Tais Gadea Lara | RED/ACCIÓN
Sustentabilidad | 14 de diciembre

Foto: UNFCCC

Al Gore: “No nos estamos moviendo lo suficientemente rápido ante el cambio climático”

(Katowice, Polonia) Al Gore es contundente. Como activista ambiental, es consciente del daño de nuestras acciones en el planeta. Pero también, como ex vicepresidente de Estados Unidos (EEUU), sabe mejor que nadie cómo funciona la política.

Mientras se desarrollan los últimos momentos más desafiantes de las negociaciones aquí en la COP24 (Conferencia de las Partes), busca llevar su mensaje de urgencia de acción ante el cambio climático a todos los públicos: desde ciudadanos locales a tomadores de decisión.  

Una fila de personas de todas las edades esperando durante 40 minutos, una niña en segunda fila ansiosa por ver a su héroe, un grupo de jóvenes chinas expectantes por tomarse una selfie con él. Tres escenas que describen las lo que genera la participaciones de Al Gore en el plenario de la COP, en un evento con mayoría de ciudadanía local polaca y en una conversación organizada por China.

Sabe mejor que nadie cómo comunicar arriba de un escenario, pero este contexto es distinto. Las negociaciones para definir cómo implementar el Acuerdo de París no vienen como se esperaba -y como el planeta necesita-. Y él no se calla: “Es evidente que no nos estamos moviendo lo suficientemente rápido”. Aquí tres temas centrales que Al Gore abordó en su participación en la COP24.

1. La ciencia es contundente

Con imágenes en movimiento, el fundador de Climate Reality Project -una organización que forma en cambio climático a personas alrededor del mundo- muestra cómo las actividades del ser humano generan emisiones contaminantes, contribuyendo a un aumento de la temperatura media del planeta. “Lo que va a los océanos, vuelve a nosotros de distintas maneras”, asegura mientras ejemplifica cómo el aumento de la temperatura en las aguas intensificó eventos naturales, como los Huracanes Harvey en EEUU o María en Puerto Rico, en los últimos años.

Fotografías de los actuales representantes de Arabia Saudita, EEUU y Rusia (incluso la referida al famoso saludo entre Putin y el príncipe árabe durante el G20 en Buenos Aires), lo hacen reflexionar sobre sus posturas aquí en las negociaciones climáticas: “Los tres principales productores de petróleo están pretendiendo que el último Informe Especial del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) sobre un calentamiento global del 1.5°C como límite no es real, y lo es”. Cada uno de los datos y las cifras que acompañan sus presentaciones tienen un respaldo científico.

Foto: UNFCCC

2. Hay falta de voluntad política

“Ésta es una COP difícil. El período entre el Acuerdo de París en 2015 y la mejora en las propuestas de reducción de emisiones de los países en 2020 es crítico. Acá hay que adoptar el reglamento para implementar el Acuerdo y avanzar en los principios de transparencia”, se expresa en territorio de un país como Polonia donde el 80% de la electricidad procede de la quema de carbón, una de las fuentes más contaminantes.

Al respecto, Al Gore vislumbra el debido rumbo: “Necesitamos políticas que dejen de subsidiar la quema de combustibles fósiles y que promuevan la aceleración de la transición. Seguimos subsidiando más a los combustibles fósiles que a las energías renovables. Y hay una definición para eso: es demente”.

Como estadounidense y ex representante político de su país, le es inevitable hacer mención a la actual Administración de Washington bajo Donald Trump, a quien considera como “la cara visible del negacionismo del cambio climático en el mundo”. Pero, al respecto, emite un mensaje para quienes están desesperanzados con su gobierno: “Más allá de su decisión, los Estados Unidos recién podrán salirse del Acuerdo de París un día después de las próximas elecciones presidenciales. Mientras tanto, debemos continuar con nuestro trabajo para implementar las políticas que necesitamos”.

Foto: UNFCCC

3. La revolución sustentable está en marcha

¿Hay esperanza al final del camino? Para Al Gore sí, y ya estamos recorriendo ese rumbo. “Las instalaciones de energía solar crecen mientras bajas sus costos de inversión”. De hecho, él mismo ejemplifica con su propio país: “La industria en la que está creciendo más rápido el trabajo es la solar. La segunda es la técnica en turbinas eólicas. Se trata de una revolución sustentable que está basada en nuevas herramientas”.

“Es un movimiento que no para, pero no lo estamos haciendo con la rapidez que necesitamos”, advierte el ex vicepresidente de Estados Unidos y reflexiona: “El cambio climático hace sentir sus efectos más rápido que lo que nosotros estamos actuando. Nos estamos quedando sin tiempo”. Y si la revolución ambiental viene de la mano de la energía solar y la eólica, para él también la revolución política vendrá en un sentido circular: “Cualquiera que dude que las decisiones que estamos tomando nosotros, los seres humanos, tienen un profundo impacto; recuerde que la voluntad política es, en sí misma, una fuente renovable”.   

A pesar de tantos años de frustraciones por las decisiones políticas, a sus 70 años Al Gore se sigue subiendo a los escenarios para hablar sobre la importancia de actuar ante el cambio climático. ¿Qué le da esperanza para continuar? “Todos los que están ahí escuchándome, todos los que son parte de un movimiento global. Las generaciones jóvenes están demandando un mundo mejor. Estamos en las primeras etapas de una revolución sustentable”.

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Sustentables | 13 de diciembre

Ilustración: Pablo Domrose

SUSTENTABLES | COP24: A la espera de avanzar en la acción ante el cambio climático; y tres buenas noticias para la sustentabilidad en Argentina

Katowice, Polonia. Periodistas de distintos países escriben artículos en múltiples idiomas. Delegados conversan, discuten, intercambian opiniones. El apenas 1°C de temperatura en el exterior invita a tomar café o té en más de una oportunidad al día. La cuenta regresiva para el final de la Conferencia de las Partes (COP24), el evento anual en negociaciones climáticas, se siente en las faltas de horas de sueño, la presión por alcanzar el objetivo y el desafío de responder satisfactoriamente a todo un mundo que mira lo que ocurre aquí en Katowice. En ese contexto, escribo y te comparto este SUSTENTABLES. 

1. COP24: A la espera de avanzar en la acción ante el cambio climático

“Hay avances, pero aún queda mucho trabajo por hacer”. Esta es la frase que, desde el lunes, define la situación aquí en la segunda semana de la COP24. El desafío para esta edición es casi tan importante como el hecho de haber logrado un Acuerdo de París un día como hoy hace tres años: ahora se trata de implementarlo. Para ello, son múltiples los temas que se ponen en juego a través de un paquete de reglas que marcarán su puesta en práctica.

No voy a entrar en los tecnicismos que se ponen en juego (porque creéme, son muchos), sino que el balance general de los avances alcanzados y desafíos futuros, vendrán una vez concluida la cumbre. Mientras, son importantes las palabras de Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención a cargo de la COP: “Nadie está esperando a que estén listos los acuerdos para empezar a actuar ante el cambio climático. La transición hacia un modelo sustentable de desarrollo ya está en marcha”. Con ella conversé en exclusiva para RED/ACCIÓN y aquí pueden leer la entrevista.

Ya celebrado el G20 y analizando los consensos allí alcanzados, la Argentina está presente en la COP24, con el Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, como su principal representante. Su pedido ante la Convención se alinea con el de otros países latinoamericanos: que los países que históricamente más han contaminado sean los que aporten financiamiento para las políticas de mitigación y adaptación al cambio climático de los países en desarrollo. Su desafío futuro será ver cómo continúa el trabajo en las negociaciones con Brasil, bajo el nuevo gobierno de Bolsonaro, y cómo continúa defendiendo la explotación de gas en Vaca Muerta como una vía entre sus medidas de reducción de emisiones. Mientras tanto… la espera. 

Foto: Tais Gadea Lara

2. Marchar por la salud del planeta… y la nuestra

Una seguridad pocas veces vistas, un frío que me congelaba los dedos para tomar imágenes, consignas de todo tipo con un lema en común: no queda tiempo para salvar el planeta, hay que actuar ahora. Entre las casi mil personas que se manifestaron este sábado en los alrededores del predio de la COP, la vi a ella: Clara. En su cochecito, bien abrigada con su campera rosa, con una mirada profunda que me invitaba a leer el cartel que llevaba sobre sus piernas: “¡Peligro! El gas ‘natural’ es un combustible fósil y es altamente adictivo”. Le pregunté a su mamá, Anna, por qué marchaba. Su respuesta fue contundente: “Porque creo que algo hay que hacer. Porque quiero que mi hija y mis nietos vivan en un planeta vivible”.

La movilización tuvo sus réplicas en otras ciudades de Europa. Aquí en Katowice me encontré con diversos testimonios que pueden concentrarse en dos grandes grupos: los activistas internacionales que asisten a la conferencia y reclaman urgencia en la acción climática, y familias locales que exigen al gobierno polaco terminar con la explotación de combustibles fósiles. En Polonia, el 80% de la electricidad es generada a partir de la quema de carbón. Sus emisiones contaminantes no sólo alteran el ambiente, sino que afectan la propia salud de los habitantes. Mientras Anna “espera que los líderes hagan lo que tienen que hacer en la mesa de negociación”, le compró un libro infantil a Clara que genera conciencia sobre los residuos. “Pequeños actos”, me dice y que ya dejan un impacto en esas futuras generaciones que marchan por un mundo mejor desde el presente.

3. De Polonia a París a Trump, y a la inversa: desafíos del Siglo XXI

Muchos se preguntarán si la administración de Donald Trump está presente aquí en las negociaciones. Sí, claro y ¡de qué modo! Organizó un evento donde se promovió el uso de combustibles fósiles que concluyó con activistas ambientales cantando para “que mantengan los recursos naturales en el suelo”. Evento tan irónico como los tweets que el propio presidente norteamericano realizó para referirse a las marchas de los “chalecos amarillos” en la capital francesa, alegando que “la gente no quiere pagar para cuidar el ambiente”. En todo este contexto, la postura de no avanzar con el Acuerdo de París de Estados Unidos encuentra aliados para generar algunos obstáculos en el camino de las negociaciones, como Rusia, Arabia Saudita y Kuwait. Definitivamente, la implementación del Acuerdo no será fácil en los años que siguen con países que aún privilegian industrias contaminantes. ¿Lo positivo? Las ciudades y los gobiernos locales, las empresas y los ciudadanos marcan la senda hacia propuestas más eficientes en contra de los gobiernos que (no) los representan.

4. 2019: con los ojos en América Latina

Es miércoles y los próximos días son clave también para nuestra región aquí en Polonia. Como les anticipaba la semana pasada, la COP25 que se realizará el próximo año deberá contar con una presidencia latinoamericana que se ocupe de su organización y liderazgo para continuar trabajando en la implementación del Acuerdo. El año electoral en Argentina descartó al país de toda posibilidad para ocuparse de un evento de tal magnitud. Costa Rica y Chile se perfilan como los dos grandes candidatos para ser sede, si logran conseguir el financiamiento necesario para ello. La gran pregunta en estos últimos minutos de decisión es una: ¿se celebrará en suelo latinoamericano o sólo habrá una presidencia regional, pero en la sede central de la Convención en Alemania?

Mientras sigo el tema de cerca, no quiero dejar pasar que este lunes fue el 70° aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Un tema que se vincula con lo ambiental, en especial con aquellos que cuidan a la Madre Tierra ante los intereses privados y públicos por explotar sus recursos. Este año comenzó la firma del Acuerdo de Escazú, un documento histórico para garantizar la participación de los ciudadanos en asuntos ambientales. Escribí sobre su importancia para RED/ACCIÓN.

5. En menos de un vuelo, 3 buenas noticias para la sustentabilidad en Argentina

No todos los días una emprende un vuelo desde Argentina al viejo continente y, al llegar, se entera de tantos avances positivos para el ambiente del país en el que vive. Tras el seguimiento que veníamos haciendo en SUSTENTABLES, las áreas marinas Yaganes y Namuncurá-Banco de Burdwood II recibieron su aprobación en la cámara de Diputados y esperan ahora el veredicto final del Senado para tener la categoría de protección que le merecen. Además, oficialmente podemos hablar del Parque Nacional Iberá, con 712.800 hectáreas con humedales, pastizales y más de 4.000 especies de flora y fauna ahora protegidas. Como si fuera poco, avanzó también en Diputados el proyecto que busca regular las sociedades de Beneficio e Interés Colectivo (BIC), más conocidas como Empresas B y que alguna vez su fundador norteamericano me definió como: “no son las mejores empresas del mundo, sino las mejores empresas para el mundo”. Estos tres temas son tan importantes que Javier Drovetto escribió sobre ellos en RED/ACCIÓN y podrás encontrar más información en sus notas: áreas marinas, Parque Nacional Iberá y Empresas BIC

6. Sumando energías: renovables para ayudar a los que necesitan

Pablo Castaño vio que había necesidades insatisfechas y no dudó en buscar una solución. Se sirvió de aquello que está casi siempre presente desde arriba: el sol. A través de colectores solares, Sumando Energías -la iniciativa que lidera con un grupo de jóvenes- instala duchas para que familias puedan darse un baño con agua caliente, quizás el primero de sus vidas. A principios de este mes, tal labor recibió su reconocimiento: Pablo fue elegido como el Abanderado del Año, premio con el cual van a ayudar a 46 nuevas familias. Las duchas solares se instalan con la participación de las propias familias beneficiadas y voluntarios. Yo los acompañé un fin de semana y fue una experiencia que emociona. Te recomiendo que los conozcas aquí y te sumes.

7. Ser sustentables: sí, también en los viajes

Si bien me encuentro fuera del país por trabajo, en cada viaje me gusta aplicar un mismo criterio: “la sustentabilidad no se toma vacaciones”. Y creo que estos tips pueden servirte para tus próximos viajes, en especial considerando que se viene la temporada de descanso.

  1. Mantener la rutina de hábitos sustentables adaptándola al lugar de destino. Por ejemplo, yo siempre consulto cómo se separan los residuos en la ciudad en la que me encuentro. Además, llevo mi botella y vaso de café reutilizables para evitar los plásticos descartables; y te ahorrás en costos 😉
  2. Usar el transporte público en vez de taxis. No sólo genera menos emisiones, sino que también te permite conocer mejor la ciudad y hasta conversar con algún habitante allí.
  3. Visitar mercados, ferias y tiendas locales. Podrás entrar en contacto con la cultura local, desde la gastronomía hasta sus artesanías.
  4. Regalar a conciencia. A todos nos gusta llevar souvenirs y está el riesgo de terminar en los productos marketineros. En mis últimos viajes llevo regalos que representen el lugar que visito y siempre busco que sean elaborados localmente (incluso un simple chocolate).

Miro por la ventana. Los infinitos copos de nieve caen alrededor del predio envolviéndolo de blanco. La nieve me recuerda lo magnífica y bella que es la naturaleza con sus ciclos, pero también cuánto necesita de nosotros para protegerla. Entre tantas discusiones técnicas y políticas, me gusta pensar que cada uno de nosotros puede empezar a hacer algo, que las pequeñas acciones cuentan y suman, que en definitiva todos somos responsables del futuro del planeta… y del nuestro.

¡Hasta el próximo miércoles!

Tais.

Sustentabilidad | 12 de diciembre

Ilustración: Pablo Domrose

COP24: A la espera de avanzar en la acción ante el cambio climático

“Hay avances, pero aún queda mucho trabajo por hacer”. Esta es la frase que, desde el lunes, define la situación aquí en la segunda semana de la COP24. El desafío para esta edición es casi tan importante como el hecho de haber logrado un Acuerdo de París un día como hoy hace tres años: ahora se trata de implementarlo. Para ello, son múltiples los temas que se ponen en juego a través de un paquete de reglas que marcarán su puesta en práctica.

No voy a entrar en los tecnicismos que se ponen en juego (porque creéme, son muchos), sino que el balance general de los avances alcanzados y desafíos futuros, vendrán una vez concluida la cumbre. Mientras, son importantes las palabras de Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención a cargo de la COP: “Nadie está esperando a que estén listos los acuerdos para empezar a actuar ante el cambio climático. La transición hacia un modelo sustentable de desarrollo ya está en marcha”. Con ella conversé en exclusiva para RED/ACCIÓN y aquí pueden leer la entrevista.

Ya celebrado el G20 y analizando los consensos allí alcanzados, la Argentina está presente en la COP24, con el Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, como su principal representante. Su pedido ante la Convención se alinea con el de otros países latinoamericanos: que los países que históricamente más han contaminado sean los que aporten financiamiento para las políticas de mitigación y adaptación al cambio climático de los países en desarrollo. Su desafío futuro será ver cómo continúa el trabajo en las negociaciones con Brasil, bajo el nuevo gobierno de Bolsonaro, y cómo continúa defendiendo la explotación de gas en Vaca Muerta como una vía entre sus medidas de reducción de emisiones. Mientras tanto… la espera.

Marchar por la salud del planeta… y la nuestra

Una seguridad pocas veces vistas, un frío que me congelaba los dedos para tomar imágenes, consignas de todo tipo con un lema en común: no queda tiempo para salvar el planeta, hay que actuar ahora. Entre las casi mil personas que se manifestaron este sábado en los alrededores del predio de la COP, la vi a ella: Clara. En su cochecito, bien abrigada con su campera rosa, con una mirada profunda que me invitaba a leer el cartel que llevaba sobre sus piernas: “¡Peligro! El gas ‘natural’ es un combustible fósil y es altamente adictivo”. Le pregunté a su mamá, Anna, por qué marchaba. Su respuesta fue contundente: “Porque creo que algo hay que hacer. Porque quiero que mi hija y mis nietos vivan en un planeta vivible”.

La movilización tuvo sus réplicas en otras ciudades de Europa. Aquí en Katowice me encontré con diversos testimonios que pueden concentrarse en dos grandes grupos: los activistas internacionales que asisten a la conferencia y reclaman urgencia en la acción climática, y familias locales que exigen al gobierno polaco terminar con la explotación de combustibles fósiles. En Polonia, el 80% de la electricidad es generada a partir de la quema de carbón. Sus emisiones contaminantes no sólo alteran el ambiente, sino que afectan la propia salud de los habitantes. Mientras Anna “espera que los líderes hagan lo que tienen que hacer en la mesa de negociación”, le compró un libro infantil a Clara que genera conciencia sobre los residuos. “Pequeños actos”, me dice y que ya dejan un impacto en esas futuras generaciones que marchan por un mundo mejor desde el presente.

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Sustentabilidad | 11 de diciembre

Foto: UNFCCC

Patricia Espinosa: “La transición hacia un modelo sustentable de desarrollo ya está en marcha”

(Katowice, Polonia) Patricia Espinosa ocupa un cargo desafiante. Es la secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas en Cambio Climático (CMNUCC). Ella es quien lidera el proceso para que los gobiernos lleguen a un consenso para actuar ante el cambio climático.

En una agenda cargada de reuniones, presentaciones y eventos, la representante oriunda de México conversó unos minutos con periodistas hispanoamericanos. Dos palabras califican la charla con RED/ACCIÓN: ambición y urgencia. Es lo que se necesita en los próximos años para revertir la situación en la que se encuentra nuestro planeta.

Reconoce que está durmiendo poco estos días. El motivo es obvio: se desarrolla aquí, en suelo polaco, la segunda semana de negociaciones de la COP24. En esta Conferencia de las Partes se espera definir cómo implementar el Acuerdo de París, ese documento histórico para hacer frente a uno de los principales desafíos de nuestro siglo: el Cambio Climático.

Foto: UNFCCC

– En los últimos meses conocimos diversos estudios con un mismo componente de advertencia: lo que se hace es insuficiente, las emisiones contaminantes crecen y seguirán creciendo. ¿Qué hay que hacer para no salir de esta COP24 con algo que desanime, con algo que no sea suficiente para lo que el planeta necesita?

– Por un lado, la evidencia científica nos confirma que los eventos climáticos extremos que estamos viendo y que están causando muertes en todo el mundo, son reales. Esto no va a mejorar por sí sólo. Tenemos que tomar cartas en el asunto. Por otro lado, tenemos un Acuerdo de París que estableció metas que son consideradas por la evidencia científica como las correctas, como aquellas que no nos van a llevar a los efectos más catastróficos del cambio climático. Lo que necesitamos ahora es que todo eso se traduzca en la voluntad política de poner en marcha un marco de directrices para la implementación del acuerdo. Ello junto con un mensaje claro: la necesidad de incrementar los niveles de ambición de las metas de los países. Y acompañado por compromisos reales en materia financiera.

– ¿Cómo considera que vienen trabajando los países en sus contribuciones nacionales de reducción de emisiones contaminantes?

– Como aún no tenemos los lineamientos para la implementación del Acuerdo de París, no contamos todavía con un instrumento que nos permita medir el progreso. Sin embargo, tenemos información de lo que se está haciendo. Me animo a decir que hay ya mucho en marcha en los países para poder avanzar hacia la implementación de los compromisos que presentaron en París. Es clarísimo que nadie está esperando a que estén listos los acuerdos para empezar a actuar. Esa transición hacia un modelo sustentable de desarrollo ya está en marcha. Además, es muy claro que está vinculada con los principales problemas del desarrollo, como la pobreza o el hambre, una agenda básica de todos los países, especialmente aquellos en desarrollo.

Foto: UNFCCC

– Justamente los países en desarrollo son, al mismo tiempo, los más vulnerables a los efectos adversos del cambio climático. ¿Cuál es su postura en estas negociaciones para conseguir un buen acuerdo?

– Esta conferencia inició desde el primer día con delegaciones que vinieron dispuestas a trabajar, a discutir los temas y textos, a tratar con mucha claridad la necesidad de llegar a acuerdos. Los países en desarrollo están en una actitud exigente y me parece que ello es claro y legítimo. Al mismo tiempo, creo que aquí estamos viendo una actitud constructiva, en el sentido de que lo que se está buscando es un acuerdo. Hay conciencia de que una falta de acuerdo o una finalización que no sea exitosa, no favorece a nadie. De lo que se trata es de cuál es el mejor acuerdo posible que podemos encontrar. Eso no es fácil porque es una agenda muy diversa, de temas muy técnicos, en donde hay muchas interrelaciones entre lo que se discute en un lugar y otro. En esta segunda semana, cuando la presidencia toma bajo su responsabilidad la negociación de todo el proceso, eso puede darnos una oportunidad de integrar mejor la visión de lo que esperamos para esta COP.

Foto: UNFCCC

– Usted también mencionó el financiamiento como un tema clave en las negociaciones. ¿Qué rol considera debe jugar el sector privado?

– El papel del sector privado es fundamental en esta transformación porque, en gran medida, es el que define mucho de las economías de los países. Afortunadamente, estamos viendo que diversas empresas ya están asumiendo esta agenda como propia y la están viendo como una agenda de beneficio para ellos.  El sector privado lo reconoce, por un lado, como un riesgo que hay que asumir y, por otro, como un área de oportunidad. En el sector financiero también hay una evolución. Una cosa es que un banco invierta algunos de sus recursos en acciones de cambio climático y otra muy distinta es que -como ya algunos lo están haciendo- alineen todo su portafolio de proyectos con la acción ante el cambio climático.

Entre todo el tecnicismo detrás de estas negociaciones climáticas, Espinosa subraya la importancia de entender al cambio climático desde sus efectos en las personas y recuerda una experiencia que vivió horas antes de la entrevista: “Conocí a un grupo de peregrinos que vinieron caminando desde Roma, muchos de ellos han perdido la mayor parte de su familia en eventos climáticos extremos. Una de las jóvenes me dijo ‘esto no es broma’. Estamos hablando de tragedias”. La mejor respuesta a ello es la acción.

Ambición y urgencia son las dos consignas que continuarán marcando como objetivo y desafío el rumbo de las negociaciones en estos días que restan bajo la nieve en Katowice.

Sustentables | 6 de diciembre

Animación: Pablo Domrose

SUSTENTABLES | COP24: Comenzó la conferencia anual con el desafío de definir la urgente acción ante el cambio climático

Terminó el G20. Arrancó la COP24, la principal reunión anual sobre cambio climático. Y diciembre se perfila como el mes más importante para la acción. El cambio climático reclama la atención del mundo no sólo por los efectos que genera, sino también por la urgencia de medidas que requiere. Mi agenda cita una frase para esta semana: “Vamos a hacer cosas que sorprendan a nuestros nietos”. Yo sólo puedo pensar en una: “¿Quizás cuidar el planeta?”. Mientras preparo la valija para viajar rumbo a Polonia a cubrir la conferencia, los invito a conversar y debatir sobre estos temas.

1. COP24: Comenzó la conferencia anual con el desafío de definir la urgente acción ante el cambio climático

“París 2.0”. Ésta es la definición que muchos le han atribuido a la 24° edición de la Conferencia de las Partes (COP24), el evento anual en negociaciones climáticas que inició en Katowice, Polonia, el domingo pasado. Este año es tan -o casi más- importante que el 2015, cuando se consensuó el Acuerdo de París en la capital francesa (de allí su nombre). ¿Por qué esta relevancia? Durante estas dos semanas, los distintos gobiernos deberán avanzar en la definición del llamado “rulebook”, es decir, el conjunto de reglas y procesos necesarios para implementar el Acuerdo de París. En criollo: cómo se van a poner en práctica todas esas bellas palabras del documento para que el aumento de la temperatura del planeta no supere los 2°C a fin de este siglo.

“Pido a todos los líderes que vengan a la cumbre preparados para abordar no sólo su progreso hacia el logro de sus objetivos en virtud del Acuerdo de París, sino también para delinear sus planes y su progreso hacia el aumento de su ambición”, expresó en la ciudad polaca António Guterres, secretario general de Naciones Unidas. En su paso previo por Buenos Aires, conversé con él para RED/ACCIÓN sobre la importancia de políticas más urgentes y ambiciosas en acción climática. Pueden leer la nota aquí.

América Latina será una de las regiones más observadas este año en la Conferencia. Por un lado, en el plenario de apertura, se realizó un pedido para que se reconozca la vulnerabilidad que está atravesando la región a los efectos del cambio climático. Por otro lado, la siguiente COP25 debería celebrarse en la región en 2019 y el único candidato hasta hace unos días era Brasil que, bajo el electo gobierno de Bolsonaro, crítico del Acuerdo, ya dio marcha atrás con la propuesta. Al momento, Chile, Costa Rica y Guatemala se perfilan como candidatos; pero el financiamiento de un evento de tal tamaño se plantea como el principal desafío para los países latinos.

2. Lo que el G20 nos dejó

Parece mentira que hace poco estábamos hablando de las expectativas puestas en el G20 bajo la presidencia argentina y ahora estamos acá, ya analizando sus consecuencias. Como lo veníamos anticipando, la postura de Donald Trump en favor de los combustibles fósiles hizo del cambio climático uno de los temas más desafiantes en las negociaciones hasta el último minuto. ¿El resultado en la Declaración Final? La separación evidente: 19 partes del Grupo reafirmaron que el Acuerdo de París es irreversible y que continuarán con la acción hasta que se implemente por completo, y Trump quedó aislado al reiterar su decisión de sacar a los Estados Unidos del Acuerdo.

Las organizaciones ambientalistas internacionales destacaron: el tomar nota del último informe especial del IPCC sobre un calentamiento global de 1.5°C, el considerar la transición a las energías renovables sin mención de los combustibles y el reconocer la importancia de apoyar a los países más vulnerables al cambio climático. Pasada la Cumbre de Líderes, ahora queda dar seguimiento a los distintos gobiernos para que transformen esas palabras en acciones concretas.

3. 2018 y un planeta cada vez más “caliente”

Como una noticia que parece repetirse cada año, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ya advirtió que el 2018 va camino a convertirse en uno de los cuatro años más calurosos de los que se tienen registro en la historia. Sólo en los primeros 10 meses de este año, la temperatura media de la Tierra ha aumentado 1°C con respecto a los valores pre-industriales. El aumento de la temperatura de la superficie del planeta está estrechamente relacionado con el incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero. De allí la importancia de modificar cada una de nuestras acciones por más pequeñas que parezcan. Se espera que a comienzos de 2019 podamos conocer las cifras finales. Al momento, 2016 lidera el ranking como el año más cálido de la historia.

Con la colaboración de las científicas argentinas Carolina Vera e Inés Camilloni, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) elaboró una serie de infografías para visualizar las proyecciones climáticas de las siete regiones del país, es decir, ¿qué esperar del futuro en Argentina en materia climática? Podés descubrir la respuesta para el lugar donde vivís aquí.

4. De un ex zoo a un santuario, la nueva vida de dos leones

Melena y Mansa son leones hermanos. Nacieron entre las rejas del zoológico de La Plata. Luego de años de una vida en cautiverio, hoy disfrutan de una mayor libertad en un santuario de Minnessota. La semana pasada se realizó con éxito su traslado desde el ex zoo bonaerense -hoy en proceso de conversión en bioparque- hasta el Wildcat Sanctuary en suelo estadounidense. ¿Por qué los animales van a santuarios y no son liberados en sus hábitats naturales? Porque no podrían sobrevivir allí. Los largos años en cautiverio los han acostumbrado a que, por ejemplo, alguien les de la comida y no son capaces de cazar su propio alimento. Los santuarios son espacios naturales controlados por organizadores, cerrados a visitas y todo tipo de explotación, y con un único fin: dar una mejor calidad de vida a los animales.

5. Yaganes: entre la última oportunidad y el poder del documental

Y sí, Yaganes sigue vigente en esta newsletter porque queremos que ese 2,6% del Mar Argentino protegido se incremente notablemente. Cuando creíamos que el proyecto perdería estado parlamentario, fue incorporado para su tratamiento en las sesiones extraordinarias que se desarrollarán hasta el 21 de diciembre. Para recordar en qué consiste esta posibilidad de contar con un nuevo Parque Nacional Marino, te recomiendo leer esta nota de Javier Drovetto en RED/ACCIÓN. Para conocer esta área ubicada al sur del país y su alto valor ecológico, podés agendarte “Yaganes”: el documental que se estrenará este viernes a las 22 en la pantalla de NatGeo para mostrar, a través de una expedición inédita, la belleza en lo más profundo del mar argentino y la importancia de su conservación. ¿Un dato extra? Es narrado por el cantante Axel.

6. ¿Nos juntamos a reparar colectivamente?

Esa fue la pregunta que se hicieron Marina Pla y Melina Scioli. Cansadas del sistema reinante del “comprar, tirar, comprar”, las jóvenes argentinas decidieron volver a la costumbre de sus abuelas: si algo está roto o dañado, no es un residuo, es un artículo que hay que reparar y que puede volver a tener un uso. Así nació el Club de Reparadores, un evento itinerante de reparación colectiva que desde 2016 ya se celebró en distintas ciudades del país, Estados Unidos, México y Uruguay. Su lema: promover el cuidado y la reparación como estrategia para el consumo responsable y la práctica de la sustentabilidad. Este sábado despiden el 2018 con la última edición del año: de 15 a 19 en Chela, Parque Patricios (Iguazú 451). ¿Ya pensaste qué objeto roto podés llevar para reparar?

7. Ser sustentables: reducir las emisiones desde el consumo energético

Después de compartirles consejos sobre cómo reducir las emisiones contaminantes en general y las de transporte en particular, hoy es el turno de la energía, aquella necesaria para la mayoría de las actividades que realizamos.

  1. ¿Vieron el dicho “menos es más”? Bueno, aplica perfecto al consumo de energía. Hay que usarla lo justo y necesario. Por ejemplo: si es de día, aprovechar los rayos del sol y no encender la luz artificial; o si ya no usas un dispositivo electrónico, conviene apagarlo y desenchufarlo.
  2. Cambiar las lámparas clásicas por las alternativas LED.
  3. Reemplazar los electrodomésticos por aquellos con etiquetado de eficiencia (la letra A es la más eficiente).
  4. Si se dan las condiciones, empezar a elegir las renovables como fuente de energía. Ya hay vecinos en provincia de Buenos Aires que, por ejemplo, tienen un colector solar para usar agua caliente.

En todos los casos, la fórmula del éxito es la misma: una mayor inversión de dinero hoy que nos permite reducir las emisiones contaminantes y que tendrá su recupero económico en el tiempo.

¿Sabías que recientemente se reglamentó la Ley de Generación Distribuida en Argentina? Si vos contás con fuentes renovables en tu hogar o ámbito de trabajo, podés convertirte en un “prosumidor” e inyectar el sobrante de energía que ya no utilizás en la red de distribución general.

Me despido de esta hermosa ciudad que supo estar así de vacía para recibir a los principales líderes del mundo y me preparo para emprender un nuevo -como me gusta llamar- #workandtravel. Esta oportunidad de “trabajar y viajar” me lleva a la COP24 donde me esperan jornadas intensas de trabajo para compartirles todas las novedades de lo que allí ocurra con el mejor estilo RED/ACCIÓN.

En 2015, en la edición de esta conferencia en París, un puente que cruzaba el Sena llevaba unos afiches con la imagen de un niño y una frase: “la gente es la que cambia, no el cambio climático”. Esas palabras regresan cuando escribo un artículo, hago un reporte para TV o preparo esta newsletter. Cada uno desde su lugar puede (y debe) marcar una diferencia. La mía es comunicando al respecto. ¿Cuál es tu aporte?

¡Hasta el próximo miércoles desde suelo polaco!

Tais.

Sustentabilidad | 5 de diciembre

Animación: Pablo Domrose

COP24: Comenzó la conferencia anual con el desafío de definir la urgente acción ante el cambio climático

“París 2.0”. Ésta es la definición que muchos le han atribuido a la 24° edición de la Conferencia de las Partes (COP24), el evento anual en negociaciones climáticas que inició en Katowice, Polonia, el domingo pasado. Este año es tan -o casi más- importante que el 2015, cuando se consensuó el Acuerdo de París en la capital francesa (de allí su nombre). ¿Por qué esta relevancia? Durante estas dos semanas, los distintos gobiernos deberán avanzar en la definición del llamado “rulebook”, es decir, el conjunto de reglas y procesos necesarios para implementar el Acuerdo de París. En criollo: cómo se van a poner en práctica todas esas bellas palabras del documento para que el aumento de la temperatura del planeta no supere los 2°C a fin de este siglo.

“Pido a todos los líderes que vengan a la cumbre preparados para abordar no sólo su progreso hacia el logro de sus objetivos en virtud del Acuerdo de París, sino también para delinear sus planes y su progreso hacia el aumento de su ambición”, expresó en la ciudad polaca António Guterres, secretario general de Naciones Unidas. En su paso previo por Buenos Aires, conversé con él para RED/ACCIÓN sobre la importancia de políticas más urgentes y ambiciosas en acción climática. Pueden leer la nota aquí.

América Latina será una de las regiones más observadas este año en la Conferencia. Por un lado, en el plenario de apertura, se realizó un pedido para que se reconozca la vulnerabilidad que está atravesando la región a los efectos del cambio climático. Por otro lado, la siguiente COP25 debería celebrarse en la región en 2019 y el único candidato hasta hace unos días era Brasil que, bajo el electo gobierno de Bolsonaro, crítico del Acuerdo, ya dio marcha atrás con la propuesta. Al momento, Chile, Costa Rica y Guatemala se perfilan como candidatos; pero el financiamiento de un evento de tal tamaño se plantea como el principal desafío para los países latinos.

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Actualidad | 3 de diciembre

Foto: G20

El cambio climático tuvo su “consenso” en el G20 con un Trump aislado

“Agree to disagree”. “Estamos de acuerdo en no estar de acuerdo”. El diccionario de Collins define esta popular frase en inglés como la situación en la que dos partes deciden dejar de discutir porque ninguna cambiará su opinión. Ello fue lo que ocurrió en el G20 con uno de sus temas más desafiantes: el cambio climático.

El consenso alcanzando en la Declaración Final al respecto fue el único posible: la inevitable repetición de las dos posturas encontradas. Por un lado, 19 partes del Grupo reafirmaron que el Acuerdo de París es “irreversible”. Por otro, Donald Trump reiteró su decisión de salirse de dicho acuerdo.

Lejos del consenso global que la presidencia argentina del G20 buscaba lograr sobre la temática, el apartado referido a clima dejó varios elementos por analizar, tanto por los avances celebrados como los desafíos por enfrentar. Pero para los analistas, el aislamiento de Trump manda una fuerte señal hacia la COP 24, la conferencia que arrancó hoy en Polonia y que es considerada decisiva para hacer frente a la crisis climática mundial.

Los avances

Para comprender los avances es necesario considerar el proceso previo a la Declaración Final. Desde un principio se supo que el cambio climático era uno de los temas más difíciles en las negociaciones por la conocida postura de Donald Trump en favor de los combustibles fósiles. En las últimas conversaciones con la prensa, previo al consenso final, el propio canciller argentino, Jorge Faurie, reconoció que “aún se estaba trabajando en la redacción del apartado sobre clima”.

Los rumores vislumbraban el peor escenario: un lenguaje débil más en favor de la postura de la actual administración norteamericana que del resto del planeta, la falta de mención al Acuerdo de París y la no consideración de los últimos informes científicos. La Declaración Final terminó por sorprender de manera positiva a la comunidad internacional.

La acción climática tuvo su clara manifestación en el documento -al menos por parte de algunos de sus miembros- y con algunas menciones que superaron las tristes expectativas que se tenían previamente.

Los países del G20 tomaron nota del último Informe Especial del Panel Intergubernamental en Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) sobre un calentamiento global de 1.5°C como límite. “El informe del IPCC se sumó a la urgencia de abordar el cambio climático y se ha reflejado claramente en las conclusiones de la reunión.

Espero que esta urgencia se traduzca a la reunión de negociadores en Polonia de esta semana”, expresa Christiana Figueres, representante de la iniciativa Mision 2020 y ex directora ejecutiva de la Convención Marco en Naciones Unidas en Cambio Climático (CMNUCC), y subraya: “Es triste que la Administración Federal de los Estados Unidos, un país que está sintiendo cada vez más la fuerza de los impactos climáticos, siga negándose a escuchar la voz objetiva de la ciencia. El resto del G20 no sólo ha entendido la ciencia, sino que también está tomando medidas para prevenir los mayores impactos y fortalecer sus economías”.

En este sentido, el documento también reconoce la importancia de considerar a aquellos países más vulnerables de la región a los efectos del cambio climático, como las islas del Caribe. “Incluso en estos tiempos difíciles para el multilateralismo, está claro que todavía se puede avanzar en el importante tema de abordar el cambio climático.

Está claro que los esfuerzos diplomáticos concertados de la Unión Europea y China fortalecieron el resultado, y esta cooperación ahora debe convertirse en una forma de liderazgo climático positivo y ambicioso”, aseguró Laurence Tubiana, directora la European Climate Foundation y ex embajadora de Francia en la COP21.

A lo largo del año, se discutieron estrategias a largo plazo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs, por sus siglas en inglés). Situación no menor, si se considera que los países del G20 representan el 80% de esas emisiones globales.

Enrique Maurtua Konstantinidis, asesor senior en cambio climático de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), analiza: “El cambio climático es un tema que ya no se puede sacar de la agenda geopolítica. El que lo quiera sacar, no está queriendo ver la realidad. Las declaraciones que se hacen en el G20, por más sencillas y vacías que parezcan, representan un mensaje para inversores, empresarios y otros gobiernos. Es una declaración política de los 2/3 de la economía mundial. Si la aplican, su impacto es enorme”.

Los desafíos

Con la exclusión de los Estados Unidos, el resto de los miembros del G20 explicitaron su compromiso por continuar con la implementación del Acuerdo de París. La presidencia argentina había manifestado desde un inicio su intención que no se repitiera la exclusión ocurrida el año pasado en Alemania. Pero la fuerte defensa de los países europeos a la continuidad de la acción climática versus una decisión trumpista que parece no tomar conciencia, condujeron al único consenso posible en el tema: ese “estar de acuerdo en que no estamos de acuerdo”.

Esta exclusión continuará siendo un enorme desafío para la política climática internacional, considerando el breve tiempo que según los científicos queda para que se pueda revertir la situación. Por ello, los ojos del mundo se trasladaron de inmediato a Katowice, Polonia, donde desde ayer se celebra la 24° edición de la Conferencia de las Partes (COP24), la conferencia anual en cambio climático más importante. “Esperamos tener resultados positivos en la COP24”, citan los países en la Declaración Final. Allí, sus propias delegaciones tendrán el difícil trabajo de definir las reglas para implementar el Acuerdo de París. Es decir, para que todas esas detalladas palabras del documento se traduzcan en una acción concreta.

Mientras 19 partes del Grupo reafirman el Acuerdo de París, se sabe que sus propuestas de reducción de esas emisiones contaminantes aún no son suficientes para alcanzar los objetivos del acuerdo.

Mientras las organizaciones sociales celebran la no mención de los combustibles fósiles en la Declaración Final, según el último reporte Brown to Green el 82% de la energía de los países del G20 procede de la explotación de carbón, petróleo y gas. Mientras los líderes se reúnen en múltiples reuniones con diferentes posturas, los científicos nos exponen semana a semana el estado de alerta en el que se encuentra el planeta. Después de las bellas palabras, las declaraciones y las conferencias de prensa, ahora es tiempo de la verdadera acción.

Sustentabilidad | 30 de noviembre

Foto: ONU

¿Actuarán los líderes políticos con la urgencia y ambición que el planeta necesita?

En suelo argentino para participar de la Cumbre de Líderes del G20, António Guterres, el secretario general de Naciones Unidas (ONU), organización socia del foro, se mostró contundente y preocupado sobre la necesidad de incrementar la ambición y urgencia de las políticas de acción climática.

Sus preocupaciones no son casuales: el cambio climático es, junto con el comercio, uno de los temas más desafiantes por estas horas en el G20 con vistas a alcanzar una declaración final consensuada entre las partes, incluyendo a Donald Trump (conocido negacionista del problema).

“El cambio climático está avanzando más rápido que nuestras acciones”, aseguró Guterres quien describió sus más recientes efectos alrededor del mundo, desde el aumento de las temperaturas hasta el incremento en el nivel del mar.

“Las realidades se vuelven peores que las proyecciones meteorológicas. Estamos ante una multiplicación de desastres naturales cada vez más dramáticos e intensos”, expresó y alertó: “Ello tiene consecuencias humanitarias cada vez más trágicas. Las cosas se están volviendo peores de lo que pensamos y hay un cierto sentimiento de que ha fracasado la voluntad política. Es absolutamente necesario restaurar la voluntad política para hacer frente al cambio climático. A nivel de los gobiernos, del sector privado, de las ciudades, de la comunidad, de los ciudadanos”.  

Ante ese fracaso, el interrogante es uno: ¿cómo se promueve en los gobiernos una acción más comprometida para responder a la urgencia del planeta? En diálogo con RED/ACCIÓN, el máximo representante de ONU aseguró: “Mi profunda creencia es que el cambio climático debe ser tomado en serio. Estamos pidiendo a todos un sentido constructivo de compromiso para evitar una división norte-sur (en referencia a países más desarrollados y más contaminantes, y aquellos menos desarrollados y más vulnerables a los efectos del problema) que sería dramática”.

Con los pies en Buenos Aires, pero la mente ya trabajando en lo que acontecerá en Katowice, Polonia, Guterres nos recuerda la importancia de la próxima COP24 que se celebrará allí: “Es necesario que en esta próxima conferencia en cambio climático se alcance un compromiso sobre el programa del trabajo del Acuerdo de París -principal documento global existente sobre el tema-“.   

António Guterres en una visita a refugiados en Bangladesh / Foto: ONU

Para promover un mayor control de las políticas climáticas y alentar una creciente ambición en los gobiernos de sus políticas de reducción de emisiones contaminantes, Guterres convocó a una Cumbre del Clima para septiembre de 2019 en Nueva York. “Esta convocatoria es justamente para pedirles a los Estados que incrementen sus niveles de ambición, que sean capaces de reconducir el mundo a una perspectiva de un incremento de las temperaturas del planeta no mayor a 1.5°C o 2°C. Ello no está ocurriendo aún”, aseguró a nuestro medio.

Mientras el complejo de yacimientos no convencionales de petróleo y gas Vaca Muerta sigue apareciendo aquí en el G20 como la gran política de desarrollo del gobierno argentino -incluso en diálogo con Trump-, Guterres incorpora otro tema fundamental que requiere de acción urgente: “Es necesario tomar un conjunto de medidas que se están dando muy lentamente. Seguimos con subsidios a los combustibles fósiles. El problema ya no se trata de otorgar subsidios a las energías renovables para que sean competitivas. Las energías renovables ya son competitivas. Pero si siguen las políticas de subsidios a los combustibles fósiles, no podremos avanzar en la implementación del Acuerdo”.

Al respecto, el secretario ilustró la situación con una anécdota: “La edad de piedra no terminó porque desapareció la piedra. Los combustibles fósiles no van a terminar porque ellos desaparezcan. Tenemos que apostar más a las invenciones de sus alternativas. La tecnología ya está de nuestro lado”.

El cambio climático es uno de los principales desafíos que enfrenta el mundo en la actualidad. Así lo ha considerado Guterres en conjunto con otras crisis mundiales, como el terrorismo y las migraciones. “Vivimos un momento de falta de confianza en la comunidad internacional y un nivel de confrontación entre poderes tal que muchos creen que no tiene sentido realizar una reunión del G20. Pero es justamente por esa falta de confianza y grado de conflicto que es absolutamente esencial tener un encuentro de tan alto nivel como el G20”, describió el secretario.

En vísperas por conocer mañana la Declaración Final de la Cumbre de Líderes, Guterres subrayó: “Es importante que los países se reúnan para alcanzar una globalización justa, es decir, que sea una globalización que no deje a nadie atrás”. Su esperanza es una: que los países lleguen a un fuerte documento para el apoyo de la Agenda 2030 de Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Durante el primer día de la Cumbre de Líderes en Buenos Aires, António Guterres se reunió con los cancilleres de China y Francia para subrayar la importancia de avanzar en políticas climáticas urgentes y ambiciosas. Su próximo destino lo llevará al otro lado del océano: la COP24 en Polonia. Los ojos del mundo miran uno y otro lugar. El desafío en común es uno: ¿Actuarán los líderes políticos con la urgencia y ambición que el planeta necesita?

Sustentabilidad | 28 de noviembre

Ilustración: Pablo Domrose

G20 y cambio climático: entre la urgencia del planeta y la debilidad de las decisiones políticas

Como les anticipaba en la newsletter de la semana pasada, el propio Sherpa argentino, Pedro Villagra Delgado, reconoció que el cambio climático, junto con el comercio, serán los dos temas de más difícil consenso para la declaración final del G20. El motivo es obvio: la postura de Donald Trump respecto de la acción ante el problema. La preocupación creció esta semana cuando algunos medios -como el especializado Climate Home– tuvieron acceso a un borrador del documento y comunicaron la debilidad con la que aparecería el tema, en pos de ese consenso tan deseado por la presidencia argentina. 

Cabe recordar que el año pasado, el documento final del G20 mostraba una postura clara de las partes, a excepción de los Estados Unidos, sobre el significado del Acuerdo de París como un consenso “irreversible”. La presidencia argentina del G20 no quiere excepciones en esta oportunidad, pero entonces ¿se resignará darle al problema la magnitud que se merece en pos del consenso?

En mis redes sociales, muchos me preguntaron cuál es el real impacto del G20 para la acción climática. Al respecto es importante aclarar que el G20 no es el espacio de las negociaciones climáticas específicamente; por el contrario, ello ocurre en la COP24 (Conferencia de las Partes) que inicia el próximo domingo 2 en Katowice, Polonia. ¿Ello le quita importancia a lo que la declaración defina sobre cambio climático? ¡Claro que no! Este Grupo de 20 países representa el 80% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Su compromiso en el documento final será una señal política sobre las acciones futuras que realicen… para bien… o para mal. El interrogante sigue siendo el mismo: ¿llegarán los líderes a escuchar el llamado de la Tierra a tiempo?

Recordá que ya tengo mis acreditaciones en mano para ambos eventos. ¿Qué te gustaría conocer más en detalle al respecto? ¿Qué contenidos sobre estos dos eventos te gustaría leer en RED/ACCIÓN? Podés hacer tus preguntas y sugerencias acá:

Leé la edición completa de SUSTENTABLES, la newsletter con información para actuar y cuidar al planeta.

Sustentables | 28 de noviembre

Ilustración: Pablo Domrose

SUSTENTABLES | G20 y cambio climático: entre la urgencia del planeta y la debilidad de las decisiones políticas

El mundo mira a la Argentina por lo que ocurra esta semana en la Cumbre de Líderes del G20. Y algunos de nosotros miramos la postura que los países allí adopten respecto de uno de los principales desafíos de este siglo: el cambio climático. Mientras que para muchos el fin de año es tiempo de cierres y balances, para la acción climática es el momento crucial de responder al llamado que nos hace el planeta Tierra. El gran interrogante que siempre me queda al cubrir estos temas desde hace unos años es uno: ¿llegaremos a escucharlo a tiempo? Esta pregunta nos acompaña en cada uno de los temas que hoy les invito a debatir.

1. G20 y cambio climático: entre la urgencia del planeta y la debilidad de las decisiones políticas

Como les anticipaba en la newsletter de la semana pasada, el propio Sherpa argentino, Pedro Villagra Delgado, reconoció que el cambio climático, junto con el comercio, serán los dos temas de más difícil consenso para la declaración final del G20. El motivo es obvio: la postura de Donald Trump respecto de la acción ante el problema. La preocupación creció esta semana cuando algunos medios -como el especializado Climate Home– tuvieron acceso a un borrador del documento y comunicaron la debilidad con la que aparecería el tema, en pos de ese consenso tan deseado por la presidencia argentina.

Cabe recordar que el año pasado, el documento final del G20 mostraba una postura clara de las partes, a excepción de los Estados Unidos, sobre el significado del Acuerdo de París como un consenso “irreversible”. La presidencia argentina del G20 no quiere excepciones en esta oportunidad, pero entonces ¿se resignará darle al problema la magnitud que se merece en pos del consenso?

En mis redes sociales, muchos me preguntaron cuál es el real impacto del G20 para la acción climática. Al respecto es importante aclarar que el G20 no es el espacio de las negociaciones climáticas específicamente; por el contrario, ello ocurre en la COP24 (Conferencia de las Partes) que inicia el próximo domingo 2 en Katowice, Polonia. ¿Ello le quita importancia a lo que la declaración defina sobre cambio climático? ¡Claro que no! Este Grupo de 20 países representa el 80% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Su compromiso en el documento final será una señal política sobre las acciones futuras que realicen… para bien… o para mal. El interrogante sigue siendo el mismo: ¿llegarán los líderes a escuchar el llamado de la Tierra a tiempo?

Recordá que ya tengo mis acreditaciones en mano para ambos eventos. ¿Qué te gustaría conocer más en detalle al respecto? ¿Qué contenidos sobre estos dos eventos te gustaría leer en RED/ACCIÓN? Podés hacer tus preguntas y sugerencias acá:

2. Nuevo estudio, misma necesidad: más ambición en la acción climática

¿Hacía falta algo más para explicar la necesidad de actuar ante el cambio climático? Ayer se publicó una nueva edición del Emissions Gap Report. ¿De qué se trata? Es un informe anual realizado por ONU Medioambiente para dar cuenta del estado de situación a nivel global de las emisiones contaminantes, analizando el nivel de ambición (o no) de las propuestas de los países para reducirlas. Esa “brecha” responde casi a una fórmula matemática: la diferencia entre dónde estaríamos con nuestras acciones actuales y dónde deberíamos estar para enfrentar el problema. ¿Cómo responde la Argentina a ese cálculo? Con “esfuerzos insuficientes”. Es decir, de seguir con las políticas nacionales actuales, el país no cumpliría con el compromiso asumido en el Acuerdo de París.

En nuestras tres ediciones de SUSTENTABLES has podido ver distintos informes y reportes sobre esta temática. No es casual. Los organismos, las organizaciones, los científicos y expertos ofrecen el contexto actual con un objetivo claro: presionar a los líderes mundiales para que en la próxima conferencia en cambio climático, COP24, avancen lo necesario en la implementación del Acuerdo de París. Recordá seguir este hashtag #COP24 porque en los próximos días empezará a dar que hablar.

3. Basta de maltrato. Nosotros también somos animales.

La imagen de “hinchas” de River maltratando un cerdo con la camiseta de Boca se viralizó. Rápidamente salieron versiones cruzadas: que si estaba vivo y lo mataron, que si ya estaba muerto y luego le pegaron, que si no importaba porque era un cerdo y se come su carne. No hay excusas para definir la situación como un maltrato animal, ese del cual tanto nos cuesta hablar aún en Argentina y sobre el cual la justicia todavía lamentablemente no acompaña. El debate es mucho más profundo. ¿Por qué nos resulta indiferente el maltrato hacia un animal que comemos frente a otro que concebimos como mascota? ¿Por qué utilizamos el concepto de “animal” como descalificativo para otro humano, cuando en definitiva nosotros también formamos parte como especie? En una conversación con Jane Goodall, la máxima conservacionista de la historia (sí, esa que se fue a la selva a estudiar el comportamiento de los chimpancés), me dijo una frase muy cierta: “Continúa existiendo en el ser humano un intento por ser diferentes y sentir que somos la especie dominante del planeta. Queremos pensarnos como diferentes, pero no somos tan distintos; nosotros también somos animales”.

Mencioné antes “hinchas” entre comillas porque, como hincha de River, y ante los hechos transcurridos, me cuesta llamarlos así. Nada mejor para explicar esa diferencia que sentimos en estos días, que esta gran reflexión de Juan Carr en RED/ACCIÓN: “Todas las cosas que somos (y las pocas otras que no queremos ser): una reflexión sobre el River – Boca”.

4. 24 horas de realidad

Como cada fin de año, llega una nueva edición de “24 Horas de Realidad” (“24 Hours of Reality” en su versión en inglés): una jornada completa de presentaciones online desde diferentes partes del mundo para despertar conciencia sobre la acción climática desde todos los actores. Este 2018 se buscará profundizar en el vínculo entre el cambio climático y nuestra salud, con los avances y soluciones que ya se vienen implementando. ¿Por qué es tan popular este evento? Es organizado por Climate Reality, la organización liderada por Al Gore, el ex vicepresidente de Estados Unidos y actual activista ambiental. ¿Cómo participar este año? El evento es digital, por lo que sólo necesitás un dispositivo tecnológico y buena conexión a Internet. Lo podrás ver aquí desde las 23 (hora argentina) del 3 de diciembre por las siguientes 24 horas. A tener en cuenta que es en inglés y que a las 18 del 4 de diciembre habrá una sesión sobre el impacto de las altas temperaturas en la salud de los habitantes de América del Sur, incluyendo Argentina.

El dato de color: en 2016 tuve la oportunidad de representar al país como Líder Climática en aquella edición de 24 Horas de Realidad. Aquí puedes volver a ver el segmento (en español) que se dedicó a la Argentina:

5. Áreas protegidas: a la espera de Yaganes

¿Se acuerdan que la semana pasada les contaba sobre la cuenca de Yaganes, ubicada al sur de la Argentina y la importancia de proteger su rica biodiversidad? Bueno, el proyecto de ley para su creación como parque nacional marino debía ser tratado ayer en Cámara de Diputados y volvió a suspenderse la sesión. De no incluirse en las sesiones extraordinarias, el proyecto se caería. ¿Por qué es importante seguir de cerca este tema? Porque sólo el 2.6% del Mar Argentino está protegido ante actividades extractivas, como la pesca industrial. Detrás de cada área natural, en mar o en tierra, ya considerada protegida o a la espera de serlo, hay personas que dedican su labor y pasión para cuidar el ambiente. En esta nota en RED/ACCIÓN, Javier Drovetto te cuenta los detalles sobre el proyecto y su importancia.

6. Estrenos 2019: también para el cine ambiental

Toy Story 4, Capitán Marvel, Dumbo, El Rey León. Los tráiler y anuncios sorprenden semana a semana a los amantes del séptimo arte. Y el cine ambiental no se queda atrás. “Nuestro Planeta” (“Our Planet”, en su versión original al inglés) es la nueva producción documental de Netflix, en conjunto con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). ¿Su objetivo? Mostrar la belleza de los distintos rincones del hogar en el que vivimos para generar conciencia sobre la importancia de cuidarlo, y de hacerlo de forma urgente. Los ocho capítulos que integrarán la serie son el resultado de cuatro años de trabajo y más de 3.500 días de filmación en 50 países. ¿Ansioso como yo por verla? A agendar: se estrena el 5 de abril de 2019.

7. Ser sustentables: reducir las emisiones desde la movilidad

Todos los debates e informes giran sobre un tema en común: las emisiones contaminantes. La semana pasada les recomendaba cómo reducir sus emisiones en general. Hoy, ante estos días donde tanto se habla del transporte, les propongo profundizar el primer consejo y empezar un cambio desde la propia movilidad.

  1. Ante distancias cortas, optar por caminar o usar la bicicleta. Mejor para el ambiente, ¡y para tu salud!
  2. Ante distancias más largas, priorizar el transporte público por sobre el vehículo particular. ¿Por qué? Se generan menos emisiones por persona y contribuye a una menor contaminación del aire.
  3. Implementar el carpooling y viajar con compañeros o amigos a un mismo destino en un solo auto. El plus: promueve la socialización.

¿Sabías que… según un estudio de la Universidad de Lund (Suecia) vivir sin vehículo sería la segunda acción individual fundamental que podemos realizar para hacer frente al cambio climático?

“La criatura más intelectual que jamás haya caminado en la Tierra está destruyendo su único hogar”, las palabras de Jane en su más reciente columna de opinión en el diario británico The Guardian son una realidad a la que nos debemos enfrentar. En vísperas de estos días intensos de trabajo entre la cobertura del G20 en Buenos Aires y el inicio de la COP24 en Katowice, siempre pienso en la enorme responsabilidad que tenemos de revertir esa situación. De pasar a la historia no como aquellos que destruimos el planeta, sino como quienes le dimos, y nos dimos, esa nueva oportunidad de salir adelante. ¿Asumís conmigo el desafío?

Por favor, si tenés algo para comentar, proponer o mejorar, escribime. Me interesa mucho tu opinión.

¡Hasta el próximo miércoles!

Tais.

Sustentables | 21 de noviembre

Animación por Pablo Domrose

SUSTENTABLES | Incendios en California, Trump y ese “invento” llamado cambio climático

¡Una semana ya de nuestra primera SUSTENTABLES! Gracias a todos los que, como vos, se sumaron a esta comunidad de información para la acción. Hoy se celebra el Día Mundial de la Televisión, medio en el cual tengo la oportunidad de trabajar con el enorme desafío de comunicar sobre estos temas. ¿Advirtieron cuántas noticias hay sobre sustentabilidad o ambiente en la pantalla chica? ¿Cuánto se habla de cambio climático al referirse a fenómenos naturales cada vez más intensos? Dar respuesta a estos interrogantes nos lleva a los contenidos destacados que hoy les comparto.

1. Incendios en California, Trump y ese “invento” llamado cambio climático

Los incendios iniciados el 8 de noviembre en Estados Unidos se han convertido en los de mayor impacto en la historia del estado de California. Al momento, hay 84 personas fallecidas, más de 900 desaparecidas y los daños materiales se siguen contabilizando. El fin de semana el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, visitó Paradise, una de las zonas afectadas. Allí, un periodista le preguntó si, tras ver los efectos de los incendios, había cambiado su opinión sobre el cambio climático. Su respuesta fue contundente: “No”. Su visión del cambio climático como “un invento de los chinos” se mantiene mientras el aumento de las temperaturas intensifica los eventos naturales en el propio país que preside.

¿Hay relación entre el cambio climático y los incendios? Conforme las opiniones de distintos científicos y expertos, el cambio climático no es la causa directa de los incendios, pero sí contribuye a generar condiciones para que se intensifiquen sus impactos. ¿Cómo? Un área con temperaturas más elevadas, una sequía más prolongada con escasez de precipitaciones y una vegetación consecuentemente más seca actúan como el “combustible perfecto” para sostener e intensificar cualquier incendio que se origine por otra causa específica.

Los rescatistas trabajan día y noche para buscar sobrevivientes, organizaciones defensoras de animales curan y protegen a las especies afectadas (como osos, venados y aves) y facilitan el reencuentro de perros y gatos perdidos con sus dueños, y los bomberos se convierten en los héroes indiscutidos. Nathalia Restrepo nos comparte en RED/ACCIÓN el caso de Jhonathan Clark y cómo la esperanza resiste al fuego.

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2. Fin de año expectante para el planeta: entre el G20 y la COP24

Con un gran despliegue de seguridad, el próximo 30 de noviembre y 1° de diciembre, se celebrará la Cumbre de Líderes del Grupo de los 20 en Buenos Aires. El Sherpa Pedro Villagra Delgado, principal representante-negociador de Argentina en el G20, aseguró que el comercio y el cambio climático serán los dos temas más delicados en las discusiones, con vistas a preparar el documento final. La histórica postura de Trump y una búsqueda de consenso general, despiertan la pregunta de cuán ambiciosa será la incorporación de esta temática en un compromiso que involucre a los responsables del 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Finalizada la cumbre y del otro lado del océano, en Katowice, Polonia, comenzará la 24° edición de la COP: la Conferencia de las Partes, el evento anual de Naciones Unidas en negociaciones en cambio climático. ¿Por qué esta COP24 es crucial? Allí se definirá el programa de trabajo del Acuerdo de París, es decir, la implementación del principal documento consensuado para hacer frente al cambio climático. El mensaje político del G20 sobre cambio climático incidirá en el momentum con el que se llegue a la COP. Para tener en cuenta: Argentina trabaja en las negociaciones climáticas en conjunto con Brasil y Uruguay, ¿cómo continuará este vínculo con Jair Bolsonaro al poder en el país vecino? En vísperas de ambos eventos, ayer renunció el jefe de Ambiente de Naciones Unidas tras una investigación por los excesivos viajes y gastos que realizaba. El diario británico The Guardian fue quien reveló la situación.

Tendré la oportunidad de cubrir ambos eventos. ¿Qué te gustaría conocer más en detalle al respecto? ¿Qué contenidos sobre estos dos eventos te gustaría leer en RED/ACCIÓN? Podés hacer tus preguntas y sugerencias acá:

3. Atención: crece la pobreza rural en América Latina y el Caribe

Así lo alerta el 1° Panorama de la Pobreza Rural elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y presentado hoy en el marco de la Semana de la Alimentación y la Agricultura que se realiza en suelo porteño. Por primera vez en 10 años, la pobreza rural volvió a crecer alcanzando las 59 millones de personas en la región. La vulnerabilidad climática aparece como uno de los factores de incidencia. ¿Cómo combatir esta situación? FAO propone 5 soluciones: crear sectores agrícolas eficientes e influyentes; proteger a los pobladores rurales; gestionar sosteniblemente los recursos naturales; promover el empleo rural no-agrícola fortaleciendo los vínculos con la ciudad; y mejorar la infraestructura. ¿Por qué nos involucra este tema? La mayoría de los alimentos que comemos procede de la agricultura familiar.

4. ¡Buena noticia! Los gorilas de montaña salen del peligro crítico

Cada vez que nace un gorila en el Parque Nacional Virunga en el Congo, se celebra. Cada nacimiento es un paso más en la protección de uno de los primates más grandes del mundo. Los incansables trabajos de conservación en equipo y la lucha contra la caza furtiva en continente africano comienzan a visibilizar sus resultados: el gorila de montaña salió de la categoría “peligro crítico”. Si bien continúa “en peligro”, las cifras son alentadoras: pasó de apenas 680 individuos en 2008 a más de 1.000 este año, según la actualización de la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)

El documental “Virunga” muestra las dos caras de una misma realidad: por un lado, los problemas políticos y sociales que amenazan la supervivencia de los gorilas; por otro, a esa maravillosa comunidad de guardaparques que dan a diario su vida por salvarlos. Gracias a la producción ejecutiva del actor y activista Leonardo DiCaprio, se puede disfrutar en Netflix.

5. El congreso vota la creación del nuevo parque nacional Yaganes, en Tierra del Fuego

Y si de áreas protegidas para la conservación se trata, en estas semanas el Congreso votará el proyecto de ley para la creación del parque nacional marino en la cuenca de Yaganes. Ubicada al sur del país, en proximidad con Tierra del Fuego, se trata de un área con un enorme valor ecológico. De aprobarse el proyecto, se protegería un área de 69.000 km2, se recuperarían poblaciones de peces como merluza y sardina, y se garantizaría un hábitat para lobos marinos, ballenas, pingüinos, entre otras especies. A estar atentos a lo que ocurra en la Cámara de Diputados estos días siguiendo el hashtag #Yaganes.

6. Un libro para descubrir qué comen nuestros hijos

Hace cinco años la periodista Soledad Barruti nos ayudó a los argentinos a abrir los ojos ante cada plato de comida con su revelador libro “Malcomidos”. Una vez publicado, inició una nueva investigación que comenzó en el lugar menos pensado: la mochila de su propio hijo. ¿Qué le estaba dando de comer? ¿Desde cuándo el sabor a frutilla se hace sin frutilla? ¿Qué hay detrás de los productos ultraprocesados que se venden como nutritivos? ¿Cómo volvemos a los alimentos reales? Las respuestas a esas preguntas se encuentran en su más reciente publicación: “Mala Leche. El supermercado como emboscada”. Este viernes 23 de noviembre lo presenta a las 18.30 en Dain Usina Cultural (Thames 1905, ciudad de Buenos Aires). Una advertencia: después de leerlo, mirarán con más detalle cada producto que consumen.

7. Ser sustentables: cómo actuar ante el cambio climático en el día a día

Desde los devastadores incendios en California hasta las precipitaciones cada vez más intensas y frecuentes en Buenos Aires, el cambio climático se hace sentir. Actuar ante él requiere reducir nuestras emisiones contaminantes y esa es una tarea que nos involucra a todos, con acciones tan pequeñas como éstas:

  1. Priorizar el transporte público por sobre el vehículo particular para movilizarnos. 
  2. Usar la electricidad sólo cuando sea necesario. 
  3. Consumir productos elaborados localmente. 
  4. Planificar una dieta con más vegetales y menos carnes. 
  5. Generar menos residuos, separar y reciclar.

Hace unas semanas estaba en el Centro de Prevención de Desastres de Fukuoka, en Japón, donde me dijeron “la información es poder” para actuar ante estas situaciones. ¿Cómo usaremos la información que tenemos para actuar ante uno de los problemas más desafiantes de nuestro siglo? ¿Empezamos por casa?

Por favor, si tenés algo para comentar, proponer o mejorar, escribime. Me interesa mucho tu opinión.

Mientras aprovecho la luz natural que ingresa por la ventana para trabajar, me despido ¡hasta el próximo miércoles!

Tais.

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Sustentables | 14 de noviembre

SUSTENTABLES | El año de la lucha contra la contaminación por plásticos

Quiero celebrar nuestra primera edición de SUSTENTABLES con esta pregunta: ¿Por qué esta newsletter es importante? Porque somos la primera generación que sufre los efectos del cambio climático en carne propia. Y somos la última que puede revertir la situación.

Cada semana espero sorprenderte con novedades sobre sustentabilidad en sus tres ejes: ambiental, económico y social, tanto de nuestro país como del mundo. ¡Bienvenidos entonces a este espacio de información para una acción que nos involucre a todos!

1. 2018: el año de la lucha contra la contaminación por plásticos

Más plásticos que peces en los océanos. Visualicen eso. De sólo pensarlo se me pone la piel de gallina. De no cambiar nuestros hábitos hoy, ese será el escenario con el que nos encontraremos en 2050. Esta alarmante proyección marcó el eje de los días internacionales de la Tierra, el ambiente y los océanos de este año con un mismo propósito: terminar con la contaminación por plásticos. La semana pasada el diccionario Collins destacó “single-use” como la palabra del 2018. El término se refiere a los plásticos “de un sólo uso”: aquellos que se utilizan una vez y se desechan, como sorbetes, botellas, bolsas, vasos. Aquellos que se impulsa a rechazar y reemplazar por alternativas reutilizables, como una botella de aluminio para recargar con agua. 

En vísperas del segundo aniversario de la prohibición de bolsas plásticas en supermercados, hipermercados y autoservicios de la ciudad de Buenos Aires, la Cámara de la Industria Plástica denuncia pérdidas económicas. Mientras tanto, 250 empresas se comprometen a nivel internacional a reconvertir sus procesos para reducir el uso del material. El cambio de paradigma comenzó. El desafío actual es adaptar a los comercios, las industrias y sobre todo, los hábitos ciudadanos.

Las cifras hablan por sí solas: cada año se vierten 8 millones de toneladas de plástico en los océanos, de modo que el 80% de la basura marina está hecha de plástico. En los últimos 10 años produjimos más plástico que en todo el siglo pasado. La popular portada de la revista National Geographic con una bolsa plástica simulando un iceberg se mantiene vigente con su interrogante: ¿Planeta o Plástico?

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2. Llega el G20: hablemos (y comprometámonos) con el cambio climático

Las políticas climáticas de los países del G20 aún no son compatibles con los objetivos del Acuerdo de París, principal documento consensuado globalmente para hacer frente al cambio climático. Ello se desprende de la edición 2018 del Brown to Green Report que hoy presenta la organización internacional Climate Transparency. El informe analiza el desempeño de este grupo de países en la acción ante el cambio climático.

¿Cómo está la Argentina -que preside el G20- según el informe? No muy bien: los subsidios a los combustibles fósiles y proyectos como Vaca Muerta amenazarían nuestro compromiso climático nacional. A dos semanas de la Cumbre de Líderes que se celebrará en Buenos Aires, los resultados del reporte despiertan la atención sobre el cambio climático. Y por una razón no menor: los países del G20 son responsables del 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero.

3. ¡Buena noticia! Se recupera la capa de ozono

Así lo confirmó un informe de Naciones Unidas publicado la semana pasada. El uso de aerosoles y líquidos de refrigeración (por ejemplo en heladeras) con clorofluorocarbonos (CFC) dañó históricamente la capa de ozono provocando su adelgazamiento. Con el Protocolo de Montreal firmado en 1987 se prohibió el uso de todo producto con CFC. Ahora comienzan a advertirse los resultados positivos de su cumplimiento: hay una mejoría en la capa de ozono, y su recuperación podría ser completa para 2030 en el hemisferio norte y para 2060 en la región antártica. Una noticia para celebrar porque protege a humanos y otros seres vivos de los rayos ultravioleta del Sol.

4. Vaca Muerta: la promesa económica que preocupa en lo ambiental

Un derrame de petróleo empañó los buenos augurios del gobierno nacional por uno de sus proyectos favoritos: el yacimiento no convencional de Vaca Muerta. El hecho ocurrió el 19 de octubre a 100 km. de Neuquén capital y afectó 45 hectáreas, según la versión oficial. Tres organizaciones presentaron una denuncia penal para que se investiguen las causas y las responsabilidades de la empresa y los funcionarios públicos.

En una necesidad mundial de reducir las emisiones contaminantes y con una transición global hacia las energías renovables ya en marcha, el proyecto de Vaca Muerta es criticado por su impacto en el ambiente y las comunidades locales. El interrogante ante estos casos es uno: ¿a qué costo ambiental nos desarrollamos económicamente?

5. Lo que mira el mundo: la Conferencia de Biodiversidad de la ONU

En Sharm el-Sheij, Egipto, comenzó ayer la 14° edición de la Conferencia de Biodiversidad de Naciones Unidas, bajo el lema “Invertir en biodiversidad para las personas y el planeta”. ¿Por qué es relevante? Porque tomadores de decisión de más de 190 países negociarán para aumentar la protección de los ecosistemas. Además, porque según el último Índice del Planeta Vivo de WWF, la Tierra ya perdió el 60% de los animales desde 1970 por actividades humanas. Se puede seguir lo que allí ocurra hasta el 29 de noviembre a través de Twitter.

6. Más parques nacionales: desde las aulas hasta el Congreso

Un carpintero rupícola, un zorro colorado y aves. De fondo, cactus de distintos tamaños. Una escena perfecta del Parque Nacional Los Cardones que se vislumbra en el dibujo de los niños de la Escuela Mariano Moreno N°25. La ilustración de distintos colores y texturas es la ganadora de un concurso que les permitirá viajar desde Paraje Corazzi, Buenos Aires, a ese mismo Parque para conocer con sus propios ojos la importancia de los parques nacionales para la conservación. Aún son múltiples los espacios ricos en biodiversidad en territorio argentino que esperan su protección como área protegida. Javier Drovetto realizó un minucioso análisis en RED/ACCIÓN para comprender cuáles son las regiones en situación de mayor urgencia. No se pierdan su nota.

7. Un festival para una vida saludable

Mariano Torre es actor, pero también construyó un EarthShip a partir de residuos en su Ushuaia natal. Dirigió el filme “NaveTierra, un nuevo mundo en el fin del mundo” para documentar esa construcción eficiente y brinda charlas para generar conciencia. Una de ellas se celebrará el próximo domingo 18 en el Festival Natural, un evento con actividades múltiples para incorporar hábitos en armonía con el ambiente. La entrada es libre y gratuita con inscripción previa. El lugar: Teatro Border (Godoy Cruz 1838), el 1° teatro sustentable de Argentina. Mi favorito en agenda: taller de huerta urbana en terrazas y macetas.

8. Ser sustentables: qué puede hacer cada uno de nosotros por un mundo libre de contaminación plástica

Comenzamos esta primera edición de SUSTENTABLES contándote el grave efecto de los plásticos en nuestros océanos. Pero tenemos una enorme oportunidad para modificar la situación. ¿Cómo? Acá van cinco propuestas concretas para comenzar a aplicar… ¿Quizás desde hoy?

  1. Rechazar los descartables (sorbetes, botellas, bolsas, vasos).
  2. Reemplazarlos por alternativas reutilizables para llevar en el bolso o cartera.
  3. Elegir productos con el menor packaging posible o en su versión reciclable. 
  4. Optar por artículos elaborados con plástico reciclado.
  5. Tirar los plásticos en su cesto correspondiente para reciclaje.
  6. Plus: transmitir el hábito a tus amigos, familiares, compañeros.

La lucha ante la contaminación por plásticos recién comienza. Es un pequeño reflejo del gran impacto que cada uno de nosotros puede tener con sus acciones cotidianas. ¿Vamos a desperdiciar la oportunidad de cuidar al planeta?

Por favor, si tenés algo para comentar, proponer o mejorar, escribime. Me interesa mucho tu opinión.

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Tais.

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Sustentabilidad | 26 de octubre

Foto: Tais Gadea Lara

La lucha frente al cambio climático necesita cambios urgentes y ambiciosos

En octubre se presentaron los resultados del informe especial del Panel Intergubernamental en Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés). ¿Sus conclusiones? Limitar el aumento de la temperatura de la Tierra en 1.5°C para fin de siglo es necesario, es posible y requerirá de cambios sin precedentes.     

“Este informe ha evaluado específicamente cuáles fueron los impactos del cambio climático hasta el momento con un calentamiento de aproximadamente 1°C en relación con los valores preindustriales, y cómo sería un escenario de 1.5°C en relación al de 2°C”, explica en diálogo con RED/ACCIÓN Carolina Vera, investigadora argentina del Clima en el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA-CONICET-UBA) y vicepresidenta del Grupo de Trabajo I del IPCC.

Comprender la importancia de esta cifra nos remonta a diciembre de 2015 en territorio francés. Los países se reunieron para consensuar un documento histórico en la lucha internacional frente al cambio climático: el Acuerdo de París. Tenía un objetivo claro: “mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2°C con respecto a los niveles preindustriales”. La cifra se veía acompañada por otra, resultado de la lucha de las islas y los países más vulnerables por incluirla: el 1.5°C. Ese número que fue protagonista de titulares sólo aparecía bajo “esfuerzos” tendientes a alcanzarlo.

Por pedido de la Convención Marco de Naciones Unidas en Cambio Climático (CMNUCC), el IPCC -organización internacional que reúne a los principales expertos científicos en la temática- presentó “Calentamiento global de 1.5°C”: un informe sobre cuáles serían los efectos e impactos asociados a un calentamiento de la Tierra en 1.5°C, basado en 6.000 referencias científicas y realizado por 91 expertos de 40 países.  

NATURALEZA 1 - Foto Pexels

1.5°C versus 2°C

El nuevo reporte del IPCC evidencia los escenarios disímiles entre un aumento del 1.5°C y uno de 2°C. Con un incremento del 1.5°C habría menor extinción de especies animales y vegetales, el mar subiría 10 centímetros menos para 2100, una menor pérdida de los arrecifes de coral que desaparecerían casi por completo con un escenario de 2°C. Por el contrario, superar esa cifra significaría un notable incremento en las temperaturas, precipitaciones intensas y sequías; lo que afectaría no sólo a la producción de alimentos sino también al crecimiento económico y la salud humana.

El IPCC destaca que “de continuarse la tasa actual, el calentamiento global alcanzaría el 1.5°C entre 2030 y 2052”. Consultada en el programa radial Sábado Verde, Inés Camilloni, Dra. en Ciencias de la Atmósfera de la Universidad de Buenos Aires y científica argentina que participó en el reporte del IPCC, explicó: “Buenos Aires sería una de las ciudades afectada por el aumento en el nivel del mar, sumado a las tormentas (como la Sudestada) y el aumento de los caudales de los ríos producto del aumento en las precipitaciones”.

Ante ello, Jagoda Munić, directora de Friends of the Earth Europa, destaca la importancia de acelerar la transición del actual sistema de producción basado en la explotación de combustibles fósiles a otro basado en las fuentes renovables (como el sol y el viento): “La era de los combustibles fósiles tiene que terminar: ese es el mensaje del informe”. Farhana Yamin, CEO de Track 0, agrega: “Cada país debe establecer una fecha para eliminar las emisiones de combustibles fósiles y los subsidios a fin de que podamos alcanzar las emisiones netas a cero a más tardar en 2050”.

Argentina aún está lejos de esa meta. Según el Informe del Estado del Ambiente presentado recientemente por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, durante 2017 el 86,9% de la oferta interna de energía provino de la explotación de combustibles fósiles (53,6% de gas natural, 32% de petróleo y 1,3% de carbón). Las energías renovables -con nuevos proyectos adjudicados- se ubican en el 13% restante, junto con fuentes hidroeléctrica y nuclear.

¿Y ahora? El después del informe.

Cuáles serán las implicancias de este nuevo informe en la toma de decisiones políticas. “La gente está respondiendo a este informe. Varios países ya están presentando sus objetivos de emisiones netas cero en sus legislaciones. Estamos empezando a ver los signos del progreso que queríamos obtener del informe”, respondió Jim Skea, copresidente del Grupo de Trabajo 3 del IPCC, quien aseguró que lo primero que haría al regresar a Reino Unido sería dar una charla en el Parlamento local sobre el reporte.

De igual forma lo hará Valerie Masson-Delmotte, copresidente del Grupo de Trabajo 1 del IPCC, en su retorno a Francia: “Esto no se trata sólo de los gobiernos. Me gustaría ver que el informe se comparta ampliamente entre la sociedad civil y los estudiantes universitarios de todo el mundo. El conocimiento que trasciende del reporte da claves a múltiples personas sobre cómo actuar, no sólo a los gobiernos”.

¿Y en Argentina? Camilloni cuenta: “Desde el sector político, el reporte todavía no tuvo mucho impacto visible como sí ocurrió en otros países, donde la respuesta de convocatoria a los científicos fue inmediata, por ejemplo, en Europa o Australia. Aquí todavía no se inició ese proceso más allá de la difusión en los medios de comunicación. Todavía hay tiempo para reaccionar, poner las cartas sobre la mesa y empezar la discusión. Si la convocatoria no sale desde el sector político, seremos los científicos los que promoveremos que ello ocurra”.

Entre las soluciones que propone el informe, se destacan la transición energética, el cambio en las dietas alimenticias y su forma de producción garantizando la seguridad alimentaria, y el uso de la tecnología para reducir emisiones contaminantes (con objetivos netos cero para 2050) y capturar carbono.

“El reporte intentó cubrir todos los espectros que la discusión global en el tema requiere: información con el mayor nivel de certeza posible sobre los impactos y la reducción necesaria de emisiones para limitar el calentamiento al 1.5°C”, explica Vera y subraya: “Es información que no había estado consolidada con estas características. Hasta el momento eran opiniones. El informe le da robustez a esa discusión que antes era una probabilidad”. Desde el IPCC aseguran que el reporte “será un aporte científico clave en la Conferencia de la Partes (COP24) en Katowice, Polonia, en diciembre próximo”.

Tras la alarma de los datos, llega el momento de la acción. Así lo asegura Camilloni: “Lo más contundente del reporte es que hay que cambiar todo. Implica una transformación cultural, de nuestra forma de producir. No sólo hay que cambiar todo, sino que hay que hacerlo en poco tiempo, porque, en algunos casos, las consecuencias pueden llegar a ser irreversibles”.

Uncategorized | 11 de octubre

Latinoamérica busca garantizar la participación de los ciudadanos en temas ambientales

Hace dos semanas, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), se abrió a la firma el Acuerdo de Escazú. Ya lo firmaron 15 países que ahora deberán ratificarlo en sus Congresos. Su propósito: garantizar la participación ciudadana, el acceso a la información y la justicia en asuntos ambientales.

DESDE NUEVA YORK – Dos caras de una misma moneda. América Latina y el Caribe es una de las regiones más ricas del mundo en biodiversidad, pero también la que reúne mayor cantidad de activistas ambientales asesinados. De allí que el Acuerdo de Escazú busque garantizar el acceso a la información, la participación pública y la justicia en asuntos ambientales. En definitiva, garantizar los derechos sociales y ambientales olvidados.

Sólo en Sudamérica se encuentra el 40% de la biodiversidad de la Tierra y más de una cuarta parte de sus bosques, según el Programa de ONU para el Medioambiente (PNUMA). Eso despierta el interés de las compañías que priorizan las ganancias por sobre el cuidado del ambiente y sus comunidades. Según la organización Global Witness, el 60% de los asesinatos del 2017 ocurrieron en la región, ubicándose Brasil en el podio internacional con 57 homicidios.

Entre los asesinatos del 2016, el de Berta Cáceres no pasó desapercibido. Mujer, líder indígena y activista ambiental. Defendió los recursos naturales de su Honduras natal y a sus habitantes. El 3 de marzo de 2016 fue asesinada en su propia casa. Entre los acusados hay sicarios, ex militares y responsables de la empresa hidroeléctrica que denunciaba. Aún se espera justicia. Su legado y su lucha se hacen sentir en las páginas del Acuerdo de Escazú.

Carole Excell, directora en funciones del World Resources Institute, y Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), la recuerdan con emoción, demostrando la importancia que el Acuerdo de Escazú se haya abierto a la firma el pasado jueves 27 de septiembre en el marco de la 73° Asamblea General de ONU en Nueva York, Estados Unidos, y que ya haya sido firmado por 15 países, incluyendo la Argentina. Un acuerdo regional que busca garantizar tres ejes en asuntos ambientales: acceso a la información, participación pública y acceso a la justicia.

Un acuerdo participativo. “La sociedad civil participó desde sus inicios hace más de seis años y pudo incorporar muchas de sus propuestas, como los derechos de los defensores ambientales”, explica Aída Gamboa, de la organización Ambiente y Recursos Naturales. El objetivo del acuerdo es contundente: garantizar la participación de las personas en los procesos de toma de decisiones ambientales.

Consultá el Acuerdo de Escazú

Enrique Martua Konstantinidis, asesor de Política Climática de Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), ejemplifica con el caso argentino: “Muchas de las comunidades no tienen acceso, y no se les da la posibilidad de tomar decisiones previamente informadas y participar de audiencias donde puedan expresarse. Hay momentos de conflictividad donde los derechos de las comunidades argentinas se ven vulnerados por proyectos, en su mayoría de la industria extractiva”.

Un acuerdo por la información. “¿Quién tiene el derecho de contaminar y no dar información al respecto? Para algunos, está mal. Para quienes tienen poder, está bien. El Acuerdo de Escazú busca igualar”, de esta manera Andrew Steer, presidente del World Resources Intitute, subraya el rol de la información. Escrita o visual, registrada o sonora, cualquier dato sobre los riesgos o impactos que puedan afectar al ambiente y a la salud humana deberán ser de acceso público.

En diálogo con RED/ACCIÓN, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL -organismo responsable del acuerdo-, explica: “El sector privado puede ser llamado por parte del gobierno para dar información. Al transformarse en legislación nacional, no sólo los gobiernos, sino también los poderes legislativo y judicial tendrán que garantizar el derecho a la información. La presión de la propia sociedad civil será fundamental”.

En esta línea, el defensor ambiental y activista peruano Lizardo Cauper le suma una distinción: “La información tiene que llegar de forma transparente, completa y con el mismo lenguaje que usa el pueblo para que se entienda”.

Un acuerdo para hacer justicia. “A las comunidades les quitan sus tierras y alimentos. Son víctimas de violencia física, incluso de muerte”, enfatiza Stacey Cram, directora de Política de la organización Namati, y agrega: “Tenemos que educar a las comunidades acerca de cómo se pueden beneficiar con este acuerdo”. La justicia pendiente del caso Cáceres espera redefinirse con este acuerdo. “El acceso a la justicia deberá darse en condiciones de igualdad. Éste es un acuerdo basado en derechos. Debemos terminar con la cultura del privilegio de las elites que tienen la información, el capital y la tecnología”, manifiesta Bárcena. El de Escazú, resalta CEPAL, es el único acuerdo jurídicamente vinculante en la región y el primero en el mundo que incluye disposiciones sobre los defensores de los derechos humanos en asuntos ambientales. Es decir: pueden actuar y expresarse con libertad; sin amenazas, restricciones ni inseguridad, sin todo aquello con lo que luchó Cáceres hasta el final.

Un acuerdo liderado por mujeres. Excell, Cáceres y Bárcena. Tres mujeres. Tres referentes. El Acuerdo de Escazú es resultado de la participación activa de las mujeres en pos del desarrollo sustentable. En conversación con RED/ACCIÓN, la vicepresidenta y ministra de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Epsy Campbell Barr, destaca: “Cada vez más, las mujeres están ocupando espacios de poder y, desde esos lugares, hacen que las cosas sucedan. El mundo, América Latina y los países de la región no pueden perderse del talento, la energía y el compromiso de las mujeres”. Como hombre, Martua Konstantinidis celebra el liderazgo femenino: “Uno ve una mayor participación de mujeres en asuntos ambientales. La mujer tiene una sensibilidad y una vulnerabilidad frente a estos temas que la hace tomar decisiones”.

Un acuerdo que recién comienza. 15 países firmaron el Acuerdo en la sede neoyorquina de ONU: Argentina, Antigua y Barbuda, Brasil, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Guyana, Haití, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Santa Lucía y Uruguay. El resto lo podrá hacer hasta el 26 de septiembre de 2020. Para que se ponga en vigor, se necesita como mínimo que 11 países lo ratifiquen. Luego deberá incorporarse a las leyes nacionales y crearse nuevas prácticas. Costa Rica ha sido el primer país en ratificarlo. No es casualidad: Escazú es un distrito costarricense donde se adoptó el Acuerdo en marzo pasado. Contenta por el paso alcanzado, pero consciente de lo que aún queda mucho por venir, Bárcena reconoce que “ el desafío es muy grande: los gobiernos tendrán que tomar más a fondo sus responsabilidades con el ambiente, e involucrarse en las relaciones entre poblaciones y empresas”.

“Tenemos que ser cuidadosos con celebrar, pero también prepararnos para el largo tiempo que se viene. Esto no es una batalla de un sólo día, sino que todos los días tendremos que trabajar con todos los actores porque son muchas las violaciones a derechos que ocurren”, asegura Satya Tripathi, consejero de Política Climática y jefe de la oficina de Nueva York de ONU Ambiente. Como expresó Bárcena tras recordar a Cáceres: “No hay ejército que detenga un proceso cuando su tiempo ha llegado. El tiempo de la ciudadanía ha llegado”.

Foto: Laura Jarriel

Sustentabilidad | 28 de agosto

Cooperación: la clave para combatir el cambio climático en América Latina

Cooperación entre regiones, entre países al interior de la región, entre ciudades, entre organismos no estatales, entre científicos y tomadores de decisiones, entre hombres y mujeres, entre todos estos actores juntos. La cooperación, el trabajo conjunto, el compartir experiencias parece ser ese eslabón que se necesita con urgencia para incrementar la ambición de acción climática en una de las regiones más vulnerables a los efectos del cambio climático, pero que también se esfuerza por ser líder en ese propósito.

Así se ha manifestado en la celebración de la Semana del Clima de América Latina y el Caribe en Montevideo, Uruguay. El evento formó parte de una serie de semanas climáticas que ya tuvieron sus ediciones en África y Asia-Pacífico en abril y julio pasado, respectivamente. Bajo el lema “Intensificando la acción climática”, durante estos cuatro días representantes de gobiernos, empresas, sociedad civil y organismos multilaterales trabajaron conforme el objetivo de multiplicar la ambición climática en la región y movilizar a nuevos actores para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.

El rol de nuevos actores

“Creíamos que las negociaciones eran globales y sólo se daban en el ámbito de las Conferencias de las Partes (COPs). Siguen siendo globales, pero también se han sumado los actores no estatales”, asegura Manuel Pulgar Vidal, Líder en Clima y Energía del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y ex presidente de la COP20 en Lima (Perú), y explicita: “Si no trabajamos a nivel doméstico, no hay forma de implementar el Acuerdo de París. Hay que incorporar los planes de acción climática al plan de desarrollo nacional de cada país. Hay que vincular la acción climática con otros temas. Hay que lograr que un sólo esfuerzo tenga un mismo efecto multiplicador”.

El ex ministro de Ambiente de Perú participó en uno de los paneles que tuvieron a la cooperación Sur-Sur como protagonista del debate durante la primera jornada de la Semana del Clima, con el propósito de demostrar su importancia para el cumplimiento de las metas climáticas de los países de la region y la implementación del Acuerdo.

En conversación con Diálogo Chino, Pulgar Vidal expresó al respecto: “Este tipo de cooperación puede realizar un aporte muy fuerte para la acción climática en la región latinoamericana. La gran crítica a la cooperación más habitual ha sido que ha respondido a una agenda impuesta por un país desarrollado que no es sostenible en el tiempo porque luego se modifica su prioridad y que no responde necesariamente a la realidad del país beneficiado. Si somos conscientes que esa es la lógica de la cooperación histórica, ¿cuánto, vinculándonos entre nosotros, podemos hacer para que la cooperación responda a una agenda común, consensuada previamente?”.

Pulgar Vidal subrayó la importancia de hacer esa cooperación sostenible en el tiempo: “No estando repetiendo en el día a día lo que ya probamos. Tenemos que lograr que esa cooperación sea transparente para intercarmbiar las experiencias que hagan que los resultados de ese vínculo beneficien a todos los países”.

Cooperación Triangular y Sur-Sur

Algunas de esas experiencias comenzaron a compartirse durante los talleres de la Semana del Clima, no sólo entre gobiernos nacionales sino también entre los actores no estatales y aquellos representantes de los niveles subnacionales y urbanos. Tal fue el caso de la presentación del proyecto de un trabajo conjunto entre las ciudades latinoamericanas de Buenos Aires (Argentina), San Pablo (Brasil) y Santiago de Chile (Chile).

Patricia Himschoot, gerente de Cambio Climático de la Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, lo describe: “Es un proyecto que venimos trabajando desde hace un año en el marco de la cooperación Sur-Sur con el Instituto Interamericano para la Investigación en Cambio Global y que se basa en un trabajo co-diseñado entre científicos y tomadores de decisiones para plantear un sistema de indicadores de seguimiento de acciones. En el medio, estamos los técnicos gestores que actúamos como traductores”. Una parte del financiamiento del proyecto cuenta con la aceptación de un grupo chino, pero aún hace falta complementar lo restante para la puesta en marcha.

Uno de los elementos centrales de este proyecto es el rol ciencia para la toma de decisiones frente al cambio climático. Al respecto, el vicepresidente del Instituto de Meteorología de Uruguay, Gabriel Aintablián, manifiesta: “Es un ejemplo de cómo se puede, desde un instituto, generar un espacio de potencial conocimiento esencial para la región que articule a tres megaciudades de países con realidades totalmente distintas. Y se genera desde un espacio enteramente americano con voluntad de intercambiar experiencias para poder diagramar políticas públicas. Eso es la verdadera triangulación”.

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Aintablián es contundente sobre la importancia de los científicos latinoamericanos para la acción climática local: “Nadie mejor que alguien de la región para comprender los problemas de la región. Difícilmente pueda venir un noruego, un finlandés, un alemán a explicarte lo que es el Río de la Plata o la transformación energética de Uruguay o la protección de océanos en Colombia. Tenemos una capacidad de conocimiento en la región muy importante. Hay que generar esos espacios de diálogo con los políticos”.

En su discurso durante el panel de Alto Nivel, el ministro de Ambiente de Brasil, Edson Duarte, subrayó la importancia de la cooperación Sur-Sur, a través del impulso del Diálogo de Talanoa de Brasil para identificar dónde estamos y hacia dónde queremos ir, instando a otros países de la región a seguir el mismo camino, pero también a Sudáfrica, India y China para que organicen sus propios diálogos nacionales.

“En nuestra NDC -contribución determinada nacional- hay una mención clara de fortalecer nuestras acciones de cooperación Sur-Sur. A través del Fondo Amazonía, apoyamos la instalación de instrumentos para monitorear la deforestación en los ocho países de la cuenca del Amazonas, haciendo una contribución extremadamente relevante para la protección del clima global mediante la preservación de la selva tropical más grande del planeta”, expresó.

En este sentido, Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas en Cambio Climático (CMNUCC), manifestó en conversación con Diálogo Chino: “Lo que ha hecho Brasil para realizar un monitoreo en tiempo real de las áreas de deforestación y la medición de emisiones brinda un enorme espacio de oportunidad para que otros países de la región se puedan beneficiar”.

Para una de las máximas representantes, que confesó que “su trabajo la llevó a Europa, pero su corazón sigue de este lado del Atlántico”, la cooperación Sur-Sur cumple un rol complementario en todos estos procesos de acción climática: “América Latina y el Caribe tienen una tradición de cooperación Sur-Sur que se ha ido fortaleciendo a lo largo de los últimos 10-15 años en muchos ámbitos, por ejemplo, las medidas de protección y prevención en caso de desastres”.

Los próximos pasos a seguir

¿Hacia dónde vamos luego de esta Semana del Clima en Montevideo? Físicamente, muchos de los oradores y asistentes aquí presentes viajarán a Iguazú (Misiones, Argentina) para participar de lo que será la segunda reunión del Grupo de Trabajo de Sustentabilidad Climática del G20 (Grupo de los 20) la próxima semana, incluyendo a Espinosa y Pulgar Vidal.

Algunos de ellos también viajarán luego a Bangkok (Tailandia), para avanzar en las negociaciones climáticas en una sesión intersesional adicional. El propósito de todos estos eventos es uno: cumplir con las expectativas de ambición e implementación del Acuerdo de París en la próxima COP24 a desarrollarse en Katowice, Polonia, en diciembre próximo.

Espinosa enumera tres objetivos que deben alcanzarse en esta próxima COP24: incrementar la acción climática en el corto plazo con vistas a que los países formulen planes climáticos con metas más ambiciosas, concluir el programa de trabajo del Acuerdo de París, e incrementar los flujos financieros. La Semana del Clima en Montevideo buscó centrarse en el primero, con múltiples oportunidades y desafíos de trabajo que deberán continuarse entre los distintos actores con la cooperación como base.

En esos tres objetivos, hay una cuestión que buscará hacer su lugar para una cooperación igualitaria: la de género. Con desigualdades que se perciben desde la falta de políticas y leyes hasta la escasa consideración para los paneles de discusión, las mujeres buscan hacer sentir su voz como uno de los grupos más vulnerables a los efectos del cambio climático, pero también como uno de los que se desempeña a diario para liderar la acción.

“Durante esta semana se habló de trabajar en la acción climática no de arriba hacia abajo sino de abajo hacia arriba. Y eso implica fortalecer a las organizaciones de base. Abajo estamos nosotros, los pueblos indígenas”, manifiesta Carol González Aguilar, líder indígena, y asegura: “Para cumplir las metas de acción climática necesitamos a los de arriba… y a los de abajo”.

González Aguilar es miembro de la Secretaría Técnica de Mujeres de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA). Su política de género busca asegurar la equidad al interior de la organización y sus distintas filiales. Agradecida por poder hacer oír su voz en un evento de estas características, la joven colombiana recuerda la importancia de escuchar a las mujeres e involucrarlas en los procesos de negociaciones: “El 53% del carbono almacenado en la cuenca amazónica está en nuestro territorio. Las mujeres indígenas somos aliadas fundamentales para cumplir las metas que todos los países tienen que cumplir”.

*Esta nota apareció originalmente en Diálogo Chino y se publica con su autorización.

Diálogo Chino es una iniciativa de chinadialogue, un sitio web independiente, bilingüe, en chino e inglés que promueve la comunicación acerca del medio ambiente y el cambio climático. Es una organización sin fines de lucro con sedes en Londres y Beijing.