Una experiencia de voluntariado en Argentina | RED/ACCIÓN

La experiencia de un voluntario: “Podemos facilitar herramientas pero las soluciones las tienen quienes habitan los barrios”

 Una iniciativa de Dircoms + RED/ACCION

Nicolás tiene 23 años y desde hace seis se desempeña en distintos programas de TECHO Argentina. "Una de las cosas más lindas del voluntariado es que el aprendizaje es constante", dice.

Nicolás con su remera de voluntaRio de TECHO.

Foto: Techo Argentina.

En RED/ACCIÓN muchas veces hablamos de la tarea que realizan en TECHO, una organización social que busca superar la situación de pobreza en asentamientos informales de Latinoamérica y El Caribe a través de la acción conjunta entre voluntarios, voluntarias, vecinos y vecinas.

El voluntariado, nunca está de más recordarlo, impacta en la vida de otras personas, transforma realidades. Y lo que proponen desde la nueva campaña de esta organización, TECHO Lapse, es palpar, hoy mismo, cuál puede ser el impacto de ser voluntario en un barrio vulnerable del país. Mediante un mapa geolocalizado, disponible online, se puede observar una proyección de la transformación que se dará, a través del tiempo, en las comunidades en las que la organización estará interviniendo en los próximos meses de 2021. 

La campaña está dirigida a jóvenes, a quienes se invita a pasar del mundo virtual al mundo real para transformar nuestra realidad en un lugar más justo. El voluntariado puede ser en distintas áreas. Algunas de ellas son el programa de construcción de viviendas de emergencia, ciclos de formación legal y política para referentes comunitarios y coordinación de mesas de trabajo para mejoramiento del hábitat. TECHO cuenta hoy con sedes en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Neuquén, Río Negro, Corrientes, Chaco, Salta, Tucumán y Misiones.

Foto: TECHO.

Nicolás es un joven de 23 años que desde hace seis se desempeña como voluntario de TECHO Argentina.

—¿Cómo fue tu experiencia de voluntario en TECHO?
—Mi primera participación en TECHO fue en una construcción en 2015, junto a mi colegio, el año que me egresé. La experiencia me encantó y a partir de ahí empecé a participar de construcciones todos los años en la Zona Sur de Buenos Aires. En 2016 me sumé al equipo de secundarios, motivado por intentar compartir mi experiencia con otrxs alumnxs y que se sumen a conocer la realidad de los barrios populares y compartir con lxs vecinxs de las comunidades. Entre 2018 y 2019 formé parte de los equipos fijos de distintos barrios asistiendo cada fin de semana, encuestando familias para las construcciones y participando en reuniones.

—¿Qué aprendiste a partir de esta experiencia?
—Una de las cosas más lindas del voluntariado es que el aprendizaje es constante. En cada actividad en conjunto con lxs vecinxs se aprende algo nuevo conociendo las vivencias de las distintas familias. Por un lado, a través de la experiencia en construcciones de viviendas o proyectos de infraestructura comunitaria adquirí saberes técnicos de construcción o carpintería que hoy aprovecho para hacer proyectos en mi casa, por ejemplo. Por otro lado, en TECHO siempre hay espacio de debate, reflexión y formación y en esas instancias aprendí mucho sobre pobreza, desigualdad, conceptos relacionados al hábitat, gestión comunitaria de proyectos, liderazgo, perspectiva de género, entre muchas otras.

—¿Qué consejo darías a alguien que va a empezar un voluntariado para aprovecharlo mejor o no pasar por situaciones que hubieses preferido evitar?
—Creo que es superimportante formar parte de distintas áreas, experimentar el voluntariado desde distintos espacios y descubrir a través de la experiencia desde qué rol podemos aportar y sobre todo disfrutar más. Por otro lado, también es importante entender que como voluntarixs no llevamos respuestas ni soluciones a las comunidades, las respuestas y soluciones las tienen las personas que habitan los barrios todos los días y conocen las problemáticas que lxs atraviesan, nosotrxs como voluntarixs podemos facilitar espacios y herramientas para que esas soluciones se hagan realidad, pero sin tener un rol protagónico ni tomar las decisiones.

 —¿Qué opinás de la posibilidad de la campaña TECHO Lapse, de poder apreciar el impacto futuro que va a generar tu voluntariado?
—Me parece una iniciativa muy interesante, creo que motiva mucho entender el impacto que logramos al invertir nuestro tiempo en el voluntariado. Además, desde mi experiencia, ese primer paso muchas veces es el más difícil; antes de empezar a participar en TECHO creía que un voluntariado demandaba mucho tiempo y yo no contaba con mucho tiempo extra porque estudiaba y hacía otras actividades, pero una vez que me uní a la organización descubrí qué hay muchas actividades y roles que demandan más o menos tiempo y se pueden acomodar a la disponibilidad y tiempos de cada persona. Con solo empezar a invertir parte del tiempo que pasamos en el mundo digital en involucrarse en los barrios populares acompañando la lucha por los derechos de sus habitantes ya se pueden lograr grandes cosas. 

SUMATE AL VOLUNTARIADO

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Esta entrevista fue publicada originalmente en Oxígeno, la newsletter que escribe Juan Carr. Podés suscribirte en este link.

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