Vida de perro, comentado por Marcelo Figueras | RED/ACCIÓN
Sie7e Párrafos |   29 de enero de 2019

Vida de perro, comentado por Marcelo Figueras

Vida de perro
Horacio Verbitsky
Siglo XXI

Marcelo Figueras, escritor, periodista y guionista, autor —entre otras novelas— de ‘Kamchatka’ y ‘El negro corazón del crimen’.

Uno (mi comentario)

Horacio Verbitsky es el mejor y más resonante periodista argentino de los últimos treinta años. Cualquiera que quiera entender qué cosa esencial pasó durante estas últimas décadas necesita alejarse de la hojarasca de las portadas de los diarios masivos y concentrarse en el foco que Horacio hace sobre las placas tectónicas de nuestra sociedad: aquellos movimientos profundos que son los que hacen que las cosas, aquí arriba, se muevan como se mueven. De un rigor impiadoso y dueño de una ironía feroz —me encanta llamarlo “Horácido”—, Verbitsky es el tábano que irrita a los poderosos, que no logran ocultar cuánto les gustaría meterlo en un cohete y enviarlo a la luna… o aún más lejos. “Vida de perro”, su libro de conversaciones con Diego Sztulwark, es lo que dice su subtítulo (“Balance político de un país intenso, del 55 a Macri”) pero también, para quienes lo admiramos, es una oportunidad perfecta para revisar su historia personal y arrimarnos a la forja de un gran periodista.

Dos (la selección)

Mi padre hizo una serie de notas donde por primera vez usó las palabras “villa miseria”. Primero escribió esas notas en el diario y después publicó una novela que se llamó Villa Miseria también es América. Es una paráfrasis de una poesía de Langston Hughes, que es el gran poeta del renacimiento de Harlem. Además se trata de un recuerdo muy fuerte, imborrable, formativo: nosotros vivíamos en Ramos Mejía y tomábamos el Ferrocarril Sarmiento. Antes de llegar a Ciudadela, el tren corre sobre un terraplén de un metro y medio por encima del nivel de la calle. Desde la ventanilla veíamos algo que nos impresionaba, un universo de casillas, totalmente distintas a las edificaciones, que nos llamaba mucho la atención. Un día mi viejo me dice: “Vamos a ver qué eso eso”. Teníamos como referencia una fábrica, una papelera que se llamaba Fumagalli, que siempre recuerdo porque tenía como logotipo un efecto óptico una serie de cubos que según mirabas los veías o no los veías. Entonces caminamos varias cuadras, llegamos a Fumagalli y no veíamos nada, lo que habíamos divisado desde el tren no lo encontrábamos. Empezamos a caminar, a dar vueltas, hasta que nos metimos por una calle lateral y ahí abrimos una puerta mal cerrada. No era una típica puerta de una casa, era la puerta de acceso a la villa, y entramos. Estuvimos recorriendo, hablando con la gente. A partir de ahí, mi viejo fue todos los fines de semana para hablar con la gente y yo lo acompañaba. En esa villa recopiló el material e hizo la investigación para las notas y el libro, que se publicó en 1957. Esa también es una historia que me marcó: había muchos paraguayos y además eran todos peronistas. Esas son, de alguna manera, las experiencias que yo recuerdo.

Tres

Un día nos encontramos (con Rodolfo Walsh) en la casa de Torre Nilsson y Beatriz Guido. Cada vez que estrenaban una película hacían una gran fiesta. Tenían un departamento a una cuadra de Plaza San Martín, sobre la avenida Santa Fe, entre Maipú y Esmeralda, invitaban a muchísimas personas y había sobre todo charlas. Era un lugar de encuentro con gente interesante del mundo de la cultura. Rodolfo había publicado el cuento sobre Eva Perón, Esa mujer. …Estábamos en un círculo de gente entre la que había dos intelectuales argentinos muy conocidos, que editaban una revista cultural. Conversaban con Rodolfo y se referían al cuento con mucho elogio, le decían que era muy bueno, pero le sugerían que introdujera algunos cambios porque tal como estaba no se iba a poder traducir al francés. Rodolfo los miró y les dijo: “Yo no sé si me interesa que se traduzca al francés”, y me guiñó un ojo. Bueno, se deshizo el círculo ese y Rodolfo me dijo: “¿Por qué no nos rajamos de acá?”, y nos fuimos a comer un bife. Esto fue en 1964 o 1965, y ahí empieza una etapa más intensa y próxima de relación.

Cuatro

Rodolfo almorzaba mirando el programa de Mirtha Legrand porque siempre había alguna modelo que cuando le preguntaban: “¿Y qué leés?”, contestaba: “Estoy leyendo a Rodolfo Walsh”. Y eso a él le gustaba mucho. Hasta que un día en el televisor, que era muy viejo, la imagen dejó de verse bien. Rodolfo se acercó para ajustar la sintonía, cuando de golpe, con la imagen de MIrtha Legrand, apareció una voz masculina que dijo: “Comando llama, 222, comando llama”.

Nos quedamos paralizados de la sorpresa, hasta que nos dimos cuenta de que se trataba de la red radioeléctrica de la Policía Federal. Rodolfo enloqueció, se olvidó de Mirtha Legrand y de las modelos, y se dedicó a manipular el dial hasta poder direccionar cuándo y cómo llegaba la interferencia, y ya en ese momento descular cómo funcionaba eso. Cada cosa era una sigla, una convención, el alfabeto policial.

Así empezó un trabajo minucioso.

Cinco

Justo ayer leí algo extraordinario: una entrevista que le realizó una revista norteamericana a Bob Haldeman, que fue uno de los principales asesores de Nixon y de su secretario de Estado, Henry Kissinger. Haldeman fue procesado y condenado por el Watergate. La revista lo encuentra trabajando en una ciudad perdida y lo entrevista en el marco de una investigación, a punto de cumplirse cincuenta años del lanzamiento de la guerra contra las drogas. En la actualidad ese paradigma está bajo profunda revisión. La revista le pregunta por qué lanzaron la guerra contra las drogas, cómo la articularon. Haldeman responde: “Nosotros teníamos dos problemas principales, dos problemas básicos. Teníamos, por un lado, el problema racial, con los negros, que estaban muy violentos, y teníamos el pacifismo hippie, que cuestionaba la guerra y se estaba movilizando y haciendo mucho daño al gobierno. Nosotros no podíamos ilegalizar a los hippies y a los negros, en cambio la idea de la guerra contra las drogas nos dio un perfecto instrumento, porque los hippies fumaban marihuana y los negros consumían heroína. Y entonces fue el instrumento perfecto para controlar a esos dos colectivos”.

Seis

Hace unos años, Naciones Unidas me convocó para trabajar en la revisión crítica del Informe de Desarrollo Humano. Entre el grupo de asesores que evaluaba el informe, el economista argentino Bernardo Kosacoff planteaba que el golpe (del ’76) se había producido cuando el proceso de sustitución de las importaciones estaba agotado. (Eduardo) Basualdo, con quien yo coincido, sostiene todo lo contrario: el golpe se hizo para impedir ese salto. En aquel momento, por ejemplo, Fate había sumado a los neumáticos la producción de aluminio y el desarrollo de la electrónica con Cifra. La empresa informática de Fate, creada por Gelbard, estaba muy cerca de la punta tecnológica mundial. Las calculadoras que se fabricaban en Argentina, entre 1973 y 1975, se aproximaban a lo máximo que se podía fabricar internacionalmente. Esa fue una de las primeras cosas que destruyó la dictadura.

Siete

Creo que el día que comenzaron los juicios (a las Juntas) fue la primera vez que entré en Tribunales. Nunca antes había estado ahí, salvo por mi divorcio. Me iba a acreditar para cubrir el juicio, y cuando estaba entrando me encuentro con un compañero del colegio secundario. Fue algo gracioso, me reconoce y nos saludamos. Le dije que iba a acreditarme para cubrir el juicio y él me cuenta, riéndose, que era el presidente del Tribunal. Era Carlitos Arslanian.


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Vida Cotidiana | 19 de abril de 2019

Foto: Matthew Ryan Williams / The New York Times

Tres cosas que nunca limpias pero que deberías

Puede que tengas lo básico hecho: lavar la ropa, mantener el baño limpio, limpiar las mesadas de la cocina. Pero la suciedad y la mugre tienen la mala costumbre de acumularse en los lugares más extraños. Aquí hay algunos lugares alrededor de tu casa que deberías considerar limpiar con más frecuencia.

Tu celular

¿Cuándo fue la última vez que hizo algo más que limpiar la pantalla de su teléfono inteligente cuando estaba demasiado manchado como para verlo? Considerando la frecuencia con la que usamos nuestros teléfonos y dónde los usamos, los dispositivos merecen una limpieza a fondo de vez en cuando.

Comience con un paño de microfibra para recoger grasa y polvo (evite las toallas de papel y otros materiales que simplemente empujarán la suciedad). Para aquellos lugares rebeldes o cualquier cosa que no salga, busque un poco de alcohol isopropílico. Mezcle una solución de 1 a 1 con alcohol y agua, luego humedezca un paño de microfibra y frote suavemente esas manchas.

El teclado de tu computadora

Cuando no estás usando tu teléfono, probablemente estés usando una computadora de escritorio o una computadora portátil, lo que significa que tus dedos están constantemente en contacto con su teclado. Y considerando que muchos de nosotros merendamos o almorzamos en nuestros escritorios, puedes imaginarte el mundo sucio que vive justo debajo de esas teclas.

En el lado positivo, limpiar un teclado no es demasiado difícil de hacer. Es posible que se sorprenda con lo que encuentre debajo de esas teclas, si llega tan lejos como hasta sacarlas. Incluso si no lo hace, voltear el teclado boca abajo y sacudir los residuos, y luego usar una pequeña aspiradora de mano o una lata de aire comprimido, también funcionará. Luego, un paño rápido con toallitas de limpieza, hisopos de algodón o un paño de microfibra humedecido con una solución de alcohol a agua 1: 1 se hará cargo de las piezas que realmente toque.

Tus almohadas

Piel muerta, polvo, baba y, en muchos casos, ácaros del polvo a los que les encanta pasar el rato en almohadas. Para personas con sistemas inmunológicos comprometidos o quienes tienen alergias, pueden ser irritantes que provocan noches de insomnio, irritación de la piel y congestión sinusal.

Afortunadamente, ya sea que tenga alergias o simplemente no le guste la idea de una almohada sucia debajo de su cabeza mientras duerme, las almohadas están diseñadas para ser lavables a máquina. Colóquelas en la lavadora en el ciclo delicado, luego séquelos a baja velocidad o al aire. Si lo desea, vaya un paso más allá e invierta en un protector de almohada de calidad. Mientras estás en ello, considera la limpieza de tus edredones si no lo has hecho recientemente.

© 2019 The New York Times

Sie7e Párrafos | 19 de abril de 2019

Salvados por Francisco, comentado por Juan Luis González

Salvados por Francisco
Aldo Duzdevich
Ediciones B

Uno (mi comentario)

La sala está abarrotada. El presidente del PJ nacional, José Luis Gioja, se acomoda al lado del secretario general de la CGT, Héctor Daer, que le pide permiso al senador José Mayans y a la ex ministra de Scioli, Cristina Álvarez Rodríguez, para ocupar su asiento. El diputado Darío Martínez, frustrado candidato a vicegobernador K en Neuquén, e impulsor del evento en el Congreso, pide silencio entre los políticos y curas presentes para arrancar la presentación. Aldo Duzdevich, otrora montonero de la línea disidente, ex legislador, autor de libros de corte setentista, toma la palabra y comienza a hablar sobre su último trabajo, “Salvados por Francisco”. Una semana después el ritual se repetirá en la sede de la CGT, con el escritor, rodeado de sindicalistas de peso, sentado en la silla que más de una vez usó Perón. Ambas charlas, con sus respectivos invitados, representan bien el sentido profundo del libro: un trabajo de contenido estrictamente político. Y, como los gestos son más de la mitad del camino en ese mundo, el 24 de marzo, el mismo día del acto en la central obrera, el Papa devuelve las gentilezas: le manda una carta de puño y letra a Duzdevich, tratándolo de “querido hermano” y agradeciéndole su “amor por la Patria”.

Es que el “Salvados”, el libro en el que 25 entrevistados aseguran haber sido rescatados de la dictadura por el entonces joven Bergoglio, es político en el sentido en que lo entendía el canciller alemán Otto Von Bismark, que decía que aquello “no es una ciencia exacta, sino un arte”. Es que la tesis del libro es más una aproximación del deseo que una realidad empírica. Es verdad: los hombres y mujeres que aseguran haber sido rescatados por el entonces jefe de los jesuitas narran anécdotas en las que el ahora Papa los ayudó de alguna manera, pero, salvo en dos casos, difícilmente se pueda sostener que esa intervención, que en algunos de los relatos es simplemente un consejo al pasar, haya significado la gambeta ante la muerte. Y también es político en el sentido de una respuesta táctica, típico de ese ambiente de partidas de ajedrez, frente a la acusación que persigue al jesuita desde hace décadas, que dice que entregó a dos de sus curas al gobierno militar, idea apenas rebatida en “Salvados”. Si sus críticos dicen que el religioso fue un villano, este libro viene a decir que fue un superhéroe. Ahí quizás esté el rasgo que más pinta al trabajo de Duzdevich: la necesidad de mostrar a un Bergoglio glorioso y nacido para el bronce, y no a un ser humano, como todos, con claroscuros, errores y aciertos. Un arte más que una ciencia exacta.

Dos (la selección)

Nos llevaste en tu auto a San Miguel. Me pediste que tratara de ocultarme y que no mirara el camino que íbamos a hacer. Pensé: “¿Se habrá dado cuenta este curita del riesgo al que se está exponiendo?”. Entonces no sabía que eras el Provincial de los Jesuitas. Me quedé con ganas de darte un abrazo y las gracias.
PD: Nunca pensé que le iba a escribir una carta al Papa.

Tres

Mi gobierno como jesuita, al comienzo, adolecía de muchos defectos. Corrían tiempos difíciles para la Compañía: había desaparecido una generación entera de jesuitas. Eso hizo que yo fuera Provincial aún muy joven. Tenía treinta y seis años: una locura. Había que afrontar situaciones difíciles, y yo tomaba decisiones de manera brusca y personalista. Mi forma autoritaria y rápida de tomar decisiones me ha llevado a tener problemas serios y a ser acusado de ultraconservador. Tuve un momento de gran crisis interior estando en Córdoba. No habré sido ciertamente como la Beata Imelda, pero jamás he sido de derechas. Fue mi forma autoritaria de tomar decisiones la que me creó problemas.  

Cuatro

Julio Merediz es párroco en un barrio humilde de San Miguel. Llegó al Colegio Máximo en 1973, casi al mismo tiempo que Bergoglio era elegido Provincial de la orden. Ellos ya se conocían y eran amigos desde 1967: “Un día Bergoglio vino a verme para decirme que tenía noticias de que mi nombre aparecía en una lista de la Fuerza Área. En cualquier momento vendrían a buscarme. Me ordenó que me trasladara a la casa de retiros Villa San Ignacio en San Miguel y me ocultara allí por un tiempo. Si no hubiese sido por su advertencia, seguramente habría caído en alguna redada.

Cinco

Un caso que Juan Carlos Scannone, teólogo del Colegio Máximo, no puede olvidar es el secuestro de uno de sus alumnos, Roberto Albanesi: “El joven no tenía nada que ver con la guerrilla, pero había visto la cara de uno de sus torturadores y esto lo condenaba a muerte. Alguien de su familia le llevó el caso al Provincial. Bergoglio se fue a hablar con el responsable de la unidad donde se encontraba y le dijo que matar a una persona era un pecado gravísimo. ‘Si cree en el Infierno –le dijo- sepa que ese pecado condena al infierno’. Y le salvó la vida”.

Seis

Hice un discurso yo, otro Massera y allí terminó todo. Bergoglio no fue. Por supuesto que estaba enterado de lo que íbamos a hacer, y aunque no compartía la iniciativa, creo que entendió nuestras razones. Era una maniobra de protección, de supervivencia.

Siete

Bergoglio aceptó desempeñar un papel que combinaba ambigüedad con simulación para moverse dentro de un ambiente de mucha desconfianza y hostilidad. Apenas dos o tres personas de su entorno conocían su verdadero juego. El resto lo tenía por un muchacho medio hosco y mandón, con pocas simpatías por todo lo cercano al progresismo de izquierda. Un joven que aceptaba relacionarse con algunos militares y que evitaba confrontar con la autoridad eclesial. Él eligió ese papel y lo mantuvo. Era su mejor protección. Como buen creyente, tenía a Dios por testigo de sus actos. ¿Cuántas vidas más debería haber salvado Jorge Bergoglio para no ser acusado de colaborar con la dictadura?

Juan Luis González es periodista de la Revista Noticias y profesor en la Escuela de Comunicación de Perfil. Estudia la carrera de Historia en la UBA. En el 2017 recibió el premio ADEPA por la entrevista que le realizó al ex comisario Alberto Gómez, uno de los asesinos de José Luis Cabezas.


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Sociedad | 12 de abril de 2019

Intervención: Pablo Domrose

Superar el abandono y el maltrato: niños y niñas que viven en hogares suman un adulto que los guía

Decepcionados por el mundo adulto. Así se sienten en general los niños, niñas y adolescentes que tienen que vivir en institutos de cuidado porque sufrieron alguna vulneración de sus derechos. Muchos fueron abandonados o maltratados por su propia familia. Entre recién nacidos y jóvenes de hasta 18 años, en la ciudad de Buenos Aires son cerca de 800, según datos oficiales. Pero una de las estrategias para que recuperen sus derechos es ofrecerles justamente la posibilidad de que cuenten con la compañía de un referente afectivo: una persona voluntaria que se preocupa por el chico, lo ayuda a restaurar la confianza en los adultos, va a las reuniones de padres de la escuela, lo lleva a un club el fin de semana o lo invita a su casa para compartir una celebración. Se trata de una persona que está disponible para el chico cuando la necesita: lo hace sentir único.

A través del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad de Buenos Aires, se lleva adelante el programa Abrazar. La idea de la iniciativa es encontrar un referente significativo que pueda acompañar al niño durante el tiempo que viva en la institución y con la posibilidad de prolongar el vínculo en el futuro.

46 niños esperan que un referente los acompañe

El programa se dirige principalmente a niños mayores de diez años. “Cuando los chicos superan esa edad, el egreso de los hogares a través de la vía de adopción se dificulta porque, en general, las personas se imaginan adoptando un bebé. Por este motivo, buscamos sumar adultos referentes para acompañar el crecimiento de estos niños”, comenta Itatí Canido, directora general de Gestión de Políticas y Programas del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad.

Actualmente, 59 niños tienen su referente afectivo, pero todavía hay 46 en espera del suyo.

Uno de los requisitos para la inscripción es que los adultos que se acercan al programa no estén anotados en ningún registro del país como aspirantes a adoptar. Deben ser mayores de edad y, dentro de las posibilidades, tener una diferencia de 15 años con el niño. Además deben presentar una carta de intención y certificado de antecedentes penales.

Lorena Chaul es psicóloga y referente de Vanina (nombre ficticio), una joven de 16 años. Chaul trabajó en el hogar de Ieladeinu y allí conoció a la adolescente. Si bien en este caso, el vínculo se dio de forma natural, hace unos años Chaul formalizó la relación dentro del programa Abrazar y se convirtió en su referente afectivo.

“Se armó un lazo muy estrecho. La tengo en la cabeza todo el tiempo. Ella vive en la institución y va a la escuela durante la semana. Algunos fines de semana viene a casa. También pasamos Fin de Año juntas. Se lleva muy bien con mis hijos”, relata Chaul.

Lorena Chaul, referente afectiva

Ieladeinu es una organización que trabaja para ayudar a niños y niñas a superar el trauma de padecer alguna situación de maltrato en el interior de su familia. Cuentan con diferentes modalidades de intervención: fortalecimiento familiar, un centro de día, acogimiento familiar y hogares convivenciales. A su vez, articulan con el Gobierno de la Ciudad.

“Nos tomamos un tiempo para conocer bien a las personas que se van a involucrar con los chicos. Lo primero que miramos es qué compromiso tienen. La etapa de evaluación nos dice muchos de los referentes. Si de golpe no vienen o empiezan a distanciar las entrevistas, nos da un parámetro de que el compromiso no es tan grande. Estos niños ya perdieron mucho, no pueden seguir perdiendo”, expresa Magali Sinay, coordinadora del área de integración comunitaria de Ieladeinu.

Una figura para devolverle la singularidad a cada niño

Más allá de la figura de referente afectivo, que tiene que ver con el acompañamiento y la contención, en mayo de 2017 se sancionó la Ley Nacional de Egreso. Como ya se contó en RED/ACCIÓN, esta legislación reconoce el derecho de estos jóvenes de contar con un apoyo personalizado en su tránsito a la vida adulta y también recibirán una asignación económica mensual.

Como en el hogar se vive de forma comunitaria, la idea es que el referente afectivo pueda devolverle la singularidad a cada niño. En relación a la dinámica, en general, el referente se compromete a realizar visitas en el hogar y salidas de fin de semana. También ayuda con las tareas escolares, trata de que tenga un vínculo con algún deporte y promueve encuentros en su casa.

Mientras ese vínculo ocurre y se sostiene en el tiempo, un equipo especializado en niñez y adolescencia acompaña todo el  proceso de vinculación, brindando la orientación y contención necesaria a los adultos.

Suele haber dos tipos de referentes afectivos: el que ya conoce al niño, tiene un vínculo y lo formaliza; y aquel que se entera de esta posibilidad por el boca en boca y tiene ganas de acompañar a un chico que fue separado de su familia biológica.

“Muchas veces se da que a una mamá o a un papá de un compañero de la escuela del niño le gustaría visitarlo en el hogar e incluirlo en salidas familiares”, aclara Canido. En este sentido, Sinay agrega: “Vemos muchos voluntarios que dieron apoyo escolar en Ieladeinu y en el mientras tanto hicieron un vínculo con el niño. Luego, se acercan a nosotras para convertirse en sus referentes afectivos”.

Tienen miedo pero les muestran que hay otra forma de vincularse

Un niño puede tener más de un referente. “El desafío es que lo chicos puedan vincularse genuinamente con alguien. Ellos ya vienen muy golpeados de tanta vulneración. Tienen miedo y es lógico. Un objetivo del referente es mostrarles que hay distintas formas de vincularse”, comenta Sinay.

La directora ejecutiva de Ieladeinu, Amiela Spector, señala que muchos referentes llegan con un ideal muy grande y muchas expectativas sobre los chicos: “Hay que trabajar con la realidad y hablar mucho con ellos. Seguimos el paso a paso: hacemos encuentros presenciales con el adulto, seguimiento telefónico y capacitaciones. Se arman dispositivos para acompañar y que la gente no se frustre. El vínculo se va generando paulatinamente”.

“Las familias de apoyo, como llamamos a los referentes afectivos, no tienen que ser Papá Noel, tienen que poner límites y orientarlos. Es importante para los chicos sentirse únicos e importantes para alguien en particular. No queremos que se sientan parte de una masa”, enfatiza Victoria Aguirre de Acosta, fundadora de la Asociación Familias de Esperanza, organización que recibe a niños y grupos de hermanos derivados de organismos oficiales en situación de alta vulnerabilidad social.

Cuando los chicos se van de los hogares, ya sea porque vuelven a su familia de origen, son adoptados o alcanzan la mayoría de edad, pueden seguir en contacto con el referente afectivo, pero no sucede en todos los casos. Sofía Paz hoy es referente de Nahiara, una nena de dos años con Síndrome de Down, que vive en el hogar de la Asociación Familias de Esperanza. También, fue referente de tres chicos más. Con Damián, un adolescente de 13 años que vive nuevamente en la villa La Cava con su mamá, Paz sigue en contacto. A otros dos chicos, que también acompañó, ya no puede seguir viéndolos.

Sofía Paz, referente afectiva de Nahiara

“El año pasado lo fui a buscar a Damián a su casa y me perdí. Como iba con la ventanilla del auto baja, pude escuchar que él le gritaba a sus amigos, ella es mi familia de apoyo. Él tiene muy claro qué significa mi rol. Lo conozco desde los siete años. Hace cinco años se fue del hogar y sigo siendo su familia de apoyo”, cuenta Paz.

Paz tiene dos hijos y los fines de semana llevaba a Damián con ellos al club a jugar al rugby. “Él adora a mis hijos. Viene a casa y juegan juntos a la Play. Otra cosa que hace cuando nos visita es ir a un cuarto donde tengo fotos con todos los chicos de los que fui referente para ver si él sigue estando. Siempre se encuentra. Lo importante es que ellos sepan que uno está para lo que necesiten. El apego que generan con uno no es excluyente de poder revincularse con su familia de origen o la adoptiva”, relata.

¿Querés saber más sobre el programa de referentes afectivos?

Harvard Business Review | 19 de abril de 2019

Cómo trabajar en red cuando le cuesta hablar con extraños

Muchos pensadores dicen que una de las claves de la creatividad son las interacciones inesperadas. Todo eso está muy bien –para las personas a las que no les cuesta hablar con extraños. Sin embargo, como introvertida, una de las situaciones que me inquieta es charlar con personas que no conozco.

He aquí cómo he logrado alcanzar el equilibrio para conocer a nuevas personas –y estar atenta a ideas interesantes- sin tener que iniciar conversaciones incómodas:

  • Haga que ellos se acerquen a usted. La mejor solución que he encontrado para eventos incómodos, en los que no conocía a nadie, es negociar para ser el conferencista. Esto pudiera parecer paradójico, pero hay una diferencia entre la introversión y la timidez; Yo de hecho me siento mucho más a gusto en un escenario frente a cientos de personas que al hablar con un pequeño grupo de personas a las que no conozco.
  • Lleve un amigo. Cuando usted tiene un “aliado” a su lado durante el evento de trabajo en red, para ayudarle a destacar sus logros, esto puede darle la confianza que necesita para acercarse a otros y entrar en las conversaciones. Además, su amigo seguramente conoce a personas en la sala a las que usted no y viceversa, de modo que pueden intercambiar presentaciones y conectar con nuevas personas. Solo evite la tentación de usar a su amigo como muleta y pasar la tarde hablando con él –eso anula el propósito de conocer nuevas personas.
  • Tenga algunas frases listas. La parte más difícil de interactuar con un extraño es el principio. ¿Cómo comienza? ¿Qué decir? Se pueden desarrollar algunas preguntas para sentirse más cómodo. No necesitan ser profundas; la meta es comenzar un diálogo. Puede ser: ¿Cuál es el tema más interesante en el que estás trabajando actualmente? ¿Cómo pasas la mayor parte de tu tiempo? ¿Cómo te enteraste del evento? Algunas veces, simplemente he dicho “no conozco a nadie aquí ¿puedo platicar con usted?” Nadie ha dicho que no.
  • Investigue anticipadamente. Finalmente, es más fácil hablar con alguien si no lo sentimos extraño. Incluso, si usted no los ha conocido en persona, tener algunos antecedentes acerca de ellos puede sugerirle posibles temas de conversación. Por ejemplo, la mayoría de los eventos de recaudación de fondos tiene un comité de anfitriones registrados en la invitación. Si quiere hacer que la experiencia sea más placentera, puede buscarlos rápidamente en Google y ver si alguno parece particularmente interesante, o buscar puntos en común, como haber asistido al mismo colegio o vivir en el mismo barrio.


Hablar con extraños probablemente nunca será fácil para mí. Sin embargo, con estas estrategias, es posible hacer un poco más de espacio para el azar en nuestras vidas.

Dorie Clark es una estratega de mercadeo y conferencista profesional que enseña en la Fuqua School of Business de Duke University. Es la autora de “Reinventing You” y “Stand Out.

©HBR, distribuido por The New York Times Licensing Group

Salud | 11 de abril de 2019

Foto: AFP / Ilustración: Pablo Domrose

El atraso en la cobertura de agua y cloacas expone a 20 millones de argentinos a más enfermedades

En la Argentina, 7 millones de personas no tienen servicio de agua potable y casi 20 millones no cuentan con cloacas. Además, el 80% de los residuos cloacales que generamos van a parar, sin tratamiento previo, a ríos y arroyos. Estos datos oficiales de por sí preocupantes provocan todavía mayor inquietud cuando desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertan que en el mundo mueren muchos más niños por enfermedades relacionadas con la falta de agua potable que como consecuencia de las guerras. También se sabe que las poblaciones pobres de nuestro país son las que registran más problemas de salud justamente por carecer de estos servicios. En esta nota te contamos cuáles son las enfermedades más frecuentes en nuestro país y qué se está haciendo para mejorar el acceso al agua y a las cloacas.

***

Son casi las ocho de la noche de un domingo de abril y por el teléfono, detrás de la voz de Palmira Fernández, se cuelan voces de varios niños jugando y mujeres que comienzan a organizar la cena. Palmira vive en Villa Floresta, un barrio populoso de la periferia de la ciudad de Salta. Allí, todos viven muy cerca y la casa propia muchas veces es la extensión de la del vecino.

En el barrio, desde noviembre de 2018, el tendido de la red de agua es una realidad. Después de pasar 60 años durante los cuales debieron caminar hasta 10 cuadras para buscar agua, ahora los habitantes de Villa Floresta simplemente tienen que abrir la canillas de sus casas. Sin embargo, muchos aún siguen sin cloacas.

Por eso, el agua con la que se bañan, lavan la ropa o la vajilla escurre por las calles. Lo mismo ocurre cuando desborda un pozo negro, a donde van a parar las heces de las letrinas o inodoros. Esos líquidos se deslizan hasta la calle, produciendo zanjas barrosas donde los niños, prácticamente, juegan. “Como no tienen plazas ni espacios verdes, juegan en las calles, sobre ese barro”, describe Palmira.

Palmira Fernández con los niños del barrio. Foto_ Gentileza Palmira Fernández

¿Por qué esta descripción para hablar de las enfermedades relacionadas con el agua? Porque tanto especialistas como funcionarios coinciden en que en Argentina, cuando hablamos de falta de agua, también hablamos de pobreza y de un círculo negativo que se retroalimenta.

“Desde la llegada del agua por red, las diarreas han disminuido un 90% porque la gente puede bañar a sus hijos, puede lavar los platos”, explica Palmira. Ella nació en el centro de Salta pero su familia se desintegró a sus 12 años. Estuvo en un hogar para adolescentes, donde aprendió a “defenderse y vivir”, y hoy reconoce a Villa Floresta como su lugar en el mundo. Tiene 34 años, un hijo de 14 y una hija de 7.

Palmira Fernández. Foto: Pablo Yapura / Gentileza Diario el Tribuno de Salta

Palmira cuida a pacientes internados en clínicas mientras desarrolla su emprendimiento: Flor de Riego, un proyecto que plantea reutilizar para riego el agua que los vecinos usan para lavar o bañarse. También es voluntaria en un merendero y ahí, cuenta, hace poco tiempo detectaron 10 casos de infección con granos en todo el cuerpo, producto del contacto que los chicos tienen con el barro de las calles. “Incluso los médicos de las salitas registraron infecciones respiratorias por agentes patógenos que están en el aire, generados por ese agua infectada”, dice.

El Estado reconoce un “atraso significativo” en la infraestructura

El relato de Palmira se repite en muchas zonas del país. De hecho, en la versión actualizada a enero de 2019 del Plan Nacional de Agua Potable y Saneamiento el Estado reconoce que “el sector de agua y saneamiento de Argentina tiene un atraso significativo en la cobertura de agua y cloaca, y requiere mejoras en la calidad y eficiencia de los servicios”.

En la misma línea, conformada por distintos organismos públicos y privados Plataforma del Agua revela que en Argentina el 51% de los hogares que acceden a agua a través de una canilla comunitaria es pobre estructural. Mientras que 300.000 hogares no tienen baño y el 41% de la población urbana no tiene cloacas.

Un niño saca agua de un pozo, en Misiones. Foto: Agua Segura.

A nivel mundial, destaca Julián D’Angelo, coordinador ejecutivo del Centro de Responsabilidad Social Empresaria y Capital Social (UBA) y autor del libro Responsabilidad social y universidad. Agenda Latinoamericana,  “se calcula que 2.100 millones de personas no tienen acceso a servicios de agua potable administrados de manera segura y 4.500 millones carecen de servicios de saneamiento administrados de manera segura”. 

Enfermedades derivadas de la falta de agua potable

Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha determinado que en el mundo hay 25 enfermedades relacionadas con el agua, “las más frecuentes en la Argentina son las gastroentéricas, que incluyen los distintos tipos de diarrea”, informa Patricia Angeleri, directora nacional de Epidemiología y Análisis de la Situación de Salud de la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación.

A pedido de RED/ACCIÓN, Angeleri tomó las enfermedades expuestas por la OMS y evaluó qué ocurre con ellas en nuestro país, basándose en el Boletín Integral de Vigilancia Epidemiológica 2018.

Para que se entienda este trabajo, sirve subrayar que desde 2004, existe un sistema nacional de vigilancia epidemiológica: el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS). A través de este procedimiento se reportan los “Eventos de Notificación Obligatoria”. Es decir, cada vez que aparece un enfermo con alguna de las patologías que el sistema ha acordado reportar deben ser relevadas y notificadas.

Patricia Angeleri. Foto: Secretaría de Infraestructura y Políticas Hídricas de la Nación.

Entre esas enfermedades se encuentran algunas de las transmitidas por el agua, como cólera o hepatitis A; o relacionadas a la provisión de la misma, como las infecciones transmitidas por el mosquito Aedes aegypti: dengue, zika o chikungunya.

Diarrea. Las enfermedades gastroentéricas son una de las causas principales de morbilidad y mortalidad, fundamentalmente en niños. La mayoría de los casos tiene su origen en el agua y los alimentos contaminados, aunque también es importante considerar la transmisión persona a persona acompañándose en muchos casos con una importante repercusión económico y social. En la Argentina se vigilan varios cuadros de diarrea que comprenden desde la diarrea aguda simple hasta los cuadros clínicos que presentan diarrea sanguinolenta o diarrea profusa y acuosa, como aparece en el cólera. De allí se sabe que en 2017 se produjeron 1.031.210 casos de diarreas agudas en todo el país, mientras que ese número para 2018 fue de 897.976 casos.

Dengue. Está dentro de las enfermedades que se deben notificar obligatoriamente y su vigilancia se realiza de manera integrada con otras infecciones transmitidas por mosquitos del género Aedes, como la fiebre chikungunya o la infección por virus zika. En 2018, se registraron 2.209 casos cada 100.000 habitantes.
Tener en cuenta que las dificultades en el abastecimiento de agua, las insuficientes redes cloacales y la recolección de residuos pueden favorecer la reproducción de los mosquitos.

Acá abajo, detallamos las otras 23 enfermedades. Para saltearlas y continuar la nota, hacé clic acá.

Anemia. Su registro y medición se realiza a través de la Encuesta Nacional de Nutrición, puesta en marcha en su segunda versión a partir del año 2018.

Arsenicosis. Constituye un evento bajo vigilancia en algunas provincias a través del evento Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico. RED/ACCIÓN contó cómo 4 millones de argentinos viven en regiones donde el agua contiene arsénico.

Campilobacteriasis. Se vigila como agente originario de las diarreas bacterianas.

Toxinas cianobacterianas. Es una enfermedad causada por bacterias en el agua. Un detalle sobre la problemática y la información disponible se encuentra en la Coordinación de Políticas Socioambientales.

Leptospirosis. Aparece con más frecuencia luego de inundaciones y en general el humano se lo contagia a través del contacto directo con la orina de los animales infectados o mediante el agua, el suelo o los alimentos contaminados con esa orina. Es una enfermedad de notificación obligatoria. De ahí que en 2017 registraron 134 casos confirmados en todo el país y en 2018, 108 casos.

Hepatitis. La información sobre las hepatitis virales está siendo procesada por el equipo en este momento. Próximamente se publicará un informe. Hay que tener en cuenta que algunas hepatitis se contraen por el contacto con materia fecal que contiene virus.

Malnutrición. No es un evento notificable actualmente y por tanto no se releva en el SNVS. Aunque sí otras áreas de la Secretaría de Gobierno de Salud tienen información e injerencia sobre el tema. Esta enfermedad puede originarse a partir de la pérdida de nutrientes provocados por episodios de diarrea u otras infecciones que ocurren en áreas con pobre acceso al agua potable.

Intoxicación por plomo. Está dentro de las enfermedades a notificar. Aunque no está dentro de las enfermedades seleccionadas en la información del Boletín Integrado de Vigilancia debido a la poca información que aún hay recopilada. Pero la información recolectada está disponible para las áreas de la Secretaría de Gobierno de Salud que trabajan la temática.

Metahemoglobinemia. Causada por la contaminación con nitratos en los suministros de agua. Se vigila dentro de las intoxicaciones por agentes químicos en lactantes. Y si bien no está dentro de los eventos seleccionados en el Boletín Integrado de Vigilancia por la poca información disponible a nivel país, existe información disponible para las áreas de la Secretaría de Gobierno de Salud que trabajan la temática. De allí se desprende que en 2018 se registraron 11 casos.

Cólera. Está dentro de las enfermedades que se deben notificar, pero no se registraron casos confirmados de cólera en Argentina en los últimos años.

Ascariasis. Se vigila a través de la red de laboratorio de enteroparásitosis y se registra como tal en el SNVS. Esta infección intestinal se puede contraer por el consumo de alimentos mal lavados.

Fluorosis. No está dentro de las enfermedades a notificar. El exceso de fluor en el agua provoca diversas patologías.

Ahogamiento. No se vigila desde el SNVS.

Encefalitis japonesa. No hay casos en Argentina por tratarse de una enfermedad exótica. No obstante su emergencia se encuentra monitoreada por el laboratorio de referencia nacional de dengue y otros arbovirus.

Malaria. La Argentina se encuentra en proceso de certificar la eliminación de esta enfermedad luego de más de 8 años de no registrarse casos autóctonos. Este hecho es un hito en el contexto de la salud pública. Todos los casos reportados desde 2011 fueron importados.

Oncocercosis. No es una enfermedad de notificación obligatoria. No se registran casos en nuestro país y en la región sólo lo han hecho Brasil y Venezuela.

Enfermedad del gusano de Guinea. No hay casos en Argentina por tratarse de una enfermedad exótica y se encuentra a punto de ser erradicada a nivel mundial.

Tiña. No es una enfermedad de notificación obligatoria.

Escabiosis. No se han notificado brotes de esta enfermedad en los últimos años.

Esquistosomiasis. No hay casos registrados hasta el momento en Argentina.

Lesión de la médula espinal. En 2019 se halló un caso de mielitis causada por Enterovirus D-68, que saldrá en el próximo boletín.

Tracoma. Se vigila y no se han registrado casos en Argentina.

Tifoidea y fiebres entéricas paratifoideas. Es de notificación obligatoria. En 2018 se registró un brote de fiebre paratifoidea en la provincia de Salta. Esta infección es causada por una bacteria que en general se propaga por agua o alimentos contaminados. Según la OMS, la fiebre tifoidea es común en lugares con deficientes servicios de saneamiento y privados de agua potable.

Cómo funciona el relevamiento de enfermedades

Angeleri explica que el Sistema de Vigilancia: “Está conformado por una red de más de 4.000 establecimientos (incluyendo hospitales, centros de salud y laboratorios, en su mayoría públicos pero con una progresiva incorporación de establecimientos privados y de la seguridad social) que aportan información a un sistema informático común a lo largo de todo el territorio nacional, en tiempo real”.

Pozo del que toman agua en paraje La Unión, Misiones. Foto: Agua Segura.

Es importante aclarar que cuando se evidencia mayor cantidad de casos de alguna enfermedad o aparece un brote, los sistemas sanitarios municipales y provinciales tienen la responsabilidad de realizar las intervenciones para contener esas situaciones. En este sentido, el sistema de vigilancia le permite a los equipos locales y provinciales identificar situaciones que requieren intervención y al equipo nacional monitorear la respuesta de las distintas provincias apoyando, en caso de ser necesario, esa gestión con recursos técnicos.

La cantidad y distribución de los centros de monitoreo es importante a la hora de relevar enfermedades relacionadas con el agua porque, como ya dijimos, el déficit en agua potable y cloacas se da en todo el país.

Una ciudad no se anima a tomar el agua de red

Paola Rosales es obstetra y vive en 9 de Julio. En esa ciudad bonaerense gran parte de la población cuenta con agua de red, pero no potable porque tiene arsénico. “Y si bien los últimos estudios indican que está bajando el nivel de este químico en el agua, aún no nos animamos a tomarla”, acota Paola.

Ella trabaja en el Centro de Salud Dr. Norman Moscato, en el barrio Ciudad Nueva. “Es un barrio con necesidades básicas insatisfechas, pero sin pobreza extrema. No hay cloacas, sí agua de red, aunque no potable porque contiene arsénico, como en toda la ciudad. Por eso, la proveedora de agua ABSA colocó canillas comunitarias, pegada al centro de salud, de la que sí se puede sacar agua potable”.

Lo que más le impacta a Paola cuando recorre el barrio para visitar a las mujeres embarazadas es ver cómo rebalsan los pozos en los que desaguan los baños, generando un hilo de agua con materia fecal desde el fondo de la casa hasta la vereda. Y los chicos jugando alrededor de ese barro. “Vaciarlos sale dinero y no siempre pueden hacerlo. A veces están meses viviendo en esas condiciones”, ilustra la médica.

Barro en las calles de la Villa 20, en la ciudad de Buenos Aires. Foto: Ronaldo Schemidt / AFP

Se postergaron obras, pero las que arrancaron siguen en marcha

Con el objetivo de solucionar el déficit en agua potable y cloacas se elaboró y puso en marcha en 2016 el Plan Nacional de Agua. En él se proyectaron obras para realizar en 8 años, finalizando en 2023, “bajo la promesa de brindar agua potable al 100% de los habitantes de las áreas urbanas y cloacas al 75%”, explicita Nurit Weitz, jefa de Gabinete de la Secretaría de Infraestructura y Política Hídrica del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda.

En cuanto a los datos que nos permitan saber el estado actual de estos temas, Weitz aclara que de manera fehaciente están los del censo 2010, que indicaron que el 82,6% de las personas contaba con agua potable y el 49,7% tenía cloacas.

“Pero cuando asumimos, en 2015, tratamos de actualizar esos números. Y estimamos que 39,8 millones de personas residen en áreas urbanas, de las cuales el 87% tienen acceso a agua de red pública y el 58% a cloacas. También estimamos que sólo el 20% del agua de las cloacas tenía tratamiento antes de ser vertido a los cursos de agua”, relata la funcionaria.

En base a las obras que se fueron finalizando desde Nación y las provincias, Weitz sostiene: “Hoy contamos con una cobertura de agua potable urbana del 88,6% y de cloacas del 62,5%. Mientras que nuestra proyección para fines de 2019 es alcanzar el 90% y el 65% respectivamente”.

Obra de abastecimiento de agua a pueblos de Chaco. Foto: Secretaría de Infraestructura y Políticas Hídricas de la Nación.

La inversión que requería la ejecución de todo el plan se estimó en 22.000 millones de dólares. Según especifica Weitz, “a una parte de esa inversión la financia el tesoro nacional, otra parte las provincias y otra parte organismos multinacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF)”.

“Por supuesto -reconoce la funcionaria-, en 2019 preveíamos estar en el pico de inversión y por la restricción presupuestaria que tiene hoy la Argentina por los compromisos tomados sólo mantenemos la inversión. Es decir, no pudimos licitar obras nuevas en el último año, pero sí seguimos con todas las obras iniciadas. Y hay un seguimiento importante para que los trabajos se hagan en los tiempos estipulados”.

La importancia de invertir en agua y cloacas

“El acceso al agua potable y al saneamiento es un derecho humano declarado por organismos internacionales y reconocido por la Argentina”. Con este marco aclaratorio empieza a responder las preguntas Emilio Lentini. Es economista, especialista en aspectos institucionales y económicos de servicios de agua y saneamiento, y asesor de la Secretaría de Infraestructura y Políticas Hídricas.

Para Lentini es vital que se comprenda que estos servicios tienen importantes beneficios cuando se dispone de ellos e importantes costos cuando no se los tiene. En ese sentido, “el primer impacto que hay que destacar es que sin agua segura uno se puede enfermar, morir e incluso no nacer. En Argentina la población que no accede al agua potable y a un sistema sanitario es la que vive en condiciones más vulnerables”.

Desde su perspectiva económica y social, Lentini explica que “para justificar la inversión en obras públicas se requiere de datos. Porque las variables para determinar una inversión en infraestructura deben ser evaluadas contemplando qué es lo que va a mejorar más la vida de la gente”.

Palmira Fernández con vecinos de Villa Floresta, Salta. Foto: Gentileza Palmira Fernández.

En este sentido, tanto los especialistas como los ciudadanos que no cuentan con estos servicios coinciden en señalar que la expansión de las redes de agua potable y cloacas tienen un impacto positivo no sólo en la calidad de vida de los hogares, sino también en el desarrollo del país y el cuidado del medio ambiente.

Claro que el impacto más documentado corresponde a los efectos en la salud de los habitantes, especialmente de los niños, puesto que las enfermedades de origen hídrico aumentan las tasas de morbilidad y mortalidad infantil, como así también causan problemas de desnutrición.

Cada dólar invertido rinde hasta ocho dólares en beneficios

También hay que considerar los costos públicos y privados por el tratamiento de estas enfermedades como ser los gastos en consultas médicas, hospitalización y medicamentos, la pérdida de productividad laboral como consecuencia del ausentismo por enfermedad o por la necesidad de cuidar a los niños enfermos, las pérdidas de ingresos debido al tiempo destinado a acarrear agua desde alguna fuente distante de la vivienda y los mayores gastos de proveerse de forma alternativa: bombeo de agua de pozos, camiones cisternas y agua embotellada.

Para que no queden dudas, el mismo Plan Nacional del Agua menciona un estudio de la OMS que sostiene que a nivel mundial los beneficios de invertir en agua y cloacas podrían representar hasta 1,5% del PBI. Mientras que estima para Argentina que por cada dólar invertido en agua, la rentabilidad sería de 2,50 dólares, mientras que ese ratio costo-beneficio de la inversión en el servicio de saneamiento se elevaría a 8,20.

Cuando el agua no enferma

Julio Esquivel tiene 53 años, nació en la Villa La Cava, en el partido bonaerense de San Isidro. Hace 25 años fundó La Casita de la Virgen, un espacio donde 120 chicos meriendan, cenan, estudian y juegan todos los días.

“Desde hace 15 años aproximadamente que La Cava cuenta con red de agua. Pero en realidad, no siempre llega el agua a las casas. En verano y parte del invierno sólo se puede acceder a ella entre las 4 y las 6 de la mañana. Tenemos que levantarnos a esa hora para juntar agua llenando tachos”, describe Julio.

Zanja por la que pasa la red de agua, en La Cava. Foto: Gentileza Agua Segura.

A eso hay que agregar que el agua sale sucia. Por ese motivo, Julio cuenta que varias veces le pidió al municipio que la analicen. “Pero no he logrado que me respondan algo”, se desanima.

Lo mismo ocurre con las cloacas: “A la entrada del barrio hay un cartel que dice tenemos cloacas. Pero la verdad es que sólo pasa un caño por la calle, pero ninguna casa está conectada. Todos tienen pozos ciegos, que cuando llueve rebalsan e inundan los espacios donde juegan los chicos y enseguida, tras las inundaciones, aparecen muchas enfermedades”.

Desde hace tres años, el comedor cuenta con un filtro de Agua Segura que les permite justamente filtrar el agua. Para Julio y Ramona Navarro, la cocinera de La Casita, el filtro les cambió la vida. Ellos cuentan que hasta ese momento los chicos llegaban siempre con muchos granos de color negro en los labios y en la boca, la piel reseca, padecían muchas gastroenteritis, diarreas y se quejaban de dolores de panza. De hecho, los médicos que se acercaron a la casita les fueron marcando la importancia del agua en la deshidratación y desnutrición.

Nicolás Wertheimer, médico y fundador de Agua Segura, y Julio Esquivel. Foto: Agua Segura.

“Desde que contamos con el filtro y cocinamos, lavamos y bebemos agua potable cambió la piel de los chicos, se les fue poniendo como más humectada. Usamos mucho menos carbón para pararles la diarrea, mucha menos crema para los granos. De hecho, mucha gente enferma viene a buscar agua filtrada y los chicos vienen con sus botellitas para la casa y la escuela”, describe Julio.

“En el barrio el agua segura hace que se gaste menos en atender enfermedades, los chicos no pierdan días de escuela y los padres no pierden horas llevándolos al hospital o cuidándolos cuando están enfermos”, concluye Julio.

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Opinión | 19 de abril de 2019

La mayoría silenciosa en la revolución digital

Las estadísticas pueden contener verdades brutales. Todo el tiempo se nos dice que hoy la innovación es más veloz que nunca, pero los datos que surgen de la llamada Cuarta Revolución Industrial sugieren que es cualquier cosa menos revolucionaria. El crecimiento de la productividad en las economías avanzadas hoy es el más lento de los últimos cincuenta años.

Esta “paradoja de la productividad” suele atribuirse a problemas de medición o a que los efectos de la adopción de tecnologías disruptivas operan con retardo. Pero otra explicación posible es que el debate público sobre las tendencias tecnológicas tiende a estar dominado por las empresas y los emprendedores que las originan. Nadie escucha las voces de la inmensa mayoría de empresas que tienen problemas para mantenerse a la par del cambio tecnológico (o que le oponen resistencia activa).

Reconocer la existencia de esta perspectiva subrepresentada es esencial para comprender por qué la revolución digital no aparece en los datos (y por qué todavía no es seguro que prospere). Básicamente, todo el alboroto que hay en torno de esa revolución tiende a basarse en generalizaciones sesgadas. Más allá de la fascinación que provocan, la inteligencia artificial (IA), el aprendizaje automático, el análisis de macrodatos (big data) y los robots humanoides siguen siendo competencia de un puñado de empresas.

La atención que reciben estas tecnologías no se corresponde con la escala de su desarrollo y adopción. Como observó jocosamente Dan Ariely, de la Universidad Duke, en 2013: “El big data es como el sexo adolescente: todos hablan de él, nadie sabe realmente cómo se hace, todos piensan que todos lo hacen, así que todos dicen que lo hacen”.

La dinámica del proceso es fácilmente discernible. Los periodistas andan detrás de historias interesantes, los inversores buscan rendimientos atractivos, los consumidores quieren anticiparse a la siguiente moda tecnológica. Las redes sociales, los medios de comunicación globales y los congresos internacionales amplifican las voces de los disruptores, que están interesados en inflar sus propias perspectivas. Y conforme la información pasa de boca en boca, crece el número de creyentes, y el rumor se convierte en regla.

Tomemos por ejemplo el último informe anual del Foro Económico Mundial (WEF) sobre las nuevas tendencias del mercado laboral, que se basa en una encuesta a grandes corporaciones multinacionales. Según el informe, un incremento sustancial de las inversiones en aprendizaje automático, análisis de datos, nuevos materiales y computación cuántica de aquí a 2022 aumentará la demanda de científicos de datos, especialistas en IA e ingenieros en robótica, en detrimento de las profesiones actuales.

El problema es que la muestra de población que usa el WEF es muy poco representativa de la economía real. Dentro de la OCDE, las empresas con más de 250 trabajadores sólo son el 7% de todas las empresas activas, y emplean a menos del 40% de la fuerza laboral. Y aunque los autores del informe son conscientes de este sesgo, sus conclusiones no dejan de ser generalizaciones peligrosas. Sus empleos del futuro no tienen nada que ver con las necesidades de contratación inmediatas de la vasta mayoría de las pequeñas y medianas empresas que todavía operan dentro del marco de la Tercera Revolución Industrial.

Asimismo, un estudio de la OCDE halló que durante la última década creció marcadamente la diferencia de productividad entre las empresas de la frontera tecnológica y todas las demás. Muchas de las tecnologías avanzadas de las que tanto se habla en los medios siguen sin aplicarse en una proporción significativa de las empresas, y esto hace pensar que falta mucho para que incluso las innovaciones más revolucionarias comiencen a verse en un incremento del PBI.

Se ha dicho que tecnologías de uso general como la electricidad y la computadora personal tienden a incidir en la productividad no de forma inmediata, sino unos 25 años después de su creación. Pero ya pasaron 32 años desde que el premio Nobel de economía Robert Solow observó que “la era de la computadora se puede ver en todas partes, menos en las estadísticas de productividad”, y todavía no vemos la era de la computadora en las estadísticas de productividad. ¿Por qué habría de ser la IA diferente a la PC en este aspecto?

No tener en cuenta el punto de vista de los rezagados tecnológicos puede afectar seriamente la formulación de políticas, especialmente si el tecnooptimismo (o el alarmismo) distraen la atención de los problemas graves que enfrentan los sistemas educativos y los mercados laborales aquí y ahora. Si los gobiernos empiezan a asignar más recursos a capacitar a la élite profesional avanzada del mañana, corren el riesgo de fomentar todavía más desigualdad hoy.

Por supuesto, los cínicos pueden desestimar a los “perdedores” diciendo que tienen poco que aportar al debate tecnológico: en el mejor de los casos ocuparán los lugares que la vanguardia digital cree para ellos, y en el peor de los casos se quedarán afuera del mercado laboral. Pero no hay que olvidar que las empresas de menor tamaño, aunque las tendencias económicas les sean desfavorables, todavía tienen poder político para presionar por una regulación más estricta de las nuevas tecnologías que ponen en riesgo su existencia.

La megaempresa global Uber lo sabe muy bien. Todos estos años ha encontrado una fuerte resistencia de pequeños grupos de taxistas bien organizados a los que nadie invitó nunca a las reuniones de la élite global para analizar las virtudes de la economía de plataformas. Y los “olvidados” de las economías avanzadas de todo el mundo ahora hallaron el modo de vengarse, votando a políticos y partidos populistas que se oponen al libre comercio internacional.

Para evitar una reacción todavía peor y comprender mejor el verdadero alcance de la Cuarta Revolución Industrial, hay que ver las disrupciones del presente desde el punto de vista de todas las empresas, no sólo las más avanzadas. Para que una transformación tecnológica sea sostenible se necesita una participación amplia en los beneficios; de modo que ayudar a los rezagados a adaptarse es tan importante como permitir a los innovadores prosperar: hay que escuchar las voces de los perjudicados por la disrupción.

Traducción: Esteban Flamini

Edoardo Campanella es investigador por el programa “Futuro del Mundo” en el Centro para la Gobernanza del Cambio de la IE University en Madrid.

© Project Syndicate 1995–2019.


Sie7e Párrafos | 18 de abril de 2019

Los dueños del futuro, comentado por Alejandro Horowicz

Los dueños del futuro
Hernán Vanoli – Alejandro Galliano
Planeta

Uno (mi comentario)

“Los dueños del futuro” recorre los bordes, las canaletas y pliegues de la historia argentina. Vanoli y Galliano no escatiman en datos. Nos presentan a 6 empresarios, voraces y ambiciosos en los negocios, pero también humanos. Desde las viejas familias patricias  a los nuevos jugadores del capital tecnológico, pasando por coleccionistas de arte y viejos amigos del Partido Comunista Argentino, el libro muestra una detallada fotografía de la clase dominante argentina. Sus gustos y particularidades, sus objetivos, lo que asumen y de lo que no se hacen cargo, su cosmovisión. Nuestros “dueños” no se disfrazan de corderos, pero tampoco se asumen dueños al final de cuentas. Los dominantes que no dominan, el amo que juega al esclavo, los grandes capitalistas de la Argentina muestran su mano con prudencia, ante dos minuciosos investigadores que hacen del periodismo escuela.

Dos (la selección)

Los dueños del futuro son: Hugo Sigman, uno de los mayores empresarios farmacéuticos argentinos, vanguardia en biotecnología, con una red de empresas difundidas por América, Asia y Europa, y diversificado desde la cría de cocodrilos en el Litoral hasta la producción de éxitos cinematográficos; Gerardo Bartolomé, desarrollador de una quinta parte del germoplasma de soja transgénica que se usa en el mundo; Eduardo Costantini, inversor inmobiliario, dueño y creador de Nordelta, cuyo reino se extiende hasta la también húmeda Miami; Federico Tomasevich, administrador de activos financieros y principal colocador de deuda en Argentina, Paraguay y Uruguay, además de parco polista; Federico Braun, dueño de La Anónima, la segunda cadena de supermercados argentina, heredero de la familia que conquistó primero el desierto y luego los océanos azules del comercio minorista federal; Marcos Galperín, dueño de Mercado Libre, paladín del e-commerce y cráneo de una multinacional digital que sueña con disputar la hegemonía latinoamericana con los titanes del norte; y los creadores de Globant, Martín Migoya, Guibert Englebienne, Nestor Nocetti y Martín Umaran, proveedores de servicios tecnológicos y de desarrollos informáticos que combinan el nuevo marketing digital con el mesianismo emprendedurista a lo largo y a lo ancho del mundo.

Tres

Exitosos en un país que no lideran ni respetan demasiado, proyectados a un mundo que ofrece más oportunidades que garantías, estos empresarios se acostumbraron a funcionar en un territorio hostil, reaccionar rápido ante cambios imprevistos, mirar el entorno con desconfianza. Los dueños del futuro no se sienten representados por la dirigencia política, sueñan con una desregulación del mercado de trabajo y, más aún, con una transformación cultural de la sociedad argentina que la amigue de una vez por todas con los valores del sacrificio, la constancia y el respeto a las reglas. La llegada de Cambiemos al gobierno alienta diferentes niveles de expectativas en este sentido.

Cuatro

Sus lecturas de Marx le habían enseñado las crisis cíclicas del capitalismo; las de Keynes, el valor de las expectativas: <<Me di cuenta de que la Argentina se comportaba en forma ciclotímica, un cambio de gobierno o de ministro gatillaba un proceso de estabilidad prometido que era percibido como tal, entonces el dólar bajaba, bajaban las tasas, subían los bonos públicos, subía la Bolsa, subían los inmuebles. Después lo que ocurría lamentablemente era que ese programa tenía sus inconsistencias y uno tenía que ir leyendo en qué medida iban creciendo para saber retirarse a tiempo. Generalmente se gatillaba la crisis con una corrida hacia el dólar: había déficit fiscal, subían los precios, empezaban las huelgas y los aumentos de sueldos generalizados, las cuentas del gobierno no daban, se le cortaban los créditos en el exterior. Cuando el dólar empezaba a aumentar le ganaba a todo, caía el valor de los inmuebles, caían la Bolsa y los bonos, y terminaba con cierre de mercado de cambios, devaluación, cambio de ministros. Y cuando entraba un nuevo ministro de Economía que era bien visto, la percepción de riesgo disminuía, entonces el dólar bajaba, subían los bonos, subían las acciones, subían las propiedades y yo pasaba todos mis dólares a pesos de la noche a la mañana, estaba 100% argentino: todo, todo lo invertía en Argentina. Y cuando las cosas eran inconsistentes, y siempre eran inconsistentes en determinado tiempo, a veces duraba 5 años, a veces 2, a veces lo que fuere, yo siempre estaba preparado para no guiarme por la codicia o la ambición desmedida. Fui una persona absolutamente fría y aséptica, tomaba las decisiones más o menos correctas.

Cinco

La historia de la familia Braun es un buen observatorio para reflexionar sobre la conformación siempre plebeya de las elites argentinas, su vinculación con la violencia política, con la ingobernable densidad del territorio, y la tortuosa posibilidad de un capitalismo exitoso. Hoy, en el siglo xxi, podría decirse que a algunos de los Braun les fue bien. Miguel Braun, creador de la neoliberal Fundación Pensar, think tank del PRO, es economista y se desempeña actualmente como secretario de Comercio de la Nación. Quienes lo conocen dicen que, después de los sacrificios realizados, Miguel no quedó demasiado contento con el puesto que le tocó, posición desde la cual debe controlar a viejos amigos de sus años locos en el sector privado y a su propio tío, Federico. Sobrino y tío fueron socios en el emprendimiento de quesos gourmet Pampa Cheese, junto a Gustavo Lopetegui, ex CEO de la empresa chilena LAN. La empresa se malogró por las políticas lecheras del ex secretario de Comercio Guillermo Moreno y por la vocación de servicio público de Miguel y de Lopetegui, cerebro del gabinete de CEO del macrismo, un auténtico trotskista de derecha. De hecho, Federico considera que la Argentina tiene la oportunidad histórica de haber encontrado en las filas del PRO, casi de casualidad, una clase dirigente que no se producía desde 1920.

Seis

<<Yo cada vez me he hecho más liberal respecto a que el Estado no tiene que meterse en todo aquello que los privados pueden hacer mejor>>, dice Federico Braun Seeber, gerente general de La Anónima, en su oficina de Ituizangó, en la provincia de Buenos Aires. <<La oferta y la demanda es una ley, pero como la ley de gravedad, es una ley física, es igual que la física. A mí me gusta o no me gusta pero esto se cae, con una aceleración de 9,81 m/s²…>> Federico toma sus anteojos y los suelta sobre una carpeta, a modo de ejemplo de la ley de gravedad, ejemplo a su vez de la ley de la oferta y la demanda. Pero los anteojos rebotan en la carpeta y se estrellan en el piso de su oficina.

Siete

Estamos frente los niños mimados del resto del empresariado, que los admira y envidia por su performance en zonas de la producción que considera de vanguardia y orientadas al futuro. Sin la voracidad de Jeff Bezos (Amazon.com), a quien temen, ni la inteligencia de Elon Musk (creador de PayPal y de los automóviles eléctricos automatizados Tesla), a quien admiran, nuestros chamanes del mundo digital no sueñan con la conquista del espacio, sino que más bien se conforman con disciplinar a una fuerza de trabajo vernácula que perciben talentosa pero demasiado cara, dinámica pero también volátil, y más cercana a los valores del nomadismo, el ocio y el hedonismo que a los de la disciplina, la eficiencia y el compromiso que ellos pretenden pese a la verborrea posmoderna y amigable con la que intentan autodiseñarse.

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Sociedad | 16 de abril de 2019

En prisión las probabilidades de morir asesinado se multiplican por cinco respecto a quienes viven en libertad

Lo quemaron con agua hirviendo, agonizó seis días y murió el sábado pasado. Darío Gastón Badaracco, el principal acusado de un femicidio, fue asesinado por dos compañeros de celda del penal de Sierra Chica, en Olavarría. ¿Qué controles fallaron como para que en esa celda pudiesen calentar tanta agua como para quemarle el 60% del cuerpo? Aún no fue aclarado, pero ese homicidio no es una situación extraordinaria: pese a las condiciones de encierro y vigilancia, en las cárceles bonaerenses ocurren proporcionalmente cinco veces más asesinatos y cuatro veces más suicidios que entre quienes viven en libertad y sin una vigilancia tan cercana.    

Cuántos homicidios hay en las cárceles bonaerenses. El último dato fue difundido por la Comisión Provincial por la Memoria y registra 12 crímenes en 2017. Como en aquel año había 37.500 presos, se puede hablar de 32 asesinatos cada 100 mil personas.

Para ese año, la tasa de homicidios en toda la provincia fue de 5,8 cada 100 mil habitantes, según el Observatorio de Seguridad Ciudadana. Es decir que alguien que está preso tiene cinco veces más probabilidades de ser asesinado que quien está en libertad.

“Para el informe de 2018, que presentaremos pronto, ya confirmamos 15 homicidios”, adelantó Roberto Cipriano, secretario de la Comisión Provincial por la Memoria.

Más allá de la contundente diferencia con “el afuera”, los homicidios en las cárceles muestran un retroceso respecto de la tasa que había en 2016, que fue ocho veces superior a la registrada en toda la provincia.

Qué ocurre en las cárceles federales. Se comprobaron 2 homicidios, de acuerdo a datos de la Procuración Penitenciaria de la Nación correspondientes a 2017. Como ese año había 11.861 presos en los penales federales, la tasa cada 100 mil personas escala a 17, tres veces más que la tasa de homicidios promedio de todo el país para ese año.

Por qué ocurren los asesinatos. La superpoblación y la delegación del “gobierno” de los pabellones en los propios detenidos generan situaciones de violencia extrema y son dos de las principales causas.

  • La sobrepoblación en el sistema carcelario de la provincia de Buenos Aires ya era del 24% en 2017 y, aunque no hay cifras oficiales aún, habría escalado al 40% en 2018, con más de 42 mil presos alojados. Eso explica en parte por qué en la celda donde quemaron a Darío Gastón Badaracco había tres personas en un espacio habitualmente para uno o dos presos.
  • La relación de presos por cada agente penitenciario es muy alta y muchos pabellones se “autogobiernan”. Eso quiere decir que son los propios presos los que establecen, muchas veces impuesta de manera violenta, las normas de convivencia. En este punto caben varias preguntas respecto al reciente asesinato: ¿Quién permitió que hubiese un calentador dentro de la celda? ¿Cuándo se realizó la última requisa para garantizar que en las celdas no hubiese ningún objeto peligroso?

¿Los homicidios se esclarecen? “Con suerte, la mayoría de los asesinatos termina con la identificación de los responsables de ejecutar el hecho, pero no se suele investigar la responsabilidad del Servicio Penitenciario Bonaerense, ya sea por su acción u por omisión”, asegura Cripriano.

Condenas ejemplares. Este año hubo dos excepciones a lo que venía siendo una regla: que ningún penitenciario fuera responsabilizado por los homicidios. El 6 de marzo pasado, un tribunal condenó a jefes penitenciarios por encubrimiento agravado por las torturas y el homicidio de Patricio Barros Cisneros en el penal de San Martín. Fue un fallo histórico porque por primera vez se condenó el encubrimiento por parte de penitenciarios.

También en marzo, un tribunal condenó a 14 funcionarios del Servicio Penitenciario Federal por haber torturado hasta la muerte al detenido Argentino Pelozo Iturri y por haber encubierto ese crimen ocurrido el 8 de abril de 2008 en una cárcel de Neuquén.

La duda que generan los suicidios. La cantidad de suicidios dentro de las cárceles bonaerenses también es escalofriante. El último dato relevado por la Comisión Provincial por la Memoria es de 12 suicidios en 2017. De acuerdo a la población en la que se dieron, serían 32 cada 100 mil detenidos.

Mientras que los últimos datos del Ministerio de Salud de la Nación, de 2016, señalan que la tasa de suicidios cada 100 mil habitantes en la provincia de Buenos Aires es de 7,4.

Es decir, los suicidios en situación de encierro son cuatro veces más recurrentes. El problema que generan estas muertes, señalan desde la Comisión Provincial por la Memoria es que ocurren en un contexto en el que resulta difícil determinar si fue una decisión personal o fue inducido.

Quién era Darío Gastón Badaracco. Tenía 31 años y era el principal acusado del crimen de Araceli Fulles. Estaba detenido hacía poco menos de dos años. En la causa hay otros ocho imputados que esperan el juicio en libertad.

La periodista Natalia Iocco revela en una nota publicada en Clarín que “según la investigación, a Araceli la llevaron desde la plaza de Pasaje 101 y Buenos Aires, en José León Suárez, hasta el corralón en el cual trabajaba Badaracco, a unas cinco cuadras”.

Y agrega que ahí habrían “abusaron de ella y la estrangularon hasta matarla. Después cargaron su cuerpo en el baúl de un auto y la llevaron hasta lo de Badaracco, donde intentaron ocultarlo con una construcción en el piso”.

Cuál es la versión del Servicio Penitenciario Bonaerense. El 8 de abril cerca las 17 horas, dos compañeros de celda atacaron a Badaracco. “Los guardias escucharon gritos y al observar por el pasa platos (ranura de la puerta de la celda por la que les pasan comida) observan la agresión. Ingresan de inmediato y pararon el ataque”, relataron a RED/ACCIÓN fuentes del Servicio Penitenciario Bonaerense.

El interno atacado tenía golpes y quemaduras con agua caliente en varias partes del cuerpo. Fue derivado “enseguida” a un hospital de Olavarría. Sobre los agresores, la misma fuente detalló: “Hay dos internos identificados como los autores del homicidio. Uno declaró:´Son problemas de presos y lo teníamos que arreglar de esta manera’. Uno de los agresores estaba por lesiones leves y violación de domicilio y el otro por homicidio”.

La duda que surge es por qué convergieron en una misma celda un acusado de un femicidio y abuso, en el caso de Baradacco, con presos por otros delitos. Se sabe que en las cárceles, los detenidos por casos de abusos y femicidios suelen estar alojados en celdas que reúnen personas acusadas o condenadas por el mismo delito. De lo contrario, muchos presos suelen ser violentos con las personas acusadas por ese tipo de hechos.

Vida Cotidiana | 18 de abril de 2019

Ilustración: Olivier Schrauwen / The New York Times

Cuatro factores que promueven la felicidad en el trabajo

Los estudios demuestran que obtenemos satisfacción de todo tipo de trabajo, no solo de nuestro trabajo soñado. Christine Porath, profesora asociada de la Universidad de Georgetown, y Tony Schwartz, director ejecutivo de una consultora llamada The Energy Project, encontraron en una encuesta a miles de trabajadores que los empleos que nos hacen más felices son aquellos que incluyen cuatro características: renovación, valor, enfoque y propósito.

  • RENOVACIÓN: los empleados que toman un descanso cada 90 minutos reportan un nivel de enfoque 30 por ciento más alto que aquellos que no toman descansos o solo uno durante el día. También reportan una capacidad de pensar casi un 50 por ciento mayor y un nivel de salud y bienestar un 46 por ciento más alto.
  • VALOR: los empleados que dicen tener supervisores más solidarios tienen 1.3 veces más probabilidades de permanecer en la organización y están 67% más comprometidos.
  • ENFOQUE: solo el 20 por ciento de los encuestados dijo que podía concentrarse en una tarea a la vez en el trabajo, pero aquellos que lo podían hacer estaban 50 por ciento más comprometidos. De manera similar, solo un tercio de los encuestados dijeron que podían priorizar sus tareas de manera efectiva, pero aquellos que lo hicieron fueron 1.6 veces más capaces de concentrarse en una cosa a la vez.
  • PROPÓSITO: Los trabajadores que obtienen un significado y una importancia de sus trabajos tienen más de tres veces más probabilidades de permanecer con sus organizaciones. También reportaron una satisfacción laboral 1.7 veces mayor y estaban 1.4 veces más comprometidos en el trabajo.

© 2019 The New York Times

Harvard Business Review | 18 de abril de 2019

Mandar correos electrónicos por la noche daña la productividad

Cerca de las 23, a usted se le ocurre una idea, que puede ser clave para que su equipo desarrolle en un proyecto actual, así que le envía un correo electrónico a los miembros de su equipo mientras piensa en ello. Como entrenadora en productividad, especializada en el manejo de la atención, comprobé que los correos electrónicos a deshora provocan una merma la creatividad, la innovación y la verdadera productividad.

Piense acerca del mensaje que le gustaría enviar. ¿Usted quiere que su equipo le responda inmediatamente? O ¿Solo está enviando el correo electrónico porque quiere hacerlo antes de que se le olvide? Si es lo primero, usted está intencionalmente encadenando a sus empleados a la oficina 24/7. Si es el segundo, usted está, sin intención, encadenando a los empleados a la oficina 24/7.

Estar siempre conectado daña los resultados. Cuando los empleados están constantemente monitoreando su correo electrónico después del horario de trabajo –ya sea por miedo a no ver algo que usted les envíe o porque son adictos a sus dispositivos- están perdiendo el esencial tiempo de desconexión que necesita el cerebro. La creatividad, la inspiración y la motivación son su ventaja competitiva, pero también son recursos agotables que deben recargarse. Por este motivo, vale la pena examinar sus propios hábitos de comunicación.

Sea claro sobre sus expectativas en relación a los correo electrónico y otras comunicaciones. Fomente una cultura sana que reconozca y valore el hacer una tarea a la vez, el enfoque y el tiempo de reposo. Además, revise las actitudes de los líderes respecto a un entorno de conexión permanente. La creencia de que más trabajo es igual a mayor éxito resulta difícil de olvidar, pero lo cierto es que no resulta beneficiosa ni sostenible.

Un ambiente frenético, que incluye contestar correos electrónicos a todas horas, no hace más productivo a su equipo. Solo los vuelve ocupados y distraídos. Usted basa las decisiones de contratación de sus colaboradores a partir de sus conocimientos, experiencia y talentos singulares, no de cuantas tareas pueden aparentemente hacer a la vez o de cuantos correos electrónicos pueden contestar al día.

Así que aliente un entorno donde los empleados puedan realmente desconectarse y recargar energías:

  • Substituya la frase “manejo del tiempo” por “manejo de la atención” y haga hincapié en esta habilidad en el plan de desarrollo de su equipo.
  • Absténgase de comunicarse a deshoras.
  • Muestre los beneficios de la concentración, al alejar sus dispositivos. Implemente una política de “no dispositivos” en las reuniones, para promover el enfoque en una sola tarea y el pleno compromiso.
  • Desaliente un entorno permanente de distracción, que inhibe el flujo creativo, a través de enfatizar la importancia del enfoque, equilibrar un plan de oficina abierta con muchos espacios de silencio y crear opciones de trabajo remoto a tiempo parcial para los roles, tareas y proyectos de alta concentración.

Estos comportamientos contribuirán a un resultado de mayor calidad por parte de usted mismo y de su equipo, además de una cultura corporativa más productiva.

Maura Thomas es la autora de “Personal Productivity Secrets” y el próximo libro “Work Without Walls: An Executive’s Guide to Attention Management in the Age of Distraction.”

©HBR, distribuido por The New York Times Licensing Group

Opinión | 18 de abril de 2019

Por un futuro libre de emisiones

La solución al cambio climático por fin está a la vista. Gracias a rápidos avances en tecnologías de generación limpia de energía y en sistemas alimentarios sostenibles, el mundo tiene una oportunidad realista de poner fin a las emisiones de gases de efecto invernadero a mediados de este siglo, por un costo incremental pequeño o nulo, y con beneficios indiscutibles para la seguridad y la salud.

El principal obstáculo es la inercia: algunos políticos siguen apoyando a la industria de los combustibles fósiles y a la agricultura tradicional, lo que se debe ante todo a la ignorancia o a la venalidad.

La mayor parte del calentamiento global, y una inmensa carga de contaminación del aire, son resultado de la quema de combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas. La otra gran fuente de destrucción ambiental es la agricultura, lo que incluye la deforestación, el uso excesivo de fertilizantes y las emisiones de metano procedentes del ganado. El sistema energético debe pasar del uso de combustibles fósiles altamente contaminantes a fuentes de energía limpias descarbonizadas como la solar y la eólica, y el sistema alimentario debe pasar de la producción de granos para forraje y ganado a otros productos más sanos y nutritivos. Esta transformación energética y alimentaria combinada permitiría reducir a cero la emisión neta de gases de efecto invernadero a mediados de este siglo, y luego negativizarla conforme los bosques y suelos absorban el dióxido de carbono atmosférico.

Alcanzar una emisión neta nula a mediados de siglo, seguida por un nivel de emisión negativo, permitiría limitar el calentamiento global a no más de 1,5 °C respecto de la temperatura preindustrial de la Tierra. Lo preocupante es que el calentamiento ya llegó a 1,1 °C, y la temperatura global aumenta alrededor de 0,2 °C cada década. Por eso el mundo debe llegar a un nivel nulo de emisión neta a más tardar en 2050. La adopción de la energía limpia evitaría cientos de miles de muertes al año derivadas de la contaminación del aire, mientras que el paso a una dieta sana y ambientalmente sostenible puede evitar alrededor de diez millones de muertes al año.

El enorme abaratamiento de la energía solar y eólica y los avances en almacenamiento de la energía ya hacen posible una adopción barata de la energía limpia en todas las regiones del mundo. El costo total de los sistemas de energía renovable, incluida la transmisión y el almacenamiento, ya es comparable al de los combustibles fósiles. Pero los gobiernos siguen subsidiándolos, lo que se debe al cabildeo incesante de las grandes empresas extractoras y a falta de planificación para las alternativas renovables.

El paso fundamental que hay que dar es un aumento masivo de la generación de energía a partir de fuentes renovables, sobre todo la eólica y la solar. Para algunos usos finales de la energía, por ejemplo en motores de autos y calefactores hogareños, se consumirá electricidad directamente; en otros (en industria, navegación, aviación y transporte en camión) se usarán combustibles limpios producidos mediante la electricidad de fuentes renovables. Algunos de los combustibles con emisión neta nula incluyen el hidrógeno, fluidos sintéticos y el metano sintético. En tanto, los establecimientos agrícolas deben pasar a la producción de alimentos vegetales.

La continuidad de la construcción de centrales a carbón en Asia y la deforestación incesante en el sudeste de Asia, África y Brasil suponen un riesgo inmenso y totalmente innecesario para el clima, el aire y la nutrición. A este absurdo se suman la promoción de los combustibles fósiles que hace en Estados Unidos el gobierno de Trump (pese al inmenso potencial que tienen las energías renovables en este país) y la insistencia del nuevo presidente populista brasileño, Jair Bolsonaro, en desarrollar (es decir, deforestar) el Amazonas.

¿Qué hacer entonces?

El paso más urgente ahora es educar a gobiernos y empresas. Los gobiernos nacionales deben elaborar informes técnicos de la capacidad de sus países para poner fin a las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a mediados de siglo. Y empresas y bancos deben examinar con urgencia los fuertes argumentos tecnológicos para la adopción de sistemas energéticos y alimentarios no contaminantes y seguros.

Un importante nuevo estudio muestra que todas las regiones del mundo cuentan con suficiente potencial de generación eólica, solar e hídrica como para descarbonizar el sistema energético. Los países situados a mayor latitud, como Estados Unidos, Canadá, los del norte de Europa y Rusia, tienen una disponibilidad de viento relativamente mayor que los países tropicales. Y todos pueden adoptar el auto eléctrico y usar los nuevos combustibles limpios para impulsar camiones, barcos, aviones y fábricas.

Esta transición energética creará millones de empleos más que los que se pierdan en las industrias basadas en los combustibles fósiles. Los accionistas de empresas como ExxonMobil y Chevron que se nieguen a reconocer la inminente transición energética terminarán pagando un alto precio. En los próximos años, las inversiones que siguen haciendo en combustibles fósiles se convertirán en activos inmovilizados.

Los gobiernos y las autoridades a cargo de los servicios públicos deben exigir que todas las nuevas instalaciones de generación de energía sean descarbonizadas. Conforme las viejas centrales impulsadas por combustibles fósiles envejezcan y se cierren, hay que reemplazarlas con energía limpia en forma competitiva, por ejemplo mediante licitaciones para la generación de energía renovable. China y la India, en particular, deben dejar de construir nuevas centrales a carbón dentro de su territorio, y países exportadores de capital como China y Japón deben dejar de financiar esas centrales en el resto de Asia, por ejemplo en Pakistán y Filipinas.

Las empresas privadas competirán intensamente para reducir todavía más los costos de los sistemas de energía renovable, incluido en esto la generación de energía, su almacenamiento y su uso final en vehículos eléctricos, calefactores y cocinas eléctricas y la nueva economía del hidrógeno. Los gobiernos deben poner límites a las emisiones, y el sector privado debe competir para ofrecer soluciones de bajo costo. Y ambos sectores deben colaborar en la financiación de nuevas iniciativas de investigación y desarrollo que permitan reducir todavía más los costos.

Lo mismo vale para el uso de la tierra. Si Bolsonaro realmente piensa que conseguirá un auge económico en Brasil permitiendo una mayor deforestación del Amazonas para el cultivo de soja y la cría de ganado, se equivoca. Ese plan aislará a Brasil y pondrá a las principales empresas fabricantes de alimentos ante la disyuntiva de dejar de comprar productos brasileños o arriesgarse a una reacción mundial masiva de los consumidores.

La industria de los alimentos ya va en otra dirección: la gran noticia es que Burger King, en un nuevo emprendimiento con Impossible Foods, tiene planes de adoptar la hamburguesa vegetal. Las hamburguesas de Impossible saben igual que las de carne, pero gracias al uso inteligente de la química sobre la base de ingredientes vegetales, los amantes de las hamburguesas pueden disfrutar de su comida favorita y al mismo tiempo salvar el planeta.

La transformación de los sistemas energéticos y alimentarios nos permitirá disfrutar de energía barata y dietas sanas y sustanciosas sin arruinar el medioambiente. Los chicos de secundaria que se manifiestan por la seguridad climática hicieron la tarea. Es hora de que políticos como Trump y Bolsonaro hagan la suya o dejen de ser un impedimento.

Traducción: Esteban Flamini

Jeffrey D. Sachs es Director del Centro de Desarrollo Sostenible en la Universidad de Columbia.

© Project Syndicate 1995–2019.

Sustentabilidad | 17 de abril de 2019

Intervención: Pablo Domrose

Creando Conciencia: el paso a paso de un modelo de inclusión social e impacto ambiental

Cada día, a partir de las 8, alrededor de 25 socios llegan a la cooperativa Creando Conciencia, en Benavidez, para poner en marcha todos los engranajes de la planta y así reciclar un promedio de ocho toneladas de basura. Se suele recuperar el 80% del total. De esta forma, se ayuda a minimizar la disposición final de residuos en el CEAMSE y a reinsertar los materiales en la industria.

Creando Conciencia nació en 2005 a partir de la preocupación de un grupo de seis vecinos por la disposición final de los residuos sólidos urbanos y por la precariedad del trabajo de los recuperadores urbanos. Estas personas, mejor conocidas como cartoneros, trabajan a la intemperie, en la calle o en basurales, de día o de noche; no tienen condiciones mínimas de seguridad e higiene; cargan y manipulan mucho peso en jornadas extenuantes; y no tienen garantizados derechos básicos (salario mínimo, asignaciones familiares, jornada de ocho horas, vacaciones pagas, descanso dominical, obra social, entre otros). En Argentina, hay 200.000 cartoneros y cartoneras, que pese a las condiciones, recuperan diariamente unas 10.000 toneladas de residuos, según estimaciones de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y recicladores (FACCYR).

“En esta cooperativa trabajan personas con diversas problemáticas sociales. Gran parte de los socios viven en asentamientos. Además, vemos muchos casos de violencia de género y de consumo de sustancias. Estamos detrás de cada socio para guiarlos y ayudarlos a salir de cada situación en particular. En relación a la vivienda, damos préstamos solidarios. También, compramos mercadería a bajo costo y damos al menos una bolsa con alimentos a los socios todos los meses. Para ingresar a la cooperativa, las personas tienen que ser monotributistas.  Trabajamos para la reinserción social de ex recuperadores urbanos”, explica Noelia Segovia, presidente y socia fundadora de la cooperativa Creando Conciencia.

Noelia Segovia, presidenta y fundadora de la cooperativa Creando Conciencia

Mario tiene 42 años y ningún estudio. Hace un mes y medio limpia y ordena en la cooperativa. Actualmente, se encuentra en la transición entre dejar la calle y quedarse con un trabajo formal. Durante muchos años fue recolector urbano y aún sale algunas noches con su carro a buscar cartón. “Acá le ofrecemos algo diferente, de a poco va dejando el cartoneo. Hoy sabe que a fin de mes cuenta con su plata”, señala Segovia.

Ahora, en la cooperativa son 49 socios. 25 personas trabajan en la planta, separando el material, unas 15 recolectan por los barrios los residuos preclasificados y el resto trabaja en la administración y en un proyecto de armado de mobiliario urbano, a partir de materiales reciclados. “Nuestro principal objetivo es ir mejorando las condiciones de trabajo de los asociados. Cuando creamos el proyecto de muebles, hace dos años, pudimos incorporar cinco socios más”, comenta Segovia.

Parte del equipo de la cooperativa

Vanesa Flores estuvo tres años sin trabajo hasta que empezó a trabajar en la cooperativa. “Cuando entré no sabía nada. En un año y medio aprendí mucho. Empecé en la cinta clasificadora y pasé por distintos roles. Ahora, soy una de las encargadas. En este tiempo fui creciendo económicamente y ya no tengo que estar preocupada porque a mis hijos les falte algo”, cuenta.

Acuerdos para reciclar

Luego de varias campañas de concientización en los barrios privados y colegios de la localidad de Tigre, en 2006, Creando Conciencia formalizó su primera propuesta de recolección de residuos en el Barrio Santa María de Tigre. Luego, se sumaron al proyecto el Complejo Nordelta y otros grandes barrios cerrados de la zona de Benavidez. “Al principio, no pedíamos nada a cambio. Solo ir, entrar y retirar el material. Fue un trabajo muy duro porque nadie tenía experiencia en esto. Aprendimos haciendo. El primer desafío fue informar a los vecinos como necesitábamos que separen el material. No podíamos recibir cualquier cosa. Golpeamos puerta por puerta para explicarles”, relata Segovia.

Al principio, los fundadores creían que podían subsistir solamente de la venta del material, sin embargo, se dieron cuenta que con eso no llegaban ni a cubrir el 10% de los gastos que tenían. “Ahí asumimos que había que cobrar por el servicio a los barrios y a las empresas. Fue todo a pulmón”, recuerda Segovia.

En relación a las capacitaciones a los vecinos, Segovia dice: “les hacemos entender que el trabajo es manual. A nadie le gustaría abrir las bolsas y ver pañales, papel higiénico, jeringas o toallitas femeninas. Todo lo que está manchado con comida no puede llegar a la planta porque contamina la bolsa que contiene el reciclado. Tampoco podemos recibir madera, escombros o restos de obra. Cuando identificamos de qué barrio llegan este tipo de residuos enviamos un mensaje para que el vecino tome conciencia. Si el material es reciclable, está limpio y seco se puede poner en la bolsa para que lo retiremos. Hoy, está creciendo la cultura de reciclaje. Cuando empezamos con este proyecto, no existía esta tendencia”.

Otro punto que siempre piden a los vecinos es que si van a tirar un vidrio, les avisen o lo envuelvan en papel diario y lo pongan en una bolsa que diga “cuidado”. “Nos pasó que los chicos levantaron las bolsas, el vidrio salió y los cortó”, señala Segovia.

La cooperativa cuenta con tres camiones, que son similares a los de mudanza. Tienen una caja seca. “Si los materiales son para reciclar no los podemos poner en una compactadora”, aclara la presidenta de Creando Conciencia.

El camión recorre los barrios y las empresas a partir de las 6 hasta las 14

Tanto la planta como los camiones se encuentran habilitados como destino sustentable por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS). “Nosotros podemos garantizar la trazabilidad de los materiales que nos llegan, por eso muchas empresas se nos acercaron para poder certificar que sus residuos fueron reciclados”, comenta Segovia. La cooperativa cuenta con una cartera de clientes importantes: el Centro Industrial de Garín, Arsat, SKF, Tetra Pak, Natura, entre otros.

La jornada en la cooperativa

Los recolectores recorren a diario los barrios, donde la cooperativa presta servicios y se llevan los residuos preclasificados. Comienzan el circuito a las 6. Luego, los materiales son ingresados a la planta de procesamiento, para su separación y clasificación.

Los camiones dejan el material en un espacio de la planta, que los socios de la cooperativa llaman la montaña. De allí, Vanesa Flores toma las bolsas, las abre y coloca los residuos a lo largo de la cinta transportadora para que sus compañeros puedan clasificar los materiales. Se va separando por material: papel de diario, revistas, plásticos de todo tipo, envases de gaseosas, artículos de limpieza, entre otros.

La planta cuenta con una máquina demoledora de vidrio, que hicieron unos diseñadores industriales. De esta forma, se optimiza la carga de este material. El reciclado del vidrio es muy importante porque se puede reutilizar en un 100%. “Además, la cooperativa es una de las pocas de la Provincia de Buenos Aires que tiene una descontaminadora, donde se pueden pinchar los aerosoles, considerados residuos peligrosos, para que caiga el líquido que contienen y pueda reciclarse como hojalata”, cuenta Segovia.

Los materiales como el cartón, el PET, el polietileno y el tetra brik son enfardados para su posterior acopio. Creando Conciencia cuenta con tres prensas hidráulicas para esta tarea, posibilitando de esta manera una mejor organización y mayor optimización del espacio dentro de la planta.  De este modo, se deja listo el material para que la empresa lo retire y lo reinserte en la industria.

Envases de productos de limpieza, enfardados para reinsertar en la industria

El último proyecto desarrollado por la cooperativa se llama Creando Equipamiento Urbano. Esta iniciativa es una línea de bancos y mesas destinada a espacios de uso común realizados en madera plástica, un material producido 100% con desechos postconsumo y que posee una extraordinaria resistencia a la intemperie sin necesidad de tratamientos. La producción de los muebles está a cargo de la propia cooperativa, completando con esto la cadena de valor, ya que es la misma organización quien lleva a cabo todo el proceso: empezando por la recolección de residuos, el separado, más tarde el enfardado, la adquisición de la madera plástica y finalmente el diseño, la fabricación y la venta.  Recientemente, la cooperativa creó una línea de huertas, producidas también con madera plástica reciclada, que ya se encuentran en algunas delegaciones municipales y polideportivos.

Qué nos dice la basura

“A través de la basura percibimos que bajó mucho el consumo. Bajaron los kilos que ingresan a la planta. En general, los camiones necesitan hacer dos viajes para completar el circuito porque tienen que vaciar la caja en la planta y volver por más residuos. Este año, varias veces nos pasó que en un solo viaje podía hacer toda la recolección. También, vemos más cantidad de productos de segundas marcas, que antes”, cuenta Segovia.

Otro problema que observa la presidenta de Creando Conciencia es que cerraron muchas industrias o están más complicadas. Aclara:“Hay material que ya no podemos reinsertar en las fábricas porque ponen condiciones más difíciles para recibirlo”.

El material que más logran juntar es el PET. Lo siguen, el cartón y el diario. “A la cooperativa, llegan muchos diarios con la gomita puesta como los tiró el diariero. Muchos ni los abren. Vienen directo para acá”, confiesa Segovia.

En relación al sector, Segovia reflexiona: “Veo que crece más el trabajo informal que las cooperativas. Vemos chicos que antes iban al colegio y que ahora volvieron a juntar reciclables con su padre porque es la forma que tienen para poder hacer unos pesos en el día”.

En este sentido,  Alejandro Valiente, integrante del equipo técnico de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCyR) coincide con la mirada de Segovia. Destaca: “cada vez, se acerca más gente que quiere incorporarse a las cooperativas, pero estas organizaciones no dan abasto. Hay más personas que salen a buscar recursos para subsistir en la basura porque perdieron una changuita o un trabajo, que lo ayudaba. Hoy el reciclado es un refugio para miles de personas”.

Sie7e Párrafos | 17 de abril de 2019

Me acuerdo, comentado por Andrés Di Tella

Me acuerdo
Joe Brainard
Eterna Cadencia

Uno (mi comentario)

“Me acuerdo” es una máquina perfecta, una invención literalmente increíble: no se puede creer que a nadie se le hubiera ocurrido antes. Cada vez que lo leo, y ya lo leí como tres o cuatro veces, es como si se me hubiera olvidado y lo estuviera descubriendo de nuevo. Y, por supuesto, me da ganas de imitarlo. De hecho, el primer imitador resultó más famoso que el creador original: Georges Perec, el gran escritor-teórico francés, publicó “Je me souviens” en 1978, después de haber descubierto el librito de Brainard, publicado originalmente en 1970, como “libro de artista”. Brainard era un artista Pop del círculo de Andy Warhol en los años 60, nunca llegó a ser demasiado célebre como artista, aunque he visto algunos de sus collages (su especialidad) y son preciosos. Se podría contemplar “Me acuerdo” como una especie de collage de recuerdos sueltos de su propia vida.

Con el mantra de “I remember…”, Brainard hila pedazos de su infancia y primera juventud en Oklahoma en los años 50, mezclados al azar con recuerdos más recientes, de su vida entre poetas y artistas en New York en los 60. Parecen recuerdos anotados a vuelo de pluma, y tienen siempre la virtud de la brevedad, casi como haikus, pero el conjunto de pedacitos de memoria termina configurando una autobiografía íntima y potente, con extraordinaria resonancia emocional. Y, como dije al principio, da ganas de abrir rápido un cuaderno para imitarlo. En estos días, cuando empecé a leerlo una vez más, se me ocurrió dar “I remember” como consigna para los trabajos prácticos de un taller de cine. Los resultados fueron uniformemente notables, una mezcla insólita de frescura y verdad emocional en cada “imitador”: el modelo de Brainard es como un software que permite encontrar lo que tiene de único la experiencia de cada uno. Y sin embargo, por más imitado y transitado, la originalidad y singularidad del librito de Brainard sigue brillando, como una luz inextinguible, que ilumina la vida de cada lector.

Dos (la selección)

Me acuerdo de que un día tomé un autobús para el centro, en Tulsa, y un chico al que conocía un poco del colegio vino a sentarse al lado mío y empezó a hacerme preguntas del estilo: “¿Te gustan las chicas?”. Era un asqueroso, realmente. Cuando llegamos al centro (donde están todos los negocios), me estuvo siguiendo por todas partes hasta que finalmente me dijo que lo acompañara al banco, donde tenía que guardar algo en su caja de seguridad. Cuando llegamos al banco un empleado bancario le dio su caja y nos llevó a su cabina con cortinas doradas. El chico abrió la caja y sacó una pistola. Me la mostró y yo traté de mostrarme impresionado, y después la metió de nuevo en la caja y me preguntó si quería bajarle el cierre de los pantalones. Dije que no. Me acuerdo de que me temblaban las rodillas. Después de que salimos del banco le dije que tenía que ir a Brown-Dunkin’s (la tienda por departamentos más grandes de Tulsa) y él dijo que también tenía que ir. Para el baño. En el baño de hombres intentó algo más (ya no recuerdo exactamente qué) y yo salí corriendo y eso fue todo. Es muy extraño que un chico de once o doce años tuviera una caja de seguridad. Con una pistola dentro. Tenía una hermana mayor de la que se decía que era “fácil”.

Trres

Me acuerdo de cuando pensaba que si hacías algo malo, los policías vendrían a llevarte a la cárcel.

Cuatro

Me acuerdo de una noche muy fría y muy negra, a solas con Frank O’Hara en la playa. Se metió corriendo desnudo en el mar y me dio un susto mortal.

Cinco

Me acuerdo de los relámpagos.
Me acuerdo de unas amapolas silvestres muy rojas, en Italia.
Me acuerdo de que iba a vender sangre cada tres meses en la Segunda Avenida.
Me acuerdo de un chico con el que una vez hice el amor y después de que todo terminó me preguntó si creía en Dios.
Me acuerdo de cuando pensaba que cualquier cosa vieja era muy valiosa. Me acuerdo de Azabache.
Me acuerdo de cuando pensaba que Betty Grable era hermosa.

Seis

Me acuerdo de las fiestas “Venía así como estés”. Todos hacían trampa.

Siete

Me acuerdo de la manera de caminar de Frank O’Hara. Liviana y resuelta. Con un saltito y un giro ligero. Era una hermosa manera de caminar. Segura de sí. “Qué me importa”, y a veces, “Sé que me estás mirando”.

Andrés Di Tella es cineasta. Dirigió las películas Montoneros, una historia (1995), Macedonio Fernández (1995), Prohibido (1997), La televisión y yo (2002), Fotografías (2007), El país del diablo (2008), Hachazos (2011) ¡Volveremos a las montañas! (2012), Máquina de sueños (2013), El ojo en el cielo (2013) y 327 cuadernos (2015).


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Opinión | 17 de abril de 2019

“Que el sacrificio de Notre-Dame despierte nuestras conciencias”

Las imágenes de Notre Dame en llamas han provocado un torrente de emociones y recuerdos compartidos del mundo. De cara al futuro, la tragedia debe canalizarse hacia el esfuerzo no solo por reconstruir la catedral, sino también por proteger y defender el legado político y cultural de Europa.

Escribo esto desde Berlín, donde estoy postrado ante las imágenes de llamas, devastación y cenizas que envuelven a Notre Dame de París. Un tesoro de la civilización para quienes creen en el cielo y también para quienes no. La Europa de la belleza, de las santas esperanzas, de la grandeza y la dulzura. Como todo el mundo, estoy consternado..

Y nos podemos dejar llevar por los recuerdos. Por Victor Hugo, cómo no. Por Louis Aragon: “Nada es tan fuerte, ni el fuego ni el rayo / Como mi París desafiando a los peligros / Nada es tan hermoso como este París que yo tengo”.

Uno también recuerda una frase de Baudelaire: “Soy hermosa, oh mortales, como un sueño en piedra”. No se escribió sobre Nuestra Señora, pero ciertamente podría haberlo sido.

Los recuerdos se extienden mucho más allá de la palabra escrita. La catedral en sí es un monumento a la historia de la historia, que ahora es materia de leyenda. Se ha mantenido con su caballero místico, en su gloria y en su penumbra. Pienso en la misa en celebración de la liberación de París en 1944, y en la conversión de una hermana allí. Lloro con ella. Lloro con toda la cristiandad, herida en lo más profundo, que ve partir en el humo su iglesia visible y, quizá, con ella, también una parte de su iglesia invisible.

Los recuerdos se extienden mucho más allá de la palabra escrita. La catedral en sí es un monumento a la historia de la historia, que ahora es materia de leyenda. Se ha mantenido con su caballero místico, en su gloria y en su penumbra. Pienso en la misa en celebración de la liberación de París en 1944, y en la conversión de una hermana menor allí. Lloro con ella, tenemos a todos los cristianos que han ido a la iglesia de ellos, el penacho de la iglesia invisible.

A la mañana siguiente, pienso en Notre Dame como la Francia de la Resistencia. Ella encarna la santidad gótica y la tranquilidad del Sena. Ella es la fe y la belleza manifestada. Y, por supuesto, las palabras de Victor Hugo y Aragón siguen ahí, bailando en mi cabeza. Me pregunto cómo enfrentaré el día. ¿Cómo nos enfrentaremos mañana? Hugo da la respuesta: “El tiempo es el arquitecto, pero la gente es el albañil”.

Al mediodía solo puedo esperar que el fuego esté completamente apagado. Para un parisino, es una tortura ver las imágenes en bucle de la ciudad atrapada por la violencia de las llamas. Más que una iglesia ha caído. En cierto modo, Nuestra Señora es el alma de la humanidad misma, y ​​una parte de ella ha sido marcada.

Los parisinos creíamos que nuestra venerable dama era inmortal. Sin embargo, allí se desploma, herida e indefensa contra el destino, hemos estado observando el infierno. Sin embargo, a raíz de esas imágenes ha surgido una oleada de sentimientos. Italianos, suecos, irlandeses, españoles, chinos, argelinos … todos se unieron con el pueblo de Francia. Como después de un ataque, todos dicen: “Soy París”.

Finalmente, al arder, Nuestra Señora nos recuerda la fragilidad de nuestra historia y herencia, la precariedad de lo que hemos construido y la naturaleza finita de la Europa milenaria, la tierra natal de las artes, para la cual Notre Dame es una de las más elevadas. testamentos.

De cara al futuro, ¿qué vamos a pensar? ¿Qué debemos hacer? Debemos esperar que el sacrificio de nuestra Señora despierte conciencias dormidas; que, a través de este desastre, la gente se dará cuenta de que Europa es Notre Dame en toda su extensión. Más que una unión política, es una gran obra de arte, un brillante bastión de inteligencia compartida, pero también el hogar de un legado en peligro de extinción.

Ese legado es demasiado importante para perderlo. No podemos permitir que los pirómanos dividan a los pueblos de Europa. Debemos recordar que, juntos, somos constructores de templos y palacios, creadores de belleza. Esa es la lección de Nuestra Señora en esta Semana Santa.

El presidente francés, Emmanuel Macron, quien está aquí para reconstruir Europa, ahora apela a la unidad en la reconstrucción de Notre Dame. Juntos, debemos restaurar el corazón de Francia. Mi revisión literaria, La Regla del Juego, contribuirá al fondo nacional para ese propósito. Insto a todos los lectores a hacer lo mismo. Somos los albañiles.

Bernard-Henri Levy es uno de los fundadores del movimiento “Nuevos filósofos” (Nuevos filósofos).

© Project Syndicate 1995–2019.

Vida Cotidiana | 17 de abril de 2019

Ilustración: Esther Aarts / The New York Times

¿Querés ser feliz? Date un respiro

¿Te tratas tan bien como tratas a tus amigos y familiares? Esa simple pregunta es la base de una nueva y creciente área de investigación psicológica llamada autocompasión: la bondad con que las personas se ven a sí mismas. Las personas que obtienen puntajes altos en las pruebas de autocompasión tienen menos depresión y ansiedad, y tienden a ser más felices y optimistas.

Haga esta mini prueba, desarrollada por la psicóloga Kristin Neff de la Universidad de Texas, para ver si es duro consigo mismo o si es más probable que se dé un respiro. Use una escala de 1 a 5, siendo 1 “menos probable que se sienta así” y 5 como “muy probable que se sienta así”.

  1. Estoy desaprobando y juzgando mis fallas e insuficiencias.
  2. Cuando me siento deprimido, tiendo a obsesionarme y fijarme en todo lo que está mal.
  3. Cuando fallo en algo importante para mí, me consumen los sentimientos de insuficiencia.
  4. Cuando los tiempos son realmente difíciles, tiendo a ser duro conmigo mismo.
  5. Cuando veo aspectos de mí mismo que no me gustan, me deprimo.
  6. Cuando las cosas me van mal, veo las dificultades como parte de la vida por la que todos pasan.
  7. Cuando algo me molesta, trato de mantener mis emociones en equilibrio.
  8. Cuando sucede algo doloroso, trato de tener una visión equilibrada de la situación.
  9. Cuando fallo en algo importante para mí, trato de mantener las cosas en perspectiva.
  10. Soy tolerante con mis fallas e insuficiencias.

Si obtienes un puntaje alto en las primeras cinco preguntas y bajo en el resto, eres duro contigo mismo. Si tus puntajes más altos estaban en las preguntas seis a diez, entonces estás haciendo un buen trabajo de autocompasión.

Para los que tienen poca experiencia en la escala de autocompasión, el Dr. Neff sugiere una serie de ejercicios, que incluyen meditación, “recreos de compasión”, que implican repetir mantras como “Voy a ser amable conmigo mismo en este momento” y escribirse una carta de apoyo, tal como lo haría con un amigo que le preocupa.

© 2019 The New York Times

Harvard Business Review | 17 de abril de 2019

Cuatro razones por las que los buenos empleados pierden la motivación

Los directivos no suelen saber cómo motivar de forma efectiva a los empleados que no están entusiasmados. Nuestra revisión de las investigaciones sobre motivación indica que la clave es que los gerentes identifiquen correctamente la causa de la falta de motivación y después apliquen una estrategia dirigida para atenderla.

Las razones para la falta de motivación de un empleado se enmarcan dentro de cuatro categorías a las que llamamos “trampas de motivación”.

Trampa 1: desajuste de valores
Cuando una tarea no tiene ninguna relación con algo que los trabajadores valoran, no estarán motivados para hacerla.
Cómo ayudar a un empleado a salir de esta trampa: Encuentre algo que le importe al empleado y conéctelo con la tarea. Muchas veces, los gerentes piensan respecto a lo que les motiva a ellos, y asumen que eso mismo aplicará a sus empleados. Involúcrese en una conversación exploratoria y en la búsqueda de perspectivas para identificar qué le interesa a su empleado y cómo ese valor se vincula con la tarea.

Trampa 2: falta de confianza
Cuando los trabajadores creen que carecen capacidad para realizar una tarea, no estarán motivados para afrontarla.
Cómo ayudar a un empleado a salir de esta trampa: Construya el sentido de confianza del empleado. Esto puede lograrse de diversas formas. Una es señalando aquellas ocasiones previas en las que el empleado ha superado desafíos similares. También podría compartir ejemplos de otros trabajadores, que vencieron desafíos de forma que el empleado podría imitar la experiencia. Construya el sentido de confianza del trabajador con desafíos progresivamente más difíciles, o dividiendo la tarea actual en partes más manejables.

Trampa 3: emociones disruptivas
Cuando los trabajadores están inmersos en emociones negativas, como la ira o la depresión, no estarán motivados para realizar una tarea.
Cómo ayudar a un empleado a salir de esta trampa: comience en un entorno donde no puedan escucharlos los demás. Dígale al empleado que usted quiere entender por qué él está molesto, e involúcrese en una escucha activa. No emita juicios y pregúntele al empleado cuál cree que es la causa de sus emociones negativas. Después, sintetice brevemente lo que él le dijo y pregunte si usted entendió correctamente. Si él responde que “no”, discúlpese, dígale que está escuchando cuidadosamente y que por favor lo explique de nuevo. Cuando las personas sienten que han sido entendidas, sus emociones negativas se suavizan un poco.

Trampa 4: errores de atribución
Cuando los empleados no pueden identificar correctamente la razón de sus dificultades en una tarea, o cuando le atribuyen sus problemas a una razón más allá de su control, no estarán motivados para realizarla.
Cómo ayudar a un empleado a salir de esta trampa: Los errores de atribución suelen ser el problema cuando los empleados parecen estar buscando excusas para no hacer una tarea (pretextándose enfermos, aparentando un exceso de compromiso, tratando de endilgarles la tarea a los colegas). Ayudar al empleado a identificar exactamente por qué la tarea parece irremontable puede ayudarlo a superar dichas evasivas.

Richard E. Clark es profesor emérito de psicología y tecnología en la University of Southern California. Bror Saxberg es vicepresidente de ciencia del aprendizaje en la Chan Zuckerberg Initiative.

©HBR, distribuido por The New York Times Licensing Group

Sociedad | 16 de abril de 2019

Intervención: Pablo Domrose

Vacantes en nivel inicial: la deuda del gobierno porteño con miles de niños y niñas

Micaela López Rodríguez llegó a la Ciudad de Buenos Aires junto a León, su hijo de apenas unos meses, en 2014, tras vivir una situación de violencia doméstica en su Córdoba natal. Habiendo llegado después de la fecha de pre-inscripción en las escuelas públicas, ese primer año Rodríguez decidió contratar a una persona que cuide a León mientras ella trabajaba. “Todo lo que ganaba en mi trabajo, lo tenía que reinvertir para pagar a las personas de cuidado de mi hijo”, cuenta.

Un año después, Rodríguez hizo la pre-inscripción escolar de León a través del sistema online de la Ciudad. “Era la prioridad de mi vida”, dice. La noticia llegó a través de un llamado telefónico al gobierno de la Ciudad: León no había sido asignado a una vacante. A través de grupos de Facebook, Rodríguez se empezó a contactar con otras familias en la misma situación. Hoy, cuatro años más tarde, lidera La Vacante es un Derecho, un colectivo de 40 familias auto-organizadas que buscan asesorar a familias y asegurar que cada niño y niña de la Ciudad tenga acceso a la educación pública.

Según un reciente informe del Observatorio Universitario de Buenos Aires de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, el caso de León no es uno aislado. Datos recolectados por el Observatorio indican que este año hay 14 mil niñas y niños de entre 45 días y 5 años de edad que se encuentran en lista de espera para conseguir una vacante en el nivel inicial de las escuelas públicas de la ciudad.

“Desde la perspectiva de igualdad, la falta de vacantes profundiza la desigualdad”, dice Graciela Morgade, decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. “Las familias que tienen más recursos contratan a personas que vienen a las casas, o servicios de jardines maternales privados, o se apela a redes de cuidado familiar. Mientras que las familias que no lo pueden pagar, tienen que acudir a las redes que son muy precarias e inestables, y realmente cuesta mucho sostenerse económicamente”.

Foto: La Vacante es un Derecho

Una deuda histórica

El problema de falta de vacantes en el nivel inicial en la Ciudad de Buenos Aires no es reciente. En 2006, la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) presentó un amparo frente al gobierno de la ciudad por la falta de vacantes que en ese entonces afectaba a más de 6.000 niños y niñas que buscaban ingresar al nivel inicial.

“Estamos hablando de un problema que ocurre desde hace más de 13 años”, dice Carmen Ryan, coordinadora del área de Derechos Económicos y Sociales de ACIJ. “En ese entonces ya era una situación que afectaba a miles de niños y niñas, pero la situación de falta de vacantes a nivel inicial se incrementa año a año. La situación es cada vez más grave”.

Según la información presentada por el GCBA en el marco de la causa judicial con ACIJ, la lista de espera en el nivel inicial –es decir, la demanda que excede las matrículas existentes– de escuelas públicas aumentó un 76% desde 2006 a 2018, pasando de 6.047 a 10.651. (El GCBA todavía no presentó sus datos oficiales para 2019, y espera hacerlo en mayo de este año). Mientras tanto, en el mismo período, la matrícula de nivel inicial en escuelas públicas aumentó un 20%.

“Si bien la matrícula tuvo un incremento a lo largo del tiempo, ese incremento no logra absorber las vacantes que crecen aún más”, explica Ryan. “El Estado debe generar un plan que tenga la potencialidad de cubrir el déficit, y hoy no lo tiene”.

A raíz de la causa judicial iniciada por ACIJ, en el 2012 el gobierno de la Ciudad firmó un acuerdo con la organización, en el cual se comprometió a “concretar una política pública que garantice la existencia de vacantes suficientes en el nivel inicial” y “[llevar] adelante acciones para absorber de manera progresiva la demanda insatisfecha, dando prioridad a las Comunas o Distritos con mayor crecimiento en la demanda”.

Desde ACIJ indican que al firmar el acuerdo, el gobierno de la Ciudad reconoce su responsabilidad de asegurar vacantes para todos los niños y niñas de la ciudad. Esto va en línea con lo establecido en el artículo 24 de la Constitución de la Ciudad, el cual reconoce “la responsabilidad estatal indelegable de asegurar y financiar la educación pública, estatal, laica y gratuita en todos los niveles y modalidades a partir de los 45 días de vida hasta el nivel superior”.

Sin embargo, desde el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires indican que la Constitución de la Ciudad no establece la obligatoriedad del Estado de asegurar vacantes a nivel inicial, y que la Ley Nacional de Educación establece la obligatoriedad solamente a partir de los 4 años.

“En la Ciudad no tenemos un problema con vacantes, porque desde sala de 4 en adelante está cubierta 100% la educación pública”, indicó a RED/ACCIÓN una fuente del Ministerio. “Para los niños de entre 45 días a 3 años de edad estamos haciendo todo lo posible para dar la mayor cantidad de posibilidades. Pero esto no significa que el Estado esté obligado a asegurar estas vacantes de nivel inicial”.

Desde la sociedad civil y los colectivos de padres y madres critican esta interpretación de la constitución.

“La constitución de la ciudad estableció este derecho de un carácter muy detallado. No existe otra manera de pensar que se puede interpretar de otra forma”, dice Ryan. “Es distinto de que los padres estén obligados a llevar a la escuela a partir de los 4 años. Además, habiendo firmando el acuerdo con ACIJ, el GCBA reconoce su incumplimiento”.

Desde el Ministerio de Educación indican que para finales de 2019 el gobierno habrá construido 54 nuevas escuelas en la Ciudad: 30 de nivel inicial (3.992 nuevas vacantes), 13 de nivel primario (2.917 nuevas vacantes) y 9 de nivel secundario (1.775  nuevas vacantes). El 60% de ellas estarán ubicadas en la zona sur de la ciudad, una de las regiones más marginalizadas.

Foto: La Vacante es un Derecho

Un peso que recae sobre las mujeres

De los 40 familiares que conforman La Vacante es un Derecho, más del 80% son mujeres: madres, tías, abuelas, hermanas. “Es que en la mayoría de los casos, el peso del cuidado infantil cae sobre las mujeres de la familia”, explica Rodríguez.

Es una realidad respaldada por los datos. Según un análisis de la organización Economía Femini(s)ta en base a datos del INDEC, del total de personas que realizan tareas del hogar, un 75% son mujeres y un 25% son hombres. Al mismo tiempo, en Argentina casi nueve de cada diez hogares llamados monoparentales, en realidad son mono-marentales, es decir, están a cargo de una mujer.

“Esto aumenta aún más la desigualdad. Las mujeres que tienen recursos para pagar servicios de cuidado pueden seguir trabajando y generando ingresos, mientras que las mujeres que no tienen los recursos deben dejar su trabajo”, dice Morgade.

Los centros de primera infancia: una solución insuficiente

Según el informe del Observatorio Universitario de Buenos Aires, del total de niños y niñas sin vacantes en nivel inicial, un alto porcentaje termina en Centros de Primera Infancia (CPI) del gobierno porteño. Dependientes del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad, son establecimientos de cuidado para niños y niñas de 45 días a 3 años de edad.

Distribución de CPIs en CABA. Fuente: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

“En general las familias que los utilizan carecen de alternativas y no pueden pagar cuidados en su casa o cualquier otra alternativa privada”, explica el informe. Para las distintas organizaciones consultadas, los CPI no son sino una solución transitoria a la falta de vacantes en escuelas públicas.

“Los CPI no son escuelas, son un espacio de cuidado que pueden resolver las necesidades de algunas familias”, dice Ryan, de ACIJ. “Son una solución provisoria que con el tiempo se tendría que ir reduciendo para que todos los niños que tienen derecho a acceder a una vacante puedan hacerlo”.

El recurso del litigio

Desde 2015, las familias de La Vacante es un Derecho, en alianza con el colectivo de abogados Grupo de Litigio Estratégico, han conseguido 42 vacantes a partir de la presentación de recursos de amparo contra el gobierno de la Ciudad.

Dentro de estas vacantes, una se le fue otorgada a León, que hoy cursa su jornada completa en sala de 4, permitiéndole así a Rodríguez volver a ejercer su profesión de docente. Pero a pesar de haber conseguido un espacio para León en el sistema de educación pública, Rodriguez sigue hasta el día de hoy acompañando a las familias que todavía velan por este derecho.

“Lo que tuvimos claro desde siempre es que las fundadoras no nos íbamos a quedar de brazos cruzados después de conseguir vacantes para nuestros hijos”, dice Rodríguez. “Nuestros hijos tienen un derecho constitucional a acceder a la educación pública, y vamos a seguir luchando hasta que se cumpla este derecho”.

Sie7e Párrafos | 16 de abril de 2019

Feminismo y arte latinoamericano, comentado por Ana Ojeda

Feminismo y arte latinoamericano. Historias de Artistas que emanciparon el cuerpo
Andrea Giunta
Siglo XXI

Uno (mi comentario)

“¿Cómo funciona el mundo del arte?” se pregunta en este libro Andrea Giunta. La respuesta no se hace esperar: de manera muy desventajosa para todos aquellos sujetos que circulan por sus pasillos catalogados por las instituciones como “mujeres”. En efecto, existe una densa malla de estrategias en acto dentro del sistema del arte para volver invisibles un caudal importante de obras por razones de género. Obras que el sistema no permite ver, exponer, vender o coleccionar; obras que mantiene fuera de su órbita.

En el arte, la idea de calidad está constituida a partir de criterios patriarcales. La mujer (y lo femenino), por lo tanto, se encuentran en desventaja, en el lugar de lo otro, distante –erradicado– de la norma. En este contexto, el reclamo de una representación igualitaria en galerías, museos, colecciones privadas, etc., es recibido como un problema en sí mismo, que se intenta desautorizar anclándolo en un supuesto pasado, perimido, que las cifras desmienten. La equidad de género está lejos de cumplirse, tal como lo demuestra Giunta en este libro que se inscribe en una historiografía del arte feminista. Lo cierto es que “el mundo del arte es predominantemente blanco, euronorteamericano, heterosexual y, sobre todo, masculino” (36). Mientras las artistas tienen que demostrar una valía excepcional para alcanzar cierto reconocimiento, artistas hombres mediocres destacan con facilidad. Con matices, la proporción en el plano de las exhibiciones en museos a nivel mundial es de una mujer cada cinco varones.

El sistema del arte es patriarcal, como también lo es la normalización del gusto estético. Desde el Antiguo Testamento la mujer es tentación y pecado, emblema de aquello que debe controlarse, reglamentarse, ordenarse. Dominarse. No en vano Silvia Federici habla de una “guerra contra las mujeres”. El control del cuerpo femenino está y siempre estuvo en el centro de las preocupaciones patriarcales. El arte es apenas una pantalla en la que estas violencias se replican bajo el formato de la exclusión, la desclasificación, los mecanismos de desautorización y de invisibilización. A partir del estudio de una serie de casos puntuales con los que Giunta recorre el arte hecho por mujeres en América Latina (desde Clemencia Lucena y María Luisa Bemberg, a Paz Errázuriz, pasando por Narcisa Hirsch, los feminismos artísticos en México y Nelbia Romero), con un interesante glosario en el que se definen con precisión el vocabulario específico de las problemáticas de género usado a lo largo de la argumentación (ya Gerda Lerner señaló, en la década del ochenta, la importancia de apreciar críticamente las palabras de las que nos servimos para hablar de emancipación femenina en su libro La creación del patriarcado que, como este, concluye con un glosario), este libro es un primer paso firme hacia el cambio de las reglas del juego en el mundo del arte. El segundo, sin duda, es la colectiva que integra su autora, Nosotras Proponemos (nP), www.nosotrasproponemos.org, que evalúa el estado de situación en el ámbito artístico local y buscan llegar a un compromiso efectivo de mayor equidad en la compra y exhibición de obra producida por artistas mujeres por parte de los museos nacionales, entre otros objetivos y acciones de visibilización para la obra de artistas mujeres.

Dos (la selección)

“Gracias a la investigación de Julian Spalding y Glyn Thompson –presentada en la exposición de Summerhall, Edimburgo, en 2014, con el título A Lady’s not a Gent’s–, nos enteramos de que el famoso urinario de Duchamp, pieza emblemática del comienzo del ready-made y del conceptualismo, es en realidad obra de la condesa [Elsa von Freytag-Loringhoven]. Para la biógrafa de la artista, Irene Gammel, la elección del urinal está más cerca de los intereses escatológicos de ella que de los de Duchamp. Además, en una carta a su hermana Suzanne, escrita en 1917, Marcel Duchamp le contaba que una amiga suya había enviado el mingitorio a la Exhibición de la Sociedad de Artistas Independientes. Toda la genealogía patriarcal del conceptualismo y la crítica institucional del siglo XX debería, entonces, cambiar de género.”

Tres

“Racista, clasista y geográficamente excluyente, el sistema del arte es también sexista y heteronormativo; una “mujer” es correcta en tanto sea blanca, no feminista y juegue el rol de “artista genio”; “gay” es aceptable en tanto el artista pueda ser identificado como varón, blanco y se ajuste al sistema de valores de la clase media o alta. Además, sus intervenciones deben entrar en el rubro “gran artista”, a la par de Picasso, Warhol, Matthew Barney o Marina Abramović. Incluso los temas queer y “feministas” funcionan en el mundo del arte si pueden encuadrarse como blancos y masculinos (siempre que entendamos lo masculino como fálico). Esto se da en llamar “síndrome de Margaret Thatcher”.”

Cuatro

Los femicidios, los destapes de acoso, las condiciones laborales de las mujeres, etc., toda información que tomó más visibilidad en estos últimos tiempos hace que obviamente no piense de la misma manera […]. Respecto de las artistas mujeres, hemos incorporado varias, y este año vamos a mostrar solo mujeres (Orly Benzacar). Para 2018, la galería Ruth Benzacar planifica también un completo ciclo de conferencias dedicadas al feminismo en el arte y a las mujeres artistas. Me importa destacar el sentido transformador que produce la difusión de información que permanecía oculta. El conocimiento permite generar conciencia respecto de la reproducción en el campo de lo simbólico y de la cultura, de los datos que se registran en el orden de lo social.”

Cinco

“Actualmente no podemos sostener con certeza que hay un arte de mujeres y un arte de varones. Ni siquiera que hay un modo femenino y un modo masculino de expresarse en el terreno del arte. Esta fue la observación de Linda Nochlin. Sin embargo, a pesar de todo lo que los estándares tradicionales se han modificado, podemos constatar que desde que nacemos las instituciones nos clasifican en varones y en mujeres, y que las estadísticas dicen que las artistas clasificadas como mujeres representan, en el mejor de los casos, un 30% de lo que se realiza en el mundo del arte. En este sentido, y para refinar las problemáticas diferenciaciones, cuando me refiero a “artistas mujeres” en verdad me refiero a aquellxs artistas a quienes la sociedad y sus instituciones clasifican como mujeres, criterio a partir del cual disminuyen su representación.”

Seis

“En el contexto actual, las políticas de representación igualitaria deberían ser parte de la forma de operar de todos los agentes del mundo del arte: directores de museos, ferias, galerías, periodistas, editores de libros, críticos, curadores, historiadores. Incluso de los artistas a quienes el sistema clasifica como varones. Esta es la única metodología aplicable en el corto plazo que permitirá dar visibilidad a cuerpos de obra invisibilizados. Se trata de una estrategia, de acciones afirmativas que comienzan a proponerse en el campo de la política pero que están ausentes en el campo del arte. No por eso representan la solución del problema; pero permitirán dar visibilidad a lo que es sistemáticamente invisibilizado y cuestionar los parámetros normalizados del gusto y de la calidad estética. En lo oculto oprimido existe una reserva de insubordinación y de cuestionamiento al orden establecido cuya liberación cuenta entre los modos de funcionamiento de la cultura y el arte.”

Siete

“No cabe solo destacar qué es lo que las artistas mujeres están perdiendo en términos de representación y consagración, sino qué es lo que todos –varones, mujeres, ciudadanos con sexualidades no normativas– estamos perdiendo ante un tipo de censura de la obra de artistas mujeres basado en la clasificación administrativa mujer/varón.”

Ana Ojeda es escritora y editora. Nació en Buenos Aires en 1979. Se recibió de Licenciada en Letras con diploma de honor por la Universidad de Buenos Aires. En Twitter: @anaojota En Instagram: @vikingabonsai En Goodreads: Ana Ojeda


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