Upcycling: una tendencia que inspira a artistas a reciclar | RED/ACCIÓN

Upcycling: una tendencia que inspira a artistas a reciclar

La artista visual argentina Vivi Berthet adoptó el reciclaje creativo como metodología de trabajo. Ella señala que la tendencia es coherente con su estilo de vida.

—  ¿De qué trata el upcycling?
—  El upcycling o reciclaje creativo busca aprovechar objetos para crear productos por medio de la creatividad, generando un mayor valor que el que tenía originalmente. En otras palabras, el arte de transformar residuos en objetos de valor usando la imaginación, con apropiación como método. La imaginación del artista aporta a la sostenibilidad, resignificando objetos de todo tipo que en otras circunstancias estaban destinados a la basura. Cuando vemos un mueble o un objeto, también podemos respirar su historia y eso es un punto de partida que abre nuevas posibilidades estéticas y funcionales. Hay rastros que tienen sentido y significación, y eso es de una riqueza incalculable.
De alguna manera, me gusta hacer un paralelismo con la vida. Los seres humanos vamos envejeciendo, y eso – a simple vista – puede vivenciarse como una pérdida de valor. En este mundo donde lo inmediato urge y los cánones de belleza se definen sin considerar a la mayoría, parecemos desechables después de cierto tiempo; y eso se traslada a lo material. ¿Cómo homenajear al paso del tiempo? Bueno, entendiendo que justamente eso hace la diferencia. Que allí hay valor, y que resignificar es vida, y es cuidado de uno mismo y de los otros. Se cuida el medioambiente, se baja la contaminación, se ejemplifica, se hace consciente que a pesar de que somos efímeros, podemos trascender.

—  ¿La pandemia inspira a más personas a pensar en el arte consciente?
—  Los momentos clave, que nos vuelven diferentes, dan la posibilidad de resignificarnos. Eso se traslada a los diferentes ámbitos en los que nos desempeñamos en la vida. Si la veta del arte está en nosotros, seguro sentirá el impacto. Si lo descartable habita el arte, entonces habrá menos desechos, y la estética es posible aún con esos elementos que algunos consideran fuera de lo utilizable.

—  ¿Cuál fue el disparador que te motivó a impulsar esta tendencia a nivel personal?
—  Podría identificar el momento inicial del upcycling en mi vida a mis 23 años. Con una beba de dos añitos y recién separada. Sin trabajo, sin apoyo familiar, sin nada, hubo que ver cómo volver a ser. La conciencia plena se trasladó a todos los espacios de mi vida. Consumo menos, reutilizo con nuevo valor lo que ya poseo o lo que encuentro, pinto mi ropa o la reciclo cortando y pegando elementos de una en la otra. Mis muebles son minimalistas; compro de segunda mano y vendo lo que no va conmigo o con mi entorno. Elijo adornar mis espacios con elementos recuperados y resignificados, cada uno con su rastro, pero en una nueva vida.

Este contenido fue publicado originalmente en Otra Economía, la newsletter sobre economía circular, inclusiva y de triple impacto que edita Florencia Tuchin. Podés suscribirte en este link.

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