Meritocracia: cómo influye en el clima de negocios | RED/ACCIÓN

Meritocracia: cómo influye en el clima de negocios

Las empresas tienen algo para decir sobre el tema. Se juega su futuro de largo plazo.

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Una frase del presidente Fernández sobre la meritocracia desató la polémica. Más allá de las posiciones políticas, una cultura que premia el mérito favorece el clima de negocios. Las empresas tienen algo para decir sobre el tema. Se juega su futuro de largo plazo.

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Meritocracia y empresa. Churchill probablemente lo hubiera dicho así: la meritocracia es el peor sistema para decidir quién debe tener éxito, a excepción de todos los demás que se han inventado. El gran Winston tampoco hubiera invalidado lo obvio: que en condiciones de pobreza extrema, no basta con el esfuerzo para tener una vida digna. No hay contradicción. La lógica distingue desde siempre los conceptos de condición necesaria y condición suficiente.

El último Trust Barometer de Edelman –que recoge los resultados de 28 países, incluida la Argentina– muestra que, para la mayoría de la gente, las empresas y las ONGs son más confiables que los gobiernos y los medios de comunicación. Las razones son simples: las empresas son percibidas como las instituciones más eficientes y las ONGs como las más éticas. El mérito, de algún modo, parece ser el común denominador:

  • Eficiencia. Las empresas inspiran confianza porque son capaces de hacer lo que se espera de ellas: entregar productos o servicios que los clientes quieren a un precio que están dispuestos a pagar. Las que lo hacen mejor, triunfan. Las que no, sucumben. Meritocracia en estado puro.
  • Integridad. En esto, las ONGs llevan ventaja y hay una oportunidad de mejora para las empresas, según el mismo Trust Barometer. Hacer lo correcto aunque no sea lo más beneficioso en el corto plazo. No importa sólo el qué, sino también el cómo. Y quizá sobre todo el para qué.
  • Transparencia. Las dudas sobre la legitimidad de un sistema meritocrático se basan en la sospecha de que en realidad no siempre triunfa el mejor, sino el más hábil para saltarse las reglas. Eso neutraliza la valoración del éxito: en el imaginario popular, emprendedores admirados se convierten con frecuencia en empresarios sospechosos. Algo no se está comunicando bien.

El problema en torno a la meritocracia es amplio. Si el sistema de premios y castigos no se construye entorno al mérito, prevalece algún otro criterio irremediablemente arbitrario. Menos previsible y, sobre todo, menos justo. Por eso, promover una cultura meritocrática es contribuir a generar las condiciones culturales para que la libre empresa sea viable. Esa línea no aparece en el job description de los profesionales de comunicaciones y asuntos públicos. Todavía.

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Tres preguntas a José del Río. Es periodista y economista. Director de Contenidos del Grupo La Nación y Secretario General de Redacción del diario La Nación. Fue director periodístico de Apertura y subdirector de El Cronista Comercial.

  • ¿Cómo ves los medios en este momento a nivel global?
    Estamos en un punto de inflexión. Hoy se publicó un informe en Estados Unidos sobre las declaraciones de impuestos de Trump. La investigación era intachable, pero las audiencias que apoyan a Trump, en lugar de enojarse con él, se enojaron con los medios que contaban lo que había pasado. Esto está pasando en todos lados. Es lo que en la jerga se llama sesgo de confirmación de las audiencias: las audiencias quieren escuchar lo que ya piensan y se enojan con quien se lo cuestiona. En La Nación creemos que hay que abrir: mostrar distintos puntos de vista y contar noticias buenas y malas, sin importar si eso favorece o perjudica a quien gobierna.
  • ¿Cómo te parece que los medios hacen su aporte a la democracia?
    Siendo los ojos críticos de la gente. Cuando la economía anda bien (no es nuestro caso ahora), a la gente no le importa la corrupción. Cuando anda mal, la gente se indigna. La clave es mantener la templanza e investigar sobre cuestiones de fondo. Hoy se va muy rápido sobre las instituciones. Es lo que pasa con el caso de los Cuadernos: ahora el foco no está en los hechos de corrupción sino en dudar de quienes los investigaron. O con el traslado de los jueces: si no se cuenta lo que está detrás de ciertas cosas, terminan pasando. O con el recuento de muertos por COVID en la provincia de Buenos Aires: dos investigadores independientes detectaron inconsistencias y 3.500 muertos se barrían bajo la alfombra si los medios no lo contaban.
  • ¿Cómo ves la relación redes sociales-medios, que se potencian pero a la vez compiten?
    Es un gran desafío por varias razones. El coronavirus reenamoró en parte a las audiencias de los medios. La posibilidad de cubrir lo que pasaba en la calle, cuando todo el mundo estaba encerrado, hizo que tuviéramos récords de audiencia sobre todo al principio de la cuarentena. Sobre las redes, Twitter es un nanoclima de altísima intensidad que no refleja el mundo real. El desafío es que no te maree: hay aplaudidores y haters seriales, y en el medio va la sociedad. Los extremos se enquistan ahí. Y está comprobado que cuanto más marcás una línea en redes sociales, más seguidores ganás, y para el ego se vuelve atractivo. Creo que no es bueno eso, hay que mantener el equilibrio.

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Seguir comunicando en pandemia. La omnipresencia de la COVID-19 en los medios y las redes en los últimos meses genera saturación. Hay riesgo de que, por cansancio, las organizaciones reduzcan su esfuerzo para seguir conectando con sus audiencias de manera eficaz. 

Este artículo recopila doce mejores prácticas de comunicación en torno a la pandemia. El gran punto de partida: las personas se siguen sintiendo vulnerables y, más que nunca, la clave es la empatía.

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Academia. John Fullerton, ex banquero de JP Morgan, explica en este libro qué es lo que llama “capitalismo regenerativo”. Parte de un principio simple: los patrones y principios universales que utiliza el cosmos para construir sistemas estables, saludables y sostenibles, pueden y deben ser utilizados en el mundo real como un modelo de referencia para el diseño de los sistemas económicos. 

Este enfoque parece ponerse por encima de la tensión entre liberales y keynesianos y puede ser un punto de partida alternativo para pensar la sustentabilidad de las empresas.

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Agenda.

  • Quedó cubierto el cupo para la reunión por Zoom con Richard Gingras, Vicepresidente de Noticias de Google, del próximo 13 de octubre. El video va a estar disponible en la edición siguiente de DircomsNet.
  • El lunes 5 de octubre nos reunimos con #MariaMigliore Politóloga y Ministra de Desarrollo Humano y Hábitat del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Conversamos sobre las brechas de género en la política y el empoderamiento de la mujer, entre otros temas. "El empoderamiento de la mujer tiene que ser una mirada transversal. A todo lo que hacemos deberíamos sumarle la pregunta de cómo impacta eso a las mujeres", dijo.
  • El jueves 1 de octubre nos reunimos con Miguel A. Kiguel, economista, asesor financiero y actualmente director ejecutivo de la consultora EconViews, enfocada en temas económicos y financieros, con sede en Argentina. Kiguel fue subsecretario de Finanzas de Argentina, economista jefe del Banco Central y economista principal del Banco Mundial. En el ámbito del #CirculoDircoms, conversamos con él sobre la actualidad y el futuro de la economía nacional.

Hasta acá llegamos esta semana. Todas tus ideas, propuestas o consultas son bienvenidas. Podés escribirme a [email protected] 

¡Hasta el miércoles que viene!
Juan

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