Venus en perihelio: qué significa y cinco datos poco conocidos del planeta "gemelo de la Tierra" - RED/ACCIÓN

Venus en perihelio: qué significa y cinco datos poco conocidos del planeta "gemelo de la Tierra"

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Alcanza hoy el punto de su órbita más cercano al Sol. Lleva el nombre de una diosa romana, tiene una atmósfera 93 más densa que la Tierra, es el planeta más ardiente del Sistema Solar y orbita en sentido contrario a las agujas del reloj, entre otras características únicas.

Venus en perihelio: qué significa y cinco datos poco conocidos del planeta "gemelo de la Tierra"

Créditos: NASA / JPL-Caltech.

A Venus comúnmente se lo conoce como el “gemelo de la Tierra” porque ambos son prácticamente del mismo tamaño, se formaron en la misma parte interior del Sistema Solar y están hechos de los mismos materiales. Además, son planetas vecinos. Hoy el mundo que lleva el nombre de la diosa del amor, la belleza y la fertilidad de la mitología romana cursa su perihelio, es decir, el punto de su órbita más cercano al Sol, tal como las palabras griegas peri (alrededor) y helios (sol) indican.

Como el recorrido del planeta alrededor de la estrella no es un círculo perfecto, sino elíptico—como sucede con la mayoría de los cuerpos celestes— hay momentos del año en los que está más o menos cerca (el opuesto a perihelio es afelio). No obstante, la órbita de 225 días de Venus alrededor del Sol es muy cercana a una circular, la más cercana a un círculo de todo el Sistema Solar, precisa In the Sky. En efecto, su distancia al Sol varía sólo un 1,5% entre el perihelio y el afelio y su superficie recibe casi exactamente la misma cantidad de energía en ambos puntos de su órbita.

Cinco datos sobre Venus

Es una esfera casi perfecta

A diferencia de otros planetas del Sistema Solar que tienen un abultamiento ecuatorial, Venus es casi una esfera perfecta, por lo que su radio (de 6.052 km promedio) no difiere en los polos y el ecuador. Esto se debe a que rota muy lentamente alrededor de su eje, explica Star Walk.

Mientras se alejaba de Venus, la sonda espacial Mariner 10 de la NASA capturó esta imagen aparentemente pacífica de un planeta del tamaño de la Tierra, envuelto en una densa capa de nubes globales. Pero, contrariamente a su apariencia serena, el globo nublado de Venus es un mundo de intenso calor, presión atmosférica aplastante y nubes de ácido corrosivo. Créditos: NASA/JPL-Caltech

Atmósfera pesada

La atmósfera de Venus está compuesta por un 96 % de dióxido de carbono, un 3 % de nitrógeno y un 1 % de otros gases, explica Space. También se encontró una pequeña cantidad de oxígeno. Como referencia, para que nuestro planeta sea habitable su atmósfera está compuesta por un 78 % de nitrógeno, un 21 % de oxígeno y un 1 % de otros gases. 

De hecho, la atmósfera de Venus es aproximadamente 93 veces más densa que la de la Tierra. “Si pudieras estar de pie sobre la superficie de Venus, sería como tener el peso de un automóvil pequeño en cada centímetro cuadrado de tu cuerpo, o como estar a un kilómetro bajo la superficie del océano en la Tierra sin ningún equipo de protección: quedarías aplastado de inmediato”, ilustra el medio especializado.

No es el más cercano al Sol, pero sí el más ardiente

Aunque Mercurio es el más cercano al Sol, no es el más caliente. El puesto se lo lleva Venus, debido a su espesa atmósfera. El dióxido de carbono es un gas de efecto invernadero, lo que hace que aumente la temperatura. Además, este también es el motivo por el cual no hay una gran diferencia significativa de temperatura entre su lado diurno y el nocturno, informa la revista Sky at night.

El Monte Gula se muestra en esta imagen simulada por computadora de la superficie de Venus obtenida por la nave espacial Magallanes de la NASA. Créditos: NASA.

Orbita al revés

Casi todos los planetas del Sistema Solar giran sobre su eje en sentido contrario a las agujas del reloj. No es el caso de Venus, que tiene una rotación retrógrada. 

Sus volcanes podrían estar erupcionando ahora mismo

Venus es activo geológicamente. De hecho, se encontraron señales de flujos de lava provenientes de dos volcanes que entraron en erupción a principios de 1990. Sif Mons es uno de ellos, que arrojó alrededor de 30 kilómetros cuadrados de roca, el equivalente a 36.000 piscinas olímpicas, explica Scientific American. Por otro lado, Niobe Planitia es una región relativamente plana que alberga muchos volcanes que arrojó tanta lava como para llenar 54.000 piscinas olímpicas, dijo la NASA. “En contexto, la erupción de 2022 de Mauna Loa en Hawái, el volcán activo más grande de la Tierra, arrojó suficiente lava para llenar 100.000 piscinas olímpicas”, comenta el sitio.