La filosofía detrás de la moda sin género: mucho más que romper moldes y vivir sin etiquetas | RED/ACCIÓN

La filosofía detrás de la moda sin género: mucho más que romper moldes y vivir sin etiquetas

La ropa genderless o “agénero”, no llegó como reemplazo al viejo y conocido “unisex”. Las marcas que suman colecciones en esta línea o incluso nacen con esta visión aseguran que detrás de esta categoría hay todo un nuevo sistema de pensamiento, un conjunto de ideas y valores que los representa.

Intervención: Pablo Domrose

Este contenido contó con participación de miembros co-responsables y lectores de RED/ACCIÓN

“Yo siempre compré la ropa que me gustaba y que me parecía que me quedaba cómoda. No me cuestionaba si era ropa ‘femenina’ o ‘masculina’. Si me gustaba la prenda, entraba, me la probaba, y si me quedaba cómoda y estaba a un precio razonable para mí, la llevaba y ya”. 

El razonamiento de Sasa Testa —quien escribió Soy Sabrina, soy Santiago: Género fluido y nuevas identidades, la primera autobiografía de una persona no binaria publicada en la Argentina, entre otros libros— del otro lado del teléfono suena a lo más sencillo y coherente del universo. Aún así cuenta que en sus intentos por comprar ropa no faltaron vendedores que miraban confusos e irrumpía en su simpleza: “¿Pero qué buscás, de varón o de mujer?”. A lo que Sasa, inalterable, respondía: “Ropa’ o ‘quiero ver tal prenda’. Y chau”. 

Y chau.

La moda es quizás el rubro por antonomasia en el que el binomio femenino-masculino, sobre el que está construida la mayor parte del sistema de producción capitalista, se hace visible. Pero, como muchas otras industrias, también este sector está cambiando para adaptarse a los nuevos tiempos donde las identidades diversas escapan a los moldes, se burlan de las etiquetas y hacen estallar la vieja dicotomía varón-mujer.   

Así, varias marcas, nacionales e internacionales, empezaron a lanzar líneas de productos sin género o agénero, que va más allá del ya conocido unisex. También han surgido marcas que se definen por no estar segmentadas por género sino, simplemente, por fabricar prendas de diferentes talles y pensar sus propuestas según los diversos tipos de cuerpos.

No se trata de actualizar aquella acción de principios del siglo XX, entonces revolucionaria, en la que Cocó Chanel se puso los pantalones, antes de uso exclusivo de varones salvo para las mujeres que trabajan en fábricas o montaban caballo o bicicleta, y los popularizó como una prenda también femenina; ni la de Yves Saint Laurent en los 60 o Calvin Klein en los 90, quienes se aventuraron con prendas denominadas unisex, pensando en cuerpos con diferentes formas. Esta transformación de la industria de la moda acompaña el cambio social, político y cultural que se vive en muchas partes del mundo, o al menos del mundo occidental.

Al ser consultados en Instagram sobre esta tendencia emergente, y acerca del futuro del género en la ropa, la mayoría de nuestros lectores, un 83%, dijeron estar de acuerdo con que las prendas no deberían tener género. “Vamos hacia la moda unisex, por qué la mujer debe vestirse sexy y el hombre cómodo”; “Ojalá se termine la distinción de género en la ropa. Cada une con la prenda que le guste”; “Sería genial que no hubiera ese sesgo. LIBERTAD, con mayúsculas”; fueron algunos de los comentarios que recibimos.

Sasa Testa arroja, una vez más, claridad sobre esto, pero también una advertencia: “Yo creo que la ropa en sí misma no tiene género. El género se lo pone el heterocispatriarcado [acrónimo que hace referencia a un sistema sociopolítico en el que el varón, la heterosexualidad y las personas cuya identidad de género concuerdan con su el asignado al nacer, tienen supremacía sobre otros géneros, identidades y orientaciones sexuales]. Y si bien por un lado celebro la existencia o la toma de conciencia respecto a la ropa sin género, por el otro, no hay que perder de vista que estas también son operaciones del capitalismo, del neoliberalismo, que muchas veces toman las luchas colectivas, en este caso las luchas identitarias de género y de aquello que también se ha dado a llamar las disidencias sexuales, con fines de lucro. Así que existe esta tensión”. 

Pese a esto asegura que dentro de esa dualidad prefiere “que se visibilice que el género, en este caso en la ropa, termina siendo un constructo heterocispatriarcal a que no se visibilice. Porque esto también permite empezar a cuestionar qué semiótica de las corporalidades y de las identidades se construyeron a lo largo del tiempo para determinar sobre esa base también qué vestir, qué no vestir, qué sexo es el llamado fuerte y cuál el llamado débil, otra construcción para delimitar qué actores van a ejercer el poder en detrimento de qué otres”. 

Respuestas de lectores y lectoras a la consulta en Instagram

 

Las etiquetas de lujo a la vanguardia

Esta transformación no se ve solo en marcas o productos contraculturales. Muchas marcas históricas y costosas, que venden prendas y productos considerados de lujo, son a veces las más rupturistas y avanzadas en estos cambios. Dentro aquellas de renombre internacional que incursionan en esta línea se encuentra Calvin Klein.  

“Calvin Klein es una marca históricamente Avant Garde (vanguardista). Fue pionera en lanzar al mercado en 1994 la primer fragancia unisex: CK One, que hablaba, ya hace más de 20 años, de inclusión. Y le hablaba a un grupo de jóvenes entonces con valores muy marcados: rebeldía, provocación y osadía. Si bien CK One sigue siendo una de las fragancias más vendidas del mundo, la juventud hoy cambió y estos valores que en esencia están supervigentes, conceptualmente quedaron obsoletos. Por eso sentimos la necesidad de acompañar este cambio y este año lanzamos CK Everyone, una fragancia genderless y la primera orgánica y vegana del mercado de lujo de grandes marcas”, dice Daiana Sonin, Brand Manager de Calvin Klein. 

Y agrega: “Los jóvenes que antes eran rebeldes hoy son personas con propósito, que luchan por causas en las cuales creen, desafían el status quo. Y este es un movimiento que va a seguir evolucionando. Las limitaciones conceptuales son cada vez más difusas y van perdiendo sentido. Ejemplo de esto es que una empresa como Mercado Libre, con un gran alcance, incluyó en los filtros de su sección de indumentaria ‘genderless’ como opción. El consumidor está mucho más consciente, elige muy bien lo que compra y por qué lo hace. La belleza ya no es solo algo estético y superficial: es estar bien, sano, cuidarse. Por lo que las empresas del rubro tendrán que adaptarse y rápido si quieren seguir estando vigentes”. 

Otro de los magnates de la moda internacional que presenta colecciones y campañas sin género, sin necesidad de aclarar que se trata de una línea nueva o especial, es Gucci. Para exhibir su línea de maquillaje, esta marca de lujo muestra diferentes propuestas tanto para mujeres como para varones, sin distinción. De igual manera, en los desfiles de lanzamiento de nuevas temporadas para hombres, muchos de los modelos aparecen vestidos con faldas, tacos y carteras.  

La apuesta de las nacionales

Dentro de la industria local, algunas marcas como Complot, Lucía Chain, Tebas y Mixtos destacan o por haber sumado a sus tradicionales líneas prendas sin género o por haber nacido como marcas completamente inclusivas, disruptivas y ecofriendly

Ejemplos dentro de esta última categoría son la marca de perfumes BLIND, fundada por Adriana Lopardo con el objetivo de “romper con los estereotipos y resaltar las elecciones personales”; y la de ropa Customs BA, creada por Gisela Churba, que nació con el propósito de ofrecer prendas para todos los públicos.   

“Queremos ser parte de este aire de época que propone la deconstrucción del modelo patriarcal y la generación de un mundo más libre, sin etiquetas. Queremos poder elegir lo que nos gusta, lo que nos hace bien. Queremos romper con las convenciones de la industria de la perfumería que estableció que hay aromas masculinos, aromas femeninos y aromas unisex. El concepto de sin género propone que no nos etiquetemos y usemos aquellos aromas que nos interpelan”, dice Lopardo. 

BLIND se convirtió en la primera línea de perfumes del país en desarrollar fragancias que no están rotuladas por género ni por familia olfativa, en vez de esto las describen como “un complejo mix de acordes sensoriales” inspirados “en los movimientos musicales de toda América latina, como parte de un trabajo profundo de revalorizar y darle protagonismo a este continente. Las fragancias son: Bossa, Lando, Mento, Milonga, Son y Xote”.

“El desarrollo del proyecto me llevó 5 años —cuenta Lopardo—, desde que comencé a investigar aquí y en mercados más maduros para la perfumería de nicho como el europeo y el americano, hasta que puse en marcha el desarrollo y finalmente salimos al mercado. Hay un sector cada vez más amplio que se siente atraído por la propuesta. Estamos creciendo mucho en la medida en que se va conociendo la marca y las fragancias. Por supuesto, todavía hay todo un camino por recorrer”.

Pese a su percepción positiva sobre la apuesta a perfumes sin género y el avance de la sociedad en este sentido, la creadora de BLIND asegura que “la industria de la perfumería seguirá segmentando por un buen tiempo. Porque es una estrategia de marketing que les dio muy buenos resultados en el pasado y los grandes grupos económicos normalmente tienen poca cintura para moverse, por eso siempre llegan tarde a las tendencias reales. Y también porque los cambios sociales son lentos, queda mucho mercado para las etiquetas aún”.

Gisela Churba, creadora de Customs BA, también repasó su recorrido y lo que la llevó a fundar la marca: “Empecé a vender ropa por Mercado Libre hace ocho años. Vendía prendas de marcas de tiendas oficiales hasta que me di cuenta de que las personas hacían diferentes preguntas y pedidos respecto a talles y modelos más diversos pero ellos no modificaban su colección. Entonces se me ocurrió empezar una marca nueva que se llame Customs para, justamente, customizar la ropa a la medida de lo que la gente iba pidiendo. Por ejemplo: nos empezaron a pedir talles más grandes y empezamos a hacer la línea plus size”. 

“Unos años después —continúa— a raíz de la tendencia que empecé a observar en Europa y Estados Unidos sobre la moda sin género, me di cuenta de que ese público, en Argentina, no estaba atendido, que no había ninguna marca que hiciera ropa que no fuera ni para ellas ni para ellos, que sea neutral. Porque hay gente que elige vestirse por fuera del sistema binario de mujeres o varones y eso está buenísimo. Entonces decidí atender a ese público y hacer parkas, camperas y otras prendas sin género con una tabla de medidas diferente”.

Aunque señala que es una línea en la que todavía no han tenido mucho éxito, Churba dice que está contenta de tenerla “y de abastecer a ese público aunque sea chico”. Afirma que su marca “no se basa en las ventas sino en valores”. Que también contemplan que sus prendas sean 100% ecofriendly. “No trabajamos con ningún producto que sea derivado de un animal. Por ejemplo: los zapatos son de cuero ecológico y hay muchos que nos preguntan si no tenemos de cuero. Y no, no tenemos y no me molesta perder esas ventas porque sabemos que, más allá de una marca, respetar nuestra línea de pensamiento significa irnos a dormir con una sonrisa y tener un equipo feliz de pertenecer a una iniciativa que busca seguir incluyendo valores”.

Cuando lanzaron las prendas sin género, cuenta, fueron convocados por Mercado Libre para utilizarlas en la campaña que lanzó la empresa: “Nos encanta trabajar con una compañía que se juega también a apostar a cosas nuevas”. 

Efectivamente, el año pasado, Mercado Libre sorprendió con el lanzamiento de su nueva sección de moda sin género que ofrece prendas y productos sin esta segmentación dentro de su plataforma. 

“En el marco de la celebración de los 20 años de Mercado Libre y comprometidos con acompañar las tendencias de consumo socialmente relevantes en Latinoamérica, queremos dar respuesta a aquellos consumidores que no se identifican con la tradicional división binaria entre géneros femenino y masculino a la hora de elegir ropa, calzado y accesorios. Hay diferentes cuerpos y diferentes formas de expresión por eso buscamos que nuestros usuarios se sientan libres a la hora de elegir los productos que desean. Se trata de una moda accesible para todos, es un modo de autoexpresión”, dijeron desde la empresa.

También aclararon que “moda sin género no es solo una nueva categoría, está vinculada con otros temas relevantes: se trata de un cambio social mucho más profundo. Y esa transformación pone de manifiesto los valores y creencias de la compañía”. Así, para llevar a cabo esta campaña, convocaron “a las marcas de este universo que también son referentes en otras tendencias como la sustentabilidad, la transparencia en la manera de producción, la innovación en materiales y procesos, tipos de cortes y cuerpos”.

También convocaron a figuras como el diseñador Santiago Artemis, la actriz Mariana Genesio y la escritora y modelo Carolina Unrein, quienes abordaron el tema desde sus experiencias personales. Según fuentes de la compañía, la iniciativa tuvo buena repercusión tanto en los consumidores como en las marcas que celebraron la propuesta.

“Este lanzamiento es una de las primeras iniciativas para construir un espacio mucho más inclusivo dentro de nuestra plataforma. En una sociedad que busca reducir la brecha de género, la necesidad de moverse hacia lo inclusivo se vuelve indispensable. Hoy una misma prenda o accesorio puede ser llevado por cualquier persona, escapando a las lógicas binarias tradicionales. El mundo está cambiando y cada vez son más las marcas que adoptan esta mirada integral, que no tiene fronteras ni límites binarios de femenino o masculino. En Mercado Libre festejamos un mundo sin etiquetas. Aún hay mucho camino por recorrer pero creo que vamos por la senda correcta”, afirmaron.

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