Un ejercicio para tomar las críticas de buena manera | RED/ACCIÓN

Un ejercicio para tomar las críticas de buena manera

Hace años tuve la oportunidad de dirigir una organización. Estaba emocionada acerca del desafío, pero algunos miembros del equipo consideraban erróneas mis ideas. Dijeron que mi agenda era demasiado ambiciosa y egoísta. Algunos pensaron que no estaba escuchando a mis colaboradores.

Incluso aunque el 75% del equipo apoyó mi visión, me enfoqué en la cuarta parte que no lo hizo. Perdí el sueño, no me podía concentrar y adelgacé dos kilos en una semana. Comencé a considerar cómo podría ceder ante los opositores, incluso aunque no era lo correcto para la organización.

Eventualmente, después de mucho trabajo, descubrí cómo ser resiliente al ser criticada. Esto me permitió mantenerme firme y tomar acciones que beneficiaron no solo a mi autoestima, sino a la organización. He aquí las lecciones que aprendí de la experiencia.

Esté preparado, no se paralice. En lugar de que lo tomen desprevenido, desarrolle una lista de tres a cinco formas de responder inmediatamente a las personas que lo critican. Tenga esas respuestas a la mano en caso de que su cerebro se quede en blanco. Por ejemplo, podría parafrasear el feedback que le dieron, para mostrar que entendió correctamente lo que dijeron y que está escuchando.

Intente ser equilibrado. Trate de mantener las cosas en perspectiva. En una reunión, pequeños gestos como el aclararse la garganta o enfocarse en el teléfono durante una presentación podrían ser resultado de distracciones, y no de negatividad hacia sus ideas. En lugar de apresurar conclusiones, pregunte qué está pasando. Podría decir “noto que estás haciendo gestos. ¿Se relacionan con lo que hemos estado discutiendo?” Si la persona expresa una preocupación, asegúrese de que entiende el grado, intensidad, importancia o urgencia de su desaprobación. Podría decir, “en una escala de 1 a 10, ¿qué tanto te frustra esto?”

No reaccione. Si es la primera vez que escucha un cierto juicio, considere la película completa. ¿Esta persona es la primera en decir algo respecto a un tema más extendido, o es una situación particular, que será mejor dejar de lado hasta que escuche comentarios similares de otras personas?

No se tome las críticas de manera personal. Solemos confundir nuestro rol con nosotros mismos. En lugar de fusionarse con su rol, determine si la crítica tiene que ver con usted o con los temas y tensiones que naturalmente implica su rol.

No se aisle. Cuando nos sorprende la crítica, tendemos a retraernos. En lugar de ello, acérquese. Cultive un grupo diverso de seis a doce personas que estén involucradas en su éxito y busque su perspectiva y consejo.

Trate de desconectarse. Si los comentarios de sus colegas son particularmente dolorosos, podría resultarle difícil dormir o comer bien. Durante estos momentos, tómese más tiempo para sí mismo. Identifique algunas actividades pequeñas que le ayuden a renovar su energía y practíquelas consistentemente.

Después de transitar el camino, entendí que incluso aunque paso la mayor parte de mi vida tratando de ser agradable, para ser una ejecutiva exitosa tenía que desarrollar un estómago que resista las críticas. He aprendido a apreciar los beneficios de las opiniones diversas y a valorar las partes de mi misma que otros podrían criticar.

Sabina Nawaz es una instructora global de CEOs.

©HBR, distribuido por The New York Times Licensing Group