La crisis climática perjudica a los niños | RED/ACCIÓN

¿Por qué la crisis climática es una crisis de los derechos de la infancia?

 Una iniciativa de Dircoms + RED/ACCION

Hablamos mucho de "las futuras generaciones" cuando nos referimos al cambio climático. Pero, ¿en verdad somos conscientes de lo que la crisis climática implica para ellas?

¿Por qué la crisis climática es una crisis de los derechos de la infancia?

Hablamos mucho de "las futuras generaciones" cuando nos referimos al cambio climático. Pero, ¿en verdad somos conscientes de lo que la crisis climática implica para ellas, ya ahora, desde el presente? Analizamos los hallazgos más destacados de un reporte de UNICEF que incluye acciones para poner en marcha, cuanto antes.

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Chicos juegan en un árbol caído tras el paso del Ciclón Pam en Vanuatu en 2015 | © UNICEF/UN055824/Sokhin

La crisis climática es una crisis de los derechos de la infancia. Este es el título, puntapié y conclusión de un reporte recientemente presentado por el El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) que parte de una idea muy clara: no estamos hablando de futuras generaciones allá afectadas en un futuro lejano, sino cómo ya hoy la consecuencias de la crisis climática afectan el bienestar de la infancia en todo el mundo.

Pasemos a ver algunos de los hallazgos más destacados, con una aclaración anticipatoria para evitar incrementar su ansiedad climática: hay acciones que aún podemos emprender en pos del bienestar de la infancia. Como cita el reporte, "saber dónde y de qué forma los niños son vulnerables a la crisis climática, es fundamental para preparar una respuesta".

  • Una relación entre dos crisis. El cambio climático impacta de múltiples maneras en nuestra vida, a veces de forma más directa y otras de manera más indirecta. Hemos generado una ruptura (o múltiples) en el equilibrio natural y ello hoy incide en cómo la humanidad puede satisfacer sus necesidades. Con la crisis climática, y otras crisis -como la hídrica, sanitaria, educativa, de protección y de participación- los niños y las niñas se enfrentan a un planeta que se volverá cada vez más peligroso e incierto.
  • Humanos más vulnerables. En ese planeta incierto y con efectos del cambio climático ya presentes, las infancias tienen otra desventaja: son más vulnerables que los adultos. Ello se explica por múltiples motivos: tienen menos capacidad física para, por ejemplo, hacer frente a eventos climáticos más intensos; se ven más afectados ante la exposición a sustancias tóxicas; corren mayor riesgo de fallecer por enfermedades agravadas por el cambio climático; la actual degradación ambiental puede determinar sus oportunidades para el resto de sus vidas.
  • Algunas cifras globales. Prácticamente todos las infancias (99%) del mundo están expuestas a por lo menos un riesgo climático y ambiental (como sequías, inundaciones, olas de calor). Mirando en detalle esta exposición: más de un tercio de la población infantil mundial está muy expuesta a olas de calor y a escasez de agua; 1 de cada 7 infancias está muy expuesta a inundaciones fluviales; más de 1 de cada 4 infancias están muy expuestas a enfermedades de transmisión vectorial (como el dengue o la malaria); casi el 90% de la población infantil está muy expuesta a niveles de contaminación atmosférica que superan los valores seguros. Si no se actúa ante el cambio climático, toda esta situación tendrá un consecuente empeoramiento.
  • El Índice de Riesgo Climático de la Infancia. En el reporte se presenta este indicador que analiza la exposición de las infancias a los riesgos climáticos (escasez de agua, inundaciones, olas de calor, etc) y la vulnerabilidad de los niños (acceso -o no- a educación, salud, agua, protección social). La principal conclusión es que casi la mitad de la población infantil a escala mundial vive en países con un riesgo extremadamente alto. Algunos países del continente africano son los que lideran este índice.

    Un dato no menor que se desprende del reporte: los lugares expuestos al mayor riesgo son los que menos contribuyen a las causas del cambio climático. Por ejemplo, los 33 países con un riesgo extremadamente alto generan menos del 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. De allí la importancia de la responsabilidad conjunta ante el cambio climático, pero diferenciada.
  • Algunos datos para América Latina. El índice en la región se mantiene con un nivel de gravedad mediano alto, a excepción del centro de la región donde asciende a uno de gravedad alta. Por otra parte, la región de la Amazonía presenta un alto riesgo de exposición a perturbaciones y tensiones ambientales y climáticas.

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La estudiante Nina Py Brozovich de 17 años en Bolivia, 2020 | © UNICEF/UN0364364/Aliaga Ticona

Conocimiento para la acción. Entonces, conociendo esta preocupante realidad, veamos cuáles son las respuestas que se deben emprender cuanto antes para garantizar mejores condiciones a la infancia.

Por supuesto que entre las acciones deben estar las dos que hacen a la acción climática, sobre las cuales profundizamos a menudo en la newsletter: reducir las emisiones de GEIs e implementar políticas de adaptación al cambio climático. Aquí me interesa enfocarme en otras que se desprenden del reporte. Sobre esas dos que sirven de paraguas a todo, sólo agregaría que es necesario empezar a incluir y concebir a las infancias en las políticas de acción climática.

  • Proporcionar a las infancias educación sobre el clima y aptitudes verdes. ¿Por qué? El reporte explica que resultarán fundamentales para su adaptación y preparación ante el cambio climático.
  • Incluir a los y las jóvenes en el proceso de toma de decisiones nacionales, regionales e internacionales para hacer frente ante el cambio climático. Esto no significa que ellos tomarán las decisiones de un país ante, por ejemplo, la COP26, pero sí que puedan tener un lugar y ser escuchados en el proceso de la toma de esas decisiones que ya determinan su presente y condicionarán su futuro.

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Simon Geraldson, Haití, 2020 | © UNICEF/UN0364558/Casares

¿Cómo hablar con niños y niñas sobre cambio climático? Ya nos dijo la científica climática Katherine Hayhoe que lo mejor que podemos hacer ante el cambio climático es hablar de ello. Bueno, ello también debe incluir a las infancias. Aquí recopilo algunas recomendaciones hechas por Yale Climate Connections, la experta internacional en conservación internacional Shyla Raghav y un episodio del podcast Life Kit de NPR.

  • Romper el silencio. Seguramente somos los adultos los que tenemos más miedo de hablar con las infancias sobre cambio climático que ellos en poder sentarse a la conversación. Es como que todos sabemos que algo pasa y no compartimos las emociones, las preocupaciones, los conocimientos. De allí que el primer paso es cruzar esa barrera y animarse a dar la conversación.
  • Basarnos en la ciencia. Siempre, por favor. Explicarles cómo nuestras actividades, basadas en un sistema de producción y consumo basado en la explotación de combustibles fósiles y otros modelos insostenibles, están generando emisiones, calentando el planeta y alterando el clima. Darles ejemplos: no es lo mismo si vamos al colegio en bicicleta a si cada miembro de la familia se moviliza en un auto particular o no es lo mismo si comemos carne todos los días a si priorizamos vegetales producidos localmente. Quizás la guía de RED/ACCIÓN sobre cambio climático puede resultarles muy útil para conversar basándose en la ciencia climática.

    Pero ojo, aquí no ponerse en un lugar de maestro-alumno. No subestimemos lo que los chicos ya pueden saber, lo que escucharon o leyeron. Tratemos de que sea una conversación de intercambio y aprendizaje mutuo.
  • Conectarse con el entorno más local. No es necesario irnos al ártico para que comprendan este proceso. Cada región del planeta hoy se ve afectada por el cambio climático. Analizar juntos qué ecosistema local hay que cuidar, conocer qué especies habitan en él es una manera de no dejar la información en los libros y salir al encuentro de la misma.
  • No dejar a un lado las sensaciones. El cambio climático ya presente, combinado con la acción insuficiente, ya está generando angustia, preocupación, ansiedad, tristeza, especialmente en los jóvenes. No subestimar ni juzgas esas sensaciones es fundamental en todo el proceso de conversación. Y el poder "salir" de ellas o mejorarlas nos lleva al siguiente punto.
  • Actuar. Ver qué acciones individuales se pueden emprender, por ejemplo desde el hogar. Analizar qué iniciativas colectivas se pueden crear o a cuáles sumarse, en su barrio, en la escuela, en el club. Transformar esa conversación, ese compartir sensaciones, ese conocer el entorno en una necesaria oportunidad de acción climática.

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Iversheim, Alemania | Foto: Ina Fassbender / AFP

¿Qué dijo la ciencia sobre las inundaciones en Europa? Hace apenas cinco ediciones hablamos de la situación de las inundaciones que afectaron principalmente a Alemania y Bélgica, entre otros países europeos. Allí aclaramos que el cambio climático no produce directamente un evento, pero sí puede alterar la variables de las que depende. Y compartimos el recordatorio de la Organización Meteorológica Mundial de que "a medida que la atmósfera se vuelve más cálida, retiene más humedad; ello significa que lloverá más durante las tormentas, incrementando el riesgo de inundaciones".

Bueno, pasado el evento climático extremo, esta semana se dio a conocer un estudio rápido de atribución del cambio climático en estas inundaciones. Un grupo de científicos evidenció que el cambio climático hizo más probables las lluvias extremas -que dieron lugar a las inundaciones- en Alemania, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo. Más precisamente, los eventos de precipitaciones extremas similares a los ocurridos en el continente europeo tienen entre 1,2 y 9 veces más probabilidades de ocurrir debido al cambio climático.

Una demostración más de lo que analizábamos con el reporte climático del IPCC: el cambio climático intensifica las variables de las cuales dependen los eventos climáticos incrementando su intensidad, frecuencia y duración.

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En agenda I: evento climático regional. Se anunció que se llevará a cabo el "Diálogo de alto nivel sobre acción climática en las Américas". El evento, co-organizado por los gobiernos de Argentina, Barbados, Chile, Colombia, Costa Rica, Panamá y República Dominicana, reunirá a representantes de Estado, sector privado, financiero, académico, organismos multilaterales de crédito y organizaciones de la sociedad civil. Su propósito: avanzar en ambición climática, medios innovadores de implementación y medidas para mejorar la adaptación y la resiliencia en los países del continente. La fecha para agendar y ver la transmisión en vivo: el próximo miércoles 8 de septiembre. Seguramente pronto tendremos más detalles.

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Fotografía ganadora del Award of Excellence del premio Imágenes del Año | Foto: Aitor Garmendia / Tras Los Muros

En agenda II: #25A. ¿Se acuerdan del acuerdo porcino con China? Vaya si fuimos siguiendo este tema, con sus idas y vueltas, en esta newsletter. Bueno, hoy se cumple un año de la primera movilización en contra del acuerdo y la sociedad civil volvió a salir a las calles con un reclamo concreto: garantizar acceso a la información y participación. Sobre este tema profundicé hoy en una nota en RED/ACCIÓN.

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Me despido con un detrás de escena de esta edición de la newsletter, que fue en parte trabajada desde la oficina de RED/ACCIÓN. Por primera vez desde el inicio de la pandemia trabajé en otro espacio que no fuera mi departamento y se sintió, con todos los cuidados pertinentes, súper bien. Obvio, para llegar, hice un lindo trayecto en bicicleta por la ciudad de Buenos Aires. Y sí, aproveché el camino y me compré más cuadernos en los cuales seguir escribiendo mis apuntes de periodismo climático 🙂

¡Hasta el próximo miércoles!

Tais

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Información para actuar y cuidar al planeta. Todos los miércoles, por Tais Gadea Lara.

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