El shock económico que genera el coronavirus, explicado en pocas palabras | RED/ACCIÓN

El shock económico que genera el coronavirus, explicado en pocas palabras

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La pandemia tiene al mundo prácticamente paralizado y a la economía mundial camino a la mayor recesión desde la crisis financiera de 2008. Y esta vez la Argentina es más vulnerable.

El shock económico que genera el coronavirus, explicado en pocas palabras

Foto: AFP

La irrupción del coronavirus tomó al mundo por sorpresa, desató fuertes turbulencias en los mercados financieros y generó un shock a la economía mundial al punto que la tiene al borde de una recesión.

El consenso entre los economistas es que el impacto de la pandemia será peor que la crisis financiera mundial y la gran recesión de 2008-2009. Las proyecciones se revisan a diario, pero se anticipa una primera mitad del año muy dura y un posible rebote en la segunda mitad.

Qué es una recesión. La definición oficial es cuando la economía se contrae (crecimiento negativo) durante dos trimestres consecutivos.

La carrera para “aplanar la curva” de contagios y su impacto en la producción y el consumo. La rápida expansión de la pandemia ha obligado a los gobiernos a poner a millones de personas alrededor del mundo en cuarentena y restringir el movimiento de más casi el 40% de la población mundial. Desde hoy la Argentina es uno de ellos.

El objetivo es frenar el ritmo de la expansión de la pandemia para que los sistemas de salud no colapsen. Un informe del influyente banco de inversión norteamericano Goldman Sachs explica que aunque el 80% de los que se contagian se recuperan y uno de cada siete de los afectados requiere hospitalización. Y hasta ahora solo una medida ha sido efectiva: el distanciamiento social extremo.

  • Las estimaciones en Alemania, Estados Unido y el Reino Unido es que entre el 40 y el 70 por ciento de la población se contagie. Así que imaginen el impacto en los sistemas de salud de esos países si las proyecciones se cumplen.

Y es por eso que los gobiernos han cerrado colegios, universidades, bares, restaurantes y centros comerciales. También se han prohibido viajes y reuniones masiva. El resultado es que la gente no está viajando, no va al shopping y no está gastando. Las medidas tienen prácticamente paralizado el turismo y el consumo en Europa, Estados Unidos y gran parte de Asia. Y ahora comenzará a sentirse en la Argentina y el resto de la la región. Las líneas aéreas, cruceros y hoteles están en serios problemas. También el comercio, en particular las pymes.

Los próximos podrían ser los bancos. La baja en la actividad y el consumo está aumentando el número de defaults. Es por eso que durante el fin de semana la Reserva Federal de Estados Unidos bajó las tasas de interés a 0%. De esa manera, los bancos están obligados a optar por prestar la plata a las empresas y ciudadanos en lugar de tenerla "durmiendo" depositadas en bonos del banco central estadounidense. Es parte de una acción conjunta de los principales bancos centrales del mundo para inyectar liquidez al mercado y aliviar las tensiones en la oferta de crédito a los hogares y empresas.

“Cuando China estornuda, el mundo se resfría”. Es una expresión que indica que si la economía del gigante asiático se complica, el resto del mundo lo siente con mucha más fuerza. Y eso es precisamente lo que ha pasado con el coronavirus.

  • La lucha para frenar la expansión del virus también ha forzado la interrupción de las cadenas de suministro y producción. El cierre de plantas en China, “la fábrica del mundo”, ha dejando a grandes empresas como Apple y a los fabricantes de autos sin suministros. Hay grandes empresas y sectores que van a ver reducidas su producción y ventas, generando a su vez una cadena de desempleo, menor demanda y menor crecimiento.

El impacto en la Argentina. China representa el 20% de la economía mundial. Es el mayor comprador de materias primas en el mundo y es nuestro principal socio comercial, destino favorito de las exportaciones de carne, soja y otros productos del campo argentino, como la uva, el arándano y la miel. La pandemia hará que este año China crezca tan solo un 2%, la tasa más baja en 30 años.

Además, al igual que otros países, veremos alterada nuestra vida cotidiana (trabajo, estudios, shopping), lo que tendrá impacto negativo adicional en el funcionamiento de nuestra economía. Puede que sea de forma transitoria, pero será potente.

Y es por eso que el Gobierno de Alberto Fernández prepara un paquete de medidas para afrontar el inevitable impacto en la economía local.

Lo dejó claro anoche:

  • "No debemos dejar que se profundice la recesión. Cuando uno piensa que durante diez días la gente no salga de las casas, lo que estás diciendo es que cines y teatros no van a funcionar, espectáculos ya no existen, restaurantes van a caer, las producciones no van a tener operarios. Por todo eso hay que buscar mecanismos de compensación, porque esa gente se va a morir de hambre. Lo que hace falta es garantizar el salario del que se queda en casa y garantizar créditos muy blandos para que el que deja de producir pueda sobrevivir".

Pero a diferencia de la crisis de 2008, ahora la Argentina está en medio de una fuerte recesión y tiene menos herramientas para enfrentar la tormenta.


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