Cómo trabaja una biblioteca que lucha contra el hambre y la falta de atención médica | RED/ACCIÓN

Cómo trabaja una biblioteca que lucha contra el hambre y la falta de atención médica

 Una iniciativa de Dircoms + RED/ACCION

Santiago Pozzo es coordinador de la Biblioteca Popular Esperanza, que ayuda a chicos en situación de vulnerabilidad del partido de San Martín. En la pandemia las necesidades recrudecieron y entregar comida y brindar asistencia sanitaria se volvió parte habitual de sus tareas. En esta entrevista cuenta en qué consiste el trabajo que realizan.

Cómo trabaja una biblioteca que lucha contra el hambre y la falta de atención médica

Santiago Pozzo, en el centro, junto con dos trabajadoras sociales.

—¿Qué fue lo que más te impactó en esta pandemia, en cuanto a las necesidades que palpaste?
—En primer lugar, si bien estamos acostumbrados a que nos vengan a pedir mercadería o un plato de comida, lo que nos impacta es la cantidad de niños y niñas menores de diez años que salen a vender productos de panadería por las calles del barrio, solos o con sus padres. También cómo las madres, con sus bebés en brazos recién nacidos, salen a trabajar con el carro; a veces los niños llevan en brazos a sus hermanos mientras los padres levantan la basura en los carros. En segundo lugar, abrimos un comedor en un nuevo asentamiento ubicado en José León Suarez y, al trabajar en el territorio, nuestra mayor preocupación fue la cantidad de niños y niñas que había en esa zona con características de desnutrición, por ejemplo: criaturas que tenían cierta edad pero físicamente parecían de menos o de baja talla y muchos chicos con moco. Lo que impulsó una búsqueda por distintos organismos y redes sociales de médicos pediatras voluntarios que pudieran ayudar a realizar un relevamiento para tener un conocimiento claro de cada problema de salud de cada niño o niña.

—¿Cuál fue la respuesta de los voluntarios?
—La respuesta de los primeros médicos pediatras que contactamos —Paola Fuentes y Gabriel Tavernelli— fue inmediata, hubo un compromiso desde su acción solidaria y una buena predisposición de ayudar a cada criatura. Lo que caracterizó a los médicos voluntarios en esa jornada fue el amor y la paciencia con la que trabajaron.

El trabajo de los médicos en el relevamiento.

—¿Qué realidad encontraron al hacer el relevamiento?
—Producto de esta crisis y esta transformación social por la pandemia que ha acelerado el índice de pobreza, hemos visto en cada caso una problemática peor que otra, niños y niñas que nunca fueron vacunados o a quienes se les ha atrasado la vacunación, algunos sin libreta sanitaria, sin DNI, desnutrición, retraso madurativo, parásitos y todos los que fueron atendidos tenían caries. Un caso en particular: un niño que no tiene padres, lo está criando su tía, no tiene DNI, no tiene libreta sanitaria, no tiene las vacunas, no sabe cuándo nació, tampoco sabe leer ni escribir, su tía asume que tiene diez años. No hace falta ir al Chaco o a Santiago del Estero, la miseria más dura y cruda también está a pocos kilómetros del Obelisco.

—¿Cuál creés que puede ser el rol de una biblioteca popular en la formación de niños y niñas en una comunidad vulnerable?
—Las bibliotecas populares son promotores de educación necesarios en cada territorio, porque creemos que la base para el cambio cultural es la educación. La contención que brinda una biblioteca popular es muy importante porque no son solo libros, hay muchas actividades que se realizan, es mejor que un niño o niña esté en una actividad dentro de la biblioteca a que esté en la calle, porque la calle vuelve aún más vulnerables a los niños y niñas.

—¿Qué rol juega el trabajo colectivo en una tarea como la que hacen?
—El trabajo colectivo, las alianzas, el equipo con distintas organizaciones hacen que se fortalezca cada actividad que realizamos y esto funciona con mucho éxito. Actualmente trabajamos junto al voluntariado de la universidad de san Martin, voluntarios de parroquias cercanas a la Biblioteca y las madres del barrio que cocinan las viandas, son el pilar para que la biblioteca siga funcionando y ayudando a los que más nos necesitan. Cada alianza que se va sumando al proyecto para ayudar es una nueva voz, una nueva mirada creativa y, a veces, innovadora.

Podés conocer más del trabajo de la biblioteca y colaborar acá.

Esta entrevista fue publicada originalmente en Oxígeno, la newsletter que edita Juan Carr. Podés suscribirte en este link.


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