Violencia de género y machismo: qué podemos hacer los varones | RED/ACCIÓN

Cómo podemos, los varones, ayudar a evitar la violencia de género

No solo debemos repensar nuestro machismo, sino también compartir este proceso de deconstrucción en nuestros grupos de pares y señalar situaciones de violencia. En esta nota listamos consejos prácticos para dejar de justificar el machismo y hablarle a un amigo que se niega a reconocer la violencia de género.
23 de marzo de 2021

Intervención: Centa.

Ilustración: Centa.

En los últimos años, la violencia de género ocupa cada vez más lugar en los titulares de los medios. Nos enteramos a diario de acosos, maltratos y femicidios. Y, mientras los movimientos feministas alzan su voz, mientras suena cada vez más fuerte “Ni una menos”, los varones podemos preguntarnos: ¿cuál es nuestro rol en la lucha por erradicar la violencia machista?, ¿cómo podemos dejar de justificar este machismo? ¿Qué puedo hacer si un amigo se niega a reconocer su machismo o si esta visión tan arraigada persiste en mis grupos de varones?

Con estas preguntas en mente, armamos una guía básica para que, desde el lugar en el cual estamos, podamos contribuir a un mundo sin violencia de género.

1. No nos callemos

“Muchas personas quizás no ejercen violencia pero aportan a la reproducción con el silencio, con una escucha pasiva frente a la violencia machista”, dice Ariel Sánchez, director de Promoción de Masculinidades para la Igualdad del Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual bonaerense, quien llama a levantar la voz y romper el círculo. “La complicidad entre pares está sostenida en el silencio, el rechazo o la negación del ejercicio de violencia o privilegios. Es importante no callarse ante situaciones de violencia que uno conoce o sabe que existen. No naturalizarlas y actuar, hablando o llamando”.

Sánchez enfatiza la importancia de “proponer contenidos mediante el diálogo, y cortar con el material que circula y propone una dinámica de sexualidad activa potente. Hacer circular otras dinámicas”.

El funcionario recomienda un video, parte de una campaña del Municipio de Moreno, que muestra algo que muchas veces pasa: hay quienes acompañan pasivamente, en silencio, avalando situaciones o chistes machistas.

“Cuando no nos callamos, dejamos al violento más solo. Cada vez van a ser más los espacios críticos de los machismos tradicionales”, concluye Sánchez. 


Romper el silencio cómplice, hablar cuando nuestro círculo de varones reproduce la violencia machista es, según el Instituto para el Desarrollo de Masculinidades Anti Hegemónicas (IDMAH), “lo más transgresor que podemos hacer hoy en día”.

2. Prediquemos con el ejemplo

En línea con el consejo anterior, el IDMAH recomienda que, ante amigos que sostienen actitudes machistas, lo mejor es predicar con el ejemplo. 

“Una primera acción que podemos tomar es la de demostrar con nuestro ejemplo que hay otras formas de ser hombres sin caer en machismos” es uno de los consejos señalados en su cuenta de Instagram. Entonces, evitar sumarse a comentarios o chistes machistas, desviar la conversación o expresar disgusto son una clara señal de que no aprobamos esas ideas o conductas.

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3. Escuchemos otras voces (no descreamos de la violencia machista)

“Es importante no negar, descreer o minimizar situaciones de violencia machista. Por ejemplo, puede que a un amigo lo acusaran de ejercer violencia en el laburo y uno automáticamente minimice o descrea la situación”, destaca Sánchez. 

Para esto, cree que “es importante escuchar lo que nos dicen de afuera. Capaz hay situaciones que seguimos naturalizando y no nos parecen violentas porque no las vivimos así. Si nos dicen que algún tipo de respuesta, por ejemplo, es una humillación, frenemos cinco segundos y pensemos sobre eso”.

En este sentido, destaca: “Si le preguntas a la mayoría de los varones que llega denunciado cuántas veces tuvieron prácticas sin consentimiento, no van a reconocer ninguna. Y la mujer te va a listar muchos acosos por redes sociales, insistencias. Muchos varones no se ven ejerciendo violencia, creen que son formas naturales de ‘cazar’ a su pareja sexual. Si te dicen que eso es violencia y justificás con que ‘somos torpes’ o que ‘es la forma de conseguir sexo’, empezás a naturalizarlo, sin registrar que la persona no está dando el consentimiento”.

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4. Perdamos el miedo a perder privilegios

Sánchez explica que, correrse del estereotipo de “macho” implica salirse de “un lugar de privilegios. A los varones los han educado para ser reconocidos como varones ante la mirada de sus pares, dejando de reconocer como sujetos importantes, en este mundo, al resto. Hay que bancarse la pérdida de reconocimiento del grupo de pares, algo que no es fácil”. Y alienta: “Hay que preocuparse menos por mostrarse ‘como varón’ para ser reconocido en el grupo. No mostrar esa supuesta potencia, sino la inquietud, la fragilidad”. 

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5. Busquemos espacios que repiensen las masculinidades

“Cada vez más se multiplican los espacios que alojan a esos varones que quieren poner en cuestión el ejercicio de sus mandatos o privilegios”, sigue Sánchez, quien cree que las preguntas que motivaron esta nota —acerca del rol del varón y su machismo ante la violencia de género— empiezan a circular en la sociedad.

Como muestra señala que desde febrero de este año “aumentaron significativamente la cantidad de varones que, espontáneamente —sin una derivación judicial— llamaron a “Hablemos”, la línea telefónica de la provincia de Buenos Aires para varones que ejercen o ejercieron violencia. 

Como varones, es importante buscar grupos u organizaciones que ayuden a repensar nuestro machismo en un lugar para compartir y aprender en este proceso de deconstrucción.

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6. Hagamos reflexionar a otros (con tacto)

Sánchez admite que tratar estos temas en grupos de amigos “puede llevar a tensiones, que cada grupo resolverá a sus modos, porque en las relaciones de amistad se juega algo personal”. En ese sentido, dice que “quizás no hay que ir al choque directamente y plantear preguntas que inviten a la reflexión”. Dice que también ayuda “plantear situaciones concretas de ejercicio de violencia, donde la otra persona se siente mal: buscar ponerlo en el lugar de la otra persona, pensar en lo que esta violencia genera”.

Acá podés ver un video sobre cómo hablar con un amigo que ejerce machismo.

Por su parte, la cuenta de IDMAH (@demachosahombres) aconseja: “Intentá no juzgar, ya que muchos hombres no saben qué es el machismo y piensan que sólo quienes odian y maltratan físicamente a las mujeres son machistas”.

Si crees que estás viviendo una situación de violencia por razones de género y necesitas contención o asesoramiento, llamá al 144. Si estás en riesgo inminente de ser atacada llamá al 911.

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