Sociedad | 19 de octubre

La odisea de encontrar talles grandes en la Argentina

“En tu talle, no lo tenemos”. Esta sencilla frase que muchas personas escuchan al ingresar en un negocio en Argentina puede resultar terrible a los oídos de quienes recorren los locales de las marcas más reconocidas para renovar su placard. Especialmente, si se trata de adolescentes. Es cierto que en el país existen varias normativas que exigen a las firmas ofrecer una amplia gama de tamaños en todas las prendas que se venden. Sin embargo, esta regla con frecuencia se desobedece y obliga a algunos clientes a dirigirse a una tienda especializada para poder comprar lo buscado.

Si bien en el terreno publicitario y en las redes sociales se impone la reivindicación de los “cuerpos reales”, a la hora de ir de shopping en las calles y centros comerciales de todo el país es otra la realidad.

Hecha la ley, hecha la trampa

En la Ciudad de Buenos Aires rige desde 2012 la ley 3.330, mejor conocida como la Ley de Talles. Allí se plantea claramente –en su artículo 1°- que “los establecimientos de venta, fabricación y/o provisión de indumentaria deberán asegurar la oferta de al menos ocho talles diferentes correspondientes a medidas corporales normalizadas en las normas IRAM 5300 y sus actualizaciones”. Por otro lado, el artículo 4° de dicha ley señala que, en el caso de las prendas elastizadas, las marcas deben tener por lo menos dos tamaños para cada uno de los artículos.

En la provincia de Buenos Aires existe la Ley 12.665, que establece que, para las firmas de ropa para adolescentes, “es obligación la disposición de stock de los talles comprendidos del 38 al 48, para cada uno de los modelos ofrecidos a la venta”.

A pesar de que en el territorio nacional en general hay en total 14 leyes que se proponen regular la existencia de variedad de talles en los comercios, ninguna de ellas se cumple. Lo que se plasma en sus textos no es lo que sucede una vez que se ingresa a un local de ropa, donde muchas veces encontrar algunos talles se vuelve casi una “misión imposible”.

La gran odisea

Según explica a RED/ACCIÓN Sharon Haywood, fundadora de la ONG AnyBody Argentina en favor de una moda inclusiva, “este país está muchos pasos atrás de lo que pasa afuera”.  Lo que ocurre, detalla, es que “los talles que van desde el 44 hasta el 48 son los más difíciles de encontrar”.

La investigadora canadiense, cuya fundación forma parte del movimiento internacional Endangered Bodies, señala que los resultados de las investigaciones realizadas entre 2012 y 2018 son alarmantes. “Entre un 65% y un 70% de las mujeres de la Argentina se topan con dificultades a la hora de encontrar talles”, indica y agrega que “apenas un 5% de ellas no tiene ningún inconveniente para hallar prendas de su tamaño”.

Otros de los problemas que afectan a muchas mujeres de talles XL aparecen en una etapa posterior, cuando finalmente encuentran una prenda de su tamaño. En estos casos, suele pasar que la indumentaria les queda bien, pero es siempre ropa para señoras grandes, dado que no se ajusta a los parámetros de la moda.

Errores de medición

Al incumplimiento de las normas existentes se suma que la legislación sobre talles especiales alberga confusiones desde su misma gestación. Según Haywood, existen dos errores principales en la regulación de este asunto a nivel nacional. En primer lugar, las normativas que existen en el país son, por lo general, provinciales y no existe una unificación legal que permita un mayor control de su cumplimiento.

Además, explica la investigadora, “las leyes están hechas en base a los talles establecidos en las normas IRAM, que son tamaños que no se ajustan a los cuerpos nacionales, sino que toman como modelo las figuras de otros países, que suelen ser más pequeñas. El problema radica en que Argentina importó un estereotipo de belleza de Europa”.

Otros casos en el mundo

A nivel internacional resulta evidente que, con el avance del tiempo, los “cuerpos reales” fueron haciéndose un lugar en las pasarelas del mundo. El caso más famoso es el de Ashley Graham, quien se transformó en todo un ícono de la belleza real. La modelo trabajó para firmas como Levi y llegó a ser tapa de la prestigiosa Vogue.

En algunos países, como España, la incorporación de talles XL de modo masivo sigue siendo una cuenta pendiente. En diálogo con RedAcción, la modelo “curvy” catalana Thais Pellicer cuenta que, “por lo general, las firmas tienen hasta el talle 44”.

La esperanza viene de otras partes del mundo, como Los Ángeles, donde la moda más “real” se impuso de manera contundente. De hecho, la española que trabaja para Estados Unidos señala que allí es posible encontrar hasta el talle 60 con facilidad.

Sin embargo, en Argentina todavía hay mucho por hacer. Así lo afirma Haywood, quien desde el portal change.org presentó un proyecto para la creación de una ley de talles “coherente, inclusiva y nacional” con criterios unificados y una tabla de talles que se ajusten a los cuerpos locales. La propuesta ya superó las 28.000 firmas y arroja una luz de esperanza sobre posibles cambios en esta materia.

Salud | 31 de agosto

Cómo hizo Gran Bretaña para reducir a la mitad las muertes por cáncer de mama

Para muchas mujeres, la visita anual al ginecólogo es un momento tan necesario como tenso. De hecho, no son pocas quienes en algún momento de su vida temieron un diagnóstico nada inusual: cáncer de mama. Este miedo no es infundado: según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año esta enfermedad se lleva la vida de más de 20.000 mujeres de todo el mundo.

En Argentina, de acuerdo con el Ministerio de Salud de la Nación, diariamente se descubren 52 nuevos casos de cáncer de mama, un diagnóstico de más de dos casos por hora. Se trata del tipo más frecuente entre los tumores femeninos. “Si bien en Argentina se ha logrado mucho, todavía hay un largo camino por recorrer”, señala la doctora. Florencia Perazzo, expresidenta de la Asociación de Oncología Argentina y actual oncóloga clínica en el Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas (CEMIC). Y explica que “todavía hay lugares de Argentina donde las pacientes no se pueden hacer una mamografía”.

Pero no todas son malas noticias. Especialmente, si se tienen en cuenta los avances mundiales que se lograron en los últimos años, tanto en los tratamientos como en la prevención de este tipo de cáncer, resultan muy alentadores.

En este sentido, el Reino Unido se ha convertido en uno de los epicentros de la intensa lucha de la medicina por disminuir la cantidad de casos fatales que ocasiona esta enfermedad en el planeta.

Luego de un arduo trabajo, tanto en investigación como en concientización de las mujeres, en los últimos 40 años el Reino Unido consiguió incrementar los casos de supervivencia al cáncer de mama casi al doble:  pasando de un 40% a un 78%.

Desde el Manchester Breast Centre, uno de los principales institutos británicos dedicados al tema, aseguran que el objetivo que se persigue es claro: conseguir que el diagnóstico de cáncer de mama no suene en la cabeza del paciente a una situación irreversible.

Los avances

Según explicó a RED/ACCIÓN Rob Clarke, director del  Manchester Breast Centre, las estrategias que implementaron y con las que lograron tan alentadores resultado consistieron en que “mejoraron la detección, el diagnóstico y la cirugía efectivos centralizando esos servicios en equipos especializados en cirugía mamaria, asegurando que trabajen según protocolos estrictos”.

En este sentido, Clarke agrega que “el protocolo incluye la provisión de radioterapia, quimioterapia y terapia endocrina de manera estandarizada después de la cirugía”.

En la misma línea, para reducir los diagnósticos de cáncer de mama, el gobierno del Reino Unido implementó un plan de acción a cinco años, que se puso en marcha en 2010. Los tres primeros años estuvieron focalizados en campañas para incentivar hábitos saludables, tales como poner en marcha una dieta sana, evitar el exceso en el consumo de alcohol y el tabaquismo. Estas dos últimas conductas son un caldo de cultivo para la aparición del cáncer.

Desde 2013 se sumó, también desde el gobierno, el programa “Seamos claros sobre el cáncer” que consistió en una serie de campañas regionales y nacionales de información sobre la enfermedad.

Un tercer paso en esta lucha fue una inversión del gobierno británico de 23 millones de libras para mejorar el acceso a la Radioterapia de Intensidad Modulada, técnica esencial para el tratamiento del cáncer de mama en Gran Bretaña.

Un abordaje interdisciplinario

Además del tratamiento propiamente dicho, las mejoras obtenidas en los casos de diagnóstico de cáncer de mama también fueron fruto de un trabajo de investigación de varias áreas de manera coordinada. En esta línea, el director del Manchester Breast Centre enfatiza que “estos centros tienen reuniones de equipos multidisciplinarios que analizan todos los casos”.

Clarke también especifica que, entre los especialistas que investigan y siguen los diferentes casos de cáncer de mama “están representados los puntos de vista de los radiólogos, cirujanos, patólogos, médicos oncólogos clínicos y enfermeras”.

La situación en Argentina

Nuestro país se encuentra todavía muy lejos de poder alcanzar algunos de los logros que hoy exhibe el Reino Unido, en esta materia. De hecho, según el Ministerio de Salud de la Nación, Argentina es el segundo país –el primer puesto lo tiene Uruguay- de América con la tasa de mortalidad más alta por cáncer de mama. Los datos del ministerio muestran que de cada 100.000 mujeres, 20 fallecen a causa de esta enfermedad. Por esta causa mueren 5.600 mujeres por año.

Para comenzar a revertir este número de muertes, Clarke señala que el primer paso en el que debería trabajar la Argentina es “garantizar que todas las mujeres tengan un buen acceso a la detección, el diagnóstico, la cirugía y los mismos tratamientos efectivos, según el tipo de cáncer de mama que tengan”.

Según el especialista, otro aspecto en el que hay que hacer énfasis para reducir la mortalidad por cáncer de mama es profundizar en la investigación y la implementación de políticas públicas para concientizar a la población, ya que este es el primer paso para el cuidado del cuerpo.

La prevención

El conocimiento de los síntomas de un posible cáncer de mama resulta fundamental para su prevención. En ese sentido es importante saber que se trata de un tipo de cáncer que afecta principalmente a mujeres que se encuentran entre los 45 y 70 años de edad.

Tetas x Tetas, campaña de preveción del cáncer de mama del MACMA.

Hay que tener en cuenta que su detección temprana es fundamental dado que, así, las posibilidades de curación son más elevadas. Por eso, es vital que se efectúen controles ginecológicos periódicos que incluyan mamografías y ecografías como parte de la consulta.

Otro dato que muchos desconocen es que en la vida diaria también se puede prevenir: el ejercicio físico y una dieta saludable son conductas que disminuyen las posibilidades de contraer el cáncer y además, ayudan a tener una vida más saludable.

Finalmente, la comunicación con el ginecólogo es vital en la curación. En este sentido, Perazzo concluye: “la manera de hablar con el paciente ayuda a que se pueda pelear el diagnóstico y alcanzar la cura de la enfermedad”.

Foto: Luis Robayo – AFP