El futuro, más allá de la coyuntura | RED/ACCIÓN

El futuro, más allá de la coyuntura

 Una iniciativa de Dircoms + RED/ACCION

Las elecciones definirán el clima político de la Argentina. Las convicciones que se van instalando quizá sean la clave de las próximas décadas.

El futuro, más allá de la coyuntura

Uno de los roles de los profesionales de la comunicación es ayudar a las organizaciones a entender lo que piensan y sienten sus públicos. Y ver venir el futuro. Detectar a tiempo los cambios en la sensibilidad social es una de las claves para la supervivencia de las organizaciones.

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Jóvenes en una marcha por el clima, en París, en mayo. Foto: Martin BUREAU / AFP

Cuatro tendencias para leer a la sociedad. Nadie sabe qué pasará el domingo. Los encuestadores no se juegan: dudan de sus propios estudios porque la gente no les atiende el teléfono. Sólo se animan a decir que detectan una mezcla de enojo, indiferencia y resignación. Y que la desconexión entre los políticos y la sociedad no encuentra precedentes. El futuro parece obturado, sobre todo para los jóvenes. Esa es la coyuntura, lo que está a la vista, el corto plazo.

Mientras, una corriente subterránea pone en evidencia sentimientos profundos, tendencias que parecen más estables y que se extienden por buena parte del mundo, no sólo en la Argentina. Son síntomas que parecen curiosidades aisladas, a veces contradictorias, en los que se posa la lupa de los trend hunters y que los comunicadores no pueden dejar de observar:

  • Diversidad. La Universidad de Harvard, fundada por cristianos puritanos, nombra capellán jefe a Greg Epstein, un ateo de origen judío, autor del libro La bondad sin Dios. Los 40 capellanes de diversas religiones que tiene la universidad lo eligieron de manera unánime. Mariano Donadío, que destaca el caso, se pregunta si, así como se pasó del monoteísmo al agnosticismo, no estaremos pasando ahora a una mayor valoración de la diversidad. No se trata sólo de una posición frente a las creencias religiosas, sino de una actitud vital.
  • Autenticidad. El culto a la diversidad tiene su contracara: puede convertir a la corrección política en una nueva religión que convierte en pecado decir –y hasta pensar– cualquier cosa que pueda ofender a otro. Pero la democracia liberal parece estar generando sus propios anticuerpos: sobre todo los jóvenes, se identifican cada vez más con personas que dicen lo que piensan in your face, moleste a quien moleste. Javier Milei es, en estas pampas, quizá el ejemplo más elocuente. La defensa de la diversidad no parece ser un fin en sí mismo, sino la condición para que cada uno pueda ser auténtico.
  • Nuevos relatos. O viejos, reeditados. Los problemas climáticos, económicos y sobre todo migratorios, reavivan conflictos que parecían superados, especialmente en los países desarrollados. Por eso el diario El Mundo señala con sorpresa que “las librerías, viejos paraísos progres, se han llenado de títulos conservadores. La oferta editorial está repleta de ensayos para lectores de derechas que buscan nuevos argumentos con los que reafirmarse y defenderse en el debate público”. Parece que el conservadurismo no estaba muerto: dormía.
  • Nuevas grietas. Una mirada superficial podría hacer pensar que el discurso conservador es patrimonio exclusivo de las clases altas. Error. Son los sectores medios y medios bajos los que se sienten más amenazados por las oleadas migratorias y reclaman volver al viejo orden: es la fibra que tocó Trump. También parte de la nueva derecha europea. Y, salvando las distancias, es también la fractura entre la clase media y los “planeros” en la Argentina. Lo muestran los focus groups: hay enojo contra el Estado que mantiene al que no trabaja con impuestos que cobra al que produce.

Las PASO y las elecciones de noviembre definirán el clima político de la Argentina en los próximos dos años. Las convicciones que se van instalando en las mentes de la gente quizá sean la clave de las próximas décadas.

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Tres preguntas a Adam Grant. Es un psicólogo y autor estadounidense especializado en psicología organizacional, profesor en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania.

  • ¿Qué te llevó a estudiar los originals?
    Hace años, un estudiante me contactó para que invirtiera en su compañía. Me dijo que estaba trabajando con tres amigos y que iba a ser disruptivo en la industria vendiendo cosas on line. Me dijeron que estaban haciendo una pasantía, por si el proyecto no funcionaba. Y que cuando se recibieran tendrían otros trabajos de back up. El día antes del lanzamiento, no les funcionaba todavía el sitio web. ¡Y eran eso: un sitio web! Obviamente decliné invertir. Era Warby Parker, hoy dueño de una inmensa tienda on line, valuada en más de un billón de dólares. A partir de entonces… mi mujer maneja nuestras inversiones. ¿Por qué me equivoqué? No detecté que se trataba de originals: inconformistas que no solo tienen nuevas ideas, sino que deciden ejecutarlas. Ellos traen creatividad y cambio al mundo. Y no se parecen a lo que uno espera.
  • ¿Cómo se reconoce a un original?
    Yo no presté atención a Warby Parker porque no veía que pusiera los pies en la tierra y sobre todo porque era un procrastinador. Debí saber que hay ciertas personas que tienen las ideas más creativas cuando procrastinan. Como psicólogo social, luego llevé adelante una investigación con jefes de empresas que confirmaban que los miembros creativos de sus equipos eran los que procrastinaban moderadamente. Por eso quise entender qué pasa con los procrastinadores crónicos. Y los resultados son sorprendentes: le das una tarea a alguien que procrastina mientras se distrae con otra cosa, y lo que se produce es un proceso de incubación de una idea que luego de alguna manera explota en los minutos finales, cuando el procrastinador tiene que poner toda su energía para entregar lo que se le pidió. Puede que sufra en el proceso, pero su mente hace un trabajo que luego redunda en ideas más creativas.
  • ¿Qué ejemplos podés dar de las ventajas de procrastinar?
    Leonardo Da Vinci fue y vino durante 16 años con su Mona Lisa, pero algunas de las decisiones que tomó sobre la luz y las perspectivas fueron producto de la maduración y lo convirtieron en un mucho mejor pintor. Martin Luther Kink Jr., la noche anterior a su famoso discurso en Washington DC, siguió editando hasta las 3 de la mañana, y seguía haciendo marcas y comentarios marginales cuando ya estaba arriba del escenario. Y cuando por fin empezó a hablar, resumió su pensamiento con cuatro palabras que no estaban en el guión y que quedarían para la historia: “I have a dream”. Manteniendo el texto abierto hasta el final, dio lugar a la mayor cantidad posible de ideas, y se sintió libre para improvisar. Procrastinar no es bueno para la productividad, pero puede ser una virtud para la creatividad. Permite mejorar lo que ya se pensó antes. Facebook y Google, por ejemplo, son versiones mejoradas de algo que alguien pensó antes de cero. Un original no tiene por qué ser el primero en algo, tiene que ser más creativo y mejor.

Las tres preguntas a Adam Grant fueron tomadas de su presentación “The surprising habits of original thinkers” dada en el contexto de TEDxVancouverBC. Para acceder a la presentación completa podés hacer click acá.

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La nueva normalidad. El covid cambió el mundo y sus efectos llegaron para quedarse.

La consultora McKinsey señala algunas megatendencias del mundo que ya llegó: la confianza de los consumidores llegará poco a poco, sobre todo en los países con la población más envejecida; volverán los viajes de placer pero los que se hacen por negocios se reducirán de manera permanente; se viene una nueva ola de innovación y emprendedurismo; la productividad asociada al mundo digital produce la Cuarta Revolución Industrial; el shopping digital cambia definitivamente el negocio minorista; se modifica y se hace más balanceada la cadena de suministros de bienes; y un listado de otros cambios que ya se constatan en muchos lugares del mundo.

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Academia. Es curioso que se ha estudiado poco el vínculo entre reducción de la corrupción y satisfacción de los ciudadanos en el ámbito académico.

Este artículo de Heungsik Park y John Blenkinsopp se enfoca en este tema sobre la base de datos recopilados en Corea del Sur para evaluar una iniciativa específica que buscaba reducir la corrupción y aumentar la satisfacción de los ciudadanos con los programas de obras públicas. Los datos no dejan dudas: a mayor percepción de transparencia, mayor satisfacción ciudadana, al menos en un contexto de necesidades básicas cubiertas. La extrapolación a los países en vías de desarrollo no es obvia, pero hay indicios de que las políticas públicas interpretadas como anti-corrupción tienen rédito político real.

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Oportunidades laborales.

  • El think tank especializado en políticas públicas CIPPEC abrió una búsqueda para la Dirección de Comunicación. LINK.
  • La compañía de medios Viacom CBS busca una persona para cubrir la posición de Corporate Communications Manager. LINK.

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Pases. Pablo Cattoni se incorporó a la farmacéutica Sanofi como Director de Asuntos Públicos para el Cono Sur. Con pasado en Shell, British American Tobacco y Dow, se desempeñó también en consultoras de comunicación institucional y en el ámbito público. Viene de ocupar el rol de Director de Asuntos Gubernamentales y Políticas Públicas en General Electric (GE) y hasta fines de julio fue Presidente del Consejo Profesional de Relaciones Públicas de la República Argentina.

Hasta acá llegamos esta semana. Todas tus ideas, propuestas o consultas son bienvenidas. Podés escribirme a [email protected]

¡Hasta el miércoles que viene!

Juan

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