SUSTENTABLES | Una hora sin luz por el planeta Tierra; El agua es un derecho; Monsanto en la mira | RED/ACCIÓN

SUSTENTABLES | Una hora sin luz por el planeta Tierra; El agua es un derecho; Monsanto en la mira

Ilustración: Pablo Domrose

¡Llegamos a la edición número 20 de SUSTENTABLES! Increíble cómo pasa el tiempo desde aquella primera newsletter en noviembre del año pasado. Si hay un concepto que pueda representar los distintos contenidos que fuimos conversando desde entonces, creo que justamente es ese: tiempo. Porque no nos queda mucho tiempo para revertir los efectos del cambio climático y porque somos excepcionalmente parte de un tiempo en que podemos hacer historia con nuestras acciones para cuidar el planeta. El tiempo hoy es protagonista, incluso desde lo que hagamos en una hora.

Ilustración: Pablo Domrose

1. 1 hora para conectarse con el Planeta Tierra… todos los días

En mi casa o en la de amigos, en un parque o en la calle, en una plaza o hasta en un aeropuerto. Espacios en los que, durante los últimos años y de distinta manera conforme las circunstancias, no sólo cubrí sino que también participé de La Hora del Planeta, una de las campañas globales más populares para concientizar sobre la urgencia de actuar ante el cambio climático. Su consigna es clara: apagar las luces y todo uso de electricidad posible durante una hora. A oscuras, apenas con velas, 60 minutos para reducir nuestra huella negativa sobre el ambiente y transformarla en energía positiva.

Impulsada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), desde 2007 La Hora del Planeta (Earth Hour) convoca a individuos, gobiernos y empresas a apagar las luces para despertar conciencia sobre el impacto de nuestras acciones cotidianas a través de un cambio de hábito en la rutina. La cita de este año será este sábado 30 de marzo a las 20:30 de cada país. ¿Por qué el 2019 es particularmente especial? Se lo pregunté a Manuel Jaramillo, director general de la Fundación Vida Silvestre Argentina -miembro local de WWF- y esto nos compartió: “2019 debe ser un año de inflexión para que la sociedad global comprenda que no podemos seguir hipotecando nuestro futuro en base a una posición de desarrollo que es incompatible con nuestra escala planetaria. Año a año, entre Hora del Planeta y Hora del Planeta, vemos cómo los efectos negativos del cambio climático sobre la sociedad y el ambiente se hacen cada vez más claros. Eso nos tiene que transmitir el sentido de urgencia. El reciente movimiento juvenil lo pone aún más en evidencia: somos los responsables de dar solución al reclamo de los jóvenes, en base a las claras evidencias científicas. El cambio climático existe, es hoy y ahora”.

Cada año, los edificios y monumentos más emblemáticos de distintas ciudades apagan sus luces para sumarse a la iniciativa. Desde la Torre Eiffel en París hasta el Empire State en Nueva York, desde la Ópera en Sidney hasta el Obelisco en Buenos Aires; la oscuridad se transforma en un aliado que “da luz” a la necesidad de transformar nuestro actual sistema de producción basado en la explotación de combustibles fósiles por otro más amigable con el ambiente basado en fuentes renovables, como el sol y el viento. Esa oscuridad se ve acompañada previamente por distintas actividades, como charlas, conciertos o talleres. ¿Se batirá este sábado un nuevo récord? En 2018, más de 17.000 monumentos de 188 países mostraron su adhesión. En Argentina, más de 20 ciudades ya confirmaron que apagarán las luces de sus edificios. En Buenos Aires, se realizará una carrera nocturna con motivo de la fecha.

En tiempos en los que vivimos hiperconectados, la campaña nos invita a “conectarnos con el planeta Tierra” a través de una acción de una hora, pero para que tenga impacto en nuestra cotidianeidad el resto de los días. El tiempo de nuevo es protagonista: cada minuto de nuestra vida podemos (y debemos) marcar una diferencia. ¿Empezamos en este segundo?

2. Sigamos hablando de agua, hasta que sea un derecho para todos

La semana pasada el agua fue protagonista de SUSTENTABLES con motivo del Día Mundial del Agua celebrado el viernes 22. Pero ayer me encontré con una situación: caminaba temprano en la mañana por calles convertidas en pasarelas de porteros que corrían hojitas con mangueras y sus potentes chorros de agua. Algo no estaba bien.

Las palabras de Gonzalo del Castillo, director ejecutivo del Capítulo Argentino del Club de Roma, volvieron a mi mente: “El simple hecho de tener conciencia sobre la importancia del agua en tanto fundamento de vida hará que estén predispuestos a no usar el agua en exceso. Es un cambio que tiene que ir más allá de una fecha en particular”. Reflejan el hecho de que 7 millones de personas aún no tienen acceso agua segura en Argentina, reflejan la necesidad de visibilizar el problema, reflejan la importancia de involucrarse en la causa.

Una argentina que en Europa busca empoderar a otros en soluciones para la problemática del agua, una joven keniata que emprendió para dar trabajo a otras mujeres y satisfacerse del recurso, una representante de Ciudad del Cabo que describe las consecuencias vigentes del “Día Cero” en que casi se quedan sin agua, un médico que dejó el hospital para pasar de la enfermedad a la cura. Ellos son algunos de los protagonistas en mi última nota para RED/ACCIÓN y son los que, en esa pasarela de derroche, me dan esperanza en que algún día el acceso a agua segura pueda ser un derecho para todos.   

3. Monsanto, de nuevo, en la mira

Roundup, glifosato, Monsanto, cáncer. Cuatro palabras que desde hace tiempo las escuchamos juntas en las críticas de organizaciones ambientalistas y expertos, cuatro palabras que ahora empezamos a escuchar juntas en el ámbito de la justicia.

La semana pasada un jurado de la Corte Federal de San Francisco (Estados Unidos) dictaminó que el herbicida Roundup -a base de glifosato- de Monsanto (empresa de químicos destinada a la agricultura, comprada por la alemana Bayer) contribuyó a que un hombre de 70 años enfermera de cáncer, luego de haber utilizado el producto en sus propiedades durante casi tres décadas.

¿Es la primera vez que ocurre esto? No, el año pasado la justicia de California estableció que Monsanto debía pagar una indemnización de US$289 millones a Dewayne Johnson, un jardinero que contrajo cáncer por usar el Roundup para rociar los jardines de colegios. Lo destacado del fallo: la empresa actuó con malicia al ser consciente de los efectos de su producto y no advertirlo a los usuarios.

¿Cómo pueden impactar estas medidas en un país como Argentina donde el glifosato es uno de los herbicidas de mayor difusión en el agro? La colega Laura Rocha lo analiza en esta nota de Infobae. En contraposición, cada vez hay más opciones que buscan llevar alimentos sin químicos ni intermediarios, de la huerta al vecino. Aquí una nota en el mismo sitio para comprender por dónde ya están pasando las soluciones al problema: la agroecología.

4. Cuando las imágenes valen más que una palabra

Al ir justamente estos días a comprar frutas, el verdulero me dice: “Te vi en la TV hoy. Ahora entiendo por qué no querés que te dé bolsas de plástico”. ¿El motivo detrás de sus palabras? Había informado acerca de un nuevo hallazgo de una ballena muerta en Filipinas con 40 kilos de residuos plásticos en su interior.

Pero lo que más impacto había generado en él fue ver las imágenes que muestran cómo perfectas bolsas sin descomposición se encontraban dentro del cuerpo del animal. Según National Geographic, cada semana aparece un animal muerto por acción directa de los plásticos.

Como reflexioné en más de una ocasión, el problema del plástico en los océanos evidencia como nunca antes el impacto de nuestro consumo. Y el cambio puede empezar por decir no a una bolsa plástica en la verdulería.

5. Lo que la Conferencia Sur-Sur nos dejó

Como les había anticipado, del miércoles al viernes pasado se celebró en Buenos Aires la Conferencia de Naciones Unidas sobre la Cooperación Sur-Sur.

Fueron tres jornadas de trabajo que dejaron como cierre una declaración política en la que 160 países enfatizan la importancia de la cooperación entre países en desarrollo del Sur para la cooperación internacional; reconocen la necesidad de hacer más efectivos sus intercambios de conocimiento, experiencia y capacidad técnica; y destacan su relevancia para alcanzar los objetivos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.

De entre las distintas exposiciones que se dieron, te comparto algunas de las palabras de Antonio Guterres, secretario general de Naciones Unidas, que más llamaron mi atención: “El cambio climático es el principal problema que define nuestro tiempo, y estamos perdiendo la carrera”. ¿Llegaremos a la meta primeros? Dependerá menos de las palabras de documentos y más de las acciones concretas que se implementen.

6. Un “challenge” con impacto positivo

Parte de llegar a la meta es resolver los problemas ya generados, como la contaminación. Así como el #10yearschallenge, surgió un nuevo desafío en las redes sociales con el hashtag #TrashTag.

¿De qué se trata? Es una iniciativa que propone recoger la basura que se encuentra acumulada en espacios al aire libre y sacarse una foto del antes y el después para generar conciencia.

Si buscas el hashtag en las redes, podrás ver cómo varias personas alrededor del mundo ya se sumaron. Más allá de toda viralización casual, el mensaje es positivo: involucrarse, limpiar, generar conciencia.

7. Ser sustentables: y asumir un reto por La hora del Planeta

Hablando de desafíos, me pareció interesante la propuesta de WWF España para la celebración de este sábado. ¿De qué se trata? Además de apagar la luz, la sede local en Europa invita a unirse a uno o varios de tres retos para cuidar el planeta. ¿Cuál elegís? ¿Te animás a asumir más de uno? ¿Lo incorporarías en tu rutina?

  • #RetoDíaSinCarne ¿Por qué? Porque se necesitan más de 15.000 litros de agua para producir un kilo de carne.
  • #RetoDíaSinPlástico ¿Por qué? Porque cada año se vierten más de 100 millones de toneladas de plástico a la naturaleza.
  • #RetoDíaSinEmisiones ¿Por qué? Porque el transporte urbano causa el 30% de todas las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

Aquí podés encontrar consejos para cada uno. Podés compartir tu experiencia en redes sociales usando el hashtag correspondiente y, obvio, ¡avisame cómo te fue!

Me encontré con esta frase en la Conferencia sobre Cooperación Sur-Sur. Me quedé observándola por un tiempo. A la frase del periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano, la cubrían los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que debemos alcanzar para 2030. Armonía en un círculo perfecto, diversidad en los múltiples colores y el desafío de realizar ese camino de propia observación para modificar nuestras acciones. Podemos empezar apagando las luces una hora, o asumiendo el reto de no comer carne por un día, lo importante es nunca dejar de intentarlo, lo importante es no quedarnos de brazos cruzados… el planeta Tierra nos necesita y en una temporalidad concreta: AHORA.

Hasta el próximo miércoles, que se viene con cine y viaje!

Tais

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Información para actuar y cuidar al planeta. Todos los miércoles, por Tais Gadea Lara.

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