Florencia Tuchin | RED/ACCIÓN
Educación | 12 de diciembre de 2018

Foto: FEIM

El desafío de acceder a una educación sexual integral

Si bien el Programa Nacional de Educación Sexual Integral, o Ley 26.150, existe desde el 2006, sólo 2 de cada 10 alumnos argentinos reciben hoy en el aula educación sexual de manera habitual.

La disparidad entre las escuelas es muy grande. Actualmente, organizaciones de la sociedad civil, centros de estudiantes y docentes toman la iniciativa.

Según una encuesta de la consultora D’Alessio IROL, solo 2 de cada 10 alumnos argentinos reciben hoy en el aula educación sexual de manera habitual y entre quienes accedieron, el 95% refirió que se trataron aspectos de enfermedades de transmisión sexual y el aparato reproductor, dejando de lado temas como igualdad entre varones y mujeres, diversidad sexual, violencia contra las mujeres y formas de prevenir el acoso. El tema, que hubiera sido una falencia más del sistema educativo, adquirió otra dimensión cuando, una vez que no progresara la legalización del aborto, varios de los grupos más activos pusieron la revisión del alcance y contenidos de la Educación Sexual Integral (ESI) al tope de la agenda legislativa.

Tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, gran parte de los legisladores plantearon la necesidad de revisar la plena vigencia de la ESI y programas para prevenir el embarazo no planificado en la adolescencia.

Si bien el Programa Nacional de Educación Sexual Integral, o Ley 26.150, existe desde el 2006, la legislación no se aplica homogéneamente en todas las provincias ni en todas las escuelas. “Santa Fe es la provincia que más avanzó en la implementación de la ley.  Por lo general, en las provincias del norte del país no se implementa la ESI. En realidad, hay que reconocer que se aplica muy poco en todo el país”, señala Mabel Bianco, presidente de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM).

Originalmente, la Ley 26.150, establece que todos los niños, niñas y jóvenes que asisten a escuelas públicas y privadas del país tienen derecho a recibir educación sexual integral, articulando sus aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos.  Y para cada nivel fija contenidos y orientaciones para su tratamiento.

La Cámara de Diputados de la Nación comenzó a trabajar sobre un proyecto de modificación de la ESI que consiguió un dictamen por unanimidad el pasado 4 de septiembre en el plenario que unificó a las comisiones de Educación y de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia. Las modificaciones, ahora, deberán ser consideradas en el recinto de la Cámara de Diputados, para luego, pasar al Senado.

La diputada de la Coalición Cívica, Marcela Campagnoli no firmó el proyecto con las modificaciones porque consideró que era sacar un dictamen a los atropellos. De todos modos, asegura que la correcta aplicación de la ESI fue uno de los argumentos que esgrimió para evitar los abortos.

Debe considerarse que en el proyecto de presupuesto para 2019 presentado por el Poder Ejecutivo Nacional, la partida asignada al programa de Fortalecimiento de ESI pasó de $22 millones a $103 millones. Además, el programa de Desarrollo de la Salud Sexual y Procreación Responsable pasó de $245 millones a $560 millones.

¿Qué se entiende por educación sexual?

“Advertimos que el problema de la ley, que se creó en 2006, era que dejaba contentos a todos. Por el interés de generar un consenso, se sancionó una norma que tiene poca aplicabilidad. En Argentina, llamamos educación sexual a cosas diferentes y un defecto de la ley es la ambigüedad. ¿Los argentinos estamos dispuestos a ponernos de acuerdo con el piso mínimo? Todos vamos a tener que ceder un poco. Se necesita un instrumento que sea aplicable”, enfatizó Mariano Narodowski, pedagogo y profesor en la Universidad Torcuato Di Tella.

Foto: FEIM

El mayor punto que enfrenta posiciones es el artículo 5 de la Ley 26150. El mismo dice: “Cada comunidad educativa incluirá en el proceso de elaboración de su proyecto institucional, la adaptación de las propuestas a su realidad sociocultural, en el marco del respeto a su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros”.

Aquellos, que buscan la reforma de la norma, pretenden que la misma sea obligatoria en las currículas, porque argumentan que aquellas instituciones que adecuan la ESI a su ideario y a su contexto limitan la correcta aplicación de la ley. Según Bianco, los programas de ESI favorecen a que los adolescentes puedan decir no a tener relaciones sexuales y plantea trabajar sobre el consentimiento y el respeto a la decisión de cada uno.

La referente de FEIM agrega: “Enseña a defenderse y eliminar la violencia sexual. Además, pone foco en aspectos sobre cómo cuidarse durante las relaciones sexuales para prevenir Enfermedades de Transmisión sexual y también embarazos no planificados”.

Narodowski considera que es necesaria una base obligatoria para que el Estado proteja a los menores de edad. Según el referente, estos puntos deberían ser: el conocimiento biológico con fundamentación científica; el cuidado en las relaciones sexuales; el respeto y reconocimiento a la diversidad sexual; y la concientización y cuidados  respecto a los abusos sexuales y la violencia de género.

Otras posiciones, sobre todo de sectores religiosos, apelan a que las escuelas puedan adecuar los contenidos a su ideario. Por ese motivo, alentaron la consigna “Con nuestros hijos, NO”, que exige a los colegios que se abstengan de realizar actividades referidas a la sexualidad que atenten con sus valores, tradiciones y convicciones.“La controversia se genera en relación a la ideología de género. No hay que focalizarse en eso que es lo que nos divide. Todas las provincias van a tener que enseñar educación sexual científica”, aclara Campagnoli.

La Conferencia Episcopal Argentina emitió un comunicado el 3 de octubre, donde se expresa a favor de la educación sexual, pero en contra de la modificación del artículo 5. Dice: “La escuela pública en general y la católica en particular, pueden apoyar la insustituible tarea y derecho que tienen los padres a la educación sexual de sus hijos e hijas, con elementos teóricos, científicos y pedagógicos, aprovechando el hecho de que los niños, niñas y adolescentes pasan mucho tiempo en las instituciones educativas. Sin embargo, es muy importante que los chicos y chicas reciban en la escuela un mensaje coherente, alineado, complementario, respecto de aquel que reciben en el hogar”.

Mónica del Río es miembro de la Junta Ejecutiva de la Red Federal de Familias, organización que propone educar en el amor para el matrimonio y la familia. Ella opina:“Estamos en desacuerdo con que el Estado usurpe un rol que no le corresponde en materia educativa. Rechazamos la temprana y sistemática erotización de los niños, cosa que los confunde y corrompe”.

Los estudiantes y las organizaciones civiles

Mientras tienen lugar los debates, gran parte de los estudiantes de los distintos niveles educativos no reciben la educación necesaria para ejercer su derecho. Según la Unesco, demasiados jóvenes reciben información confusa y contradictoria sobre las relaciones y el sexo a medida que hacen la transición de la niñez a la edad adulta.

“En el Mariano Acosta, tuvimos una jornada de ESI bastante buena tocando temas como el machismo y el consentimiento. En nuestro caso, se aplica porque fue un reclamo de les estudiantes y porque tuvimos un montón de reuniones con docentes para poder llegar a acuerdos. Todas las actividades que tenemos son iniciativas puramente del estudiantado y algunes docentes. Particularmente mi colegio es privilegiado a comparación con otros”, cuenta Mora Torras, estudiante del Colegio Mariano Acosta, una escuela de nivel secundario de la ciudad de Buenos Aires.

Además, la adolescente resalta que más allá de las actividades que generaron entre estudiantes y docentes, desde la currícula escolar se trató lo básico de lo básico: cómo poner un condón y algunas enfermedades que se pueden transmitir mediante una relación heterosexual.

Foto: SonRisas

Mejor hablar de ciertas cosas es un taller que lleva adelante la Asociación Civil SonRisas en sus centros sociales, en la localidad bonaerense de Esteban Echeverría en Monte Grande. Allí, un sábado cada quince días adolescentes de entre 12 y 15 años se reúnen durante una hora y media con voluntarios de la organización para debatir y reflexionar sobre distintas cuestiones vinculadas a la sexualidad.

“Muchas veces llegan con la teoría sobre los métodos anticonceptivos, pero el taller es el espacio donde pueden preguntarse qué les pasa respecto a eso temas, qué les pasa con la identidad y cómo usan los anticonceptivos. Muchas veces cuentan que les da vergüenza usar el preservativo o que no saben cómo usarlo”, relata Valeria Gimeno, psicóloga y coordinadora del taller.

En relación a las madres de los y las adolescentes que participan del taller, Gimeno cuenta que al principio ellas creían que hablar de sexualidad despertaba en sus hijos ganas de no cuidarse y de tener relaciones. Desarrolla: “Creían que hablábamos de cosas obscenas. En algunas oportunidades las invitamos a participar y ahora, son ellas las que me piden que hable de determinadas cuestiones en el taller”.

Con mis hijos no te metas es un colectivo que nació en Perú y se replicó en Argentina. Nadia Márquez es abogada y forma parte del colectivo. Dice: “Estamos de acuerdo con la educación sexual. El problema es cuando se quiere enseñar a través de la ideología de género. Cuando el Estado adopta una ideología deja de ser laico y afecta a la libertad de pensamiento. No se puede meter en la parte moral, porque eso atañe a cada familia. Con la ideología de género, están confundiendo a los chicos”.

En tanto, para Cecilia Valeriano, Coordinadora en la Fundación Huésped, la escuela es el espacio, donde se garantiza un piso de igualdad. Explica:“Las trayectorias diversas se tienen que enriquecer en el ámbito educativo. Eso no desvaloriza el aprendizaje en los hogares. Frente a la emergencia del feminismo aparecen nuevos disparadores y de eso es imposible volver atrás. La visibilización de la temática hace que haya más presión para la efectiva aplicación de la ESI y la misma se notó en las escuelas. Que la educación sexual sea integral es lo más importante porque de ese modo se marca un posicionamiento ético, que tiene que ver con cómo se entiende la salud desde el Estado”.

Este sábado 15 de diciembre a las 11 hs. se realizará el Hackatón Jóvenes por la ESI para crear contenidos de difusión, que formarán parte de una plataforma digital sobre el tema. El encuentro será en la Universidad Tecnológica Nacional y está organizado por distintas ONGs.


¿Sabías que Amnistía Internacional está juntando firmas para que se aplique la Ley de Educación Sexual en la escuelas?

Firmá acá

Sustentabilidad | 26 de octubre de 2018

“La agricultura industrial está causando tasas de deforestación peligrosamente altas”

Cuatro millones de argentinos se enfrentan diariamente a una seria inseguridad alimentaria. Hilal Elver, experta en alimentación de las Naciones Unidas se mostró preocupada por estas cifras tras su visita de 10 días al país. También, advirtió sobre los riesgos que, para el país, implica la política oficial de privilegiar la agricultura industrial por sobre la familiar.

Entre el 12 y el 21 de septiembre, la relatora especial sobre el Derecho a la Alimentación del organismo se reunió con funcionarios de varios ministerios y reparticiones oficiales. También dos provincias: Buenos Aires y Chaco.

En Buenos Aires mantuvo reuniones con pequeños productores de La Plata y recorrió la Isla Maciel, en Avellaneda, donde habló con vecinos que recurren a comedores comunitarios para su alimentación diaria.

En Chaco, visitó los hogares y conversó con miembros de la comunidad Qom en zonas urbanas y rurales. Visitó, además, dos escuelas primarias y un hospital local. El informe final con sus conclusiones será presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en marzo de 2019.

–¿Qué fue lo que más la impactó en su visita en la Argentina?
–Observé un aumento en la cantidad de personas que van a los comedores comunitarios o que se saltean una comida, y niños y niñas que se ven obligados a depender de los comedores escolares para tener su comida diaria. La crisis económica repercute en la calidad de los alimentos ofrecidos por estos espacios por el incremento de precios.

–¿Cuáles considera que son  los principales desafíos nacionales en torno a las políticas alimentarias?
–Todos los funcionarios de Gobierno con los que me reuní, me aseguraron que las consecuencias del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional no tendrían impacto alguno en los esquemas de protección social, ya que incluye una cláusula de garantía en este sentido. De todos modos, creo que los efectos indirectos de la crisis económica no pueden ser subestimados y deben tomarse todas las medidas necesarias para asegurar que los derechos de la población y sus medios de subsistencia no sean adversamente afectados. Mi preocupación no son solo los grupos más vulnerables sino también el impacto en la gran población de clase media de Argentina. Soy consciente que durante y aún después de la crisis financiera de 2001, una enorme cantidad de argentinos cayó por debajo de la línea de pobreza. A toda costa debe evitarse que se repita esta experiencia.

–¿Qué aspectos le preocupan del modelo económico?
–Entiendo los desafíos que enfrenta la Argentina. Pero soy crítica de esta decisión del Gobierno, de aprovechar la crisis económica actual para desmantelar el apoyo al sector de la agricultura familiar. El gobierno argentino debería apoyar el sector de la agricultura familiar en el país, a fin de proteger la disponibilidad de alimentos. La agricultura industrial está causando tasas de deforestación peligrosamente altas, con cifras cercanas a los 27 millones de hectáreas por año. En la última década, se destruyeron más de tres millones de hectáreas de bosques para dar lugar a la producción de granos y ganado. No solo debe considerarse la rentabilidad y el crecimiento económico a corto plazo.

–¿Cuál es su opinión respecto al uso de los plaguicidas?
–En Argentina, en los últimos 25 años la aplicación de plaguicidas aumentó diez veces su volumen, de 38 a 370 millones de kilogramos, con un incremento del área cultivada de un 50%, de 20 millones a 30 millones de hectáreas. El glifosato, que en 2015 la Organización Mundial de la Salud declaró como una sustancia probablemente carcinógena, se aplica indiscriminadamente en el país, sin tener en cuenta la existencia de escuelas o pueblos en las cercanías. El uso de plaguicidas está mínimamente regulado y frecuentemente se ignoran las normas internacionales de la FAO. Ni las guías de las empresas ni las leyes provinciales advierten a las comunidades vecinas de los riesgos para su salud o propia vida.

–En estos diez días en el país, pudo recorrer el Chaco ¿Cómo afectó la expansión de las actividades agrícolas a las familias de los pueblos indígenas?
–Las familias se vieron forzadas a dejar las zonas en las que vivían y, en algunos casos, tuvieron que migrar hacia las ciudades cercanas en busca de trabajo. Además, el desmonte como parte de la expansión de la frontera agrícola, limitó severamente la disponibilidad y el acceso a las plantas, así como a los animales de caza y la pesca.

Durante este viaje, realicé el seguimiento de una decisión del año 2007 como resultado de un reclamo que presentó el Defensor del Pueblo de la Nación ante la Corte Suprema de Justicia, y que involucra el fallecimiento de integrantes de la comunidad originaria Qom en la región conocida como El impenetrable. La Corte Suprema ordenó a los gobiernos nacional y provincial que tomaran una serie de medidas para asegurar que los habitantes de la región reciban atención sanitaria y alimentaria adecuadas. Este caso ilustra la importancia del papel que juega el Defensor del Pueblo de la Nación, por lo que es clave que se designe alguien para ocupar el cargo lo antes posible, para que pueda plantear los casos de violación de los derechos humanos. El cargo está vacante desde el año 2009.

–¿Los argentinos llevan una alimentación saludable?
–La dieta argentina tiende a mostrar una monotonía de alimentos, con un consumo concentr