo. Se crece mucho en valor simbólico gracias a la visualización que ofrece”, agrega Marcos.

Cristian de Nápoli es poeta, traductor y, en la feria, estuvo a cargo del stand conjunto de Los Siete Logos (que ganó en la categoría mejor stand compartido). En él se vendieron libros de Katz, Eterna Cadencia,  Caja Negra, Adriana Hidalgo, Criatura, Mardulce, Beatriz Viterbo. Según Cristian, la demanda de libros de editoriales independientes no es grande, pero sí creciente. Tiene lógica: el mayor afluente de público no busca hallazgos literarios sino más bien libros del universo que podríamos llamar mainstream. Si quiere escuchar la entrevista completa con él, conocer el stand y escuchar una recomendación personal suya, vea la siguiente entrevista 360. Con el dedo o el mouse puede ir girando la pantalla para ver la cara del entrevistado o el rededor de la feria.

El poeta Mariano Blatt, autor del poemario Mi juventud unida, y editor responsable de Blatt & Ríos, dice que en la Feria gana todo el sector y la industria del libro en general, y que gana el público, y que en definitiva gana el libro.

“Como editor, se gana sobre todo acceder a una cantidad de público grande, y más diversa que la que uno tiene acceso. Se puede mostrar todo el fondo editorial, que en librerías es difícil porque no hay espacio para todos los libros de toda las editoriales. No se me ocurre que se pierdan cosas, todo es inversión, ya sea de capitales o de recursos humanos”, dice.

Respecto al mercado, asegura que el 2017 fue el peor en mucho tiempo y aunque las ventas en la feria sean buenas no sirven para compensar todo un año. “Para nosotros es algo así como agregarle un mes más de ventas al año, como si el año tuviera 13 meses. Pero eso no alcanza para compensar la caída sostenida en ventas que se viene registrando desde el inicio de la gestión macrista”, explica.

¿Dentro de la feria, donde conviven casi todas las editoriales, las chicas compiten con las grandes o juegan deportes diferentes?
Yo más bien creo que las editoriales grandes compiten con nosotros en un aspecto: el de tener buenos autores. Hace muchos años ya que las editoriales grandes perdieron el rumbo en sus ediciones literarias, no descubren autores, no editan literatura que importe. Salvo cuando vienen y le sacan autores a las editoriales independientes, que hacen el trabajo de difusión y de instalar esos autores. A nivel comercial no podríamos hablar de competencia porque los recursos son tan desparejos que no hay competencia, no tiene sentido pensarlo así. Pero en cuanto a catálogo, claramente las editoriales grandes están pendientes de lo que editamos nosotros para venir a llevárselo.

Los libros más vendidos del stand de La Coop, que reúne 39 editoriales.
Los libros más vendidos del stand de La Coop, que reúne 39 editoriales.

Pochoclo y bibliodiversidad, una aproximación personal

El último sábado en la Feria me encontré con mis amigas Verónica Boix y Karina Ocampo, y con el escritor infiltrado -y también amigo- Pablo Nardi. Nos saludamos como si fuéramos vecinos de barrio que coinciden en la panadería o salen a la vereda una noche de verano después de un corte de luz. Fue la quinta o la sexta vez que nos encontramos ahí, dando vueltas entre libros que ya ni compramos. Para nosotros, que de algún modo nos dedicamos al oficio solitario de leer, la feria no se trata tanto de un shopping de lecturas como de una excusa para salir a la superficie a respirar y ser, por casi veinte días, miembros de una comunidad. Lo ya dicho, habitantes de un barrio.

Sin embargo, el nuestro es un sentimiento caprichoso. Para la mayor parte de la gente, la feria sí se trata de un shopping donde comprar. Uno ve enormes colas de gente a la espera de la firma de algún autor de moda, o salas llenas para la presentación de libros de una figura de la televisión o el rock.

Algunos medios hablan del Lollapalooza de los libros. Hay, sin dudas, una sensación culposa acechante. Creemos que vamos por la bibliodiversidad, para buscar libros imposibles o escuchar conferencias magníficas de escritores. Pero nuestros motivos, creo, son otros. Ser parte de algo popular. Proveer de espectacularidad un mundo habituado a los brindis en vasos de plástico, los fracasos comerciales y la megalomanía a pesar de los dos ítems anteriores. Vamos, digo, para inventarnos a capricho una forma de pochoclo.

Uncategorized | 4 de mayo

La Feria del Libro 360

La Feria del Libro 360º

Recorrimos los 45 mil metros cuadrados de la feria con una cámara 360 y te mostramos algunos de los mejores hallazgos que hay a lo largo y a lo ancho de sus más de 400 stands.

por Joaquín Sánchez Mariño y Maxi De Rito

7 de mayo de 2018






Se dice que la Feria del Libro de Buenos Aires es única por su bibliodiversidad. Es decir, que en ella se encuentra una variedad de libros imposible de encontrar en cualquier otro lugar. Es, después de todo, una fama justa: 45 mil metros cuadrados, más de 400 stands, editoriales de todos los temas y tamaños, un nuevo stand dedicado a la diversidad sexual, una zona dedicada a editoriales que no pueden pagar su presencia, y más de 1000 actos y charlas de escritores.

¿Pero cómo hacer, entre tanta oferta, para identificar un recorrido posible? ¿Cómo elegir un libro y no otro? ¿Cómo buscar -se pregunta Alessandro Baricco en Novecento- solo un amor en el ancho tendido de este mundo?

1. Pabellón Amarillo: las mejores editoriales independientes

Para los que se acercan al predio de La Rural buscando literatura más allá de los circuitos comerciales, probablemente lo mejor que pueden hacer sea acercarse al Pabellón Amarillo. Allí se encuentran no solo las editoriales de Nuevo Barrio (editoriales pequeñas que debutan de manera gratuita en la Feria), sino también dos stands conjuntos imprescindibles: Los Sólidos Platónicos (allí están Fiordo, Godot, Wolkowicz, Libraria, Páprika, Gourmet Musical, Criatura, Aquilina y Letranómada), y Los Siete Logos (que reúne a Eterna Cadencia, Mar Dulce, Criatura otra vez, Katz, Caja Negra, Adriana Hidalgo y Beatriz Viterbo).

Justamente el stand de Los Siete Logos es la primera recomendación, con especial atención en un libro: Irrupciones, de Mario Levrero.

Editado por Criatura (editorial uruguaya), Irrupciones incluye columnas publicadas por el autor de La Máquina de Pensar en Gladys o La Novela Luminosa. Son textos raros, como casi todo lo que escribió Levrero, y cuesta $300.

2. Pabellón verde: libros ilustrados imperdibles

Se sabe que muchas de las personas que van a la Feria no son lectores habituales, sino que ven en el libro un objeto de colección, para regalar, mostrar en la mesa del living o simplemente tener.

Para ellos y para los amantes de las ilustración, el stand de Edelvives es una joya imperdible. La editorial española está en el Pabellón Verde y tiene libros que con solo abrirlos se despliegan como si fueran un artefacto de magia digno del mundo de Harry Potter.

De entre ellos, cualquiera de los de Benjamin Lacombe (la estrella francesa de la ilustración), vale la pena. Pero claro, como todo libro importado, son caros. El que aquí sugerimos (Frida, de Lacombe) sale $770.

3. Libros para los más chicos

No es extraño encontrarse en la feria con larguísimas filas de adolescentes sentados en el piso, esperando la firma de algún nuevo autor de moda. Es que los jóvenes son de algún modo los protagonistas del mercado editorial, lo cual explica que cada vez más ferias incluyan jornadas de Booktubers (chicos que hacen videos recomendando libros).

Pero un paso antes de convertirse en los consumidores estrella, los adolescentes son niños. Los libros para chicos ocupan también una porción importante del mercado y los fines de semana sobre todo, muchos padres se acercan con sus hijos a la feria.

Para ellos, uno de los stands más lindos es el de Catapulta, también en el Pabellón Verde. Allí se encuentran ejemplares para diferentes edades. Muchos de sus libros son para hacer cosas: dibujar, aprender, jugar, leer… Por caso, recomendamos uno: Dibujos Mágicos, (Editorial Catapulta, $449), que básicamente es para dibujar.

4. El hallazgo de la feria

Recomendación puramente caprichosa y celebratoria del ingenio: ¿Dónde está Perón? (editorial Galería, $360). Es un libro como los famosos ¿Dónde está Wally?, pero en lugar de a Wally hay que encontrar a Perón inmiscuido en reversiones de obras clásicas de la pintura argentina.

El libro, que fue trabajado con un historiador para que no sea simplemente una idea ingeniosa sino que tenga cierta rigurosidad, se completa con fragmentos de discursos de Perón.

Mitos y verdades

Se dice que la Feria del Libro de Buenos Aires es única porque recibe, en sus tres semanas, a más de un millón de visitantes. Un millón doscientos mil para ser más precisos, según las autoridades de la Fundación El Libro, los responsables de la organización.

A pesar de la lluvia (que comenzó con inauguración y nunca paró), Oche Califa -director de la Feria- dice que hubo mucho afluente de gente y que van a pasar el millón, igual que cada año.

Otro de los mitos alrededor de la feria es el precio de los libros. Uno de los mayores reclamos del público es la falta de descuentos considerables. El por qué lo explica el mismo Oche, que dice que eso es imposible por ley. No se equivoca: según la legislación vigente, los libros tienen que venderse al mismo precio en todo el país. Solo se permite hacer un descuento del 10% en ocasiones especiales como ferias, y de hasta un 50% cuando los adquirentes sean la CONABIP (Comisión Nacional de Bibliotecas Populares) o el Ministerio de Educación. Es justamente el tipo de descuento que pueden llegar a conseguirse en La Rural.

El último de los grandes mitos es que la Feria del Libro de Buenos Aires es el evento cultural más importante de Latinoamérica. Por supuesto, se trata de una sentencia subjetiva, por lo que juzgarla no tiene sentido. No obstante, hacia dentro del sector los editores coinciden en que la Feria del Libro más relevante de la región es la de Guadalajara, en Méjico, donde está mucho más desarrollado el perfil profesional.

La de Buenos Aires conjuga dos modelos de feria: la comercial y la profesional. Es decir, hay días de venta de derechos (las jornadas profesionales, apenas 3 días al comienzo), y 19 días de pura afluencia de público. Ahí entra lo ya dicho del millón de personas.

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Uncategorized | 27 de abril

Enrique Avogadro: “En un encuentro dedicado a la palabra se nos prohibió hablar”

avogadro

Enrique Avogadro: “Se pierde el valor de la Feria: en un encuentro dedicado a la palabra se nos prohibió hablar”

El ministro de Cultura de la Ciudad se quedó sin dar su discurso en la inauguración de la Feria del Libro por una protesta de docentes. Habló del proyecto, de su mirada de la gestión cultural, el aborto, y la figura del artista militante.

por Joaquín Sánchez Mariño

27 de abril de 2018






Si bien nadie esperaba que la inauguración de la Feria del Libro terminara en escándalo, de algún modo a nadie le sorprendió. Mientras todos se preparaban para ver los cruces en relación a la industria editorial, el protagonismo lo tomó un grupo de aproximadamente 150 jóvenes que se alzaron con pancartas en repudio al proyecto de ley UNICABA, que plantea la transformación de los profesorados. El destinatario de la protesta era el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, o en su defecto la ministra de Educación Soledad Acuña; pero como ninguno de los dos estuvo presente, los manifestantes comenzaron con los gritos apenas subió al escenario el ministro de Cultura de la Ciudad, Enrique Avogadro. Lo dejaron sin hablar.

Finalmente tomó el micrófono Claudia Piñeiro y pudo dar su discurso, pero la primera intervención de Avogadro en la feria del libro (es ministro desde diciembre del 2017), quedó trunca.

Ya recuperado de la frustración, habló con RED/ACCIÓN del evento, de su visión de la política cultural, de la idea del artista militante y dio su opinión sobre el aborto.

Las autoridades de la Feria del Libro junto a Claudia Piñeiro en la fallida inauguración de anoche. Foto: Télam.
Las autoridades de la Feria del Libro junto a Claudia Piñeiro en la fallida inauguración de anoche. Foto: Télam.

¿Cómo te sentís respecto a lo que pasó ayer en la inauguración?
El sentimiento personal pasó muy rápido. La verdad es que me había preparado para dar el discurso. Yo vine un millón de veces a la feria desde chiquito, y me emociona. Y el discurso siempre me pareció un momento álgido, que tiene un valor simbólico importante… Y por ahí soy yo pero siento que se ha ido perdiendo eso en los últimos años por este tipo de episodios, que no son nuevos.

Fue creciendo el nivel de intervenciones.
Creo que la de ayer fue la peor de todas sin ninguna duda, porque tuvieron éxito al impedirnos hablar. Eso me parece lo más grave. En un encuentro dedicado a la palabra se nos prohibió hablar. Incluso después de que Pablo (Avelluto) les diera la palabra siguieron impidiendo que habláramos. Me pareció una actitud claramente autoritaria.

¿Qué ibas a decir?
Nosotros nunca somos los importantes, estábamos todos ahí para escucharla a Claudia (Piñeiro), pero como funcionarios nos tocaba hablar y fue paradójico que no nos dejaran. Mi discurso tenía que ver con eso, con pensar a la Feria como un espacio de encuentro en el cual más allá de las diferencias hay que generar propuestas en conjunto. Pero no lo pude decir.

Decías que fue perdiendo valor simbólico. Sin embargo, fue ganando valor político, ¿no?
Sí, pero con una idea equivocada porque el modo me parece muy tribunero. También es un llamado de atención a la gente que organiza la feria porque ayer hubo gente con megáfonos y máscaras… Todos los vimos al llegar, de modo que era obvio que iba a haber disturbios.

¿Cuánto de esto refleja una falta de diálogo?
Yo creo que sí hay diálogo. Todos los viernes nosotros tenemos diálogos con gente del sector cultural y les pedimos que digan y pregunten lo que quieran. Si hay cosas en las que no estamos de acuerdo tiene que haber un espacio de respeto donde poder manifestarlo.

Los manifestantes subieron al escenario y el ministro de Cultura de Nación, Pablo Avelluto, les permitió hablar. Foto: Télam.
Los manifestantes subieron al escenario y el ministro de Cultura de Nación, Pablo Avelluto, les permitió hablar. Foto: Télam.

¿Si pudieras hablar hoy con alguno de los que se manifestó ayer, qué le dirías?
Que el proyecto busca promover y jerarquizar la educación de nuestros maestros. Que contrario a lo que se dijo ayer, no va a cerrar ninguno de los centros (porque se van a mantener abiertos como sedes de la universidad), ni tampoco se va a echar ni se echó a nadie. La ley de hecho incluye un artículo que explícitamente dice que no se va a echar a nadie.

¿Y por qué se generó esta protesta? ¿Error de comunicación?
Es mucho más fácil no cambiar. Yo entiendo a muchos de los que protestaron ayer porque probablemente le tengan miedo al cambio, y desde ese lugar es más fácil que te mientan, pero lo que se está proponiendo es algo que va a jerarquizar la carrera docente, va a permitir que a los chicos se los eduque mejor.

¿Hacia dentro del gobierno no hay miedo al cambio respecto de ciertas medidas impopulares?
Cuando Horacio (Rodríguez Larreta) me convocó para ser Ministro de Cultura me pidió varias cosas. Como eje central darle mucha importancia a la cultura independiente. Me dijo: “quiero que a partir de ahora empecemos a ver lo que es cultura pública no estatal”. Lo mismo con pensar la cultura en los barrios, o la cultura como factor de desarrollo. Y articular lo público y lo privado. Pero como base del plan me dijo que pensara todo desde cero.

Al margen de tu relación personal con el mundo artístico, ¿se pueden bajar los prejuicios de los artistas en relación a Cambiemos?
Mi tarea no es esa en todo caso. El ministerio trabaja para la ciudadanía en general, pero sobre todo para artistas, para creadores, para gestores que hacen que esta ciudad sea la potencia cultural que es. Buenos Aires tiene 500 espacios culturales independientes, entre salas de música, salas de teatro, centros culturales, galerías. Sería absurdo no reconocer en eso una posibilidad de generar más acceso a la cultura.

¿Es deseable para un gobierno tener artistas que lo apoyen?
Tenemos que separar muy bien el rol del artista como creador, del rol del artista como personaje público que tiene una opinión. Jamás le vamos a bajar línea a nadie porque no nos interesa. Cuando invitamos a la gente del sector a encuentros para discutir vienen bien dispuestos a escucharnos.

Docentes protestando contra el proyecto de la UNICABA. Foto: Télam.
Docentes protestando contra el proyecto de la UNICABA. Foto: Télam.

Ayer el Presidente Sebastián Piñera sostuvo que las condiciones socio-económicas en las que uno nace determinan las condiciones en las que uno muere.
Sí, definitivamente. Tenés un país en el que por suerte la pobreza está bajando pero todavía es altísima y nos preocupa a todos. En la ciudad hay un proceso de transformación social como nunca hubo. Tenemos varios programas que tienen que ver con la cultura como herramienta de integración social. En agosto estamos lanzando el Pase Cultural.

¿Qué es?
Un sistema de estímulo a la demanda. A partir de agosto todos los chicos de 16 a 18 años de la escuela pública y sus docentes, unas 100 mil personas, van a recibir un subsidio mensual que solo pueden usar en consumos culturales. Ir al teatro, al cine, comprarse un libro, un disco… Eligiendo el consumo que quieran. Son alrededor de 200 pesos por mes que van a tener todos los meses depositados en una tarjeta que les damos del Banco Ciudad. Es una política cultural activa para que 100 mil personas que no tienen hábito de consumo regular tengan esa posibilidad.

Claudia Piñeiro en su discurso de ayer se expresó, como ya lo hizo en el Congreso, a favor de la despenalización del aborto. ¿Cuál es tu postura?
El tema del aborto es un tema complejo. Nadie está a favor del aborto, pero personalmente estoy a favor de la despenalización. Es un tema al que entro con mucho cuidado porque como hombre siento que es una discusión que tenemos que dar. Pero al mismo tiempo, y con sinceridad, siento que, como se dijo, si los hombres nos embarazáramos no estaríamos teniendo esta discusión y el aborto sería algo de todos los días.

Consultar el proyecto de ley UNICABA

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Uncategorized | 26 de abril

Feria del libro: anticipo de los cruces que habrá en la inauguración

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Avelluto, Gremmelspacher y Avogadro: anticipo de los cruces que habrá en la inauguración de la Feria del Libro

El año pasado, el presidente de la Fundación El Libro exigió al Ministro de Cultura políticas de apoyo al sector editorial. Avelluto respondió redoblando la apuesta. Después de un 2017 que para muchos fue el peor año de la década para el libro, los discursos cruzados prometen ser más fuertes.

por Joaquín Sánchez Mariño

26 de abril de 2018






La apertura de la Feria del libro es un espacio político. Aunque la Feria en sí mismo sigue siendo un evento cultural y comercial (y una fiesta de la diversidad), en los últimos años la inauguración se convirtió en un breve escenario para la controversia política. En el 2011 una serie de intelectuales (intelectuales K, se los llamaba), se declaró en contra de que Mario Vargas Llosa diera el discurso inaugural. Lo dio un día después, como si fuera un discurso más, pero no uno de apertura. Años antes, rechazaron la invitación dos escritores: María Elena Walsh y Eduardo Galeano.

En el 2016 la abrió Alberto Manguel, que vio su discurso interrumpido por trabajadores que se manifestaron en contra de los despidos en la Biblioteca Nacional, institución de la que estaba en ese entonces a punto de hacerse cargo.

En el 2017 no fue menos picante: los discursos de Martín Gremmelspacher (presidente de la Fundación el Libro, institución que organiza la Feria), y Pablo Avelluto (Ministro de Cultura de la Nación), fueron de algún modo una contienda simbólica.

Y este año los decibeles no parece que vayan a bajar. No porque se trate de cruces personales sino porque desde el sector editorial están todos en estado de alerta y repiten en coro la misma sentencia: el 2017 fue el peor año en cuanto a la venta y la producción de libros.

Avelluto vs Gremmelspacher, versión 2017

El presidente de la Fundación El Libro así de afilado habló en la inauguración de hace un año: “El año pasado, en este mismo escenario, el Ministro de Cultura hizo referencia a su conocimiento de la problemática de la industria editorial por haber pertenecido durante muchos años al sector. Damos fe de ello. Pese a la ventaja que supone tener en esa elevada función del Estado a alguien con una sofisticada información del mundo editorial, la verdad, señor Ministro, es que no solo continuamos con esos mismos problemas, que arrastramos sin resolverlos, sino que los que teníamos se han agravado y han surgido otros nuevos. A la creciente caída de las ventas se sumó como el otro brazo de la tenaza que asfixia al sector, la subida de los costos impulsados por los desmedidos aumentos de las tarifas de servicios”, dijo Martín Gremmelspacher.

Para completar la imagen, aportó: “La industria editorial en su conjunto está atravesando uno de sus momentos más delicados, con caídas en las ventas del 25%, lo que afecta especialmente a las pequeñas y medianas editoriales. Permítanme mencionar sólo un dato: de un año al otro se han dejado de producir 20.000.000 de ejemplares, o sea casi 55.000 ejemplares por día”.

En la inauguración de la Feria del año pasado, Pablo Avelluto se sentó junto a Martín Gremmelspacher. Los dos dieron discursos cruzados.
En la inauguración de la Feria del año pasado, Pablo Avelluto se sentó junto a Martín Gremmelspacher. Los dos dieron discursos cruzados.

Por su parte, Avelluto mencionó las muchas políticas públicas que el Estado en general, y su ministerio en particular, implementan para apoyar al sector. Trece millones de pesos invertidos cada año para que los bibliotecarios de la CONABIP (Comisión Nacional de Bibliotecas Populares), compren libros al 50% en la Feria; los apoyos a editoriales y escritores para promocionarse en ferias internacionales, los premios que ofrece el Fondo Nacional de las Artes, la compra de libros para el programa El Estado en tu Barrio…

“Conmigo no, Martín. Esta no es la peor crisis de la industria editorial. No hay ningún tiro de gracia en ningún lugar para el sector, que en situaciones más duras, de hiperinflaciones y megadevaluaciones, logró salir adelante. Conozco el talento de nuestros autores, editores y libreros. La situación es difícil, pero en el último trimestre del año pasado las cosas empezaron a mejorar. Es un hecho”, dijo el Ministro.

Para desgracia de todos, la tendencia negativa no se revirtió. Según un informe presentado por la Cámara Argentina del Libro y basado en el registro de ISBN, en el 2017 se publicaron 11 millones de ejemplares menos que en el 2016. Según Gremmelspacher, en los años previos a Cambiemos la industria iba mejor. Los números muestran que es relativo. En el 2014 el mismo índice indicó que se produjeron en el país 129 millones de ejemplares. La caída, sin embargo, comenzó el año inmediatamente posterior: en el 2015 se hicieron 84 millones.

Avelluto vs Gremmelspacher, versión 2018

Gremmelspacher señala que este año su intención no es polemizar. “Este año en mi discurso no usaré las mismas palabras. Pero está claro que lo que pasó en el año me dio la razón, así que volveré a marcar las falencias del sector”.

¿Qué soluciones podría haber? “Devolución del IVA, que el estado vuelva a comprar libros como lo hizo en su momento, que haya un apoyo mayor para combatir la piratería, declarar un estado de emergencia (o como se llame) atendiendo a que se facturó un 30% menos en estos dos años que pasaron… Antes había más consumo. Sin el consumo activado el libro no se vende. Esto es así”, explica el Presidente de la Fundación El Libro.

Más allá de los desacuerdos, Gremmelspacher confía en la labor del Ministro: “Yo quiero creer que se preocupa. En todo caso no encuentra los caminos para llevarlo adelante. No ha habido un gran llamamiento a que la situación cambie. Hace falta una política pública”, concluye.

Por el lado del Ministro de Cultura, lo más probable es que vuelva a enumerar las políticas de apoyo y mencione el gran éxito que está teniendo la presencia argentina en la Feria del Libro de Bogotá, que está sucediendo en estos días y donde nuestro país es invitado de honor.

Enrique Avogadro: el contrincante menos pensado

La tensión política sin embargo no terminará ahí. A un año de aquella contienda, este año se suma un nuevo integrante al cuadrilátero: el Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. En el 2017 ese lugar lo ocupó un insulso Ángel Malher, que poco aportó en el evento. En esta edición, como giro del destino, sube al escenario un personaje harto más interesante para esta novela: Enrique Avogadro.

No es la primera vez que participa del evento. Sin ir más lejos, el año pasado también estuvo allí como funcionario debajo de la órbita de Avelluto. Era su Secretario de Cultura y Creatividad.

En sus épocas de Secretario de Cultura y Creatividad, Avogadro era el segundo de Avelluto en el Ministerio.
En sus épocas de Secretario de Cultura y Creatividad, Avogadro era el segundo de Avelluto en el Ministerio.

A mediados del año pasado Avogadro renunció a su cargo en la cartera de Avelluto y pocos meses después asumió en Ciudad. Fue una salida elegante, como es elegante la manera en que un torero hace pasar de largo a la bestia en pleno ruedo.

El discurso de Avogadro va a profundizar ahí donde Avelluto no lo hace: en apoyar la cultura independiente. Intentará, desde su ecosistema de recursos, lo que no logra (ni intenta) el Ministro nacional entre los artistas independientes: ser querido.

Para esto, el stand de la Ciudad de Buenos Aires en la Feria (que suele ser un bloque de madera lleno de plantas), este año abrió una convocatoria para que las editoriales que no tienen posibilidad de pagarse un stand tengan presencia en la feria. Así, 18 editoriales independientes chicas podrán promocionar sus libros.

Va a hablar, además, de Buenos Aires como ciudad creativa, de la interacción entre los vecinos y la creatividad, y de las cientos de bibliotecas que hay en la Ciudad. Va a omitir eso que exige el sector: los pocos libros que compra su ministerio para distribuir en distintos espacios y para apoyar a las editoriales.

La propuesta de los dos stands del Ministerio de Cultura de la Nación no dejarán al universo emprendedor de lado. En uno de sus dos stands (armado en conjunto con la Fundación El Libro), estarán a la venta los libros que edita la Biblioteca Nacional, libros de autores del interior y de editoriales independientes. La venta, vale aclarar, correrá por cuenta de la Fundación y no del Ministerio. Además, habrá cerca de 90 actividades, entre ellas los recitales de David Lebon o Eruca Sativa, la presencia de libreros y escritores recomendando libros, y charlas de todo tipo.

La última en hablar en la apertura será Claudia Piñeiro, la escritora elegida para abrir la feria este año. Si bien la tradición de que inaugure un escritor recién empezó en el 2001 (con la presencia de Juan José Saer, que vino desde Francia), solo hubo 3 mujeres en estos 18 años: Griselda Gambaro, Angélica Gorodischer y Luisa Valenzuela (el año pasado).

El discurso de Piñeiro no estará ajeno a la política. Ya adelantó en RED/ACCIÓN, que advertirá sobre los riesgos de la palabra “grieta”. Dará, desde su lugar de escritora, una advertencia. Y la feria, picante, comenzará a rodar.

Pero antes, claro, todos se harán una foto sonriendo.

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Uncategorized | 23 de abril

Déjenlo todo, nuevamente.

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Déjenlo todo, nuevamente

Dura 14 horas, fue filmada durante 10 años y ganó la competencia internacional del BAFICI. ¿Por qué La Flor, de Mariano Llinás, es la primera obra maestra argentina del siglo XXI?

por Joaquín Sánchez Mariño

23 de abril de 2018






De un lado del cuadrilátero, La Flor. De un lado del cuadrilátero, la película argentina más larga de la historia. De un lado del cuadrilátero, infinita como Siberia, gigante como un monstruoso molino de piedra y madera, La Flor. Del otro lado, yo. Del otro, mi humanidad expectante, un ser con pocas ideas que llega al BAFICI solo para pertenecer, un ser más bien adormecido por la similitud de todo lo que no es arte, enfrentándose a una maquinaria desconocida y misteriosa.

Desde la llegada de Netflix, nada más peligroso que un artefacto que no promete eficacia. Nada me asusta más que adentrarme en una historia que no me atrape. Ya no le pido nada a la cosas, salvo adicción. Busco un suceder simpático en todo, edulcorado por la diplomacia de lo intrascendente. Ya no quiero, desde Netflix, probar suerte. Ya no quiero algo cuyo destino penda de mi sensibilidad ¿No les pasa, congéneres? ¿No tienen miedo a que todo los aburra? ¿No han dejado de creer en el arte como la fuente de las revelaciones más hermosas que nos reserva la vida? Desde Netflix, lo igual. Desde Netflix, lo probado. Desde Netflix, lo “fenomenal” y lo exitoso. Y de pronto, La Flor.

De pronto, una película de 14 horas con escenas de belleza infinita. Una película rodada a lo largo de casi 10 años en Rusia, en Londres, en la Provincia de Buenos Aires, en Bruselas. Una película dividida en tres partes y seis episodios que fue elegida ganadora de la competencia internacional del BAFICI que acaba de terminar. Una película dirigida por Mariano Llinás, producida por El Pampero y protagonizada por las actrices del grupo Piel de Lava: Laura Paredes, Pilar Gamboa, Valeria Correa y Elisa Carricajo. De pronto, la primera obra maestra argentina del siglo XXI.

Pero detengámonos un momento.

***

“¡Modernidad, modernidad!”, grita Mariano Llinás en el inicio del episodio IV. Van cerca de 10 horas de película y faltan poco más de 4. Tengo los ojos abiertos como tachos. Ya vi la parte de la momia, la de los Pimpinela, la película de espías y ahora me dispongo a esta nueva película dentro de la película, una especie de ensayo sobre lo que estamos viendo. Después vendrá un episodio mudo en blanco y negro, y sobre el final una historia experimental sobre cautivas -un experimento dentro de un experimento-. En 14 horas veremos todas las películas posibles, todos los géneros.

Ahora hay una cámara fija en un departamento. Llinás discute con las actrices. Ellas le dicen que los capítulos anteriores fueron distintos, que no se entiende lo que quiere hacer. Él les grita modernidad, modernidad, como un pacto de lectura, como un chiste que aminore la pretensión.

Lo que quiere decir, supongo, es que no hace falta que todo siga igual, que no hay un tótem al que parecerse porque la película, al final, no se parecerá a nada más que a sí misma. Las actrices actúan estar indignadas. ¿Actúan? En algún punto, ya nada se sabe. “Las chicas”, como las llama, son solo mecanismos de ficción al servicio experimental de Llinás. O viceversa.

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***

Pongamos que es sábado a la tarde. Entramos al cine a las 2 de la tarde y vamos a salir a las 8 de la noche. Entramos, digo, aunque hablo de mí y de un montón de desconocidos, todos como comunidad subidos al barco de La Flor. Mientras avance el episodio 3, se anunciará en otro lado que es la película ganadora (premio que le fue esquivo a Historias Extraordinarias en el 2008, la película previa de Llinás).

Somos muchos, ahora. Pongamos que es viernes o sábado o domingo, y estamos en la maratón. Algunos festejan los chistes internos del mundillo cinéfilo: la referencia bicolor a las productoras teóricamente exitosas, cuyo éxito está basado en la mediocridad; los ronquidos de Casterman; la discusión entre el director y el sonidista sobre para qué quiere sonido si después es todo voz en off. Otros miran a su alrededor con el esnobismo propio del público del BAFICI, queriendo ver quién los ve. Otro -a mi lado- chequea el celular cada media hora para ver el resultado de Godoy Cruz-Banfield (y hará lo propio el domingo con el partido de Boca). Otro tuitea “cómo rinde el día cuando no vas al cine a ver La Flor”. Otro está boquiabierto genuinamente. Otro está boquiabierto por influencia del que lo hace genuinamente. Otro come un sanguche de jamón crudo y rúcula, haciendo migas pero no pochoclos. Y todos silenciosos, todos mudos en la maquinaria, siendo víctimas del truco. Objetos patafísicos en el revólver de un mago.

La dinámica nunca es igual. Cuando cansa, Llinás sabe que cansa. Cuando emociona, sabe que emociona. Cada tanto, aparece el director en escena y hace un guiño tranquilizador. Hay chistes constantes respecto a la duración de la película, como si sucediera en vivo, como si fuera un espectáculo al que asistir, un espectáculo en el que van a pasar cosas asombrosas, desbordantes. Un espectáculo que empieza y termina, o que tal vez no termina nunca, uno al que tal vez entramos pero del que no nos vamos nunca, o nos vamos con la maldición de la mosca tsé tsé, ya convertidos, ya mutantes despiertos en un mundo de artificio y celebridad. Tal vez esa sea la mayor obra de Llinás: habernos convertido en la guerrilla, una resistencia contra la espectacularidad, una resistencia contra Netflix y contra las muecas carismáticas de Suar, una tropa de vietnamitas guardados en los túneles de la narrativa dispuestos a dar la vida.

Laura Paredes y Mariano Llinás durante el rodaje.
Laura Paredes y Mariano Llinás durante el rodaje.

***

Mientras Szifrón busca historias perfectas aferrado a formas clásicas, Llinás escribe un eterno borrador en el que todo cabe, que convierte todo lo que toca en aparato ficcional. Y lo reproduce, después, en su entrañable formalismo, siempre de modos distintos. Y a veces, claro, se copia a sí mismo, como se copió Bolaño, como se copió Borges. El estilo, después de todo, no es otra cosa que la capacidad de copiarse a uno mismo, y la imposibilidad de que lo haga el resto.

Lo mismo pasa con las actuaciones. Cuando Pilar Gamboa deja de pavear con personajes costumbristas aparece la actriz brillante, la actriz que incluso muda puede conmoverte, fumando un cigarrillo mientras mira la ventana, convertida en espía soviética o en cantante melodramática, ejecutando eso que ella llama “el milagro” y que ahí, sentado tras 14 horas, uno puede entenderlo. El caso de Pilar es el más emblemático porque es la única en la que se evidencia la distancia entre dos formas de hacer cine. A Laura, Elisa o Valeria no acostumbramos verlas en la pantalla de El Trece. A Pilar sí. Su presencia resalta la diferencia entre la mano del artesano y el taladro de la industria. Cada cual puede elegir por sí mismo. Yo la elijo infinitamente acá.

***

De un lado del cuadrilátero, La Flor. De un lado del cuadrilátero, una película imposible hecha de un modo imposible para un público imposible. De un lado del cuadrilátero, como en una trama de espías que se pasan de bando una vez tras otra hasta olvidarse a quién responden, La Flor. Del otro lado, nosotros. Del otro lado, un público acostumbrado a la comedia romántica y al rock, al misterio de unos zombies que poblaron el mundo y a la fanfarria de un atraco maestro en la casa de la moneda en Madrid.

Si Mariano Llinás hubiera muerto antes de tiempo, alguien podría haber elegido hacer de La Flor seis películas distintas, seis estrenos, como quien vende una bicicleta por partes sin que haya un mecánico que la arme. Podría haber sido, entonces, la novedad del mes de Netflix. Un hecho extraño, sí, pero no una obra maestra.

La película está hecha para las salas de cine y no tiene sentido si no es proyectada en su totalidad, aunque sea en tres días. Entre las seis partes no hay un hilo oculto que las una, más allá del espectador. Eso es lo formidable de la estructura. ¿Qué importa que una historia no termine? ¿O que nunca haya empezado pero sí termine?

Si bien hay referencias permanentes a la experiencia que se está viviendo, no hay una clave de lectura que explique una parte en función de otra. Podría cambiarse el orden caprichosamente, suprimirse episodios, agregar pistas falsas, incorporar historias. El regalo infinito de Llinás da para todo. De hecho, si hay un pecado que tiene La Flor, es el de ser demasiado corta.

Las actrices de Piel de Lava durante el rodaje.
Las actrices de Piel de Lava durante el rodaje.

***

En 1976 Roberto Bolaño escribió su manifiesto infrarrealista. En él llama a sus compañeros de poesía a subvertir la cotidianeidad: “es necesario que el pensamiento se aleje de todo lo que se llama lógica y buen sentido, que se aleje de todas las trabas humanas de modo tal que las cosas le aparezcan bajo un nuevo aspecto, como iluminadas por una constelación aparecida por primera vez”, dice. Años después escribió la primera obra maestra del siglo XXI: 2666. Murió a los 50 años, dejándonos un mundo, en apariencia, carente de su prosa arborescente y luminosa.

En algún sentido, la obra de Llinás es también un manifiesto. Lo es él en general, un tipo que cuando dice tengo calor mueve la mano de un modo que uno cree que acaba de develar una gran verdad. ¿Pero cómo distinguir sus epifanías de sus chistes? Cómo saber si habla en serio cuando, en el cuarto episodio, descubre que filmar lapachos solos no es lo mismo que filmarlos con gente?

Digo, ¿cuándo una obsesión pasa de capricho a convicción? ¿Y cuándo una convicción a capricho? El BAFICI es desde hace años el lugar para el que trabajan ciertos cineastas. En una lógica de mercado en la que o se produce para el gran público o se produce para los festivales, queda poco lugar para las personas que, como yo, somos brutos bien dispuestos, brutos disponibles a la aventura. Haber ganado el premio en la competencia internacional pareciera que da la razón a la locura de Llinás. Su capricho mayor es su mejor decisión, ese punto donde no se resigna a haber nacido escritor e insiste en hacer cine, en acercar las aguas entre un arte y otro. Pero no alcanza.

Como alguien que pasó por el BAFICI de casualidad, como alguien que acaba de deslumbrarse fatalmente, pido un poco más. Pido a los cineastas, a los productores, a las actrices y a los actores, pido a los artistas, solo un poco más de libertad. Guíennos ustedes, que nosotros seguiremos. Una vez más, un nuevo lirismo comienza a nacer en América Latina.

Láncense a los caminos, cineastas. Láncennos a nosotros, gente de a pie, espectadores perdidos en la sabana del mundo. Déjenlo todo y salgan en busca de recursos narrativos como quien se adentra en el bosque para buscar leña seca después de una temporada de tormentas.

Déjenlo todo, nuevamente.
Salgan a los caminos.

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Carla Vidiri

 

“Debajo de la ciudad hay otra ciudad que muy pocos conocemos”

 

Por Javier Sinay


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Sociedad | 19 de abril

La foto de Adrián Eduardo Pracht que difundió la familia.

Buscamos a Adrián Eduardo Pracht

La última vez que se lo vio fue en la estación del tren San Martín. Su mujer y su hija lo buscan desde hace 9 días. ¿Qué hacer cuando se pierde una persona?

El 28 de abril la familia de Adrián Eduardo Pracht se comunicó con RED/ACCIÓN para informar que Adrián apareció sano y salvo.

El martes 10 de abril del 2018 Adrián Eduardo Pracht se fue de su casa hacia el trabajo como cualquier otro día. El único cambio en su rutina fue que en vez de ir en auto a la empresa de autopartes en la que trabaja, en Hurlingham, tomó el colectivo. A Norma, su mujer, no le pareció extraño porque al día siguiente tenían que llevar el vehículo al taller y resultaba prudente no usarlo. Eduardo llegó al trabajo esa mañana.

Al mediodía, como muchos otros mediodías, fue a almorzar a lo de su madre, a 10 cuadras de la oficina. Fue en colectivo también, así lo indican los movimientos de su tarjeta SUBE. Almorzó y volvió a salir. Es entonces cuando se pierde el rastro.

En vez de tomar el colectivo de vuelta, la SUBE lo ubica en la entrada de la estación de Hurlingham del tren San Martín. No indica el andén porque en esa estación uno pasa la tarjeta y después elige si va para el lado de Capital o Provincia.

Algunas cámaras lo toman entrando a la estación, pero después lo pierden por distintos motivos: algunos ángulos no son tomados, y otras directamente no funcionaban.

Hasta ahí, lo que pudo reconstruir Norma junto a su hija Andrea y la ayuda de la fiscalía UFI 18 de Malvinas Argentinas, donde está radicada la denuncia.

Tanto Norma como Andrea se movieron rápido: apenas notaron su ausencia dieron aviso a la policía e hicieron la denuncia. Lo buscan desde entonces de manera desesperada. Esta es la foto que hicieron circular en redes sociales:

La foto de Adrián Eduardo Pracht que difundió la familia.
La foto de Adrián Eduardo Pracht que difundió la familia.


Adrián Eduardo tiene 58 años. Mide 1,70 metros, tiene ojos claros, barba candado y un tatuaje pequeño de un corazón en la muñeca izquierda. Está casado con Norma y tiene una hija, Andrea. Al momento de su desaparición, estaba vestido con una chomba verde.

Después de recurrir a las autoridades, Norma se comunicó con la Red Solidaria, que lanzó su alerta solidario a más de 12 mil teléfonos de contacto que tiene distribuidos por todo el país para amplificar las búsquedas. Dalina Degirmenci, de la Red, dice que lo fundamental siempre es hacer la denuncia al instante, sin esperar que pasen 24 o 48 horas, que es un mito eso de que antes de ese tiempo no se puede hacer la denuncia. Después, recomienda pedir el número de la fiscalía o juzgado interviniente e ir ahí a presionar, porque son los fiscales, no la policía, quienes se ocupan de la investigación.

Adrián Eduardo Pracht se perdió el martes 10 de abril del 2018.

Adrián Eduardo Pracht se perdió el martes 10 de abril del 2018.

Degirmenci también recomienda estar acompañado en todo el proceso por alguien no tan involucrado con la persona desaparecida, para que pueda mantener la calma, ya que son situaciones de mucha desesperación.

Lo siguiente, además de iniciar la búsqueda entre los conocidos, redes, y medios de comunicación si se tiene acceso, es llamar al SAME y preguntar si registraron incidentes que involucren desconocidos. Y posteriormente contactar al COP (Centro de Orientación de Personas de la Policía Federal), que es la institución que hace el entrecruzamiento entre las denuncias por personas perdidas y los NN encontrados.

“Es un trabajo que debería hacerse de manera automática, sin necesidad de que un familiar esté interviniendo, pero la verdad es que resulta fundamental meter presión para que esa cosa se agilicen”, explica Degirmenci.

Para verlo más claro, la siguiente imagen resume los pasos a seguir:

Los pasos a seguir cuando hay una persona perdida.

Los pasos a seguir cuando hay una persona perdida.

Si alguien tiene información de Adrián Eduardo Pracht o de otra persona desaparecida, puede comunicarse con la Red Solidaria al *1000 o al 011 4450-8204 o escribir a info@personasperdidas.org.ar

El 28 de abril la familia de Adrián Eduardo Pracht se comunicó con RED/ACCIÓN para informar que Adrián apareció sano y salvo.

Sociedad | 17 de abril

Entrega de donaciones en Santa Victoria Este.

Once camioneros al rescate de un pueblo wichí bajo el agua

No se conocían y recorrieron juntos 2.000 kilómetros para llevar 300 toneladas de donaciones a un pueblo inundado de Salta.

La historia podría empezar a ser contada con este video:

Sería, por supuesto, impreciso. Las historias nunca arrancan en un solo lugar. Lo que se ve es un momento de los tres días de viaje de la caravana solidaria que organizó Walter Bo junto a un grupo de colegas camioneros.

Como en toda historia, hay que comenzar por presentar a sus protagonistas. Walter Bo es la persona cuya voz suena en el video y quien presenta, desde el costado de una ruta en Salta, a los conductores que lo acompañan: Andrea “La Negra” Paredes, Juan “Manteca” Mamaniz, Adrián Bellochi, Miguel “Pepe” Giménez, Francisco “Paco” Sierra, Gerardo “El Pampeano” de Oro Negro, Hugo Gross, Marcos Padilla, Carlos “Correntino” Vila, y Juan Barcelos.

Todos ellos son camioneros de profesión y están camino a Salta. Viajaron entre el 26 y el 28 de febrero y estuvieron siete días entregando donaciones en Santa Victoria Este, Salta, a donde la crecida del río Pilcomayo dejó en febrero (cuando alcanzó el pico de 7,28 metros), a miles de familias sin casa, sin alimentos, sin ropa, casi sin caminos.

¿Pero qué hacen 11 camioneros atravesando el país camino de la inundación? La cosa empezó así: Walter Bo se enteró de la situación por varios motivos: la familia de su mujer es de Salta, lo leyó en los medios, habló con Juan Carr, fundador de Red Solidaria,  al respecto, y habló con el Chaqueño Palavecino.

El Chaqueño es Presidente de la Fundación Rancho Ñato, de la cual Walter es Vicepresidente. Es uno de los motivos por los cuales el folclorista también aparecerá en escena en este relato.

Una vez enterado, Walter habló con sus compañeros de Entre Colegas y pusieron el plan en marcha. La idea era sencilla: había que hacer algo por las miles de familias afectadas en el norte de Salta, allí en la frontera con Bolivia, donde el río estaba haciendo estragos.

Entre Colegas es un grupo de más de 80 empresarios privados de transporte que armaron esta comunidad para estar en contacto y apoyarse en las distintas cuestiones comunes que afectan al sector. Además, emprenden campañas solidarias a menudo.

Cuando Walter propuso hacer algo por los pueblos inundados de Salta, comenzaron a llegar confirmaciones: algunos ponían un camión con chofer, otro ofreció pagar la nafta de todos, una empresa se hizo cargo de los peajes, algunas abrieron las puertas de sus sedes para recibir donaciones.

Así, hubo 15 centros de recolección de donaciones en todo el país, sumado a la campaña que inició la Red Solidaria para ayudar a las zonas afectadas de Salta.