Evite que su estrés sea contagioso | RED/ACCIÓN

Evite que su estrés sea contagioso

 Una iniciativa de Dircoms + RED/ACCION

Cuando en el equipo, hay una persona muy tensionada, es probable que el resto del equipo comience a tener la misma sensación. La autora propone ciertos pasos para manejar mejor el estrés y llevar tranquilidad al espacio de trabajo.

Ochenta por ciento de los estadounidenses dicen sentir estrés. En muchas organizaciones, ese sentimiento está integrado en la cultura laboral incluso mientras todos se preguntan qué hacer al respecto.

En un grupo, el estrés se esparce. Literalmente, lo obtenemos de los demás. El sólo hecho de ver a alguien en tensión puede detonar la liberación de la hormona de estrés, llamada cortisol, en nuestros cuerpos. Pocos consideran el impacto negativo de su estrés en los demás.

Para evitar que su estrés afecte a otros (y lo desgaste a usted), considere estos pasos:

Identifique lo que verdaderamente lo estresa. Lleve un registro de estrés durante un mes. Al final del día, anote cuándo se sintió estresado. Pregúntese: ¿Qué condiciones hicieron que me sintiera estresado hoy? Al descubrir qué le está causando estrés, puede comenzar a corregir las causas y no sólo los síntomas.

Cambie su forma de reaccionar y luego la carga laboral. La meta de muchos de mis clientes estresados es controlar su carga de trabajo, encontrando estrategias que reduzcan la cantidad de trabajo, pero eso raramente basta. En lugar de ello, comience examinando cómo se siente respecto a la carga de trabajo. ¿Se siente empujado a ser perfecto? ¿tiende a tener dudas? ¿Hay un patrón en su carrera de no responder “no” a las solicitudes?

Cree espacios para descansar. Todo trabajo tiene periodos muy ocupados, en los que la mejor estrategia es adaptarse, pero esto se vuelve una tortura cuando su trabajo nunca se reduce. Si su labor no tiene recesos naturales, cree periodos de recuperación para usted mismo. Apartar medio día de cada mes para tener tiempo de reflexión puede ayudarlo a redefinir prioridades y reducir el estrés. Incluso, micromomentos, como el de una caminata para almorzar, pueden ofrecer un necesario descanso.

Evite decir todo el tiempo que está estresado. Ya que el estrés es prevalente en el trabajo, hablamos al respecto – demasiado. Un enfoque más útil consiste en también señalar que, aunque el trabajo es estresante, usted está tratando de manejarlo para que tenga menos impacto.

No estamos tan desvalidos como pudiéramos pensar. Al ejercitar su propio sentido de acción, puede reducir su estrés y mostrarle a los demás cómo hacer lo propio. Podría incluso cambiar la cultura, porque, aunque el estrés pueda ser contagioso, también lo es la tranquilidad.

Kristi Hedges presidenta de The Hedges Company.

©HBR, distribuido por The New York Times Licensing Group