COVID-19 y política mundial: lecciones y desafíos | RED/ACCIÓN

"Siempre que dividimos el mundo en buenos y malos, salen ideas poco claras"

El español Daniel Innerarity, filósofo de la política y autor de múltiples libros, es considerado uno de los 25 grandes pensadores del mundo por la revista francesa Le Nouvel Observateur. "Los que aprenden son los que no lo tienen todo claro", dice en esta entrevista en la que reflexiona sobre el accionar político en la pandemia.

¿Cómo te parece que los gobiernos están manejando la crisis del COVID-19?
—En una primera aproximación, diría que esta crisis exige a los gobiernos tomar decisiones en contextos trágicos. En este momento compiten en la sociedad lo que los sociólogos llaman subsistemas: sistemas de valores que ven la realidad desde distintas perspectivas y ponen algunas dimensiones por encima de otras: la económica, la sanitaria, etc. Quienes tienen que tomar decisiones desde la cúspide se ven obligados a combinar intereses muy contrapuestos. Lo que protege nuestra salud, daña la economía. Y la economía también tiene que ver con la vida y la muerte de las personas. En la balanza hay bienes muy valiosos que no podemos desatender. El arte de la política debe atender a todas esas dimensiones de la realidad.

Decías que una crisis como ésta genera el desafío de la excepción, la efectividad y la transformación. ¿Cómo es eso?
—La vida política es de normalidad. Cuando en Venecia se decretó la primera cuarentena, fue por 30 días y luego se extendió a 40. Hay una tentación en el poder de extender la situación de excepción porque es cómoda. Los ciudadanos deben vigilar para que la autoridad no abuse de esa prerrogativa que tiene por un tiempo limitado y para una finalidad concreta. Sobre la efectividad, existe el mito de que el gobierno es más efectivo si se saltea ciertos procedimientos democráticos, como es el caso de China, y mi hipótesis que sucede lo contrario: a más información, el sistema es más inteligente y más capaz de resolver situaciones complejas. Y sobre la transformación, el subconsciente colectivo dice que la normalidad institucional es conservadora. Deberíamos ser capaces de introducir en nuestro sistema político una mayor voluntad transformadora, respetando la pluralidad.

¿Las sociedades humanas son capaces de aprender?
—Aprender significa conocer algo que no conocíamos, con un elemento de sorpresa. Yo percibo que mucha gente no se prepara para la sorpresa sino para confirmar sus puntos de vista previos. Muchos dicen: ¿Ven? El mundo tiene que configurarse de acuerdo a lo que yo decía. Esto lo dicen los ecologistas radicales o nacionalistas, sólo por poner dos ejemplos. Mientras usemos la crisis como una estrategia de confirmación, aprenderemos poco. Los que aprenden son los que no lo tienen todo claro. También diría que el aprendizaje es inversamente proporcional a la moralización de los problemas: siempre que dividimos el mundo en buenos y malos, salen ideas poco claras. Una crisis plantea un desafío cognitivo, nos obliga a pensar si los conceptos con los que estamos entendiendo la realidad son los adecuados o si tienen que ser revisados.

Las tres preguntas a Daniel Innerarity son un extracto de una entrevista hecha por Marcela Küpfer, en julio de 2020 en el ciclo Puerto de Ideas en Vivo. Para acceder al video completo, podés hacer click acá.

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