Sociedad | 14 de noviembre

Intervención por Pablo Domrose

Qué es el género indefinido y por qué llegó para quedarse

El 2 de noviembre pasado, María Carolina González Devesa, de 32 años, se convirtió oficialmente en Carolina Gerónimo González Devesa: a un nombre de mujer y a uno de varón se sumó, en su documento y en su partida de nacimiento, la categoría indefinida de sexo.

Ocurrió en Mendoza, donde el Registro Civil procedió con una una resolución administrativa enmarcada en la Ley de Identidad de Género. Y fue el primer caso de sexo indefinido en el mundo. Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de “género indefinido”?

Hay mucha gente que no se siente ni hombre ni mujer, y ni siquiera trans. De hecho, en el Grupo de Atención a Personas Transgénero del Hospital General de Agudos Carlos G. Durand (uno de los pocos hospitales que en la Argentina atiende este tema), la consulta por el género indefinido o fluido es la que, en los últimos tiempos, más ha crecido entre los adolescentes, y hoy ocupa entre un 15% y un 20% de todas las consultas que se registran allí.

Frente a esta realidad, las taxonomías son escasas: el género ha pasado a ser flexible y su condición binaria ya parece algo de los tiempos del Arca de Noé.

“Soy una persona de género fluido, gender fluid nos dicen”, escribe SaSa Testa en el libro Soy Sabrina, soy Santiago: Género fluido y nuevas identidades, que es la primera autobiografía de una persona no binaria publicada en la Argentina. “Como sea, no me autopercibo ni totalmente mujer ni totalmente varón. Me chupa un huevo si, cuando me cruzan por ahí, me ven XX o XY o andrógino”.

SaSa Testa. Gentileza: Editorial Planeta

“Correrse del binario y saber que no se es ni hombre ni mujer”, dice ahora SaSa Testa, “te hace dar cuenta de que el mundo en sí mismo está pensado de una manera binaria, con una lógica dicotómica, que hace que estés adentro o afuera de algo”.

SaSa nació como Sabrina Betania pero más tarde se asumió como Santiago Nicolás Testa. Tiene 33 años, da clases de Castellano, Literatura y Latín, y ya había publicado antes otros dos libros. Aunque el mundo siempre espera definiciones, SaSa asegura que una persona puede elegir no darlas. En su libro escribió: “¿Qué lugar nos queda para lxs que no estamos a gusto ni allá ni acá? Me cuestan las certezas. La contradicción permanente también es una forma de habitar el mundo. No le debo a nadie la coherencia”.

El trámite que se siguió en el caso de Mendoza fue el mismo que en cualquier otro de cambio de identidad de género. “Cuando completó el formulario, le aconsejé que en el apartado de sexo pusiera: Ninguno, conforme me habilita la Ley de Identidad de Género”, dice Eleonora Lamm, la subdirectora de Derechos Humanos de la Suprema Corte de Justicia de la provincia, que acompañó a la persona que protagonizó este caso.

Luego del capítulo mendocino, dos diputadas nacionales (Silvia Horne y Lucila de Ponti, del Movimiento Evita) presentaron un proyecto para eliminar la categoría “sexo” de todos los documentos de identidad y papeles oficiales. “El Estado debe respetar el género autopercibido de acuerdo a cómo lo siente cada persona”, se lee en el texto.

La creciente liberalización de las identidades pone en jaque al sistema administrativo público: pensiones, salud y elecciones son sólo tres áreas, entre muchas, ordenadas de un modo binario. “Poco a poco se podrá ir demostrando que la categoría legal del sexo carece de sustento jurídico”, dice Eleonora Lamm.

“La categoría sexual no se corresponde con la Ley de Identidad de Género, que habla de ‘género’ y no de ‘sexo’. Por ende, no hay inconveniente en otorgar derechos sobre la base de otras pautas, o de ninguna pauta, o sin tener en cuenta el sexo”, dice Lamm. Cada área deberá adaptarse, y la jubilación se podría otorgar sobre la base de los años trabajados.

Alexis pasa música y tiene una línea de ropa.

Alexis tiene 22 años y no nació con este nombre, sino con un nombre femenino que hoy define como su “deadname”. De hecho, la única condición que puso para darme una entrevista fue que no le pregunte aquel primer nombre. “Ese otro nombre es como si fuera de otra persona”, dice. “Y no sé quién es esa otra persona”.

Ahora ocupa sus días trabajando en su propia línea de ropa, pero eso no le da mucho dinero y siente la precarización de una persona trans. Algunas noches organiza encuentros en los que pasa música. Desde que era una niña fue consciente de que había ciertas actividades de nena que le gustaban (jugar con muñecas y maquillarse) y también otras de nene (patear una pelota o mover autitos), pero recién a los 16 años, gracias a lo que encontró en Internet, comprendió que existían vivencias del género no clásicas.

Luego, en fiestas queer como Brandon, Eyeliner y Turbo, pero también en Facebook, tumblr y reuniones “marica-queer”, vislumbró lo que llama “un escape del mundo cis heternormado” y conoció a muchas de sus amigas trans, fluidas y no binarias que le dieron empoderación y contención en momentos confusos, difíciles.

“Yo no me siento una chica, pero tampoco quiero ser del todo un chico”, dice Alexis. “Me muestro acorde a mis ganas y defino mis tiempos de fluctuación de un género a otro. Hay puntos del espectro que me gusta habitar más tiempo que otros”.

Hace un tiempo inició un tratamiento de reemplazo hormonal que le produjo cambios en la voz, en el vello corporal y en la contextura física. No lo hizo para verse completamente como un varón, sino para explorar ese territorio incierto que existe en su propio cuerpo. “Se siente como muchas emociones juntas”, explica. “Es gratificante porque me veo como creo que soy, con mis estándares de belleza, en un cuerpo no binario. Así quise construirme. Pero también da miedo. Porque cuando cambiás tu imagen te exponés a violencias y discriminaciones para las que nadie te prepara”.

Alexis eligió su nombre por su cualidad unisex. Y también eligió un segundo nombre, Perseo, porque significa “destruir”. “Tuve que destruir muchas cosas para ser quien soy ahora”, dice.

Adrián Helien, médico psiquiatra y director del GAPET (Grupo de Atención a Personas Transgénero), en el Hospital Durand. Foto: JS.

Al mismo tiempo que en Mendoza se labraba ese primer documento de identidad de sexo indefinido, el género fluido se consolidó como uno de los grandes temas en el XXV Simposio de la Asociación Mundial de Profesionales de la Salud Transexual, que se celebró en Buenos Aires. Y también será un tema principal en el próximo Congreso Argentino de Psiquiatría, en Mar del Plata, en abril del año que viene.

“Es el gran tema”, dice Adrián Helien, médico psiquiatra, director del Grupo de Atención a Personas Transgénero (del Hospital Durand) y autor del libro Cuerpxs equivocadxs: Hacia la comprensión de la diversidad sexual (en coautoría con la periodista Alba Piotto). “Hay que deconstruir las categorías binarias aunque puedan ofrecer un carácter tranquilizador: el género no soporta las clasificaciones estancas”.

En su sala de consultas, Helien acompaña a los pacientes en su búsqueda. “Algunos hacen un tratamiento hormonal, otros no”, dice. “La solución tiene que ser a medida de cada uno. Se trata de la diversidad corporal y de las distintas conformaciones corporales. Sin extremos”.

Dentro de lo incierto, es claro que estamos viviendo un radical cambio de época y que no hay vuelta atrás. “En lugar de insistir en que los hombres y las mujeres pueden ser y pueden hacer cualquier cosa, yo y otras personas no binarias nos preguntamos por qué sólo categorizamos a las personas como mujeres y hombres”, escribe, en un artículo titulado Why be nonbinary? (publicado en aeon), el profesor de Yale Robin Dembroff.

Sigue: “Las preguntas por las categorías que deben guiar nuestra vida social no pueden responderse describiendo el mundo, porque lo que en realidad preguntan es cómo debemos describir el mundo. Son preguntas normativas. Los filósofos han discutido durante mucho tiempo las razones por las cuales algunas categorías son mejores que otras. Las identidades no binarias nos obligan a colocar las categorías binarias de género bajo un escrutinio similar a las consideraciones morales y políticas. Debemos preguntarnos no solo cuáles son estas categorías, sino también si debemos continuar usándolas, y por qué”.

SaSa Testa, a su modo, lo dice más crudo: “Al principio, cuando no podía verbalizar casi nada de esto, quizás era un poco más condescendiente con los demás. Ahora, en cambio, no puedo dar más definiciones que ésta: no soy ni hombre ni mujer”.

Sociedad | 13 de noviembre

El rap contra la adversidad

Alfonso Mendoza, también conocido como “Alca”, es cantante de rap y nació sin piernas. Su discapacidad es producto de una condición llamada agenesia femoral, donde el fémur no se desarrolla en la gestación. Es uno de los millones de venezolanos que han cruzado la frontera colombiana huyendo de la crisis económica y humanitaria de su país. Hoy gana la vida con sus interpretaciones en los buses de Barranquilla.

Hace muchos años, Mendoza decidió que prefería movilizarse en patineta y no volvió a usar su silla de ruedas. Practica deportes extremos, da conferencias a jóvenes en situaciones vulnerables y se ha convertido en un ejemplo de cómo superar la adversidad.

Foto: Raul Arboleda / AFP

El fotógrafo Raúl Arboleda de AFP ganó el segundo premio de la categoría Picture Story/Essay del prestigioso Atlanta Photojournalism Seminar por este reportaje gráfico sobre Alfonso Mendoza.

Foto: Raul Arboleda / AFP
Sociedad | 13 de noviembre

Unicef advirtió que el encierro de adolescentes castiga a los pobres y es ineficaz como sanción

El organismo de la Naciones Unidos relevó las condiciones en las que viven los adolescentes encarcelados en centros de detención del país y llegó a la conclusión de que se trata de una “medida sancionatoria ineficaz para cumplir con los fines educativos y de reinserción social”.

El estudio expone que durante el encierro suelen ser maltratados y viven en condiciones ilegales. Además advierte que es un método de sanción “selectivo” porque la mayoría de los adolescentes recluidos vienen de hogares pobres, vivieron en la calle o no iban a la escuela.

Cómo llegaron a esas conclusiones. Unicef encuestó a 508 adolescentes, lo que representa el 40% de los 1305 detenidos del país que atraviesan algún conflicto con la ley penal.

Las encuestas se hicieron buscando que sean representativas del universo total, de forma tal que se pudiese establecer un diagnóstico. El trabajo ya está online y puede ser consultado.

Crédito: ©UNICEFArgentina / Pepe Mateos

Cuál es la trayectoria de los adolescentes. El informe es concluyente respecto a que las detenciones recaen sobre quienes durante su infancia y adolescencia fueron vulnerados en sus derechos elementales.

  • El 94,3% son varones, y 7 de cada 10 tiene 16 o 17 años.
  • La mitad no iba a la escuela cuando los encerraron. Y el 77% había repetido.
  • 1 de cada 3 chicos encerrados llegó a vivir en la calle.
  • Un 14% pasó por un hogar porque sufrió violencia y maltrato en su casa.
  • El 61% empezó a trabajar cuando tenía menos de 16 años, la mayoría en albañilería.
  • La mitad de los chicos consumió cocaína y psicotrópicos (pastillas). Y 23%, pasta base.
  • 1 de cada 4 adolescente tiene al menos un hijo a cargo.
  • Solo el 40% dijo haber recibido alguna ayuda del Estado en la casa donde se crió.

“El sistema de justicia juvenil es claramente selectivo”, advirtió Hernán Monath, especialista en Protección de Derechos y Acceso a la Justicia de Unicef. “El estudio muestra que los adolescentes que ingresan a los centros son los que tienen mayor vulnerabilidad y menores recursos para enfrentar tanto los riesgos sociales como el proceso penal, y eso determina que se los encierre”, agregó.

Monath fue categórico respecto del rol del Estado antes y durante el encierro: “Hay una ausencia marcada del Estado para garantizarles tempranamente derechos básicos, pero una intervención férrea a través del sistema penal y las medidas de encierro cuando se les imputa haber infringido la ley”, explicó.

Qué ocurre durante el encierro. Como la mayoría de los adolescentes no pudo acceder a derechos fundamentales (como casa, afecto y educación), Unicef resaltó que es necesario que los centros restituyan esos derechos. Sin embargo, en gran medida ocurre lo contrario:

  • El 30% fue maltratado durante el encierro, principalmente física y verbalmente. Mayormente señalan al personal de seguridad. Y el 89% afirma que no pudo hacer ninguna denuncia.
  • Entre quienes sufrieron maltrato, el 3,2% aseguró que le suspendieron las comidas.  
  • El 27% no va a la escuela durante el encierro.
  • El 54% nunca habló con el juez que lleva su causa y el 71% no sabe cuánto permanecerá recluido
  • Casi la mitad de los detenidos dijo que la comida era insuficiente.
  • El 48,3% de los detenidos es reiterante.

Por qué es importante el estudio. Para tener un diagnóstico respecto de cuál es el trayecto de los adolescentes detenidos y en qué condiciones están. Además, permite discutir políticas públicas con información.

“En el debate público sobre la reforma pendiente del sistema de justicia juvenil argentino, se suelen escuchar argumentos que señalan la necesidad de aumentar las sanciones penales, incluyendo las medidas privativas de libertad, como estrategia adecuada para mejorar su efectividad. Sin embargo, estos argumentos no presentan en ningún caso evidencias que permitan establecer la relación entre el aumento de las penas y el logro de los objetivos de inserción social y posterior desistimiento por parte de las y los adolescentes que cumplen sanciones privativas de la libertad”, argumentó Ana de Mendoza, representante de Unicef en la Argentina.

Qué propone Unicef.

  • Se deben aplicar políticas públicas para garantizar la igualdad de oportunidades y evitar que derechos fundamentales no estén asegurados en los niños y adolescentes.
  • Promover un sistema de justicia juvenil especializado, centrado en la prevención del delito y en las causas que podrían originarlo.
  • Impulsar medidas alternativas, como mediaciones, reparación de daño, probation, entre otras herramientas.
  • Crear y fortalecer mecanismos de supervisión y monitoreo de los centros de encierro.
  • Reforzar los programas que acompañen el egreso y permitan el trabajo articulado con las familias.
  • Destinar recursos públicos suficientes al trabajo con adolescentes.
Sociedad | 13 de noviembre

Ilustración por Pablo Domrose

7000 artesanos del país necesitan vender sus tejidos y ya hay una manera de contactarlos directamente

Berta Ponce tiene el telar a la sombra de un algarrobo porque en Santiago del Estero siempre hace calor. Aprendió a tejer viendo a su mamá y su mamá aprendió de su abuela. Lleva 50 de sus 64 años hilando lana de oveja y tejiendo.

Su especialidad son los ponchos e imagina “un milagro”: fantasea con que ahora que su celular está en un registro online de artesanos textiles, un grupo de folklore la llama y le encarga seis ponchos. Tendrá trabajo para un año y compensará lo “justo” que vive con la jubilación mínima. Se sentará a tejer “como lo hacía mamá, en el lugar más fresquito, debajo del algarrobo”.

Berta vive en el campo, en Villa Atamisqui, a 120 kilómetros de la capital santiagueña. Es una de los 6.900 artesanos y artesanas -95% son mujeres- que fueron identificados e incluidos en un registro de hilanderos y tejedores del país que sirvió para armar una plataforma desde la que cualquier persona puede contactarlos.

Los objetivos son varios: darle visibilidad a su trabajo, apuntalar sus economías familiares y fomentar el trabajo en red. En la medida que se logren esas pautas, se podrán sostener cadenas productivas regionales y será más sencillo preservar oficios tradicionales de gran patrimonio cultural.

Berta Ponce teje en Santiago del Estero. Usa un telar “plantado” o sujeto con palos fijos a la tierra. Foto: ReNATRA

“Intentamos darle voz a artesanos que trabajan de manera silenciosa y que por lo general están ocultos debajo de los intermediarios”, asegura Sofía Marré, del Centro Textil del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que trabajó en el armado del registro junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Secretaría de Cultura de la Nación.

Marré explica que el Registro Nacional de Artesanos Textiles de la República Argentina (ReNATRA) no tiene antecedentes en el país y crea un canal directo con el consumidor. “El artesano va a tener que aprender a administrar y negociar con quien los llame, pero achica el camino y le abre puertas para darse a conocer en el mercado, que pueden ser empresas, diseñadores o particulares”.

Fuente: ReNATRA

Contactá a un artesano

El primer aporte del registro es saber dónde están los artesanos y quiénes son: cómo se llaman, en qué parajes viven, cómo se los puede contactar y qué tipo de tejido o hilado hacen.

“Yo hago el hilado del vellón de oveja en un rueca, que es una máquina de pie. Y después sé tejer en telar de cintura y a dos agujas”, cuenta Lucrecia Cruz, que nació en Salta y ahora, a os 57 años, vive en Huacalera, muy cerca de Tilcara, en Jujuy.

Lucrecia es aimará, aprendió el oficio de su mamá y teje en grupo junto a otras 10 personas. “Hacemos guantes, mantas, pie de camas y alfombras. Le vendemos a gente que después lo vende en Buenos Aires. También vamos a ferias. Pero el oficio se está perdiendo. Lo que necesitamos son más pedidos. Nosotras podemos hacer hasta 20 piezas más por mes”, asegura y cuenta que ya tienen un perfil en Facebook.

Lucrecia Cruz compra el vellón de oveja y hace el hilado con la rueca. Teje mantas, alfombras y pie de camas en Huacalera, Jujuy. Foto: Familia Cruz

El relevamiento se empezó a trabajar en 2013 y no es definitivo, ya que se amplía a medida que se logra ubicar o se suman espontáneamente más artesanos. Hay criollos, como Berta; comunidades de pueblos originarios, como Wichí o Qom; colonias de inmigrantes europeos, como en el Litoral; y también artesanos urbanos.

“Dentro del rubro artesanos, el textil es el más numeroso del país. Son mucho más que los orfebres o los que trabajan la madera o el cuero”, asegura Roxana Amarilla, directora del Mercado Nacional de Artesanías Tradicionales de la Argentina (MATRA), que depende de la Secretaría de Cultura.

Roxana reconoce que no saben exactamente cuántos artesanos textiles hay en el país ni cuánto aportan al PBI. “Esa información es una deuda pendiente”, dice y resalta que el registro es un primer paso. Afirma que ayudar a sostener el trabajo que hacen estos 6.900 artesanos es ayudar a sostener una “manifestación viva de la cultura”.

El registro logró reunir artesanos de todas las provincias. Formosa (1.371 artesanos) Neuquén (792), Salta (511), Buenos Aires (489), Río Negro (432) y Chubut (386) son las que más artesanos relevados tiene.

Sobre el tipo de fibras, la mayoría trabaja con lana de oveja y camélidos, como llamas, guanacos y vicuñas. Aunque también hay algunos, como las artesanas wichí, que usan vegetales, como el chaguar, que es una planta fibrosa con las que tejen las carteras conocidas como yica.

Arte y Esperanza es una ONG que desde 1986 compra y vende artesanías hechas por comunidades de pueblos originarios en dos locales, uno en San Isidro (provincia de Buenos Aires) y otro en el barrio porteño de San Telmo. Trabaja con 500 artesanos de pueblos Qom, Wichí, Pilagá, Kolla, Mapuche, Guaraní, Diaguita y Chané. Y tienen un catálogo online:

Mirá el catálogo de productos

“Lo que hacemos es comprarles sus productos a un precio justo y así acompañar el desarrollo y reconocimiento cultural. De hecho, pagamos los productos por adelantado. Por eso creemos que visibilizar su trabajo con este registro es importante”, considera Sebastián Homps, vocero de la ONG, que en lo que va del año invirtió $1.200.000 en la compra de artesanías, un 15% textiles.

La ONG Arte y Esperanza le compra a un precio justo las producciones de 500 artesanos de comunidades de pueblos originarios. Foto: Arte y Esperanza

La importancia productiva de la actividad artesanal textil se basa en que son muchos los actores que participan. En la obtención de la materia prima intervienen criadores de animales, esquiladores y transportistas. También hay personas que trabajan en el armado de las herramientas, como el telar y sus partes. Y dentro de ese proceso, algunos aportan maderas.

En el hilado y en el teñido se suman nuevos roles, incluso niños y niñas que hilan an­tes de saber tejer. En los distintos momentos de la ejecución del tejido, suele haber mujeres u hombres que tienden la urdimbre y combinan los colores en el momento del armado de la urdimbre. Luego hay quie­nes simplemente pasan la trama para armar el tejido.

“Esa trama social sustenta la actividad textil y, a su vez, es la actividad textil la que, en gran par­te, genera profundas relaciones sociales que suelen extenderse no solo a lo largo de una familia sino a lo largo del pueblo y de una región”, analiza la investigadora del Conicet, Cecilia Pérez de Micou en el libro “Reflexiones sobre las artesanías argentinas”.

Por eso el producto textil es reconocible como originario de un lugar aunque aparezca en otro muy alejado. Estos textiles son un sello de origen, una marca de identidad que está relacionada con la aceptación tácita de todos y cada uno de los que intervienen, sigue Pérez de Micou.

Tapiz del monte de la artesana Negucha Mendoza, en Catamarca. Foto: ReNATRA.

En general, la mayoría de los artesanos hacen, en paralelo, alguna actividad. Tienen cultivos o crían animales. O tienen un empleo público de medio tiempo. Pero también hay excepciones en las que la producción de artesanía textil es el principal sostén de la economía familiar: pasa en pueblos como Londres (Catamarca), Iruya (Salta), Victorica (La Pampa) o Valcheta (Río Negro), por citar algunos.

Para Mario Vucetich, un porteño de 67 años, las artesanías textiles fueron (y son) su sustento de vida desde los 19 años. Mario es autodidacta y tiene su taller en La Paternal. “Mal no me fue. Tengo mi casa, mi auto y crié a mi hijo. Yo lo que hago son artesanías urbanas, pero con la misma técnica del telar europeo que introdujeron los españoles en el 1700”, cuenta.

Cuando alguien le pregunta cuánto tarda en hacer una manta de unos 2 metros cuadrados, tiene una respuesta armada que ayuda a explicar por qué es necesario visibilizar su trabajo, que sea rentable y que encuentre herederos de ese saber: “Me preguntás eso y te digo que tardo 40 años. Ese es el tiempo que me llevó aprender a preparar la urdimbre, enhebrar 2 mil hilos y tejer en un telar del 1700”.

Sociedad | 13 de noviembre

Alicia Caballero: “Nada impide que una mujer se destaque en su vida profesional si se lo propone”

Para la decana de Económicas de la UCA, hay características propias de la mujer le dan un sesgo diferencial a las propuestas de política económica pero las empresas aún deberían tomar nota para adoptar sistemas laborales compatibles con la maternidad.

Sociedad | 12 de noviembre

Ilustración por Pablo Domrose

Defensor del Niño: el martes vence el plazo para que se anuncie el candidato final

Mañana, 13 de noviembre, vence el plazo para que la Comisión Bicameral del Congreso Nacional a cargo de designar el Defensor del Niño anuncie la persona elegida para ocupar el rol.

“Es la culminación de un proceso muy exhaustivo de selección, y es importante que el martes se dé a conocer el o la candidata final, porque de no ser así hay un riesgo de que este año no se llegue a designar la figura”, dice Dalile Antúnez, co-directora de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ).  

La designación del Defensor del Niño se encuentra pendiente desde septiembre de 2005, cuando el Congreso Nacional sancionó una ley creando la figura, que tiene como objetivo “velar por la protección y promoción de sus derechos consagrados en la Constitución Nacional, la Convención sobre los Derechos del Niño y las leyes nacionales”.

Luego de que la Comisión Bicameral anuncie el nombre del candidato seleccionado, ambas cámaras del congreso deberán aprobar con mayoría simple la designación. 

“Quedan pocas sesiones legislativas este año, por eso se requiere un compromiso político fuerte con saldar de una vez por todas la deuda con la infancia”, dice Antúnez.

Enviá un Tweet a las representantes de la Comisión Bicameral

¿Querés saber más? Leé esta nota en profundidad sobre la deuda del Congreso con los 14 millones de niños, niñas y adolescentes argentinos.

Sociedad | 8 de noviembre

Los bancos de alimentos tendrán una app que ayudará a sumar donaciones

Qué pasó. Más de 50 representantes de bancos de alimentos del país se reunieron la semana pasada en Tucumán para potenciar el trabajo en red y analizar las oportunidades de rescate de alimentos que se abren a partir de la reciente aprobación de la ley Donal, que incentiva las donaciones de alimentos.

En este sentido, se presentó un plan para incorporar una aplicación que permita conectar fácil y rápidamente a quienes tienen alimentos para donar con los bancos de alimentos. El trabajo lo hará la Red Argentina de Bancos de Alimentos (REDBdA) y Nilus, una organización sin fines de lucro que aplica tecnología y modelos de economía colaborativa para reducir las pérdidas y los desperdicios de alimentos.

Nilus ya creó una plataforma de crowdsourcing –como se conoce a la colaboración masiva en Internet para resolver un problema– que funciona a través de geolocalización. En ella, las empresas o supermercados avisan que están por desechar alimentos y Nilus le ofrece estos alimentos a los comedores de su red.

Por qué es importante. Los referentes reunidos en Tucumán trabajaron sobre las nuevas oportunidades de rescate de alimentos que se abren a partir de la aprobación de la ley.

Según estimaciones de la red, la nueva normativa permitiría pasar de rescatar 9 millones de toneladas de alimentos a 30 millones de toneladas; aumentar de 2.100 a 5.000 el número de organizaciones comunitarias que reciban las donaciones; y extender las personas beneficiarias de 300.000 a 800.000.

Unos 50 representantes de bancos de alimentos se juntaron en Tucumán. Crédito: REDBdA

El Encuentro Nacional de Bancos de Alimentos se hizo el 30 y 31 de octubre, fue organizado por la red y  tuvo como anfitrión al Banco de Alimentos de Tucumán.

“La red tiene como misión potenciar el trabajo conjunto de los bancos de alimentos para reducir el hambre, la malnutrición y el desperdicio de alimentos en nuestro país. El enorme volumen de alimentos que se pierden y desperdician en la Argentina cada año mientras 1 de cada 5 niños no accede a los alimentos que necesita, nos desafía a multiplicar el impacto”, aseguró Natascha Hinsch, directora ejecutiva de la REDBdA.

Quiénes conforman la red. Agrupa a 15 bancos de alimentos, 3 en formación, 2 iniciativas y 2 organizaciones adherentes, por lo que tiene presencia en 11 provincias. Fue creada en 2003 como una iniciativa para potenciar el trabajo conjunto, acompañar su desarrollo, fomentar la creación de nuevos bancos y favorecer alianzas estratégicas que contribuyan a la construcción de una Argentina bien nutrida y sin hambre. Además es miembro certificado de The Global Foodbanking Network.

Cómo colaborar. Hay diferentes maneras de sumarse a la misión de la red. Donando dinero, ya que por cada $13 distribuimos 8 platos de comida a quienes pasan hambre. Pero también se puede ayudar como voluntario, acercando donaciones o ofreciéndose como transportista. 

Querés colaborar. Encontrá el banco más cercano a tu casa en el sitio de la red:

Quiero colaborar

Sociedad | 8 de noviembre

Cómo impactaría en Buenos Aires el proyecto de Código Urbanístico que debate la Legislatura

Esta semana terminaron, en la Legislatura, las audiencias públicas por el nuevo Código Urbanístico de la ciudad de Buenos Aires (y por el Código de Edificación que lo acompaña), que reemplazará al de 1977, aún vigente (aunque con modificaciones en 1989 y 2000).

Pero aún no hay consenso acerca de su efectividad: para algunas voces críticas, el código (que según el Gobierno de la Ciudad es un instrumento de planificación urbana que regula y ordena el tejido y los usos del suelo urbano) no es todo lo bueno que podría ser.

El código tiene diferentes funciones: establece qué, cómo y dónde se puede construir, y regula la actividad del sector constructor privado en “armonía” (cita textual) con el espacio público. En definitiva, el código es el marco clave para determinar cómo crecerá la ciudad en el futuro. ¿Más? Leelo acá.

La Legislatura de la ciudad deberá votar en las próximas semanas a favor o en contra de un proyecto que trabaja sobre cinco ejes, que son cinco problemáticas. Muchos especialistas, algunos a favor del proyecto oficial y otros en contra, coinciden en que estos ejes merecen un debate; sin embargo, hay diferentes opiniones en torno a cómo avanzar sobre ellos.

  1. Ciudad homogénea: las alturas máximas de cada cuadra estarán igualadas.
  2. Mixtura de usos: los barrios serán, a la vez, residenciales, comerciales, industriales y mucho más.
  3. Cuidado del patrimonio histórico: se crearán herramientas para promover la puesta en valor.
  4. Ciudad verde y sustentable: se incorporarán técnicas como riego hídrico.
  5. Ciudad integrada: las villas miseria serán urbanizadas.

Una de las preguntas más discutidas es ¿qué se puede construir? El nuevo código propone una ciudad homogénea; o sea, con altura fija para los edificios de la misma cuadra, y con alturas máximas en avenidas, calles y pasajes. De hecho, habrá seis alturas máximas.

Esto significa que la ciudad será (un poco más) previsible porque los vecinos sabrán qué altura máxima se podrá construir en su cuadra. Se busca más simpleza y claridad al eliminar los parámetros matemáticos (FOT: Factor de Ocupación Total; FOS: Factor de Ocupación Suelo; tangente) que hasta hoy rigen la ecuación respecto a la altura de los edificios.

El modelo de manzanas de alturas parejas es de tradición europea y, a esta altura, también es un modelo clásico. Basta ver el Ensanche de Barcelona como un caso testigo y aquí se aprecia en los edificios de la Diagonal Norte.

Pero algunas voces críticas se preguntan: ¿es la altura homogénea de por sí algo bueno? París, una ciudad construida en ese modelo, tiene también un modelo para generar irregularidad intencionadamente en su rive gauche (la orilla izquierda del río Sena) y lo mismo ocurre con los proyectos MVRDV en algunas ciudades de Holanda.


Fuente: GCBA

Aunque en septiembre Franco Moccia, el ministro porteño de Desarrollo Urbano y Transporte, dijo que “la Ciudad de Buenos Aires está cada vez más cerca de tener un marco normativo adaptado a los desafíos del siglo XXI”, unas 130 asambleas y organizaciones contrarias al proyecto habían conformado algunos meses antes el Frente por una Planificación Ciudadana Integral.

Desde esa tribuna lanzaron un “Manifiesto en rechazo al tratamiento legislativo del nuevo Código Urbanístico y del nuevo Código de Edificación”: dicen que si el proyecto se aprueba, se avanzará en un ciclo de entrega de tierras públicas a manos particulares, privatizaciones de servicios públicos y consolidación de negocios inmobiliarios especulativos.

“Una de las grandes críticas que le hacemos al proyecto es por los temas que no trata”, dice Jonatan Baldiviezo, abogado urbano, ambientalista y de derechos humanos, y presidente del Observatorio del Derecho a la Ciudad. “El Plan Urbano Ambiental es el mandato normativo que ordena la actualización del código, pero este código sólo habla detalladamente sobre la capacidad constructiva de las parcelas. No se refiere al espacio público, que en una ciudad suele ser el 40% del territorio, ni tampoco a las relaciones entre las personas. Es un código urbanístico hecho para el sector inmobiliario”.

Baldiviezo señala que en Río de Janeiro los espacios verdes y el mar están incorporados a la ciudad, y que en Buenos Aires eso no está contemplado.

El sector de los constructores tampoco está satisfecho. El presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU), Damián Tabakman, señala la larga duración del debate y se refiere a las torres, que ya no podrán germinar libremente. Las más altas sólo serían construidas en áreas en desarrollo: sobre la Avenida General Paz y en parcelas sobre el Riachuelo.

“Los desarrolladores no consideramos esto como lo más óptimo, pero estamos dispuestos a admitir lo que se estaría aprobando democráticamente por la mayoría”, dice Tabakman. “De todas formas, lo que más nos preocupa en este momento es que no se termine la etapa de debate y que continúe habiendo incertidumbre al respecto, lo cual dificulta la valuación de terrenos”.

Fuente: GCBA

Hay algo que atraviesa el Código: más allá de la ubicación de las torres, la nueva norma incrementará la constructibilidad en la ciudad. Buenos Aires tiene un volumen edificado de 104 millones de metros cuadrados, pero su capacidad es de más de 200 millones y Carlos Colombo, el subsecretario de Planeamiento Urbano, le dijo a Clarín que “la Ciudad está construida en un 66% de acuerdo a los parámetros que marca el código vigente”.

En el Plan Ambiental Urbano se habla de “recupero de la valorización del suelo”: es un modo de que el Estado perciba un impuesto o un tributo cuando se aumenta la capacidad edificatoria en zonas beneficiadas con, por ejemplo, una estación de subte o un parque. Pero el proyecto de Código Urbanístico casi no toca el tema.

“El Código Urbanístico aumenta la edificabilidad pero, si no implementa un recupero de la valorización del suelo, está regalando todo el valor de ese suelo que aumentó”, explica Luis Baer, investigador del CONICET y del Instituto de Geografía de la Universidad de Buenos Aires.

Cuando Bogotá construyó su sistema de buses Transmilenio (en el cual se inspira el metrobús porteño), se ordenó una contribución en las propiedades de la avenida de circulación y del entorno inmediato. Una parte de lo recaudado se utiliza para planes de vivienda social.

“La oportunidad de hacer un nuevo código debería servir para discutir otras cosas, como vivienda social y transporte”, dice Lorena Vecslir, investigadora del CONICET y del Instituto de Geografía de la Universidad de Buenos Aires. “En Barcelona, por ejemplo, cada emprendimiento debe destinar un 30% a vivienda social. El proyecto de Código Urbanístico de Buenos Aires dice que en algunos casos se podrá promover la vivienda social, pero no habla de exigir”.

La discusión continuará la semana que viene, cuando la Legislatura vuelva a tratar el tema.

Sociedad | 8 de noviembre

Dos ideas argentinas, finalistas del concurso que busca cambiar la historia

Se eligieron los 10 finalistas del programa de History Channel que busca encontrar las mejores ideas con impacto social. El reality (que cuenta con Juan Carr entre sus jurados), es recordado por ser el que premió el proyecto de Gino Tubaro, que se presentó con su impresora 3D para realizar prótesis a bajo costo.

Aquella fue la única vez en que un argentino resultó ganador. En esta, la quinta edición de “Una idea para cambiar la Historia”, dos proyectos presentados vienen de nuestro país. Son los de Facundo Noya y María Belén di Gregorio.

El primer premio se llevará 60 mil dólares, el segundo 40 y el tercero 20. Por supuesto, el dinero debe ser destinado a llevar a cabo el proyecto. La votación cierra el 27 de noviembre y se debe elegir entre 10 ideas que fueron seleccionadas de entre 7.900 proyectos. En el minuto a minuto de la votación (que se puede ver en la página), el proyecto de Noya va segundo.

Si querés entrar a conocer todos los proyectos y votar, lo podés hacer acá:

Votá acá

Los proyectos argentinos

Facundo Noya tiene 25 años y es de Feliciano, Entre Ríos. Estudió Ingeniería Bioquímica en Córdoba. Su proyecto nació en febrero de 2016. Mientras acompañaba a su padre en en el hospital de Concordia, vio que a una señora debían amputarle una pierna porque tenía una chinche clavada en el pie hacía cinco días y no se había dado cuenta y se le infectó. La señora tenía diabetes y la pérdida de sensibilidad en los pies es uno de los efectos de la enfermedad.

“Íbamos a hacer una media primero pero era muy compleja de lavar y cambiar porque necesitábamos poner electrónica dentro”, cuenta Facundo a Red/Acción. “Los médicos nos decían que era muy difícil tratar porque no llegan los antibióticos a esa zona porque se destruyen los vasos sanguíneos. Por lo que hay que evitar la lesión, entonces pensamos una plantilla que tuviera sensores que mida todo. Monitorea la temperatura, la presión y la humedad”, explica.

Su proyecto se llama Ebers. Ya tiene 20 plantillas realizadas que están probando en hospitales. Según el feedback que recibió de los médicos, funcionan muy bien y arrojan mucha información sobre los pacientes que la usan. “Le devolvimos el control del pie al paciente”, resume Facundo, que al cierre de esta nota estaba segundo en la votación con 8771 votos. Si querés votar por su proyecto, podés hacerlo acá. Solo tenés que entrar, registrarte con tu Facebook o Google y dar el voto.

El proyecto de María Belén di Gregorio se llama Creando Luz y recuerda a la primera historia que publicamos en Red/Acción. Se trata de una iniciativa de pelucas lúdicas para chicos en situación oncológica. De algún modo, trata de paliar el impacto negativo que tiene en los niños la caída del pelo a causa de la quimioterapia. Si querés votar por ella, podés hacerlo acá.

Los cuatro proyectos más votados por el público pasarán a la final, donde History Channel elegirá los ganadores, que se darán a conocer el 6 de diciembre.

Sociedad | 8 de noviembre

El Boca-River podría cubrir la demanda de sangre del Garrahan para todo el verano

El 24 de noviembre 11.000.000 de argentinos van a ver la Superfinal⚽. Si una de cada 1.500 de esas personas dona sangre, entre diciembre y febrero, el Hospital Garrahan se asegura la provisión de todo el verano.

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