Combates medievales: la elección de los que prefieren vivir en otro tiempo | RED/ACCIÓN
Sociedad |   18 de septiembre

Combates medievales: la elección de los que prefieren vivir en otro tiempo

Se realizó en el Hipódromo de San Isidro una nueva fecha del torneo que reúne luchadores medievales de todo el mundo. Protegidos por armaduras con componentes históricos y equipados con espadas, los combatientes son parte de una comunidad que pretende vivir en la Edad Media.

Una bandera amarilla se entromete entre los escudos. De un lado, acorralado contra la reja, un caballero de armadura sencilla pelea por recuperar su posición. Tiene el brazo inmovilizado por lo que blande su espada moviendo apenas la muñeca. Su espada sigue una trayectoria semicircular y va a parar contra la cabeza -contra el casco- de su oponente. El estruendo que genera el choque de las dos latas impresiona al público, que se anima de pronto, vislumbrando apenas la recuperación del más débil.

De entre el público sale una voz: “como le abolló la cacerola”, dice. Sus amigos se ríen, con un pie dentro y uno fuera de ese universo.

Justo entonces es el renacer del caballero de la armadura sencilla: logra librar sus brazos, se agacha a tiempo para evitar el embate de la espada contraria y ahí, con la espalda de su oponente a merced mide la distancia y estrella un tremendo espadazo sobre su cuello -o sobre la cota de malla que cubre su cuello-.

Será suficiente. El caballero cae al piso, primero con una rodilla, después la otra, y antes de que lo rematen, lo ya dicho: una bandera amarilla se entromete entre los escudos.

-¿Duele? -le pregunto a un caballero transpirado que descansa sobre el piso tras una pelea.
-No sabés cuánto.

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Dónde sucede es la gran pregunta. Para quienes están ahí, de algún modo sucede en algún momento entre el siglo V y el XV, en plena época medieval. En rigor, sucedió en el Hipódromo de San Isidro último el fin de semana y fue una fecha del torneo internacional de Combate Medieval. Así como suena, así como lo ve: hay una liga oficial de combate medieval. Los participantes -en equipos- deben presentar armaduras que tengan algún componente histórico -no se aceptan, por caso, cacerolas-, y puede participar de la competencia.

Se disputa en dos días: en el primero, el sábado, son combates individuales. Primero espada y escudo, luego espada y rodela (que es como un escudo pequeño). Las espadas no pueden tener punta ni filo, y la batalla se define por puntos. Lo que más puntos da es desarmar a tu oponente. Después, los golpes en la cabeza. Después, en el resto del cuerpo. Impactos contra el escudo no cuentan.

El segundo día se combate entre equipos, cinco contra cinco. El ganador es el equipo que logra derribar a los cinco participantes del otro equipo. El primero que muerde el polvo, afuera. Funciona parecido al Fortnite pero en la vida real. Si te derriban, salís de la competencia.

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Cada equipo tiene un escudo propio como marca identificatoria. No un escudo protector, un escudo simbólico. “Los que flameaban en las banderas en las batallas antes de entrar a combate, para que supieran que familias estaban ahí y, si eran de tradición guerrera, temieran de antemano”, explica uno de los habitués del lugar. Está vestido con túnica bordó y riñonera de cuero. Tiene la barba hasta el medio del pecho. Parece, sin intención de caricaturizarlo, una suerte de Jesús.

-Y vos, ¿si tuvieras que hacer un escudo que pondrías? -le pregunta un adolescente a otro en medio del público.
-Pondría el signo pesos -le dice.

Es alentador, de pronto, ver que los adolescentes medievales no piensan en dólares. Es que el truco no parece ser una movida comercial. Mientras los jóvenes se emocionan con las batallas, los más chicos practican arco y flecha (con flechas con puntas de plástico), las chicas miran ropa medieval en la feria montada para la ocasión, y los más grandes -convertidos en sabios- fuman pipa o comen guisados medievales.

Hay música, también. “Esta es una canción de época escocesa en contra de la guerra”, dice el músico de turno, y todos escuchan sentados en el piso, con sus túnicas y sus barbas, como si fuera un campamento hippie en el campo de algún señor feudal copado.

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“Lo lindo es que, mientras jugamos a estar en otro tiempo, lo estamos”, dice un chileno que llegó exclusivamente para el torneo. Está instalado en una carpa a un rincón del predio, donde están varias carpas de los participantes. Vinieron equipos de Rusia (los pioneros y números 1 en este deporte), de Chile, de Argentina, y hasta se convocó a un árbitro polaco.

Los mundiales, nos explican, se realizan siempre en el predio de algún castillo europeo. Por regla general, no se puede andar por el campamento con el celular en la mano. Solo se puede utilizar la tecnología dentro de las carpas. Las reglas en la Argentina todavía son más laxas pero apuntan a eso que nos dice el chileno: ¿qué es habitar una época sino vivir con los mismos medios y recursos que en ella? ¿Qué es habitar una época, sino construirla?

-Yo haría un escudo con el casco de Iván -dice otro chico del mismo grupo, en referencia a Iván, uno de los peleadores argentinos más reconocidos.
-Yo lo haría con cara de una chica mejor- dice otro chico del mismo grupo.
-Con la cara de tu mamá lo harías vos -le responde un amigo, y se empujan, sin bronca, molestándose apenas.

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Mientras, del otro de los pinos, en el mismo predio gigante del Hipódromo de San Isidro, un grupo de caballos atraviesa una pista a toda velocidad. En las gradas, cuyos gritos no llegan hasta acá, hay poco pero apasionados apostadores. Todo alrededor del suelo, hechos un bollo, arrojados tras el estupor de la derrota, un montón de tickets de apuestas esperan a ser removidos. Recojo uno por curiosidad: $148 que alguien derivó a un sueño salvador. ¿El padre del adolescente aquel, pienso, que también pondría el signo pesos en su escudo? Es probable que no. Es probable que ni sepa que ahí, tras los pinos, la gente deposita su fe en otros héroes.

Es paradójico: según Wikipedia, si bien las carreras de caballo se remontan hasta antes del nacimiento de Cristo, cayeron en desgracia en la Edad Media, hasta casi desaparecer. La historia tiene sus trucos. ¿Qué es habitar una época, después de todo, sino olvidarse de que siempre habrá alguien habitando otra?

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“Lo lindo es que, mientras jugamos a estar en otro tiempo, lo estamos”, dice un chileno que llegó exclusivamente para el torneo. Está instalado en una carpa a un rincón del predio, donde están varias carpas de los participantes. Vinieron equipos de Rusia (los pioneros y números 1 en este deporte), de Chile, de Argentina, y hasta se convocó a un árbitro polaco.

Los mundiales, nos explican, se realizan siempre en el predio de algún castillo europeo. Por regla general, no se puede andar por el campamento con el celular en la mano. Solo se puede utilizar la tecnología dentro de las carpas. Las reglas en la Argentina todavía son más laxas pero apuntan a eso que nos dice el chileno: ¿qué es habitar una época sino vivir con los mismos medios y recursos que en ella? ¿Qué es habitar una época, sino construirla?

-Yo haría un escudo con el casco de Iván -dice otro chico del mismo grupo, en referencia a Iván, uno de los peleadores argentinos más reconocidos.
-Yo lo haría con cara de una chica mejor- dice otro chico del mismo grupo.
-Con la cara de tu mamá lo harías vos -le responde un amigo, y se empujan, sin bronca, molestándose apenas.

Fotografía: Rodrigo Mendoza

Sociedad | 18 de diciembre

Animación por Pablo Domrose

Vivir sin energía: el día a día de 120 mil familias aisladas

Luis Palacios cree que soy un funcionario y que intento decirle que por fin la energía eléctrica llegará a la zona de la selva misionera donde él y otras 14 familias guaraníes viven en ranchos de adobe y techos de caña tacuara.

Habla mejor el guaraní que el español. Por eso y porque está en el medio del campo, en el único punto con señal de celular, tarda en entender que lo llamo para saber cómo se las arregla para vivir sin electricidad, un servicio que el 99% de los argentinos naturalizamos. Su hogar es uno de los 120 mil del país que jamás tuvieron energía eléctrica y a los que el Estado planea equipar con paneles solares en los próximo dos años.

Luis dice que el principal problema es el agua: sin bombas extractoras, la tiene que sacar del pozo con baldes y cargarla en bidones hasta su casa. Sin heladera, lo que cazan o faenan lo comen en el día. Cuando oscurece, usan velas hechas con cera de abeja. Hablamos 20 minutos con una interrupción: se quedó sin batería y tuvo que pedir prestado un celular: “Lo cargamos en la escuela, pero está 6 kilómetros a pie”.

Luis vive a 170 kilómetros de Posadas. Historias como la de él y su familia abundan en la selva misionera, el monte santiagueño, el parque chaqueño, la puna salteña y la selva correntina. Muchos son sitios a los que se llega después de medio día de cabalgata o travesías en camioneta. Otros son parajes poco poblados pero cercanos a pueblos que tienen energía, por lo que la solución parece más a mano.

De todos modos, esas no son las únicas zonas donde hay hogares en estas condiciones, ya que, aunque en menor proporción, las demás provincias también tienen poblaciones aisladas, dispersas y sin energía eléctrica. La mayoría, además, es pobre, no tiene agua, ni gas, ni acceso a atención médica. Y tiene muchas dificultades para progresar, entre otras razones, porque no tienen energía.

Niñas de la comunidad guaraní de Misiones leen bajo la luz tenue de velas de cera de abeja.

“Contar con energía eléctrica es fundamental. En primer lugar porque está ligado al acceso al agua, una de las condiciones básicas para mejorar la calidad de vida. Se necesitan bombas para llevar agua desde una vertiente o pozo hasta las casas. Y el agua en el hogar es sinónimo de higiene y la higiene es salud”, remarca Patricio Sutton, director ejecutivo de la Red de Comunidad Rurales.

Sobre la dificultad para acceder al agua hay datos precisos, actualizados y escalofriantes: 122.000 familias del país consiguen agua en un arroyo o capturando la lluvia. Llegan a dedicarle hasta seis horas por día a esa tarea.

“Tener energía es importante también para iniciar un emprendimiento: trabajar la madera o la caña, elaborar queso o conservar fresco un alimento. Y un emprendimiento es lo que les puede permitir salir de la pobreza extrema”, agrega Sutton.

Muchas comunidades guaraníes de Misiones caminan para buscar agua. Fuente: Red de Comunidades Rurales.

Cómo conservan la comida y estudian de noche

A los que vivimos en las ciudades nos cuesta imaginarnos una vida sin electricidad. Hugo Da Silva, rector de una escuela agrícola de Dos de Mayo, una localidad rural de Misiones, se crió sin electricidad y ahora trabaja con comunidades a las que aún no llegó la red.

“Empecemos por lo básico, la leche para los más chicos. Lo que hacen es comprar leche en polvo o tienen su propia vaca, a la que ordeñan cada día”, explica y continúa: “Cuando matan un animal, con lo que no comen en el día suelen hacer charque, una carne salada que secan al sol para que pierda la humedad y se conserve. O la fríen en grasa y la dejan tapada en esa grasa”.

¿Cómo pasan Fin de Año? “Cuando quieren festejar de noche, encienden fogatas”, cuenta Da Silva. Y si por alguna situación especial quieren ver televisión, como durante la final del Mundial que disputó Argentina en 2014, consiguen un televisor y lo conectan a la batería de un auto.

A los chicos les es difícil estudiar. La mayoría va a la escuela y cuando vuelve ayuda en el campo con los animales o los cultivos. A la noche, sin luz, es raro y costoso mantener encendido un mechero a kerosene o lámparas a pilas. Por eso y porque la mayoría de los padres hizo apenas algunos años de la primaria, la mayor parte de los jóvenes tiene su único estímulo educativo en la escuela.

Para la noche de Fin de Año, hay comunidades que festejan alrededor de fogatas. Foto: Red de Comunidades Rurales.

En la Secretaría de Gobierno de Energía de la Nación estiman en $ 400 el costo mensual promedio en pilas, kerosene o garrafas que usan como fuente de iluminación. Y remarcan que una de las consecuencias de la deficiente iluminación es la fatiga ocular. Además reconocen que los mecheros emiten dióxido de carbono y vician el aire, lo que significa un riesgo latente para un hogar.

La migración hacia las ciudades

“Una consecuencia de esa vida es la migración del campo hacia los pueblos”, describe Marisa Pizzi, una ingeniera agrónoma bonaerense radicada en Nueva Pompeya, un pueblo de 2.300 habitantes de El Impenetrable chaqueño, a 190 kilómetros de Resistencia.

“Por la falta de energía, los primeros que se vienen al pueblo son los jóvenes y las madres con sus hijos. Los tientan comodidades como poder tener celular, Internet, ventilador o un televisor. Esa situación afecta la economía de la familia, porque las mujeres son las que suelen ocuparse de los animales chicos, como las cabras”, cuenta Marisa, que trabajó hasta 2015 en la Secretaria de Agricultura Familiar de la Nación justamente promoviendo la productividad de comunidades rurales.

Esas migraciones forzadas son muchas veces las que consolidan asentamientos en la periferia de los cascos urbanos.

Esa situación asecha a Nueva Población, una comunidad de wichís y criollos conformada por 100 familias. “Ellos necesitan energía para trabajar la algarroba y preparar el chaguar, una planta con la que hacen artesanías. Pero a pesar de estar a 20 kilómetros de Nueva Pompeya, donde hay un generador, a ellos no les llega energía”, expone Marisa.

Podés sumarte a mejorar las condiciones de vida de hogares rurales desde aquí.

Por qué es tan difícil hacer llegar la energía

La principal dificultad es la distancia. Es decir, el número de familias y la potencia energética que demandarían no es el principal desafío.

“Para llevar energía de un sitio con abastecimiento a otro sin servicio pero que queda a 100 kilómetros, es necesario que ese transporte se haga por líneas de media o alta tensión. Y si se hiciera esa inversión, que de por sí es costosa y necesita mucho mantenimiento, habría que poner un transformador en la bajada a cada hogar al que se quiere abastecer, porque habría que pasar la energía de 300 mil voltios a 220”, explica Salvador Gil, director de la carrera de Ingeniería en Energías de la Universidad Nacional de San Martín.

Gil expone que si un trayecto de 100 kilómetros se hiciera con un tendido de baja tensión, el 90% de la energía enviada se perdería en el camino por las características técnicas de esas líneas.

Más allá de que aún hay 120 mil hogares sin energía, en la Argentina la red se expandió mucho en los últimos 30 años: mientras en 1990, accedía el 90% de la población, según datos de Banco Mundial, ahora lo hace el 99%. Con ese indicador, el país está por sobre el promedio mundial de acceso, que es del 87%.

Crédito: Subsecretaría de Energías Renovables y Eficiencia Energética.

Una solución: instalar equipos solares

Que miles de familias rurales no tienen energía eléctrica en sus casas no es una revelación para el Estado. Desde hace casi dos décadas existe un programa especifico dentro del área de Energía estatal que busca equipar con paneles solares a esas poblaciones. Se lo llama Proyecto de Energías Renovables en Mercados Rurales (Permer).

En general distribuyen equipos que permiten producir energía en el lugar, almacenarla y alimentar equipos con los que se puede iluminar algún ambiente durante varias horas por noche, encender una radio y cargar un celular.

Entre el año 2000 y el 2012, ese plan permitió que 29.884 familias tuvieran algo de energía a partir de paneles solar. Ahora, de hecho, se están distribuyendo 14.600 paneles en 11 provincias: Catamarca, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz y Tucumán. De ese lote, unos 6.000 ya fueron instalados.

Salta es una de las provincias donde ya instalaron paneles solares en hogares rurales.

Desde Permer, que depende de la Secretaría de Gobierno de Energía, aseguran que a partir de marzo comenzará el plan más ambicioso que encaró el área: llegar con estos kits solares a los 120 mil hogares dispersos del país antes de 2020.

Para eso, se hizo una licitación internacional y la empresa estadounidense D. Light Desing ganó ese concurso, que ya fue adjudicado y prevé una inversión de 17,5 millones de dólares, fondos que son financiados por el Banco Mundial.

La previsión es que a partir de abril empiece la distribución e instalación, a través de las provincias, de una primera tanda de 23.000 equipos. En cada hogar colocarán un panel solar fotovoltaico, es decir que convierte la energía solar en voltios. También les llegará una batería de litio para almacenar esa energía y dos lámparas Led de 200 lúmenes (equivalen a 25 watts) y una lámpara Led de 400 lúmenes (60 watts). El kit incluirá un puerto USB para cargar celulares y una radio AM/FM con batería recargable.

“Este equipo tendrá la capacidad de brindar iluminación fija a 3 ambientes: una sala comedor y dos habitaciones. Estimamos que cada lámpara podrá estar encendida 5 horas al día. Y desde la batería central se pondrán recargar teléfonos celulares y la radio”, explicaron desde Permer.

Los funcionarios del área reconocen que una vez que se avance con este programa, el desafío pasará por sumar potencia a esos equipos, de forma tal que puedan generar energía suficiente como para mantener una heladera.

Otro desafío será el mantenimiento, ya que al ser poblaciones aisladas resulta muy difícil el acceso para una revisión. De hecho ese fue el punto más problemático de la primera etapa del Permer.

“Cuando se descompone un equipo, pueden pasar meses sin que llegue el técnico que pone la empresa provincial que queda a cargo del mantenimiento. Eso al menos pasó en muchas comunidades de El Impenetrable”, cuenta Rolando Nuñez, coordinador del Centro Mandela, una ONG chaqueña que asiste a comunidades rurales e indígenas.

Las redes monofásica: una apuesta para distancias más cortas

Una alternativa que encontraron en Mendoza para llevar energía a poblaciones rurales no tan alejadas (unos 50 kilómetros de pueblos con servicio) es hacerlo a través de redes de baja tensión monofásica.

“Así ya llegamos a 1500 productores rurales. La energía viaja a 680 voltios y cada hogar tiene su transformador. Sabemos que hay pérdida de energía en el camino, que no es eficiente la línea, pero es la manera que encontramos de abastecerlos”, explica Pablo Magistocchi, gerente general de Empresa Mendocina de Energía Sociedad Anónima.

Una línea monofásica en Misiones. Crédito: Hernán Pérez Aguirre / Red Comunidades Rurales

Algo parecido ocurre en Misiones, donde la Organización para el Desarrollo Humano, Ambiental y Tecnológico, una ONG, está llevando electricidad a seis comunidades mbya guaraní. Con financiamiento de Naciones Unidas a través del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD), llevaron una red monofásica hasta el ingreso a esas comunidades.

“Ya instalamos el transformador en la bajada a las comunidades y ahora no falta la distribución interna, hogar por hogar”, cuenta Javier Villalba, referente de esas comunidades, que agrupan a 120 familias.

Javier estudió abogacía y tiene 41 años. Cuando era chico no tenía luz en su casa y recuerda haber sufrido especialmente dos situaciones: no tener agua fresca cuando la temperatura araña los 50 grados y no poder leer de noche los cuentos que le daban en la escuela. 

Actualidad | 18 de diciembre

Foto: Daniel García / AFP

Qué significa el fallo de la Corte Suprema a favor de los jubilados

Qué pasó. El Tribunal Supremo declaró inconstitucional el índice que utiliza la ANSES para calcular las jubilaciones y pidió al Congreso un nuevo sistema para calcular el haber inicial. La consecuencia es que el Estado deberá pagarle con una fórmula más beneficiosa al litigante que la que proponía originalmente (ISBIC). Esto será hasta que el Congreso legisle sobre el tema, por lo que aumenta la presión sobre un sistema de pensiones que los expertos dicen que está desfinanciado.

Por qué es importante. Según el consenso de especialistas, el sistema jubilatorio es uno de los programas que más fondos requiere del Estado y en consecuencia más presiona al déficit fiscal. Ese gasto crece a una tasa cuatro veces superior al aumento del resto de las erogaciones.

Cuál sería el impacto. El fallo favorece solo al reclamo planteado por el jubilado Luis Orlando Blanco, pero el texto sienta un precedente del que se podrán aferrar los otros 150 mil jubilados que están en una situación similar a la de Blanco. Cabe recordar que entre 2008, 2009 y 2010 se incorporaron entre 4 y 5 millones de jubilados, y un millón de pensionados, que no habían hechos los aportes correspondientes.

Cómo fue el fallo. El voto fue de 4 a favor y 1 en contra. Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti, votaron juntos, mientras que Elena Highton de Nolasco firmó un fallo propio. El voto disidente vino del Presidente del Máximo Tribunal, Carlos Rosenkrantz. La Corte dictó que el proceso por el cual el Congreso deberá establecer el nuevo índice debe darse dentro de un “plazo razonable”.

La reacción del Gobierno. El Ministerio de Hacienda y el propio ministro de producción, Dante Sica, relativizaron el impacto del fallo, sobre todo si su implementación se da de manera escalonada y no en catarata, como implicaría una acción colectiva.

Actualidad | 18 de diciembre

Diego Izquierdo / Télam

La Ley Micaela García, en 5 puntos

De qué trata. El proyecto de ley establece la capacitación obligatoria en temas de género y violencia contra las mujeres de todas las personas que se desempeñan en la función pública en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Por qué ahora. Una semana después de que la actriz Thelma Fardín denunciara a Juan Darthés por violación, el presidente Mauricio Macri decretó que el Congreso de la Nación trate en sesiones extraordinarias la “Ley Micaela García”. El proyecto será discutido este martes por la Cámara de Diputados, en la misma sesión especial que tratará la iniciativa contra los barrabravas.

Por qué importa. En Argentina se realizan 6 denuncias por violencia de género cada hora. En los últimos 5 años, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) reunió en el Registro Único de Casos de Violencia contra las Mujeres un total de 260.156 denuncias. A veces, estos casos pueden ser fatales. Según los últimos datos relevados por La Casa del Encuentro, en lo que va del 2018 ocurrieron 225 asesinatos por odio de género en el país.

Los detalles. Según el texto del proyecto, la capacitación de las autoridades estaría a cargo del Consejo Nacional de las Mujeres y el Ministerio de Modernización. Todos los años, los funcionarios deberán cursar y aprobar una capacitación en gestión con perspectiva de género, la cual será un requisito necesario para la promoción a niveles superiores.

Contexto. El proyecto fue presentado en mayo de 2017 en homenaje a Micaela García, la joven de 21 años asesinada en Gualeguay, Entre Ríos en abril de ese año. La iniciativa obtuvo dictamen de comisiones pero no llegó a ser tratada en el recinto durante las sesiones ordinarias. La semana pasada, diputados de diferentes partidos políticos reclamaron al presidente a través de una carta pública que el proyecto se incluya en el temario de las sesiones extraordinarias.

“Motiva esta solicitud la relevancia, vigencia del tratamiento de una política pública para el fortalecimiento de la democracia, la equidad y la igualdad en cuanto a la prevención de la violencia de género (…) El actual caso de Thelma Fardín es una evidencia más de la urgencia del tratamiento de este proyecto”, establecieron los diputados en la carta.

“Humano 2018”

Queremos destacar personajes que este año transformaron positivamente la realidad.

Opinión | 18 de diciembre

El hambre aumenta por tercer año consecutivo por el cambio climático

Jessica Eise es la autora del influyente libro Cómo alimentar el mundo y Kenneth Foster es experto en la economía de producción agrícola

El número total de personas que se enfrentan a la escasez crónica de alimentos ha aumentado en quince millones desde 2016 y el gran culpable es el calentamiento global.

Actualmente, alrededor de 821 millones de personas se enfrentan a la inseguridad alimentaria, cifras que alcanzan el mismo nivel que hace casi una década. El informe indica que la situación está empeorando en América del Sur, en Asia Central y en la mayoría de las regiones de África.

También destaca un preocupante aumento de casos de anemia entre las mujeres en edad reproductiva. Esta condición afecta a una de cada tres mujeres del mundo, con consecuencias para su salud y desarrollo, así como para el de sus hijos.

Entre 2005 y 2014, la desnutrición mundial disminuyó, pero el ritmo de descenso fue cayendo de forma continuada. Hace varios años se detuvo por completo, y el hambre en el mundo empezó a ascender de nuevo.

Entre los factores que llevaron a este retorno se encuentra el cambio climático.

Si bien la malnutrición y la inseguridad alimentaria empiezan en el ámbito familiar, el hambre es un problema de todos. El daño provocado por la hambruna en las comunidades puede generar inestabilidad local y conflictos que se extienden más allá de las zonas afectadas.

Por ejemplo, la sequía y las malas cosechas en Centroamérica son algunas de las causas de la inmigración en la frontera con EEUU.

Fuente: The Conversation

Clima, tiempo y cosechas

Las causas de la inseguridad alimentaria son complejas y están interrelacionadas. En nuestro libro, How to Feed the World (Cómo alimentar al mundo) –una colección de ensayos de investigadores destacados–, analizamos los desafíos más urgentes.

Entre ellos, el cambio climático aparece como un problema preocupante que influye en todos los demás.

El clima de la Tierra ha pasado por períodos glaciales desde el origen de los tiempos. Sin embargo, en los últimos cincuenta años, las cosas han cambiado. Las temperaturas globales medias han aumentado de forma cada vez más rápida, con nuevas máximas registradas en 2014, luego superadas en 2015 y de nuevo en 2016.

El cambio climático también está aumentando la gravedad y la frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos, como fuertes tormentas y sequías.

En consecuencia, algunas regiones del mundo se están volviendo más húmedas, como el norte de EEUU y Canadá, mientras que otras se están volviendo más secas, como el suroeste de EEUU. En el Medio Oeste del país los episodios de fuertes lluvias aumentaron en más de un tercio entre 1958 y 2012.

La agricultura es una de las industrias más expuestas y vulnerables al cambio climático. Los cultivos y el ganado son extremadamente sensibles a las temperaturas y a las precipitaciones. Una helada tardía en primavera puede ser devastadora y una ola de calor en la época de floración puede provocar que las cosechas se reduzcan bruscamente.

En resumen, la agricultura es la industria de “ricitos de oro”. El clima no debe ser ni demasiado cálido ni demasiado frío, y las precipitaciones deben ser “solo las adecuadas”.

Producir alimentos suficientes para todos los habitantes del planeta depende en gran medida del clima. Esto significa que no será posible frenar la hambruna sin adaptarse al cambio.

La importancia de la investigación agrícola

El cambio climático provoca que la información generacional e histórica sobre la agricultura sea menos valiosa. Lo que antes funcionaba quizás ya no se pueda poner en práctica en un clima alterado.

Cuando el conocimiento histórico ya no funciona, los agricultores tienen que confiar en otras fuentes de información, como meteorólogos, agrónomos y otros científicos, así como en el desarrollo de nuevas tecnologías sostenibles.

Los agricultores de las economías más avanzadas ya dependen totalmente del conocimiento científico, en el que muchas veces intercede el sector privado o los servicios de extensión locales.

Sin embargo, los agricultores de los países más pobres, que en muchos casos sufrirán los impactos más graves, casi nunca tienen acceso a este conocimiento y solo representan el 3% del gasto mundial en investigación agrícola.

Sin inversiones para compartir los descubrimientos de las investigaciones, muchos avances de los países más ricos no se trasladarán a los países pobres.

La influencia generalizada del cambio climático

El cambio climático también agudiza otras necesidades de la producción global de alimentos.

Pongamos como ejemplo el papel crucial del agua: solo el consumo de carne representa aproximadamente un 22% del uso global de agua, y esta necesidad aumentará en un planeta más cálido.

El cambio climático también altera los patrones de lluvias: en algunos lugares no tendrán agua suficiente para cultivar, mientras que en otros quizás llueva en un mal momento, con poca frecuencia, o en episodios de fuertes lluvias más prolongados.

Incluso los factores aparentemente dispares, como el comercio internacional, se ven afectados, con repercusiones importantes para la seguridad alimentaria. A medida que el cambio climático genera cambios permanentes en la geografía de las zonas de producción agrícola de todo el mundo, el comercio internacional surge como un importante mecanismo de resiliencia para reducir el hambre y mejorar el acceso equitativo a los alimentos.

Por ejemplo, en 2012, una ola de calor y una sequía causaron importantes pérdidas en las cosechas de maíz de EEUU. Los productores del hemisferio sur se adaptaron a este déficit, lo que permitió controlar la subida de los precios en Estados Unidos. Esto solo fue posible gracias al comercio internacional.

Una respuesta efectiva al cambio climático también será clave para avanzar en muchos otros retos relacionados con la seguridad alimentaria, como frenar la pérdida de alimentos, mejorar la nutrición o promover sistemas de producción sostenibles.

Los países productores de alimentos necesitarán políticas creativas y nuevas tecnologías para enfrentarse a estos retos con éxito.

Adaptarse a las nuevas condiciones

Se prevé que en 2030 el cambio climático llevará a más de cien millones de personas a una situación de extrema pobreza. Adaptarse al cambio climático es una de las claves para combatirlo, y la tecnología puede ayudar.

Por ejemplo, la agricultura de precisión puede aprovechar los ordenadores, los sistemas de posicionamiento global, los sistemas de información geográfica y los sensores para proporcionar los datos necesarios para darle a cada pequeña parcela de terreno exactamente lo que necesita.

También se está generando interés en el uso de la tecnología tradicional del cultivo de cobertura para mitigar el impacto del cambio climático.

Con la aparición de la nanotecnología, podemos hacer mediciones a una escala menor, incluso “nano”, como mejorar el uso de los fertilizantes y pesticidas.

Al colocar productos químicos en pequeñas cápsulas o en geles, se puede controlar cuándo y cómo utilizar esos productos para que sean más efectivos, al tiempo que se reducen las emisiones de sustancias químicas y los vertidos.

Pero al final, todo depende de cada uno. Las personas deben ejercer su poder social para mitigar el cambio climático pues a todo el mundo le importa la seguridad alimentaria del futuro.

The Conversation
Sie7e Párrafos | 18 de diciembre

El libro que explica por qué es imposible explicar el tiempo

El orden del tiempo
Carlo Rovelli
Editorial

Selección y comentario por Diego Golombek, doctor en Ciencias Biológicas por la UBA y profesor titular en la Universidad Nacional de Quilmes. Investigador superior del Conicet. 

Uno (mi comentario)

Se acabó lo que se daba. Veníamos lo más bien: creíamos en un mundo con tiempo, con un presente en el que ocurren las cosas que vienen del pasado y van hacia el futuro. Todo muy obvio, y la base para los fabricantes de relojes y de agendas. Pero aquí llega Carlo Rovelli a patear el tablero, a derrumbar nuestro sentido común y contarnos algo que – afirma – sabemos desde hace más de cien años: que la idea de que el universo existe ahora en una determinada configuración … ya no sirve. (…)

(sigue mi comentario)

(…) Vivimos en una burbuja de presente o, más bien, en una burbujita que llega hasta ahí nomás, en un mundo que no está hecho de cosas sino de eventos, que no necesita del tiempo para ser entendido, sino que basta con ver cómo cambian las variables unas con respecto a las otras. Sí, da tortícolis. La misma que hace siglos años tuvo un tal Descartes cuando exclamó, desesperado, que “tan serias son las dudas en que he caído que no puedo expulsarlas de mi mente ni ver modo alguno de resolverlas”. Con una prosa que parece poesía, con las metáforas y los ejemplos justos (y, para dejarme inflado de orgullo, ¡me cita!), con más preguntas que respuestas, Rovelli hace su trabajo de hormiga para dejarnos perplejos, boquiabiertos… y sin tiempo. Algo que ya sabía el mismísimo san Agustín: “¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; pero si quiero explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé.”.

Dos (la selección)

“Tal es el tiempo. Familiar e íntimo. Su fuerza nos lleva. Su apresurada sucesión de segundos, horas, años, nos lanza hacia la vida, luego nos arrastra hacia la nada… Lo habitamos como los peces habitan el agua. Nuestro ser es ser en el tiempo. Su arrullo nos alimenta, nos abre al mundo, nos turba, nos asusta, nos mece. El universo devana su devenir arrastrado por el tiempo, según el orden del tiempo”.

Tres

“¿Por qué recordamos el pasado y no el futuro? ¿Somos nosotros quienes existimos en el tiempo, o el tiempo el que existe en nosotros? ¿Qué significa realmente que el tiempo “transcurre”? ¿Qué vincula el tiempo a nuestra naturaleza como sujetos?”.

Cuatro

“Este es el núcleo del tiempo. Ese deslizarse que sentimos que nos quema en la piel, que percibimos en la ansiedad del futuro, en el misterio de la memoria; aquí se esconde el secreto del tiempo: el sentido de lo que entendemos cuando pensamos en el  tiempo. ¿Qué es ese fluir? ¿Dónde anida la gramática del futuro? ¿Qué distingue el pasado, y su haber sido, del futuro, y su no haber sido aún, entre los pliegues del mecanismo del mundo? ¿Por qué el pasado es tan diferente al futuro?”.

Cinco

“Si observo el estado microscópico delas cosas, la diferencia entre pasado y futuro desaparece. El futuro del mundo, por ejemplo, está determinado por el estado presente ni más ni menos de lo que lo está por el pasado. Solemos decir que las causas preceden a los efectos, pero en la gramática elemental de las cosas no hay distinción entre “causa” y “efecto”. Hay regularidades, representadas por lo que llamamos leyes físicas, que vinculan eventos a tiempos diversos, regularidades simétricas entre futuro y pasado…. En la descripción microscópica no hay un sentido en que el pasado sea distinto del futuro”.

Seis

“El tiempo no es único: hay una duración distinta para cada trayectoria: transcurre a ritmos diferentes según el lugar y según la velocidad. No tiene orientación: la diferencia entre pasado y futuro no existe en las ecuaciones elementales del mundo, es un aspecto contingente que aparece cuando observamos las cosas descuidando los detalles; desde este desenfoque, el pasado del universo se hallaba en un estado curiosamente “peculiar”. La noción de “presente” no funciona: en el vasto universo no hay nada que podamos denominar razonablemente “presente”. El sustrato que determina las duraciones del tiempo no es una entidad independiente, diferente de las demás que constituyen el mundo; es un aspecto de un campo dinámico. Este salta, fluctúa, se concreta solo al interactuar, y no está definido por debajo de una escala mínima. ¿Qué queda del tiempo?”.

Siete

“Es la presencia de abundantes huellas del pasado la que nos produce la familiar sensación de que el pasado está determinado. Por el contrario, la ausencia de huellas similares del futuro nos produce la sensación de que este último está abierto. La existencia de huellas hace que nuestro cerebro pueda disponer de extensos mapas de eventos pasados, mientras que no posee nada similar para los eventos futuros. Este hecho está en el origen de nuestra sensación de poder actuar libremente en el mundo, eligiendo entre diversos futuros posibles, pero de no poder actuar, en cambio sobre el pasado”.


En SIETE PÁRRAFOS, grandes lectores eligen un libro de no ficción, seleccionan seis párrafos, y escriben un breve comentario que encabeza la selección. Todos los martes podés recibir la newsletter, editada por Flor Ure, con los libros de la semana y novedades del mundo editorial.

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Actualidad | 18 de diciembre

Guillermo Arias / AFP

Las claves detrás de la polémica del nuevo Pacto Mundial sobre Migración

Que se acordó. El Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular fue aprobado la semana pasada en Marruecos por 164 países, entre ellos la Argentina. El acuerdo fue calificado como una acción “histórica” por Naciones Unidas para “prevenir el sufrimiento y el caos” de los inmigrantes. Es el primer acuerdo global para ayudar a aprovechar los beneficios de la migración y proteger a los inmigrantes indocumentados.

A pesar de no ser vinculante y respaldar el derecho de los Estados a decidir su propia política migratoria, el pacto está generando una fuerte polémica. Una docena de países, entre ellos Estados Unidos, Chile, Italia, Austria, Hungría e Israel lo rechazaron. Brasil anunció que se saldrá del pacto en enero, cuando Jair Bolsonaro asuma la presidencia del país.

Por qué es importante. Según las Naciones Unidas, en el mundo hay 250 millones de migrantes, que representan un 3,4% de la población global. Estos migrantes contribuyen un 9% del PIB mundial, generando casi 7 trillones de dólares al año. En los últimos años, más de 68 millones de personas se han visto forzadas a desplazarse de su país de origen, originando crisis de inmigración desde Europa hasta Centroamérica. Hoy se celebra el Día Internacional del Migrante y la ONU aprovechó a destacar los beneficios del acuerdo para los migrantes del mundo.

La polémica. El principal argumento en contra es que el acuerdo es incompatible con la soberanía de los países y que podría también tener un efecto de incitación de la inmigración ilegal. Estados Unidos y Chile fueron explícitos en decir que el acuerdo entra en conflicto con el derecho soberano de cada país de fijar sus reglas de migración, aunque la ONU hace hincapié en que el documento no es vinculante. Algunos expertos legales explican que el documento destaca correctamente el derecho humano de migrar, pero deja la puerta abierta a que se interprete que todos los países que lo firmen tienen la obligación de aceptar a cualquier inmigrante.

Qué más establece el pacto. El documento contempla 23 objetivos e incluye medidas contra la trata y el tráfico de personas y la separación de las familias de los migrantes. El pacto también incluye un compromiso a usar la detención de migrantes sólo como última opción y reconoce el derecho de migrantes indocumentados a recibir salud y educación en su país de destino. Los países firmantes del pacto también se comprometen a mejorar la cooperación a la hora de salvar vidas de migrantes.

Contexto. El pacto comenzó a gestarse en 2016, cuando los estados miembros de la ONU reconocieron “una responsabilidad compartida para gestionar grandes movimientos de refugiados y migrantes”. La aprobación definitiva se produjo el 17 de diciembre en Nueva York.

Regalos con impacto

Arte y Esperanza trabaja desde 1986 en favor de los Pueblos Originarios, acompañando su desarrollo y reconocimiento cultural. Comercializan sus artesanías en el marco del Comercio Justo.

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Actualidad | 17 de diciembre

Fuente: UCA y CEDLAS

Pobreza: por qué aumenta en la Argentina y cae en la región

Costo humano de la recesión. La semana pasada el Observatorio de la Deuda Social de la UCA reveló el costo humano de la recesión: un tercio de los argentinos y la mitad de lo niños son pobres. El porcentaje de argentinos que vive por debajo la línea de la pobreza se disparó 5,4 puntos y llegó al 33,6%.  Es la cifra más alta en diez años.

Argentina vs. América Latina. El Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata destaca que en los últimos 10 años, Argentina se encuentra entre los países de la región con peor desempeño en cuanto a reducción de la pobreza. Y llevamos 8 años sin mejoras que se sostengan en el tiempo. En 1993, en América Latina la tasa de pobreza era del 46% y en el 2003 era del 42%. Mientras que en 2017 cerró en el 25%.

En países como Chile, Uruguay, Bolivia, Costa Rica e incluso Brasil, la reducción ha sido significativa. Millones de familias lograron salir de la pobreza. 

La receta de nuestros vecinos. Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, explica que los países con más éxito en reducir la pobreza lo han hecho gracias a tres factores: aumentar el empleo en el mercado interno; reducir la inflación, lo cual genera una mejora en las remuneraciones y las capacidades de ahorro de los hogares; y, por último, multiplicar la inversión social. Todo ello implica apuntar a un crecimiento más equilibrado en materia social.

Lo positivo. Argentina junto a Uruguay es una de las economías menos desigual de la región gracias a los planes sociales como la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Cultura | 17 de diciembre

Posverdad, lengua y periodismo: claves para el Seminario de Fundéu Argentina

Para Fundéu, la Fundación del Español Urgente, posverdad se escribe sin t ni guion. Es preferible a la forma post-verdad como traducción de la palabra inglesa post-truth. Con el neologismo post-truth se denomina en inglés a lo ‘relativo a las circunstancias en las que los hechos objetivos influyen menos a la hora de modelar la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal’.

En noviembre, el programa Fundéu Argentina, realizó su Segundo Seminario Internacional en la ciudad de Rosario y tomó como eje tanto la posverdad, como los signos de este tiempo que marcan un cambio de paradigma en la forma de hacer periodismo. Ya sea en el chequeo de la información como así también en la publicación y distribución de la información.

«El periodismo y los medios iberoamericanos ante los signos de este tiempo» fue el título del seminario. Un espacio donde profesionales de la comunicación intercambiaron distintas visiones en torno a las experiencias significativas de medios y periodistas iberoamericanos en el marco de las oportunidades que ofrecen la digitalización en los procesos de producción. Procesos que están en tensión en un paisaje de urgencia mediática. La batalla por los clics, la carrera por el último momento, los rumores que circulan por WhatsApp y el gran dilema por la credibilidad en la era de la posverdad. ¿Una batalla perdida?

Gastón Roitberg, secretario de redacción multimedia de La Nación, Argentina; Eliezer Budasoff, director editorial de The New York Times en Español, Estados Unidos; Leila Guerriero, periodista y escritora argentina, integrante del Consejo Rector de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, Colombia y Enric González, corresponsal en Argentina de El País, España; integraron un panel luego de la disertación del filósofo italiano Franco «Bifo» Berardi que se tituló «Tempesta di merda y la extinción del pensamiento crítico».

Franco Berardi. Foto: María Crosetti

Explicar para sobrevivir

“El medio que mantenga el compromiso de ofrecer una explicación periódica del mundo va a sobrevivir bastante bien. La cuestión es cuántos medios sobrevivirán y en qué idiomas”, comenzó su disertación Enric González, periodista con 40 años de profesión, cronista de guerra, corresponsal en varios países del mundo, autor de varios libros entre ellos Historias de Nueva York y Memorias líquidas e hincha de Rosario Central por insistencia del escritor y dibujante Roberto Fontanarrosa. Mientras afuera los simpatizantes canallas celebraban la victoria frente a Newell’s, por Copa Argentina, el catalán abrió el panel sobre la legitimación de los medios en la era de la posverdad.

Haciendo una comparación entre los medios tradicionales y los digitales, González aseguró que “los tradicionales ofrecían tranquilidad, una cosmovisión de lo que ocurría en el mundo que se podía acotar en un espacio”. Y continuó: “Los medios tradicionales tenían una ventaja: eran de alguna forma maestros del pensamiento. Ahora lo tenemos todo de forma simultánea y continua”.  Y en esa continuidad sin pausa, las informaciones virales contrastan con el sentido de las noticias. ¿Información versus emoción? “La información requiere un cierto tiempo de asignación. La emoción la captamos de forma inmediata”.

Desconfiar de la primera información

En tanto, Roitberg, recordó a un docente de la década del noventa. Una era donde en las redacciones habitaban las últimas máquinas de escribir antes de la llegada masiva de las computadoras y los procesadores de texto. El docente decía: “Un periodista que no desconfía de una primera información es como un cirujano que no encarga estudios antes de operar”. Y otras de las frases, fue: “Una fuente no alcanza, dos fuentes pueden entrar en contradicción, tres o más fuentes aportan certeza y nos acercan a la verdad”. Frases que, según Roitberg, “remiten a la época preinternet pero gozan aún de una enorme vigencia en la llamada era de la posverdad, donde los recortes de la realidad que se publican en los medios se ponen bajo la lupa y el rol de los periodistas se relativiza”.

Luego, Roitberg citó al doctor Fernando Ruiz, docente de la Universidad Austral y autor de Cazadores de Noticias: “Existen tres causas para la actual epidemia de noticias falsas: en primer lugar, la revolución en el sistema de medios tradicionales que provoca la desarticulación del régimen de verdad a partir de la veloz transformación digital; en segundo lugar, el crecimiento en el mundo de los regímenes políticos autoritarios y populistas, que fomentan la polarización y son un caldo de cultivo para las noticias falsas. Y por último, la actitud que toman las audiencias al tener una vocación por buscar información relacionada a sus creencias, metodología que tiende a desjerarquizar las noticias que las contradicen”.

“No trabajamos por impulso porque de nosotros también se espera que nos tomemos esos minutos para poner en marcha nuestro proceso de verificación” agregó Gastón Roitberg en relación al trabajo diario y reconoció que la proliferación de noticias falsas no es un fenómeno nuevo pero actualmente representa un tema espinoso para los medios y los periodistas”.

En el final, fue contundente y afirmó que la batalla contra las noticias falsas no está perdida. “Los medios tienen la oportunidad de reafirmar su lugar, refrendar su relevancia, pararse en la vereda de enfrente haciendo lo que mejor hacen: periodismo profesional de calidad, investigación profunda e incontrastable de los poderes de turno, chequeo y verificación de datos, y apertura de información pública para la toma de decisiones, entre otras tareas”.

No subestimar, no engañar

“La legitimación de los medios pasa hoy por una cuestión clave: no subestimar a los lectores y no dejar de lado nuestra sensibilidad como lectores al escribir y al editar. No se puede engañar al lector”, argumentó Eliezer Budasoff quien comenzó a trabajar a los 19 en Semanario Análisis de Entre Ríos, provincia donde nació y creció. Un detalle no menor en la hoja de ruta de Budasoff es que en 2011 ganó el premio Nuevas Plumas con La increíble historia de Nahuel Maciel, el periodista fabulador. Un perfil que narra las peripecias de un embaucador, un supuesto periodista mapuche que editó un libro apócrifo: Elogia de la utopía, una recopilación de conversaciones inventadas con Gabriel García Márquez.

Budasoff habló sobre la incapacidad de la empatía, que está relacionada con la disfunción narcotizante: “la gente recibe tanta información que lo único que esto puede generar es apatía”. Por otra parte, se refirió a cierta impunidad que poseen los usuarios a la hora de comentar en las notas: “nunca me había pasado en toda mi experiencia como periodista y como escritor encontrarme con tanta gente discutiendo los hechos como si fueran opiniones”.

“Decidimos simplemente formar nuestra audiencia, cuidar al lector, seguir trabajando mucho el equilibrio en la reportería”, destacó en torno a la labor que llevan adelante desde The New York Times en Español. En declaraciones al Diario Uno de Santa Fe, el entrerriano dejó algunas claves sobre cómo sobrevivir en esta era de falsedades agigantadas en volumen: “Más allá de las noticias falsas, está claro que todos compartimos cierto diagnóstico de la crisis de la industria. Lo que me ha sorprendido bien es que también todos compartimos de alguna manera este diagnóstico acerca de que de la crisis del periodismo se sale con buen periodismo”.

¿Cómo llegamos hasta aquí?

Por último, Leila Guerriero tomó un par de hojas y decidió leer. Las 400 personas que participaron del acto de apertura del Segundo Seminario de Fundéu Argentina siguieron en silencio un texto que en la voz de la cronista ganadora del Premio García Márquez de periodismo, fue conmovedor. ez de periodismo, fue conmovedor.

Leila Guerriero. Foto: María Crosetti

La cronista argentina se refirió al “negocio de la indignación” y citó el comentario de un usuario en la revista digital Anfibia: “¿Qué carajo se creen que son los periodistas? Trump tiene razón, no son más que una manga de mercenarios a sueldo de grupos de poder, salvo algunas excepciones (…) A los periodistas les digo: ¡váyanse a la puta que los parió!”. El comentario fue el disparador para realizar una serie de preguntas sobre el rol de los periodistas: “¿Cómo fue que llegamos hasta aquí? ¿No había cierto consenso acerca de que el trabajo de gente como Rodolfo Walsh (el periodista argentino que publicó en 1956 Operación Masacre, una investigación que echó luz sobre el fusilamiento de doce civiles por parte de la dictadura de entonces) era necesario? ¿No eran un emblema del oficio Bob Woodward y Carl Bernstein, reporteros del Washington Post que revelaron el escándalo cuya consecuencia fue la dimisión de Richard Nixon? ¿No solíamos celebrar el Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez, que develó que un buque militar colombiano había naufragado no por causa de una tormenta, como decía la versión oficial, sino debido a su carga, que consistía en mercancía de contrabando?”.

“No es lo mismo contar que no contar, ni contar bien que contar de cualquier manera”, prosiguió Guerriero para finalizar sosteniendo que los tiempos son difíciles para el periodismo. “Ojalá ahora podamos dar batalla con nuestras armas más nobles”, concluyó.

El trabajo de Fundéu Argentina

Fundéu Argentina es un programa de la Fundación Instituto Internacional de la Lengua Española (FIILE) con sede en Rosario, en convenio con la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) de España. Tiene como principal objetivo impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación de Argentina contribuyendo a cuidar la lengua, un valioso patrimonio cultural e histórico. El 9 de noviembre cumplió su primer año de trabajo.

La FIILE fue creada por la iniciativa conjunta de tres instituciones públicas y una privada de la ciudad de Rosario y la provincia de Santa Fe. Tiene como objeto contribuir al estudio y la difusión de la lengua española y a su enseñanza como lengua extranjera. Sus socios fundadores son el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, la Municipalidad de Rosario, la Universidad Nacional de Rosario y la Bolsa de Comercio de Rosario.

Desde el programa se publican periódicamente recomendaciones lingüísticas a partir del análisis de las noticias que aparecen en los medios de comunicación. Desde el lanzamiento ya se publicaron alrededor de 200 recomendaciones y unas 200 consultas.

Aquí, una lista con las recomendaciones más leídas.

Aborto e interrupción voluntaria del embarazo: claves para una buena redacción

En el marco de los debates en ambas cámaras, las claves sobre el aborto e interrupción voluntaria del embarazo ocupan el primer puesto en materia de consultas en la web.

Sororidad: El término sororidad es válido para aludir, en el movimiento feminista, a la relación de solidaridad entre mujeres.

La coyuntura: También se ha seguido de cerca los movimientos de la economía, con las siguientes claves:

monedas, claves de escritura

préstamo contingente, mejor que stand-by loan

Anglicismos y nuevas prácticas:

Dos ejemplos en los que se trabaja y que tuvieron excelente repercusión fueron touch and go y growler, en donde varios medios de comunicación en vísperas a San Patricio, utilizaron nuestra recomendación en español.

sexo casual, mejor que touch and go

botellón (de cerveza), mejor que growler

Las noticias tecnológicas

Entre las noticias tecnológicas, la validación del neologismo arrobar, fue la de mayor repercusión. Incluso, desde Fundéu de España también la publicaron en su sitio como curiosidad, ya que allí no se utiliza el neologismo

Una reco curiosa

Choripán, con tilde es una especie de sello. Una recomendación bien argentina. Sorprendentemente en varios medios de comunicación la suelen escribir sin tilde.

Sociedad | 17 de diciembre

Ilustración por Pablo Domrose

Cuatro mujeres para cambiar el mundo (o cinco, o diez, o todas las mujeres del planeta)

La semana pasada nos juntamos con cuatro mujeres que admiramos profundamente: Catalina Hornos, Elena Santa Cruz, Mayra Arena y Mariela Fumarola. Las cuatro hablaron de su vocación y de su compromiso. De cómo miran ellas la realidad que nos rodea. Lejos del escritorio y cerca del que sufre, del que necesita. Cada una de ellas camina las calles, las casitas y los barrios y sabe, siente y palpita “lo que pasa”.

En una semana en la que el valor de la mujer volvió a manifestarse y a expresarse. Nos impactó, nos conmovió. Nos despertó. La denuncia de Thelma junto a sus compañeras actrices nos hizo sentir que pasó algo. Profundo, contundente. ¿Comenzó la semana pasada un nuevo movimiento? ¿Una revolución cultural? ¿Comenzó mucho antes? Creemos que sí, que está en marcha algo que no vimos nunca. Y es maravilloso.

¿Cómo se suma, como se adhiere a una revolución cultural? Con alegría, con entusiasmo. Las cuatro mujeres del encuentro, como las mujeres que van tomando la valiente decisión de decir, eligieron a otras mujeres para dar la batalla. Los hombres también las podemos contemplar y aprender.. Vayamos todos, que el mundo lo cambiamos juntos.

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Actualidad | 17 de diciembre

Una paradoja global: la economía crece, pero los sueldos no

Jayati Ghosh es secretaria ejecutiva de International Development Economics Associates e integrante de la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional.

Nuevos estudios de la Organización Internacional del Trabajo muestran que los trabajadores de muchas economías avanzadas y emergentes continuaron perdiendo los beneficios del crecimiento en 2017 y sus salarios están estancados. En lugar de culpar a los sospechosos habituales como la globalización y la tecnología, es hora de mirar a la política.

Ya es oficial: en todo el mundo los trabajadores se están quedando rezagados. Según el último Informe Mundial sobre Salarios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con excepción de China, en 2017 el salario real (ajustado por inflación) creció a un ritmo anual de sólo el 1,1%, en vez de 1,8% como en 2016. Es el crecimiento más lento desde 2008.

En las economías avanzadas del G20, el salario real promedio creció apenas un 0,4% en 2017, contra 1,7% en 2015. El salario real creció un 0,7% en Estados Unidos (contra 2,2% en 2015), pero se estancó en Europa, donde pequeños aumentos en algunos países fueron contrarrestados por caídas en Alemania, España, Francia e Italia.

La desaceleración de “casos de éxito” como Alemania y Estados Unidos es particularmente sorprendente, en vista del creciente superávit de cuenta corriente del primer país y de la reducción del desempleo con estrechez del mercado laboral en el segundo.

América Latina entre las economías más rezagadas

En los mercados emergentes, el crecimiento salarial promedio en 2017, del 4,3%, fue más veloz que en las economías avanzadas del G20, pero sigue siendo inferior al del año anterior (4,9%). Asia obtuvo el mayor crecimiento del salario real, debido en buena medida a China y a unos pocos países más pequeños como Camboya, Sri Lanka y Myanmar. Pero en general, el crecimiento salarial en las economías asiáticas se desaceleró en 2017. Y en América Latina y África, varios países experimentaron disminución del salario real.

Además, el informe de la OIT señala que en 2017 se mantuvo una amplia divergencia entre crecimiento salarial y productividad laboral. En muchos países, la participación de los trabajadores en el producto nacional sigue por debajo de los niveles de principios de los noventa.

Se plantea una pregunta obvia: en vista de la recuperación de la producción mundial en años recientes, ¿por qué las condiciones laborales en la mayoría de los países no tuvieron una correspondiente mejora?

La globalización no es la culpable

La culpa no es enteramente atribuible a ninguno de los dos sospechosos usuales (el comercio internacional y la tecnología). Es verdad que la profundización de la integración con el mercado global de las economías con grandes excedentes de mano de obra, combinada con un aumento del uso de la automatización y de la inteligencia artificial, debilitó el poder de negociación de los trabajadores y trasladó la demanda de mano de obra a sectores muy específicos y limitados. Pero estos factores no alcanzan para explicar la falta de progreso material para la mayoría de los trabajadores.

La verdadera razón del trato injusto obtenido por los trabajadores no es tanto económica cuanto institucional y política. En muchos países, decisiones legislativas y judiciales están limitando derechos laborales reconocidos hace mucho tiempo.

La respuesta está en la política

Por ejemplo, gobiernos que sólo piensan en mejorar la “flexibilidad del mercado laboral” han seguido políticas que privilegian los intereses de los empleadores por sobre los de los trabajadores, en particular quitando a estos últimos capacidad de organizarse. La obsesión con la consolidación fiscal y la austeridad impidió el tipo de gasto social capaz de aumentar el empleo público y mejorar las condiciones de los trabajadores. Y el actual entorno regulatorio está aumentando la capacidad de las grandes corporaciones para ejercer poder en forma irrestricta, lo que se traduce en un aumento de su renta monopólica y de su poder de negociación.

En síntesis, la captura intelectual de la política económica por parte del neoliberalismo en muchos países está dando lugar a que la mayoría de los asalariados queden excluidos de las ganancias del crecimiento económico. Pero no era inevitable. Al fin y al cabo, China obtuvo un veloz crecimiento salarial, y la participación de sus trabajadores en el producto nacional está en aumento, pese al énfasis del país en el comercio internacional y en el empleo de tecnologías que provocan un veloz reemplazo de la mano de obra.

El ejemplo chino

Tal vez el éxito de China le dé la razón a un modelo propuesto por el difunto premio Nobel de Economía W. Arthur Lewis, que explica de qué manera el empleo en nuevos sectores más productivos puede absorber el excedente de mano de obra y generar un aumento general de salarios. Pero más concretamente, China amplificó este efecto por medio de políticas estatales sistemáticas pensadas para mejorar las condiciones laborales.

Por eso el salario mínimo nominal promedio en China casi se duplicó entre 2011 y 2018, y los salarios de los trabajadores de empresas estatales crecieron incluso más rápido. Al mismo tiempo, el gobierno amplió otras formas de protección social para los trabajadores, sin dejar de aplicar políticas industriales que estimulan la innovación y el crecimiento de la productividad y de tal modo ascienden al país en la escala global de valor.

Es cierto que la economía política de China es inusual. Podría ser que la preocupación del gobierno por el bienestar de los trabajadores sólo obedezca a la necesidad del Partido Comunista de China de asegurar su posición política interna. En tal caso, ha forjado un contrato social fáustico típico de las autocracias del este de Asia.

Sin embargo, si China puede ir contra la tendencia del estancamiento salarial, otros países también pueden. Pero antes, las autoridades económicas de todo el mundo tendrán que librarse del paradigma neoliberal, que las volvió incapaces de imaginar políticas alternativas. Como proyecto político, el neoliberalismo está agotado. Para que los trabajadores vuelvan a participar de las ganancias del crecimiento, es necesario que los gobiernos comiencen a adoptar políticas alternativas más progresistas.

Felizmente, la OIT y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, lo mismo que algunos políticos en Estados Unidos, el Reino Unido y otros países, han comenzado a promover un debate en torno de políticas más razonables. Pero para lograr una economía al servicio de toda la sociedad se necesitará un esfuerzo concertado mucho mayor.

Traducción: Esteban Flamini

Jayati Ghosh es profesora de Economía en la Universidad Jawaharlal Nehru en Nueva Delhi, secretaria ejecutiva de International Development Economics Associates e integrante de la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional.

© Project Syndicate 1995–2018

Sie7e Párrafos | 17 de diciembre

Biografía monumental del primer hombre en pisar la luna: Neil Armstrong

El primer hombre
James R. Hansen
Debate

Selección y comentario por Federico Kukso, periodista científico. Se especializó en historia de la ciencia y STS (Science and Technology Studies) en el MIT y en la Universidad de Harvard. Es miembro de la comisión directiva de la World Federation of Science Journalists (WFSJ) y autor de los libros “El baño no fue siempre así”, “Todo lo que necesitás saber sobre ciencia” y “Dinosaurios del Fin del Mundo”.

Uno (mi selección)

Como Clark Kent -que creció en Smallville, Kansas-, los primeros y últimos años de Neil Armstrong transcurrieron también en el corazón de Estados Unidos. En su caso, en una granja de Ohio. Desde ahí, como un Superman no kriptoniano sino terrestre, se elevó a los cielos. Y con su hazaña nos elevó a todos como especie. (…)

(sigue mi comentario)

(…) La vida del primer ser humano que estampó su humanidad –y a la Humanidad– en la Luna está cruzada por una contradicción: uno de los hombres más conocidos del siglo XX es, a la vez, uno de los más desconocidos. Tal vez porque este hombre-ícono, héroe de una época en la que el espacio estremecía la imaginación, hasta el día de su muerte el 25 de agosto de 2012 fue un enigma: frío, contemplativo, modesto y de nervios de acero, este explorador taciturno le rehuyó a las cámaras y a la fama, antes y después de su pequeño paso y salto gigante. A diferencia de su colega y compañero de hazaña Buzz Aldrin que aún hoy le exprime el jugo mediático a la gran hazaña del siglo XX, Armstrong se exilió del mundo.

Ahí reside la monumentalidad del trabajo de su biógrafo, el historiador James Hansen, quien a través de entrevistas exclusivas desnuda en El primer hombre los secretos del Robinson Crusoe moderno, el viajero obsesionado, el padre, el esposo, el hijo.

“Siempre me ha parecido sorprendente que uno de los mayores logros del milenio, la llegada de Neil Armstrong a la Luna, un triunfo de valor y tecnología, no haya tenido prácticamente ninguna influencia en el mundo en general -escribió desilusionado el escritor inglés J. G. Ballard-. Neil Armstrong puede que sea el único ser humano de nuestro tiempo en ser recordado dentro de 50.000 años pero para nosotros su logro significa prácticamente nada.”

El libro -y la biopic recientemente estrenada, basada en el trabajo de Hansen- apunta a recomponer esta falta: nos acerca al hombre que fue más lejos.

Dos (mi selección)

El comentarista Heywood Hale Broun, de la CBS, más conocido por su irreverente periodismo deportivo, vivió el despegue con varios miles de personas en Cocoa Beach, a unos veinticinco kilómetros al sur de la plataforma de lanzamiento, y dijo a las decenas de millones de espectadores de Cronkite: “En un partido de tenis miras a un lado y a otro. En el lanzamiento de un cohete, no dejas de mirar hacia arriba. Tus ojos ascienden, tus esperanzas también y, al final, toda la multitud, como si fuera un enorme cangrejo con muchos ojos, mira hacia arriba sumida en un gran silencio. Se oye un pequeño “Oooh” cuando sube el cohete, pero, a partir de entonces, todo son miradas y gestos. Es la poesía de la esperanza; si se quiere, una esperanza no hablada, sino percibida en los gestos de concentración que hace la gente al seguir el ascenso del cohete”.

Tres

Neil Armstrong nunca relacionó la decisión de ser astronauta con el fallecimiento de su hija: “Para mí fue difícil dejar lo que estaba haciendo, que me gustaba mucho, para irme a Houston. Pero, en 1962, el programa Mercury estaba en marcha, todos los proyectos futuros estaban bien diseñados y la misión lunar iba a hacerse realidad. Llegué a la conclusión de que si quería salir de los límites de la atmósfera y adentrarme en las profundidades del espacio, esa era la manera de hacerlo”.

Cuatro

Los Nuevos Nueve (Neil Armstrong, el comandante Frank Norman de las Fuerzas Aéreas, el teniente Charles Conrad Jr., el capitán James A. McDivitt de las Fuerzas Aéreas, Elliot M. See Jr., los capitanes de las Fuerzas Aéreas Thomas P. Stafford y Edward H. White II y el capitán de corbeta John W. Young) eran un grupo extraordinario. En opinión de los máximos responsables del programa espacial tripulados de Estados Unidos, era, sin duda alguna, el mejor elenco de astronautas de la historia. La media de edad del grupo era treinta y dos años y medio, el peso 73,2 kilos y la altura un metro setenta y ocho. Con un metro ochenta y setenta y cinco kilos, Neil estaba un poco por encima de ese rango. Todos estaban casados, ninguno se había divorciado nunca y todos tenían hijos.

Cinco

Ante las críticas internacionales, Kennedy pensó que solo una hazaña espectacular restituiría la respetabilidad de Estados Unidos, así que echó mano del programa espacial con tripulación. Él veía en la NASA y sus astronautas un medio para un fin político. “Ahora es el momento de dar pasos más grandes, el momento de una gran empresa estadounidense, el momento de que esta nación adopte un liderazgo claro en los hitos del espacio, que en muchos sentidos guardan la llave de nuestro futuro en la Tierra”. Con estas históricas palabras, expresadas durante una sesión conjunta del Congreso el 25 de mayo de 1961, el presidente lanzó el guante: “Creo que esta nación debería comprometerse a conseguir el objetivo de llevar a un hombre a la Luna y devolverlo sano y salvo a la Tierra antes de que termine la década”.

Seis

Algunas mujeres sospechaban que sus maridos tenían aventuras extramatrimoniales; es posible que algunas lo supieran a ciencia cierta. Los periodistas que cubrían las actividades de la NASA tenían conocimiento de algunas indiscreciones, pero en el Estados Unidos de los años sesenta no se hablaba de esas cosas. La presión para las mujeres de los astronautas era extraordinaria. Todas ellas llevaban una pesada carga, pues debían aparecer en público como la Sra. Astronauta y la Madre Típicamente Estadounidense. Sabían lo que esperaba de ellas la NASA, e incluso la Casa Blanca. Para la esposa de un astronauta, elegir vestuario iba mucho más allá del estilo o incluso de la vanidad de una mujer. Había que respetar el aspecto saludable y santificado del programa espacial y de Estados Unidos.

Siete

(04.13.24.13 h) Armstrong: “Voy a salir del módulo lunar”.

Los millones de personas que vieron lo que ocurrió a continuación nunca olvidarán el momento en que Armstrong dio el primer paso sobre la superficie lunar. Contemplar las oscuras imágenes en blanco y negro que llegaban desde 400.000 kilómetros de distancia se hizo eterno hasta que Neil, con la mano derecha en la escalera, pisó finalmente la Luna con la bota izquierda.


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Salud | 17 de diciembre

Intervención por Pablo Domrose

El desafío de patinar sobre hielo con diabetes

“Soy Lulú y tengo diabetes, no soy una diabética”, se presenta Lourdes Aguilar, de 16 años, mientras orgullosa muerde su medalla de oro obtenida en la Categoría Pre Juvenil argentina en Patinaje sobre Hielo.

En el preciso momento en que el vértigo de la adolescencia y los proyectos le dan una adrenalina única a la vida, Lourdes tuvo que parar un instante para después seguir. De un día para el otro los síntomas se manifestaron. Mucha sed, con ganas de orinar, siempre cansada y muy delgada. Lourdes se lo comentó a su padre, sabiendo cual sería el futuro.

Una simple medición de la glucemia y otros análisis de rutina decretaron que Lourdes tenía diabetes tipo 1. Ella sabía cómo cambiaría su vida porque tiene un hermano menor con la misma enfermedad.

Cuando se conoció el diagnóstico fue un golpe duro. Durante una semana no quiso salir de su cuarto, pero una contundente sentencia de su psicóloga fue el punto de partida: “esto llegó para quedarse”. Con esa certeza, Lourdes volvió a sonreir y a retomar su vida con una naturalidad envidiable, que le permitió cumplir con un entrenamiento semanal intensivo en la pista de hielo de la Escuela Rusa de Flores.

Foto: Roberto Giovagnoli

Vitalidad es la palabra más precisa para definir a Lourdes, que muestra orgullosa todas sus medallas obtenidas gracias a las destrezas sobre una pista helada. La diabetes tipo 1 y el patín llegaron casi juntos a su vida.

Tenía 12 años cuando le diagnosticaron la patología y 5 meses después se calzó de forma azarosa unos patines en Bariloche, y ya no se los sacó más.

Para ella, el deporte fue como una vendetta a la enfermedad. A la que sumó un desafío extra como es el ambiente de frío extremo en la pista, poco aconsejable para personas que viven con este tipo de diabetes. Pero para Lourdes esos detalles son insignificantes. “Siempre tengo a mano una gaseosa o azúcar para compensar si estoy bajita”. Lourdes dice “estar bajita” cuando la medición le indica el descenso del nivel de glucosa.

También cuenta que para entrenar o competir se quita la bomba de insulina, que la acompaña a todas partes, por miedo a que una caída destroce el dispositivo. Pero repite que esa tecnología le cambió la vida.

La bomba de insulina es un dispositivo más pequeño que un smartphone, conectado a un catéter que administra la insulina en forma continuada. Se trata de un infusor que controla el nivel de glucemia las 24 horas, y así reemplaza las múltiples inyecciones de acción lenta. Además, una alarma advierte sobre alguna alteración en los niveles, incluso durante las horas de sueño. La bomba es configurada según la indicación precisa para cada paciente, que por lo general tienen valores de glucemias inestables, y es lo que se conoce en términos médicos como “labilidad glucémica”.

“Al principio –cuenta Lourdes- me daba un poco de vergüenza sacar todos los elementos que tenés que llevar para el control y para inyectarme, cuando aún no tenía la bomba. Por ejemplo cuando iba a un restaurante y la gente comenzaba a mirarte como una rareza. Pero con el tiempo empecé a no prestarle atención a esas cosas. Además, mis amigas y amigos naturalizaron la situación y me ayudan un montón. Siempre están atentos a cómo me siento y me preguntan si necesito algo”.

Escuchar comentarios sin argumentos acerca de la enfermedad es algo que fastidia a Lourdes. “Hay gente que te dice aflojá con los caramelos porque te vas a volver diabética y yo siempre tengo ganas de decirle: ‘No, así no funciona, no tiene nada que ver’”, explica siempre con una sonrisa.

Foto: Lourdes Aguilar

Un desafío que enfrentó hace poco tiempo fue un viaje a Londres durante un mes, con un grupo de amigas. Para cumplir con ese sueño hubo una condición innegociable: llevar la bomba de control de glucemia. Antes de la partida, Lourdes reunió en su casa a sus amigas más cercanas y les dio una clase sobre diabetes tipo 1 para que la asistan ante cualquier imprevisto lejos de casa.

Diabetes tipo 1

En general, es una enfermedad poco conocida y con escasa difusión. La palabra diabetes se asocia a pacientes adultos, propensos a la obesidad y al sedentarismo, que son los factores de riesgo para el tipo 2.

En cambio, la diabetes 1 es una enfermedad crónica que se caracteriza por la falta de producción de insulina. Eso provoca un aumento de la glucosa o azúcar en sangre por encima de los límites normales. No obstante, no afecta en absoluto las capacidades intelectuales, ni el aprendizaje, ni la adquisición de habilidades en cualquier disciplina.

La médica especialista e integrante de la Sociedad Argentina de Diabetes, Susana Fuentes, señala que la diabetes tipo 1 se presenta frecuentemente en niñas, niños, adolescentes, y personas delgadas. Es consecuencia de un fenómeno de autoinmunidad, que no ocurre en la diabetes tipo 2. Hay células del páncreas que no son reconocidas como propias y son destruidas por el sistema inmune, lo que lleva a la disminución y supresión total de la secreción de insulina.

Fuentes advierte que la diabetes tipo 1 está en aumento a nivel mundial en menores de 5 años, mientras que en la Argentina la incidencia es de 4,4  cada 100 mil niñas y niños menores de 15 años.

Las personas con diabetes que requieran una bomba de insulina deben saber que esta debe ser cubierta por prepagas y obras sociales, previo a una auditoría médica. Es más, la bomba o micro infusores están comprendidos en el Plan Médico Obligatorio.

Foto: Lourdes Aguilar

La diabetes tipo 1 no le impide a Lourdes estudiar, patinar, salir con sus amigas. No le impide soñar. Lourdes ya sabe qué hará en un futuro. Estudiar traductorado y vivir en el extranjero, en un país “donde se hable inglés”, son sus objetivos. Eso sí, siempre con los patines a cuestas en busca de una pista que le permita desafiar al frío. Sabe que para eso su organismo debe estar impecable y para eso esmera los cuidados.

Por más oportunidades

49 chicos abandonan la escuela secundaria cada una hora. Como si una escuela de más de 1000 alumnos cerrara por día. 

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Sociedad | 14 de diciembre

Cómo es el Airbnb que te permite conocer los pueblos originarios desde adentro

Dicen los atacameños que toda ayuda significa reciprocidad. Lo explica René Calpanchay al otro lado del teléfono. La señal viene y se va entre San Salvador de Jujuy, donde está él, y Buenos Aires, donde estamos nosotros.

René Calpanchay tiene 56 años y es oriundo de Susques, un pueblo a 100 kilómetros de Purmamarca. De origen atacameño, dice que pasó la vida militando por los derechos de las comunidades indígenas, pero que a pesar de las conquistas no se conforma. “Todavía hay gente que sufre en las comunidades”, dice.

Sin embargo, hace un año sucedió algo diferente. Junto a su compañero Jorge Gronda se pusieron a conversar con Pablo Saubidet, un empresario de Buenos Aires: hablaban de las distintas experiencias que los pueblos locales podían ofrecer a los turistas, era una buena oportunidad para que compartir y difundir la cultura indígena dejara de ser solo militancia y pudiera generar otro tipo de impacto.

Conocé las experiencias

“Y ahí Pablo nos propuso pensar una plataforma en el que las ganancias se dividieran 60/40”, dice Calpanchay. “Era una locura -agrega-. Siempre que íbamos a hablar con empresas turísticas nos decían que pensaramos una experiencia para ofrecer y nos proponían darnos el 3% del precio que pagara el turista. Y de pronto Pablo nos decía 60/40… No lo podíamos creer”, cuenta.

Jairo, uno de los emprendedores, junto a René Calpanchay

Además del alivio económico, la propuesta desafiaba el precepto común de habitantes originales que tienen que dejar su pueblo porque no encuentran posibilidades laborales que les permitan sobrevivir, y perseguía el objetivo doble de que la cultura originaria no solo se quedara, sino que además transmitiera de primera mano sus valores y cosmovisión a los visitantes. “Hoy hay viajeros de todo el mundo que quieren tener acceso a esto, a nuestra cultura, a nuestro valores. Conocernos más allá de los manuales, tener una experiencia real”, dice Calpanchay.

No tardaron mucho en ponerse en marcha. Se juntó un directorio de 8 socios y se creó Pueblos Originales. Cuatro serían representantes de los pueblos indígenas, cuatro “del mundo occidental”, tal como lo define René.

Funcionan hace un año. Básicamente, es como la página de Booking pero orientada a experiencias diseñadas por habitantes de las comunidades locales, que ponen el acento en transmitir su cultura, sus conocimientos y cosmovisión. Este año además fueron ganadores en la categoría Arte y Cultura del concurso Samsung Innova, que premia a las mejores ideas de innovación con impacto en la sociedad.

Foto: Lele Rey y Velen DK

Como la prioridad de la iniciativa no es el lucro, los precios están muy por debajo de los circuitos de turismo ortodoxo. El objetivo fundamental es generar un intercambio con los turistas, un diálogo en el que las partes puedan integrarse y se produzca una relación genuina y responsable de la tierra y el ambiente, que es la principal preocupación de los pueblos originarios.

Graciana Mandrini, del área institucional, define: “Somos un proyecto de desarrollo sociocultural que busca incorporar a las comunidades originarias del norte a la industria turística. Muchos miembros de estas comunidades tuvieron que migrar a las grandes ciudades, entonces iban perdiendo su vínculo con sus orígenes, y lo que buscamos es intentar que puedan quedarse en su propia tierra, con su propia cultura, y que no se pierda”.

La experiencia del viajero al participar de este tipo de intercambios es muy distinta: la puesta en valor del territorio ya no está enfocada desde la mirada occidental, urbana, sino que el valor se construye a partir de la cosmovisión de quienes llevan un legado de años en una tierra que luego fue conquistada política y culturalmente. Así, los usuario pueden tomar clases de canto tradicional, aprender a cocinar, hacer una cabalgata a Tilcara, entre otras.

Hasta el momento, trabajan con 15 emprendedores de la zona de Purmamarca. La idea es ir agregando opciones de experiencias y sumando emprendedores. Cada uno de ellos a su vez es de algún modo un socio. Una vez que el turista elige la experiencia que quiere realizar, la reserva vía web, hace el pago, e inmediatamente después el dinero (el 60% del precio) se deposita en la tarjeta del emprendedor que ofrecerá el servicio.

En ese aspecto, funciona como Airbnb. Es más, la misma plataforma de hospedaje es uno de sus socios estratégicos: algunas de las ofertas de Pueblos Originales están incorporadas también en la sección experiencias de la App norteamericana.

“Originalmente, en los proyectos se buscan tres impactos: económico (generar recursos), social (tiene que ver con la prosperidad colectiva), y ambiental (el cuidado de la madre tierra, la Pachamama). Pero en este caso buscamos también un cuarto impacto: el cultural. ¿Qué es eso? El entrelazamiento de personas de distintas culturas para lograr producir aquello que falta. Nosotros tenemos el conocimiento para dar las experiencias, pero ahora lo podemos combinar con quien tiene el conocimiento tecnológico para llegar más lejos. Entonces complementamos eso y nuestros valores”, explica Calpanchay.

Foto: Lele Rey y Velen DK

Además de intentar revertir los daños pasados y prevenir los futuros, buscan crear un nuevo modelo de empresa. “Nuestro lema es: Carancho en su rancho, y siempre gana gana: que cada uno de la empresa haga lo que sabe hacer, pero pensando en el bien de todos”, dice.

En el primer año, según estimaciones de la empresa, se facturaron 1 millón de pesos, y esperan quintuplicar este número el año próximo. Además, acaban de cerrar una ronda de inversiones con la cual van a incorporar transportes para tener mejor movilidad.

“Todas las estructuras en las que trabajé en los últimos 30 años fracasaron. Pasaron muchísimos dólares, pero no cambiaron la realidad de las comunidades”, dijo en una entrevista otro de los fundadores, Jorge Gronda. Comparte la idea de René, de que sin impacto real en la comunidad no hay éxito posible.

Los ocho integrantes del “board” son cuatro indígenas: Calpanchay (de origen atacameño), Clemente Flores y Celestina Ávalos (de origen coya), y Balbín Aguaysol (Diaguita Calchaqui); y los cuatro occidentales: Jorge Gronda (médico jujeño), Diego Noriega (santiagueño, fundador de Alamaula), Pablo Simón Casarino (boliviano, empresario), Pablo Saubidet (empresario, Presidente de iPlan).

Marisel da clases de tejidos típicos. Foto: Lele Rey y Velen DK

¿Cómo conviven los dos universos? Según René, con humildad. “Hemos tratado de ocultar el yo, y hacer aflorar el co. Si trabajamos por el yo nos sale el egoísmo, el competir. Si entendemos que no podemos hacer nada solos, sale el co, que es la complementariedad”.

Y después dice, con la sabiduría de los hombres que ven más allá, un par de frases más. “Hay una frase que dice: donde no hay humanos, trata de serlo. Creo que los humanos naturalmente somos buenos, pero hemos desarrollado con el intelecto la posibilidad de hacernos mal entre nosotros. Crecer es individual. La prosperidad es colectiva, siempre. Eso sería el éxito para nosotros”.

Tecnología | 14 de diciembre

Animación: Pablo Domrose

El CEO de Google declaró ante el Congreso de los Estados Unidos

Como sucedió con Mark Zuckerberg hace solo unos meses, Sundar Pichai, el CEO de Google, tuvo que sentarse a dar explicaciones ante a un grupo de representantes del Congreso de Estados Unidos, preocupados por su innegable poder: no solo se trata del buscador más grande del mundo, sino también de la plataforma de videos más consumida y el sistema operativo móvil más utilizado. Después de tres horas y media de preguntas, Pichai no dio ninguna sorpresa.

Si bien confirmó que hubo alrededor de 100 empleados de la empresa trabajando en el buscador censurado para China, aclaró que “por el momento” Google no hará ningún lanzamiento en el país asiático.

Los representantes del Congreso también le preguntaron acerca del algoritmo de YouTube y cómo pensaba la compañía combatir los contenidos relacionados a la supremacía blanca y el extremismo político. Apegado al manual, enfatizó que se trata de un sistema neutral: “YouTube es una plataforma importante y cuando encontramos violaciones a nuestras políticas, esos videos son eliminados”. Eso sí, reconoció que no supieron resolver aún el inconveniente de la viralización de teorías conspirativas que aunque no se trate de contenidos violentos, puede promover la desinformación. “Estamos buscando hacer más”, dijo.

En cuanto a la privacidad y la cantidad de información que tiene Google de sus usuarios, no aportó novedad: “Los usuarios tienen el control de la información que Google tiene sobre ellos. Para todos los servicios de Google, se puede elegir qué información se recopila y lo hacemos de forma transparente”.

Como también sucedió con Zuckerberg, fue obvio que los representantes del Comité Judicial de la Cámara de Representantes no sabían cómo funcionan los productos de Google y la manera en la que podrían haber puesto a Pichai contra las cuerdas. A diferencia del CEO de Facebook, el del buscador quedó mucho mejor parado.

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Sustentabilidad | 14 de diciembre

Foto: UNFCCC

Al Gore: “No nos estamos moviendo lo suficientemente rápido ante el cambio climático”

(Katowice, Polonia) Al Gore es contundente. Como activista ambiental, es consciente del daño de nuestras acciones en el planeta. Pero también, como ex vicepresidente de Estados Unidos (EEUU), sabe mejor que nadie cómo funciona la política.

Mientras se desarrollan los últimos momentos más desafiantes de las negociaciones aquí en la COP24 (Conferencia de las Partes), busca llevar su mensaje de urgencia de acción ante el cambio climático a todos los públicos: desde ciudadanos locales a tomadores de decisión.  

Una fila de personas de todas las edades esperando durante 40 minutos, una niña en segunda fila ansiosa por ver a su héroe, un grupo de jóvenes chinas expectantes por tomarse una selfie con él. Tres escenas que describen las lo que genera la participaciones de Al Gore en el plenario de la COP, en un evento con mayoría de ciudadanía local polaca y en una conversación organizada por China.

Sabe mejor que nadie cómo comunicar arriba de un escenario, pero este contexto es distinto. Las negociaciones para definir cómo implementar el Acuerdo de París no vienen como se esperaba -y como el planeta necesita-. Y él no se calla: “Es evidente que no nos estamos moviendo lo suficientemente rápido”. Aquí tres temas centrales que Al Gore abordó en su participación en la COP24.

1. La ciencia es contundente

Con imágenes en movimiento, el fundador de Climate Reality Project -una organización que forma en cambio climático a personas alrededor del mundo- muestra cómo las actividades del ser humano generan emisiones contaminantes, contribuyendo a un aumento de la temperatura media del planeta. “Lo que va a los océanos, vuelve a nosotros de distintas maneras”, asegura mientras ejemplifica cómo el aumento de la temperatura en las aguas intensificó eventos naturales, como los Huracanes Harvey en EEUU o María en Puerto Rico, en los últimos años.

Fotografías de los actuales representantes de Arabia Saudita, EEUU y Rusia (incluso la referida al famoso saludo entre Putin y el príncipe árabe durante el G20 en Buenos Aires), lo hacen reflexionar sobre sus posturas aquí en las negociaciones climáticas: “Los tres principales productores de petróleo están pretendiendo que el último Informe Especial del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) sobre un calentamiento global del 1.5°C como límite no es real, y lo es”. Cada uno de los datos y las cifras que acompañan sus presentaciones tienen un respaldo científico.

Foto: UNFCCC

2. Hay falta de voluntad política

“Ésta es una COP difícil. El período entre el Acuerdo de París en 2015 y la mejora en las propuestas de reducción de emisiones de los países en 2020 es crítico. Acá hay que adoptar el reglamento para implementar el Acuerdo y avanzar en los principios de transparencia”, se expresa en territorio de un país como Polonia donde el 80% de la electricidad procede de la quema de carbón, una de las fuentes más contaminantes.

Al respecto, Al Gore vislumbra el debido rumbo: “Necesitamos políticas que dejen de subsidiar la quema de combustibles fósiles y que promuevan la aceleración de la transición. Seguimos subsidiando más a los combustibles fósiles que a las energías renovables. Y hay una definición para eso: es demente”.

Como estadounidense y ex representante político de su país, le es inevitable hacer mención a la actual Administración de Washington bajo Donald Trump, a quien considera como “la cara visible del negacionismo del cambio climático en el mundo”. Pero, al respecto, emite un mensaje para quienes están desesperanzados con su gobierno: “Más allá de su decisión, los Estados Unidos recién podrán salirse del Acuerdo de París un día después de las próximas elecciones presidenciales. Mientras tanto, debemos continuar con nuestro trabajo para implementar las políticas que necesitamos”.

Foto: UNFCCC

3. La revolución sustentable está en marcha

¿Hay esperanza al final del camino? Para Al Gore sí, y ya estamos recorriendo ese rumbo. “Las instalaciones de energía solar crecen mientras bajas sus costos de inversión”. De hecho, él mismo ejemplifica con su propio país: “La industria en la que está creciendo más rápido el trabajo es la solar. La segunda es la técnica en turbinas eólicas. Se trata de una revolución sustentable que está basada en nuevas herramientas”.

“Es un movimiento que no para, pero no lo estamos haciendo con la rapidez que necesitamos”, advierte el ex vicepresidente de Estados Unidos y reflexiona: “El cambio climático hace sentir sus efectos más rápido que lo que nosotros estamos actuando. Nos estamos quedando sin tiempo”. Y si la revolución ambiental viene de la mano de la energía solar y la eólica, para él también la revolución política vendrá en un sentido circular: “Cualquiera que dude que las decisiones que estamos tomando nosotros, los seres humanos, tienen un profundo impacto; recuerde que la voluntad política es, en sí misma, una fuente renovable”.   

A pesar de tantos años de frustraciones por las decisiones políticas, a sus 70 años Al Gore se sigue subiendo a los escenarios para hablar sobre la importancia de actuar ante el cambio climático. ¿Qué le da esperanza para continuar? “Todos los que están ahí escuchándome, todos los que son parte de un movimiento global. Las generaciones jóvenes están demandando un mundo mejor. Estamos en las primeras etapas de una revolución sustentable”.

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Sie7e Párrafos | 14 de diciembre

Libro de iniciación para feministas y, sobre todo, para quienes todavía no lo son

Economía Feminista
Mercedes D’Alessandro
Sudamericana

Selección y comentario por Agostina Mileo, comunicadora científica y Doctoranda en Historia y Epistemología de la Ciencia. Editora de la sección de ciencia y coordinadora general de la campaña #MenstruAcción en Economía Femini(s)ta. Autora de “Que la ciencia te acompañe (a luchar por tus derechos)” (Debate, 2018). Es conocida en Twitter como La Barbie Científica (@Bcientífica).

Uno (mi comentario)

Economía Feminista es un libro iniciático. No tiene la solemnidad ni la explosión iracunda de esos textos que llamamos “fundacionales”, esos manifiestos hechos argumento de aquellas que sentaron las bases para entender que la desigualdad de género es constitutiva del ordenamiento social. En cambio, tiene el aplomo, la claridad y la dosis de ironía de aquella que, subida a hombros de gigantes, puede mostrar el presente como el resultado de un recorrido histórico y mirar hacia el futuro. Lo que Mercedes propone es usar su dominio como prisma para vernos a nosotras mismas en un sistema que excede nuestras decisiones personales y a la vez las condiciona, la economía como una disciplina determinante de nuestros roles, trabajos y anhelos. Pero, sobre todo, propone un punto de partida, una lectura hacia muchas otras, un feminismo como práctica que se construye colectivamente y a lo largo de la vida.

Dos (la selección)

“Pero el desafío más grande es entender el entramado de relaciones en que nos movemos. Romper el techo de cristal a costa de la explotación de las trabajadoras domésticas no suma en nuestro camino hacia la igualdad. Tener más trabajo a costa de verse confinado a una mayor precarización y bajos salarios tampoco es muy alentador. Convertirnos en una colección de zombies sobrevivientes a la crisis, cada vez con las ropas más raídas y las cabezas más explotadas no es una opción”.

Tres

“Además, como pocas veces (o nunca) hay un varón como niñero o fregando pisos y platos, se perpetúa la idea de que los cuidados (del hogar, niños y mayores) son cosa de mujer. Bowman y Cole (2009), de la Universidad de Chicago, plantean que la salida de este laberinto no pasa por condenar la contratación de mujeres para trabajos domésticos sino más bien por empezar a reconocer y valorar estas tareas, profesionalizarlas, a fin de mejorar la forma en que todos las percibimos y también la calidad con la que se realizan. Pero la valoración en nuestra sociedad está puesta en el salario; por tanto, si queremos que la labor de las empleadas domésticas o niñeras tenga mejores condiciones, necesita tener salarios más altos. Y aquí radica el problema para las mujeres profesionales de clase media: en países con grandes desigualdades sociales es más fácil encontrar mujeres pobres y con poca educación dispuestas a trabajar en una casa por poco dinero. Revalorizar el trabajo doméstico implica volverlo más caro. A las familias de medianos ingresos les viene bien pagar sueldos bajos, ¡de otro modo no podrían acceder a ellas!, ¡y sin ellas no podrían salir a trabajar!”.

Cuatro

“La lucha contra la pobreza es una lucha contra el lado oscuro del capitalismo, ese que genera a su paso ejércitos de población sobrante que vive marginada. Aquí es donde cobra relevancia la discusión central de la economía en torno a la desigualdad: ¿puede el capitalismo por sí mismo cerrar la brecha entre ricos y pobres? A esto podemos agregarle: ¿puede el capitalismo por sí mismo cerrar las brechas de género? Las respuestas no son muchas, se restringen a sí, no o quizá. Sin embargo, qué hacer ante cada una nos lleva a nuevos caminos, opciones y estrategias”.

Cinco

“Además de los prejuicios en torno a las capacidades de las mujeres para hacer ciencia, están los prejuicios sobre si las científicas pueden “ser mujeres”. Cuando se analiza la estructura familiar de quiénes llegan a los cargos altos en la ciencia (y también en las empresas), encontramos que una gran parte de las científicas en la cúspide de la pirámide son solteras o no tienen hijos, mientras que los varones en ese lugar son casados y tienen varios. Aquí aparecen nuevas preguntas: por un lado, las altas esferas del sistema científico (y del mercado laboral en general) son expulsivas para mujeres madres y eso explica que pocas lleguen; pero por otro lado, se suele suponer que todas las mujeres tienen el objetivo y el deseo de ser mamás”.

Seis

“Incluir no es solo darle un trabajo a alguien sino también darle la posibilidad de una participación más amplia como sujeto de la vida política y económica. Según Blas Radi, investigador en el Observatorio de Género en la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, hay leyes, propuestas e investigaciones de las que las personas trans son objeto pero no son parte de la decisión de objetivos o el análisis de los datos. “Las personas trans ocupan un lugar de marginalidad epistémica incluso en sus propios movimientos. No son productoras de conocimiento. En muchos casos se las invoca más para dar un efecto al discurso que para darles la conducción de sus propias luchas. Quienes conducen, quienes toman las decisiones, en general son personas cis (es decir, que no son trans)”, explica Radi. Este es un punto importante: si de lo que se trata es de una inclusión real, la podemos comparar con la ley de cupo del 30 por ciento para las mujeres en diputados y senadores: no se trató solamente de cubrir cargos con ellas sino de transformar un espacio de participación en el que se puedan canalizar demandas y dar representación a un sector de la sociedad que antes no lo tenía. Lo mismo debería suceder con el cupo para trans”.

Siete

“Todo este lado B del disco de la desigualdad necesita ser explicado. No es algo que omite solamente Piketty, a quien tomo como ejemplo con simpatía y admiración por su trabajo, sino que es un asunto incompleto en la Economía Política como ciencia a lo largo de su historia y también ausente en las charlas de sobremesa. Hace falta pensar y discutir por qué las mujeres tienen tan pocas chances de ser ricas y tantas más chances que un hombre de ser pobres, por qué en la división del trabajo les ha tocado una mayor cuantía de trabajos no pagos (o por qué sus trabajos no se pagan), cómo estas diferencias profundizan la desigualdad en general. ¿Podemos aspirar a un mundo igualitario cuando ni siquiera reconocemos el trabajo cotidiano de millones de mujeres? Es decir, no solo se agregan nuevas dimensiones al debate anterior sino que además se transforman las preguntas que nos podemos hacer. Las relaciones de género -que son construcciones sociales- son un elemento explicativo con demasiada relevancia como para dejarlas al margen”.


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Sociedad | 14 de diciembre

Foto: Juan Mabromata / AFP

El costo humano de la recesión: un tercio de los argentinos y la mitad de los niños son pobres

Este año el porcentaje de argentinos que vive por debajo la línea de la pobreza se disparó 5,4 puntos y llegó al 33,6% de la población. Eso quiere decir que hay 13.600.000 pobres en el país; 2.2 millones más que en 2017. Es la cifra más alta en diez años.

El salto más fuerte fue en la pobreza e indigencia entre los menores de 17. Subió del 44 al 51,7%. Es decir, uno de cada dos niños y adolescentes de la Argentina viven en hogares que no pueden comprar bienes y servicios básicos. La cifra es similar a la que reportó Unicef la semana pasada y es la más alta de toda la serie poblacional considerada.

Los números provienen del muy anticipado informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA que se publicó ayer, y no incluyen la pobreza rural. La recesión y la crisis financiera golpearon fuerte al empleo entre los más vulnerables. Este año se disparó el dólar y la inflación y eso hizo que el poder adquisitivo de los salarios y jubilaciones cayera entre 15 y 20 puntos porcentuales.

“La actual crisis 2018 –a igual que en 2008, 2014 y 2016- no ha sido destructiva del sistema productivo ni financiero formal. Sin embargo, ha sido corrosiva para la micro, pequeña y mediana empresa, así como para los sectores de la economía social”, dice el documento. Y agrega que “persiste un sector micro informal de subsistencia (economía social) de muy baja productividad, alta precariedad y ampliamente extendido”.

Fuente: Observatorio de la Deuda Social Argentina, UCA

Los planes sociales contuvieron la indigencia

El informe de la UCA reveló que gracias a los planes sociales, la indigencia no tuvo cambios significativos a nivel estadístico: actualmente es de 6,1% mientras que en 2017 fue de 5,7%.

Fuente: Observatorio de la Deuda Social Argentina, UCA

En el Gran Buenos Aires es donde hay más pobres. El 43,4% vive bajo la línea de la pobreza y el 8,9% es indigente.

En la Ciudad de Buenos Aires, la pobreza es del 8,9% (subió 1,1 puntos) y un 1,3% es indigente.

Las repercusiones políticas

En el Gobierno temen del impacto electoral de las cifras, ya que Mauricio Macri había pedido que se juzgara su gestión por este indicador: “si cuando finalice mi gestión no bajó la pobreza, habré fracasado”. La Casa Rosada ya se resigna a que no podrá exhibir cifras positivas de cara a las elecciones de 2019.

Alguna de las conclusiones más relevantes del informe

Agustín Salvia, el director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, dijo que el cuarto trimestre de este año debería arrojar índices aún peores. “Para que baje la pobreza es condición necesaria que crezca la economía, pero no es suficiente para resolver la pobreza que tiene dimensiones estructurales”. Y agregó que “sin la creación de nuevos y mejores empleos no hay perspectivas de que baje la pobreza”.

  • El informe advierte que las relativas mejoras materiales y la ampliación de las políticas de protección social durante el último período no han sido suficientes para revertir los niveles de pobreza estructural.
  • La desigualdad estructural se reproduce en la calidad del hábitat y el acceso a agua, energía, servicios de saneamiento y a una vivienda digna. Y la segmentación también opera sobre servicios públicos universales: educación, salud, protección social y seguridad ciudadana.
Opinión | 14 de diciembre

Huawei, el celular low cost al centro de la guerra comercial entre China y EE.UU.

Jeffrey D. Sachs es economista de Harvard y director del Centro de Desarrollo Sostenible en la Universidad de Columbia. The New York Times lo describe como “probablemente el economista más importante del mundo”.

El conflicto de la administración Trump con China tiene poco que ver con los desequilibrios externos de Estados Unidos, los mercados chinos cerrados o incluso el supuesto robo de propiedad intelectual de China. Tiene todo que ver con contener a China al limitar su acceso a mercados extranjeros, tecnologías avanzadas, servicios bancarios globales y quizás incluso universidades de los Estados Unidos.

El arresto de Meng Wanzhou, directora financiera de Huawei, es una peligrosa jugada del gobierno del presidente estadounidense en su creciente conflicto con China. Si (como supuestamente dijo Mark Twain) muchas veces la historia rima, nuestra era recuerda cada vez más al período anterior a 1914. Igual que las grandes potencias europeas de entonces, Estados Unidos, gobernado por una administración decidida a afirmar el dominio estadounidense sobre China, está empujando al mundo hacia un desastre.

El contexto del arresto es sumamente importante. Estados Unidos pidió a Canadá arrestar a Meng en el aeropuerto de Vancouver, donde se hallaba en ruta a México desde Hong Kong, y extraditarla a Estados Unidos. Esa jugada es casi una declaración de guerra de Estados Unidos contra la comunidad empresarial china.

Casi sin precedentes, expone a los empresarios estadounidenses que viajan al extranjero a un riesgo mucho mayor de que otros países tomen con ellos medidas similares.

No es común que Estados Unidos arreste a altos directivos de empresas (estadounidenses o extranjeros) por delitos presuntamente cometidos por las compañías a las que pertenecen; sí lo es que sean arrestados por presuntos delitos personales (como malversación, soborno o violencia).

Es verdad que los directivos deberían ser responsables (incluso penalmente) de las transgresiones de sus empresas, pero comenzar esta práctica con una importante empresaria china, en vez de empezar con los numerosos directores ejecutivos y financieros estadounidenses culpables de actos de esa naturaleza, es una sorprendente provocación contra el gobierno, la comunidad empresarial y el pueblo de China.

El arresto es una excusa de Trump

A Meng se la acusa de violar las sanciones estadounidenses a Irán. Pero hay que analizar su arresto en el contexto de las numerosas empresas (estadounidenses o no) que han violado sanciones de Washington contra Irán y otros países. Por ejemplo, en 2011, JP Morgan Chase pagó 88,3 millones de dólares en multas por violar sanciones de Estados Unidos contra Cuba, Irán y Sudán. Pero a Jamie Dimon no lo bajaron a la fuerza de un avión para ponerlo bajo custodia.

Y además, JP Morgan Chase no es la única empresa que haya violado sanciones estadounidenses. Desde 2010, las siguientes grandes instituciones financieras pagaron multas por ese motivo: Banco de Moscú, Banco de Tokio-Mitsubishi, Banco do Brasil, el Banco Nacional de Abu Dhabi, el Banco Nacional de Pakistán, Bank of America, Bank of Guam, Barclays, BNP Paribas, Clearstream Banking, Commerzbank, Compass, Crédit Agricole, Deutsche Bank, HSBC, ING, Intesa Sanpaolo, JP Morgan Chase, PayPal, RBS (ABN Amro), Société Générale, Standard Chartered, Toronto-Dominion Bank, Trans-Pacific National Bank (ahora llamado Beacon Business Bank) y Wells Fargo.

Ninguno de los directores ejecutivos y financieros de estos bancos infractores fue arrestado y puesto bajo custodia por esas infracciones. En todos los casos, se consideró responsable a la empresa, no a un directivo individual. Tampoco se los hizo responsables de las numerosas infracciones cometidas antes o después de la crisis financiera de 2008, por las que, según un cálculo reciente, los bancos pagaron la asombrosa suma de 243 000 millones de dólares en multas.

En vista de este historial, el arresto de Meng constituye un sorprendente desvío respecto de lo habitual. Sí, que los directores ejecutivos y financieros rindan cuentas, pero empecemos por casa, para evitar la hipocresía, la conducta interesada disfrazada de altos principios y el riesgo de incitar un nuevo conflicto global.

Trump apunta a debilitar la economía china

Es bastante evidente que la acción estadounidense contra Meng es en realidad parte de un intento más amplio de la administración Trump de debilitar la economía china, apelando para ello a aranceles, cierre de mercados occidentales a las exportaciones chinas de alta tecnología y a evitar la compra china de empresas tecnológicas estadounidenses y europeas. No sería exagerado decir que es parte de una guerra económica contra China (y muy imprudente, por cierto).

Huawei es una de las empresas tecnológicas más importantes de China, lo que la convierte en uno de los blancos principales del intento de la administración Trump de frenar o detener el avance de China en varios sectores de alta tecnología.

Las motivaciones de Estados Unidos en esta guerra económica son en parte comerciales (proteger y favorecer a empresas estadounidenses rezagadas) y en parte geopolíticas. No tienen nada que ver con la defensa de la legalidad internacional.

La tecnología 5G está al centro de la disputa

Estados Unidos ha puesto a Huawei en la mira sobre todo por el éxito de la empresa en la comercialización mundial de tecnologías 5G de avanzada; afirma que plantea un riesgo de seguridad concreto porque tiene herramientas de espionaje ocultas en su hardware y software. Pero el gobierno estadounidense no ha dado pruebas que sustenten esta afirmación.

En este sentido, es reveladora una reciente diatriba contra Huawei aparecida en el Financial Times. Tras conceder que “en TIC no puede haber pruebas concretas de interferencia, a menos que uno tenga la suerte de encontrar la aguja en el pajar”, el autor se limita a afirmar que “no se puede correr el riesgo de poner la propia seguridad en manos de un potencial adversario”.

Dicho de otro modo, aunque no podemos realmente señalar una conducta inapropiada por parte de Huawei, de todos modos debemos poner a la empresa en la lista negra.

Cuando las normas del comercio internacional obstaculizan las tácticas mafiosas de Trump, entonces según él son las normas las que tienen que cambiar. Es lo que admitió el secretario de Estado Mike Pompeo en Bruselas la semana pasada, cuando declaró: “Nuestra administración está abandonando o renegociando legalmente tratados, acuerdos comerciales y otros esquemas internacionales desactualizados o perjudiciales que no sirven a nuestros intereses soberanos o a los intereses de nuestros aliados”. Pero incluso antes de salir de estos acuerdos, el gobierno de Trump los está destruyendo con acciones imprudentes y unilaterales.

El inédito arresto de Meng es incluso más provocador porque se basa en sanciones extraterritoriales de los Estados Unidos, es decir, en la afirmación de que Estados Unidos puede ordenar a otros países que dejen de comerciar con terceros, como Cuba o Irán. Pero sin duda Estados Unidos no toleraría que China o cualquier otro país les diga a las empresas estadounidenses con quién pueden o no pueden comerciar.

La fiscalización de sanciones referidas a actores no nacionales (por ejemplo, sanciones estadounidenses a una empresa china) no debería quedar en manos de un solo país, sino del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a través de acuerdos alcanzados en su seno.

En ese sentido, la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad exhorta a todos los países a eliminar las sanciones contra Irán, como parte del acuerdo de 2015 sobre el programa nuclear iraní. Pero ahora Estados Unidos (y sólo Estados Unidos) niega la competencia del Consejo de Seguridad en estos temas. La administración Trump, no Huawei ni China, es la mayor amenaza actual a la legalidad internacional y con ella a la paz mundial.

Traducción: Esteban Flamini

Jeffrey D. Sachs es profesor de Desarrollo Sostenible, profesor de Gestión y Política Sanitaria y director del Centro de Desarrollo Sostenible en la Universidad de Columbia. También es director de la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.
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