Booktubers, ebooks y audiolibros: las oportunidades para leer se multiplican | RED/ACCIÓN

Booktubers, ebooks y audiolibros: las oportunidades para leer se multiplican

Cada vez hay más booktubers, pero el oficio de booktuber no es nada sencillo. Por suerte, la robótica viene en ayuda.

“De los diversos instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro”, dijo Borges en una clase en la Universidad de Belgrano (que aparece transcripta en el libro Borges oral y que podés leer acá).

“Los demás son extensiones de su cuerpo. El microscopio, el telescopio, son extensiones de su vista; el teléfono es extensión de la voz; luego tenemos el arado y la espada, extensiones de su brazo. Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria y de la imaginación”.

¿Qué hubiera dicho Borges acerca de booktubers, ebooks y audiolibros?

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Cada vez hay más booktubers, pero el oficio de booktuber no es nada sencillo: “Hacer un video es un proceso extenso”, me dice Maxi Pizzicotti, que tiene 21 años, y 13,7k de suscriptores y 587k de visualizaciones totales en su canal de YouTube (donde en su video más visto muestra libros LGBT).

“Primero porque para recomendar libros en un video, toca leerlos. Luego el maquillaje, aprontar la cámara y la iluminación, entre media y una hora entera de grabación, y luego entre tres y cinco horas de pura edición. Y eso sin contar el tiempo que el video tarda en renderizarse y subirse”.

Maxi, que es uno de los booktubers argentinos más seguidos, compra sus libros en cualquier librería, incluso las de saldo, y lo mejor que leyó últimamente fue Bellas durmientes, de Stephen King y Owen King, y Betibú, de Claudia Piñeiro. También escribe: publicó un libro (Todas nuestras noches) y está trabajando en uno nuevo, un thriller. 

Sus booktubers favoritos son Lala (checkeala en BooksandLala; con 117k de suscriptores) y Jack Edwards (con 441k de suscriptores). Son dos pesos pesados del mundo de los libros en YouTube. En Latinoamérica podemos sumar a los argentinos Matias G.B. (26k de suscriptores) y Martín Rondina (20,5k de suscriptores); y a Outis Lee (de México), Juan D’ Cano (de Colombia) y Ricardo Carrión (de Chile). 

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Hay muchos booktubers entre nosotros. “Siempre me acuerdo de ‘La mujer que no soñé jamás’, una canción de Arjona”, me cuenta ahora Cecilia Bona (cuyo canal Por qué leer tiene 20,9k de suscriptores). “La canción dice: ‘La de lentes, la pasada de moda / La aburrida, la intelectual / La que prefiere una biblioteca a una discoteca’. Esos prejuicios estaban en la sociedad, pero las redes visibilizaron cómo es realmente la experiencia del lector”. 

¿Leer es cool o es de nerd? “No creo que sea cool ni nerd”, sigue, “lo que sí se toma como cool o nerd es cómo ve el acto de la lectura un otro, mientras que el que lee está ajeno a esas calificaciones. Pero gracias a las redes sociales, lo que entendíamos como cool o nerd cambió un poco porque la gente pudo ver que quien lee lo disfruta y es una persona común y corriente, como uno, y este prejuicio de que leer es para pocos o para estudiosos cambió”. 

Bona es periodista y trabajó como productora de radio mucho tiempo. Desde el año pasado está con mucho éxito en YouTube. ¿Lo mejor que leyó últimamente? “Drácula, de Bram Stocker”, responde. “Lo leí porque en mi canal tengo una sección que se llama Clásicos Pendientes, donde busco motivar a la comunidad a leer clásicos. Me fascinó y me hizo ver la literatura moderna de otra forma; descubrí muchas influencias de ese libro en obras actuales”.

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Y también está Malena Luna Contieri Quiles, que estudia Diseño Gráfico, tiene 18 años y a los 13 se convirtió en una bookstagramer (“bookstagram” es la comunidad de lectores en Instagram) pero sintió que le faltaba espacio para extenderse. “Yo tenía ganas de seguir hablando de libros y de tener tiempo ilimitado”, me dice. Ahora lee desde Lamaleluna, un canal en YouTube con 10,2k de suscriptores.

“Amo leer con mi vida”, sigue, “y creo que cada persona tiene un libro que le corresponde y si no te gusta leer, todavía no encontraste el libro correcto. También considero que cada persona lee por un motivo diferente. Podés leer como distracción, podés leer para aprender cosas nuevas, podés leer para divertirte…”.

Los libros que la deleitaron en los últimos meses fueron La vida invisible de Addie LaRue, de Victoria Schwab (“Trata sobre una chica que hace un pacto con el diablo y es inmortal pero a cambio de eso todas las personas que la conocen se olvidan de ella”) y la trilogía de fantasía épica Nacidos de la bruma (“Las personas adquieren poderes según qué metales consuman; el sistema mágico es perfecto”).

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El audiolibro en español creció, en consumo y en producción, cerca de un 30% durante el año 2020. Parece que Editorial Planeta (de España) creó un sello, Planeta Audio. Ya tienen 1.200 audiolibros y esperan cerrar el año con 1.800 😮 El año pasado Planeta multiplicó por cuatro el negocio y para este año espera multiplicar por 2,5.

Anagrama también está empezando a hacer audiolibros: en 2020 tenía seis y ya está alcanzando los 40. El objetivo es añadir 50 nuevos cada año 👊🏼

La pandemia y el confinamiento impulsaron el audiolibro y las plataformas de suscripción como Audible (que es de Amazon) ayudan a las ventas, como ya ocurrió en la música con Spotify o en el cine con Netflix. Audible, por ejemplo, cuesta en España 9,99 euros al mes y ofrece acceso a 9.000 audiolibros. Para 2023 espera tener 17.000 😱 “Una cifra nada desdeñable si se tiene en cuenta que el catálogo de audiolibros en español es de unos 15.000 a nivel global”, leo en un artículo de El País.

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Hablemos ahora un poco sobre ebooks y venta de libros por Internet. Una encuesta de 2020 (hecha por la agencia editorial Proyecto451 entre 7.186 personas que mayoritariamente leen al menos un libro por año) mostró que:

  • Un 40% descubre sus lecturas digitales por una recomendación y un 35%, por seguir al autor en las redes sociales.
  • Un 56% dijo haber comprado al menos una vez libros físicos por Internet. El 40% del total de entrevistados mencionó haberlo hecho en Mercado Libre, a lo que sigue un 18% que compró en el carrito web de una librería.
  • En su gran mayoría los lectores no han pagado por libros digitales: el 59% de los lectores digitales y el 73% de los híbridos (leen papel y digital) no lo hicieron.
  • El 63% consigue ebooks googleando hasta dar con un archivo gratuito (de ese 63%, el 74% tiene entre 18 y 24 años).

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Hace dos semanas, Isabel Allende firmó a lectores españoles vía DexArm.

Otro avance en la industria del libro es el robot que firma autógrafos. Debutó en Barcelona: se llama DexArm y es un brazo robótico que puede recrear movimientos muy precisos a distancia. “La firma robótica respeta a la perfección el trazo del autor, incluso si éste se equivoca, tacha o hace una línea por error”, dijo uno de los ingenieros.

Hace dos semanas el robot firmó sus primeros libros gracias a seis escritores —Isabel Allende, Jonas Jonasson, Yuval Noah Harari, Alex Michaelides, Niklas Natt och Dag y Pierre Lemaitre— que desde sus casas, usando una tablet, transmitieron sus dedicatorias a los lectores reunidos en un salón. Y ojo, que no es un robot de la NASA. Al contrario, lo podés comprar ya mismo por 999 dólares

En tiempos de distanciamiento social y Zoom, qué duda cabe, es un robot con mucho potencial para los encuentros de la industria editorial: ¿alguien no quisiera en Buenos Aires una dedicatoria de Yuval Noah Harari? 

  • ¿Quién te firmó un libro y cómo fue? ¡Contame!

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Imagen: Zkysky

Por último, y ya que venimos hablando de la evolución del libro, quiero contarte que acabo de publicar un libro que es el rescate de otro. Se titula «La caja de letras: Hallazgo y recuperación de ‘Apuntes para la historia del periodismo judío en la Argentina’, de Pinie Katz».

Me fascinó durante mucho tiempo aquel libro de Katz, publicado en ídish en Buenos Aires, en 1929, y me tomé años para traducirlo y para agregarle un prólogo y 278 notas al pie que dan contexto a muchas cosas ya olvidadas. 

Es un viaje a los inicios del siglo XX, cuando una generación de pioneros comenzó a crear su propio periodismo. Entre ellos mi bisabuelo, Mijl Hacohen Sinay. Esos periodistas fueron quijotes inquietos y hoy están casi completamente olvidados, y esa es una de las razones que me hizo pensar en darle una segunda vida al libro de Katz.

El libro original de 1929.

Te lo cuento, además, porque todo esto me lleva a mi próxima nota en RED/ACCIÓN, sobre la influencia de los antepasados en nuestras vidas, en el presente. Y la participación de los lectores es bienvenida. Si el tema te atrae tanto como a mí, te dejo estas preguntas que podés responder a este mismo correo de SIE7E PÁRRAFOS:

  • ¿Por qué es importante conocer nuestras raíces y qué aporta para vivir en un mundo mejor?
  • ¿Qué cosas de tu presente tienen que ver con tus antepasados?

Hoy mencionamos 5 libros en SIE7E PÁRRAFOS:

1️⃣ Borges oral, de Jorge Luis Borges.
2️⃣ Bellas durmientes, de Stephen King y Owen King.
3️⃣ Betibú, de Claudia Piñeiro.
4️⃣ Todas nuestras noches, de Maxi Pizzicotti.
5️⃣ La caja de letras, de... el autor de esta newsletter.

Bueno... por hoy, lo dejamos acá. Podemos seguir la conversación por mail [[email protected]] o en las redes [@redaccioncomar]. Y también podés contactarme en Twitter [@sinaysinay].

  • Si querés recomendarme libros, autores o temas para tratar, o contarme si leíste algo de lo que mencionamos, ¡adelante!

Nos vemos,
Javier

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Sobre libros y escritores. Todos los martes, por Javier Sinay.

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