Cultura | 15 de noviembre

En el día de la filosofía, cinco charlas para seguir pensando el sentido de la vida

Un día del 2005, sin que fuera el aniversario del nacimiento de nadie ni que se descubra la piedra angular de la humanidad, la UNESCO declaró que el tercer jueves de noviembre de cada año se celebraría el día de la filosofía.

Ese tercer jueves este año es hoy, jueves 15. Es decir que mientras usted atraviesa los peligros mundanos de la existencia sin siquiera pensar en ellos, el mundo está celebrando la actitud opuesta: la de preguntarse el por qué de las cosas.

Vamos a las bases de una primera clase de filosofía de cualquier escuela (véase también el primer capítulo de Merlí, la serie catalana): filosofía significa amor a la sabiduría. ¿Tótems del género? Sócrates, Platón, Aristoteles, Descartes, Nietzche, Schopenhauer… y la lista sigue.

Según la UNESCO, “la filosofía es una disciplina que estimula el pensamiento crítico e independiente y es capaz de trabajar en aras de un mejor entendimiento del mundo, promoviendo la paz y la tolerancia”. Por eso, explican, hay que celebrarla al menos una vez por año.

Las cosas que se pregunta la filosofía son infinitas. Por qué nos debería importar es materia de otro artículo. Pero si por casualidad usted es de los que ya salió de la caverna (ya se desenchufó de la matrix, se emancipó, se bajó de la combi… las metáforas son infinitas), puede aprovechar el evento Socratica IV – Buenos Aires, un ciclo de charlas en el CCK.

Termina el viernes 16 y habrá conferencias de importantes pensadores locales e internacionales. Algunos de los invitados extranjeros están Nicholas Smith, Louis-André Dorion, Aldo Brancacci, Fiorenza Bevilacqua, Gabriel Danzig, Livio Rossetti, François Renaud, Noreen Humble, Donald Morrison y Joseph Bjelde.

Entre los locales están Claudia Mársico, Néstor Cordero, Lucas Soares, Ivana Costa, Pilar Spangeberg y Marisa Divenosa.

Qué ir a escuchar es cosa de cada quien. La programación completa puede verse acá. Si es de los que los viernes sale más temprano del trabajo, puede acercarse al CCK antes de las 16 horas y ver estas cinco charlas, tomar nota y después, ya con el subte vacío, irse pensando en el sentido de la vida.

La propuesta sería:

A las 16:00 horas en la Sala Federal con Mariana Gardella de moderadora, se darán tres conferencias:

  • Odile Van der Vaeren hablará de “La refutación del oráculo: ¿la irreligiosidad de refutar o la religiosidad de obligarse a pensar?”.
  • Cristina de Souza Agostini: “El Sócrates que hace reír”.
  • David Lévystone: “¿Sócrates el sofista? Reflexiones platónicas sobre el método dialógico de Sócrates en los primeros diálogos de Platón”.

A las 18:00 horas, también en la Sala Federal, Claudia Mársico presentará dos charlas más.

  • Nicholas Smith y Joel Martínez en la conferencia “Sócrates y la tesis de la suficiencia”.
  • Melina Tamiolaki presentará “Defendiendo a Sócrates. La persona autoral de Jenofonte en los Memorabilia”.
Cultura | 12 de noviembre

En Buenos Aires se festejó el cumpleaños del Emperador de Japón

El último jueves, pasadas las siete de la tarde, las estrofas de Kimi ga yo, el himno nacional de Japón, sonaron en el jardín de la residencia del embajador de Japón en la Argentina, y así comenzó una ceremonia en la que se festejó el natalicio del Emperador.

El evento se repite todos los años y no es una reunión de amigos con una torta, algunas botellas de champagne y muchos regalos, sino un ritual que se llama “Tennō tanjōbi” y que en Japón marca un día feriado: en el país que alberga a la casa real más antigua del mundo (125 generaciones), el cumpleaños del Emperador es algo muy serio.

El himno nacional de Japón es uno de los más breves: dura 1 minuto y 46 segundos, y tiene apenas una estrofa. La letra dice:

Que tu vida [o tu reino]
dure mil generaciones,
ocho mil generaciones,
hasta que los guijarros
se hagan rocas
y de ellas brote el musgo.

Y ya: eso es todo (se sabe que los japoneses son maestros en el arte de lo mínimo). Así que, en una tarde porteña soleada, este himno suena como el soundtrack de un infrecuente sueño de verano. 

Akihito, el actual monarca, nació el 23 de diciembre de 1933. Es hijo del famoso Hirohito, el emperador derrotado en la Segunda Guerra Mundial. Su reinado comenzó en 1989 y fue, comparado con el de su padre, muy tranquilo. Por eso tuvo tiempo para continuar con su interés por la biología marina (incluso ha escrito artículos para revistas científicas) y por la historia de la ciencia durante el período Edo y la era Meiji.

El festejo del natalicio en Buenos Aires suele adelantarse para evitar los congestionamientos de agenda y de tráfico de fin de año, y algunos de los concurrentes lo agradecen recordando el calor intenso de Tennō tanjōbi en 2016. Porque ésta es una ceremonia de gala, y si hay 38 grados es difícil mantener las buenas formas con vestidos largos, sacos y corbatas.

En Tokio, en cambio, el Emperador cumpleañero sale a saludar desde un balcón del Palacio Imperial (que durante el resto del año está cerrado al público). Lo acompaña la Emperatriz Michiko, lo protege un vidrio antibalas, lo rodea la nieve que cae, lo aclama una multitud.

Llegan los invitados. Crédito: 
Jason K Photo para Embajada del Japón.

En la ceremonia porteña del último jueves, con protocolo diplomático, el embajador Noriteru Fukushima recibió en la puerta a cada uno de los cientos de invitados. Muchos de ellos pertenecen a la colonia local. El embajador los saludó con un apretón de manos. Cinco mujeres en kimono lo rodeaban.

El embajador N. Fukushima. Crédito: 
Jason K Photo para Embajada del Japón.

Luego dio un discurso. Dijo que las relaciones bilaterales han cumplido 120 años y la embajada de Japón en nuestro país, 100. Y que en 2018 la relación comercial se intensificó y creció la participación de las empresas japonesas en la Argentina. La tendencia comenzó cuando Mauricio Macri asumió la presidencia: “Es una época de oro en las relaciones bilaterales”, dijo Fukushima, un embajador activo que ha trabajado detrás de los encuentros que el presidente argentino ya tuvo algunas veces con el Primer Ministro Shinzo Abe.

Protagonistas de la danza folclórica. Crédito: 
Jason K Photo para Embajada del Japón.

Hubo un número de danza folclórica (de la prefectura de Kochi) y hubo mucha comida: sushi, carne wagyu, tempura, arroz en varias formas y (serenos) ríos de sake. María Eugenia Suárez, la actriz, estaba ahí con su pareja, Benjamín Vicuña. A ella le dicen “China”, pero en verdad sus bisabuelos eran japoneses y por eso ella es @sangrejaponesa en Instagram.

También estaban ahí los cocineros Donato de Santis, Takehiro Ohno y Ximena Sáenz; la escritora y guionista Carolina Aguirre (muy fan de Japón), el escritor y periodista Osvaldo Bazán; y nuestra hāfu más famosa: María Kodama, viuda de Jorge Luis Borges, hija de Yosaburo Kodama, detrás de dos grandes lentes de sol ovalados.

El año que viene, el Emperador Akihito abdicará del trono, que va a heredar su hijo Naruhito. Será la primera vez que un emperador japonés lo haga en casi 200 años. Eso significa que la ceremonia de Tennō tanjōbi cambiará de día porque se celebrará el 23 de febrero; o sea, en el cumpleaños del futuro emperador.

Acompañantes del embajador. Crédito: 
Jason K Photo para Embajada del Japón.

Todo fue un perfecto evento diplomático y a las nueve y media de la noche comenzó a sonar por un parlante la “Canción del adiós”. Es una manera sutil que en Japón indica que algo ha terminado y que hay que dejar el lugar. Suele sonar en los shoppings y en los supermercados. Así que los invitados comenzaron a irse de la residencia.

El embajador Fukushima los esperaba de nuevo en la puerta, ofreciéndoles la mano, ahora con unas palabras de despedida y una última tradición: un calendario de regalo.

Cultura | 12 de noviembre

Ilustración por Pablo Domrose

Anotaciones sobre el Trap: la música que está cambiando la industria e imponiendo palabras como skere

Surgida del fenómeno del rap, es la música que escuchan los jóvenes. Sus canciones tienen millones y millones de reproducciones en YouTube y Spotify. Aunque tienen todo para ser los dueños de la industria, sus máximos referentes rechazan a las disqueras y se auto gestionan.

¿Quiénes son Duki o Paulo Londra? ¿De qué hablan sus canciones? Su influencia es tal que algunas de sus palabras y frases favoritas como “skere” y “modo diablo” ya son parte del vocabulario joven. ¿Por qué un grupo de traperos está cambiando las reglas de la música y el lenguaje?

***

Hace años, cuando el negocio de la música dejó de depender de la venta de discos, el cielo comenzó a caer. Los artistas, en tiempos de streaming, podían venir de cualquier parte. Producir temas se volvió más barato. Producir discos, innecesario. Firmar con un sello, apenas una posibilidad, ya no más un sueño.

Y después, y durante, YouTube. La plataforma de videos fue el primer gemido de una industria nueva. Allí comenzaron a aparecer clips de artistas que, sin siquiera pasar por una página de diario, acumulaban millones de vistas. Es el caso de Paulo Londra o Duki, por mencionar a dos de los artistas argentinos más escuchados. ¿Números? El tema Nena Maldición, por ejemplo, acumula 460 millones de reproducciones. Y contando…

Las primeras anotaciones sobre el Trap podrían decir que es un género fusión proveniente del Hip Hop (más precisamente del rap). Podrían también mencionar que en Estados Unidos se le llama así por las Trap Houses (las cocinas de droga), universo temático de los traperos americanos. En la Argentina muchos de sus exponentes surgieron de las batallas de freestyle como las que se ven en la Batalla de los Gallos o las míticas y ya acabadas del Quinto Escalón.

De ahí surgió Duki por ejemplo. Ganó una fecha del Quinto (un concurso de batallas que se realizaba en el Parque Rivadavia), y se retiró a hacer canciones. Su primer tema, No vendo Trap, tuvo rápidamente 2 millones de reproducciones en YouTube. Era el año 2016 y eso, para los números de entonces, era un locura. Pero resultó muy poca cosa.

Luego, el mismo Duki sacó Loca, y las cosas empezaron a tomar otras dimensiones. Llenó el Gran Rex, llenó el Luna Park. En Spotify, el tema tiene 103 millones de reproducciones. En YouTube (en la versión oficial, junto a Khea y Cazzu, también traperos), otros 320 millones.

Loca, el hit de Khea y Duki

Para saber en qué número confiar es mejor mirar YouTube antes que Spotify por una cuestión de penetración. La plataforma de música llega en nuestro país a 4.8 millones de usuarios, de los cuales 2.4 son ad supporter (es decir, que no pagan), y 2.3 premium (es decir, que pagan). YouTube en cambio llega al 100% de la población con acceso a internet.

¿De qué habla Duki? De drogas, de mujeres, de la libertad. “Odio que los nenes escuchen mis letras”, dijo Duki a la revista Rolling Stone cuando, más temprano este año, fue la tapa. Sabe de su influencia, y quien no lo sepa es de puro distraído. Por caso, ¿escucharon por ahí decir “skere”? ¿Vieron fotos con el lema “modo diablo”? Bueno, el responsable de la llegada de skere a nuestro país es justamente Duki.

Lo sacó del clip de Lil Pump, ESSKEETIT, una canción de trap americana en la que el músico repite infinitamente ese título (una deformación del let’s get it -hagámoslo-). Luego pues, skere para esto o lo otro. Y los chicos atrás: skere. Y luego Tinelli en Bailando por un Sueño: skere. Y luego todos, paveando en las redes sociales con el skere de acá para allá.

Lo mismo el Modo Diablo: no solo es una expresión de Duki sino que así se llama la formación que armó con sus amigos, también traperos, también exitosos, Ysy A y Neo Pistea (este último, con la particularidad de que sí firmó con una disquera, Sony, mientras que Duki los rechazó y eligió seguir independiente).

Uno de los temas fundantes de esa formación es Quavo (54 millones en YouTube). En ella, Ysy A (que se llama Alejo), dice: “Loca viniste a comer, tomar desayuno y tocársela al rey. Tomarte el asunto de ser niñera, portera y chofer. No me cocines lo mismo que ayer, bañate tranquila, bañate Ok. Las toallas son tuyas, usalas y volvé…”.

Otro de sus grandes hits es She Don’t Give a Fo, en colaboración con Khea y con 190 millones de reproducciones. Éste es el video:

Toda una generación parece comprendida en ese videoclip. El modo de hablar, los emoticones, la instalación del whatsapp como forma epistolar, las capturas de pantalla de Spotify. Contra lo que alguien anticuado podría pensar, no se trata de la puesta en escena de cómo la tecnología se mete en nuestras vidas. Es, en cambio, la puesta en escena de una nueva cotidianidad. Y un impudor: primerísimos primeros planos de colas de mujeres. El objeto del deseo, ahí, sin culpa, sin conciencia de cosificación atravesada. Eso y la palabra “puta”, que Duki repite al parecer sin que signifique tanto.

-¿Y las mujeres no se ofenden con sus letras? -le pregunto a mi hermano, fanático de Duki (cada vez que se lo nombro, mira al cielo, señala, “está ahí”, dice, “es el uno”).
-Se ve que no -responde-. Lo van a ver tocar muchísimas mujeres -responde-.

Ahí radica la principal diferencia con el otro gran trapero de nuestro país: Paulo Londra. En sus temas, el cordobés habla de desamor, de infidelidades y temas varios de la condición humana o juvenil. Pero no usa insultos, no habla de drogas ni utiliza lenguaje explícito. Es, en sus valores, menos revolucionario que Duki. No así en los números: Nena Maldición tiene 460 millones de reproducciones en YouTube. Cuando te besé (con Becky G), 259 millones. Dímelo, 148 millones. Adán y Eva (un tema nuevo que sacó hace 1 semana), ya superó los 18 millones.

En Cuando te besé, Londra dice: “For ever alone, pero te vi a vos y el mundo cambió. Ya no pienso en nah’…”. En Loca, Khea y Duki dicen: “Es una loca. Me manda vídeo’ al Snap mientras se toca”. En Cero Cartel, Sony Beat empieza diciendo que hace trap con “letras en serio”, y después canta: “No quiero ser otro wachin que el exceso lo dejó tocando el arpa./ Pero, todo está podrido como pa’ dejar a los pibes más confundidos”. Las letras, en serio o en modo diablo, hablan mucho de esto del trap.

En el caso de Londra, intentan construir un universo: “Big Ligas”, dice cada dos estrofas. Es una especie de mantra a través del que se construye, la nomenclatura del lugar en el que se ve: el universo de las grandes ligas. Digamos que su mundo va de adentro para afuera.

En el caso de Duki es al revés: primero está su vida, su pasado de excesos y Xanax, sus noches de marihuana, cocaína, peleas con la madre; después, su universo poético. Tiene menos reproducciones que Londra, pero formó sin saberlo una guerrilla. ¿Y cuál es la causa? Veamos.

Duki tiene al menos 20 perfiles falsos. O más bien, perfiles que no son él. Uno de ellos, Dukioficial (que de oficial no tiene ni los tatuajes), cuenta 30 mil seguidores. @Duki.squad, 44 mil. @Dukissjk, una página abiertamente de fans, tiene 55 mil. @Frasesduki, casi 17 mil. @Duki_frases, 38 mil. Las frases, tomadas de los temas, tienen un nivel de profundidad digno de la plataforma.

Una de las cuentas tributo a Duki

Pero, ¿qué es la profundidad? ¿Qué aspecto tiene? Duki es el tipo de artistas que hoy está poniendo a pensar a los adolescentes. O que piensa a la par de ellos, en las mismas cosas, de los mismos modos, con las mismas palabras. ¿Solo es profundo lo que se presenta como tal? Puede que, entre tanto video por snap y sin que lo sepamos, se esté redifiniendo el ideal del pensamiento complejo.

El verdadero Duki (Mauro Ezequiel Lombardo, nacido en 1996) tiene solo una cuenta de instagram. Está verificada y es @dukissj. Tiene apenas 8 fotos (habrá borrado las viejas), y cuenta con casi dos millones y medio de seguidores.

La cuenta oficial de Paulo Londra (@paulolondra) tiene 4.3 millones de seguidores. Una de las cuentas con sus frases (@paulolondrafrases_), 14 mil. @Paulolondra1, un fake, 15 mil. “Que es un bombón, que es mi ilusión, que siempre fue la bella del salón”, un posteo al azar, tiene 1,102 likes.

Y una vez más, la pregunta es qué importa. Veamos por caso la destreza local. ¿Se trata de virtuosos del canto? No. Por caso, virtuosos del Auto-Tune, la herramienta con la que editan las voces al punto tal de que todas suenan iguales, traperas, sucias. ¿Dónde está el truco? ¿Dónde la hipnosis?

-¿Y Paulo Londra? ¿Qué tal?

Mi hermano mira al cielo, levanta un dedo, señala para arriba: “está ahí, es el 1”, dice. Le hago un chiste y le pregunto si sabe quién es Pappo, como para revivir aquella discusión mítica con DJ Deró en Sábado Bus, cuando le dijo que no hacía música y lo invitó a buscarse un “trabajo honesto”. “Obvio que sé quién es Papo”, me dice, “¡el rey del hardcore! Uno de los campeones de la Batalla de los Gallos”. Y me entero de que el mundo pasó de página y ya hay otro Papo bajo el sol.

Cultura | 9 de noviembre

Foto: Secretaría de Cultura de la Nación

Las acuarelas de Turner, una muestra feminista y la histórica confitería El Molino, lo mejor de La Noche de los Museos

Podríamos hablar de super sábado. Primero, porque a las 17 horas será el partido más importante de la historia del fútbol argentino: el Boca-River por la final de la Libertadores. Segundo, porque a la noche tocará Robbie Williams (confeso hincha de Boca) en el Personal Fest, junto con muchos otros artistas.

Y tercero porque a partir de las 20 horas habrá 280 museos o lugares históricos abiertos en la Ciudad de Buenos Aires. ¿El motivo? Será la edición número 15 de La Noche de los Museos. ¿Qué hacer entre tanta oferta? Acá te lo contamos.

Es la noche en que todos los museos de la ciudad abren sus puertas de manera gratuita y hasta las 3 de la madrugada. Desde las 20 habrá actividades en parques, plazas, patios gastronómicos, mercados. Con una mirada orientada al futuro, el lugar de la mujer en la sociedad y el cuidado del medio ambiente, la programación de toda la noche interpelará al público, que crece cada año.

Entre Museos Nacionales, Museos de la Ciudad y distintos museos privados, habrá infinidad de propuestas. “La Noche de los Museos es una de las jornadas culturales más importantes que tenemos los porteños”, dice en la carta de presentación Enrique Avogadro, Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. 

Bajate la programación

La ciudad propone cinco recorridos divididos por zonas. El primero incluye museos de los barrios de Puerto Madero, San Nicolás, Monserrat, San Telmo, Balvanera, San Cristóbal, Retiro, Recoleta, Parque de los Patricios. Es el recorrido que más actividades incluye, entre las que se destacan las visitas a las colecciones de los Museos de Arte Moderno y el de Arte Contemporáneo.

El “Área #1”, donde más museos e institutos hay. Las referencias se pueden leer en la programación disponible más arriba.

Como en cada ocasión, el Museo Nacional de Bellas Artes es uno de los que que más entusiasma. Quienes se acerquen podrán ver la exposición de la obra del inglés JMW Turner, que cuenta con 85 acuarelas de la Tate Collection curadas por David Blayney Brown.

Además, también en el Bellas Artes, está la exposición Venecia en clave verde, de Nicolás García Uriburu, un registro de cuando pintó las aguas de Venecia (de lo que se cumplen 50 años), y obras en relación a aquella intervención.

Mirá la programación del Bellas Artes y todos los Museos Nacionales

En La Usina también habrá actividades que prometen. La que más, la retrospectiva del trabajo de las Guerrilla Girls, un colectivo feminista anónimo que se formó en Estados Unidos en 1985 y que desde entonces no dejó de generar conciencia sobre la situación de género. La muestra se llama El arte del mal comportamiento y contiene pósters, libros y videos.

Además, se van a poder recorrer lugares emblemáticos como la confitería El Molino. Ubicada en la esquina de Callao y Rivadavia, el edificio fue construido en 1916 con un estilo Art Noveau. Es reconocida por su torre y su puesta en valor comenzó en el 2014, cuando el Estado expropió el edificio para hacerse cargo de las obras. En esta ocasión, abrirá sus puertas para los que quieran ver en qué estado está.

Otro lugares a recorrer pueden ser el Templo de los Masones, el Museo de Arte Decorativo, el Palacio de las Aguas o hasta el Museo de Argentinos Juniors, club que formó al más grande futbolista de todos los tiempos: Diego Armando Maradona. Por supuesto, el Museo queda en el mismo predio del estadio, que lleva el nombre del diez.

Por supuesto, el humor de la noche no va a depender solo de las colecciones. Según el sistema meteorológico, será una noche de lluvia intensa. Y habrá, además, otra sensación en el aire: eso que deje la Superfinal de la Copa Libertadores. 

Algo que no se nombra con la palabra azar rige estas cosas. Así lo hubiera definido Borges si no fuera porque Borges, claro, nunca hubiera elegido decir ni una sola palabra sobre esto. Pero Borges tenía sus manías.

Será, se lo mire por dónde se lo mire, una fecha que quedará en la historia. Una fecha que, quién sabe, un día tenga su propio museo.

Cultura | 5 de noviembre

Los desafíos del periodismo narrativo, según el Festival Basado en Hechos Reales

¿Es la escritura una categoría ética? ¿Dónde debemos pararnos los periodistas a la hora de hacer una entrevista? ¿Qué nos da derecho a contar ciertas historias? Durante tres días se discutieron algunas de esas preguntas que, aunque fundamentales para el periodismo, muchas veces nos olvidamos de hacer.

Fue en la segunda edición del Festival Basado en Hechos Reales, un encuentro dedicado a la no ficción. Sucedió durante el último jueves, viernes y sábado en el CCK. Hubo decenas de actividades entre talleres, charlas e intervenciones. Estuvieron presentes algunos de los mejores periodistas narrativos de nuestro país y el exterior. Y quedó una sensación en el aire: las mejores historias del mundo siguen estando en la realidad.

La Sala Argentina, en el CCK, minutos antes de la presentación de Casciari.

El Festival abrió el jueves a la mañana con un taller sobre podcasts, otro sobre periodismo de viajes y otro sobre la realidad como inspirador de la ficción. Pero el plato fuerte estuvo a la tarde, en la conferencia/cuento de Hernán Casciari. El escritor se se presentó en la Sala Argentina antes 500 personas y simplemente dejó a todos maravillados. O no a todos: en medio de la exposición dos personas se pararon levemente indignadas y se retiraron.

¿Por qué? Nadie lo supo porque era tal la atracción que generaba el relato de Casciari que nadie se levantó -o al menos yo no lo hice- para ir detrás de ellos a preguntarles su historia. La cuestión es que Casciari siguió hablando y nadie podía creer lo que contaba.

Resumen (con spoiler): se infartó en Uruguay hospedado en Airbnb, los dueños de la casa le salvaron la vida llevándolo al hospital, Casciari hizo una reseña emotiva y cómica que se hizo viral. Esa reseña llegó a las manos de Joe Gebbia, el creador de Airbnb, que sin la más mínima idea de quién es Casciari dio una charla TED en la que lee esa reseña. Este es el video de esa charla:

Después de esa charla entonces sí, comenzó la fiesta puramente periodística. En la cúpula del CCK se proyectó una emotiva entrevista con la periodista mejicana Elena Poniatowska, en la que reflexionó sobre el oficio. Luego, la cantante Cecilia Pahl y el periodista Diego Iglesias leyeron textos clásicos del periodismo, empezando por la misma Poniatowska y terminando con Rodolfo Walsh.

Los siguientes días todo se trató de las preguntas. Christina Lamb, biógrafa de Malala Yousafzai contó algunas otras historias emotivas que encontró en su carrera como corresponsal. Además de la historia de la activista pakistaní que ganó el Premio Nobel de la Paz, Lamb compartió varios testimonios más de un dramatismo impactante. Y entonces surgió uno de los principales dilemas: ¿quién nos da el derecho de contar esas historias?

Para Doménico Quirico, periodista italiano que fue prisionero del ISIS durante tres meses, la respuesta está en el compromiso del periodista. “¿Qué me da derecho? El hecho de estar ahí, en el mismo lugar que los protagonistas. Eso es lo que me habilita a escribir sus historias”, dijo, en un discurso encendido.

La inauguración del Festival en la Cúpula, el último piso del CCK.

Por su parte, el cubano Carlos Manuel Álvarez dio un taller en el que invitó a los periodistas a mirar primero para adentro. ¿Cómo justificamos con nosotros mismos las cosas que hacemos? ¿Cómo hacemos para diferenciar la mejor versión de una nota de la versión más complaciente? Fue un taller saludable en el que, por suerte, no hubo respuestas. Sí, en cambio, recomendaciones: leer Magnetizado de Carlos Busqued, leer a David Foster Wallace, leer la poesía de Joaquín Gianuzzi. Quedó claro parte el espíritu del Festival: no hay periodismo narrativo que no busque recursos en la literatura.

El sábado el Festival terminó con la entrevista abierta que le hizo María O’Donnell a Christina Lamb. Ahí también, más que soluciones, más que instrucciones para un oficio saludable y ganador, lo que hubo fueron más preguntas. ¿De qué otra cosa se trata, sino, esto del periodismo? Nadie gana, salvo en la siguiente nota.

Cultura | 31 de octubre

Empieza el Festival Basado en Hechos Reales

Mañana jueves comienza la segunda edición del festival dedicado a la no ficción que reúne periodistas locales e internacionales. Podés participar de charlas y talleres de manera gratuita. Lo mejor de su programación, acá.

Mañana comienza la segunda edición del festival dedicado al periodismo narrativo, la crónica y la no ficción. Será el 1, 2 y 3 de noviembre en el CCK. Habrá invitados nacionales e internacionales que darán charlas y talleres. Todas las actividades son gratuitas, aunque los talleres son con inscripción previa.

¿Qué ver de entre tanto que ofrece el festival? Por supuesto, depende de los gustos de cada uno, pero acá ofrecemos una pequeña guía. Primera anotación que debe hacer: jueves a las 19 horas Hernán Casciari dará una charla sobre personajes secundarios. Quien lo conozca sabe que, cuanto menos, sus conferencias son siempre efectivas.

Por lo pronto, los invitados internacionales son un primer ítem destacado, ya que las oportunidades de escucharlos en persona son siempre valiosas. Son 10 los periodistas que llegan de distintas partes del mundo. La charla más concurrida seguramente sea la de Christina Lamb, conocida por su biografía de Malala Yousafzai, Yo soy Malala, llevada luego al cine. Se presenta el viernes a las 18.00 horas. Esa es, sin dudas, una de las mesas más interesantes, ya que estará junto al italiano Doménico Quirico y la mexicana Marcela Turati.

De entre los talleres, el del español Agus Morales (director de la revista 5W, dará su taller el sábado 10 am) o el del cubano Carlos Manuel Álvarez (viernes a las 10 am) prometen por su experiencia y por el contexto completamente diferente en el que ejercen el periodismo. Los dos a su vez participarán de charlas.

Para mañana, va una recomendación del mismo festival:

JUEVES 1, a la 17. @MassuhG,, @santiagollach y @LuisSagasti cuentan cómo se sumergieron en la investigación de documentos, archivos y datos sin ninguna intención de “informar”. Coordina la mesa, @Waldocebrero. pic.twitter.com/M3IqncTKJE

— BaHR (@FestivalBaHR) October 29, 2018

Y una más, sobre periodismo y género:

VIERNES 2 a las 18.30 en #BaHR@Miglesias71, Irupé Tentorio, @KarlitosMancini y @lucianapeker: periodistas que son también activistas y reflexionan sobre los desafíos de contar una revolución en marcha. Coordina la mesa: Matilde Sánchez pic.twitter.com/wX6Cx6vOvT

— BaHR (@FestivalBaHR) October 29, 2018

Actividades para agendar

Jueves 19:00 horas –  Sala Argentina

Hernán Casciari presenta Personajes secundarios

A veces nos creemos protagonistas de nuestra historia, pero los personajes secundarios son los héroes silenciosos.

Reserva de entradas en cck.gob.ar

Viernes 18:00 horas – Sala 102

PANEL: De la nota al libro

¿Cuándo se convierte un artículo en el germen de un libro? ¿De qué hilos se tira para formar una trama de largo aliento a partir de una nota urgente? ¿Cómo darse cuenta de que la historia pide más? Tres autores con prestigio internacional cuentan el tránsito del periódico a la biblioteca.

Participan: Christina Lamb, Domenico Quirico y Marcela Turati.

Coordina: Alejandro Rebossio

Viernes 19:30 horas – Sala 121

PANEL: ¿Editor, estás ahí?

Una buena pieza de periodismo narrativo no es solamente producto de un buen escritor, sino de alguien que trabaja codo a codo con él desde las sombras: el editor. Hoy asistimos a la disolución de esta figura emblemática del periodismo ¿Qué perdemos como escritores? ¿Qué, como lectores?

Participan: Sacha Batthyany, Agus Morales y Pablo Perantuono.

Coordina: Paula Pérez Alonso.

Sábado 17:30 horas – Sala 121

PANEL: El tamaño de mi mundo

La ilusión de la verdad, la mentira de la posverdad. ¿Qué pasó con nuestra capacidad de dudar? ¿Qué debemos exigir al leer una historia real? Especialistas dialogan sobre los desafíos de leer historias reales atrapados en la red.

Participan: Adriana Amado, Pablo Boczkowski y Sandino Núñez.

Coordina: Alejandro Seselovsky.

Sábado 18:00 horas – Sala 102

PANEL: Rastrear el origen

Escribir una no ficción personal implica el reto de indagar en uno o una misma, investigar el pasado, reelaborar el presente y pensar el futuro. Tres escritores nos cuentan los resultados del largo camino que emprendieron en la búsqueda de historias que los tienen como protagonistas.

Participan: Sacha Batthyany, Ana Wajszczuk y Fernando Noy.

Coordina: Astrid Pikielny

Sábado 18:30 horas – Sala 614

ENTREVISTA PÚBLICA: De mujeres, conflictos y escritura

María O’Donnell entrevista a la periodista británica Christina Lamb, premiada corresponsal en el extranjero para el Sunday Times de Londres, especialista en conflictos y autora, entre otros libros, de Yo soy Malala.

Dónde puedo informarme más. Haciendo click acá.

Descargate la programación completa

Cultura | 30 de octubre

Cómo es la nueva ley de Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires

Se sancionó la Ley de Participación Cultural, que busca agilizar y mejorar las condiciones de la antigua ley que permite que las empresas deriven un porcentaje de sus impuestos a financiar proyectos culturales, pero ahora se introducen nuevas condiciones.

Qué pasó. Se aprobó en la Ciudad de Buenos Aires la Ley de Participación Cultural. Es una ley que viene a reemplazar la ley de mecenazgo, que ya funciona hace años en la Ciudad. Se implementará a partir de la próxima convocatoria, en marzo del 2019.

Por qué es importante. La nueva ley viene a agilizar un sistema que durante muchos años funcionó bien pero en el 2017 fue muy cuestionado por las largas demoras de respuesta. El sistema de Mecenazgo Cultural permite que empresas destinen un porcentaje de sus impuestos a financiar proyectos culturales aprobados por el programa.

La nueva ley propone un sistema más eficaz y transparente. En teoría, a partir de esta nueva legislación se potenciará el mecanismo. Por ejemplo, los tiempos totales desde la inscripción hasta el anuncio de los resultados pasarán de 1 año a 4 meses.

Qué pasará con los proyectos presentados este año. Según la página web del Gobierno de la Ciudad, en 2018 se presentaron 2234 proyectos, de los cuales ya fueron analizados 1118. En diciembre anunciarían los resultados. A partir del año próximo comienzan a regir las nuevas reglas.

Tres puntos importantes de la nueva Ley de Participación Cultura, según la Ciudad:

  • Se elimina la figura del benefactor. Sólo queda la del Patrocinador, permitiendo la posibilidad de asociar la marca del patrocinador al proyecto.
  • Se impulsa el financiamiento fiscal decreciente para favorecer alternancia. Los proyectos se presentan hoy reiteradamente y el apoyo del GCBA se mantiene inalterado. Con la nueva ley, empieza en 80%/20%, segundo año 70%/30% hasta llegar a 50%/50% al cabo de 4 años para proyectos generales.
  • Se priorizan los proyectos con impacto social en los cuales el financiamiento del GCBA es del 100%, independientemente de si ya se obtuvo financiamiento en años anteriores.

Si tenés un proyecto cultural o querés conocer más a fondo el nuevo régimen de mecenazgo:

Leé más acá

¿Cómo viene la ley de mecenazgo nacional? Desde que asumió el Gobierno de Macri desde el ex Ministerio de Cultura (en su momento con Enrique Avogadro en el equipo) intentaron promover una ley de mecenazgo a nivel nacional. En estos tres años de gestión no lograron que ninguno de los proyectos al respecto fuera tratado en el Congreso.

Cultura | 29 de octubre

Rodrigo Fresán: “Ser lector implica una disciplina tan rigurosa como la de ser escritor”

Malas maneras de conocer a un escritor: poner su nombre en Google, leer solapas o reseñas, hacer caso a carteles en la calle. Buenas maneras: de casualidad, eligiendo un completo desconocido para hacerse el anti sistema, leer un escritor recomendado de manera insistente por otro escritor que ya conocimos y nos gusta.

Si ponemos Rodrigo Fresán en Google aparecen algunas fotos, el dato de que nació el 18 de julio de 1963, y la siguiente leyenda: “Rodrigo Fresán es un escritor y periodista argentino”. Poco dice de sus libros. En lo personal lo conocí leyendo a Roberto Bolaño, que hablaba de él como el tipo vivo que más libros había leído en el mundo (incluso más que el mismo Bolaño).

Como soy el autor del manual de buenas prácticas para conocer a un escritor que improvisé tres párrafos arriba, me arrojé sobre el primer libro que encontré de Fresán con devoción. Se trata de Historia Argentina, un volumen de cuentos que publicó a principios de los ‘90. Fresán tenía por entonces 27 años y de la noche a la mañana se convirtió en la estrella literaria del país. El libro se hizo líder en ventas y todo cambió para siempre. ¿Era un libro fácil? No. ¿Se hablaba de vampiros o de algún crimen nórdico? No. Era −es− un libro rarísimo, entre hermenéutico y pop, ágil e indefinible. Va extracto de solapa: “Con su primer libro (que contiene, dice, el germen de todos los libros posteriores), Rodrigo Fresán causó conmoción y fue considerado el abanderado de la llamada ‘joven narrativa argentina'”.

Otro extracto, acaso más representativo: “Aparecidos, desaparecidos, desaparecedores profesionales y amateurs, Mickey Mouse, Eva Perón, golpes de Estado, estados depresivos, Estados Unidos, tiempo tormentoso, truenos y rayos”.

Como fuera, yo no lo leí por eso sino por las palabras de Bolaño. No fallé: la impresión que me causó fue tal que diez años después de aquel descubrimiento supe que venía al FILBA (Festival Internacional de Literatura) y quise entrevistarlo. Así lo hice.

En el medio, de aquel prodigio a hoy, Fresán escribió Vidas de santos, La velocidad de las cosas, Mantra, Jardines de Kensington y El fondo del cielo. Se fue a vivir a Barcelona (ahí conoció a Bolaño, justamente), y este año ganó los premios Roger Caillois a su trayectoria (en Francia), y el Best Translated Book Award a la mejor novela extranjera (en Estados Unidos), por las dos primeras partes de una trilogía de más de 2 mil páginas: La parte Inventada (2014), La parte soñada (2017) y resta salir La parte recordada (que se publica en octubre del 2019).

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-¿Cómo te llevás con los premios?
-Me llevo genial porque nunca me presenté a ninguno. Los premios que tuve son premios que me los dieron, no premios en los que uno elige concursar. Los premios apetitosos son generalmente a manuscritos inéditos compitiendo con otros manuscritos inéditos, y a mí me parece mucho más lícito y honesto que compitan libros que ya están editados. En los otros premios siempre hay deseos de una editorial de captarte, de llevarte a otro lado… No pienso en eso para nada.

-¿Cómo ves la situación cultural del país? La discusión literaria sobre todo.
-No tengo gran conciencia. No me preocupa. Me parece que la discusión literaria generalmente no es un tema de escritores. Es de gente que está alrededor del mundo de la literatura. Y tampoco me preocupa la realidad siquiera. En ese sentido yo soy muy nabokoviano: creo que la realidad está sobrevalorada y si escribo es justamente para no tener a la Argentina unida a cierta idea de lo que es la literatura. En mis libros la Argentina aparece siempre con una fórmula que es “mi inexistente país de origen”, que ya es una declaración de intenciones de por sí, ya desde el primer libro.

-¿Cuándo te fuiste a vivir a España?
-A principios del ‘99. Volví en el 2002 en plena crisis, cuando salió Mantra. Y después pasé 12 años sin volver. Cuando volví en el 2002 fue como volver en el apocalipsis. La siguiente vez fue como volver en el post apocalipsis supongo.

-Y ahora volviste en el apocalipsis otra vez.
-Sí, pero la Argentina tiene como un signo de catástrofe permanente también, ¿no? Te podés perder varios capítulos de la serie que igual vas a saber lo que pasó.

-Me pregunto cómo era la Argentina en la que vos te formaste como escritor y cómo es la Argentina en la que hoy se están formando los escritores jóvenes.
-En la de hoy no lo sé porque no tengo acceso al circuito. Hay una cosa que antes no había, que es la cantidad de editoriales independientes. Es algo que me parece bastante envidiable. Ahora hay una idea de editorial joven y de escritor joven, cosa que antes no. Cuando yo publiqué por primera vez no existía el concepto de escritor joven. Podían haber escritores jóvenes, sin dudas, estaban Alan (Pauls), y Daniel (Guebel) y Martín (Caparrós), que habían sido jóvenes unos años antes y seguían siendo considerados así, pero no había una conciencia de la juventud de ser escritor. Éramos gente con una determinada edad cronológica que escribíamos. Hoy es un concepto más marcado.

-¿Ves con buenos ojos que hoy se publique tanto?
-¿Se publica mucho?

-En términos de bibliodiversidad sí. Los números indican que se imprimen menos ejemplares pero se publican más títulos.
-Me parece bien. Estadísticamente cuanto más se publique más buenos libros pueden aparecer.

-Pero el lector que va a la librería más posibilidades de pifiarla tiene.
-Pero ser lector implica una disciplina tan rigurosa como la de ser escritor. Me parece que un lector tiene que trabajar un poco.

-En el mercado está esta idea de que no, de que un libro difícil es un demérito del escritor.
-¿Qué es un libro difícil?

-La Historia, de Caparrós por ejemplo. La broma infinita, de Foster Wallace. El Ulises de Joyce. Libros exigentes.
-A mi me parece más difícil leer un libro malo que leer un libro bueno. Qué sé yo, la idea de la dificultad es muy ambigua también. Es como cuando te dicen: es una persona muy simpática… Eso puede significar muchas cosas.

-Bueno, Crepúsculo por ejemplo es un libro que leen millones…
-Crepúsculo es uno de los peores libros que hay. Yo lo leí. Yo escribo sobre libros entonces cuando se produce un fenómeno literario tengo la obligación profesional de saber qué no me va a gustar. No me puede no gustar en abstracto, no haberlo leído. Yo lo leí.

-¿Y por qué creés que pega tanto una novela como Crepúsculo y nadie lee otros libros literariamente más ambiciosos?
-Bueno, es un misterio para mi que las mismas chicas que suspiraban con Crepúsculo no hayan caído en masa sobre Cumbres Borrascosas de Emily Brönté o el Gran Gatsby, de Fitzgerald. Historias de amor malditas en la literatura está lleno.

-O también está el caso Cincuenta Sombras de Grey.
-Son fenómenos masivos de histeria. También en el rock pasa lo mismo. Que Justin Bieber se convierta en un genio de la música y que venda más que Ray Davies de los Kings… bueno, podés vivirlo como “ah, qué injusto que es el mundo”, pero siempre ha sido así. Que la gente que quiere leer Crepúsculo lo lea, pero que sea consciente de lo que se pierde. Que sepa que hay otras cosas. Si comparás los vampiros de Anne Rice de Entrevista con el vampiro con Crepúsculo…el primero es una obra maestra de la literatura.

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-Una de las cosas interesantes del FILBA fueron los talleres. Los que fueron dados por norteamericanos estaban más apuntados al método de trabajo, a la materia de la escritura en sí, y los latinoamericanos más a la idea de la literatura, a la discusión. ¿Notás esta diferencia?
-Es que Estados Unidos tiene una tradición de workshops y de enseñanza de cómo narrar que en otros países no hay. Acá hay muchos talleres literarios pero es a un nivel más lírico poético romántico. Estados Unidos en cambio es un lugar en el que existe una carrera de escritor en el sentido de que publicás primero acá, después allá, después en el New Yorker, después sale una crítica en el New York Times… Está todo más instrumentalizado, y eso tiene su parte buena y su parte mala.

-¿Cuál es la mala?
-Que surgen tantos escritores que son todos parecidos. Cuentan la misma historia. Hay cierta uniformidad.

-Hace unos años decías que después de la infancia el único descubrimiento que le queda al ser humano es el sexo.
-Yo lo que decía es que hasta los 12 años te pasan todas las cosas que te van a pasar, que después con variaciones se van a repetir. Y generalmente el descubrimiento del sexo es la última de esa serie de novedades. Y bueno… después está la muerte.

-¿Y la paternidad? ¿No es una novedad posterior a la infancia?
-Sí, tenés razón… Bueno, pero es consecuencia del sexo. Es una versión loaded del sexo.

-Hace poco en una entrevista Alan Pauls dijo que no soportaba el lenguaje inclusivo y se armó un gran revuelo en redes. ¿Qué opinás?
-No tengo opinión. Quiero decir: nunca pensé en el tema. Y me niego a pensar para dar una respuesta. Tengo 55 años. Hay un momento en que te das cuenta de que la vida es breve y empezás a pensar que además la capacidad de pensamiento y de las neuronas también es breve, y en cualquier momento podés desarrollar una enfermedad degenerativa.

-No querés ocupar tu cabeza con temas que no elegís.
-A mi me parece bien que el lenguaje inclusivo le preocupe a alguien que fue machista y se está dando cuenta y dice: bueno, de este modo estoy pagando mis culpas. Pero yo jamás fui machista. Y me acuerdo de muchas mujeres enojándose cuando uno decía poetisa en lugar de poeta. Pero realmente son cosas en las que no pienso.

-¿Cuando escuchás un discurso que empieza con “bienvenidos todes”, ¿qué pensás?
-Inmediatamente cuando surge este tipo de poética/polémica veo a los personajes femeninos en mis libros y veo que son muy sólidos e incluso heroicos en más de un sentido. Creo que nadie me podría acusar de no tener consideración por el insondable misterio de lo femenino, por llamarlo de algún modo.

-¿Cómo es tu método de escritura?
-No tengo método. Escribo todos los días porque tengo que mandar artículos y pagar las cuentas y tengo una fecha en la que entregar los libros. Entonces desarrollé una especie de disciplina. Trabajo en mi casa y está el ordenador prendido siempre. Lo que sí cambió es mi forma de escribir: antes tenía una idea de que venían todas las tramas bien formadas y ahora vienen como frases sueltas o como despachos telegráficos a los que yo tengo que encontrarle las partes faltantes. Es más divertido y es más difícil.

Rodrigo Fresán junto a Horacio Castellanos Moya y José María Brindisi en el Filba.
Rodrigo Fresán junto a Horacio Castellanos Moya y José María Brindisi en el Filba.

-¿A qué creés que debería dedicar su día a día un escritor?
-Tiene que escribir un poco para revalidar el título, para poder decir soy escritor antes de irse a dormir digamos, ¿no? Llevo 20 años con una mujer muy enamorado de ella, me la paso genial con mi hijo, me gusta ver alguna serie de televisión, me gusta ver películas, escuchar música… y aún así estoy siempre trabajando. Quiero decir: si te dedicás a escribir seriamente y ya tenés una cantidad de libros detrás sos escritor las 24 horas del día los 7 días de la semana. Hay una parte de tu cerebro que está como una app funcionando todo el tiempo, y después tenés el resto de tu vida.

-¿Es un buen oficio? ¿Le dirías a tu hijo: “dedicate a esto”?
-Ni sí ni no. Me parece que cada vez es más difícil y además estamos viviendo un momento de fin de ciclo. Hay mucho pirateo, hay una cantidad de cosas que antes no existían. No creo que vaya a ser escritor de todos modos.

-¿Esta idea de estar las 24 horas siendo escritor no te arruina un poco la vida?
-Hay una anécdota que yo siempre la cito. En una entrevista que le hicieron no hace mucho a Ringo Star le preguntaron cómo es ser un beatle. Y Ringo se lo quedó mirando al periodista y le preguntó: ¿cómo es no ser un beatle? Dice que nunca tuvo conciencia de otra cosa. ¿Cómo es ser panadero? ¿Cómo es no ser escritor? Si existiera un botón que si yo lo apretara dejaría de ser escritor durante cuatro meses, yo lo apretaría. Funcionaría como una especie de desintoxicación para no pensar todo en términos literarios. Dejar de pensar: “esto me sirve”… Porque hay un momento en que todo te sirve. Buena parte del trabajo del escritor no pasa por que se te ocurran cosas sino por saber cuáles son las que te sirven.

-Saber cuáles son las buenas…
-Las que te sirven. Porque hay veces que las buenas no te sirven tampoco. Hay que saber tirar gente por la borda.

-¿Cuál es tu visión política del país?
-En este momento podés decir: “hizo un gesto abriendo sus manos y sonrió con una mezcla de tristeza y sorna“… No sé la verdad. Yo escribí un libro que se llamó Historia Argentina. ¿Viste cuando piden caridad y algunos dicen “yo ya dí”?… Bueno, ¡yo ya dí!

-El famoso granito de arena.
-No sé, no es una preocupación mía la Argentina. Y nunca fui un escritor comprometido con la realidad que sienta que mis libros puedan llegar a iluminar algún costado de lo que es la Argentina. Desde un punto de vista es fascinante y a veces es extenuante. Está esta cosa de siempre volver a empezar, el ritornelo. Por eso digo que el cuento es el género rey en el país, porque no hay largas distancias nunca. Y del mismo modo hay varios Maradona, hay varios Perón… No hay un largo aliento novelístico sino un breve gemido cuentístico constante.

-¿Llevás un diario?
-No. He llevado diarios muy puntuales por encargo. Escribí un diario breve sobre no poder leer Rayuela, cosa que sigo sin poder hacer. Sobre una mudanza de mi biblioteca en Barcelona.

-¿Qué estás leyendo?
-Estoy releyendo mucho a Nabokov. En este momento estoy leyendo el último libro de cuentos de Deborah Eisenberg, que es una escritora norteamericana que me gusta mucho. Estoy leyendo a Suetonio también.

-¿Leés contemporáneos?
-Sí, en esta visita me compré varios libros. Empecé a leer La Comemadre de Roque Larraquy, me entusiasma bastante. Me gustó mucho el libro de Maga Etchebarne, Los mejores días. Me gustó mucho el libro de Juan Ignacio Boido, El último joven, que salió hace unos años ya por Seix Barral.

-Por último, ¿qué opinás de las últimas publicaciones de los libros póstumos de Roberto Bolaño? ¿Los leíste? Hablo de Sepulcros de Vaqueros y El espíritu de la Ciencia Ficción por ejemplo.
-Sí, los sigo leyendo todos. Soy de los que piensan qué bueno que hay algo más para leer de Bolaño, porque es un escritor de un calibre tal que siempre hay algo que te va a gustar aunque no te parezca lo mejor. Entre las cosas que se publicaron póstumas hubo algunas que me encantaron y me he sentido muy afortunado de haber podido leerlas.

-No estás en contra de que la familia publique todo lo que encuentra en sus cajones.
-No. Además Roberto estuvo muy enfermo diez años y todo el tiempo sabía que tenía una especie de espada de Damocles encima. Quiero decir: tuvo mucho tiempo y oportunidades para destruir todo lo que no le interesaba que se publicase. Si lo conservaba en cajones por algo sería. Y además es beneficio para su familia, para sus hijos… Quiero decir, con este tipo de cosas póstumas es muy sencillo: si no estás de acuerdo no lo leas. Pero no prohíbas que exista eso para gente que sí lo leería.

Cultura | 24 de octubre

Agustín Truccone a la izquierda, Cristian Balestro a la derecha.

Son de Córdoba, tienen una combi, y quieren llevar el cine a todo el país

El proyecto se llama La Combi y fue creado por Cristian Balestro y Agustín Truccone. Ya realizaron más de 40 proyecciones en Córdoba y se preparan para llevar el proyecto al resto de las provincias. Quieren pasar un año en la ruta proyectando cine en distintos pueblos que no tienen sala.

Algo del orden del destino fue el primer paso. Los cordobeses Cristian Balestro y Agustín Truccone estaban de vacaciones en Cachi, Salta. Era una tarde tranquila, el comienzo de una noche silenciosa. Agarraron el equipo de cine con el que viajaban y proyectaron una película en el paredón de una capilla. Eso solo fue el primer paso: estar en Cachi y querer ver una película.

Lo que siguió les indicó el camino. “Se acercaron unos niños y tímidamente nos preguntaron si podían quedarse a verla, y los invitamos con total confianza”, cuenta Cristian. Vieron juntos la película, o más que la película, una serie de cortos animados. Al día siguiente los chicos volvieron a pasar por ahí, ya no de casualidad sino para preguntarles qué iban a pasar ese día.

¿Y qué iban a pasar ese día? No lo sabían porque no lo habían pensado. Sin embargo, los citaron a una hora como si estuviera todo previsto. Esa misma noche aparecerían no solo los chicos sino también sus padres, sus abuelos, vecinos… Una pequeña comunidad que con empanadas, pan y mates improvisaron una especie de picnic alrededor de la camioneta. Pasaron Esperando la Carroza y, con la troupe de Mamá Cora haciendo reír al pueblo, entendieron lo que tenían que hacer: “nos dimos cuenta de que debíamos hacer todo lo posible para llevar el cine a aquellas localidades que no cuentan con sala o a espacios no convencionales”.

Entonces surgió el proyecto La Combi. ¿Protagonistas? Cristian Balestro, Agustín Truccone y ella: una combi hippie Volkswagen modelo ‘86, tal como la definen sus dueños.

Agustín Truccone a la izquierda, Cristian Balestro a la derecha.
Agustín Truccone a la izquierda, Cristian Balestro a la derecha.

“Todo comenzó con las ganas de viajar y de hacer un aporte para estar un poco mejor como sociedad. La idea de viajar en una Combi siempre estuvo presente, y ante todo la idea de conocer nuestro país. Primero pensamos en llevar la propuesta de biblioteca móvil pero luego de la experiencia en Cachi supimos cuál era nuestro objetivo para un proyecto social”, explica Cristian, que en esta primera etapa del proyecto ya recorrió escuelas, hogares de ancianos y centro culturales de distintas poblaciones de Córdoba. Muchas de esas experiencias las cuentan en su web.

Estuvieron en El Diquecito, Río Ceballos, La quebrada, Unquillo, Villa Allende, Coronel Baigorria, Alcira Gigena, Río cuarto, Alpa corral, Achiras y La Carolina el Potosí. Aunque recién están en la prueba piloto, ya realizaron más de 40 proyecciones en tres meses, a las que asistieron más de 1300 personas.

“Cada presentación, cada proyección tiene su anécdota. Viajar en una Combi trae consigo innumerables historias. En los hogares de ancianos luego de la película ahora pasamos también clip musicales de la época de nuestros abuelos, y siempre hay quienes salen a bailar, inclusive en sillas de ruedas. Y como muestra de agradecimiento uno se va del lugar con besos y abrazos de casi la mayoría de los abuelos”, cuentra Cristian, que igual que Agustín renunció a su trabajo para dedicarse a este proyecto.

Su plan es salir de Córdoba y recorrer todo el país, armando un plan de ruta de acuerdo a los pedidos que reciban de los distintos poblados. Para esto, lo único que piden es difusión para poder llegar a más lugares posibles, y apoyo para achicar al mínimo los gastos, dado que se autofinancian. “Solo requerimos abastecimiento de energía eléctrica para los equipos y tal vez alguna colaboración para alivianar nuestros gastos”, explica Cristian. Si querés ayudarlos podés hacerlo acá o ponerte en contacto con ellos.

Contactalos

La solución del Estado

El INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) tiene un proyecto parecido que cumplió este año dos décadas de vida. Se trata del programa Cine Móvil, que lleva películas a lugares recónditos del país. El sistema es parecido: una camioneta, un chofer y un proyectorista viajan con el equipamiento (pantalla, proyector, parlantes), a distintos pueblos.

Para que sea realmente federal, el INCAA entregó dos camionetas con equipamiento completo a cada provincia, y es justamente la provincia quien decide el calendario de proyecciones.

Al día de hoy hay 24 camionetas en funcionamiento en todo el país. En cada función proyectan películas y documentales nacionales. Los chicos de La Combi se pusieron en contacto con el INCAA, que les envió cincuenta películas en DVD. Como el espacio de carga es limitado, tuvieron que digitalizar las películas para poder tenerlas y proyectarlas.

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El catálogo de La Combi  tiene 400 títulos entre películas y documentales. Qué proyectar en cada función se elige en conjunto con la institución donde va a suceder la proyección. “Hemos presentado películas en centros de atención terapéutica donde niños con multidiscapacidades pudieron disfrutarlas. En una pequeña población serrana al sur de Córdoba llegamos para los festejos de los 80 años de la fundación y estuvo todo el pueblo con sus reposeras. Muchos chicos nos han dicho, luego de ser la primera vez que veían una película proyectada, que querían estudiar cine. Nos preguntan cómo deben hacer y si es factible. Es todo muy gratificante”, cuenta Cristian desde Unquillo. Entonces, al tiempo que agradece la difusión, le hacemos una última pregunta:

-¿Qué le pasa a la gente que asiste a sus proyecciones?
-Cuando armamos los equipos, las caras de asombros de los niños al ver que de un aparato sale una imagen es indescriptible. En los hogares de ancianos nos suelen decir que la última vez que fueron al cine fue hace más de 15 años. Y ahí siempre comienzan relatos de anécdotas y chistes y uno queda sensibilizado. Esto nos hizo entender que además de un arte, el cine es una herramienta de transformación social en toda su amplitud.

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Cultura | 16 de octubre

Basado en Hechos Reales: se presentó la programación de la gran fiesta del periodismo

La segunda edición del festival dedicado al periodismo narrativo, la crónica y la no ficción se realizará el 1, 2 y 3 de noviembre en el CCK. Habrá invitados nacionales e internacionales que darán charlas y talleres. La biógrafa de Malala Yousafzai será una de las estrellas.

Qué pasó. Se presentó la segunda edición del Festival Basado en Hechos Reales, que reúne en 3 días a lo mejor del periodismo narrativo y la no ficción. Será el 1, 2 y 3 de noviembre en el CCK, con entrada gratuita y una amplia agenda de actividades. Habrá invitados nacionales y grandes figuras del periodismo mundial.

Entre charlas, talleres, muestras de fotos y proyección de documentales, habrá más de 35 actividades que se pueden ver en la programación completa.

Por qué es importante. Organizado de manera autogestiva por periodistas y gestores culturales, es el primer festival argentino dedicado a uno de los géneros que, en términos de mercado editorial, más está creciendo en nuestro país y en el mundo. El año pasado asistieron a la primera edición más de dos mil personas, entre periodistas y público general.

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Quienes vienen. Habrá 10 invitados internacionales. La británica Christina Lamb, conocida por su biografía de Malala Yousafzai, Yo soy Malala, que fue luego llevada al cine. El italiano Doménico Quirico, periodista especialista en Medio Oriente (estuvo secuestrado por grupos terroristas en Siria durante cinco meses). La peruana Nelly Luna Amancio (fundadora de Ojo Público y parte de la investigación de los Panamá Papers).

También vendrá el español Agus Morales (director de la revista 5W, donde se publicó el texto ganador del último Premio Gabo) y los periodistas Camila Segura (Clombia), Carlos Manuel Álvarez (Cuba), Marcela Turati (México) y Sacha Batthyany (Suiza).

Los participantes de nuestro país. En total en el festival participan más de 50 periodistas. Algunos de ellos son Hernán Casciari, Betina González, Ana Wajszczuk, Julián Gorodischer, María O’Donnell, Carolina Reymúndez, Alejandro Wall, Paula Varsavsky, Sonia Budassi, Alejandro Seselovsky, Horacio Convertini, Pablo Plotkin y Luciana Peker. Además, en representación de nuestro medio, dará una charla Lucía Wei He, una de las periodistas de Red/Acción.

Qué otras actividades habrá. Habrá una librería especializada en No Ficción (muchos de los libros de los autores internacionales y nacionales se podrán conseguir allí); y una muestra de fotos organizada por el colectivo de fotógrafos Nano Festival. Además, se proyectarán documentales curados por Sergio Wolf.

Todas las mañanas habrá talleres gratuitos sobre técnicas narrativas para podcasts, periodismo de viajes, periodismo deportivo, técnicas de autogestión para medios y mucho más. Quienes estén interesados en los talleres deben inscribirse previamente en basadoenhechosreales.com.ar/talleres

Quiénes lo organizan. Es un festival autogestionado por periodistas y gestores culturales. Entre ellos están Cecilia González, Silvina Heguy, Luciana Mantero, Victoria Rodríguez Lacrouts, Víctor Malumián y Ana Prieto.

Los organizadores del #BaRH 😊😊@vmalumian, Victoria Rodríguez Lacrouts, @lumantero, @anaprieto, @ceciazul y @SilvinaHeguy pic.twitter.com/f9cDrZfjIH

— BaHR (@FestivalBaHR) 16 de octubre de 2018

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